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Wednesday, January 23, 2008

Esperando el despegue

Del Run&Gun y el smallball de los Warriors pasamos a otro extremo, un pelín menos definido tras un recambio en los banquillos que no acaba de funcionar como se pensaba. Sin seguir sentado en el banquillo la alargada sombra de Van Gundy sigue allí, resistiéndose a abandonar Texas y dejando a los Rockets y su nueva apuesta en un mar de dudas.

Los problemas de lesiones y la poca resolución de sus dos estrellas fueron las causas que terminaron con la cabeza de JVG, que pocas semanas antes de ser destituído sonaba como técnico del año. Su ilusionante relevo es Rick Adelman, que de momento no ha mostrado las credenciales que a principios de milenio hicieron que todo el mundo se enamorara de él y sus Kings.

Plantilla actual: Después de convertirse en el pívot dominante de la liga el año pasado el chino Yao Ming ha bajado sus prestaciones y cedido tan honorable puesto a apellidos como Howard, Stoudemire o Camby. Aunque eso sí él, al menos, ha logrado mantenerse por fin sano, algo que no consigue un Tracy McGrady que siembra muchas dudas últimamente.

Pasan los años y Rafer Alston sigue en la cuerda floja aunque, eso sí, titular como siempre. A su favor juega el pésimo estado de forma de Steve Francis, que ni volviendo al único sitio donde ha triunfado ha logrado volver a ser una sombra de lo que fue. Completa el quinteto titular un intendente de lujo, Shane Battier, y la testimonial presencia del fajador Chuck Hayes.

Ya en el banquillo encontramos piezas de la importancia de Bonzi Wells, Luis Scola y Luther Head. También el citado Francis y Mike James tienen minutos, aunque poca gente rompe hachas a su favor a día de hoy, y muchos son los rumores apuntando a su futura salida del equipo. Completa la plantilla una legión de jóvenes, aunque deberíamos hacer un paréntesis para hacer sitio al legendario nombre de Dikembe Mutombo, que no se encuentra ya en sus años mozos precisamente...

Esta es la plantilla que con Rick Adelman a la cabeza soñaba con cotas mayores. Este parecía ser el año que por fin McGrady rompería su maldición con la primera ronda y que los Rockets podrían mirar a los ojos los otros grandes de Texas y los Suns de Phoenix. 2007-08 se presentaba, en un principio, como el renacer de un equipo candidato a todo.

Un oeste más salvaje que nunca con la irrupción de talentos más o menos inesperados (Paul, Roy), consolidación de parejas (Utah, Denver) y equipos que siguen sorprendiendo (Lakers, Warriors) ha cogido el equipo de la ciudad de la NASA en bragas. Con un T-Mac que sigue flirteando con la enfermería y un Yao que solo se muestra dominante en ocasiones, huele a que los Rockets serán el décimo entre los diez grandes del oeste...

Cuerpo técnico: Tras un matrimonio con Jeff Van Gundy que además de dejar muy fría la hinchada no daba resultados, los Rockets decidieron dar un golpe de efecto fichando al entrenador sin puesto por el que muchos equipos suspiraban. Rick Adelman se sentaba en un banco que aún no ha olvidado a Tomjanovich con el reto de llevar una de las grandes parejas de la liga a lo más alto.

Siendo diferente el equipo, obviamente, no podía esperarse el mismo juego que los Kings. No es un equipo que pueda armarse de forma coral como aquel conjunto, ya que la mayor parte del tiempo la creación debe derivar de las decisiones tomadas por las dos estrellas. Lo que si era de esperar era una mayor implicación colectiva en la creación de juego, así como más creatividad, variedad...

La transición se ha agudizado menos de lo que muchos esperaban pero, a priori, el cambio no tenía porqué ser malo. Nadie dice que el equipo debiera olvidar la actitud defensiva de la época de Jeff, al contrario, para ser competitivos tenían que mantener la solidez atrás e intentar lograr más movilidad y opciones en ataque.

Siguen pecando, en mi opinión, de exceso de dependencia de las estrellas así como de dormir demasiado el balón. Son un equipo previsible, que además juegan en demasiadas ocasiones con cuatro jugadores en ataque por nulidad de recursos que ofrece el quinto hombre. Sin ser el récord alarmante, aún estar fuera de Play-Offs, deberían intentar implicarse más en los ataques, mover rápido el balón e intentar correr algo más de lo que hacen.

Acostumbro a hablar también de los General Manager's, pero el de los Rockets es desconocido totalmente por mi parte y no le recuerdo a día de hoy algún movimiento digno de burla. Daryl Morey se llama el hombre, si alguien conoce algo digno de ser mencionado ya sabéis, estáis en vuestra casa.

Imagen: Tras la imagen del cohete de dibujos animados que lucieron en los locos noventa (calificada como horrenda por jugadores suyos como Barkley o Pippen) se pasaron otra vez al rojo característico de la franquícia, y lo acompañaron con el color gris. Para mí es un error dejar a un lado el amarillo, y aún lo es más ahora que los Hawks han abandonado su ya tan clásica combinación.

Aparte de los Nets nadie ha logrado tener un uniforme gris bonito (preguntádselo a Pistons y Mavs) y, además, en el caso Rocket sería tan parecido al blanco que no tendría mucha gracia... Querían presentar uno negro hace un par de años, pero la NBA se lo prohibío, recordando el exceso que había en los noventa y bajo el argumento que a partir de ahora solo lo puedes tener como uniforme visitante principal (aunque en este aspecto han aflojado un poco, y parece que por fin los Raptors podrán vestir de negro como alternativo la campaña que viene).
El rojo y gris recuerda a la selección china, y aún lo haría más el rojo y el amarillo. Quizás por esto lo descartaron, porqué sería demasiado parecido a la selección de Yao y levantaría sospechas... Y yo pregunto: ¿pasa algo? ¿Los Rockets han vestido tradicionalmente así, por qué no volver a ello?

Sobre el logo hay poco que decir, sencillo pero gráficamente perfecto. Sobre los colores ya he hablado, aunque hay un pasado aún más bonito que me encantaría que tarde o temprano recuperaran. El problema es que es demasiado parecido a los Sonics pero... En fin, buscad San Diego Rockets o mirad uniformes clásicos en el NBA Live y sabréis de qué maravilla os estoy hablando...

Potencial futuro: Con los rumores de partir caminos con McGrady aún al aire, parece quedar claro que el futuro de los Rockets es Yao Ming y lo que le rodee. En esto sentido pienso que, si de verdad le quieren como líder, deben rodearle de forma parecida a los Spurs con Duncan. En mi opinión Luther Head y Shane Battier son perfectos para un posible quinteto, e incluso Luis Scola si logra adaptarse tan bien como parece...

Luego, para mí, haría falta un base del estilo Tony Parker o TJ Ford, que sea un buen penetrador pero que no tenga un ego de estrella demasiado excesivo (algo que quizás descarte los dos nombres anteriores, aunque son opiniones). Pienso que un estilo Devin Harris sería lo ideal, y los resultados serían mejores que con una estrella al lado que absorbe tanto balón como McGrady.

No sé si en este oeste mi propuesta de quinteto Ming-Scola-Battier-Head-Base sería suficiente, pero creo que es uno de los mejores esquemas para rodear a Yao. Un compañero en el poste trabajador, que pueda anotar pero que no absorba mucho juego, un defensor y buen tirador como Battier, y otra gran muñeca y una cabeza bien amueblada como parece ser Head.

En mi opinión el futuro de los Rockets debe ir más en la dirección de un Yao bien rodeado que un Yao compartiendo protagonismo con otro ego estelar. Encontrar su Parker y su Ginobili no será tarea fácil, está claro, pero creo que el estilo Spurs es el más indicado para construir un futuro entorno al pívot chino. Y, obviamente nombres como Brooks y los jóvenes que lleguen también deberían tener cabida, pero he preferido centrarme en comentar el esquema que usaría.

Lo que yo haría: A día de hoy daría la última oportunidad a la pareja Yao-McGrady a no ser que algo demasiado bueno se ponga a tiro. En este sentido, si finalmente decidiese traspasar a T-Mac buscaría conseguir un base y un alapívot con capacidad para ser titulares, además de un buen suplente. Ejemplificando, un Villanueva y Maurice Williams más algo no estaría nada mal (aunque los Bucks no creo que firmaran eso teniendo a Redd, es solo un ejemplo de los perfiles que buscaría yo).

Pienso que el equipo no está en un récord lo bastante malo como para hacer cambios sin dar a los dos jugadores importantes y el nuevo entrenador la oportunidad de demostrar hasta donde pueden llegar. Al fin y al cabo el récord es positivo aún las lesiones de McGrady, y el oeste ante el que se están enfrentando es de los más duros que se recuerdan. Así pues, yo me decantaría por acabar el año y hacer balance cuando llegara el mes de junio...

Lo que se comentó en su día: Yo ponía en antecedentes el pasado de los Rockets y no me mojaba respecto a como se acabarían clasificando la pasada campaña. Veía en Battier un buen fichaje, aunque tenía serias dudas sobre el hombre que se sentaba en el banquillo y la estrella que jugaba con el primer dorsal en la espalda.
Rafita era, como siempre, el primero en comentar, destacando el fichaje de Battier aún perdiendo un hombre interior (Swift) y (esto no lo dijo) el prometedor Rudy Gay. Él no les veía en Play-Offs, además de recordar su preferencia por otro equipo tejano (los Spurs). Enhorabuena por el anillo que celebraste. !A ver si te pasas y lees esto jugón!

Seguidamente llegaría otro clásico, un Pierce que, según decía, comentaba por primera vez en el blog. Estaba de acuerdo conmigo en que McGrady no podía echarse todo el equipo a la espalda y que Yao no era un líder. Tras él, aparte de mí, solo cabe destacar un comentario de Wilt Chamberlain anunciando la contratación de Carlos Jímenez por parte del Unicaja.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/houston-tenemos-un-problema.html

Conclusión: Como cada año, los Rockets prometen más de lo que ofrecen. McGrady pasa más horas en la enfermería que en cancha, y Yao firma estadísticas fácilmente pero no parece tener carácter para liderar a nada este proyecto estando él solo. Si además añades jugadores que ofrecen menos de lo que deberían (especialmente Francis) te encuentras con un equipo que gana partidos porqué tiene calidad para ello pero no le da para meterse en Play-Off.

De todas formas, están a tiempo de remediarlo. Tal y como está el oeste, tienen los ocho primeros puestos a tiro siempre y cuando no se duerman en los laureles y se descuelguen. Lo que hagan de aquí a febrero será clave, tan clave que de no ser satisfactorio podría romper para siempre el nada exitoso matrimonio entre McGrady y Yao. A la espera de acontecimientos, aquí doy por cerrado este noveno artículo-análisis franquiciero.

Sunday, January 07, 2007

NBA Sunda'ys: Week 10

Partido de la semana:

Golden State 135-Memphis 144: Quién hubiera dicho que veriamos algun dia a los Grizzlies aparecer por aquí; obra y gracia de Tony Barone Sr, que se ha encargado de dar su toque personal a una franquícia de las menos atractivas en cuanto a juego de toda la liga. Barnes (candidato a MIP) y Davis dieron todo de sí, pero el gran partido de Swift, Gasol, Gay y, sobretodo, Mike Miller (9/12 triples), acabaron con este marcador de ensueño a favor de los de Memphis; y sin prórrogas.

Sonrisas: Entre otros, los Cavs, que gracias a la baja de Chauncey Billups se colocan líderes de su conferencia. También los Mavs, que alargan su buena racha y, por primera vez en la temporada, los Grizzlies de Barone.

Lágrimas: Dejando divisiones atlánticas y rachas aparte, sin duda la situación más deplorable es la que presentan los vigentes campeones. Os remito a mi artículo de anteayer para haceros una idea del asunto...

RÉCORDS DE LA SEMANA

Puntos: Tracy McGrady (Houston) 44
Rebotes: Dikembe Mutombo (Houston) 19
Asistencias: Damon Stoudamire (Memphis) 16

RÉCORDS TOTALES

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Andre Miller (Philadelphia), Steve Nash (Phoenix) 20

WEEK 10 MVP:

Tracy McGrady (Houston): Todos vosotros sabéis perfectamente lo que detesto a Tracy. No lo trago, sintiendolo mucho, pero esta ha sido una gran semana para él, y sobre lo de que no merece el All-Star...yo lo dije, pero visto lo visto me comeré mis palabras. Empezó fuerte la semana anotando 38 puntos ante los Grizzlies para dar la victoria a los Rockets; sin Yao a su lado, vuelve a demostrar quién es el hombre, y los de Houston ganan partidos. A este le siguió, dos días después, un partido de 31 puntos y 7 asistencias ante los Sonics, acompañado como en días anteriores por un Dikembe Mutombo que parece haber parado el tiempo. Finalmente, exhibición anteayer frente a los Jazz, anotando un récord de temporada de 44 puntos, y demostrando lo que muchos, me incluyo, le veníamos pidendo: ver al viejo T-Mac de nuevo. ¿Justifica esta semana su presencia en el All-Star? Mi opinión es que sí, aunque aquí cada cual opinará lo suyo.

Otros candidatos: Lebron James, Dirk Nowitzki, Kobe Bryant, Mike Miller, Kevin Garnett, Amaré Stoudemire

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Ron Artest (Sacramento)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: Toronto Raptors
Central: Cleveland Cavaliers
Southeast: Washington Wizards
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Phoenix Suns
Pacific: Utah Jazz

Sunday, September 10, 2006

Lo que yo viví: Temporada 00-01

El año de Allen Iverson; el barrido amarillo en Play-Offs; Ewing fuera de la gran manzana; la explosión de Tracy McGrady

Si algo quedó claro en aquellos Play-Offs del año 2000, es que los Lakers iban a marcar época, y que su dominio, de ser largo, no sería una sorpresa.

Así pues, mi última temporada en mi primer club se presentaba con mucho optimismo y más admiración que nunca hacia las grandes estrellas del baloncesto. En aquel verano, tuve la suerte de conocer a Raül López en el Campus de la Penya, y jugar un disputado 1x1 con él que resolvió a su favor (4-2).

Algo había cambiado en la liga; con la caída de Jordan tambien lo hacían aquellos a los que él había frustrado. Los Barkley, Ewing, Malone...en resumen, aquellos que él había privado del premio que merecían, llegaron sin fuerzas a un nuevo milenio que no estaba reservado para su dominio. Los Draft de finales de los noventa marcaban ahora el devenir de la mejor liga del mundo, y era esta nueva generación la que debía marcar su época.

Aquel Draft del 2000 inició una tendencia irreversible hasta el 2003 que, por circunstancias cómo la juventud, inexperiencia y falta de fundamentos (todo esto se puede reparar con un ciclo universitario completo), carecían de capacidad para dominar en la liga. Esto no hizo más que abrir las puertas a jugadores europeos, mejor trabajados tácticamente y, a largo plazo, la institución de una norma que obligaba a pasar al menos un año en la universidad.

Kenyon Martin de Cincinnati fue el número 1 de aquella ceremonia, elegido por los New Jersey Nets. En segundo lugar los Grizzlies, aún en Vancouver, elegirían a Stromile Swift y los Clippers, con el número 3 del Draft, convertirían a Darius Miles en el jugador salido de instituto elegido con más alta posición en la historia de la liga. Marcus Fizer (Chicago), Mike Miller (Orlando), Dermarr Johnson (Atlanta), Chris Mihm (Cleveland), Jamal Crawford (Chicago)...Basta con enumerar algunos de los que quedaron por debajo de estos para darse cuénta del gran despropósito que fue este Draft: Desmond Mason (17) a Seattle, Jamal Magloire (19) a Charlotte o Michael Redd (43) a Milwaukee son sólo algunos ejemplos. Y cómo ejercicio de memoria, buscad a los sólo tres jugadores de esta promoción que han sido All-Stars, y comprovad que ninguno de ellos lo ha sido más de una vez.

Fue un verano muy movido el del 2000, en el que destacaban aquellos equipos que no querían caer de dónde habían llegado en los noventa, y aquellos que deseaban resucitar tras un gran devacle. El equipo que más se movió fueron los Magic de Orlando, que adquirieron a la jóven promesa de los Raptors Tracy McGrady y el experimentado alero de los Pistons, Grant Hill, en un traspaso que trajo a Ben Wallace a la capital del motor. Tambien intentaron adquirir, sin éxito, a Tim Duncan, que se quedó en unos Spurs que incorporaron a Derek Anderson como principal refuerzo. Otro movimiento destacado es el que se produjo a cuatro bandos y que acabó con Ewing fuera de New York. Algunos nombres a destacar de aquel traspaso fueron Glen Rice (Knicks), Horace Grant (Lakers) y Patrick Ewing (Seattle), en un traspaso en el que tambien participó Phoenix. Además de Grant, los Lakers se reforzaban con Isiah Rider mientras que el que debía batirlos, los Blazers, adquirían dureza interior con Shawn Kemp y Dale Davis; además, perdieron a su perla menos valorada, Jermaine O'neal, que se fue a los Pacers.

Después de tanta movida, llegaba el momento de recoger los frutos a un trabajo bien hecho. En el salvaje oeste Lakers y Blazers se presentaban como los rivales a batir, y Jazz, Kings, Spurs y Sonics los que les podían sorprender. También Dallas, Minnesota, Phoenix y Houston partían con aspiraciones de llegar a la postemporada, dejando claro cómo de alto era el nivel en este lado de los estados unidos.

En el este, por su parte, los Indiana Pacers y los New York Knicks parecían, a priori, aquellos que contaban con más números para llegar a la final. Aún así, los de Indianapolis generaban dudas por el hecho de haber perdido al técnico que los llevó a tres finales de conferencia consecutivas, y contar ahora con el inexperimentado Isiah Thomas al mando. Orlando era el más capacitado para dar la sorpresa y Milwaukee, Philadelphia, Miami, Toronto y Charlotte, contaban con argumentos suficientes como para no acomplejarse ante ningún rival.

Durante la temporada se demostró que Bulls, Warriors y Grizzlies seguirían interpretando a la perfección el papel de cienicientas, mientras Celtics y Nuggets daban señales de estar resucitando. O'neal era, antes de empezar la temporada y durante el transcurso de la misma, el máximo aspirante al MVP, aunque un buen papel de Sixers, Spurs o Timberwolves, podía acabar con Iverson, Duncan o Garnett recogiendo el premio.

En plena depresión por la situación del equipo, el All-Star Game llegó a la capital para gozo de los fans de esta clase de actividades. Después del épico concurso del 2000, muchas esperanzas había depositadas en la presencia de los Carter, McGrady o Francis, en un concurso al que acabaron llegando Stromile Swift, Corey Maggette, Deshawn Stevenson, Baron Davis, Jonathan Bender y el ganador, que ya lo mereció algun otro año, Desmond Mason. Y para los fans del segundo mejor triplista de todos los tiempos, Ray Allen fue quien ganó aquel concurso.

En un partido en el que, si te fijas en las alineaciones, resulta evidente que el oeste era muy superior, el este le dio la vuelta en un último cuarto épico. Destacaban en aquel equipo las novedades de McGrady y Stephon Marbury; Antonio Davis, Anthony Mason y Latrell Sprewell sustituyeron a los lesionados Hill, Mourning y Rattliff, y Jeff Van Gundy sacó a los dos primeros de titulares; para un fan como yo, tener que escribir esos dos nombres al otro lado de Duncan y Webber (titulares en el oeste como pívot y ala-pívot) en mis portadas es un sacrilegio. McDyess y Divac, elegido tras la lesión de Shaquille, fueron las novedades en el oeste.

Allen Iverson fue el mejor del partido tras la histórica remontada protagonizada básicamente por él y Stephon Marbury, que acabaría figurando en la segunda portada de mi colección de partidos de las estrellas. Kobe Bryant veía como se le escapaba el premio que también estuvo a su alcance en el 1998.

Días después, Dikembe Mutombo llegaba a los Philadelphia 76ers para hacer un asalto al título, y Kukoc era enviado a los Atlanta Hawks. Los Mavericks de Cuban adquirían a Juwan Howard a cambio de Christian Laettner y, también los Wizards, enviaban a Rod Strickland a los Portland Trail Blazers, con peor récord del que se le pedía a aquel equipo.

Allen Iverson ganó su segunda corona como máximo anotador del campeonato, quedando Stackhouse segundo y O'neal tercero. Esto, unido al muy positivo récord de los 76ers (56-26), le sumaba muchos tantos en la carrera para el premio al mejor jugador de la temporada, que se acabaría llevando por delante de Duncan, el mismo O'neal, Webber y Garnett.

En abril darían comienzo unos Play-Offs en el que se impusieron, barriendo en todas las eliminatorias de su conferencia, unos Lakers que con un récord de 56-26 habían generado más de una duda.

En el este, Charlotte se impuso a Miami con la comodidad que genera un 3-0, mientras Philadelphia y Milwaukee acababan con las altas pretensiones de Pacers y unos Magic que habían tenido en la lesión de Grant Hill su gran lastre. En el quinto partido, los Raptors echaban a los Knicks consiguiendo, por primera vez en su historia, la segunda ronda de los Play-Offs.

En el oeste los Lakers barrían a los decebedores Blazers, Sacramento y San Antonio acababan en el cuarto con Phoenix y Minnesota y Dallas, después de los duros noventa, volvía a la postemporada y se cargaba un grande, los Utah Jazz.

Mientras en el oeste los Lakers seguían finiquitando duelos rápidamente, esta vez le tocó a Sacramento, y los Spurs solo cedían en un partido ante los Mavericks, las cosas llegaban al séptimo en el este. Por un punto, tras canasta de Allen Iverson y que Vince Carter no pudo devolver, los 76ers llegaban a la final, en que se encontrarían con los Bucks, tras remontar un 3-2 en contra ante Charlotte.

Otra vez hasta el séptimo se fue la eliminatoria del este, resuelta a favor del equipo de Pennsylvania que volvía, dieciocho años después, a la gran final. Iverson contra el mundo, simbolizado en aquellos Lakers invictos hasta el momento. A Allen le bastó el primero de los cinco partidos para romper aquel mito; Rick Fox, que había prometido no cortarse el pelo hasta que perdieran un partido, pudo dejar el turbante en casa para el segundo duelo. Aún así, nada pudo hacer Iverson, más que 30 por partido, para evitar que los Lakers consiguieran su anillo número trece. Eric Snow, que había jugado con un pie lesionado, pasó por el quirófano tras aquella final resuelta por 4-1.

O'neal ganó su segundo MVP de las finales y Jackson su anillo número ocho. El rookie del año se lo llevó Mike Miller, aunque un jugador que había llegado procedente de Europa, Marc Jackson, lo luchó toda la tempora; otra prueba de lo grande que fue aquel Draft. McGrady fue elegido el jugador más mejorado, McKie el mejor sexto hombre y Mutombo ganó su cuarto premio al mejor defensor. Larry Brown fue elegido el mejor técnico tras llevar a los 76ers a un gran récord, y un amargo final.

Tras aquel año cambié de club, sin saber aún las agradables sorpresas que nos deparaba el mes de junio en la NBA.

Sunday, July 23, 2006

Más magia que anillos

Con pocas ganas de documentarme, voy a por un equipo que conozco, un equipo de ensueño y fantasía, los Orlando Magic. El segundo de Florida, se podría decir que su brillante andadura por la NBA comenzó en la década de los noventa.

Con el dudoso honor de ser el único equipo que no ha ganado el anillo con Shaquille O’neal, han paseado por la liga calzados en su azul uniforme jugadores de la talla de: Penny Hardaway, Tracy McGrady, Grant Hill, Steve Francis...precisamente con Shaq, Penny y buenos complementos (Grant-Anderson-Scott), llegaron a la única final de su historia, en el año 95. Cayeron ante los Rockets por barrido, y sin aprovechar una oportunidad que no se les podía escapar. En el siguiente, subcampeonato del este. Nada que decir de la derrota, jugaban contra los Bulls...

Con la huída de O’neal y posteriormente de Hardaway, el desengaño llegó a una ciudad que no estaba preparada para vivir sin magia. Sus responsables se pusieron manos a la obra para traer en verano del 2000 a Grant Hill, Tracy McGrady e incluso se permitieron el lujo de tantear a un Tim Duncan aún sin MVP’s, y con un solo anillo en sus dedos.

El que en mi opinión fue el segundo proyecto de asalto al título para la franquicia, acabó pronto, con un T-Mac quemado y sin haber conseguido pasar una primera ronda de Play-Off, un Grant Hill lesionado y unos complementos que, más que, eso eran pura decoración.

Sin querer entrar en el capítulo Francis, los Magic miran al futuro con un poco de optimismo, que reside en los hombros de un chico de apenas 20 años, Dwight Howard. Con él, Nelson, Milicic, Reddick y lo poco que pueda dar de sí Grant Hill si no es traspasado, pueden llegar tiempos de Play-Off. Y a partir de ahí, ¿quien sabe?...Será la magia de Howard, la que nos de la respuesta.

Saturday, July 22, 2006

Oh, Canada!

Cerca del Niagara, casi haciendo frontera con los Estates se halla la ciudad de Toronto (Ontario). Perteneciente al selecto club de ciudades NBA que he visitado (New York, Salt Lake City, San Francisco y Los Angeles), se ha quedado como la única situada en el país del vecino de arriba.

Un equipo que comenzó su andadura en la liga un año antes de que yo la siguiera, con un uniforme que, salvo gustos personales, todos recordamos. El púrpura y el blanco grisaceo, con el logo del dinosaurio y las marcas de las garras atravesándolo verticalmente, que tan gravado quedó en nuestras retinas. En aquelle época no era singular, su protagonismo en la liga era compartido con Vancouver, y su dimensión, aún el rookie del año (Stoudamire), muy pequeña.

No sería hasta la llegada de uno de los mejores jugadores que he visto en la liga, Vince Carter, cuando los dinosaurios dieron un espectacular salto a lo más alto del protagonismo de la liga. El 15 convirtió la franquícia en objeto de portadas, titulares en los periódicos, y halagos en todos los medios...se ganaron el respeto en un concurso de mates, pero sus metas estaban más arriba, en los Play-Offs.

En el año 2001 pasaron de primera ronda y forzaron el séptimo partido ante los 76ers de Allen Iverson. La suerte no se alió con Carter, y con mucho honor cayeron contra el campeón del este, el equipo del MVP.

A partir de aquel momento las hazañas de Vince fueron a menos, hasta protagonizar su traspaso en los Nets, la temporada 04-05, y dejar el moribundo equipo en manos del jovencísimo Chris Bosh. En vistas a la siguiente temporada, dispuestos a reforzar sus alianzas con el país (ya con los Grizzlies en Memphis), canviaron el púrpura por el rojo y la garra por la hoja. El inicio no fue bueno, pero en la recta final dejaron buena impresión, para este curso.

Un italiano como el 1 del Draft, el crack europeo del Maccabbi, el MVP de la final ACB, Nesterovic la renovación de Bosh, el intercambio de Villanueva por Ford...movimientos de Colangelo, con buena pinta, y con cierto sabor europeo. Todo para volver a los Play-Offs, y construir un ilusiónante futuro en la más americana de las ciudades canadienses.

Todo hecho para construir un futuro, un nuevo dominio de los dinosaurios.

Tuesday, July 18, 2006

Houston, ¿tenemos un problema?

Un amigo mío es de los Rockets. Se dejó seducir por la magia de Hakeem, el carisma de Drexler, y la lengua de Barkley. Su afición por el equipo nació en pleno dominio Bull, período en el cual la mayor alegría que tuvieron los aficionados de Houston fue una final de conferencia que saldaron con derrota frente a los Jazz.

La casualidad o el destino, quisieron que los Rockets de San Diego recalaran en Houston, ciudad donde está ubicado el centro espacial de la NASA, y lugar en el que se presenta muy adecuado el nombre. Leyendas como Tomjanovich, Moses, Ralph Sampson, Robert Horry (un tío que tiene 6 anillos con tres equipos, merece ser leyenda) y los más recientes Francis, Mobley, McGrady y Yao.

Dos anillos conseguidos gracias a las aptitudes de Michael Jordan por el béisbol, es todo lo que puede presumir esta franquicia que perdió dos finales contra los Celtics de Larry Bird. Sus víctimas fueron los Knicks, y los no más afortunados Magic de Orlando. O lo que es lo mismo: Ewing, Starks, Jackson, O’neal, Hardaway...todo para que Hakeem y un año más tarde Drexler pudieran ganar su preciado anillo. En su búsqueda llegó años más tarde el maldito Charles Barkley, que entró sin premio en el Hall of Fame.

Con Shane Battier llega un hombre de equipo a una plantilla que, por nombres, puede aspirar a todo. Mis dudas están en los banquillos, y en la respuesta de un McGrady que cada año veo más frustrado, más cansado.

Van a sudar en el oeste, y más en su división. Los Mavericks defienden el título de la conferencia y los Spurs quieren volver a reinar. Los Grizzlies han hecho una arriesgada apuesta de la que pueden salir muy beneficiados, y New Orleans parece haberse reforzado bien. Pueden verse en Play-Off fácilmente, pero los Rockets también son candidatos a la cola de su división.
No me cae bien Houston, aunque es mi favorito de los de Texas. Como este año tendrán dos titulares All-Star y el lujo de estar de vacaciones en abril.