Más que nunca esta copa es un premio al trabajo bien hecho, al esfuerzo desde lo más bajo y a una entidad que lucha contracorriente para estar al nivel de las más potentes economicamente. Trofeo a la gestión de Villacampa y, por encima de todo, al discutido técnico por quién apostó cuando nadie confiaba en él.
El nombre de Aíto García Reneses está más de moda que nunca, habiendo callado finalmente las bocas de los más escépticos. Entre ellas la mía, aunque ya hace bastante tiempo que me ha convencido... Lo reconozco, no le veía como un buen fichaje en su día pero no tardó mucho en hacerme entrar en razón.
Y es que hay que ser un genio para logar algo así con un juego interior como el que tiene la Penya. Que Popovic tenga que ser tu revulsivo desde el poste no dice mucho a favor de los otros. Lo mismo podría aplicarse a las apuestas por Sonseca y Jagla, jugadores por los que nadie daba nada y que se han consagrado como piezas válidas siempre y cuando estén dispuestos a trabajar.
Nuestro juego interior da pena, no hay más que ver los agujeros en defensa y las carencias en el rebote. Si a esto le añades que Barton lleva un tiempo sin estar fino, puedes perfectamente llegar a la conclusión que Rudy ha ganado esta competición mucho más solo de lo que sería deseable, y que basta con reparar piezas y tener a todo el mundo a tope para hacer el asalto a la liga ACB.
Ante el Madrid y el TAU hemos ganado mucho más que una copa, incluso para el Pamesa vale la siguiente conclusión. Hemos vencido nuestros miedos, equipos y canchas malditas que por fin han caído y que ya no podrán considerarse como malditas en una próxima ronda de Play-Offs. La copa es la consagración, pero quizás no sea la coronación de un proyecto...
Rudy se confirma como el mejor jugador de la liga, a años luz del resto, sean americanos o hermanos de jugadores de la NBA. Es un ganador nato, y quiere que su leyenda crezca aún más para que cuando alguien mire el techo del olímpico de Badalona, al fijar su vista en el legendario dorsal del mítico Jofresa, piense también en él. Solo así se irá tranquilo a Portland, a demostrarle a McMillan el porqué muchos ya le consideran un escalón por encima de Navarro y con solo Gasol y Calderón en un estadio superior.Su marcha minvará nuestras opciones pero, como siempre en Badalona, hay espasas afiladas preparadas para la batalla... Sin hablar de un Ricky Rubio que a sus diecisiete años ya es una realidad, hay otros nombres como los de Ribas, Tomàs o Franch preparados para despuntar, y seguro que algún otro escondido en el bolsillo de Aíto, aún modelándose y poniéndose a punto para dar el gran salto.
El problema, como siempre, estará en el juego interior. Sabiendo de antemano que lo planteado es imposible, vayamos a plantear una hipótesis... ¿Y si la Penya, pongamos, pierde solo a Sonseca y Popovic? ¿Y si al final Rudy se queda? ¿Y si, como tuvimos años atrás, sacamos jugones de debajo de las piedras y juntamos un juego interior como aquel que, en una época no muy lejana, formaban Baston y Beard?
Estos dos y Jagla y Moiso dentro, Barton y Laviña en las alas, Rudy, Tomás y Ribas en el puesto de escolta y Ricky y el recuperado Huertas en el puesto de base (el primo de O'neal, con los pívots extranjeros del perfil descrito antes, no tendria sitio) y con el equipo jugando la Euroliga... No pinta mal el tema, aunque solo sea un sueño, ¿quién sabe?





Llegaban tiempos de cambio, pues la inminencia de los juegos olímpicos llevó a la Penya a trasladarse al nuevo pabellón, el Olímpic. De la mano de Lolo Sainz y con jugadores de la talla de Villacampa, Jofresa, Smith, Thompson o Martínez la Penya tenía quizás la mejor plantilla de europa. Pero aquello no fue suficiente...
