Monday, April 07, 2008

Un reino sin monarca

Me gustaría poder empezar este artículo recordando el anillo que los Kings ganaron a principios de milenio. Me gustaría saber que Adelman al celebrar la vigésimosegunda victoria consecutiva, Webber al decir adiós a la afición del Oracle Arena, Dívac al cruzarse en Serbia con Herreros o Stojakovic al levantar por enésima vez tres dedos al cielo lucian en su índice un anillo. Me gustaría, creo que nos gustaría a todos.

Muerta la fábrica de sueños, ninguno de los que la integraban ha encontrado fortuna. Solo Jason Williams ha recibido el favor del destino, y Peja tiene a su lado un pequeño aliado que puede ayudarle en su cometido. Me alegraré por él, pero esto no será consuelo cuando mire atrás y me encuentre con la triste realidad, por mucho que me alegrara por mis Lakers y mi idolatrado Kobe en su día...

Plantilla actual: Hace muchos años que no hay un líder claro en el vestuario. Tanto Stojakovic como Bibby intentaron suplir a Webber como podían, pero por carácter, talento y carisma no lograban llegarle a la suela del zapato. Así fue como el proyecto fue a menos, cada vez en peores manos y sabiendo que el proyecto que todo el mundo amaba había muerto.

A día de hoy son las figuras de Kevin Martin y Ron Artest las que más destacan. El primero es un jugador que lleva dos años destacando en anotación. Es el típico jugador que suma puntos con facilidad pero no le veo como un líder, sería generoso por mi parte decir que le veo al nivel de Michael Redd porqué para mi no llega a eso. De Artest tampoco tengo una opinión nada favorable. Su entrega y defensa son incuestionables, pero con él como líder el conflicto y algo más que treinta victorias es a lo único que puedes aspirar.

Completan el quinteto un sorprendente Beno Udrih y Mikki Moore, que debe a su pasada campaña en los Nets su actual contrato. Comentario aparte merece Brad Miller, pívot con mucha clase ya muy lejos de su mejor momento y que parece centrado en ceder su testigo al joven Spencer Hawes, una de las grandes esperanzas que permiten soñar a la entregada afición del Arco Arena.

En un futuro próximo debe ser titular, rol por el que están luchando esta campaña hombres de rotación como Francisco García y John Salmons. Los ocho que ya he citado, Shelden Williams y Quincy Douby son la columna vertebral del equipo, que carga con los lastres contractuales de Kenny Thomas, Lorenzen Wright y el lesionado Shareef Abdur-Rahim, cuyos seis partidos esta temporada están dando la razón a los médicos que desestimaron su fichaje por los Nets hace dos veranos.

Salvo Martin, García y Hawes todos los jugadores parecen estar de paso. Es una franquícia sin presente que tampoco puede presumir de futuro. Han regalado a Mike Bibby, una de las pocas piezas canjeables, y el resto de viejas glorias que acabarán saliendo lo harán por un precio igual o incluso inferior...

Cuerpo técnico: Desde mi punto de vista no hay nada que reprocharle a su labor hasta el momento. Ha llegado a un equipo que lleva años en clara decadencia, debe lidiar a diario con un carácter como el de Ron Artest y se ha cruzado con infinidad de problemas de lesiones a lo largo del año. Está cerca del 50%, algo que tiene mérito teniendo en cuenta los contratiempos a los que se ha enfrentado, y de haber sido un año corriente quizás aún lucharía para entrar en los Play-Offs.

Dicho esto, su labor hasta el momento le conduce irremediablemente a un hara-kiri que se culminará el año que viene. Y es que no veo la necesidad de esforzarse a alcanzar unas cotas que el año que viene no logrará superar. Con las bajas como excusa, hubiera podido acomodarse entorno a las 25-30 victorias, ver como llegaba un pick mejor en el Draft, y tener argumentos a su favor para que Artest o Miller vieran puerta junto a Bibby en febrero.

Las 38 victorias que posiblemente logre servirán como baza para seguir en el cargo, pero supondrán una presión extra de cara a la siguiente campaña. Si ha logrado esto a pesar de las innumerables bajas, con todo el mundo sano se le exigirá llegar a Play-Offs. Resumiendo, en mi opinión este año los resultados han sido mejores de lo esperado, pero no creo que signifique que el proyecto va a más, al contrario, creo que su cuesta abajo seguirá y con los éxitos de este año se verá acentuada.

Reggie Theus (sorprendentemente no había dicho aún su nombre) ha cavado su propia tumba. Grizzlies, Wolves, Clippers y Sonics irán a más, y no veo ninguno de los que está ahora mismo entre los diez primeros siendo superado el año que viene por Sacramento. Si no hay suerte y llega algo bueno en verano creo que no es demasiado pronto para apostar por unos Kings cerrando la tabla clasificatoria.

En manos de Geoff Petrie está el evitarlo, pero mucho me temo que es complicado que lo logre. No creo que el proyecto de jugar con Martin o Artest como líderes sea motivo suficiente para fichar por el equipo de la capital de California. Vale como ejemplo que en dos años lo mejor que ha llegado vía agencia libre ha sido Beno Udrih, que por quienes no lo recuerden fue cortado por Minnesota tras no contar en San Antonio antes de encontrar su sitio en Sacramento...

Imagen: Se pasaron a la moda púrpura en los noventa, cuando si no vestías de este color o verde azulado no eras nadie en la liga. Para ser aún más originales lo combinaron con el negro, color que a Stern no le gusta mucho y que les obligó a sacarse un horrendo dorado de la manga cuando llegó el momento de presentar un tercer uniforme.

Espero que tres años hayan sido suficientes para darse cuenta del error que cometieron. Y es que, salvo en Washington, creo que no gustó mucho este dorado Vegas, toda una declaración de intenciones por parte de los Maloof... No les sigo mucho, pero creo que este año se avergüenzan de ello porqué no les he visto luciéndolo.
Todo apunta a que este verano los Kings renovarán imagen, y podemos esperar cualquier cosa de ellos. Si siguen con la actual gama de colores el uniforme visitante será negro, y el púrpura alternativo aparecerá en la 2010-2011. Otra opción es que mantengan el púrpura como principal y se decanten por el dorado como alternativo. Dudo mucho de la segunda aunque, de hecho, también de la primera.

Creo que ha llegado el momento de dejar paso al azul y al rojo, colores muy originales en esta liga. Antes de 1994 eran los colores clásicos de la franquícia, así que no sería extraño ver los mismos logos que han utilizado hasta ahora mudando de piel. El rojo estará a medio camino del grana, mientras que el azul elegido puede ser el cansino marino o el celeste clásico, al estilo Nuggets o Royals en su día...

Potencial futuro: Nunca ha sido una franquícia atractiva, y solo el contar con piezas como Webber le convirtieron en un destino glamouroso en su mejor época. No hay que olvidar que los Kings son por tradición una franquícia perdedora, que Sacramento no es una ciudad muy atractiva y que los mejores Kings que nos vienen en la memoria se construyeron en base a jugadores conflictivos o con poco nombre.

Chris Webber y Jason Williams eran chicos malos que flirteaban con drogas, Vlade Divac un pívot veterano, Peja Stojakovic un tirador desconocido del emergente mercado europeo y Doug Christie poco más que un especialista defensivo. En conjunto enloquecieron el Arco Arena y aficionados de los cinco continentes, pero solos y antes de coincidir en Sacramento no eran nadie.

Esta para mi es una prueba de los tiempos que le vienen a la franquícia porqué, de hecho, es lo que por historia le toca vivir. Desear tener suerte en el Draft, convencer algún agente libre venido a menos y revalorizarle y reformar los jugadores que lleguen vía traspaso para que triunfen y den una alegría a la afición. Esta es la historia de una franquícia que solo en Rochester ha saboreado el triunfo, y que ha tenido en Robertson y Webber los jugadores estrella que más les han acercado al segundo anillo.

Me centro poco en el equipo actual para intentar explicar lo que rodea a este equipo históricamente. El futuro son Kevin Martin, Francisco García y Spencer Hawes, poco más que nada para atraer agentes libres interesantes y jugadores de un perfil no muy alto a los que sumar lo que sea que llegue en su día a cambio de Artest y Miller.

Con el Draft como única esperanza los Kings no deben caer en el error de creer que acercándose al 50% de victorias salvan el honor. Pan para hoy hambre para mañana, la 2007-08 hubiera sido una campaña aprovechada si a día de hoy llevaran 13 victorias y Reggie Theus estuviera de scouting en San Antonio...

Lo que yo haría: Esta campaña ha alargado un año más la agonía, ha retrasado la gran caída que este proyecto en ruinas no tardará a vivir. Posiblemente me lo pensaría dos veces antes de firmar por un equipo medio-hipotecado con el contrato de Kevin Martin, pero si lo hiciera tendría como objetivo prioritario sacar al precio que fuera gente como Ron Artest, Kenny Thomas y Shareef Abdur-Rahim. Brad Miller es un tema aparte, ya que en mi opinión aún tiene cierto valor en el mercado y es un hombre muy válido para cualquier aspirante.

No me preocuparía en obtener resultados en las campañas 2008-09 y 2009-10. Tampoco tendría reparos en dejar salir a Kevin Martin, ya que en mi opinión solo Spencer Hawes merece la etiqueta de intocable en este equipo. Resumiendo, soy de la opinión que en Sacramento deberían hacer borrón y cuenta nueva cuanto antes. De nada sirve engañar el aficionado con unas cuantas victorias de mérito, es algo que no lleva a nada más que creer que lo que hay sirve para algo y que no hay que hacer cambios.

Lo que se comentó en su día: Mi artículo no era más que un homenaje a lo que habíamos vivido de la mano de los Kings de Webber&Cía los que nos aficionamos a la liga por aquel entonces. Sorprendentemente, no lo he leído hasta que he llegado a este apartado, decía más o menos lo mismo que he dicho hoy en los primeros párrafos...
Un emocionado Pierce fue el primero en comentar, maldiciendo a Bryant en la final del 2002 (final del oeste, pero prefiero dejarlo en final) y remarcando su admiración hacia Mike Bibby. Firmaría immediatamente después Rafita, lamentando que el tren del anillo se hubiera escapado ya para aquel equipo. El siguiente sería Wayne Robinson, recordando el miedo escénico de aquel equipo a la hora de la verdad y felicitándome por mis posts.

También me felicitaría un Avenida que echábamos de menos últimamente y que por aquel entonces no se pasaba muy a menudo. Cerrarían el capítulo de comentarios Hoeman, alabando un Jason Williams al que todos admirábamos y Peter Mihm, Laker declarado que también llegó a desear que aquel gran equipo lograra el trofeo Larry O'brien.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/no-hace-tanto-tanto-tiempo.html

Conclusión: Los Kings son un equipo del que casi todos guardamos grandes recuerdos. Disfrutamos de lo lindo de aquellas madrugadas (o tardes si lo grabábamos) de baloncesto en estado puro, de postes de exquísito talento, de muñecas en estado de grácia, de pases imposibles... En Phoenix vemos el hijo pródigo a pesar de ser muy diferentes en cuanto a concepción de juego. Con el fracaso del padre en mente deseamos un anillo para los de Arizona, un trofeo a título póstumo para aquellos amantes del buen juego.

Dallas recibió su castigo por renunciar a su estilo, y quizás los Suns de O'neal acaben pasando por lo mismo. El buen juego no da anillos, pero el elegante jugador converso tampoco. Kings y Suns quedarán como un buen recuerdo, pero serán Duncan y Billups (y no Webber y Nash) los nombres que nuestros hijos leerán en el NBA Register dentro de mucho tiempo, al menos en mi caso. Cierro un post muy profundo, escrito con el corazón y que espero que sea de vuestro gusto.

Friday, April 04, 2008

Vuelve la Blazermanía

¿Qué mejor manera de encarar los siete artículos (seis una vez terminado este) que me quedan con la moral que da vuestra fidelidad al blog? ¿Qué menos que esforzarme para acabar la serie antes de que lleguen los Play-Offs? Sois unos cracks, os merecéis lo mejor, y aunque os deba una disculpa por no contestar a vuestros comentarios tened en cuenta que es por falta de tiempo y que me los leo todos.

Llega el turno ahora de uno de los equipos patrios por excelencia, y el único que puede presumir de serlo desde el siglo XX. Y es que el primer español que se atrevió a cruzar el Atlántico fue un tal Fernando Martín (RIP), que curiosamente recaló en la franquícia que años después arrebataría de los Suns a nuestros paisanos Sergio Rodríguez y Rudy Fernández.

Plantilla actual: Una nueva generación se apodera de los restos podridos de aquellos Jail Blazers, el sueño que tuvo Paul Allen a finales de siglo y que acabó como uno de los grandes fiascos en la historia de la liga. Daba la impresión que los de Portland tardarían décadas en recuperarse de aquel fracaso, pero el borrón y cuenta nueva trajo nuevas piezas, y con ellas la esperanza de esta pequeña ciudad del estado de Oregon.

La salida de Zach Randolph da por cerrada una etapa oscura, dejando a Darius Miles como único bastardo. La construcción de un proyecto que aspira a ganar campeonatos empieza alrededor del triángulo estelar que forman Brandon Roy, LaMarcus Aldridge y Greg Oden, tres Top 10 elegidos entre los Drafts del 2006 y 2007. Ya sea desde el puesto de base o escolta Roy será el capitán y ejemplo de un equipo que tiene con Aldridge y Oden un sólido juego interior asegurado por muchos años.

Channing Frye, Travis Outlaw, Martell Webster y Sergio Rodríguez parecen destinados a tener un rol más secundario en vistas a próximas temporadas, dando minutos de refresco y aportando en diferentes facetas respecto al Big Three. Webster está predestinado a ser el tirador letal de este equipo, mientras que Outlaw es un tres que puede jugar dentro y debe ganarse sus minutos como especialista defensivo. Frye debería convertirse en el tercer pívot de la plantilla y Sergio debería cumplir como base suplente y revulsivo.

He hablado solo de los siete jóvenes más importantes en la plantilla, dejando de lado piezas que no considero tan imprescindibles como Przybilla, Jones o Jack. Aún aparcó más gente como LaFrentz o Blake, que terminan contrato en los dos próximos años y no parece que tengan el futuro asegurado en Portland.

Finalmente hay que citar también los casos de Josh McRoberts, Rudy Fernández y Petteri Kopponen. El primero es un pívot aprovechable para tener algunos minutos desde el banco, mientras que los otros deberán dar el salto desde Europa. Rudy parece dispuesto a asumir el riesgo, y soy de la opinión que va a aprovechar su oportunidad y se convertirá en otra de las muchas piezas importantes en una maquinária cuyo único objetivo a medio-largo plazo debe ser el campeonato.

Cuerpo técnico: Aún ser de corte conservador y poco atráctivo nunca me veréis critcando a Nate McMillan. Podré discutirle aspectos puntuales como el aprovechar poco a Sergio pero para mí es uno de los mejores preparadores y conocedores del juego del campeonato. Lo demostró en Seattle y lo viene demostrando desde su mercenaria venta a las filas enemigas.

Cara al año que viene el objetivo de Portland debe ser luchar por estar arriba en la división noroeste y no descartar dar la sorpresa en Play-Offs. Con la progresión que apuntan algunos de sus jugadores, Rudy Fernández y lo que llegue en el Draft deben prepararse para llevar series a siete partidos ante quién sea. Crecer, ganarse el respeto, sumar experiencia y cada año a más.

LaMarcus Aldridge y Brandon Roy en vez de Tyrus Thomas y Randy Foye fue lo que lograron en junio del 2006. Imaginad que el año anterior se quedan con Deron Williams en vez de Martell Webster... Williams-Roy-Outlaw-Aldridge-Oden; sobran las palabras, aunque con Webster tienes un excelente tirador titular en caso de jugar con Roy de base o un suplente que te da muchas garantías.

Cuando observas la actual situación contractual de los Blazers no puedes hacer más que quitarte el sombrero ante la excelente gestión en los últimos tiempos de Kevin Pritchard y Steve Patterson, su predecesor en el cargo. Este año Blake acaba contrato y teniendo en cuenta las probaturas que apuntan hacia un Roy actuando de base no creo que renueve. Llegamos al verano del 2009 y con las previsibles revisiones en los contratos de Roy, Aldridge, Outlaw y Webster nada mejor que una inyección monetaria gracias a la finalización de los criminales contratos de LaFrentz y Francis. Y lo mismo con el de Miles en 2010.

Resumiendo, no solo tienen un plantillón a día de hoy, si no que además la situación futura es propicia a poder tener contento a todo el mundo. Pueden tranquilamente llegar al 2010 con la misma plantilla si McMillan sigue distribuyendo roles a la perfección. Para entonces tendremos unos Roy, Aldridge, Oden, Outlaw, Webster, Fernández, Rodríguez, Frye, Jack (que para mí tiene números para marcharse), Przybilla, McRoberts y Kopponen curtidos en mil batallas y preparados para algo más que ganar un campeonato del noroeste...

Imagen: Para purgar sus pecados la franquícia pidió un cambio de urgencia en el verano pasado. La NBA, amante de la planificación, se lo denegó, y aunque yo pensaba que llegaría este mismo año no parece que estén muy por la labor, según los últimos rumores. Parece pues que el look que llevan luciendo desde la llegada de Clyde Drexler a la liga se eternizará unos años más, o que se mantendrá intacto como mínimo hasta el verano del 2009.

Nada mejor que vender los últimos saldos con hombres mediáticos antes de cambiar y vender alguna más. Lo que parece claro es que el geométrico logo y los colores no van a cambiar mucho, pues el rojo y el negro son los principales desde la misma creación de la franquícia y así debe seguir siendo.
En mi opinión el camino a seguir no es muy distinto del que han ido trazando a lo largo de su trayectoria. El uniforme es atemporal, y no pasa nada si no hay cambios, pero pienso que alguna pequeña novedad debe introducirse. Soy partidario de volver a un estilo visual parecido al de la época de la Blazermanía, con más protagonismo del rojo y con una estética de letras parecida a las de aquella época (aunque, por supuesto, en horizontal).

Una comunión entre lo antiguo y lo moderno para escribir el cuarto capítulo en la aún corta historia de una de las franquícias peor ubicadas de la liga, al menos en cuanto a importancia de la ciudad. Sea quién sea el líder estadístico, el espíritu de este equipo será Brandon Roy. El de Seattle guiará los pasos para intentar repetir el logro del 1977, para lograr que esta generación no se quede a las puertas como ocurrió con el segundo y tercer capítulo que protagonizaron Drexler y Wallace respectivamente...

Potencial futuro: La situación contractual y la edad de sus principales piezas invitan al optimismo. Además, creo que no soy el único que ve en este proyecto un feeling especial. No sabría como describirlo, pero da la sensación que la mayoría de jugadores están ligados de por vida con este equipo. Salvo Aldridge, al que veo algo engreído y con ganas de ser el jefe, creo que todos se identifican con el equipo y tienen ganas de triunfar y retirarse aquí. A Roy, Oden, Webster u Outlaw no les veo jugando en otro sitio.

Los cinco citados son la columna vertebral, a la que deberían sumarse nuestros dos jugones, Frye y McRoberts. Contando con estas como principales piezas en la futura rotación, más lo que se logre por posibles traspasos de Przybilla o Jack, parece que lo único que falta es un base más sólido que Kopponen y el posible reconvertimiento de Roy.

Es evidente que va a haber cambios, pero no es descabellado pensar que la plantilla que haga un posible asalto al anillo en 2010 no tiene porqué ser muy diferente de lo que estoy hablando ahora. Hay pocos proyectos a largo plazo en la liga tan sólidos como el de los Blazers, es más, creo que estaremos de acuerdo en que no hay ninguno con jugadores y cuerpo técnicos tan asentados y con las perspectivas en mente que tenemos para ellos.

El futuro de la liga está en manos de jugadores como James, Anthony, Wade, Jefferson, Paul, Howard, Stoudemire, Durant y Bosh, pero si tenemos que hablar de equipos creo que ni Hawks, 76ers o Jazz (los únicos con cierta solidez que se me ocurren ahora mismo) están al nivel de los Blazers...

Lo que yo haría: Para mi los intocables son Roy, Oden, Aldridge y Webster. En menor medida creo que que Frye, McRoberts, Outlaw, Rudy y Sergio también lo son, con lo cuál tenemos nueve hombres con los que el futuro está asegurado. Sumémosles a ellos lo que llegue en el próximo Draft y lo que se pudiera sacar de Jack y Przybilla y tienes una plantilla que no debes tocar, solo renovar.

A día de hoy solo falta un base para completar un plantillón de ensueño y, evidentemente, que todos (especialmente Oden) se mantengan sanos. El perfil indicado sería un Blake pero que te de más opciones en ataque. Puestos a soñar un Devin Harris, Andre Miller o José Manuel Calderón sería lo ideal, pero yo me conformaría con menos e iría a por uno de los tres de Memphis, preferentemente Mike Conley por lo bien que se lleva con Oden. A cambio los Grizzlies conseguirían un base/escolta anotador y tendrían en Przybilla su mejor pieza interior.

Lo que se comentó en su día: Repasaba muy brevemente los capítulos más destacados ocurridos en Portland antes de mi llegada a la liga como aficionado (Walton, Bowie y Drexler básicamente) y me centraba especialmente en repasar el auge y caída desde lo más alto del proyecto que rozó el anillo en el 2000 y terminó en un plan no muy diferente al de los actuales Knicks.

Pierce vió en la final del 2000 ante los Lakers el principio del fin, aunque estaba esperanzado con el proyecto que se construía alrededor de figuras como Aldridge, Roy y nuestro Sergio. Rafita les ponía un máximo de cuatro años para ser algo más que un equipo de primera ronda, con lo cuál estaba en mi misma línea del 2010 como fecha clave para empezar (o llevar un tiempo ya) a dar miedo. También se pasó un clásico de la talla de Julius Bird, esperanzado con los nuevos Celtics (lo que debió sufrir el pobre el año pasado), animando a Sergio y poniendo como clave de la catástrofe Blazer la borrachera de dólares (otro paralelismo con los Knicks).

Menos mal que con el tiempo ha demostrado tener razón en la mayoría de lo que dice, porqué el Sixers29 del verano del 2006 dejó en este post dos perlas para la posteridad. Apostó por los Blazers luchando por los Play-Offs, apoyándose en una mayor profundidad que los Lakers, por poner un ejemplo. Hasta aquí estaríamos de acuerdo, ya que como argumentaba estos no eran mejores salvo dos factores de peso como son Jackson y Kobe. Lo que no le salva es su apuesta por los Celtics como campeones del Atlántico, algo que Pierce compartía y que se demostró totalmente errado con el paso de la temporada... Cerró el capítulo de comentarios Juanejo, alegrándose de la situación de sus archirrivales de Portland a pesar de su simpatía hacia dos legendarias figuras como son Fernando Martín y su amado Drazen Petrovic (RIP).

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/volvern-los-viejos-tiempos.html

Conclusión: Si se termina con el anillo en los dedos de todos y cada uno de los jugadores que he citado hasta la saciedad Portland adorará dos enemigos de Seattle como son Roy y McMillan, alabarán la labor de Pritchard y celebrarán como inmejorables las elecciones de Oden y Webster. Siempre que llegue el Larry O'brien Trophy todo serán sonrisas y buenas caras; ¿y si no?

Se volverá a la eterna discusión sobre elegir a Bowie (Oden) en vez de Jordan (Durant) y el más historiador discutirá el traspaso de Deron Williams a cambio de Martell Webster. El aburrido juego de McMillan se contrapondrá a lo que otro entrenador podría haber ofrecido y los millones que Paul Allen no tendrá reparos en destinar al proyecto se habrán malgastado para nada. Así es la vida cuando pierdes, pero consolaría a todo fan de los Blazers diciéndole que solo se pierde algo cuando se está en disposición de ganarlo, y Portland va a estarlo.

Wednesday, April 02, 2008

Puesta de sol en Arizona

Sumo un artículo más para un índice al que solo le quedan siete para cerrar el apartado de análisis de equipos. Hoy toca hablar de los Suns, equipo que desde el año 2005 es un poco de todos aunque con el tiempo nos hayamos acabado llevando un desengaño. La llegada de O'neal supone la muerte de un proyecto que adorábamos, y abandonamos el barco uno tras otro al mismo tiempo que nos unimos a la causa de los Hornets de Chris Paul.

¿Es cae la noche en Arizona un título adecuado? Viendo lo que ha pasado en Miami, en mi opinión es el mejor título posible. Con la llegada de Shaq me viene en mente una puesta de sol en un cementerio de elefantes. El Sheriff, Hill y Nash librando su última cacería. ¿Aprovecharán la oportunidad como hicieron los Heat en su día o caerán en el olvido como los maravillosos Kings de Adelman, Webber y Stojakovic?

Plantilla actual: Lo he avanzado en la introducción. La veteranía del actual proyecto hace pensar en una reconstrucción a corto plazo alrededor de Amare Stoudemire. En su silenciosa disputa con Marion el mejor novato del año 2003 ha salido reforzado. Él es la apuesta, el porvenir en el que basan todas sus esperanzas los Suns.

Esto no quiere decir que la actual gestión vaya encarada hacia un futuro próximo, y es que el proyecto es muy claramente de presente. Piezas como O'neal, Nash o Hill afrontan en el mejor de los casos sus penúltimos Play-Offs en condiciones, y fracaso será el adjetivo escogido si llegado el 2009 no hay un banderín de campeones colgando del US Airways Center.

La decadencia de la actual plantilla se minimizará con la presencia de hombres como Diaw o Barbosa en la plantilla. Ellos son, junto a Amare, el futuro próximo de este equipo, pues jugadores como Bell, Giricek o Skinner tampoco pueden ser considerados como jugadores con mucho futuro. Si lo son Alando Tucker y DJ "el mejor apellido de la liga" Strawberry, aunque vista la confianza hasta el momento y su posición en el Draft no pasarán de un rol secundario en el mejor de los casos.

En todo caso, el futuro es lo que menos importa a día de hoy en una franquícia como Phoenix. En su cuarto año como aspirantes a todo la opinión general es que su momento ha pasado. Hay muchos argumentos para ser pesimistas, pero los motivos para ver el vaso medio lleno son muy esperanzadores...

El mejor Amare post-lesión en el monstruoso plan que se le vio en los Play-Offs del 2005 y el Nash del 2006 son suficientes como para acabar con cualquiera. Si a ellos les sumas un O'neal en 15-10, un Hill sano, un Bell motivado, el Barbosa del año pasado y el Diaw del 2006 son imbatibles. Así de claro, si los siete más Giricek y Skinner llegan rodados al mes de abril nadie puede pararles.

Cuerpo técnico: Huele a ultimátum para D'Antoni, cuya continuidad depende únicamente del rendimiento del proyecto. Si la impresión es mala poco importara que llegue a la final de conferencia, pues lo único que vale a estas alturas es el anillo que aún no ha llegado. Novatada en 2005, lesiones en 2006, injusticia en 2007... no son más que excusas, pues sobre el papel Spurs y Heat son los que llegaron hasta el final.

A favor de D'Antoni habría dicho muchas cosas hace un par de años, pero cada vez son menos los argumentos para defenderle frente a entrenadores de la talla de Popovich, Jackson o Adelman. Empiezo a sospechar que el único cerebro que ha habido detrás de este equipo ha sido el privilegiado coco de Steve Nash, y visto el fracaso del gran Iavaroni en Memphis aún lo tengo más claro.

Y es que se ha demostrado por activa y por pasiva que con siete no se ha llegado a nada. D'Antoni sigue a lo suyo, y ya son tres los fracasos que le demuestran que es él quién va equivocado. Si es tan obtuso como para no admitirlo ni dejarse aconsejar, ya puede ser un gran preparador y estratega (que dudo que lo sea), pero su nulo brillo en esta faceta hace que su equipo pierda.

Algo habrá influído él en la transición del juego tras la llegada de O'neal. No tengo nada que discutirle en este aspecto, pero sí en lo que ha supuesto la llegada de Shaq. Tanto él como Hill juegan más de lo que deberían a estas alturas, teniendo en cuenta que gente como Skinner y Giricek puede suplirles con las garantías que todo suplente en la liga ofrece. Ya se verá en postemporada como llegan, por mi parte deseo que esta carga de minutos no se les vuelva en contra...

En lo que a Steve Kerr se refiere no tengo mucho que decir. Llegó y se vio obligado a aplicar la política de Sarver, según la cuál no había sitio para Kurt Thomas ni lo ha habido en un pasado para Joe Johnson, Sergio Rodríguez o Rudy Fernández. Ha demostrado valentía en los movimientos a pesar que no compartía algunas decisiones. D'Antoni y Sarver mandan mucho, pero Kerr demuestra personalidad y creo que se mantendrá en el cargo.

Por cierto, ya que hablo del propietario no puedo dejar de citar un artículo de mi gurú Bill Simmons en ESPN. Ojo a la plantilla que podrían tener los Suns a día de hoy si a Sarver le diera la gana pasar el límite salarial: "Here's your 2008 Suns roster right now: Nash, Barbosa and Rondo as the guards; Igoudala, Hill and Bell at the swing spots; and Stoudemire, Marion, Diaw and Thomas up front ... as well as the rights to their No. 1 and Atlanta's No. 1 in this year's draft". No necesita traducción creo, y como véis es una plantilla brutal. Link

Imagen: Desde el principio de los tiempos los Suns se han caracterizado por ser uno de los equipos que mejor vestía de la liga. Siempre un paso por delante en lo que a moda se refiere, en mi honesta opinión creo que la tradición se mantuvo hasta la llegada del nuevo uniforme, el que aún lucen y que posiblemente no cambien hasta que Nash abandone el equipo.

El soleado diseño que lucían antes era demasiado noventero, pero la línea me gustaba mucho más que la actual en general. Mezclaba el púrpura con el naranja, que también tenía mucho más protagonismo en el claro. En la transición el naranja se ve relegado por el gris, aunque a la hora de presentar un color alternativo es el elegido.

Los colores del equipo son tradicionalmente cálidos, pero este es en general demasiado frío. Incluso el secundar el naranja con gris (por no hablar de las siglas PHX) convierte un tono caliente en algo que te deja indiferente. En mi opinión el uniforme de los Suns debería transmitir la misma alegría que transmite su juego y se transmitía en otras líneas, pero esta no lo logra con lo cuál yo optaría por un cambio.

El estilo Western original mola pero es demasiado retro, mientras que el del sol es demasiado de cartón para esta época que vivimos. Creo que lo ideal sería aparcar el gris, volver a los colores puramente tradicionales y buscar un equilibrio de fuerzas entre los colores principales para que el uniforme vuelva a transmitir las sensaciones que dieron en su época. Modernidad, dinámismo o alegría son algunos de los adjetivos históricamente relacionados con el equipo y que su manera de vestir debería hacer llegar al público.

Resumiendo, mi línea a seguir sería algo parecido a lo que os presento arriba, diseñado por un forero en de Chris Creamers Sports Logos. Sin muchos cambios sobre la actual línea hay una evolución que da menos protagonismo al gris que creo que es la clave del éxito. Como ya he dicho yo lo eliminaría completamente, pero estos bocetos son lo más parecido a mi ideal uniformil para este equipo y quería compartirlo con vosotros... Por cierto, el logo del fénix me encanta.

Potencial futuro: Lo vengo hablando desde el principio del artículo, quizás me repita un poco pero creo que todos lo tenemos bastante claro. Amare Stoudemire es el futuro de estos Suns, sobre él deben construir una vez se consume la decadencia de Nash y O'neal. El número uno va camino de convertirse en el pívot más dominante de la costa oeste, y bien rodeado puede eternizar la presencia de esta franquícia en los Play-Offs.

Si quieren aspirar a algo hace falta alguien con calidad al lado de los Diaw o Barbosa. Y es que con todos mis respetos creo que el francés y el brasileño atesoran mucha calidad, pero no les veo ni el carácter ni la capacidad para liderar un equipo junto al gran pívot. Ambos pueden ser importantes y titulares en un futuro no muy lejano, pero como grandes escuderos de un aspirante no me valen.

Sarver deberá empezar a plantearse el no vender a quién elija en el Draft, pues el futuro no tardará en ser presente y si no cambia la dirección de su gestión puede encontrarse con un Amaré como enfermero de un asilo. El gran problema que veo es que salvo en el Draft no hay muchas opciones para renovar la plantilla en Phoenix, pues muchos jugadores son intraspasables por su edad y los únicos caramelos apetecibles son el mismo Amare y Leandrinho.

Salir a la agencia libre le costará caro al propietario, algo que se ha demostrado que no quiere. Por tanto veo el futuro más negro para Amare que si estuviera en Dallas, por ejemplo, pues el propietario no quiere soltar prenda y la plantilla va a envejecer. De la gestión y el ojo de Kerr a la hora de sacar talento debajo de las piedras depende el futuro del número uno, al que no le veo yo muy conforme sin un gran base al lado y cayendo en primera ronda año tras año.

Lo que yo haría: Iría a muerte con la plantilla que hay y pequeñas modificaciones hasta el año que viene. Si el tema no funciona declararía a todo el mundo transferible excepto Amare, y me plantearia lo de sobrepasar el límite salarial para fichar a un jugador con calidad que lidere el equipo junto a Stoudemire y los envejecidos Nash y O'neal. Esto minimizaría la transición, aunque durante un par de años se sobrepasaría el límite salarial.

El camino a seguir en caso que no se quiera gastar es mucho más complicado, pues los contratos de Nash y O'neal no dejan margen para nada en caso que no se quieran pagar las multas. Si Sarver sigue en sus trece el equipo morirá de viejo y cuando Amare se de cuenta estará rodeado de un proyecto en construcción, algo que no le sabrá tan mal si se acuerda del anillo logrado en 2008 o 2009...

Lo que se comentó en su día: Todo eran alabanzas para el equipo que venía de ser finalista del oeste sin una de sus estrellas, el Amare del que tanto os he hablado. El tono era muy positivo, debajo de los carácteres se esconde un "este es el año" lleno de optimismo. Citaba como únicos capaces de pararles Wade y James, algo que resumía en la máxima "los próximos anillos serán para Heat, Suns y Cavs". El año pasado aposté por Miami campeón en 2007, Phoenix en 2008 y Cleveland en 2009. ¿Acertaré el de este año a pelota pasada, por mucho que ahora apueste por Celtics o Lakers?
Wilt sería el primero en comentar haciendo referencia a algo que no todo el mundo sabe, y es que lo de los Suns viene de lejos, son una franquícia históricamente atractiva. Un clásicazo como Julius fue el segundo, deseando que los Suns por fin lamieran la miel en los labios y se hicieran con el ansiado anillo que llevaban años persiguiendo.

También se pasaría Rafita, haciendo alusión al jogo bonito que practicaban y sentenciando mis argumentos apuntando a que antes de Heat o Cavs deberían pasar por encima de Spurs y Mavs. De momento acertó más que yo, aunque lo de Dallas se lo va a comer me parece... Finalmente llegaría McMillan (al que espero ver comentar cuando analice los Sonics) para respaldar mi opinión según la cual Amare era la clave de todo, además de llamar de todo menos bonito al mercenario Tim Thomas, recién fugado a por el oro de Sterling en Los Angeles.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/la-dura-travesa-hacia-el-anillo.html

Conclusión: Hemos disfrutado muchísimo con los Suns, y quedarán en el recuerdo al nivel o un escalón por debajo de aquellos Sacramento Kings. Será una lástima que ganen el anillo habiendo renunciado a su estilo característico, pero mucho peor será llegar a la segunda década del milenio sabiendo que toda aquella alegría que nos invadía cada vez que les veíamos por televisión se quedó sin premio.

Posiblemente Nash esté sobrevalorado y tenga tanto o más de lo que su carrera merece. Quizás podemos estar de acuerdo en esto, pero los mismos que discutimos la deuda histórica con el MVP de Kobe en 2006 podríamos acordarnos también de la NBA por debajo de los cien puntos por partido que veíamos no hace mucho. Y si es por deudas podemos hablar de un tal Stu Jackson, pues me acuerdo perfectamente de las semifinales del año pasado y lo que a la postre significaron para el equipo que se proclamó campeón...

Tuesday, April 01, 2008

Lemmeis V

Con el three-peat en mente

Tenía 23 años, venía de ganar su segundo anillo consecutivo en la NBA, la Copa Mundial ante el Sony Munchen y se casaba en una ceremonia tan sorprendente como pública con la modelo Debbie Atkinson. Marcus Lemmeis era el "niño mimado de América", un fenómeno que rebasaba fronteras y que aquel verano, como el anterior, se enfrentaba a un nuevo reto: el Mundial de Francia.

Dada la presencia de una leyenda como Willie Barson, que con aquel torneo se despediría oficialmente de la selección, Marcus Lemmeis se vio obligado a ceder el dorsal 9 que tanta suerte le había llevado el año anterior y decantarse por el 5. Excepto Randy Wilton, los mejores en activo formarían parte del equipo americano que defendía su hegemonía de dos títulos consecutivos en el torneo.

El escolta de Pittsburgh lideraría a los suyos desde el primer día y superaría todos los obstáculos rivales un día tras otro. Destacaría especialmente su actuación ante la selección brasileña de Elson y Moreira, a la que ganarían en la final para conseguir la medalla de oro sin haber perdido un solo partido.

Tras una fugaz luna de miel se incorporaría a los entrenamientos que los Lakers realizaban en Hawaii para preparar la nueva campaña. La escuadra bicampeona se había reforzado con dos piezas del nivel de Harper Perkins y Rafard Wells. También Wizards, Celtics, Knicks, Legends, Nuggets, Sonics y Spurs habían sumado efectivos a conjuntos muy bien preparados para discutir la condición de los angelinos como favoritos al campeonato.
La opinión general apuntaba hacia los Lakers repitiendo título, pero quienes les discutían tampoco les faltaba razón. Los Wizards habían arrollado en la temporada regular, y solo la lesión de Wilton les había alejado de ganar el anillo. Por otro lado, tampoco podía descartarse que Bullock, en su quinto año en la liga, pudiera llevar por fin a los Knicks a lo más alto.

Marcus se aíslo completamente del entorno que siempre le criticaba y se dedicó a lo suyo. En su mente solo habían dos objetivos: ganar el MVP y lograr el tercer anillo. Como no habían respetado a Wilton en su juventud, tampoco le respetaban a él, así que se olvidó de querer gustar a la gente y se centró en lo que mejor se le daba, trabajando duro y mejorando aún más su depuradísima técnica.

Tras barrer en pretemporada los Lakers inaugurarían la nueva campaña con un cómodo triunfo ante los Sonics. Otra bandera más amarillentaba el laureado techo del estadio angelino, al lado de banderas con números que el 1 de Lemmeis no tardaría en acompañar. Llevaba tan solo cuatro años en la liga, pero por lo conseguido nadie podía discutir su apellido al lado de los Mikan, Baylor, West, Chamberlain, Johnson, Abdul-Jabbar, O'neal y Bryant.

Como estaba previsto, Lemmeis lideraba la carrera anotadora y los Lakers no tardaban en situarse en el puesto preferente de su conferencia, con Rockets, Nuggets, Spurs y Grizzlies pisándoles los talones. Los Sonics eran la sorpresa negativa del curso, cayendo en puestos muy bajos tras un inicio de campaña muy decepcionante.

El quinteto que formaban Bass, Perkins, Donaldson, Lemmeis y Reid funcionaba a la perfección, con todo el mundo asentado en su rol y cumpliendo como debía. Con los cinco que salían de inicio más Crapotka, Hoobson, Deberick, Wells, Sweet, Maxwell y McCain Brian Shaw contaba con una de las mejores plantillas que la liga recordaba en muchísimos años, aunque por nombres no estaba al nivel de la de los Wizards.
Aún su gran plantel, los de Washington no podían con el ritmo que Legends y Knicks venían marcando desde el principio. Wilton poco a poco iba recuperándose de su lesión, pero el resto tampoco estaba a la altura y eran muchos los partidos que se perdían por poco margen. Tampoco en Boston iba viento en popa el asunto, con Barson arrastrando molestias y con los complementos envejeciendo al mismo ritmo que su líder.

Con los Legends acercándose, los Lakers mantenían una lucha constante para ampliar su ventaja, jugando cada vez menos en equipo y rindiéndose a la evidencia: Lemmeis podía ganar solo, algo que quedó sobradamente demostrado en el partido en que el escolta logró superar su récord personal al anotar la friolera de 74 puntos.

Con Lakers y Legends liderando sus conferencias se llegaría al All-Star de Dallas. Lemmeis formaría en el quinteto titular junto a Woods (Denver), Arison (Houston), Sanders (San Antonio) y Rose (Portland). Su compañero Bass esperaría en el banquillo la llamada del técnico de los Nuggets, Steve Blake, al lado de Gardner (Utah), Parker (Denver), Djeric (Phoenix), Van Fyde (Oklahoma City), Terry (Minnesota) y Pirtsmouth (Vancouver).

Por su parte, el equipo del este que entrenaba Scottie Pippen (Legends) formaría con Wilton (Washington), Callaghan (Orlando), Haykes (Springfield), Fortson (Milwaukee) y Fox (Miami) en el cinco inicial. En el banco destacaban las ausencias de Norman (por una campaña irregular) y Barson (por lesión), siendo finalmente Bullock (New York), Morrison (Springfield), Bell (Atlanta), Merton (Charlotte), Watts (Cleveland) Elson (Chicago) y Jerretts (Boston) los elegidos por los técnicos del este.

En un choque un tanto descafeinado, la conferencia oeste no tendría ningún problema por acabar imponiéndose. Al no habar ningún "maverick" la afición tejana se volcó con el jovencísimo Tommy Arison, la gran esperanza de los Houston Rockets que en su tercer año en la liga demostró su validez de cara al futuro haciéndose con el premio al MVP del partido.

Aquello supuso un golpe de efecto en el equipo de Houston, que se confirmaba en la élite haciéndose con el cuarto puesto de su conferencia y poniéndo las cosas difíciles a los Spurs y los Nuggets. Por su parte Lemmeis luchaba para que los Lakers pudieran acercarse al récord de los Legends, que les habían comido terreno ultimamente y ya estaban en lo más alto, liderados por un espectacular David Haykes que iba camino de robarle su deseado premio al mejor jugador de la campaña.
En un final de temporada regular apasionante, finalmente lo lograron. El choque con sabor a final en Springfield fue el factor diferencial que permitió a los angelinos hacerse con el primer puesto, algo que suponía contar con el factor campo a favor durante toda su andadura en la postemporada.

El primer rival de los Lakers serían los Suns de Phoenix, liderados por una leyenda de la Euroliga como era el montenegrino Mando Djeric. Sin embargo, aún la ambición y entrega de su buque insignia, aquellos Suns no tenían nada que ver con los que lideraba a principios de la década de los veinte Rodney Stackhouse, y con Lemmeis a medio gas, dejando el protagonismo en manos de Perkins, Reidd y Bass, los Lakers tuvieron suficiente para pasar a la siguiente ronda sin sufrir más de la cuenta (4-1).

Tras un agónico séptimo partido ante los Grizzlies los Rockets se confirmarían como su próximo rival. Lograron sacarles el primero y el quinto, pero la inexperiencia de Arison y la abismal diferencia entre ambas plantillas acabó con un resultado más abultado de lo previsto (4-2) a favor de los Lakers.

Los Nuggets de Parker y Woods, la mejor pareja interior de la liga junto a la de los Wizards, esperaba en la gran final del oeste. Tras muchos años bajo el dominio amarillo, el equipo de Colorado tenía esperanzas en ser el que, por fin, lograra acabar con su reinado. Los Play-Offs habían servido para demostrar que, ante un rival serio, el equipo de Los Angeles dependía en exclusiva de su estrella, por muy buenos que hubieran sido anteriormente sus acompañantes.

Denver se equivocó al plantear la serie desde la defensa, pues Lemmeis anotó igual y el esfuerzo no sirvió para evitar el acierto de los exteriores del equipo de Shaw. Con un Lemmeis a un nivel soberbio los Lakers se meterían en su tercera final consecutiva, esperando rival de la serie que enfrentaba a Wizards y Legends.
Finalmente serían los de Washington quienes lograrían hacerse con el campeonato del este, con el barrido de dos años atrás en mente y muy cansados tras series mucho más duras que las que habían vivido los angelinos en los últimos tiempos. Todo el mundo daba como favorito el equipo de Lemmeis, que había superado a Haykes en las votaciones para el que sería su segundo MVP de la temporada regular.

Nadie entendió como los Wizards pudieron sobreponerse al cansancio acumulado y vencer a los Lakers tras tres prórrogas de infarto disputadas en la ciudad californiana. Era una gesta increíble, como también lo fue ponerse 0-2 apenas 48 horas más tarde. Randy Wilton estaba a un nivel impresionante, pero era Terry Norman el que de verdad marcaba la diferencia, en su carrera hacia el único logro que le faltaba conseguir en la liga.

Lemmeis había intentado involucrar a sus compañeros, consciente que cuando lo lograba era cuando mejores resultados presentaba su equipo. Con la eliminatoria cuesta arriba y habiendo abusado de su capacidad para ser generoso, había llegado el momento de ser egoísta y remontar la serie al precio que fuera.

La euforia que vivía la capital del país se vio frustrada por dos exhibiciones consecutivas del "Genio de Pittsburgh", que lideró a los suyos hacia la igualada en las series con dos anotaciones de 56 y 61 puntos. Seguiría a lo suyo en el quinto, con una anotación de 58 que no fue suficiente para lograr ponerse por delante en la serie.

La eliminatoria volvía a Los Angeles con el equipo local al borde del abismo y Terry Norman saboreando el campeonato que se le había resistido en Indiana y Dallas. Lejos de intimidarse por la perspectiva de perder su primera final de la NBA, Lemmeis se creció con los tres últimos partidos en el recuerdo y firmaría una brutal anotación de 77 puntos que doblegó a los Wizards y llevó a la serie al punto que todo comisionado desea: el séptimo y decisivo partido.
Los Wizards estaban agotados y moralmente destrozados. Ganando los dos primeros duelos habían logrado lo más difícil. Aún perder en casa los dos siguientes habían logrado sobreponerse y recuperar la ventaja perdida en el quinto. Pero lo del sexto era deprimente... No podían parar a Lemmeis, que superaba de largo los cincuenta de media en los últimos cuatro encuentros...

Desde el momento en que los diez titulares saltaron a cancha se olía algo especial en el ambiente. Ningún ser vivo que habitara el pabellón recordaba un partido de la final que llegara con tanta trascendencia, rivalidad e importancia histórica. Podía significar el cuarto anillo de Wilton, el tercero de Lemmeis y el primero de Norman. Podía empatar la particular serie iniciada cuatro años atrás entre Wizards y Lakers o podía dar una ventaja de 3-1 a los angelinos, además del three-peat, en aquella serie tan particular.

La máxima ventaja conseguida por alguno de los equipos no superaría los siete puntos, y a falta de dos minutos el marcador reflejaría un emocionante empate a 109. Tras varios intercambios de canastas, los nervios se apoderaron de las muñecas en los cuarenta segundos finales, y el silbido final llegaría con el balón en tierra de nadie y el marcador reflejando un empate a 115 puntos.

En la prórroga el cansancio arrastrado a lo largo de aquel mes y medio de series a vida o muerte se evidenciaba más que nunca, con multitud de errores en ambos bandos y nadie que pudiera romper la igualdad. Finalmente Reid logaría, con un triple, poner a los suyos dos puntos por delante, a lo que Hinrich reaccionó pidiendo un tiempo muerto para calmar los ánimos en sus hombres.

Un error de Bass facilitaría la ejecución de la jugada de los Wizards, que acabó con una bandeja relativamente cómoda de Randy Wilton. Lemmeis se precipitaría en la siguiente jugada, dando a los de Washington la opción de empatar; no la desaprovecharían, con una canasta de Lyndon desde cinco metros cuando el reloj de la posesión se acercaba peligrosamente a cero.

Shaw pidió tiempo muerto. Como era previsible Lemmeis se jugaría el último balón, anotando un triple que ponía a los suyos un punto por delante a falta de poco menos de treinta segundos por jugarse. Lyndon controló el balón durante más de quince segundos, entrando a canasta cuando la posesión se terminaba y dándole un pase envenenado a Wilton, que no tenía opción de jugársela. Perkins asistió a la ayuda, dejando un pequeño hueco para que Randy pudiera darle un pase preciso a su compañero Norman, que machacó sin piedad el balón que podía coronarle como MVP de las finales.

Quedaban cinco segundos y un tiempo muerto, aunque estaba más que claro quién recibiría el balón por parte de los Lakers. Reid sacaría desde el medio del campo, con serios problemas para darle el balón a Marcus antes que finalizara su tiempo de cinco segundos para poner el balón en juego.

De espaldas al aro Lemmeis fintaría irse por la derecha, para con un medio reverso dejar sentado a Harrell y lograr una ligera ventaja para poder tirar a canasta. Con el aro en mente flexionó para realizar el lanzamiento, dándose cuenta en el instante que sus pies debían abandonar el suelo que Randy Wilton taponaría el decisivo lanzamiento...

Las punta de su pie izquierdo jamás abandonaría el suelo, mientras que la derecha cruzaría sobre sí mismo para lograr deshacerse del legendario gigante y situar su cuerpo en un ángulo perfecto para colocar con precisión el esférico en el tablero y que terminara entrando por la circunferencia del aro.
Un murmurio sepulcral dominaba el estadio al tiempo que el balón se colaba por la red coincidiendo con el pitido final. Las lágrimas de rabia se hacían evidentes en los frustrados ojos de Wilton y Norman antes incluso que sus gigantescos cuerpos cayeran desolados a la superfície, mientras que Lemmeis no cabía en sí mismo y, tapándose los ojos, corría hacia el banquillo donde todo el mundo se levantaba sin creerse aún lo que había pasado a adorar aquel jugador cuya exhibición en la cancha había elevado a la categoría de dios.

Los sentimientos que le invadían eran indescriptibles, tanto que ni siquiera le dejaban mediar palabra. No pasaba un segundo en que algún recién llegado le abrazara, le felicitara o le pidiera sin éxito que diera su opinión sobre lo ocurrido. Tampoco pudo hacerlo cuando le entregaron el premio al MVP de las finales, tras la charla de un visiblemente emocionado Shane Battier.

Lo había logrado: mejor jugador de la campaña, campeón por tercer año consecutivo y mejor jugador de las mejores finales de la historia. La cruz de aquella misma moneda eran los Wizards, especialmente un Terry Norman que pensaba en la retirada tras fracasar por enésima vez cuando más cerca veía su contacto con la gloria...

Índice "Los lobos de Taylor"

Este blog empieza a ser veterano. A día de hoy suma ya, contando esta, 333 entradas, y creo que un número tan redondo merece un post especial. Así pues dedicaré la próxima hora a elaborar un índice de los posts más interesantes o que merecen ser recordados y colgaré el link en la columna de la derecha. Lo iré actualizando a medida que termine series y empiecen algunas nuevas, así lo más destacado estará aquí para ser consultado.

Antes que nada quiero felicitar al amigo Juanejo por el premio a blog del mes de Basket Life, y agradecer a la revista el honor de ver figurar el mío entre los destacados. Se acuerdan de forma especial de la saga Lemmeis, continuadora de las Basket Fiction iniciadas con Wilton y que últimamente tengo algo abandonada. El número 5 ya está terminado para ser colgado en breves, de hecho lo haré cuando acabe este post.

Sería injusto mencionar todos los que habéis sido el motivo por el cual este blog ha sobrepasado las 300 entradas. Mejor dicho, sería injusto hacerlo y olvidarme de alguno, y como me sentiría muy mal de ser así prefiero mencionaros a todos sin citar vuestro nombre/nick y espero que me perdonéis por ello. Lo mínimo que podría hacer por vosotros es mirar entrada por entrada y citaros uno tras otro, pero espero que entendáis que uno tiene otras labores aparte de esta distracción que poco a poco se ha ido convirtiendo también en una responsabilidad, la de estar a la altura de un público tan entendido y agradecido como todos vosotros.

Citaré una frase que marcó un antes y un después en este blog, que en los libros de historia es citada por grandes pensadores uno tras otro. Quizás hubo alguno antes y enmedio, pero la llama ha llegado hasta mi, cronológicamente, vía Kipling-Jackson-Wayne. Wolf es el cuarto en recibirla y adoptarla en este arbol geneológico, y la mítica frase es la siguiente: "la fuerza de la manada es el lobo y la fuerza del lobo es la manada". Simboliza lo que quiero deciros: Los Lobos de Taylor somos todos, no sería nada sin vosotros.

Antes de terminar de agradeceros vuestra fidelidad quisiera disculparme, y es que mi tiempo no me permite pasarme por vuestros blogs más a menudo de lo que lo hago. A unos les sigo más, a otros menos, pero intento ir regularmente para ver si hay novedades y para compartir opiniones, tanto como puedo y mi frikiedad baloncestística me permite.

Este post no durará mucho en lo más alto, pero mientras TaylorWolves exista será uno de los más importantes y el único que merecerá lugar propio en la columna de la derecha, pues él lleva a todos los que en mi opinión son básicos en la historia de este blog. Sin más dilación os dejo con el índice:

ANÁLISIS EQUIPOS

Cuando empecé con el blog hice una serie de mini-artículos dedicados a cada uno de los equipos. En un momento dado decidí rememorar aquello y hacer artículos más extensos equipo por equipo. Empecé en diciembre del 2007 y me propuse el objetivo de acabar antes de los Play-Offs 2008. Por ahora me quedan ocho artículos y estoy a 1 de abril, el tiempo dirá si lo consigo cuando toca o no pero seguro que lo termino. Aquí os presento los artículos, la serie más larga y destacable que he hecho en este blog.

Atlanta Hawks
Boston Celtics
Charlotte Bobcats
Chicago Bulls
Cleveland Cavaliers
Dallas Mavericks
Denver Nuggets
Detroit Pistons
Golden State Warriors
Houston Rockets
Indiana Pacers
Los Angeles Clippers
Los Angeles Lakers
Memphis Grizzlies
Miami Heat
Milwaukee Bucks
Minnesota Timberwolves
New Jersey Nets
New Orleans Hornets
New York Knicks
Orlando Magic
Philadelphia 76ers
Phoenix Suns
Portland Trail Blazers
Sacramento Kings
San Antonio Spurs
Seattle SuperSonics
Toronto Raptors

BASKET FICTIONS

Estas sagas construyen la carrera de dos (por ahora) jugadores futuristas. El primero de ellos es Randall Samuel Wilton, nacido el mismo día en que murió Wilt Chamberlain (12/10/1999) y que se convierte en el pívot más dominante de la década de los veinte y principios de los treinta. En su andadura en la liga logró cinco anillos (2023, 2025, 2028, 2034 y 2035 - siendo MVP de las finales en todas excepto en la del año 2034), cuatro MVP's de la temporada regular (2023, 2025, 2028 y 2030), tres MVP's del All-Star (2023, 2025 y 2035), tres veces mejor defensor (2024, 2025 y 2028), el premio a Rookie del año (2021)...

Jugó en cinco equipos diferentes (Philadelphia 76ers, 2020-2024, Oklahoma City Condors 2024-2027, Indiana Pacers 2026-2027, Washington Wizards 2027-2032 y Houston Rockets 2032-2035), y le retiraron el dorsal en Philadelphia (31), Washington (13) y Houston (5). Sumó a lo largo de su carrera un total de 34.138 puntos, 19.195 rebotes, 4.821 asistencias, 2.857 tapones y 1.688 robos de balón. Además, lograría en una ocasión un techo personal de 94 puntos en un partido (en su corto periplo con los Pacers ante sus odiados Condors).

La saga dedicada a Marcus Rodney Lemmeis empezó más tarde, y aún está por terminar. Los nueve primeros capítulos coinciden con la carrera de Wilton en la liga, y el escolta juega con los Lakers hasta su décima temporada. De hecho, como algunos ya saben, Lemmeis es el villano en la saga Wilton aunque destacó tanto en su carrera (como también lo hicieron Barson, Norman, Bullock o Arison) que merecía su propia serie de artículos. ¿Donde se irá después? ¿Cuantos títulos habrá ganado? ¿Superará a Wilton y otras grandes leyendas? ¿Habrá alguna otra saga cuando acabe la de Lemmeis?

Lemmeis I
Lemmeis II
Lemmeis III
Lemmeis IV
Lemmeis V
Lemmeis VI

Wilton Zero
Wilton I
Wilton II
Wilton III
Wilton IV
Wilton V
Wilton VI
Wilton VII
Wilton VIII
Wilton IX
Wilton X
Wilton XI
Wilton XII
Wilton XIII
Wilton XIV
Wilton XV

FOTOGRÁFICOS

Es algo que hice en mi primer año de blog, repetí en el segundo y volveré a hacer en el tercero. A final de año hago un resumen con las 36 fotos más significativas del año (en la primera colgué un total de 36 y me pareció bien repetir el mismo número de fotos en el segundo). Creo que esto merece un apartado aparte, y como más crezca mejor, pues quiere decir que el blog dura mucho más tiempo del que lleva hasta ahora en circulación.

Resumen 2006
Resumen 2007

OTROS

Aquí colgaré por orden cronológico (aunque si se trata de una serie de artículos se ordenarán seguidos a partir del primero para no crear confusión) los posts que merezcan ser destacados sin tener la posibilidad de sección própia, algo así como "de lo selecto, el resto". Solo quiero añadir que hay series como "Lo que viviremos", "Decisiones que valen anillos" y "La leyenda de KG" aún están por terminar y, de hecho, solo esta última tiene un final definido por qué la primera va en función de las campañas que dure el blog y la segunda de lo que mi inventiva dé de sí. Sin más dilación aquí os presento los que, para mí, merecen representación:

Lo que yo viví: 96-97
Lo que yo viví: 97-98
Lo que yo viví: 98-99
Lo que yo viví: 99-00
Lo que yo viví: 00-01
Lo que yo viví: 01-02
Lo que yo viví: 02-03
Lo que yo viví: 03-04
Lo que yo viví: 04-05
Lo que yo viví: 05-06
Lo que viviremos: 06-07
Lo que viviremos: 07-08
Fantasy All-Star Game
Espíritu verde y negro I
Espíritu verde y negro II
And the Oscar goes to...
Decisiones que valen anillos I
Decisiones que valen anillos II
La maldición y el legado de Jordan
Algunos creíamos
Atraco en Arizona
¿Un Draft mejorable?
La leyenda de KG I
La leyenda de KG II
La leyenda de KG III
El plan perfecto de Red
Draft League I: Eastern Conference
Draft League II: Western Conference

Sunday, March 30, 2008

Race2MVP - Análisis profundo

Soy consciente de que el artículo de los 76ers apenas lleva 24 horas colgado, pero como los dos fans que acostumbran a pasarse por aquí (sixers29 y Bias) ya lo han leído y comentado creo poder permitirme el lujo de volver a actualizar hoy que estoy motivado para ello, haciendo un análisis relacionado con la encuesta.

KEVIN GARNETT (BOSTON CELTICS)

Con un MVP en su haber y fama de perdedor, el poste de los arrogantes verdes cuenta aún con opciones al premio en este sprint final por su condición de estrella del equipo que lidera la liga. El número cinco juega más motivado que nunca, implicando a sus compañeros y llevando los galones de un Big Three en el que, según él, la referencia es Paul Pierce.

Números: Sus estadísticas personales en puntos y rebotes son los peores desde la temporada 1997-98 (última en que estuvo por debajo del 20-10 en ambos apartados). Es más, el número de rebotes de media que promedió aquella campaña fue superior a los de esta, siendo solo sus años rookie y sophomore peores en este aspecto. Esto le hace perder algunos puntos respecto la competencia, además de suponerle la pérdida de la que hubiera sido su quinta corona reboteadora consecutiva (algo que solo Rodman y Moses han conseguido, ni siquiera Wilt Chamberlain aunque a la postre consiguiera más que Garnett).

Récord: 57-15 hasta ahora, es decir, a falta de diez partidos. Solo les quedan partidos ante equipos del este, siendo Nets, Bulls, Pacers y Hawks rivales peligrosos por el hecho de luchar por los Play-Offs. Heat, Knicks, Bobcats y dos contra Milwaukee no deberían ser un problema, algo que si será el mayor hueso que van a encontrarse, unos Wizards que les han derrotado por dos veces y que borraron por completo el sueño del 72-10. Mi estimación es que el récord será de 65-17.

Factores: Es el jugador franquícia en el equipo que lidera la liga, su gran y quizás única baza.
Él mismo declaró que el hombre clave era Paul Pierce, y sobre el papel el equipo apenas notó su ausencia cuando estuvo de baja. Así pues, parece claro que las opciones de Big Ticket para hacerse con el premio pasan por una caída en picado de Hornets y Lakers, ya que a día de hoy y a falta de tres semanas parece claro que el Maurice Podoloff estará entre Bryant y Paul.

Curiosidades: De ganar el premio Garnett sería el cuarto jugador del este que se hace con el trofeo desde el año 1984. Y es que parece mentira que en todo este tiempo solo Bird, Jordan e Iverson lo hayan levantado, por diez jugadores del oeste (Johnson, Barkley, Olajuwon, Robinson, Malone, O'neal, Duncan, Garnett, Nash y Nowitzki). Contando que Jordan ganó cinco, el cómputo global nos muestra aún así una clara ventaja de nueve a quince a favor del oeste.

LEBRON JAMES (CLEVELAND CAVALIERS)

Con números de vértigo, la de este año es su segunda candidatura sólida al premio tras quedarse a las puertas en 2006 (aunque no haré mucho caso a su segundo puesto teniendo en cuenta que Bryant fue cuarto). De momento ya tiene su segundo premio a mejor jugador del All-Star, y si no fuera por el récord del equipo no habría dudas de que el de la temporada regular también sería suyo.

Números: Sus dígitos son de vértigo, equiparables solo a los de una legendaria figura de los sesenta llamada Oscar Robertson y prácticamente a nadie más. Y es que treinta puntos por noche están al alcance de muy pocos, pero si a ellos les sumas ocho rebotes y siete asistencias no queda un ápice de duda: es un robot, y tan cercano a la perfección que aún tiene tiempo de acercarse a los dos robos y un tapón por noche.

Récord: Este es el gran "pero" en la candidatura de Lebron, el que le alejará de los puestos nobles para relagarle a ocupar el podio o quedarse a colgar medallas a los otros tres. Vamos, si el criterio es el mismo que hubo en el Kobe Bryant del 2006 Lebron no puede ni debe superar el cuarto puesto en las votaciones. No hay más que observar el récord de los Cavs ahora mismo, que cuentan con 40 victorias por 33 derrotas, con lo cual ni siquiera tienen ya opciones de llegar a las cincuenta. Miami es la única cienicienta que les queda, siendo Charlotte, Orlando, New Jersey, Detroit y Chicago y Philadelphia por partido doble los próximos rivales. Apuesto por un 4-5 en estos choques, acabando con un 44-38. Solo tengo algo que añadir, a modo de sentencia: aunque ganen todos los choques, en el oeste habrá un equipo que se quedará fuera de Play-Offs con mejor récord que ellos.

Factores: Estadísticamente está a un gran nivel, pero este mismo argumento no le sirvió de nada a un Bryant que había anotado 81 puntos en un partido y promedió 36. Además, sería un factor a tener en cuenta si los otros candidatos estuvieran con malos números, pero creo que los de Paul y Kobe, sin estar a su misma altura, también son muy buenos. Huele a que el récord será determinante para dejarle sin el premio, pero no le descarto pues la prensa quizás le vote antes que a Kobe por simpatía, y no cabe olvidar lo que pasó con el rookie del año que en 2004 debió ganar Carmelo Anthony. Eso sí, debo añadir a su favor que es el único jugador de la liga, junto a Kobe, que me da la sensación de estar ante un ser imparable cuando tiene el balón.

Curiosidades: Es muy joven y lo terminará ganando, pero a cada año que pasa deja atrás etapas que otros ya habían quemado con menos experiencia en la liga que él. En lo que al MVP se refiere, en su quinta temporada o antes la lista de jugadores que lo han logrado es muy amplia, casi la totalidad de hecho, aunque en los últimos tiempos cada vez cuesta más ganarlo e incluso la joventud se convierte en un factor en contra (como le pasa a Chris Paul). Aún así no creo que le guste mucho al elegido tardar mucho más en ganar "su" premio, pero deberá esperar a que el equipo sea competitivo para tenerlo por fin en sus manos. Por cierto, Jordan lo ganó en su cuarta temporada.

KOBE BRYANT (LOS ANGELES LAKERS)

Posiblemente hablemos del mejor jugador en no haber ganado jamás un MVP. ¿Alguien cree que Iverson, Garnett, Nash o Nowitzki son históricamente mejor que él? ¿Alguien se atrevería a colocarle un peldaño por debajo de nadie en esta última era, más allá de O'neal y Duncan? Mala prensa y demasiadas derrotas en sus tiempos de líder han llevado a esta triste situación, la de ver el mejor jugador de baloncesto del mundo sin un Maurice Podoloff al lado de sus dos coronas anotadoras y dos premios al mejor jugador del All-Star.

Números: En anotación ha tenido tres campañas mejores en su carrera, pero en robos se acerca a su mejor cifra y en rebotes y asistencias supera su media de carrera. Su 28-6-5 global no está a la altura de Lebron, pero es el que más se le acerca y no es su único argumento de cara a ganar el premio. Perderá en favor de James el premio al máximo anotador, a no ser que mantenga de aquí al 20 de abril el salvaje nivel mostrado ante los Grizzlies.

Récord: Va camino de ser el mejor balance desde que lidera en solitario al equipo, pero de nada servirá si terminan sin tener el factor campo a su favor o considerablemente por debajo de los Hornets. Deben por todos los medios quedar por encima de Phoenix, y las últimas derrotas ante Charlotte o Memphis invitan al pesimismo. Reciben a Wasington, Portland, Dallas, New Orleans y Sacramento y visitan Sacramento, Portland y Clippers. Pueden y deben ganarse todos, aunque lo normal sería que se consiguiera un balance de 8-1 o 7-2 con el que acabarían con 56 victorias y 26 derrotas. Por encima de las 55, siempre y cuando New Orleans no firme una racha perfecta, vería normal que el MVP fuera Kobe.

Factores: Su mala relación con la prensa es su principal factor en contra. No hay que engañarse, Nash debe en buena parte sus dos premios el contar con un trato favorable en este sentido. De todas formas este año, más que nunca, pesan los argumentos para decantarse a favor de Bryant, y uno por encima de todos: el récord del equipo. Este factor fue el que lo alejó de ganarlo en 2006 y 2007, pero la excusa ya no vale este año. Sus números siguen intactos, ha cargado con el equipo sin Bynum y Gasol y está en boca de todos que es el mejor del mundo, le deben uno este es el año. Eso sí, que no eche por la borda sus opciones con más derrotas tontas, las 55 victorias son un mínimo exigible.

Curiosidades: Solo Moses Malone, Kevin Garnett y el europeo Dirk Nowitzki han ganado el MVP sin pasar por la universidad, y tanto Kobe como Lebron no deberían tardar en ingresar su nombre a esta selecta lista, que seguramente cerrará Dwight Howard. Otra curiosidad es que Kobe se encuentra en condiciones de ganar el MVP con doce temporadas NBA a sus espaldas, lo que supondría la carrera más longeva antes de hacerse con el premio junto a Karl Malone, que también tardó doce años. Eso sí, Kobe tendrá 29 años cuando esto ocurra mientras que el cartero tenía 33 por aquel entonces.

CHRIS PAUL (NEW ORLEANS HORNETS)

La suya es la candidatura más sorprendente, por juventud más que nada. Yo tenía claro que Chris Paul era uno de los grandes de la nueva generación junto a Stoudemire, James, Wade, Bosh, Anthony y Howard, pero pensaba que tardaría algo más en confirmarse como el mejor base de la liga. También apostaba por los Hornets en Play-Offs, pero nunca llegué a imaginarme que estarían por delante de los grandes de Texas y que superarían con creces las cincuenta victorias, que es lo máximo que me hubiera atrevido a pronosticar.

Números: Como base que es no destaca tanto en puntos como Lebron y Kobe, pero en asistencias ya ha superado a Steve Nash, y aunque el canadiense aún puede arrebatárselo Paul va camino de robarle la que sería su cuarta corona consecutiva. A sus 11.3 pases de canasta por noche les suma 21.6 puntos y casi 4 rebotes, lo que no está nada mal teniendo en cuenta que su labor es hacer jugar al equipo. En este sentido su estadística podría considerarse implecable, a la altura de algunas temporadas en las que Iverson superó los 30 puntos y flirteó con las diez asistencias por noche. Además, por si lo anterior fuera poco, es el líder destacado en robos de balón por partido, con lo que parece claro que integrará el quinteto defensivo ideal junto a Marcus Camby, Josh Smith, Kobe Bryant y un quinto que ahora mismo no me atrevo a decidir.

Récord: De los aspirantes al premio es el que debe lidiar con más partidos próximamente, pues aún les quedan once a sus Hornets para terminar la temporada. Habrá que ver si logran mantenerse arriba o ceden al empuje de Spurs, Lakers y Suns. Aunque acaben cayendo del primer puesto nadie se atreverá a discutirles nada, pues aún perdiendo los once de un tirón su temporada es más que sobresaliente. 49-22 de momento, y once partidos cómodos por delante. Solo el de los Lakers se intuye como prueba de fuego, Toronto, Orlando, Miami, Minnesota, Sacramento y Dallas son partidos a domicilio que pueden (y se saldarán) con victoria, y lo mismo pienso de recibir a New York, Golden State, Utah y Clippers. Creo que perderán ante Warriors y Lakers, terminando al final con un 58-24. Si los ganan todos llegan a 60-22, y en ambos casos lo más probable es que Paul termine siendo el MVP.

Factores: Más allá de sus números personales y los de su equipo, son las sensaciones que ambos transmiten las que le convierten quizás en el candidato más claro. Las últimas derrotas ante Grizzlies y Bobcats han dejado muy tocado a Kobe, que si no vuelve a meter la pata sigue teniendo números y tendrá incluso si se permite un par de errores más en el camino. De todas formas ya hace unos días que veo cada vez más sólida la candidatura de Paul que la de Kobe. En favor de Bryant hay que recordar que tiene dos de sus tres grandes escuderos en el dique seco, pero esto solo sirve de excusa si pierdes tan solo cuando tienes que perder. El 11 de abril será clave, el Hornets-Lakers en el Staples posiblemente decida el ganador del Maurice Podoloff Trophy.

Curiosidades: De ganar el premio Chris Paul entraría en una lista muy selecta de jugadores que lo han ganado en su tercera temporada en la liga o antes, junto a nombres ya muy pasados de moda como son los de Bob Pettit, Bill Russell, Wilt Chamberlain, Wes Unseld, Kareem Abdul-Jabbar y Dave Cowens. Lebron James hubiera podido ingresar en esta lista en 2006, de hecho recuerdo que a pesar de ser el segundo en las votaciones para el premio quedó primero en cuanto a número de votos para el equipo ideal. Como allí influyen las posiciones en el campo tampoco meteré más leña a un fuego tan avivado como es el mérito de Steve Nash en sus dos MVP's.

CONCLUSIÓN

A dia de hoy yo votaría, y creo que lo va a ganar, Chris Paul. Si de aquí al final se cumplen mis previsiones y los Lakers están en 56-26 y los Hornets en 58-24 yo votaría por Bryant, teniendo en cuenta que aún no tiene ninguno y que ha tirado del equipo cuando este ha estado plagado de bajas importantes. Será clave el partido en el Staples para decidir, pero ya digo, unos Lakers por debajo de las 55 victorias no merecen el MVP si los Hornets están igual o por encima de las 58. Con dos o tres partidos de diferencia entre ambos equipos me decantaría por Kobe, con más Paul es mi hombre.

Garnett es el líder del mejor equipo de la liga, pero hay ciertas dudas sobre quién pesa más en aquella plantilla, además que estadísticamente no lo merece. En mi carrera para el MVP el cuarto en discordia es Lebron, por los mismos motivos y criterios que relegaron a Kobe Bryant a verse fuera del podio en 2006. Si la competencia fuera más light yo se lo daría igualmente a James, pero no es el caso así que en las votaciones debería estar por debajo de Paul y Kobe y a la par con Garnett según el criterio que tengan en cuenta los periodistas.

Ya que estamos, mis equipos ideales y el resto de premios sin ningún análisis currado:

MVP: Kobe Bryant (Los Angeles Lakers)
Rookie: Kevin Durant (Seattle SuperSonics)
Defensor: Marcus Camby (Denver Nuggets)
Progresión: Hedo Turkoglu (Orlando Magic)
Sexto hombre: Manu Ginobili (San Antonio Spurs)
Entrenador: Byron Scott (New Orleans Hornets)

Equipos ideales:

Me atrevo con el primero, en el que estarán seguro los cuatro analizados más Howard o Stoudemire. En el resto lo he intentado pero no sería justo, pienso que con presencia segura en el segundo solo apostaría por el pívot de los dos citados que quede fuera del primero y McGrady. Iverson, Nash, Deron o Billups merecerían entrar, como Ginobili, Davis... Demasiads guards, este año habrá muchas injusticias en los equipos ideales.

Apuesto por Paul-Bryant-Smith-Camby más alguien más en el defensivo y Horford, Durant y Scola como presencias seguras en el defensivo. Aquí os dejo por hoy, gracias por leerlo y pensad que hace apenas 24 horas colgué un artículo de los 76ers para vuestro disfrute y, por supuesto, posterior crítica.

Saturday, March 29, 2008

Resucitando un histórico

Quería aprovechar el primer párrafo para agradecer los comentarios que han venido recibiendo las últimas entradas. Es genial escribir algo y ver que alguien te corresponde, que llega gente nueva al blog y que los que ya estaban siguen ahí. Muchas gracias a todos, de verdad, estaré encantado de seguir analizando hasta los Wizards con gente como vosotros por aquí.

Como ya sabréis o habréis deducido los que os pasáis a menudo por aquí hoy tocan los 76ers. Este análisis implica una responsabilidad especial, ya que habrá un visitante ilustre mirando con lupa todo lo que digo. El jugón en cuestión es toda una institución a la hora de hablar de este equipo, así que espero estar a la altura y que al final del artículo no me eche mucha bronca...

Plantilla actual: El traspaso de Allen Iverson marcó un punto de inflexión que se intuyó dramático. Philadelphia despedía su jugador franquícia de la última década y uno de los grandes emblemas de la historia de este deporte por la puerta de atrás, dejando a Andre Iguodala, Andre Miller y un séquito de jóvenes la responsabilidad de llevar las riendas del equipo. Aquel 19 de diciembre la palabra reconstrucción estaba en mente de todos, y todo parecía indicar que el proceso sería largo.

Iggy se convertía en el buque insignia del equipo, bien secundado por Miller y con Green y Dalembert teniendo que asumir más responsabilidad dentro del bloque. La temporada avanzaría y confirmaría tras el parón del All-Star a los Sixers como uno de los equipos revelación de la temporada, luchando hasta el final para meterse en Play-Offs cuando muchos otros contaban derrotas a la espera de ganarse así fortuna en el Draft.

Debo reconocer que siempre he visto aquello como un error, pero está claro que engrandece a una plantilla que allí demostró querer ganar. Es este mismo carácter el que los ha llevado arriba en los últimos tiempos, confirmándolos ya en la segunda zona noble del este y sin nada que perder en la postemporada.

Miller e Iguodala son los principales responsables de esta gran racha, pero también un Dalembert que ha dado un paso al frente respecto otras campañas y jóvenes como Louis Williams o un Thaddeus Young que cada vez cuenta más y se gana piropos a lo largo y ancho de la liga. Rodney Carney y Jason Smith son los otros yogurines a tener en cuenta, ambos con un prometedor futuro a pesar de su muy secundario presente.

Reggie Evans y Kevin Ollie completarían la rotación habitual. En ambos casos parece claro que los Sixer no tendrían problemas en desprenderse de ellos. Dalembert, Smith, Young, Iguodala, Williams y Carney son el futuro y Miller un presente que no durará mucho. Más allá de estos siete nombres el resto son meras piezas de cambio, aparte de un nada bonito recuerdo de lo que tuvo Iverson al lado cuando sus críticos le saltaban encima si el equipo no ganaba...

Cuerpo técnico: Maurice Cheeks sigue en el banquillo de un equipo tras dos años sin llegar al Play-Offs, el primero de ellos con Iverson y Webber en el equipo. Tampoco hay mucho que alabar de su etapa en Portland, saldada con dos derrotas a primeras de cambio en postemporada y el dudoso honor de haber sido el causante (o el testimonio más directo) de la caída del proyecto de Paul Allen.

A su favor hay que decir que toda leyenda de un equipo merece mi confianza y admiración cuando se sienta en el banco. En el caso de Cheeks, no hay que olvidar que su dorsal 10 cuelga del Wachovia Center, y se quiera o no esto pesa. Por ello me sigue cayendo bien, a pesar que ha fracasado demasiadas veces con proyectos prometedores y que demuestra mucha falta de criterio en algunos aspectos.

Prueba de ello es la bajada de calzones tras la llegada del nuevo GM, Ed Stefanski. Y es que si según tus principios los jóvenes no cuentan debes seguir a muerte con ellos. En vez de esto Cheeks se convierte en un peón a lo Sam Mitchell, haciendo lo que dicta el que se sienta en el palco a cambio de salvar el cuello. Un buen trato, aunque te deje en muy mala posición y te confirme como uno de los técnicos mediocres de la liga...

Y es que la racha de resultados podría atribuirse precisamente a la llegada de Stefanski, como dan a indicar señales como el incremento de minutos de los jóvenes, por poner un ejemplo. En este sentido sería demagógico señalar la marcha de Korver como clave, a pesar de que deje más minutos libres para Carney o Young no ha sido el factor diferencial que ha hecho que los Sixers subieran como la espuma.

No quisiera acabar este apartado sin hacer una mención a Billy King, cuyo buen olfato queda demostrado al ver como ha rendido este equipo tras el traspaso de Iverson (con buena parte de la culpa atribuible a la figura de Andre Miller). También merece un halago su traspaso de Daequan Cook por Jason Smith, intranscendente sobre el papel pero con muy buen criterio teniendo en cuenta las actuales y futuras necesidades del equipo, muy faltado de piezas interiores de calidad.

Imagen: Podría hacer una tésis doctoral sobre la imagen de los Sixers, me veo capacitado para ello. De todas formas no creo que sea una buena opción, así que me limitaré a este espacio, siendo tan breve como me sea posible pero intentando no dejar nada en el aire. Prepárense para lo peor, aquí rodarán cabezas.

Y es que es gravísimo que un equipo clásico como los Sixers tenga tal cantidad de confusión en el logo, que nada tiene que ver con los anteriores y seguro que tampoco con los que vendrán. El dorado, el gris y el negro son colores injustificables en este equipo, que como huésped de una histórica ciudad capitalina tiene el deber de ser fiel al blanco, el azul y el rojo como colores principales.
Lo único de malo que trajo consigo la era Allen Iverson es la movida Hip Hop. Bueno, corrijo, más bien la movida Hip Hop trajo algo malo a este equipo, la obsesión por una estética y unos colores que no les pegan nada. Y así hemos llegado a nuestros días, desde la 97-98 hasta la pasada temporada con un bodrio negro y uno blanco con el logo pegado en el pecho. Hubo también un alternativo azul que ya pasó a mejor vida, dejando el camino libre para volver a los orígenes...

Y entonces llegó San Valentín. E aquí el culpable de todo, una festividad teñida de rosa que, en honor a la verdad, hay que reconocer que trajo algo muy bueno. Y es que el uniforme rojo actual es precioso, pero por su culpa se han adaptado el blanco y el negro a su mismo estilo. Entiendo y comparto la movida para traer los viejos colores, pero si la norma de la NBA no cambia me temo que tendremos que aguantar mínimo dos temporadas más los actuales uniformes.

Será demasiado tarde, pero veo una luz al final del túnel, una llamada a la esperanza. Tarde o temprano la franquícia volverá a sus orígenes, mirará atrás avergonzada, pasará largas jornadas en el purgatorio y no volverá nunca a vestir de negro ni a teñirse de oro. Eso sí, que se inspiren en los ochenta para los diseños, pues las estrellitas noventeras no son un buen espejo en el que mirarse, o será peor el remedio que la enfermedad.

Potencial futuro: Andre Iguodala es el líder, un jugador muy completo que no tardará en asentarse en la categoría de estrella de la liga. Un carácter muy competitivo, un físico envidiable y una gran capacidad para destacar en ambos lados de la cancha son sus principales bazas, las que le convierten en el hombre a seguir a partir de ahora mismo y para muchos años.

Thaddeus Young es el otro, visto lo que nos está empezando a ofrecer. El potencial del chico es enorme, y sus grandes noches aún están por llegar. Junto a AI9 se perfila como el hombre sobre el que construir alrededor. Con ellos dos tienes un tres y un cuatro jugando al small-ball y un dos y un tres siguiendo un esquema más clásico.

Para mí ambos deberían ser totalmente intocables, categoría que reservo a cinco más aunque con ciertas reservas. Y es que será complicado mantener un plantel de jugadores tan apetecibles como Dalembert, Smith, Lou Williams y Carney. El haitiano ya ha resuelto su vínculo contractual, algo que no ocurre con los otros. Es más que evidente que en su momento muchos equipos pueden ofrecer un rol más importante y un salario superior al que los 76ers estarán en condiciones de ofrecer. Es la ley del mercado, alguno se quedará muchos años pero es imposible mantener a los seis...

Andre Miller es un caso aparte, un hombre que en el presente aporta muchísimo pero que no parece muy vinculado y dispuesto a seguir en la franquícia. En este sentido se está portando como un grande dándolo todo cuando podría haberse relajado a sabiendas de que algún equipo ofrecería por él. Una muestra de profesionalidad por su parte gracias a la cual los Sixers verán llegar a cambio de él una pieza de peso, si es que finalmente deciden romper su actual vínculo.

Lo que yo haría: Teniendo en cuenta que para mi hay seis intocables, intentaría sacar a cambio de las tres piezas más apetitosas que quedan algo bueno en el mercado de traspasos. Miller, Green y Evans podrían salir en un pack a cambio de un alapívot, siendo Okafor, Jermaine o Brand las opciones más interesantes que parece haber ahora mismo en el mercado.

Supongo que la buena impresión dejada por Miller ahí convierte a los Clippers en el más firme candidato de cara a recibir el pack. Elton Brand junto a Dalembert, Young, Iguodala y Williams daría con un quinteto más que interesante, aunque aparte de esto yo intentaría hacerme con un base para ocupar el puesto de titular, dejando a Williams o Young de suplentes acompañando en una muy buena rotación de ocho hombres a Carney y Smith. Hipotéticamente sería un Dalembert, Brand, Iguodala, Williams y Calderón más Smith, Young y Carney desde el banco. ¿No está mal, verdad Sixers29?

Lo que se comentó en su día: Repasaba la historia de los Philadelphia 76ers desde sus tiempos en Syracuse, cuando se llamaban Nationals. Obviamente no podían faltar en el repaso los apellidos de Schayes, Chamberlain y Erving, grandes leyendas del equipo que a diferencia de las más recientes (Barkley y Iverson) si lograron hacerse con un anillo de campeones.

Pierce sería el primero en pasarse criticando a la franquícia y al "chulito Iverson". Por cierto, cito textualmente una frase que me atribuyó y que ahora yo no firmaría, a saber de que venía: "Como tú decias wolf, por mí como si tardan 23 años mas en conseguir otro anillo". Más tarde se pasaría Rafita, apuntando hacia una reconstrucción alrededor de Iguodala y Dalembert (junto a un buen base y alapívot) como la solución a los males del equipo. Un clásico más con la presencia de Juanejo, que se hacía eco de las malas relaciones entre Webber e Iverson y la posible salida de ambos de Philadelphia.
Ni las perspectivas de ver a Iverson en Boston cambiaban de opinión a Pierce, que prefería mil veces un refuerzo interior, sin saber que justo un año después McHale haría realidad su deseo. The Pearl alabaría a Iverson, un luchador nato y un talento como pocos, a la vez que criticaba la labor de King. También se pasaría Wayne, acordándose de un equipo que yo no viví, el del Fo Fi Fo del año 83.

Mención especial merecen los comentarios de Sixers29 en aquella ocasión, en una de sus primeras incursiones en este blog. En su opinión la plantilla había mejorado en vistas a la 2006-07 respecto el año anterior. Sobre la legendaria figura de Iverson nos remitió a la histórica 2000-01 de Iverson, llevando un equipo para echarse a llorar a las finales, siendo además los únicos que lograron evitar el sueño de un 15-0 en Play-Offs de unos Lakers que por aquel entonces firmaban el back-to-back.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/eternos-histricos-en-horas-bajas.html

Conclusión: Los 76ers son sin duda la sorpresa positiva del año, y ya van dos. En este caso tengo que reconocer mi error, y es que como lo era el año pasado este año era partidario de que se dejaran llevar para tener un pick alto en el Draft e ir a por el interior o el director de calidad que necesitan. Asumo mis culpas y confieso mis pecados a la espera que el dios del buen baloncesto que guía a día de hoy el camino de estos Sixers me perdone.

Son un equipo atractivo, joven y con calidad, y salvo el entrenador, la falta de una superestrella y las carencias en el juego interior lo tienen todo para triunfar. Hay que ser optimistas y asistir con ilusión a la evolución de gente como Young, Carney, Smith o el mismo Iguodala, que estoy seguro que aún no ha tocado techo. Solo tengo un pero, y es que como pienso de Bulls y Hawks pienso que van a ser el típico equipo bonito de ver durante años, pero la falta de una referencia de nivel máximo en la liga los condena a estar bajo la sombra de los James, Wade, Bosh y Howard en un futuro próximo...