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Tuesday, February 12, 2008

¡Felicitats Campions!

Once años han pasado desde el último gran logro a nivel nacional. Extracomunitarios de calidad, alguna que otra promesa, horas bajas, muchas dudas, el resurgimiento... Ricky tenía seis años cuando Villacampa levantó la séptima copa, Rudy once; hoy ambos son los baluartes del primer título importante del siglo XXI, más allá de ULEB's y ligas catalanas a dóquier aunque, eso si, poca cosa puede compararse al placer de arrebatarle este título al Barça...

Más que nunca esta copa es un premio al trabajo bien hecho, al esfuerzo desde lo más bajo y a una entidad que lucha contracorriente para estar al nivel de las más potentes economicamente. Trofeo a la gestión de Villacampa y, por encima de todo, al discutido técnico por quién apostó cuando nadie confiaba en él.

El nombre de Aíto García Reneses está más de moda que nunca, habiendo callado finalmente las bocas de los más escépticos. Entre ellas la mía, aunque ya hace bastante tiempo que me ha convencido... Lo reconozco, no le veía como un buen fichaje en su día pero no tardó mucho en hacerme entrar en razón.

Y es que hay que ser un genio para logar algo así con un juego interior como el que tiene la Penya. Que Popovic tenga que ser tu revulsivo desde el poste no dice mucho a favor de los otros. Lo mismo podría aplicarse a las apuestas por Sonseca y Jagla, jugadores por los que nadie daba nada y que se han consagrado como piezas válidas siempre y cuando estén dispuestos a trabajar.

Nuestro juego interior da pena, no hay más que ver los agujeros en defensa y las carencias en el rebote. Si a esto le añades que Barton lleva un tiempo sin estar fino, puedes perfectamente llegar a la conclusión que Rudy ha ganado esta competición mucho más solo de lo que sería deseable, y que basta con reparar piezas y tener a todo el mundo a tope para hacer el asalto a la liga ACB.

Ante el Madrid y el TAU hemos ganado mucho más que una copa, incluso para el Pamesa vale la siguiente conclusión. Hemos vencido nuestros miedos, equipos y canchas malditas que por fin han caído y que ya no podrán considerarse como malditas en una próxima ronda de Play-Offs. La copa es la consagración, pero quizás no sea la coronación de un proyecto...
Rudy se confirma como el mejor jugador de la liga, a años luz del resto, sean americanos o hermanos de jugadores de la NBA. Es un ganador nato, y quiere que su leyenda crezca aún más para que cuando alguien mire el techo del olímpico de Badalona, al fijar su vista en el legendario dorsal del mítico Jofresa, piense también en él. Solo así se irá tranquilo a Portland, a demostrarle a McMillan el porqué muchos ya le consideran un escalón por encima de Navarro y con solo Gasol y Calderón en un estadio superior.

Su marcha minvará nuestras opciones pero, como siempre en Badalona, hay espasas afiladas preparadas para la batalla... Sin hablar de un Ricky Rubio que a sus diecisiete años ya es una realidad, hay otros nombres como los de Ribas, Tomàs o Franch preparados para despuntar, y seguro que algún otro escondido en el bolsillo de Aíto, aún modelándose y poniéndose a punto para dar el gran salto.

El problema, como siempre, estará en el juego interior. Sabiendo de antemano que lo planteado es imposible, vayamos a plantear una hipótesis... ¿Y si la Penya, pongamos, pierde solo a Sonseca y Popovic? ¿Y si al final Rudy se queda? ¿Y si, como tuvimos años atrás, sacamos jugones de debajo de las piedras y juntamos un juego interior como aquel que, en una época no muy lejana, formaban Baston y Beard?

Estos dos y Jagla y Moiso dentro, Barton y Laviña en las alas, Rudy, Tomás y Ribas en el puesto de escolta y Ricky y el recuperado Huertas en el puesto de base (el primo de O'neal, con los pívots extranjeros del perfil descrito antes, no tendria sitio) y con el equipo jugando la Euroliga... No pinta mal el tema, aunque solo sea un sueño, ¿quién sabe?

Thursday, November 09, 2006

Espíritu verde y negro II

La más dura caída, el más dulce renacer; de la Copa del Rey a la ULEB; de Villacampa a Ricky, pasando por Raül y Rudy

Lo dejé con el club en lo más alto de Europa, una cumbre que pocos se planteaban alcanzar apenas cinco años antes. Pero toda caida es dura, y más cuando se está en lo más alto.

Más que el no poder repetir título (se cayó en la liguilla de la Euroliga) lo que más dolió fue el hecho de no entrar en la copa del rey y, más tarde, tampoco lograrlo en los Play-Offs. Ya no estaban Obradovic, Ferran Martínez y Corney. Pedro Martínez y, más tarde, Nolis, se hicieron cargo de aquel equipo que quedaría muy lejos de las plazas a las que todo un campeón debía de aspirar.

Quim Costa y Slavnic, un año después, tampoco lograron volver a meter la Penya en los Play-Offs. Jofresa abandonaría el barco y cruzaría hacia la capital, mientras Villacampa decidió afrontar su última temporada como verde y negro.

Alfred Julbe fue el elegido para levantar el rumbo, y numbrosas fueron las altas para lograr el objetivo: Turner, Toolson y Beard, que formaron durante dos años una de las mejores nóminas de extranjeros de la liga.

Y en León llegó el primer título (aunque tambien el último): victoria en la copa del rey por 79-71 ante el Cáceres, con Andre Turner elegido MVP de la final, lo que ponía fin a una sequía de tres años sin conseguir ninguna copa.

La Penya volvía a Play-Offs como la cuarta clasificada en el primer campeonato ACB que seguí, y que acabó ganando el Barça. También seria el año de la final perdida (una más) por los blaugrana ante el Olimpiakos.

La temporada 97-98 empezaba con más ilusión que muchas anteriores y con la esperanza de llegar más arriba. Ya no estaba Jordi, cuyo número 8 colgará para siempre en el Olímpic de Badalona, y la mayoría de piezas de la plantilla no se habían tocado.

El balance del año no sería del todo negativo (final de copa del rey perdida ante el Pamesa y temprana eliminación en los Play-Offs), pero en aquel verano se vió como se nos iba Tanoka Beard al Madrid, lo que llevó a fichar a Darryl Middleton, además del alero todoterreno Aaron Swinson.

Así empezaba la campaña 98-99 en la que un chaval que había jugado en el club donde estoy ahora debutaría en ACB: Raül López.

La temporada no fue muy bien ya de buen principio, así que se decidió fichar un jugador a media temporada (Nikola Loncar). Esto no pasaria de anécdota si no fuera por el hecho de que vi en directo su debut con la Penya. Manresa-Joventut en el Nou Congost, últimos momentos y 70-70 en el marcador. Derrick Alston sorprende a los hinchas rojos fallando un fácil mate a dos manos, balón a Loncar y...!!!!

Estallé de alegria al ver esto, y solo mi condición de once añero empujó a los aficionados manresanos a no venir a darme una merecida colleja. Un niño solo, aplaudiendo el triple convertido por la esperanza de aquella temporada que no vería los Play-Offs.

Fue la primera de una serie de cuatro años sin llegar a la postemporada. Julbe, Izquierdo y Comas, que sería quien finalmente llevaría la Penya donde le tocaba estar. En medio yo fui al campus verde y negro, hice un 1x1 contra Raül López, disfrutaba con el juego de mi ídolo Kobe Bryant y incluso cambiaba de club. Viejos conocidos como Jofresa, Ferran y Beard volvían a Badalona, se confirmaban varios fiascos como Askia Jones, Slaven Rimac y Crawford Palmer y se veían agradables sorpresas como Marco, Baston, Bueno, Espil...

Y finalmente, la 2002-03 fue la de la vuelta al territorio Play-Offs, después de la sequía más larga que el equipo había vivido y el fantasma del descenso.

Aún así, de cara a la 2003-04 la historia daría un giro. Después de verse como sin él el Barça ganaba la Euroliga, Aíto García Reneses llegaba al banquillo badaloniense para confirmar el equipo en la zona alta de la liga. Aquel mismo año se logró llegar a la final de la Copa del Rey y, aún caer con el TAU, el jovencísimo Rudy Fernández fue elegido el MVP de la final, delante la evidente indignación de los vitorianos.

Se logró el Play-Offs por los pelos, al igual que la 2004-05, pero el equipo confirmaba que iba a más, tenia una perla (con los riesgos que eso conlleva), un entrenador que poco a poco se iba ganando mi simpatia, un presidente con la camiseta colgada del techo y, sobretodo, algo que parecía ser un proyecto con futuro y esperanzador.

Y así se llegó a la temporada 2005-06, que pronto nos dejó la primera sorpresa. Aíto sacó a pista un chaval de catorce años (al que había visto jugar dos veces hasta el momento, la primera de las cuales me dejó helado), un descarado jugón que además de lograr un récord, evidenciaba ante todo el mundo el enorme futuro que le esperaba. Y, por cierto, se logró el primer título en la Lliga Catalana ante el Barça en Badalona, en un partido en el que asistí y disfruté mucho.

La Copa del Rey se saldó con la decepción de caer ante el Pamesa, pero la situación en la liga era buena y, en la ULEB Cup, inmejorable. Precisamente este segundo se lograría ante el Khimki ruso, llevando a Badalona el primer título europeo después de doce años.

Pero lo mejor aún estaba por escribirse. Viendo al Barça ya eliminado, el 2-0 a favor del Unicaja parecia haber sentenciado ya la serie. Pero en Badalona cambió la historia, y la Penya logró el empate.

De no haber sido por las lesiones y el mal trato arbitral, quien sabe si ahora estaríamos hablando del campeonato liguero. Difícil, sí, pero lo tuvimos muy cerca.

Y así se llega a la temporada 2006-07, después de un verano en el que Ricky ha entrado en la historia con su exhibición ante rusia, que Rudy ha llevado la medalla de oro a Badalona, que hemos perdido a Mumbrú, que seguimos con el mejor director de juego americano de la liga y que el otro extracomunitario parece dispuesto a comerse el mundo. Si señor el del 2006 fue un gran verano, un trabajo bien hecho para poder soñar en el 2007...

Y de momento allí queda, el alley-oop de Rudy ante el Unicaja en la Euroliga, la buena marcha que llevamos en ACB, el espectaculo que damos en cada partido...Todo ello motivo para la esperanza, el resurgir verde y negro.

Por todas estas razones, ahora y siempre, Força Penya!!!

Monday, November 06, 2006

Órbita Rubio

El otro día me sorprendía al ver que en el GM Survey de NBA.com alguién situaba a Ricky Rubio como el jugador más apetecible aún fuera de la liga; dias más tarde, lo publicaban los rotativos deportivos del país.

Desde aquel día me pregunto a menudo: ¿será Ricky el primer jugador de nuestro país en ser número 1 del Draft? No conozco sus compañeros de promoción, mis horizontes no van más allá de Oden y Noah en el 2007 y Mayo en el 2008.

En la suposición que pueda ser seleccionado con el número 1 del Draft dentro de tres años, vayamos a analizar los posibles destinos para el jugón de la Penya, que esperemos no nos abandone hasta haber conquistado la segunda Euroliga (pronto segunda edición de Espiritu Verdinegro).

Para mí estos tres equipos van a estar en el pozo en los próximos años, por circunstancias diversas de gestión y edad de la plantilla.

Indiana Pacers: Un proyecto que da sus primeros síntomas de decadencia. Es difícil preveer el futuro con tanta antelación, pero creo que los Pacers irán degenerando poco a poco y, dentro de no muchos años, buscaran con desesperación el mesias que los devuelva arriba. ¿Rubio? Ojalá no, pero puede ser el elegido.

Memphis Grizzlies: Está claro que con West allí, pronto estallará el actual "proyecto", y creo que el próximo va a tardar en dar a luz, un poco al estilo Hawks, Wizards y Cavaliers. Así pues, no me extrañaría ver a los Grizzlies en la zona baja de la liga durante unos cuantos años dentro de poco tiempo y, en este caso, Rubio estaría al alcance de los dirigentes del equipo de Tennessee.

Minnesota Timberwolves: Esperemos que no sea el último año de Garnett en Minneapolis, pero esto es mucho pedir y ni los más optimistas tenemos esperanza de ver los Play-Offs este año. Así pues, esto supondría una caída de los Wolves en lo más bajo de la liga, situación que solo podria resolverse con la llegada de un elegido...Todo pasa por llegar a Play-Offs este año.

Bueno de hecho el análisis se podría hacer de muchos otros equipos. Lo que pasa es que estos creo que hay claros argumentos de que ocurra esto, si bien Granger, Gay y Foye dan esperanza para que no ocurra así.

Pero bueno, me apetecia escribir este artículo y, ya que tenía un par de horas libres en la universidad, así he matado un poco el tiempo.

Para mí el escenario ideal es que cumpla los cuatro años de contrato con la Penya, que nos lleve junto a Rudy (¿Draft del 2007?) a conquerir la segunda Euroliga y alguna liga ACB y, sobretodo, que deje huella en Badalona y en el baloncesto europeo antes de partir para los USA.

Aunque a lo mejor, por aquel entonces, ya existe algún tipo de proyecto NBA europeo, y la Penya forma parte de él, o no pero, en cualquier caso, Ricky tendria la opción de no cruzar el atlántico para jugar en la mejor liga del mundo.

Por cierto, como fan suyo y de la Penya no descarto que esté en el europeo de este verano. Si no se da el caso, le veremos en Beijing ganando el oro olímpico, tenedlo por seguro.

Friday, October 13, 2006

Espíritu verde y negro I

De modestos inicios a futuros triunfos. Los sentimientos y la historia del tercer club más importante de nuestro basket

Fuí yo quién rompió en mi familia la tradición de ser del Barça, en todas sus secciones. Justifiqué mi cambio alegando lo poco que me gustaba su entrenador: Aíto García Reneses. Ironías del destino, ahora él es el míster de mi equipo, y yo soy quién aplaudo la mayoría de decisiones que toma y lo bien que ha llevado el club hasta ahora.

Gracias el empeño puesto por él y por Villacampa, la Penya vuelve a tener el potencial para desafiar a sus rivales históricos (Madrid y Barça) y los que antaño o ahora osan interponerse en su camino (TAU, Akasvayu y Unicaja).

Pero vayamos por partes; fundado un 30 de marzo del 1930, el Penya Spirit of Badalona contaba con diversas actividades, destacando en ellas el fútbol, especialmente. Dos años después cambiaría su nombre a Centre Esportiu Badaloní y el 1939, finalmente, adoptaría el actual Joventut de Badalona. Ya por aquel entonces el basket era su principal actividad y el verde y el negro, la inseparable combinación de colores e identidad del equipo.

Después de sobrevivir a la dura transición la Penya ganaría cuatro campeonatos de España (1948, 1953, 1955, 1958), además de fundar junto a Madrid y Estudiantes la Liga Nacional en el año 1956. Once años después (67), llegaba el primer campeonato liguero. Los hermanos Margall, Alfonso Martínez y Cortés, entre otros, serían los principales nombres de tal hazaña, pues la liga hasta el momento era cosa de Barça y Madrid.

No sería la última copa que se alzaría en la ciudad, pues dos años después llegaría la séptima copa del rey, por aquel entonces conocida aún como campeonato de España.

La segunda liga llegaría en los setenta, década dominada implecablemente por el Real Madrid de Ferrándiz. Serra, que años más tarde llevaría al Barcelona a conseguir lo mismo, daría a la Penya su segundo título liguero, con Josep Maria Margall aún de cabeza visible del equipo y Santillana, Fernández y Slavnic como otros de los hombres importantes. El 1978 fue un año histórico, que devolvió un título al club dos años después de haber conseguido la octava copa del rey.

Se entró en la década de los ochenta, que se saldó con dos Korac (81, 90) y tres lligues catalanes (87, 88, 89). No se consiguió ningún título liguero, si bien se lograron tres subcampeonatos que dejaron con la miel en los labios (85, 87, 90). Hubo grandes decepciones, pero la base del equipo era jóven (Jofresa, Villacampa, Montero, Jímenez).

El segundo título europeo se consiguió en el esmentado año 1990 ante el Scavolini Pessaro. Comas, Reneses o Julbe habían sido algunos de los que habían entrenado en el club, grandes jugadores dieron lecciones de baloncesto en cada cancha donde jugaban, y la camiseta con el número 7 del mítico Margall colgaba para la eternidad en el Pabellón Ausiàs March.

Las semillas plantadas en los ochenta debían empezar a dar frutos, y así fue como se logró en el 1991, el tercer título de liga y primero desde que se había establecido la ACB. Aquel mismo año, en el Open McDonald's, a punto estuvo el histórico equipo badaloniense de hacer historia, perdiendo por sólo dos puntos ante los poderosos Lakers de Magic y Worthy.


Llegaban tiempos de cambio, pues la inminencia de los juegos olímpicos llevó a la Penya a trasladarse al nuevo pabellón, el Olímpic. De la mano de Lolo Sainz y con jugadores de la talla de Villacampa, Jofresa, Smith, Thompson o Martínez la Penya tenía quizás la mejor plantilla de europa. Pero aquello no fue suficiente...

Aleksandar Djordjevic, mejor base europeo de los noventa, llevaría el título europeo de Istambul a Belgrado, a su amado Partizan. Un triple en los últimos instantes desvaneció el sueño de los de Badalona, cuya plantilla pagó la novatada en su primera visita al olimpo europeo.

El campeonato liguero no volvió a ganarse, Aíto se encargó de ello en el año 1993. Pero no sería hasta el 1994, cuando el que precisamente dos años antes había conducido a los suyos a aplastarlos, Zeljko Obradovic llevaba a la Penya a la Final Four, y ganaba al Barcelona en el primer partido jugado en Tel-Aviv.

Ambiente relajado y poco a perder, fueron claves para que la Penya ganara el título continental, siendo el primer equipo catalán en conseguirlo. Así fue como la más grande generación que ha dado de sí la cantera de badalona, se coronó como el mejor equipo de Europa.

La posterior caída y actual recuperación forman parte de otra historia, la mayoría de la cuál he vivido. Más penas que triunfos, con el objetivo de volver a acariciar los viejos triunfos.

Sonrisas y lágrimas, que estaré encantado de contaros en la próxima ocasión. FORÇA PENYA!!