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Tuesday, October 14, 2008

Preview 08-09: Northwest

Tras unos días muy ocupado en otros menesteres retomo la serie prévia al inicio de campaña, que cada vez está más cerca. Como los que os pasáis habitualmente habréis visto el este y una división del oeste están ya analizados, quedan ya solo dos divisiones del oeste, el análisis de la campaña regular y el All-Star y, finalmente, mi apuesta en los Play-Offs.

Turno hoy para la división noroeste, en la que como se desprende de la encuesta que colgué hace no mucho nadie confía en que salga de aquí el futuro campeón de la NBA. Normal visto el poco tirón que tienen los Jazz, a priori los grandes aspirantes, y que Portland es un proyecto para un futuro próximo. ¿Y Denver?

DENVER NUGGETS

Opinión:
Sintiéndolo mucho por Allen Iverson, a quién admiro profundamente, no está en el lugar adecuado para hacerse con su anhelado anillo. Los Nuggets de hoy recuerdan más a los Jail Blazers que a un aspirante al título, por más calidad que reúnan Carmelo Anthony y JR Smith, complementos del mejor anotador de metro ochenta de la historia.

Son ya muchos años cayendo en primera ronda, a pesar de flirtear siempre con las cincuenta victorias en temporada regular. Huele a chamuscado en Colorado, el proyecto va a menos, demasiados indícios que apuntan a una fórmula agotada. Yo ya no les daría crédito con la plantilla de antaño, pero es que encima han dedicado el verano a empeorarla...

Esta es la impresión que le queda a uno al ver que se prescinde de los servicios de Marcus Camby, de lo poco aceptable a nivel defensivo y el único interior de garantías que había. Necesidad de liberar salarios supongo, allanando el camino a Allen Iverson para que abandone una causa perdida y busque el anillo en otros horizontes, en la ciudad del amor fraternal o donde sea.

Plantilla: La de Marcus Camby es la baja más significativa, aunque también en el juego interior hay que destacar la de Eduardo Nájera. Esto deja a George Karl con Kenyon Martin, Nené Hilario, Chris Andersen, Juwan Howard y Steven Hunter como interiores disponibles. ¿Álguien hablaría de interiores de garantías visto lo que a día de hoy tienen en nómina?

No es el único tema espinoso que deberá encarar con paciencia el veterano técnico, pues la renovación millonaria de JR Smith y su gran actuación en los últimos Play-Offs apuntan directo a la titularidad, o deberían. Salga de inicio o como sexto hombre será un bonito ejercicio el de adivinar a quién le toca tirar en la siguiente posesión.

Kleiza, Balkman y Atkins completarán la rotación, en un caldo de cultivo en el que por si no hubiera suficientes marrones a la vista se une la incorporación del controvertido Smush Parker. En fin, ya queda menos para despejar dudas, a ver si Karl se atreve a un small-ball con Parker de "director", Iverson, Smith, Melo y Martin. Miedo me da tal combinación de egos y mentalidad colectiva en cancha, aunque como experimento sociológico-baloncestístico tendrá su gracia.

Conclusión: Me tiro a la piscina, no solo no creo que lleguen a los Play-Offs sino que además estoy seguro que Karl no terminará la campaña, y Iverson lo dudo. Fuego nuevo en las Rocky Mountains en vistas a la campaña 2009-10, muerte a un proyecto que aparte de continuídad en la postemporada no ha dado mucho más de sí.

MINNESOTA TIMBERWOLVES

Opinión:
Rectificar es de sabios, y así como en su día afirmé que abandonaría al equipo tan pronto vistiera el nuevo uniforme hoy debo decir que, después de todo, es un paso adelante. No termina de gustarme como tampoco me gustaba el anterior, pero debo reconocer que siguiendo la misma línea es una evolución en positivo y refuerza la imagen de la franquícia. En definitiva, yo soy más de clásicos, pero en la línea "timberwolf" es una evolución perfecta.

En cuanto al equipo, también tengo esperanzas, aunque a medio plazo. Dudo que este año mejoremos en mucho el anterior, pero se he fichado bien dentro de las posibilidades, y sin bajas y con los jóvenes en crecimiento puede ser una temporada digna de seguir. Eso sí, McHale sigue en el cargo, no todo podía ser color de rosa...

De todos modos debo romper una lanza a su favor, pues ha apostado por jóvenes que habían sido apartados en otras franquícias y ha fichado un jugador que puede ser muy importante. Junto a este jugador llegó Kevin Love, un rookie que venderá menos camisetas que OJ pero que puede convertirse en la pareja ideal de nuestra estrella en el poste, Al Jefferson.

Plantilla: Profunda y joven, aunque me molesta muchísimo ver que Kevin Ollie forma parte de ella, y aún más no poder resistir la necesidad de nombrarle. En fin, a falta de las bajas de cortesía se perfila una rotación de diez hombres más que interesante, con todas las posiciones bien cubiertas quizás a excepción del puesto de base puro (¿Ricky en un próximo Draft?).

En el juego interior destaca la presencia de Al Jefferson, que como hemos comentado puede hacer pareja con Kevin Love. A caballo entre el puesto de tres y cuatro se encuentra el cumplidor Ryan Gomes, que como Craig Smith aportará minutos de calidad en cancha. Además completamos nuestro roster con un cinco puro como David Harrison, incorporación más interesante que las de Rafael Araujo y Calvin Booth y que espero que tenga más minutos que Jason Collins.

En cuanto al perímetro Randy Foye y Mike Miller deben ser los pilares del equipo, el primero porqué ya le ha llegado la hora de demostrar si de verdad es el nuevo Dwyane Wade y el segundo porqué debe ejercer de líder y escudar a los jóvenes. Telfair y McCants tendrán como antaño un rol secundario pero importante, mientras que Corey Brewer tendrá que justificar el porqué de su elección en el Draft. Por cierto, me encanta la incorporación de Rodney Carney, le deseo lo mejor en nuestro equipo.

Conclusión: He hablado de once hombres que en mi opinión deben ser los que formen la columna vertebral del equipo, si bien el caso de David Harrison no está resuelto. Con Foye, Miller y Jefferson tienes un gran triángulo, a combinar luego con Gomes, Telfair, Brewer o Love. Ocho hombres para una titularidad que parece vetada a McCants, un jugón con todas las de la ley que me gusta mucho ejerciendo de microondas. En resumen, un equipo que podría ser atractivo de ver y que debe dar buenas sensaciones, si bien no ha llegado su momento de volver a los Play-Offs.

OKLAHOMA CITY THUNDER

Opinión:
En su día dije que haría como si no existieran, así que llegados a este punto me he planteado opciones como dejarlo en blanco o escribir un soneto. Y si, no estoy tan enojado como cuando supe lo del traslado, o al menos no lo estaba hasta que vi este logo indigno de un equipo de amigos y estos uniformes que ni el peor vestido de la NBDL se los pondría.

Una vez hecha la reflexión me doy cuenta que no puedo pasar de su análisis, al fin y al cabo todo mi trabajo dejaría de ser objetivo y más que faltarles a ellos me estaría poniendo trabas a mi mismo. Luego de pensar esto he llegado a la conclusión que no sería un gran problema, pues al finl y al cabo apostaré a que quedan últimos, así que su incidencia en la clasificación del uno al catorce será nula. ¿Paso de ellos? ¿Paso de él?
Sería feo, les dedicaré un tiempo que Bennett no merece, pero al fin y al cabo ni los fans de Oklahoma (que los hay a miles siguiendo este blog), ni sus jugadores (que fijo que también lo siguent) tienen ninguna culpa. En honor a ellos este apartado del análisis, que nadie puede echarme en cara luego que no lo he completado, como en su día no completé el mastodóntico análisis equipo por equipo (me faltan solo los Wizards).

Plantilla: Russell Westbrook es la principal y arriesgada novedad en un roster en que los rookies, Joe Smith y Desmond Mason son los grandes recién llegados. Digo apuesta arriesgada porqué nadie apostaba por él en el cuarto puesto del Draft, y porqué conociendo el largo romance de los Sonics con los pívots altos (y no demasiado buenos) Brook López o Kevin Love parecían partir con más opciones que el base.

El equipo seguirá creciendo alrededor de Kevin Durant y Jeff Green, ambos en su segundo año y que tienen la responsabilidad de callar bocas a todos los analistas que colocan el equipo que lideran en el pozo de la liga. En un romance en el que Durant acapara la atención mediática Green debe enfrentarse a sus propios fantasmas, y justificar el haber sacrificado a Ray Allen a cambio de él.

Collison, Wilcox, Wilkins, Watson, Swift y los ya citados serán quienes conformen la rotación habitual de PJ Carlesimo. Tendrá las mismas exigencias que si empezara de cero, pues esto es lo que vende la nueva franquícia llegada a la liga. Año uno después de Seattle, ciudad que vista la situación en Milwaukee, Memphis y Charlotte no tardará en pasar de víctima a culpable, recuperando su viejo nombre pero dejando a otro en el olvido...

Conclusión: Kevin Durant invita a la esperanza, pero es que la plantilla es un despropósito en toda regla y es difícil pensar que hay una peor en toda la costa oeste. Con el 35 hay que ser optimistas en vistas al futuro, pero será una construcción muy larga, y dios quiera que nada provechosa económicamente para Bennett y sus secuaces.

PORTLAND TRAIL BLAZERS

Opinión: Si no es este ya su momento, poco queda. La gran nave que Kevin Pritchard y la fortuna en el Draft llevan años construyendo se acerca a puerto, y si no echa el ancla en abril del año que viene no debería faltarle mucho. El futuro se presenta brillante, pero en mi opinión su presente no debería ser mucho peor.

Nate McMillan lleva desde su llegado capitaneando el sueño de Oregon, con formas muy claras y la ética de trabajo como base. Sin practicar el juego más atractivo de la liga las bases son sólidas, con grandes físicos preparados para darlo todo en defensa y mucha calidad en ataque, que se multiplica aún más tras las incorporaciones de este verano.
No hablo solo de Rudy, aunque tanto uno de mis grandes ídolos como Sergio Rodríguez son merecedores de toda mi atención. Tras un par de años a la sombra de los focos de Gasol, Calderón, Garbajosa y Navarro este parece ser el año de Sergio en cuanto a seguimiento, aunque quizás todo se deba a la Rudymanía de aquellos que no hace mucho le acusaban de teatrero. En fin, olvidaré mi cruzada contra la gran M y me centraré en el artículo en cuestión.

Plantilla: Greg Oden es el gran fichaje, el más prometedor de los rookies, sobre cuyos hombros se cimientas las esperanzas de lograr el segundo anillo en la historia de la franquícia. Junto a Roy y Aldridge formará el "Big Three" particular de estos Blazers, la sociedad que tiene desde ahora muchos años por delante para crecer y cumplir su sueño.

A partir de estos cimientos se construye el resto de la estructura, que da vida a la maqueta diseñada por Pritchard y McMillan. Webster, Outlaw, Rudy y Bayless podrían ser los secundarios de lujo que todo equipo campeón necesita, dejando a Sergio y a Blake en un rol más de "baja el balón y no mucho más". Así es como lo veo yo, estos seis más los tres ya nombrados y alguno más.

Przybilla, Frye, Diogu y Batum deberían luchar por completar la baraja de Nate, que yo creo que dará cancha a los citados anteriormente y a Joel. Diogu y Frye deberán luchar para ser el cuarto pívot siempre que Outlaw no alterne los puestos de tres y cuatro. ¿Por qué quinteto apuesto? No lo sé, pero sea el que sea Rudy y Bayless tendrán más importancia que Sergio y Blake en este equipo, estoy convencido de ello.

Conclusión: Como ya he dejado adivinar anteriormente, si este no es el año en que los Blazers vuelven a los Play-Offs será por poco, por muy poco. Rudy y Oden pueden perfectamente aspirar al premio de rookie del año, y Bayless también supone un paso adelante muy importante para las futuras esperanzas de este equipo. Empiezo a simpatizar mucho con ellos, mis mejores deseos para la presente campaña.

UTAH JAZZ

Opinión:
Con quién nunca simpatizaré es con los Jazz. Hay varios motivos por ello, pero si muchas corrientes psicológicas explican las desviaciones a partir de traumas yo puedo perfectamente justificar mi "manía", si es que mi tendencia a pasar de este equipo puede calificarse como tal.

En primer lugar viene motivado por el papel de villanos que adoptaron en mi infantil mente cuando empecé a seguir la liga. Los Bulls y Jordan eran los buenos, mientras que Malone y Stockton representaban algo que por la corriente general tendía a no gustarme. Años más tarde, en 2005, tuve la oportunidad de viajar a Estados Unidos y estar en Salt Lake City. Aburrida a más no poder, la definiría como "la secta hecha ciudad", y creo que es de lo más acertado que he dicho en mi vida.

Rompo una lanza a su favor por haberse portado tan bien con Raül López cuando este se lesionó, si bien acabó pasando por la NBA con más pena que gloria. A día de hoy, y más rápidamente de lo que cabía preveer, vuelven a ser aspirantes, el que menos cuenta de todos ellos y que por ello más deberíamos temer; nada peor que un enemigo a la sombra.

Plantilla: Sin haber jugado aún un All-Star Deron Williams es ya considerado por la corriente general como el segundo mejor base de la liga. Más allá de sus espectaculares números en los últimos tiempos y su actuación en Pekín, es su demostrada capacidad de liderazgo y el haber asumido la responsabilidad de hacer olvidar a John Stockon lo que nos lleva a todos a elevar a las nubes el juego del de Illinois.

Carlos Boozer es su Karl Malone particular, y supongo que también por estar en Utah uno de los grandes más infravalorados de la liga. El cinco inicial se completa con dos europeos con pasado All-Star, Mehmet Okur y Andrei Kirilenko, y un saltarín que defiende bien y no tira mal, Ronnie Brewer. Los dos primeros parecen estar algo lejos de su mejor momento, pero son toda una garantía cumpliendo con lo que se les pide, y el segundo debería justificar su definitivo asentamiento como el hombre de confianza de un técnico difícil de seducir como es Jerry Sloan.

Pocas novedades a destacar en el banco, en el que Kyle Korver sigue como el especialista desde la línea de tres, Matt Harpring como el luchador incombustible en ambos lados de la cancha y Paul Millsap como el pívot bajito todoterreno intenso como el que más. Habrá que ver si Brevin Knight le disputa el puesto de base suplente a Ronnie Price, los minutos que pueda tener Morris Almond y lo que pueda dar de sí Kosta Koufos en su año uno de aventura NBA.

Conclusión: Lakers, Hornets y Rockets parecen estar un peldaño por encima, y en cuanto a apuestas por el título posiblemente nos encontremos a más mojándose por Spurs, Mavs o Suns. No hay que olvidar que este equipo fue finalista del oeste hace dos años, semifinalista el año pasado y que en casa están cerca de lo imbatible. No son los máximos aspirantes, pero precisamente por esto me dan aún más miedo...

PREMIOS INDIVIDUALES

Candidatos al All-Star:
Carmelo Anthony, Allen Iverson, Al Jefferson, Kevin Durant, Brandon Roy, Carlos Boozer y Deron Williams son los grandes aspirantes. Parece muy pronto para Big Al y K-Smoove, y más sabiendo como estarán clasificados sus respectivos equipos. Denver no meterá a dos ni de coña, y este es el motivo por el que no incluyo a Aldridge entre los candidatos. ¿Boozer y Deron? Ambos son de lo mejor en su conferencia, y el segundo ya lleva dos años quedando fuera de forma más o menos discutible.

Candidatos al MVP: Anthony nunca ha demostrado ser merecedor de tal distinción, y Iverson está lejos de la mejor versión de The Answer. Deron y Boozer no tienen el perfil tampoco, lo mismo que Roy. División de mucho aspirante al tercer equipo ideal y apariciones fugaces en el Race to the MVP de NBA.com, sobretodo por parte de Boozer y Deron.

Candidatos al ROY: Westbrook apunta a titular, pero habrá jugadores de primer año que asumirán muchas más responsabilidades que él. Mismo caso el de Love, y aplicable aún de manera más justificada a Bayless y Rudy. Esto me deja una sola opción viable, y es un Greg Oden que tras todo un año lesionado se encuentra en su primera campaña como jugador de la liga.

Candidatos al mejor defensor: Para mi Camby no era mucho más que números, pero ahora ya no está. Kirilenko es un alero que defiende bien, pero este perfil nunca ha sido premiado, y antes que él están Artest, Prince, Marion... En definitiva, otro premio que muy probablemente no irá a parar al noroeste.

Candidatos a mejor sexto hombre: Si sigue saliendo desde el banco JR Smith la puede liar de lo lindo, y ser uno de los grandes candidatos. También por responsabilidades lo serían Travis Outlaw y Martell Webster, y solo su condición de rookie hace que no me atreva a pronunciarme en favor de Rudy. Y lástima que los Wolves no estarán arriba, porqué McCants es uno de mis microondas favoritos...

Candidatos a mayor progresión: Randy Foye aún nos debe algo a los que esperábamos tanto de él, y si logra satisfacernos será un más que merecedor galardonado. También Outlaw y Webster podrían tener papeletas, al igual que un Ronnie Brewer que ya se sabe titular antes de empezar la campaña, y no sería una mala forma de agradecerle a Sloan la confianza.

Candidatos a mejor técnico: En la opinión pública Nate McMillan es un tipo respetado, no nos dejemos engañar por nuestros "medios". Si logra un buen récord y confirma a Portland como una de las sensaciones del campeonato podría ganar el premio. Tampoco estaría mal que este cayera del lado de Jerry Sloan, pues es criminal que tras dos décadas en el banquillo de Utah aún no tenga ninguno.

Wednesday, April 16, 2008

Los herederos de Romeo y Julieta

El título es algo cursi, pero cuando ya es el vigésimo noveno que escribes en pocos meses la inspiración a veces no da para más. Obviamente me refiero a John Stockton y Karl Malone, en la forma que fueron bautizados el ordenador de la liga y el cartero por el gran Andrés Montes. En cuanto a los herederos es evidente que me refiero, por encima de todos, a Carlos Boozer y Deron Williams.

Los Jazz, equipo que nació en New Orleans y que se trasladó a la ciudad hecha secta sin haber llegado nunca a los Play-Offs. Salt Lake City fue su destino, un lugar bastante raro que tiene el honor de albergar un equipo NBA y haber sido visitado por mi persona. Lo mejor que puedo decir es que es tranquilo, pues aparte de los alrededores el sitio no vale mucho la pena, aparte de la obligada visita al ya rebautizado Delta Center para un friki de la NBA como yo.

Plantilla actual: Retirado John Stockton, y con Karl Malone intentando ganar un anillo en LA, Andrei Kirilenko y Raül López quedaban como lo más parecido a la extraña pareja para encarrilar el futuro rumbo de la franquícia. Enseguida quedó en entredicho la capacidad de ambos para liderar un proyecto ganador, con lo que el mercado y el Draft se convirtieron en el camino a seguir si no querían vivir una reconstrucción larga y lenta.

Un fiero luchador como Carlos Boozer y un pívot tirador como Mehmet Okur fueron los elegidos para el juego interior, completando junto al ruso Kirilenko un trío alto, versatil y con mucha calidad. Sim embargo aún faltaba algo, pues Carlos Arroyo, Raül López o Maurice Williams no fueron del gusto de Jerry Sloan para convertirse en los directores de juego del proyecto, los herederos del doce...

Entonces los Jazz intercambiaron con Portland sus derechos sobre el número seis del Draft (que acabaría siendo Martell Webster) a cambio del número tres: Deron Williams. Tras un primer año duro a la sombra de Chris Paul el de Illinois explotó en el segundo, catapultando desde el puesto de base el mejor inicio de la historia de la franquícia y siendo injustamente olvidado de la convocatoria para el All-Star de Las Vegas.

Parecida, aunque no al mismo nivel, ha sido la evolución de Ronnie Brewer, el actual escolta titular de la liga. Un primer año sin contar mucho y siendo blanco de las críticas de Sloan para pasar al primer plano en el segundo. Él completa un quinteto que complementan desde el banquillo hombres como Kyle Korver, Matt Harpring, Paul Millsap, CJ Miles, Ronnie Price... Y ojo a Morris Almond, pues como Williams y Brewer este año paga la novatada pero irá a más en temporadas venideras.

Nos encontramos pues ante una plantilla profunda, a la que solo le faltaría un pívot más dominante que Okur para convertir al equipo en el máximo aspirante. El equipo es jóven, ambicioso y tiene ya un año de experiencia. Se podría decir que en cada serie les basta con ganar uno de los partidos de fuera, ya que el factor Salt Lake City juega a su favor. No gustan y muchos no cuentan con ellos, pero tras una reconstrucción rápida vuelven a ser favoritos, y tienen muchos años por delante para sorprender con el anillo que Stockton y Malone no lograron arrebatarle al más grande...

Cuerpo técnico: A pesar de los años, el fin del proyecto que más le acercó al anillo y la muerte de su esposa Jerry Sloan sigue al frente del banquillo, y van ya dos décadas de forma consecutiva. A lo largo de su estancia ha visto de todo, y a pesar de no haber ganado aún un anillo son raras las veces en que no ha caído con honor o ni siquiera ha llegado a Play-Offs.

Nos encontramos delante de un ganador, uno de aquellos casos poco reconocidos ya sea por la falta de premios, por la mala prensa, por estar al cargo de un banquillo en Utah... Todo cuenta un poco, pero es más que evidente que Sloan ha hecho en todos estos años suficientes méritos para hacerse con el premio al entrenador del año y ser reconocido como uno de los más grandes de la liga.
Su dura defensa y la etiqueta de practicar un juego poco atractivo son sus grandes lagunas de cara a llevarse el reconocimiento de todos. Salt Lake City es por tradición un escenario hóstil, y la sensación es que Sloan no solo no colabora a hacerlo más acogedor si no que es incluso culpable de ello. En cuanto a juego, solo su manía al tiro de tres es criticable por mi parte, más teniendo en cuenta la gran cantidad de manos hábiles en este aspecto que tiene en nómina.

Para bien o para mal, Jerry Sloan es un grande del juego, y una gran influencia en la labor del General Manager, Kevin O'Connor. Con ocho temporadas a sus espaldas como gerente de los despachos de los Jazz, él es el responsable de las llegadas de Carlos Boozer y Mehmet Okur en verano del 2004 y la elección de Deron Williams con el número tres del Draft tras adquirir sus derechos a cambio del 6 y el 27.

Estos tres hombres se suman al polivalente Andrei Kirilenko y forman un cóctel que devuelve a la élite un equipo que sobrevive con instinto animal a las dificultades de un mercado pequeño como el del estado de Utah. Se le critican el recuperar a Ostertag y algunas elecciones del Draft que no dieron el resultado esperado, aunque quizás en este punto la culpa sea de la poca paciencia que tiene Sloan con los rookies que no superan su mili particular...

Imagen: En sus primeros años y tras su traslado a Utah el púrpura, el verde y el amarillo (los colores de Mardi Grass) son los principales de la franquícia. En los noventa darían paso al montañoso diseño que lucieron Stockton y Malone en las finales en dos ocasiones consecutivas, incorporando a la gama colores tan dispares como el verde azulado, el azul celeste, el rojo, el negro... Años más tarde aparecería un elegante uniforme negro, que por bonito que fuese no aportaba nada ni tenía relación alguna con las otras dos camisetas.

Con la llegada del nuevo milenio y tras dejar atrás la era de Stockton y Malone se decantan por una combinación de colores muy buena, teniendo en cuenta la frialdad que transmite el equipo y la ciudad donde se ubica. Así el púrpura dejaría paso a un azul oscuro, que tendría en el celeste su contrapunte y tono más cálido, a pesar de no serlo.

Los colores de New Orleans quedaban tras más de dos décadas de sinsentido por fin atrás, con el único problema de adoptar un estilo muy cercano al que Nuggets el año anterior y Grizzlies el mismo año habían decidido para ellos. La renovación es total, dando lugar a unos uniformes que si bien no son feos tampoco merecen destacar por encima de algún otro.

El año pasado añadirían un bonito azul celeste que recordaba a la fuente utilizada en el logo y los uniformes de la era de Stockton y Malone. Completaban así una renovación necesaria que en mi opinión han dejado a medio camino. La culpa quizás sea del diseño, de los colores, de la falta de identidad, de lo triste que es la ciudad... Un logo correcto y unas equipaciones decentes, posiblemente no disgusten a nadie pero poca gente pondría ambos elementos de identidad entre sus favoritos de toda la liga...

Potencial futuro: Que Matt Harpring, Jason Hart y Jarron Collins sean los más veteranos de la plantilla, y que ninguno llegue a los 32 años, dice mucho a favor del porvenir de este equipo. Y es que los Jazz son un equipo que tiene un montón de factores a su favor para terminar proclamándose campeón de la NBA: jugadores jóvenes, un estadio que es un fortín, experiencia en Play-Offs, un técnico veterano...

Ni en el más húmedo de sus sueños podían los aficionados de los Jazz imaginarse que apenas media década después tendrían otra vez lo más parecido a Karl Malone y John Stockton que puede encontrarse. Y es que Deron Williams y Carlos Boozer han demostrado tener calidad y carácter suficientes como para no salir perdiendo de calle en esta odiosa comparación.

Ellos son la columna vertebral que complementan secundarios de lujo como Andrei Kirilenko y Mehmet Okur, hombres experimentados como también lo son Matt Harpring, Kyle Korver... El contrapunte son Ronnie Brewer, Paul Millsap, CJ Miles o Morris Almond, yogurines que Jerry Sloan moldea a su gusto día tras día para que colaboren en la gran misión que sus estrellas intentan llevar a cabo.

Son muchos los factores que convierten a los Jazz en un aspirante desde ya y a medio plazo. Y es que incluso los contratos juegan a su favor, siendo uno de los equipos con salarios más bajos de la liga y que aún tardará en tener que renovar a Deron Williams, jugador al que destinarán el dinero que un Matt Harpring ya veterano dejará de percibir. Todo en orden y controlado para llevar a Salt Lake City el anillo que se resistió durante los mejores años en la historia de la franquícia...

Lo que yo haría: Deron Williams, Carlos Boozer, Ronnie Brewer, Paul Millsap y Morris Almond serían mis intocables, aunque no estaría abierto a muchos cambios con el resto. Es un equipo ya hecho, que debe empezar a dar resultados y que no debe sorprender ni siquiera que gane el anillo. Soy de la opinión que es algo pronto, pero la posibilidad está allí.

Deben seguir confiando en los mismos mimbres, y de ser necesario un cambio mis transferibles serían Mehmet Okur y Andrei Kirilenko por este orden. No sé si se sacaría mucho para el pívot turco, pero Kirilenko aún es muy joven, y es lo suficientemente polivalente como para tener que dar algo bueno a cambio.

Lo que se comentó en su día: Repasaba la historia de los Jazz desde sus orígenes en New Orleans, ciudad en la que no cabe duda que el nombre era mucho más adecuado que en Salt Lake City. Destacaba entre otras figuras, por encima de todo, Pete Maravich, Larry Nance y Mark Eaton, las más destacables previas a la llegada de los dos únicos que merecen estatua delante del pabellón: John Stockton y Karl Malone.
Lo que vino después lo conocemos todos, una bonita historia para quienes amen este equipo a pesar de no dar sus frutos en forma de anillo. Como Barkley, Ewing o Miller chocaron con el más grande, pero este pequeño punto negro no ensombrece las carreras del segundo máximo anotador de la historia y el mejor cartero (a pesar de no ser este su sobrenombre) y pasador. Querría por último destacar una frase del gran Daimiel sobre John Stockton: "El que fuera base de los Jazz hubiera sido lo mismo sin Malone. Hubiera encontrado otro cartero al que entregarle la correspondencia. Malone sin Stockton ocuparía mucho menos espacio en el NBA Register".

Éxito rotundo el de este post en su día, que fue comentado a un nivel parejo a la gente que les sigue. Rafita sería el único visitante fiel en aquella ocasión, destacando también la fase de Daimiel y respaldando mi moción sobre un futuro cambio de nombre. ¿Utah Rockies? ¿Utah Mormons? ¿Utah Hornets? Dicho esto, la verdad es que después de tantos años pienso que el mal ya está hecho, y no sé hasta que punto estaría a favor de un cambio a estas alturas...

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/jazz-en-la-ciudad-del-lago-salado.html

Conclusión: Los Jazz son un equipo que en general cae mal. Muchos ni siquiera podremos justificar tal animadversión, pero el caso es que es un equipo feo, gris, uno de los villanos oficiales de la liga. Ni siquiera mi idolatrado Raül logró que le cogiera cariño a un equipo que poco ha tardado en volver a hacerme sufrir partiendo como aspirante.

Cuando haga el análisis previo a los Play-Offs este fin de semana lo repetiré, pero pienso que no es mal sitio para citar al gran Martin Luther King y su brillante "ayer tuve un sueño...". La verdad es que no lo tuve ayer, ni siquiera hace una semana, pero lo tuve hace unos días. Nada menos que una final Pistons-Jazz, una pesadilla real y que al despertar me dio aún más miedo, pues se quiera o no es posible...

Thursday, October 11, 2007

Preview 07-08: Northwest Division

Analizadas ya cuatro divisiones de la liga seguimos con la cuenta atrás con la Northwest, la división con menos anillos de la competición empatada con la que engloba los equipos de Florida y el sur-este de los Estados Unidos.

Una división que invitaba al optimismo en los próximos años y que, con la lesión de Greg Oden, tendrá que esperar un año para ver su futuro duelo de titanes. Por ahora se conformará con Nuggets y Jazz, dos aspirantes a todo a la sombra de los más grandes, y con Kevin Durant, que parece encaminado a regalar a su división el premio al mejor rookie, por segunda campaña consecutiva.

DENVER NUGGETS

Opinión: Cabe esperar una mejora de las 45 victorias de la pasada temporada. Con Iverson y Anthony juntos ya de inicio, Camby siguiendo a un gran nivel y contando con la recuperación de Kenyon Martin, parece que son muchos los argumentos que invitan al optimismo.

Sin embargo, no todo son alegrías en Colorado. Sigue preocupando la cabeza de JR Smith, al mismo tiempo que han dejado escapar su segunda gran incorporación del año pasado (Steve Blake). Con el playmaker de nuevo en Portland, preocupan la capacidad de dirección de su sustituto Chuky Atkins que, recordando su etapa en los Grizzlies, no puede compararse a la de Blake.

Así mismo, para mí al menos, George Karl ha perdido muchos enteros. El sistema de los Nuggets no parece estar muy definido, basándolo simplemente en AI3 entrando y doblando o dando balones a Melo. Es otro punto a tener en cuenta y en el que sin duda están un escalón por debajo de los Jazz, su más claro rival de división y dirigidos por Jerry Sloan.

Exigencias: Pocos jugadores son tan ambiciosos y tienen tanta hambre de triunfo como Allen Iverson. El genial escolta vuelve a sentirse partícipe de un proyecto ganador, y pondrá todo de su parte para que el barco llegue a buen puerto.

Junto a él está Melo, que desea ser el tercer "grande" de su generación en pisar las finales. El hambre de triunfo de sus dos estrellas y lo que acompañe el resto será la clave que determine la campaña de los Nuggets, un equipo que sigue generando dudas pero que podría plantar cara a cualquiera de su conferencia.

Quinteto: Iverson, Anthony y Camby salen en mis quinielas como los únicos fijos de la plantilla. Las variantes llegan en la posición de alapívot, en que según el estado de forma de Kenyon el 4 podría adelantar a Nené en la rotación. A su vez, si JR Smith empieza pisando fuerte podría salir de dos al lado de Iverson, que ocuparía la posición de escolta en caso que Chuky Atkins fuera finamente el elegido. Por cierto, si llega Cassell el veterano se queda con el puesto...

Mi apuesta: Es un equipo al que me gustaría ver arriba, pero no creo que ganen. A día de hoy creo que los tejanos y los Suns están por encima de ellos y, aunque tienen margen para la sorpresa, está claro que parten con menos galones que estos cuatro. Su prioridad debería ser quedar por encima de los Jazz e intentar sorprender en primera ronda al tercer tejano, que será quién ocupe el quinto puesto.

MINNESOTA TIMBERWOLVES

Opinión: Han sido uno de los equipos del verano, aunque a partir de noviembre ya nadie hablará de ellos. Tras doce años de compromiso han roto con el mejor jugador de su historia y han empezado una reconstrucción que se prevé larga, vista la calidad de la conferencia y el futuro que hay en su división en particular.

Llegan buenas piezas a las ciudades gemelas, pero ninguna sobradamente preparada para coger el timón más allá de lo meramente estadístico. Ricky Davis, si finalmente permanece en el equipo, asumirá el papel de líder que guie el paso de los Jefferson, Gomes, Brewer, McCants, Foye, Green, Telfair, Smith o Richard.
Hombres como Jaric, Howard (aún ser nuevo), Rattliff y Blount no hacen más que anclar este proyecto de "Baby Boom" en el pasado. Entendiendo esto, gente como Hudson o Hassell se han marchado aunque, visto lo que ha llegado por Trenton, mejor quedarnos con lo que hay que no llenar nuestro vestuario con más inútiles como Buckner.

Exigencias: Justo las que quería Kevin McHale: ninguna en absoluto. Los Timberwolves empiezan de cero, y todo lo que sea no bajar de las veinte victorias podrá considerarse de satisfactorio. El único objetivo es empezar a foguear a Foye y Jefferson como las futuras referencias del equipo, y ver si gente como Telfair, McCants o Green dan una sorpresa agradable.

Quinteto: Aquí hay cierto margen para la sorpresa, y soy de los que creo que no habrá fijado uno en particular. Jefferson, Foye y Davis deben estar, y hombres como Gomes, Telfair o Brewer podrían ser susceptibles de hacerse un hueco. A día de hoy no me atrevo a pronunciarme, aunque mi favorito sería un quinteto pequeño con Foye, Davis, Brewer, Gomes y Jefferson.

Mi apuesta: Se moverán entre las quince y veinticinco victorias, no creo que más. Wittman no parece un hombre capaz de dar la sorpresa, aunque por talento la plantilla no anda corta del todo. Se superarán mis expectativas si Jefferson hace 20-10, Foye se acerca al nivel que se le atribuye y Telfair, Green o McCants estallan de una vez.

PORTLAND TRAIL BLAZERS

Opinión: El de los de Oregon era uno de los proyectos más ilusionantes del campeonato antes del mes de agosto. Tras encadenar varias elecciones buenas en el Draft, Greg Oden se convertía en la guinda que todo futuro campeón parece necesitar, dando esperanzas de anillo treinta años después que Portland consiguiera el último en su historia.

Pero el sueño se rompió. Greg Oden era declarado baja para toda la temporada y las opciones de Play-Off de los de McMillan se disolvían de golpe. Volvían a la memoria nombres inolvidables como los de LaRue Martin y Sam Bowie, para una sufrida afición blazeriana que miraba el horizonte nórdico sin poder evitar cierta envidia...
Siempre que lo de Oden solo sea por este año, no es tan grave. Tendrán tiempo de probar la pareja Frye-Aldridge, de dar a Roy los galones de líder, de probar que tal se les da a Jack y Blake la sana competencia y de intentar convertir a Webster, Outlaw y McRoberts en importantes piezas de la rotación. ¿Y Sergio? Pues a desearle lo mejor y que se haya recuperado de un mal verano para demostrarle a Nate que también él tiene sitio en estos Blazers.

Exigencias: Con Oden el objetivo de alcanzar la postemporada parecía ser inmediato. Una vez lesionado el bueno de Gregory no solo pueden prescindir de esta meta, sino que incluso puede que se dejen llevar para sumar otra elección alta y partir con mucho más potencial la próxima temporada 2008-09.

No es que con Oden se hubieran metido seguro ni que sin él no puedan. Solo que su no presencia disminuye muchísimo el nivel de expectativas y convierte al fan blazer en conformista y soñador de cara a la siguiente campaña. Por tanto, las treinta victorias e intentar superar a Seattle puede que sean los únicos objetivos que los de McMillan se estén imponiendo a día de hoy.

Quinteto: De entre Blake y Jack no sé quién parte con ventaja, pero yo jugaría con Blake. Jack puede salir por Roy y jugar de dos junto a Steve, una opción a tener en cuenta si Webster vuelve a decepcionar y que, además, daría más oportunidades a Sergio. El resto del quinteto lo formarán Aldridge y Frye en los postes, con la duda de si Outlaw o el mismo Webster reciben confianza para ser el alero titular (posición que quizás acabe ocupando James Jones).

Mi apuesta: Rondarán las treinta victorias, gracias a un Roy que sin subir las estadísticas ejercerá de líder claro y a la sana competencia que pueda haber entre Frye y Aldridge para ser el segundo de a bordo.

SEATTLE SUPERSONICS

Opinión: Envueltos el clima de tensión que provoca el posible traslado a Oklahoma City, Kevin Durant aparece como la única nube blanca en el lluvioso cielo de Seattle. Pocas veces un novato había despertado tanta ilusión, y su deber a partir del uno de noviembre será devolvérsela a los aficionados a base de espectáculo y buenos números camino del Rookie del Año.

Los sónicos son un equipo de contrastes: la juventud y la veteranía, Carlesimo y Westhead, Seattle y Oklahoma... Tienen mimbres para ganar partidos pero, a su vez, no parecen destinados a llegar muy lejos. Hay posiciones demasiado cubiertas y, al mismo tiempo, otras que parecen tener muchos menos jugadores aprovechables.

Son desde mayo del 2005 uno de los equipos más grises y desconcertantes de la liga, y el aroma del prado y ruido de las vacas de Oklahoma no le dolverá sus colores. El verde y el oro volverán de la mano de Kevin Durant, él único capaz de salvar esta franquícia del abismo y alejarla del destino a la que parece empujarla Clay Bennett.

Exigencias: Sumar todo lo que puedan y dar alguna que otra sorpresa. No parecen preparados para llegar aún a Play-Off, pero yo creo que su clasificación a final de campaña será mejor de la que se piensa.

Por mi parte espero que den bola a los jóvenes y que los veteranos sirvan para dar minutos de calidad y experiencia, a la vez que aconsejar y participar activamente en la evolución de los yogurines. Pienso que este debe ser el camino para crecer más rápido como equipo y empezar a aspirar a objetivos serios a corto plazo.

Quinteto: Opciones como las de jugar con Durant como dos o sin pívot puro, algo que pasará si Swift no está a buen nivel, hacen que el de los Sonics sea otro de los quintetos difíciles de definir. Ridnour, West, Szczerbiak, Wilkins, Durant, Green, Collison, Wilcox, Swift... dejaré que los expertos sónicos que se pasan por aquí dicten sentencia, aunque yo me decantaría por un Ridnour-West-Durant-Collison-Wilcox.

Mi apuesta: Aunque se renuncie a unas cuantas victorias de inmediato, pienso que Carlesimo debe contar muchísimo con los jóvenes para dentro de un par de años recoger lo sembrado. Si todos caminan en la misma dirección los Sonics están capacitados para lograr sobradamente las treinta victorias, pero aún no parecen capacitados para hacer el asalto al Play-Off.

UTAH JAZZ

Opinión: Prácticamente sin mover un dedo los Jazz son otro de los nombres importantes del verano. Gracias al culebrón Kirilenko, que Sloan parece haber sofocado, han sido el equipo de moda en Europa durante el mes de septiembre, y a día de hoy pocos recuerdan que han perdido a Derek Fisher o que el año pasado fueron finalistas de su conferencia.

Finalistas pero, no cabe olvidarlo, con cierta suerte. Eliminaron a los Rockets gracias al factor Delta Center y a que los viejos fantasmas se le reaparecieron a Tracy McGrady en primera ronda. Ya en semifinales se encontraron con que otros habían hecho sus deberes, y se sirvieron de la sorpresa de los Warriors para convertirse en invitados de honor de los Spurs en una final totalmente inesperada.
Todo esto ocurrió gracias a un gran inicio y a los altibajos de los Nuggets. Si Boozer y Deron empiezan tan solos como en la final, según se quejó Williams, el equipo de Denver tiene muchas opciones de pasarles por encima y de dejar solo en un dulce recuerdo todo lo conseguido el año pasado...

Exigencias: Seguramente ha sonado muy crítico, pero es lo que pienso realmente. La pérdida de Fisher y las declaraciones de Kirilenko dejarán huella en un equipo que empezará la temporada dividido y con mal sabor de boca. Para mí solo Sloan, Deron y Boozer responderán a las exigencias, ya que a Okur le veo dejándose llevar a lo Kirilenko tras haber sido All-Star el año pasado.

Si todos rinden me tragaré mis palabras, pero creo que darán un par de pasos hacia atrás cuando la exigencia es más alta. En Salt Lake City han rememorado viejos recuerdos del Pick&Roll y las finales, y si quedan por debajo de los Nuggets y caen en primera ronda todas estas esperanzas se volverán en su contra.

Quinteto: No creo que alguien como Giricek pueda ser titular, así que me decantaré por Brewer en el puesto de escolta. El resto parece estar clarísimo siempre que Kirilenko no se marche a la patria, con lo que apuesto a que el quinteto de Sloan estará formado por Williams-Brewer-Kirilenko-Boozer-Okur.

Mi apuesta: Creo que pueden rozar las cincuenta victorias, pero no les dará para alcanzar ni a Nuggets ni a ninguno de los cuatro grandes de la conferencia. Deben ir con cuidado con los Lakers (en concreto con Bryant), pero no creo que bajen mucho más allá del sexto puesto que pronostico para ellos.

Y hasta aquí el antepenúltimo análisis (ya que tras la de la división pacífico llegará uno de los premios de la temporada). Aquí os dejo con una clasificación del oeste en la que hay cada vez menos dudas:

WESTERN CONFERENCE

1- Houston Rockets
2- Dallas Mavericks
3-
4- Denver Nuggets
5- San Antonio Spurs
6- Utah Jazz
7-
8- New Orleans Hornets
9-
10- Seattle SuperSonics
11- Memphis Grizzlies
12- Portland Trail Blazers
13-
14- Minnesota Timberwolves
15-


Como ya he dicho, el próximo artículo irá dedicado a la división que reúne los cuatro equipos californianos y el invitado de honor de Arizona. Con ella cerraremos el análisis de las seis divisiones de la liga, y lo resumiremos en un análisis final en el que además apostaré por los que apuesto que serán galardonados a final de año.

Seguido votando en la encuesta y comentad este análisis. Gracias otra vez a todos los que os pasais i habeis ido comentando los anteriores análisis y, al mismo tiempo, invitar a dejar su huella a quienes se pasean por aquí y prefieren restar en el anonimato.

I love this game!

Saturday, May 19, 2007

La reválida

Cuando te decantas por los Pistons como tus favoritos es que algo anda mal. Si lo haces en una final ya es mal augurio pero quedando aún cuatro equipos en juego...Mal síntoma sin ninguna duda.

Cuidado, que nadie se engañe pensando que los de la Motown son mi equipo favorito de los que quedan o tienen a mis jugadores favoritos en su plantilla; craso error amigos. Lo que pasa es que con lo que queda tengo claro que quedan solo dos favoritos y creo que estos dos son los que pasaran a la final.

Vamos por partes. Es año impar y me temo que les toca a los Spurs dar el do de pecho. Mi teoría del fracaso del "Dream Team" avala aún más esta opción y, sintiéndolo mucho, a día de hoy me ha quedado claro quién es el equipo más fuerte de la liga.

A eso añadir otra teoría que se me ha aparecido estos días. A Tim Duncan le veo retirarse con una mano llena de anillos y, a lo Magic, logrados de forma alternada excepto en los últimos (80, 82, 85, 87 y 88 en el caso del Laker, 99, 03, 05, 07, 08 en el caso del de Islas Vírgenes.

Para alguien que cree en el determinismo histórico como yo es una conexión posible, más aún reforzada en el extraño suceso Rookie-Hornet/Barça campeón de Europa (92, 06) y en el ya nombrado fracaso "Dream Team"/anillo Spur. La posible coíncidencia y repetición de finales Liverpool-Milan y Spurs-Pistons es lo que da nombre a mi artículo: la reválida.

Y es que si a alguien veo preparado para hacer frente al horror tejano es a los Pistons. Por Saunders, Webber y Wallace me alegraría pero, llegados a este punto, incluso deseo que ganen! El segundo anillo de los Bad Boys II, cerrando así el círculo y dando espacio futuro para Lebron James.

Un Lebron cuyo camino viene marcado a lo Michael Jordan, pero siempre un paso por delante. Será el mismo hueso el que le elimine de la postemporada de forma consecutiva (los Pistons) y en no más de dos años logrará superarles y, una vez hecho esto, ornamentar su mano con el primero de los muchos anillos de campeón que creo que logrará.

Por esto que os comento creo que aún es pronto para él. 4-1 o 4-2 no veo a los Cavs pasando ante los de Detroit pero poco importa, se ha llegado a la final y el siguiente paso ya se ha dado. Al igual que no veo a estos ilusionantes Jazz pasar ronda ante los Spurs, aunque si logran ganar en San Antonio ya sabemos como se las gastan en Salt Lake City...

De todas formas este año a comerse Liverpool-Milan (¡Go Reds!) y un Spurs-Pistons. En ambos casos creo, aunque solo en el otro lado del Atlántico lo deseo, que el que salió perdedor hace dos años aprobará su reválida del 2007. Tiempo al tiempo, por esto me mojaría a día de hoy.

PD: Aunque de seguir con mi "determinismo histórico"...¿Qué tal Lebron lograr su primer anillo ante los Jazz, el segundo también, el tercero ante los Sonics, retirarse, ganar a los Suns, luego Blazers, Lakers?...Complicado, en BetAndWin apostar por ello te hace millonario seguro :P

Sunday, November 19, 2006

Buen gusto alternativo

Dedicaré el post número 100 de la historia de Taylorwolves a una de mis pasiones del mundo del deporte y, en particular, de la canasta: los uniformes.

Y más que un post con mucha letra, que mejor que cuatro imágenes, que deben equivaler más o menos a cuatro mil palabras. Aquí os dejo:

Adam Morrison con un elegante look Knickerbocker


Mucha suerte no les ha llevado este elegante rojo esta noche...

Me encanta, aunque el color es un poco estraño

No es tan fea, sin duda mil vueltas a la de los Kings

Pues con estas Taylorwolves llega a las 100 entradas, con un gran futuro por delante siguiendo esta y mil anécdotas de la mejor liga del mundo. I love this game!!

PD: Más tarde os traigo el NBA Sunday's, hoy irá un poco a destiempo todo esto :P

Wednesday, September 06, 2006

Lo que yo viví: Temporada 97-98

El último vuelo de Air; el impacto de Tim "siglo XXI" Duncan; los cuatro fantásticos de los Lakers; el contrato de Garnett

Por aquel entonces, después de todo un verano adquiriendo revistas, siguiendo reportajes, buscando NBA en la prensa deportiva el mal ya estaba hecho: la liga me había atrapado. Dejé American Basket y busqué lo más especializado que encontré, o que me pareció: XXL Basketball, todo un clásico que no se porqué se dejó de publicar. A ver si uno de estos más veteranos lo sabeis, aún a día de hoy desconozco el motivo.

Aquel año fuí de viaje a París (Eurodisney), aunque no llegué a coincidir con aquellos Bulls que iban a jugar el clásico Open McDonald's ante el Olimpiakos. Previo a la final europea, en mi club se hizo una pequeña apuesta entre los tres equipos que entrenabamos a primera hora, y el perdedor debería pasar por un corredizo de collejas; cometí el error de apostar por el Barça de Aíto, y aquello me hizo recapacitar y hacerme de la Penya...

Dos cambios me llamaron la atención previo al comienzo de la temporada 97-98: por un lado el intercambio que ayer destacaba Juanejo entre Sonics, Cavs y Bucks, ilustrado en dos páginas enteras por mi revista, que mandó al hombre de la lluvia a Ohio, Terrell Brandon a la ciudad germana y Vin Baker a la lluviosa Seattle, con George Karl y Gary Payton. El otro destacable sería el cambio de propietario, nombre y logo por parte de los Washington Bullets, que pasarían a llamarse Wizards.

Previo a todo este barullo, había tenido lugar la ceremonia de un Draft con mucha menos calidad que la anterior, en términos generales. Sólo dos jugadores tuvieron impacto inmediato en la liga: Tim Duncan, que aquel año, el de rookie, ya sería elegido en el quinteto ideal de la liga, y Keith Van Horn, que haría una gran temporada en New Jersey, despertando una expectativas que nunca acabó de cumplir. Otros dos tuvieron que esperar a cambiar de equipo para triunfar, el segundo más que el primero: Tracy McGrady y Chauncey Billups. Por cierto, también Roberto Dueñas formó parte de este Draft y, de hecho, fue el que lo cerró con su elección por parte de los Bulls.

La temporada empezó con un destacable cambio en un banquillo; los Indiana Pacers ahora contaban con la leyendaria figura céltica, Larry Bird, como su técnico jefe. Qué lástima que sólo quisiera estar tres temporadas con el equipo...

En el este la temporada empezaba como los Bulls favoritos a todo, y algunos como Heat, Pacers, Knicks, Magic, Hornets, Hawks, Pistons o Cavaliers capacitados para darles caza. En el oeste, por su parte, destacaban por encima de todos los Utah Jazz, aunque algunos como Lakers, Rockets, Suns, Sonics y Spurs tenían calidad sobrante para ponerles en más de un aprieto. Jordan, Hill, Hardaway, Malone, O'neal...más de un candidato a un premio reservado para el más grande, el MVP.

Se llegó a un All-Star, el de New York, en el que destacaban dos importantes ausencias: el concurso de mates y Scottie Pippen. El partido fue el primer NBA que recuerdo haber visto entero, y en mi memoria sólo queda la emoción que me transmitió, convirtiendome en un fan de los All-Star Games. Fue un duelo entre mi jugador favorito por aquel entonces: Kobe Bryant, del que ya tenía mi primera camiseta con su número 8, y Michael Jordan. Kobe llegó cómo titular en el partido aún ser el sexto hombre de los Lakers, y suplente de un Eddie Jones que tambien estuvo presente. Junto a ellos estaba Nick "The Quick" Van Exel y Shaquille O'neal, consiguiendo los Lakers algo que han hecho muy pocos equipos: juntar cuatro jugadores en el partido de las estrellas.

Había debutantes de calidad, y jugadores que no volverían hasta años más tarde. Por parte del este destacaban el holandés Rik Smits, el pívot de New Jersey, muy trabajador, Jayson Williams, un Steve Smith que por fin llegaba al partido y Antoine Walker, jugador de segundo año que sorprendió a todos siendo el quinto mayor anotador de aquel campeonato. Aún así, Shareef y AI3 con números similares no fueron. Por cierto, un titular, Penny Hardaway, empezaba su larga carrera de lesiones y disputó solo 10 minutos de aquel encuentro.

Y en el oeste había tres que debutaban: Bryant, Van Exel y el rookie del año, Tim Duncan, que con números espectaculares se graduó para poder estar en el partido. Lo dicho, un duelo Kobe-Jordan resuelto a favor del más grande, con alguna perla dejada por el joven jugón Laker cómo el dribling a Mutombo con posterior gancho, una jugada que aún hoy me pone la piel de gallina.

La temporada transcurrió con toda normalidad: los Bulls cediendo en pocos partidos, aún la lesión de Scottie, Rod Strickland liderando la clasificación de asistencias, Sprewell estrangulando entrenadores...con estas se llegó al momento cumbre, los Play-Offs.

Los Bulls no cedieron un sólo partido en su compromiso ante los Nets, y esperaron rival de entre Hornets y Hawks, que acabaron siendo los de North Carolina después de ceder en un sólo partido (3-1). El mismo resultado tuvo Indiana ante los Cavaliers de Kemp, que como Penny jugó su último All-Star, y su rival fueron unos Knicks que resolvieron a su favor el segundo set ante los Heat (3-2), empatando 1-1 su respectivo partido de ténis que, como todos sabemos, acabó siempre en batalla campal.

San Antonio y Lakers fueron los únicos en el oeste que no tuvieron que llegar al quinto y decisivo encuentro. Suns y Blazers no pusieron más de un problema para que tejanos y angelinos pudieran esperar plácidamente su rival en segunda ronda. Mientras tanto, a los Jazz se le atregantaron más de la cuenta unos Rockets que gracias a quedar octavos, pues fue una temporada con muchos problemas (3-2), y mis Timberwolves ponían en aprietos a los Sonics de McMillan y Juanejo, aunque la tradición acabó pesando a la juventud de los Garnett, Marbury y Guggliotta (3-2).

La segunda ronda fue un paseo para todos los equipos (4-1), y Bulls, Pacers, Jazz y Lakers llegaban a sus respectivas finales de conferencia. Allí unos Jazz más hambrientos que nunca optaron por barrer a los cuatro fantásticos del mapa, y esperar rival en el este, que tardaría en llegar, pues los Pacers pusieron en grandes apuros a los Bulls de Jordan (3-3). Se llegó al séptimo en el que una buena actuación de Jordan y Kukoc hicieron justícia a la historia (88-83). Mientras tanto, Stern debía estar encerrado en el lavabo, calculando cuántas decenas de personas querrían ver un Indiana-Utah.

Malone y Stockton nunca lo habían tenido mejor que aquel año. Los Bulls habían demostrado que no eran invencibles, y ellos estaban frescos, mucho más descansados. Había llegado el momento de la pareja mormón, pero Jordan no pensaba ceder sin antes luchar.

Fue una final con momentos destacables, cómo el partido en que los Jazz batieron el récord negativo de anotación en una final (96-54) pero, por encima de todos, hay uno que todos nosotros recordaremos, o habremos visto alguna vez: el tiro.

No se puede definir de otra forma. El cambio, el rectificado, Byron Russell sentado y Jordan, elevandose ante el estupor de miles de aficionados de Salt Lake City y con todo el mundo pendiente de aquel momento. Por segunda vez en la temporada, tiemblo mientras asisto al momento, y se convierte este en otro de los que se imprimen con letras de oro en mi memoria. Eso es lo que quería la historia, guardar este como el último del más grande, y precisamente por esto Stockton falló aquel triple. El tiro, no hay mejor definición ante aquel mágico momento de la historia de la NBA, y de la mía propia. Visto aquello, quién podía dejar de jugar a baloncesto.

Era el segundo three-peat de los Bulls, seis anillos en ocho años, un dominio como no se recordaba en la liga.

Aquella temporada anoté 252 puntos más que la anterior (4), aunque lo calculaba yo y a lo mejor hay unos 20 más o menos de diferencia. Me encantaba la liga, me encantaban los Bulls y me fascinaba Kobe Bryant. Pero una nube oscura se acercaba: el megacontrato de Garnett, a razón de 126 millones de dólares por 6 años, que puso en pie de guerra a los propietarios y los jugadores. Era tiempo de lock-out, mientras el más grande jugador y su maestro Zen se retiraban sorprendidos con todo aquello.

Michael como MVP del All-Star, la temporada y la final entró en el cuadro de honor de la misma, junto al mejor Rookie (Tim Duncan), el mejor defensor (Alonzo Mourning), el mejor sexto hombre (Danny Manning, que pasó por encima del que más lo merecía, Kobe Bryant), el mejor entrenador (Larry Bird) y el jugador más mejorado (Alan Henderson).

Allí estaba yo, que por aquel entonces tomé una decisión: abandonar a los Bulls de Toni Kukoc, el único que quedaba, y pasarme a los Lakers de Kobe y los Wolves de Garnett.

Saturday, July 15, 2006

Jazz en la ciudad del lago salado

Turno hoy para los Uties, que siguiendo la línea marcada ayer, entran en el club de equipos que podrían cambiar el nombre. Y es que Jazz era un nombre apropiado para la franquicia en sus orígenes, New Orleans, pero que desde luego no tiene mucha relación con la ciudad de los mormones.

Allí estuve el año pasado, viendo infinidad de iglesias, caucásicos y mujeres con falda. Realmente no es la ciudad más interesante de América, pero para un fan de la NBA toda ciudad con equipo merece la pena. Así pues, mi templo sagrado por ver era el Delta, testimonio del cuál estaba la estatua de John Stockton. A lo mejor llegué demasiado pronto, y no pude ver la de Malone. Por cierto, que justo delante de la puerta principal está una calle dedicada al mejor base de la historia de la franquicia.

No me gusta mucho Utah (aclaración, el estado no está mal, lo que no gusta es la ciudad del lago salado) pero respeto mucho a la franquicia en sus orígenes. Fundada en 1974, tuvieron la suerte de fichar a Pistol Pete Maravich, anterior jugador de los Hawks. En cinco temporadas nunca llegaron a Play-Off, y la franquicia se fue al remoto estado de Utah, que no tenía equipo en ninguna de las grandes ligas.

Ya sin Maravich, Rest in Peace, en el equipo, la postemporada no llegó hasta la temporada 1983-84, con Mark Eaton, Darrell Griffith y Larry Nance, entrenados por Frank Layden. Y para sorpresa de todos, viéndolo veinte años después, podrían elegir a uno de los 50 mejores de la historia en aquel Draft, John Stockton. Volverían a Play-Off y aprovecharían su Draft del 85 para seleccionar a Karl Malone.

Esta pareja que un día se reunió accidentalmente, se convirtió durante casi veinte años, en una de las más poderosas de la liga, logrando ya con Sloan de entrenador, dos campeonatos de la Conferencia Oeste. Cayeron en las finales contra el mejor, un coloso que en las grandes citas, nadie ha podido dominar, ni estos dos futuros Hall of Fame.

Malone se fue a probar suerte en los Lakers, pero Stockton decidió retirarse fiel a su equipo de siempre; un año después, el primero hizo lo mismo como el segundo máximo anotador de la historia y el segundo, como mejor pasador y jugador que más balones ha robado. Esta es la historia de un amor imposible, una leyenda, que terminó sin anillo.

Ahora un ruso, un turco y un número tres del Draft son los líderes de un equipo, el de Salt Lake City, en el que mi ídolo Raúl López no encontró su sitio.
Y citando a Daimiel me despido: “El que fuera base de los Jazz hubiera sido lo mismo sin Malone. Hubiera encontrado otro cartero al que entregarle la correspondencia. Malone sin Stockton ocuparía mucho menos espacio en el NBA Register.