Como ya sabréis o habréis deducido los que os pasáis a menudo por aquí hoy tocan los 76ers. Este análisis implica una responsabilidad especial, ya que habrá un visitante ilustre mirando con lupa todo lo que digo. El jugón en cuestión es toda una institución a la hora de hablar de este equipo, así que espero estar a la altura y que al final del artículo no me eche mucha bronca...
Plantilla actual: El traspaso de Allen Iverson marcó un punto de inflexión que se intuyó dramático. Philadelphia despedía su jugador franquícia de la última década y uno de los grandes emblemas de la historia de este deporte por la puerta de atrás, dejando a Andre Iguodala, Andre Miller y un séquito de jóvenes la responsabilidad de llevar las riendas del equipo. Aquel 19 de diciembre la palabra reconstrucción estaba en mente de todos, y todo parecía indicar que el proceso sería largo.
Iggy se convertía en el buque insignia del equipo, bien secundado por Miller y con Green y Dalembert teniendo que asumir más responsabilidad dentro del bloque. La temporada avanzaría y confirmaría tras el parón del All-Star a los Sixers como uno de los equipos revelación de la temporada, luchando hasta el final para meterse en Play-Offs cuando muchos otros contaban derrotas a la espera de ganarse así fortuna en el Draft.Debo reconocer que siempre he visto aquello como un error, pero está claro que engrandece a una plantilla que allí demostró querer ganar. Es este mismo carácter el que los ha llevado arriba en los últimos tiempos, confirmándolos ya en la segunda zona noble del este y sin nada que perder en la postemporada.
Miller e Iguodala son los principales responsables de esta gran racha, pero también un Dalembert que ha dado un paso al frente respecto otras campañas y jóvenes como Louis Williams o un Thaddeus Young que cada vez cuenta más y se gana piropos a lo largo y ancho de la liga. Rodney Carney y Jason Smith son los otros yogurines a tener en cuenta, ambos con un prometedor futuro a pesar de su muy secundario presente.
Reggie Evans y Kevin Ollie completarían la rotación habitual. En ambos casos parece claro que los Sixer no tendrían problemas en desprenderse de ellos. Dalembert, Smith, Young, Iguodala, Williams y Carney son el futuro y Miller un presente que no durará mucho. Más allá de estos siete nombres el resto son meras piezas de cambio, aparte de un nada bonito recuerdo de lo que tuvo Iverson al lado cuando sus críticos le saltaban encima si el equipo no ganaba...
Cuerpo técnico: Maurice Cheeks sigue en el banquillo de un equipo tras dos años sin llegar al Play-Offs, el primero de ellos con Iverson y Webber en el equipo. Tampoco hay mucho que alabar de su etapa en Portland, saldada con dos derrotas a primeras de cambio en postemporada y el dudoso honor de haber sido el causante (o el testimonio más directo) de la caída del proyecto de Paul Allen.
A su favor hay que decir que toda leyenda de un equipo merece mi confianza y admiración cuando se sienta en el banco. En el caso de Cheeks, no hay que olvidar que su dorsal 10 cuelga del Wachovia Center, y se quiera o no esto pesa. Por ello me sigue cayendo bien, a pesar que ha fracasado demasiadas veces con proyectos prometedores y que demuestra mucha falta de criterio en algunos aspectos.
Prueba de ello es la bajada de calzones tras la llegada del nuevo GM, Ed Stefanski. Y es que si según tus principios los jóvenes no cuentan debes seguir a muerte con ellos. En vez de esto Cheeks se convierte en un peón a lo Sam Mitchell, haciendo lo que dicta el que se sienta en el palco a cambio de salvar el cuello. Un buen trato, aunque te deje en muy mala posición y te confirme como uno de los técnicos mediocres de la liga...
Y es que la racha de resultados podría atribuirse precisamente a la llegada de Stefanski, como dan a indicar señales como el incremento de minutos de los jóvenes, por poner un ejemplo. En este sentido sería demagógico señalar la marcha de Korver como clave, a pesar de que deje más minutos libres para Carney o Young no ha sido el factor diferencial que ha hecho que los Sixers subieran como la espuma.
No quisiera acabar este apartado sin hacer una mención a Billy King, cuyo buen olfato queda demostrado al ver como ha rendido este equipo tras el traspaso de Iverson (con buena parte de la culpa atribuible a la figura de Andre Miller). También merece un halago su traspaso de Daequan Cook por Jason Smith, intranscendente sobre el papel pero con muy buen criterio teniendo en cuenta las actuales y futuras necesidades del equipo, muy faltado de piezas interiores de calidad.
Imagen: Podría hacer una tésis doctoral sobre la imagen de los Sixers, me veo capacitado para ello. De todas formas no creo que sea una buena opción, así que me limitaré a este espacio, siendo tan breve como me sea posible pero intentando no dejar nada en el aire. Prepárense para lo peor, aquí rodarán cabezas.
Y es que es gravísimo que un equipo clásico como los Sixers tenga tal cantidad de confusión en el logo, que nada tiene que ver con los anteriores y seguro que tampoco con los que vendrán. El dorado, el gris y el negro son colores injustificables en este equipo, que como huésped de una histórica ciudad capitalina tiene el deber de ser fiel al blanco, el azul y el rojo como colores principales.
Lo único de malo que trajo consigo la era Allen Iverson es la movida Hip Hop. Bueno, corrijo, más bien la movida Hip Hop trajo algo malo a este equipo, la obsesión por una estética y unos colores que no les pegan nada. Y así hemos llegado a nuestros días, desde la 97-98 hasta la pasada temporada con un bodrio negro y uno blanco con el logo pegado en el pecho. Hubo también un alternativo azul que ya pasó a mejor vida, dejando el camino libre para volver a los orígenes...
Y entonces llegó San Valentín. E aquí el culpable de todo, una festividad teñida de rosa que, en honor a la verdad, hay que reconocer que trajo algo muy bueno. Y es que el uniforme rojo actual es precioso, pero por su culpa se han adaptado el blanco y el negro a su mismo estilo. Entiendo y comparto la movida para traer los viejos colores, pero si la norma de la NBA no cambia me temo que tendremos que aguantar mínimo dos temporadas más los actuales uniformes.
Será demasiado tarde, pero veo una luz al final del túnel, una llamada a la esperanza. Tarde o temprano la franquícia volverá a sus orígenes, mirará atrás avergonzada, pasará largas jornadas en el purgatorio y no volverá nunca a vestir de negro ni a teñirse de oro. Eso sí, que se inspiren en los ochenta para los diseños, pues las estrellitas noventeras no son un buen espejo en el que mirarse, o será peor el remedio que la enfermedad.
Potencial futuro: Andre Iguodala es el líder, un jugador muy completo que no tardará en asentarse en la categoría de estrella de la liga. Un carácter muy competitivo, un físico envidiable y una gran capacidad para destacar en ambos lados de la cancha son sus principales bazas, las que le convierten en el hombre a seguir a partir de ahora mismo y para muchos años.
Thaddeus Young es el otro, visto lo que nos está empezando a ofrecer. El potencial del chico es enorme, y sus grandes noches aún están por llegar. Junto a AI9 se perfila como el hombre sobre el que construir alrededor. Con ellos dos tienes un tres y un cuatro jugando al small-ball y un dos y un tres siguiendo un esquema más clásico.
Para mí ambos deberían ser totalmente intocables, categoría que reservo a cinco más aunque con ciertas reservas. Y es que será complicado mantener un plantel de jugadores tan apetecibles como Dalembert, Smith, Lou Williams y Carney. El haitiano ya ha resuelto su vínculo contractual, algo que no ocurre con los otros. Es más que evidente que en su momento muchos equipos pueden ofrecer un rol más importante y un salario superior al que los 76ers estarán en condiciones de ofrecer. Es la ley del mercado, alguno se quedará muchos años pero es imposible mantener a los seis...
Andre Miller es un caso aparte, un hombre que en el presente aporta muchísimo pero que no parece muy vinculado y dispuesto a seguir en la franquícia. En este sentido se está portando como un grande dándolo todo cuando podría haberse relajado a sabiendas de que algún equipo ofrecería por él. Una muestra de profesionalidad por su parte gracias a la cual los Sixers verán llegar a cambio de él una pieza de peso, si es que finalmente deciden romper su actual vínculo.
Lo que yo haría: Teniendo en cuenta que para mi hay seis intocables, intentaría sacar a cambio de las tres piezas más apetitosas que quedan algo bueno en el mercado de traspasos. Miller, Green y Evans podrían salir en un pack a cambio de un alapívot, siendo Okafor, Jermaine o Brand las opciones más interesantes que parece haber ahora mismo en el mercado.
Supongo que la buena impresión dejada por Miller ahí convierte a los Clippers en el más firme candidato de cara a recibir el pack. Elton Brand junto a Dalembert, Young, Iguodala y Williams daría con un quinteto más que interesante, aunque aparte de esto yo intentaría hacerme con un base para ocupar el puesto de titular, dejando a Williams o Young de suplentes acompañando en una muy buena rotación de ocho hombres a Carney y Smith. Hipotéticamente sería un Dalembert, Brand, Iguodala, Williams y Calderón más Smith, Young y Carney desde el banco. ¿No está mal, verdad Sixers29?
Lo que se comentó en su día: Repasaba la historia de los Philadelphia 76ers desde sus tiempos en Syracuse, cuando se llamaban Nationals. Obviamente no podían faltar en el repaso los apellidos de Schayes, Chamberlain y Erving, grandes leyendas del equipo que a diferencia de las más recientes (Barkley y Iverson) si lograron hacerse con un anillo de campeones.
Pierce sería el primero en pasarse criticando a la franquícia y al "chulito Iverson". Por cierto, cito textualmente una frase que me atribuyó y que ahora yo no firmaría, a saber de que venía: "Como tú decias wolf, por mí como si tardan 23 años mas en conseguir otro anillo". Más tarde se pasaría Rafita, apuntando hacia una reconstrucción alrededor de Iguodala y Dalembert (junto a un buen base y alapívot) como la solución a los males del equipo. Un clásico más con la presencia de Juanejo, que se hacía eco de las malas relaciones entre Webber e Iverson y la posible salida de ambos de Philadelphia.
Ni las perspectivas de ver a Iverson en Boston cambiaban de opinión a Pierce, que prefería mil veces un refuerzo interior, sin saber que justo un año después McHale haría realidad su deseo. The Pearl alabaría a Iverson, un luchador nato y un talento como pocos, a la vez que criticaba la labor de King. También se pasaría Wayne, acordándose de un equipo que yo no viví, el del Fo Fi Fo del año 83.
Mención especial merecen los comentarios de Sixers29 en aquella ocasión, en una de sus primeras incursiones en este blog. En su opinión la plantilla había mejorado en vistas a la 2006-07 respecto el año anterior. Sobre la legendaria figura de Iverson nos remitió a la histórica 2000-01 de Iverson, llevando un equipo para echarse a llorar a las finales, siendo además los únicos que lograron evitar el sueño de un 15-0 en Play-Offs de unos Lakers que por aquel entonces firmaban el back-to-back.
http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/eternos-histricos-en-horas-bajas.html
Conclusión: Los 76ers son sin duda la sorpresa positiva del año, y ya van dos. En este caso tengo que reconocer mi error, y es que como lo era el año pasado este año era partidario de que se dejaran llevar para tener un pick alto en el Draft e ir a por el interior o el director de calidad que necesitan. Asumo mis culpas y confieso mis pecados a la espera que el dios del buen baloncesto que guía a día de hoy el camino de estos Sixers me perdone.
Son un equipo atractivo, joven y con calidad, y salvo el entrenador, la falta de una superestrella y las carencias en el juego interior lo tienen todo para triunfar. Hay que ser optimistas y asistir con ilusión a la evolución de gente como Young, Carney, Smith o el mismo Iguodala, que estoy seguro que aún no ha tocado techo. Solo tengo un pero, y es que como pienso de Bulls y Hawks pienso que van a ser el típico equipo bonito de ver durante años, pero la falta de una referencia de nivel máximo en la liga los condena a estar bajo la sombra de los James, Wade, Bosh y Howard en un futuro próximo...
