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Thursday, September 25, 2008

Preview 08-09: Central

Primero de todo dar las gracias a todos los que se han pasado, hayan o no firmado. Tras tanto tiempo sin actualizar supongo que habrá gente que tenía la acostumbre y la ha abandonado, haré cuanto pueda para volver a ganármelos pero en verano había que disfrutar y el gran sacrificado fue el blog. En fin, tras este paréntesis vayamos a lo que realmente interesa.

Llega ahora el turno de la división central, la más poderosa del este en los últimos tiempos y que a día de hoy parece de capa caída. Los Baby Bulls han decepcionado, los Pistons no tardarán en ir a menos y Bucks y Pacers, si bien invitan al optimismo, lucharán por ser la sorpresa. En este contexto llega la hora de un nuevo reinado, aunque la manzana a la que sucumbió Eva tienta y podría en menos de dos años poner fin a la dinastía James...

CHICAGO BULLS

Opinión: La decepción en mayúsculas de la pasada campaña, en que algunos les situaban como candidatos a finalistas del este y terminaron sin ni siquiera entrar en la postemporada. En el segundo de sus cinco años de contrato Ben Wallace dió la razón a los detractores del GM Paxson, que aliado con la suerte se encontró con el difícil papel de dejar pasar a Michael Beasley en detrimento de Derrick Rose.

Aliados con la suerte los Bulls incorporan en sus filas un base que no dejó indiferente en su primer año en Memphis, si bien obliga a desplazar a Kirk Hinrich al puesto de escolta e imposibilita la millonaria renovación de Ben Gordon. El que sí finalmente se va a quedar es el compatriota británico, un Luol Deng del que tras su serie de Play-Offs ante los Heat se esperaba mucho más de lo que finalmente acabó ofreciendo antaño.

Con el mismo agujero interior los Bulls esperan estar en la lucha por la gran incógnita, pues todos los analistas apuestan por siete equipos en postemporada y una sola plaza en juego para los muchos que van a disputarla. Peores tiempos en Chicago de los que dos años atrás cabía esperar, pues el momento de los Baby Bulls había llegado y como mínimo se les daba como fijos en postemporada. En solo un año han perdido la condición de aspirantes a recuperar la corona del este, un preciado trofeo que una vez conseguido Michael Jordan jamás volvió a ceder.

Plantilla: Todo apunta a que Vinny del Negro, que se ganó la plaza de entrenador en el mediático concurso popular que pareció montar Paxson, jugará con Rose y Hinrich como base y escolta titulares. Deng apunta a seguir siendo el alero titular, menuda novedad os traigo, y en principio me encaja como lógico un poste formado por la pareja Gooden-Noah.

Si finalmente renueva y se queda, aunque la opción más lógica que veo es un sign-and-trade, Ben Gordon sería uno de los suplentes principales junto a Nocioni, y en menor medida tendrían minutos de importancia Larry Hughes, Aaron Gray y Tyrus Thomas. Sefolosha y Simmons tiene pinta que van a seguir como fondo de armario.

Nombre por nombre no suena mal, pero la mayoría parecen haber agotado su ciclo antes de tiempo y recuperarles al nivel que se les esperaba antaño no sé si será tarea fácil. El ambiente con Skiles estaba enrerido, veremos como se las apaña el debutante del Negro con una plantilla que en el juego exterior es de lo mejorcito que puede verse. Una pena tanto quinta opción del quinteto en el juego interior, ahí está su gran hoyo y tienen hasta febrero para remediarlo dando a cambio los contratos de Nocioni o Gordon.

Conclusión: Pueden mejorar la marca de victorias del año pasado y la imagen dada, pero creo que con el naufragio de antaño terminaron un ciclo que nunca sabremos si realmente llegó a empezar. No empiezan de cero, lo único que lo hacen sin ningún tipo de crédito y con más esperanzas puestas en Rose que en quienes el año pasado debían llevarles al gran escenario de junio. Pueden aspirar a ser octavos en el este, por piezas deberían ponerse cotas más altas pero visto lo del año pasado y el juego interior no puedo ser más generoso.

CLEVELAND CAVALIERS

Opinión: Tras seis años en la liga Lebron James podría estar ante su penúltimo año en su natal estado de Ohio. La fecha de caducidad de Shaq coíncide con la posible marcha del elegido, que por mi parte daría por más que justificada si el Larry O'brien no viaja a Cleveland en los dos próximos veranos.

Y es que quién se sabe mejor no puede dar más oportunidades, por mucho que allí se sienta como en casa. Prácticamente solo ha llevado a los Cavs a la única final de su historia, que en eso va a quedarse si no lo repite en los dos próximos años. En cuanto al año pasado, y con permiso de los Lakers, un James otra vez en solitario disputó de tú a tú la serie ante los Celtics, que vista en perspectiva resultó ser la final anticipada.
Nos encontramos ahora con un Lebron maduro, que a la tierna edad de 24 años quiere añadir un anillo a la capa y la corona que ya se ha ganado. Cada vez son menos quienes aún no saben quién va a dominar la liga. Aún los hay que le critican por ser solo físico, en vez de pellizcarse y gozar de la visión de esta maravilla de la genética, álguien a quién el gran Wilt calificó como un cyborg futurista. Y es que esto es lo que es, una máquina perfecta que si no encuentra los engranajes adecuados en Ohio los encontrará en Manhattan...

Plantilla: La gran duda está en el rendimiento de Maurice Williams al lado de Lebron, pues todos fuímos testigos del Larry Hughes pre y post Cleveland. Defenderé hasta que me canse que el problema no es que Lebron no sepa involucrar a sus compañeros, pues demasiado que lo hace en ocasiones. El problema es más bien del esquema de juego, pues si ya destaca en el aburrido planteamiento de Mike Brown no quiero ni imaginar de lo que sería capaz un Lebron como eje central de un juego rápido y con predilección para las transiciones rápidas.

Pero esto es otro tema, así que vayamos al grano. En principio todo apunta al paso de Delonte West como escolta, que acompañaría a Lebron James, Ben Wallace y Zydrunas Ilgauskas. El juego de los Cavs apenas cambiará, a ver si Ilgauskas mantiene sus excelentes prestaciones y Mo da el plus que el equipo necesita, o no, para convertirse en campeón. Y digo o no porqué, con lo que había, a nadie le extrañaría que lo hubieran sido ya en los dos últimos años...

En cuanto a la rotación, Gibson, Szczerbiak, Pavlovic, Varejao y Hickson se perfilan como los suplentes que verán más cancha, con la incógnita de lo que pueda dar de sí el haber repescado a Tarence Kinsey. Además han incorporado a Lorenzen Wright, aunque a poco que se adapte el rookie Hickson no tardará, si no lo tiene ya, a robarle el rol al viejo compañero de Pau en Memphis.

Conclusión: Ferry con la soga en el cuello, a menos de mil días para tumbar el taburete. Los Cavs deben si o si jubilar a los Pistons y asaltar al título de división, y una vez en Play-Offs el objetivo no puede ser otro que el metal dorado. A poco que lleguen a las 50 victorias Lebron James ganará el primer MVP de su carrera, aunque poco valor va a darle si no puede acompañarle del trofeo del mismo nombre en las finales.

DETROIT PISTONS

Opinión: Llevo años dándolos por muertos, y no será a las puertas de su caída cuando yo les dé un voto de confianza. Y eso que se lo han ganado, pues sin hacer mucho ruido y con un solo anillo llevan ya seis finales del este de forma consecutiva. Este año intentarán repetir gesta, pero con Celtics, Cavaliers y Magic como grandes rivales y 76ers, Raptors y Heat como posibles tapados puede que, finalmente, yo tenga razón y no lo logren.

El quinteto es un pozo de experiencia, pero cuando las rodillas llevan ochenta noches de actividad física durante cuarenta minutos tienden a sufrir. Además, hay otro factor a tener en cuenta a lo largo de esta histórica racha, y es que apenas han sufrido lesiones graves de sus piezas clave. Llevan ya unos años jugando a la ruleta rusa en los Play-Offs, y la bala no puede tardar mucho en abandonar la cámara.

Billups, Hamilton, Prince, Wallace, McDyess... Crecieron en los noventa, y a excepción de un Antonio que aún no estaba alcanzaron la plenitud como protagonistas de una fiesta, la de los cuatro fantásticos, en la que no estaban invitados. Para llegar a postemporada van sobrados, pero sin un relevo preparado para flirtear con el título poco avanzarán en su eterna presencia en el gran escenario.

Plantilla: Los cinco que conocemos seguirán como titulares del equipo de Michael Curry, que tras el despido de Flip Saunders se encuentra con el marrón de hacer funcionar una maquinária precisa pero algo anticuada. Con permiso de Maxiell dudo que haya novedades en el cinco importante, con lo que el mismo Jason, Stuckey, Afflalo y Johnson deberán seguir creciendo como secundarios.

Todos hemos oído las alabanzas que Dumars y Curry dedicaron a Kwame Brown, con lo cuál quizás mini-manos tenga su oportunidad desde el quinteto. Un voto de confianza más al que fuera número uno del Draft, choca pensar que alguien de las prestaciones de él o Milicic elegido más abajo lo mismo ya ni estaría en la liga.

Will Bynum y Walter Herrman son las incógnitas del banco, si bien el primero quizás se adapte al rol que desarrollaba el ya retirado Lindsey Hunter. En cuanto al argentino, sus minutos dependerán de las preferencias del técnico, si bien pueden beneficiarle la baja de Jarvis Hayes y la juventud de los que le pueden competir el puesto. Por cierto, ojo con Amir Johnson que a sus 21 años, y con cuatro de experiencia en la liga, podría ser uno de los tapados de la liga.

Conclusión: La General Motors está lejos de su época dorada, y eso mismo le va a pasar a Detroit muy pronto. Se trata de un ocaso anunciado, un proceso lento merced a la gran calidad que derrocha la segunda generación de Bad Boys del estado de Michigan. El momento se acerca, me mojo apostando que este año van a sufrir y que la marca de finales del este consecutivas se queda en seis.

INDIANA PACERS

Opinión:
Equipo joven que el año pasado ofreció una excelente imagen y debería ir a más. Jermaine O'neal ha dado el definitivo relevo a Danny Granger, que con el número que su general mánager elevó al olimpo intentará devolver la gloria a un estado y un estadio que respiran baloncesto por cada uno de sus poros.

En la segunda campaña con O'brien al mando el objetivo debería ser seguir creciendo, si bien los de Indiana no son sino uno más de los que quieren lograr este objetivo. Su ventaja con respecto a rivales como Bobcats, Bulls, Heat o Bucks es que ellos cuentan con un técnico en su segundo año con el equipo. En algunos casos esto supone un plus, aunque toda regla tiene su excepción, y es precisamente por esto que dudo que preocupe mucho el largo recorrido de Mike Woodson en Atlanta...

Los cinco citados y Washington lucharán por las dos últimas plazas de los Play-Offs, ya que si todo va según mi guión previsto Celtics, Cavaliers, Magic, Pistons, Sixers y Raptors van a estar sí o sí en postemporada. Toca ahora analizar el porqué de que los Pacers sean, para muchos, la futura sorpresa positiva en abril.

Plantilla: Termine siendo el escolta o el sexto hombre, parece que uno de mis Blue Devils favoritos, Mike Dunleavy Jr, seguirá teniendo un rol de importancia en el esquema de O'brien. Mi gran duda está en saber si jugará con dos pívots, con lo cuál el quinteto lógico sería Ford-Daniels/Dunleavy-Granger-Murphy-Nesterovic, o si jugará un small-ball con Ford-Daniels-Dunleavy-Granger-Murphy.

Sea cuál sea la opción finalmente, lo que parece claro es que los roles de Nesterovic y Daniels serán secundarios, y que Ford, Dunleavy, Granger y Murphy serán quienes dirijan la orquestra Pacer. Algunas dudas en cuanto a otros hombres con rol menor, pues a día de hoy gente que lleva años siendo importante como Tinsley o Foster parecen estar en el mercado, en su caso a raíz de las incorporaciones de Jarrett Jack y el rookie Roy Hibbert.

Plantilla profunda la de Indiana, que cambia un hermano Rush (Kareem) por otro (Brandon). No es el único hombre que podría entrar en una rotación amplia, pues a expensas de conocer el futuro de David Harrison está claro que gente como Shawne Williams, Travis Diener o Josh McRoberts pueden tener su momento, en especial los dos primeros van a tenerlo seguro.

Conclusión: Hay que estar a la expectativa de más movimientos, pues no estaría de más traer un buen escolta, y por Tinsley, Foster, Williams o Daniels algo puedes sacar en el mercado. En todo caso, no sería exagerado apostar a que el número de victorias respecto al año pasado se verá incrementado, lo que significa que los Pacers podrían estar, más que nadie, cerca de jugar los Play-Offs.

MILWAUKEE BUCKS

Opinión:
Cuando parecía que se había acabado el ciclo de Michael Redd en Milwaukee sorprenden con la salida de Maurice Williams y del chino Yi Jianlian. Ambas inesperadas, responden sin embargo a un criterio lógico, pues mejor rendimiento pueden dar a día de hoy Michael Redd o Charlie Villanueva, los dos que partían con más opciones para salir de la ciudad más germana de los Estados Unidos.

Tras algunas campañas sin rumbo físico y empezando la casa por el tejado parece que el rumbo se estabiliza. Michael Redd seguirá capitaneando el barco, que además de la mejor versión posible de Richard Jefferson espera mayores prestaciones de jugadores que, tras algún año sumidos en la oscuridad, deben ir a más.
Y no estoy hablando de Andrew Bogut, pues sin prisa pero sin pausa el número uno del Draft de 2005 ha ido progresando, y no tardará en ser uno de los mejores pívots de la conferencia. A quienes disparo con bala son Charlie Villanueva y Luke Ridnour, que en su día firmaron un año para la esperanza y desde entonces se han apagado. Como ambos tienen pinta de titulares, su actual estado será clave para calibrar las esperanzas de los Bucks para llegar al 50% de victorias...

Plantilla: Si hay un factor que no me anima a confiar en este equipo este es Scott Skiles, cuyo estilo no sé hasta que punto puede ser beneficioso para que Villanueva recupere su plenitud, si es que alguna vez ha sido algo más que una estrella fugaz. Así mismo, las virtudes de Ridnour o Sessions dudo que terminen de explotar del todo, por un tema de ritmo y filosofía de juego del nuevo técnico de los Bucks.

En cuanto al debate del base, creo que de inicio Ridnour tendrá la oportunidad. Con su gran final Sessions se ganó crédito suficiente como para ser el base suplente, con Lue en la recámara, pero jerárquicamente, en la liga, Luke sigue estando por encima. En las otras posiciones Redd, Jefferson y Bogut son indiscutibles, y también terminará siéndolo Villanueva siempre y cuando rinda como se espera.

Sessions, Jones, Bell, Elson y el rookie Alexander son los hombres a tener en cuenta desde el banquillo, que en comparación a otros equipos se adivina algo corto. Este factor, y la más que segura inconsistencia de más de uno de los titulares, sin duda pesará a la hora de convertir a los Bucks en aspirantes a los Play-Offs o en candidatos a futura ciudad de acogida de Ricky Rubio...

Conclusión: Banquillo algo corto y las eternas dudas entorno a la capacidad de Skiles para lograr que el proyecto funcione. Redd, Jefferson y Bogut forman un trío prometedor, y si recuperan a Villanueva y Ridnour en su mejor nivel las cuarenta victorias no deberían ser una utopía. Por cierto, a pesar de su recién estrenada camiseta roja que no sueñen con seguir siendo el segundo equipo del mundo con más seguidores (por detrás de Houston).

PREMIOS INDIVIDUALES

Candidatos al All-Star:
Luol Deng, Lebron James, Chauncey Billups, Richard Hamilton, Danny Granger y Andrew Bogut son candidatos más que firmes. Una temporada bestial de los Cavaliers podría significar la inclusión de otro de sus baluartes, y Jefferson y Redd podrían llegar pero por la falta de pívots de calidad incluyo antes a Bogut que a ellos dos.

Candidatos al MVP: Realmente solo hay uno, aunque es el máximo favorito para llevárselo según todos los expertos. Y es que hace tiempo que Lebron James ha dejado de ser el futuro de la liga para convertirse en presente, un presenta cuya hegemonía no conoce límite. Si es que no ha empezado ya, bienvenidos a la era de Lebron James...

Candidatos al ROY: Derrick Rose fue el número uno del Draft, pero muchos ni siquiera le contemplan en la carrera hacia el rookie del año. Quizás esté aún verde, pero se da por seguro que saldrá de titular y a poco que cumpla debería sí o sí aspirar a entrar en el quinteto ideal rookie, y luchar el galardón por el que muchos le descartan. Sin aspiraciones tan altas como las de Derrick, Alexander, Hibbert o Rush bien podrían estar en el fin de semana de las estrellas, si bien se antoja complicado vista la competencia en sus puestos.

Candidatos al mejor defensor: Muy bien lo tendría que hacer Ben Wallace para ganar su quinto premio, aunque será interesante ver como se desenvuelve ante cuatros abiertos, ante equipos que jueguen al small-ball. Es el único candidato serio, aunque a día de hoy ni remotamente. Así mismo, Tayshaun Prince luchará por estar en uno de los dos quintetos defensivos.

Candidatos a mejor sexto hombre: Un Chapu recuperado o un renovado Ben Gordon jamás deberían descartarse como candidatos, si bien en ambos casos parece complicado. Por las palabras de Curry y Dumars deberíamos contemplar también a Kwame Brown, y según que esquema presenten O'brien y Skiles respectivamente lo mismo Dunleavy Jr y Villanueva nos dan una sorpresa.

Candidatos a mayor progresión: El año pasado aposté por Danny Granger y fallé, si bien su mejora fue muy notable. Si llega al All-Star es candidato a ganarlo, aunque el margen de progresión no es muy alto tras una gran campaña pasada. Otro candidato a hacerse con el premio
es Charlie Villanueva, sobretodo si a lo largo de la temporada se acerca a aquella versión de sí mismo que logró anotar 48 puntos en un partido.

Candidato a mejor técnico: Mike Brown no es muy mediático a nivel de imagen ni un entrenador muy carismático. Aún así, con Scott, Jackson y Nelson ya premiados, es de los entrenadores que colocaran a su equipo arriba el más bien situado para hacerse con él. No es el único, pues Jim O'brien merecería premio en caso que lograra meter estos Pacers en los Play-Offs.

Friday, December 14, 2007

Cuernos con hambre de anillo

Intentemos vencer la vaguez y sigamos con la serie. Llega el turno de los Chicago Bulls, equipo del que seguramente esperabamos más y que, aún el mal comienzo, confiamos que llegue sobrado a los puestos de Play-Off. De momento su pésimo récord y puesto es lo que hay, tocará hacer un análisis más profundo a continuación sobre las posibles causas y explicaciones.

Cinco por semana es un buen ritmo, a ver si lo logramos mantener. No hace falta decir que el próximo será el análisis del equipo de Lebron y que luego llegarán por fin equipos del oeste a esta sección. De momento vamos a lo que toca, que no es otra cosa que los cornudos vacunos del estado de Illinois.

Plantilla actual: Un trío exterior no tan demoledor como nos olíamos a principios de campaña y un juego interior tan pésimo en ataque como se temía. Deng no está rindiendo al nivel All-Star prometido, Gordon confirma los peores augurios hacia su persona y Hinrich, muy sorprendentemente, no ha sido hasta el momento el base sólido al que nos había acostumbrado.

En el juego interior siguen pecando de lo mismo. Buenas piezas en cuanto a intendencia pero nada bueno a aportar en ataque. El criticado contrato de Ben Wallace incrementa su peso al mismo ritmo que el cuatro veces All-Star baja sus números, Tyrus Thomas no tiene mala pinta pero también parece limitado y Joakim Noah tiene menos peso del pensado a principios de temporada.

Con rol importante, pero no a nivel de estrella, Andrés Nocioni sigue confirmando su importancia en estos Bulls aspirantes. Junto a Sefolosha, Duhon o Joe Smith, el argentino es uno de los buenos complementos que forman parte también de la plantilla de la que dispone Scott Skiles. Y aún hay más, puesto que gente como Khryapa o Gray pueden dar mucho juego.

Por tanto, vemos que su actual situación no se debe precisamente a la falta de mimbres. El problema es que la falta de poder interior repercute también en el acierto exterior. No es lo mismo tirar solo tras meter un balón dentro a un peligroso Eddy Curry (por poner como ejemplo un jugador que fue suyo) que hacerlo con Ben Wallace. Tal y como el balón entra se sabe que saldrá, ya sea otra vez al perímetro o de las cercanías del aro. No hay mucho riesgo de verlo dentro, como todos sabemos...

Si quieren ir a más y dejar la segunda ronda en muy poco deben hacerse con una pieza que de sensación de peligro a las defensas rivales. Bastaría un alapívot anotador, fino, estilista... Ben Wallace se encargaría del trabajo sucio, y este daría algo de miedo a una defensa rival que, visto lo que tienen los Bulls en el juego interior, está muy cómoda por dentro.

Cuerpo técnico: Consolidados ambos en el cargo, Scott Skiles y John Paxson forman un tándem que se pensaba que desde ya empezaría a acercarse el título. Tras un mes de competición el grupo genera dudas, pero sus cargos no es que estén en peligro precisamente. Más riesgo de salir tienen todos los jugadores, excepto un Ben Wallace del qué, a día de hoy, nadie los salva...

Skiles tiene fama de duro, estricto, ganador, comprometido... Lo lleva demostrando desde que está en el cargo, y aún decantarse por un estilo de juego quizás muy estancado hasta la pasada campaña le dió resultado. Hasta el momento el equipo no ha dado el paso adelante que se esperaba, y por primera vez en mucho tiempo empieza a desesperarse.
Mientras tanto, el que tiene trabajo de verdad es Paxson. Se las prometía muy felices antes de noviembre, pero ahora encara un período en que si los resultados siguen sin acompañar deberá tomar medidas drásticas. El United pide a Kobe cuando este ya no está a tiro, a la vez que se acuerdan de Curry o Chandler cuando ven el mal momento por el que pasa su "estrella" Ben Wallace.

Este quizás sea el gran punto negro de su gestión. Bastaría con tener uno de los dos (mejor Chandler que de haberle renovado hubiera costado menos dinero) en vez de a Ben para seguir la línea de jugadores elegidos en el Draft y no estar muy por encima del límite salarial. En vez de esto tienes a un pívot que va a menos y dos jugadores, Deng y Gordon, que no se conformarán con sueldo de complementos.

Imagen: Poca gente se atreve o atreverá a criticar la línea que marcan los Bulls. El uniforme es todo un clásico de la liga, formando parte del club de los seis intocables (Bulls, Celtics, Spurs, Lakers, Knicks y Pistons, a los que añadiría también los Sonics). Llevar la misma elástica que Jordan es todo un honor y responsabilidad, y dudo que sufra algún cambio a lo largo del tiempo.

Y es que podrán gustar más o menos el blanco y el negro, pero cuando se ve el rojo simplemente te quitas el sombrero. Las letras negras sobre el fondo rojo sangre, recordar aquel famoso tiro de Michael en el Delta Center, imaginarte lo bien que le habría quedado a Kobe... ¡Y a los que vengan!

Es simplemente intocable, al menos en mi humilde opinión. Bastaría con agudizar un poco el grosor de las líneas en el logo para hacerlo más moderno y adecuarlo a los tiempos que corren. El pentágono del pantalón podría sustituirse por clásicas bandas laterales, pero algo tan simple sería dar un paso atrás. Que sigan a lo clásico, y a ver si no tarda mucho este uniforme en volver a celebrar campeonatos.

Potencial futuro: Deng, Gordon y Hinrich garantizarían un perímetro para toda una década. Tyrus Thomas, Aaron Gray y Joakim Noah son piezas interiores con muchísimo recorrido por delante. Sefolosha y Duhon tienen buena pinta de cara a un rol complementario, y también son lo bastante jóvenes como para garantizar un largo recorrido. Notése sin embargo el tono hipotético que he estado utilizando...
Y es que es muy difícil mantener un bloque joven, ya que la ambición de uno le llevará a marcharse a otro lado. Este es el menor de los problemas, hay que contar con ello y tener un veterano por el mínimo o un nuevo rookie que cubra su baja. Lo más preocupante es lo que quizás podría pasar en Chicago, que por temas salariales no está claro que pueda mantener a su trío estelar mucho tiempo.

El contrato de Ben Wallace pesa más que nunca en tiempos de renovaciones. Deng y Gordon se han encerrado en banda en lo que parece ser un chantaje para aumentar su salario. El dúo británico cree merecer más de lo que Paxson puso sobre la mesa en su día, pero los Bulls no parecen capacitados para satisfacer ambos apetitos. Así pues, tal y como está el tema huele a que uno de los dos saldrá para mantener al otro contento.

De darse tal caso el elegido debería ser Ben Gordon, aunque Deng no se ha acercado ni por asomo a lo que su serie ante los Heat prometía. No se puede tener a todo el mundo contento, y teniendo en cuenta que el director ya está en liza, nombre por nombre, Luol debería ser el elegido para ser el jugador franquícia. Será complicado sustituir a Ben, pero si ninguno de los dos baja las pretensiones habrá que plantearselo. Si se da el caso, más que probablemente saldrá en un traspaso. ¿Os suena un tal Pau Gasol?

Lo que yo haría: Lo ideal sería tener margen para mantener la estructura actual y añadirle al esquema un pívot anotador. Como el poco margen en futuras agencias libres no da para mucho, lo que echan en falta deberán sacarlo de un hipotético traspaso y, si la situación es la que yo presentaba unos párrafos más arriba, mi hombre elegido sería sin ninguna duda Ben Gordon.

Pierdes un clutch, pero sigo en mis trece de creer que un proyecto ganador con Deng y Hinrich tiene más futuro que con Gordon. Si a esto le añades un pívot que te de opciones en ataque, la fórmula no está nada mal. Lo mismo con un Gasol o un Villanueva (aún las dudas que despiertan ambos este año) no creo que tardara mucho en dejar en muy poco el pasado logro de superar la primera ronda.

Lo que se comentó en su día: Yo me dedicaba a loar la figura del carismático e irrepetible Michael Jordan, y todo lo que había significado para este equipo. Añadía algo que suena a maldición, y es que nadie hablaría de este equipo si no hubiera sido por Air. Quizás el destino no le depare nada a este "diablo vestido de rojo", como yo le definía por aquel entonces. Quizás la historia quiere que todo lo que cuelgue del United sea mérito de Jordan.

Siete comentarios, aunque yo y Pierce dejamos dos cada uno. Hoeman, todo un crack del futbol, era el primero en comentar apuntando su duda sobre si habría logrado algo sin Pippen o Jackson. Luego vendría otro clásico como Rafita, afirmando que debía a este número 23 su afición por el baloncesto, aunque luego esta frase perdería toda credibilidad al apuntar que era de los Spurs (sin ánimo de ofender, todo coña).

A lo de Hoeman contestaría que en mi opinión Kukoc habría desempeñado un rol similar de no haber estado Pippen, y si no él alguien lo hubiera hecho. Peter defendía ambas posturas al decir que Mike había estado bien rodeado, pero no tenía dudas de quién tenía el mérito. Finalmente llegaría Pierce para rendirse el también al más grande y a mi introducción, que os cuelgo aquí antes del link:

"Seis anillos en seis finales...cinco premios de MVP en su haber...cuatro dorsales retirados...tres grandes protagonistas...dos, los anillos que concedieron entre ambos three-peat...uno, el más grande de todos, cuya leyenda no tiene límites."

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/el-alma-de-los-bulls.html

Conclusión: El récord es engañoso, creo que esto lo tenemos todos claro. Irán a más y se meterán sobrados en Play-Offs, y rivales como Pistons, Cavs, Celtics o Magic para nada desearán cruzarse con ellos. Sin embargo, no hay que tomarselo a la ligera y minimizar el récord. Es sintomático, ya que es un reflejo de la evidente poca aportación interior y el conflicto que hay entre dos jóvenes ávidos de dinero y el equipo, poniendo incluso un objetivo como el de poder ganar el campeonato del este en segundo plano.

Casi no he hablado de Kobe, pero voy a dedicarle el párrafo final. A paso lento este equipo ha ido creciendo, y a día de hoy ya daba miedo. El gran error fue que en su día alguien pensó en Ben Wallace como "el jugador que daría el salto definitivo al equipo". Esta misma persona no pensó lo mismo cuando alguien le pidió a Gordon, Nocioni, Thomas y Noah, y puede que se arrepiente a día de hoy... Lo dejo en el aire.

Wednesday, September 26, 2007

Preview 07-08: Central Division

Llega el segundo de los seis repasos a lo que, siempre según mi previsión, puede ocurrir en esta próxima temporada 2007-08. Llegamos a la división Central, antaño indiscutiblemente la más fuerte de la conferencia y de la que decíamos que todos sus equipos tenían opciones de Play-Off.

Pero hay algo que está cambiando... Mientras Bulls y Cavs afianzan una rivalidad que puede durar años y llegar a más de un duelo de finales de conferencia, los Pistons apuran sus últimas opciones de lograr algo más en esta era de Bad Boys II. En contra estan unos Bucks que siembran muchas dudas y unos Pacers en las horas más bajas que yo y muchos de nosotros les hemos visto.

CHICAGO BULLS

Opinión: Para muchos el claro favorito para hacerse con la división e, incluso, con el cetro de mejor equipo del este. Tienen ingredientes de sobra para dar más de una sorpresa. Un trío explosivo y talentoso por fuera y grandes luchadores en la zona.

También el banquillo es un punto fuerte, y sale reforzado con la adquisición de todo un hombre de equipo como es Joakim Noah. Añádele la renovación de Andrés Nocioni y unos jovenes mucho más expertos y con hambre de demostrar lo que valen y, sí, esta puede ser la campaña en que los Bulls vuelvan a las finales.
Fi-na-les; con todas las letras. El barrido ante Miami fue un aviso para navegantes que los actuales finalistas, los renovados Celtics y los mismos Pistons que les eliminaron de su camino no deberían olvidar. Los Bulls vuelven a dar miedo, perfilándose como un candidato a todo a partir de ya y para muchos años.

Exigencias: Visto lo del año pasado lo mínimo es que sean más precabidos. Es decir, no puede repetirse el error final que les costó el segundo puesto, acabando conformándose con un quinto. Este año deben ser, como mal menor, la segunda fuerza de la división.

Y ya llegados en Play-Off todo vale a partir de segunda ronda. Por su juventud y oportunidades en el futuro no se les exige el máximo, presión que quizás sí tengan rivales como Celtics, Pistons, Heat, Nets e, incluso, los Cavs tras lo logrado el año pasado.

Quinteto: Noah o Tyrus Thomas se perfilan como los sustitutos naturales de PJ Brown. También Joe Smith podría entrar en el rol del 42 y dejar a los jovenes en el banco. Lo que sí está claro es el perímetro Hinrich-Gordon-Deng y Ben Wallace de pívot. A partir de ahí los dos descartados más Nocioni, Sefolosha y Duhon a dar minutos de calidad y descanso desde un banquillo de mucha calidad.

Mi apuesta: Creo que este es el año en que vuelve la fiebre Bull. Apuesto que seran líderes de su división, a día de hoy les veo mejor preparados que Pistons y Cavs. A partir de aquí, no descartaría incluso el liderazgo de la conferencia y el poder verles en una final diez años después del mítico tiro de Michael.

CLEVELAND CAVALIERS

Opinión: Me sabe mal por Lebron pero me huele a fiasco... Alguien debería recordarle a Ferry que a Lebron le restan dos años de contrato por qué, visto su movimiento veraniego, parece claro que el bueno de Danny no se ha dado cuenta.

Para empezar se ha evidenciado que Hughes no es lo que era, que Ilgauskas va claramente a menos, que el banquillo está acomodado y que mejorar lo de Gooden tampoco es muy complicado. En mi opinión, todo menos Lebron y Gibson era susceptible de moverse. Bueno, no todo, porqué hay dos que sí merecerían quedarse y a día de hoy aún esperan su contrato (Pavlovic y Varejao).

James no ha soltado prenda pero no creo que esté muy contento. Cleveland se complica la vida al darse la circunstancia que, si queda tercero en la Central, partirá como quinto cabeza de serie como mucho en Play-Off. Y como ya dejo claro arriba apuesto antes por Bulls y, aún no gustarme mucho, también por unos Pistons que ya sabemos como las gastan en Regular Season.

Exigencias: En su contra está la final del año pasado y la ambición de Lebron. Tanto su estrella como su público exigirán todo a un equipo que dio mucho más de sí. Menudo marrón se les presenta por qué, en mi opinión, si no llega ningún cambio veo como mínimo tres y máximo cinco que estan por encima de ellos.

Quinteto: Contando que renueven lo que hay que renovar yo me decantaría, aunque no sé si lo meterá de titular, por Gibson como base. Luego pondría a Hughes, Lebron, Gooden e Ilgauskas y con esto me iría. Claro que yo, como ya he dejado claro, haría algunos cambios antes del 1 de noviembre. ¿Bibby quizás?

Mi apuesta: Salta a la vista que la cosa no acabará bien. Con un técnico que deja frío y no genera nada de confianza, un sistema anárquico, jugadores acomodados y en horas bajas y un vago en los despachos esto tiene pinta de acabar mal. Y más con el listón y las expectativas dejadas... Nada nada, quintos aún tener mejor récord que el campeón de la Southeast y a sufrir el mismo bajón que tuvo Miami el año pasado por falta de movimiento.

DETROIT PISTONS

Opinión: Asumiendo aunque no dando por segura la pérdida de Webber, pierden un efectivo. Y no por la aportación de Chris, ya que McDyess de titular lo hará tan bien o mejor, si no porqué la referencia interior del banquillo salta a la titularidad y falta una pieza (siempre y cuando Webber no siga, ya sea yéndose a Dallas o retirándose).

A partir de aquí, y vista la confianza de Saunders en Mohammed, los Pistons irán seguro a menos. Pierden un efectivo importante e insustituible en la rotación. Maxiell y Amir Johnson suman enteros pero ¿suplir a McDyess? Se ha reforzado el juego exterior con los rookies y Hayes, un jugador al que si le respetan las lesiones puede ser muy importante.
No sé si Dumars nos sorprenderá pero yo no veo movimiento alguno. Mohammed y quizás un titular como Hamilton podrían salir a mercado para intentar renovar aires para una de las últimas oportunidades que tienen los Pistons de lograr el cuarto anillo con este proyecto.

Exigencias: Como siempre, todas, pero con matices esta vez. Primero porqué tras dos fracasos en las finales del este ya nadie espera de ellos que lleguen a todo. Hay nuevos favoritos, y en su misma división la presión parece haberse trasladado a Ohio e Illinois; esta puede ser su gran ventaja.

En su contra juega el hecho que, por mucho que no se les de como favoritos, está claro que es un ahora o nunca. Si no les exiges todo este año, ¿cuando vas a hacerlo? Por tanto, aunque pierdan su condición de favorito de la conferencia, la exigencia debe ser total porqué de no ser así este equipo carece de sentido...

Quinteto: Quiero creer que Dumars dará una sorpresa traspasando alguna pieza clave pero cada vez lo tengo menos claro. De ser así el quinteto será el mismo de siempre con McDyess en lugar de Webber. Mucha veteranía y piezas no malas del todo en el banquillo; a ver como lo administra el amigo Saunders.

Mi apuesta: Conociendo su historial en temporada regular creo que lucharan por la primera plaza de su división e incluso conferencia. Les veo por encima de Cavaliers pero no de los Bulls a día de hoy. De todas formas, que nadie se despiste porqué para la temporada regular yo creo que van sobrados. Su problema será en Play-Off, donde no apuesto por su sexta final del este consecutiva.

INDIANA PACERS

Opinión: A día de hoy está clarísimo que van a largar a Jermaine O'neal. Partiendo o no de esta premisa, que por mi parte daré por segura, lo cierto es que los Pacers huelen a lo peor del este, con el 7 o sin él. Si no a lo peor, son los únicos a quiénes nadie da el mínimo margen de sorpresa o posibilidades para hacer algo.

El tiempo y el conservadurismo han ido corrompiendo un equipo que en 2004 olía a anillo. Hoy en día solo Danny Granger parece una pieza referencial y aprovechable para un futuro próximo que verá desfilar muchas de las perlas que han ido cayendo en Indianapolis a lo largo de estos años.
Todo el mundo parece tener los días contados. Harrison, Foster y Diogu son de los pocos con papeletas para salvarse de la quema que iniciará a buen seguro Larry Bird y, con suerte y un par de Drafts, volverá el buen básquet a una ciudad como Indianapolis que no merece tener su equipo arrastrándose por la liga.

Exigencias: Si se va Jermaine ninguna salvo intentar salvar el honor y no quedar últimos. Y ni esta creo que van a imponerles los aficionados, apuesto a que la mayoría prefieren ceder sus abonos y esperar a ver que cae el próximo junio en el Madison.

La 2007-08 está condenada al olvido, no antes de empezar, si no desde que el equipo fue cayendo en la tabla y se confirmó que quedaba fuera de los Play-Offs. Tiempo de reconstrucción, sin ningún tipo de responsabilidad para O'brien y los jovenes en quiénes se confíe el destino de la franquícia.

Quinteto: Imposible de definir a día de hoy. Permitidme en este caso ningunear este apartado y pasar al siguiente, con nada nuevo que decir por otra parte.

Mi apuesta: Si me cogieran de la mano y me dijeran por quién me juego un dedo a que queda último en el este elegiría a los Pacers. Los otros que veo fuera de Play-Offs me dan más seguridad (solo los Sixers me parecen carne de cerrar la clasificación pero, al mismo tiempo, dejan margen para la sorpresa). En fin, huele a Pick 2 del Draft (reservo el uno para los Clippers), o a 5 si corren la misma suerte que en Boston.

MILWAUKEE BUCKS

Opinión: Verano rarísimo el que se ha tirado el GM Harris. Si ya olía mal en Wisconsin elegir un chino que no quiere jugar en tu ciudad, menuda metida de pata la de repescar a Charlie Bell tras ningunearle todo el verano, con el jugador ya en manos de los Heat y tan indignado con los Bucks que había llegado a plantearse un regreso a Europa.

Por no olvidarnos del capítulo de Mo Williams, resuelto con más gracia que este último de todos modos. Así nos queda la misma plantilla que antaño pero con una promesa china que tendrá minutos y miembros del cristal de bohemia con ganas de acabar con su mala racha.

Allí puede estar la clave del equipo que dirige el impronunciable coach Krystkowiak. Si Redd, Villanueva, Mo Williams y Bogut se mantienen sanos pueden tener sus opciones. De momento Simmons es el primero en colarse esta premisa básica aunque, por suerte, ha llegado Desmond para suplir su baja.

Exigencias: Si el equipo está sano a lo largo de la temporada, la exigencia no tiene por qué bajar respecto la pasada temporada. Si hace un año el objetivo era meterse en Play-Off también debería serlo este año. Más con el supuesto salto de calidad que puedan tener Bogut y Villanueva, la incorporación de Jianlian y el fichaje de un Mason que, sin ser una estrella, mejora algo lo que había antes.

Aún así, la subida del nivel del este y la sensación general que sigue faltando algo hace que, suponiendo que no se metan en Play-Off, no les vayan a pedir muchas responsabilidades. A partir de las 35 victorias creo que, tal y como está la conferencia a día de hoy, este equipo ha cumplido con creces.

Quinteto: Maurice Williams, Redd, Villanueva y Bogut están fijo. Aunque no lo creo se podría probar y experimentar con Charlie o Jianlian de aleros, pero dudo que coach K lo haga. Mason será titular, si se confirma que Simmons se pasará otro año (o casi) en blanco.

Mi apuesta: Yo dudo que estén en Play-Off, pero no lo descartaría por nada del mundo. Sinceramente, creo que no están al nivel de los nueve que hablaba en el anterior artículo, pero como Orlando, Toronto o Washington se despisten estos Bucks les pueden quitar la plaza. Me alegraría por gente como Redd, Mo, Villanueva e incluso Bell.

Y aquí acabo mi segundo análisis. No olvidéis, para los que hace unos días que no os pasáis o sois nuevos aquí, que abajo está el de la división Atlántica. Pues nada, aquí os dejo mi clasificación del este ya sin tantos interrogantes:

EASTERN CONFERENCE

1- Boston Celtics
2- Chicago Bulls
3- Detroit Pistons
4-
5- Cleveland Cavaliers
6- New Jersey Nets
7-
8-
9- Toronto Raptors
10- Milwaukee Bucks
11- Philadelphia 76ers
12-
13- New York Knicks
14-
15- Indiana Pacers

Pues hasta aquí hemos llegado con esta segunda edición. La próxima y última del este se centrará en la división que más cerca está de las balsas y los mosquitos floridianos.

¿Confiaré en los nuevos Magic de Lewis? ¿Daré mi voto de fe a los Wizards? ¿O serán los Heat quiénes, otra vez, merezcan mi confianza? Aquí os dejo con estos interrogantes, y ante la duda existencial de sí me decanto por Hawks o Bobcats...

I love this game!

Wednesday, September 06, 2006

Lo que yo viví: Temporada 97-98

El último vuelo de Air; el impacto de Tim "siglo XXI" Duncan; los cuatro fantásticos de los Lakers; el contrato de Garnett

Por aquel entonces, después de todo un verano adquiriendo revistas, siguiendo reportajes, buscando NBA en la prensa deportiva el mal ya estaba hecho: la liga me había atrapado. Dejé American Basket y busqué lo más especializado que encontré, o que me pareció: XXL Basketball, todo un clásico que no se porqué se dejó de publicar. A ver si uno de estos más veteranos lo sabeis, aún a día de hoy desconozco el motivo.

Aquel año fuí de viaje a París (Eurodisney), aunque no llegué a coincidir con aquellos Bulls que iban a jugar el clásico Open McDonald's ante el Olimpiakos. Previo a la final europea, en mi club se hizo una pequeña apuesta entre los tres equipos que entrenabamos a primera hora, y el perdedor debería pasar por un corredizo de collejas; cometí el error de apostar por el Barça de Aíto, y aquello me hizo recapacitar y hacerme de la Penya...

Dos cambios me llamaron la atención previo al comienzo de la temporada 97-98: por un lado el intercambio que ayer destacaba Juanejo entre Sonics, Cavs y Bucks, ilustrado en dos páginas enteras por mi revista, que mandó al hombre de la lluvia a Ohio, Terrell Brandon a la ciudad germana y Vin Baker a la lluviosa Seattle, con George Karl y Gary Payton. El otro destacable sería el cambio de propietario, nombre y logo por parte de los Washington Bullets, que pasarían a llamarse Wizards.

Previo a todo este barullo, había tenido lugar la ceremonia de un Draft con mucha menos calidad que la anterior, en términos generales. Sólo dos jugadores tuvieron impacto inmediato en la liga: Tim Duncan, que aquel año, el de rookie, ya sería elegido en el quinteto ideal de la liga, y Keith Van Horn, que haría una gran temporada en New Jersey, despertando una expectativas que nunca acabó de cumplir. Otros dos tuvieron que esperar a cambiar de equipo para triunfar, el segundo más que el primero: Tracy McGrady y Chauncey Billups. Por cierto, también Roberto Dueñas formó parte de este Draft y, de hecho, fue el que lo cerró con su elección por parte de los Bulls.

La temporada empezó con un destacable cambio en un banquillo; los Indiana Pacers ahora contaban con la leyendaria figura céltica, Larry Bird, como su técnico jefe. Qué lástima que sólo quisiera estar tres temporadas con el equipo...

En el este la temporada empezaba como los Bulls favoritos a todo, y algunos como Heat, Pacers, Knicks, Magic, Hornets, Hawks, Pistons o Cavaliers capacitados para darles caza. En el oeste, por su parte, destacaban por encima de todos los Utah Jazz, aunque algunos como Lakers, Rockets, Suns, Sonics y Spurs tenían calidad sobrante para ponerles en más de un aprieto. Jordan, Hill, Hardaway, Malone, O'neal...más de un candidato a un premio reservado para el más grande, el MVP.

Se llegó a un All-Star, el de New York, en el que destacaban dos importantes ausencias: el concurso de mates y Scottie Pippen. El partido fue el primer NBA que recuerdo haber visto entero, y en mi memoria sólo queda la emoción que me transmitió, convirtiendome en un fan de los All-Star Games. Fue un duelo entre mi jugador favorito por aquel entonces: Kobe Bryant, del que ya tenía mi primera camiseta con su número 8, y Michael Jordan. Kobe llegó cómo titular en el partido aún ser el sexto hombre de los Lakers, y suplente de un Eddie Jones que tambien estuvo presente. Junto a ellos estaba Nick "The Quick" Van Exel y Shaquille O'neal, consiguiendo los Lakers algo que han hecho muy pocos equipos: juntar cuatro jugadores en el partido de las estrellas.

Había debutantes de calidad, y jugadores que no volverían hasta años más tarde. Por parte del este destacaban el holandés Rik Smits, el pívot de New Jersey, muy trabajador, Jayson Williams, un Steve Smith que por fin llegaba al partido y Antoine Walker, jugador de segundo año que sorprendió a todos siendo el quinto mayor anotador de aquel campeonato. Aún así, Shareef y AI3 con números similares no fueron. Por cierto, un titular, Penny Hardaway, empezaba su larga carrera de lesiones y disputó solo 10 minutos de aquel encuentro.

Y en el oeste había tres que debutaban: Bryant, Van Exel y el rookie del año, Tim Duncan, que con números espectaculares se graduó para poder estar en el partido. Lo dicho, un duelo Kobe-Jordan resuelto a favor del más grande, con alguna perla dejada por el joven jugón Laker cómo el dribling a Mutombo con posterior gancho, una jugada que aún hoy me pone la piel de gallina.

La temporada transcurrió con toda normalidad: los Bulls cediendo en pocos partidos, aún la lesión de Scottie, Rod Strickland liderando la clasificación de asistencias, Sprewell estrangulando entrenadores...con estas se llegó al momento cumbre, los Play-Offs.

Los Bulls no cedieron un sólo partido en su compromiso ante los Nets, y esperaron rival de entre Hornets y Hawks, que acabaron siendo los de North Carolina después de ceder en un sólo partido (3-1). El mismo resultado tuvo Indiana ante los Cavaliers de Kemp, que como Penny jugó su último All-Star, y su rival fueron unos Knicks que resolvieron a su favor el segundo set ante los Heat (3-2), empatando 1-1 su respectivo partido de ténis que, como todos sabemos, acabó siempre en batalla campal.

San Antonio y Lakers fueron los únicos en el oeste que no tuvieron que llegar al quinto y decisivo encuentro. Suns y Blazers no pusieron más de un problema para que tejanos y angelinos pudieran esperar plácidamente su rival en segunda ronda. Mientras tanto, a los Jazz se le atregantaron más de la cuenta unos Rockets que gracias a quedar octavos, pues fue una temporada con muchos problemas (3-2), y mis Timberwolves ponían en aprietos a los Sonics de McMillan y Juanejo, aunque la tradición acabó pesando a la juventud de los Garnett, Marbury y Guggliotta (3-2).

La segunda ronda fue un paseo para todos los equipos (4-1), y Bulls, Pacers, Jazz y Lakers llegaban a sus respectivas finales de conferencia. Allí unos Jazz más hambrientos que nunca optaron por barrer a los cuatro fantásticos del mapa, y esperar rival en el este, que tardaría en llegar, pues los Pacers pusieron en grandes apuros a los Bulls de Jordan (3-3). Se llegó al séptimo en el que una buena actuación de Jordan y Kukoc hicieron justícia a la historia (88-83). Mientras tanto, Stern debía estar encerrado en el lavabo, calculando cuántas decenas de personas querrían ver un Indiana-Utah.

Malone y Stockton nunca lo habían tenido mejor que aquel año. Los Bulls habían demostrado que no eran invencibles, y ellos estaban frescos, mucho más descansados. Había llegado el momento de la pareja mormón, pero Jordan no pensaba ceder sin antes luchar.

Fue una final con momentos destacables, cómo el partido en que los Jazz batieron el récord negativo de anotación en una final (96-54) pero, por encima de todos, hay uno que todos nosotros recordaremos, o habremos visto alguna vez: el tiro.

No se puede definir de otra forma. El cambio, el rectificado, Byron Russell sentado y Jordan, elevandose ante el estupor de miles de aficionados de Salt Lake City y con todo el mundo pendiente de aquel momento. Por segunda vez en la temporada, tiemblo mientras asisto al momento, y se convierte este en otro de los que se imprimen con letras de oro en mi memoria. Eso es lo que quería la historia, guardar este como el último del más grande, y precisamente por esto Stockton falló aquel triple. El tiro, no hay mejor definición ante aquel mágico momento de la historia de la NBA, y de la mía propia. Visto aquello, quién podía dejar de jugar a baloncesto.

Era el segundo three-peat de los Bulls, seis anillos en ocho años, un dominio como no se recordaba en la liga.

Aquella temporada anoté 252 puntos más que la anterior (4), aunque lo calculaba yo y a lo mejor hay unos 20 más o menos de diferencia. Me encantaba la liga, me encantaban los Bulls y me fascinaba Kobe Bryant. Pero una nube oscura se acercaba: el megacontrato de Garnett, a razón de 126 millones de dólares por 6 años, que puso en pie de guerra a los propietarios y los jugadores. Era tiempo de lock-out, mientras el más grande jugador y su maestro Zen se retiraban sorprendidos con todo aquello.

Michael como MVP del All-Star, la temporada y la final entró en el cuadro de honor de la misma, junto al mejor Rookie (Tim Duncan), el mejor defensor (Alonzo Mourning), el mejor sexto hombre (Danny Manning, que pasó por encima del que más lo merecía, Kobe Bryant), el mejor entrenador (Larry Bird) y el jugador más mejorado (Alan Henderson).

Allí estaba yo, que por aquel entonces tomé una decisión: abandonar a los Bulls de Toni Kukoc, el único que quedaba, y pasarme a los Lakers de Kobe y los Wolves de Garnett.

Tuesday, September 05, 2006

Lo que yo viví: Temporada 96-97

El quinto anillo de Jordan y los Bulls; el año en que el cartero entró en la historia; nuevos aires para Lakers y 76ers; la exhibición de Glen Rice

Ojeando mi primera revista sobre la liga, el número 2 de American Basket, te das cuenta del tiempo que ha pasado: Jordan en portada celebrando el quinto anillo, las zapatillas Fila de Grant Hill entre el calzado más destacado, la camiseta de Schrempf entre las comprables por télefono, sin ninguna referencia de página web.

Sí, realmente ha pasado mucho tiempo de todo aquello, nada menos que diez años. Por aquel entonces yo comenzaba mi andadura en el maravilloso mundo del baloncesto y Tim Duncan aún defendía los colores de Wake Forest University. Él tambien vivió de cerca aquel quinto campeonato de los Bulls, que perderían sólo 13 partidos en temporada regular, quedando a tres derrotas del récord que el año anterior habían establecido para la historia.

El Draft inició, como lo hace cada año, el campeonato; aquel fue especial. Los 76ers de Philadelphia se valieron del número 1 para elegir a un conflictivo jugador enclenque de la universidad de Georgetown: Allen Iverson. Le seguírian por orden de selección jugadores que, como él, tambien dejarían su huella en la liga: Marcus Camby, Shareef Abdur-Rahim, Stephon Marbury, Ray Allen, Antoine Walker, Kobe Bryant, Peja Stojakovic, Steve Nash, Jermaine O'neal, Zydrunas Ilgauskas, Derek Fisher...El mejor que he vivido, seguro, junto con el del 2003.

Los Bulls eran el rival a batir. Heat, Knicks y Hawks aspiraban a destronarle en la conferencia este, y Sonics, Rockets, Jazz y unos Lakers que se habían hecho con los servicios de Shaquille O'neal los rivales más peligrosos en el oeste. Algunos de los jugadores a seguir eran, como cada año, el mismo O'neal, Robinson, Olajuwon, Ewing, Mourning, Kemp o Malone, y exteriores de gran calidad como Penny Hardaway, Grant Hill, Gary Payton...ah, se me olvidava, y Michael Jordan.

La lesión de David agotó las opciones de San Antonio para ser aspirantes, aunque como todos sabemos traería consigo algo muy bueno.

Llegó el momento que gente como yo espera con gran deseo: el All-Star Game de Cleveland. Sprewell de los Warriors fue el máximo anotador del oeste (120), que poco pudo hacer ante la conferencia este (132) en que, de todos los nombres, algunos de inesperados destacaron: Vin Baker, Penny Hardaway y, gracias a un gran cuarto, Glen Rice. Allí se dio a conocer la personalidad de dos jugadores que aún hoy en día dominan la liga. Allen Iverson fue silbado al recoger el premio MVP del partido de rookies, mientras que Kobe Bryant se llevó el gato al agua al convertirse en el campeón del concurso de mates; hoy día, seguramente, en Cleveland van a silbar a los dos.

Sabia es la naturaleza, y seleccionó a los mejores para el momento cumbre de la temporada, dejando atrás aquellos indignos de jugar los Play-Offs. En el este Chicago venció con comodidad a Washington en la última postemporada Bullet, barriendo como lo había hecho el tercer clasificado, New York Knicks, ante los Hornets. Con más dificultad, en el quinto partido, Miami y Atlanta finiquitaban a sus rivales, Orlando y Detroit respectivamente. ¿Alguien recuerda a Grant Hill y a Penny en segunda ronda? Del segundo sé seguro que llegó, aunque no conmigo como aficionado en la liga.

En el oeste se repitió la tónica, y el primer y tercer clasificado (Utah y Houston) no tuvieron problemas en acabar por la vía rápida con Clippers i Wolves en primera ronda. Era la primera de muchas ocasiones cayendo en primera ronda. En cuatro partidos los Lakers acabarían con los Blazers, rompiendo una larga serie de años nefastos para la franquícia angelina, y en el quinto los SuperSonics eliminaron a los Suns.

Llegada la segunda ronda, Chicago tuvo un sólo problema para eliminar a Atlanta y Miami resolvía el primer set en cuatro años contra los Knicks a su favor, en un fatídico séptimo partido. Aún no sabían que los Knicks se vengarían de aquellos en tres ocasiones.

Como los Bulls, los Jazz no tuvieron problemas para sacar a los Lakers de su camino hacia la final, y esperaron tranquilamente al que sería su último obstáculo: Houston o Seattle, rivalidad que se alargó hasta el séptimo partido, y que se resolvió a favor del cementerio de elefantes (Drexler, Olajuwon y Barkley). Mientras tanto, con mis nueve años casi cumplidos, disfrutaba en el sillón del NBA Live 97, ajeno a todo aquel movimiento que sólo un año más tarde ya me captibaba completamente.

Miami evitó el barrido en su primera final de conferencia, ganando un cuarto partido que de poco les serviría al fin y al cabo (4-1). Algo más tardaron los Jazz, en concreto un compromiso, en dejar a los Rockets fuera de su última gran carrera hacia el anillo, y de llevar a Salt Lake City a su primera final de la NBA. Stockton y Malone contra Pippen y Jordan (aunque podríamos dejarlo en solo Jordan). Sloan contra Jackson.

Primer partido, 84-82 en el marcador y Malone (el MVP) en la línea de tiros libres. Primero fuera; segundo fuera; tiempo muerto solicitado por Phil Jackson. Al momento de sonar el buzzer Jordan había sorprendido a su defensor, Russell, con un tiro en suspensión con retroceso que acabaría dentro. Los Bulls se llevaban el primero de los seis duelos.

Llegaría el quinto en el Delta Center con 2-2 en la eliminatoria. Jordan no estaba fino: fue incapaz de comer en la previa al quinto partido. Débil y con náuseas, Jordan pidió a Jackson que fragmentara sus minutos; se encontraba en pleno proceso de deshidratación. Sacó fuerzas de allí donde pudo, para acabar el partido con 38 puntos, 7 rebotes y 5 asistencias, incluído un demoledor triple a falta de 25 segundos. "En algunos momentos estaba a punto de desmayarme, pero yo quería ganar" afirmó el mismo Jordan. "Yo estaba preocupado. No quería que estuviera demasiado tiempo sobre la cancha, pero él me afirmaba que podía seguir. Esta tarde, su esfuerzo ha sido algo impresionante" declaró Phil Jackson.

En el definitivo sexto, Steve Kerr sorprende a todos aquellos que ponían en duda su juego con un triple a falta de diez segundos que pone el 88-86 en el marcador. Tiempo muerto y balón para que lo jueguen los Jazz. Toni Kukoc lo toca levemente y, al ver que Pippen lo roba habilmente, empieza a correr. El croata no da tiempo a ningún jugador rival para que lo atrape y con un mate a dos manos cierra la victoria a favor de los de Chicago en el United Center.

Stern da el trofeo Larry O'brien en el campeonato número 50 de la NBA a los Bulls de Chicago y Jordan recibe su merecido premio de MVP de la final, entrando en el cuadro de honor que formaban ya el MVP: Karl Malone (Utah Jazz). Rookie: Allen Iverson (Philadelphia 76ers). Mejor defensor: Dikembe Mutombo (Atlanta Hawks). Mayor progresión: Isaac Austin (Miami Heat). Sexto hombre: John Starks (New York Knicks).

Por mi parte destacar de aquella temporada que un rookie (Iverson), fue el sexto mayor anotador del campeonato, que Malone y Barkley volvieron a sufrir grandes frustraciones en los Play-Off y que, para mí, fue el principio de un sueño que aún dura hoy en día.

Tuesday, July 25, 2006

El alma de los Bulls

Seis anillos en seis finales...cinco premios de MVP en su haber...cuatro dorsales retirados...tres grandes protagonistas...dos, los anillos que concedieron entre ambos three-peat...uno, el más grande de todos, cuya leyenda no tiene límites.

Los Bulls de Chicago, el ángel vestido de rojo, el equipo que enamoró a todos los aficionados, y odiaban todos los rivales. Pistons, Cavaliers Knicks, Magic, Heat, Pacers...Lakers, Portland, Phoenix, Seattle y Utah; solo unos cuantos de todos aquellos que en Play-Off se vieron arrollados por su majestad Michael Jordan.

Junto a él, Scottie Pippen y Phil Jackson ganaron seis anillos. Lo de Jackson es otra historia, pero todo lo que el 33 tiene en su currículum se lo debe a Mike. Horace Grant, BJ Armstrong, Dennis Rodman, Ron Harper, Toni Kukoc...peones de calidad, pero todos al servicio de Air.

El 23 de los Bulls dejó tras de sí un camino lleno de vuelos, canastas imposibles, víctimas destrozadas y rivales que se rindieron a sus pies. Suya es la culpa que los Barkley, Ewing, Malone, Stockton o Miller no tengan su preciado anillo de campeones. Los más grandes en su tiempo, ninguno pudo con Jordan.

Y si hoy hablo de los Bulls es sólo por él. No serían elogios ni admiración lo que les dedico, de no ser por Mike. Irían para Portland, el equipo que prefirió la elección del mediocre Sam Bowie al mejor jugador de la historia.

Seis anillos en seis finales. Ningún ejemplo más claro de que en una época de gigantes, Michael Jordan fue un coloso. Solo durante dos años viví de aquella magia sabiéndome, con ocho años, el roster del equipo de la Windy City. Longley, Rodman, Pippen, Jordan, Harper, Wennington, Kukoc, Caffey, Buechler, Kerr, Brown, Simpkins...Aún hoy, sin trampas, recuerdo estos doce. En mi caso, son los únicos doce de cualquier franquicia actual o pasada que puedo nombraros.

No hay más que hablar; quien tiene interés alguno por los Bulls anteriores al Draft del 84, o los que vinieron después de Air y, hasta hace dos años, se arrastraban por la liga. Para mí y muchos aficionados de la liga Chicago es, y siempre será, Michael Jordan. De momento, todo lo que cuelga del United Center es por mérito suyo.

Wednesday, July 12, 2006

Las raíces del lobo

Aprobechando una tarde que se presenta lluviosa, aquí doy algunos datos sobre mí para que me vayaís conociendo, mi tarjeta de presentación:

Como se ve arriba, mis equipos son Minnesota, LA Lakers, Chicago y Miami. Sigo la NBA desde la temporada 96-97 (que lástima perderme la del 72-10). Por aquel entonces iba con los Bulls, pero en el All-Star del 98 en NYC mi jugador favorito pasó a ser Kobe Bryant, por el descaro y la juventud con que llegaba a la liga. Desde el fallecimiento de los Bulls me pasé a los Lakers de mi tío, aunque mi padre era un Celtic...disfruté de lo lindo con aquel equipo hasta el año 2002, en el que incluso me decanté por los Kings en la final de conferencia. Con la llegada de Malone y Payton me empezaron a aburrir, y me pasé a los Wolves durante aquel año. Garnett fue el segundo jugador del que tuve camiseta, y otro de mis grandes ídolos.

Aquel Play-Off me dejé llevar por los Wolves y por los Heat, que llegaron con gran mérito a segunda ronda en el este. A partir de aquel momento, el cambio estaba hecho. En verano llegó O'neal, pero no terminaba de convencerme. Mucho más me gustó este verano la llegada de White Chocolat, ver a Mourning de nuevo, no echar de menos a Eddie Jones...tambien Derek Anderson, que llegó a medias, y no ha sido aprovechado. Campeones, mi deseo se ha visto cumplido, aunque con Wade me huelo a dinastía...Siempre que Garnett no haga nada al respecto, cosa que ahora mismo dudo.

Además, el tercer uniforme de los Wolves es el que más se asemeja en colores al de mi penya, verde y negro, otro motivo por el que nunca me defraudará el equipo de Minneapolis.