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Monday, May 18, 2009

Galaxia liguera

Negar que la NBA es una liga de nombres sería dar la espalda a la realidad. La liga vende un producto, y sus estrellas son el gran embajador de este a lo largo de los Estados Unidos y todo el mundo. Aún así, como en el universo, hay estrellas que mueren para dejar paso a las nuevas. Con este artículo resucita una estrella muerta, Los lobos de Taylor, y espero que no quede en mera anécdota.

Dividiré el artículo en cinco apartados. En el primero me centraré en aquellos nombres que creo que merecen la consideración de superestrellas. Son quienes aparecen en las quinielas de MVP's y generalmente son los máximos candidatos a titulares en el All-Star. Luego hay aquellas estrellas que están un escalón por debajo, pero merecen la consideración. Entre ellos hay un subgrupo, aquellos que a día de hoy no sabrías como calificar. Tanto pueden acabar en las estrellas apagadas dentro de un año como estar en las estrellas o superestrellas. Finalmente, aunque no menos importante, haré mención a los nombres que se perfilan como futuras estrellas (o superestrellas) de la liga.

SUPERESTRELLAS

Kevin Garnett (Boston Celtics): Está próxima su caída de la lista, pero los Play-Offs de los suyos sin él no han hecho más que reforzar mi tésis. A día de hoy es más liderazgo que números, más espíritu que estadística, pero su influencia en el equipo de Massachussets es innegable. Quizás sea su último año, pero creo que no puede faltar en este apartado.

Lebron James (Cleveland Cavaliers): La estrella más brillante del universo, tanto que incluso sus compañeros de apartado tiemblan por lo que "La Bestia" les privará en lo que les queda de carrera. Quizás muchos de los que comparten consideración de superestrella sean los Barkley, Ewing o Malone de turno, a la sombra de Lebron como ellos lo fueron en su día con Jordan. El primer anillo está al caer, pero no es ahora el turno de recordaros que "yo lo dije".

Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks): Como con Garnett he tenido mis dudas, pero creo que a día de hoy sigue siendo indiscutiblemente uno de los mejores jugadores de la liga, con unos recursos inauditos en alguien con su físico. Es un ejemplar único, y lo triste es que se le dé por retirado cuando aún no ha llegado a la treintena. "Su tiempo ha pasado", dicen algunos. "Quizás", digo yo sin atreverme a hacer leña de un arbol que aún no ha caído...

Kobe Bryant (Los Angeles Lakers): Antes de empezar la serie contra Denver sus detractores vuelven a las andadas. Los mismos que se escondían bajo las piedras hasta que acabó la final contra Boston vuelven a la carga, achacándole lo de siempre. Quizás el destino de Bryant sea retirarse como un gran anotador y el mejor complemento de la historia en un equipo campeón. Es mi gran ídolo, aunque muy a mi pesar hoy apueste por Denver en la final o, en caso que no sea así, con Lebron venciendo a otro caso más de "el que pudo ser el más grande"...
Dwyane Wade (Miami Heat): Por si tras su pasada campaña alguien tenía dudas, Dwyane Wade vuelve con su mejor versión. No es el padre modelo que muchos quisieran, pero aquí se evaluan sus méritos en cancha, donde ha cumplido con creces. No solo hemos visto al Wade de las finales, sino a un jugador incluso superior a aquel. Habrá que ver como se mueven los Heat entorno al líder, pues hay un proyecto en Chicago la mar de atractivo y no hace falta recordar que Flash es de ahí...

Chris Paul (New Orleans Hornets): Tras su serie contra Dallas me entran las dudas respecto a Chris y su condición de base más decisivo de la liga. Últimamente soy más de Deron, y mentiría si no reconociera que a lo largo de esta postemporada estoy haciendo reverencias día tras día a Chauncey Billups. Aún así lo de Chris Paul esta temporada y antaño no tiene parangón histórico, con números al alcance de muy pocos y (sobretodo el año pasado) erigiéndose como uno de los mejores de la liga y motivo por el cuál los Hornets ganaron el primer título de división de su historia.

Dwight Howard (Orlando Magic): A pesar de considerarle sobrevalorado en algunos aspectos, no cabe duda que Howard es una máquina estadística y el principal motivo del respeto que impone el equipo que ha eliminado a los campeones en segunda ronda. Quizás Turkoglu sea más decisivo, pero negar que Howard es el "hombre" en Orlando es dar la espalda a la realidad. El tiempo dirá si Howard logra en Florida lo que O'neal y Hardaway no alcanzaron, en todo caso parece claro que estos Magic llegarán hasta donde llegue su jovencísimo líder...

Tim Duncan (San Antonio Spurs): Es grande, se hace mayor, ya no es el de antes... Argumentos que llegada la hora de la verdad el mejor alapívot de la historia se encarga de enterrar. Buena prueba de ello es que nadie respiró aliviado hasta que se confirmó que Ginobili no estaría en Play-Offs. Hoy los Nuggets y los Lakers son los finalistas del oeste, pero que nadie olvide cuál era la alternativa que daba más miedo en la conferencia y al jugador culpable de ello.

ESTRELLAS

Joe Johnson (Atlanta Hawks): Este año Joe Johnson ha dado el siguiente paso. Se ha asentado como un habitual en el fin de semana de las estrellas y, lejos de lo que pensaban la mayoría de analistas, ha llevado a su equipo a segunda ronda, donde nada ha podido hacer para frenar el intento de "Fo Fo Fo Fo" por parte de Lebron James. Le comparo con los nombres de esta lista y no me cabe duda: Johnson merece un sitio en el Top 20 de la liga, Top 25 teniendo en cuenta algunos de los nombres que figuran en otras.

Paul Pierce (Boston Celtics): Una sombra de lo que vimos por parte de The Truth antaño. El tiempo ha demostrado que el alma de este equipo, el centro, es Kevin Garnett. Por otra parte, en los momentos decisivos ha sido Ray Allen el que ha dejado recuerdos imborrables para la retina. Con todo, Paul Pierce merece todo el respeto del mundo y más, y no debe darle por muerto porqué aún tiene batallas que librar como capitán y leyenda del mejor equipo de la historia.
Ray Allen (Boston Celtics): Como todo tirador tiene sus más y sus menos, pero hace de cada parábola un arte y solo la muerte puede cortar su idilio desde los siete metros con el aro. Lo de la serie ante Chicago fue una muestra más que hay que rendirse a su figura, para mi indiscutiblemente el mejor tirador de la historia de la NBA.

Carmelo Anthony (Denver Nuggets): Como Johnson, en estos Play-Offs hemos asistido al siguiente paso por parte de Carmelo Anthony. En un juego mucho más ordenado que antaño al lado de Allen Iverson Melo ha encontrado su mejor versión. Letal como tirador ha visto como ya no recae en él toda la responsabilidad, siendo ahora una pieza más, aunque sin dejar de ser la más importante.

Chauncey Billups (Denver Nuggets): Hay que rendirse a su figura. Todo cuanto diga quedará en morralla al lado del artículo que le dedicó ESPN hace poco, de quitarse el sombrero. En un abrir y cerrar de ojos los Nuggets pasaron de candidatos a lotería a equipo respetado, si bien la consideración de aspirantes no les ha llegado hasta bien avanzada la postemporada. Hoy en día nadie duda de ellos, incluso el frío de Colorado ha penetrado en la urbe angelina. Séptima final de conferencia consecutiva para Billups, que condena a Iverson a otro apartado que repasaremos más adelante...

Yao Ming (Houston Rockets): Sin McGrady al lado le tocó a la muralla china ejercer de líder de los Houston Rockets, que lograron su mejor clasificación de la década. En California han sudado sangre para eliminarles, a pesar que fue Aaron Brooks y no Yao el principal motivo de ello. Aún así nada ni nadie puede discutirle a Ming su condición de segundo mejor pívot de la liga.

Pau Gasol (Los Angeles Lakers): Sigue siendo discutido por lo de siempre, una dureza que se deja ver de vez en cuando y la fama de no jugarse demasiados balones, algo que por otra parte no tiene porqué ser un defecto. Por si había dudas Gasol se ha encargado de disiparlas esta temporada. Es uno de los mejores alapívots de la liga y está en situación de ganar el campeonato, hito que de lograrse sería con una importancia capital por parte del catalán.

Brandon Roy (Portland Trail Blazers): Un paso más en su tercer año en la liga, en el que ha logrado asentarse entre los mejores jugadores de la misma. Oden fue un número 1 del Draft i Aldridge el 2 en el anterior, pero como Clyde Drexler en su día es a día de hoy un escolta quién determinará el porvenir de la franquícia de Oregon. Brandon Roy, brillantemente traspasado a Portland por parte de Minnesota, un jugador decisivo cuyo próximo paso debe ser intentar (que no lograr) subir al grupo superior a este.

Tony Parker (San Antonio Spurs): El MVP de las finales de 2007 no fue una mera anécdota. Tanto en popularidad como influencia en cancha Tony Parker no ha parado de crecer desde que empezara su relación con Eva Longoria, y a día de hoy ya nadie duda de cuál es el relevo natural de Tim Duncan como líder de los Spurs. Impecable a nivel estadístico sigue teniendo en el tiro una cuenta pendiente, objetivo que de alcanzarlo podrían convertirle en el mejor base de la liga.

Deron Williams (Utah Jazz): El único de esta lista que nunca ha sido All-Star. En las últimas ediciones él y Carmelo son quienes más motivos tienen para quejarse, aunque en el caso de Deron han influído también inicios de campaña modestos, lesiones y una competencia infernal en su puesto. Haya sido considerado o no como All-Star lo que todo el mundo parece ya tener claro es que el base es un más que digno heredero de John Stockton, mucho más completo que este en muchas facetas e incluso comparable a nivel de liderazgo e impacto. Determinará el porvenir de los Jazz el paso que marque el ex de Illinois, sin duda el jugador franquícia en años venideros del equipo mormón.

ESTRELLAS EN STAND-BY

Vince Carter (New Jersey Nets): Nadie se atreve a descartarle del olimpo (a diferencia de su primo). Realmente ha firmado una gran temporada, liderando el vestuario de los Nets y demostrando sus dósis de estilismo y hombre decisivo. Aún así no es suficiente para seguir siendo considerado como uno de los mejores de la liga, aunque tampoco para considerarlo acabado. Quizás este verano reciba la suerte "Garnett-Allen" en forma de traspaso, estando aún a tiempo de demostrar si su estrella sigue brillando o hace tiempo que dejó de hacerlo...

Amare Stoudemire (Phoenix Suns): No volveremos a ver el Stoudemire de los Play-Offs de 2005, esto lo tenemos claro. Ser la tercera opción en el jerárquico ha sido un golpe duro para alguien que aspiraba a serlo todo, un alapívot total cuyo juego y evolución se estancaron con una lesión de por medio. Siempre quedará la duda de lo que pudo llegar a ser, pues a pesar de su juventud no me atrevería a aventurar que Amare abandone esta lista, y si lo hace no creo que sea para estar en las dos de arriba por desgracia...

Chris Bosh (Toronto Raptors): Si había dudas sobre su capacidad de liderazgo se han disipado, aunque en negativo claro. Bosh huele a Pau Gasol de la vida, hombre complementario en un equipo aspirante. Como líder ha fracasado, aunque por otro lado siempre le quedará el consuelo de decir que no tenía piezas al lado para aspirar a más. Febrero o verano del 2010 serán clave, con Cleveland y Miami en el punto de mira siempre que Chris se haya dado cuenta que en solitario nunca aspirará a nada que no haya logrado ya en Toronto...

Carlos Boozer (Utah Jazz): ¿Hombre para liderar a un equipo o para engordar la propia cuenta corriente con números de los considerados "de mentira"? La final de conferencia en 2007 no hizo más que hacer crecer la leyenda de Deron Williams, pero la opinión que se tenía de Boozer no varió un ápice. A medida que el aburrimiento se convierte en costumbre entran dudas, que no tardarán en disiparse cuando el ex de Duke firme un nuevo contrato y confirme o entierre los temores que hay alrededor de su figura.

Gilbert Arenas (Washington Wizards): Muy próximo a engrosar la lista de estrellas que se apagan o ya se han apagado, recibe su oportunidad en este grupo puesto que en los últimos tiempos no ha podido demostrar en qué categoría está realmente. Sea jugando de escolta con Ricky Rubio al lado o como playmaker de los Wizards su evaluación llegará el próximo curso, pues en esto no ha podido siquiera comparecer a examen.

ESTRELLAS EMERGENTES

Rajon Rondo (Boston Celtics): Se le miraba con lupa antaño y demostró sobrada capacidad para ser el director de orquestra de un equipo campeón. Las estrellas bien alimentadas y él sin arrugarse en momentos puntuales que se le necesitó. Era un gran paso, aunque pequeño con el agigantado que ha dado este año. Candidato al All-Star, su mítico duelo con Derrick Rose dejará mella en la historia, acercándose a un promedio de triple doble a lo largo de una serie sin parangón en los últimos tiempos.

Derrick Rose (Chicago Bulls): Michael Beasley y OJ Mayo aparecían como cabezas de serie en la carrera hacia el ROY, o esto se transmite de las apuestas previas al inicio de la campaña. En el caso de Rose pesaban compañeros de equipo como Deng, Gordon o Hinrich, un trío con mucha experiencia a sus espaldas y miembros de la generación Baby Bull. A pesar de todo poco tardó Derrick en demostrar quién es el hombre a seguir en años venideros, y por si alguien no siguió su espectacular fin de campaña guardó lecciones para cuando más importa, los Play-Offs.

Danny Granger (Indiana Pacers): Nada más poético que un alero con el 33 liderando a los Pacers. Danny Granger es seda pura, con un tiro y estilo de juego que me remite al McGrady del perímetro, no a su versión explosiva. Habrá que rodearle como es debido, pero junto a Jefferson ha confirmado esta campaña que con él se puede ir a cualquier guerra.

Andrew Bynum (Los Angeles Lakers): No centraré mi análisis en los presentes Play-Offs del presunto nuevo novio de Rihanna, algo que por otra parte le podría catapultar incluso a la categoría de superestrella. Referencias del corazón aparte Bynum apunta maneras como futuro mejor pívot de la liga en poco tiempo, o como mínimo candidato a discutirles el cetro a Ming, Howard y, de confirmar las altísimas expectativas, Oden. El año que viene será clave para ver si queda en mero candidato o Drew es, moldeada por Abdul-Jabbar, una realidad.

Al Jefferson (Minnesota Timberwolves): Sea como pívot o alapívot el deplorable futuro de los Wolves pasa por sus manos. Y soy crítico porqué realmente no veo vida mucho más allá de su figura y el limpiador de tableros Kevin Love, cuya incidencia dudo que vaya más allá de unos excelentes números por minuto jugado. Espero que haya suerte con las bolitas, aunque vistiendo tan mal no sé yo si lo merecemos...

Devin Harris (New Jersey Nets): Nuevo base de moda en la liga, discutiéndole a Carter la condición de líder en New Jersey y dejando en evidencia el error en haberle traspasado a cambio de Jason Kidd. En los próximos tiempos tiene la responsabilidad de asentarse en el All-Star y aspirar a llevar a los Nets a Play-Offs. La competencia y poca profundidad del equipo hacen que el segundo objetivo se presente más complicado que el primero, aunque con jugadores como Rondo, Rose, Mo Williams, Nelson, Arenas o Calderón en su puesto estar en Dallas 2010 tampoco será tarea fácil.

Kevin Durant (Oklahoma City Thunder): El gran candidato a subir un peldaño el año que viene. De no ser por su juventud y la situación de su equipo podría estar ya considerado como estrella, algo que por otra parte no tardará en quedársele pequeño. Solo me sabe mal que vista la horrenda camiseta de los Thunder, una aberración sin historia ni principios que para mí no merece figurar en ningún libro de historia. De momento el nombre de Kevin Durant está en la lista de un premio, y no es Oklahoma City Thunder el equipo que presumirá de haberle coronado rookie del año.

Andre Iguodala (Philadelphia 76ers): Ha dado guerra a los Magic, algo que a la postre ha ganado en mérito viendo la serie de estos ante los Celtics. A principios de campaña Brand se perfilaba como el líder de estos Sixers, con Miller como cerebro y Thaddeus Young como promesa. Iguodala se encontraba en tierra de nadie, sin los suficientes galones como para autoproclamarse líder de este equipo, algo que a día de hoy no creo que nadie dude. De él depende llegar a un nivel superior, enfundado en unas camisetas nuevas que hagan justícia a la legendaria historia de los Philadelphia 76ers.

ESTRELLAS APAGÁNDOSE

Allen Iverson (Detroit Pistons): Sus detractores hacen sangre de forma despiadada. Se da una relación inversamente proporcional entre el crecimiento de la unanimidad entorno la figura de Billups y las acérrimas críticas con Allen Iverson como blanco. El legendario pequeño anotador parece haber pasado a mejor vida, y tendrá en el ego su peor enemigo este verano. A día de hoy no está para liderar un proyecto ganador en solitario, y solo se entiende un renacimiento de sus cenizas en caso de renunciar a su rol habitual y caer al lado del Bryant o James de turno buscando el anillo. Por cierto, mi apuesta personal es que firmará con los Celtics, ahí queda...

Tracy McGrady (Houston Rockets): El gafe es descomunal, la sensación universal. El mejor McGrady hace tiempo que dejó de estar entre nosotros, lastrado por un infinito historial de lesiones y quizás agravado por unas expectativas que nunca llegó a alcanzar. Es innegable que la mejor versión de los Rockets este año se ha visto con él vistiendo de traje, aunque también sería de justícia recordar que era T-Mac el que vestía de corto durante la racha de 22 victorias consecutivas el año pasado. Quizás el problema es que el esquema del equipo está hecho solo para uno. O él o Yao deberían salir, y está claro a quién apunta el dedo.

Baron Davis (Los Angeles Clippers): Como apunté en su día no sé si en el blog o en algún foro su fichaje por los Clippers responde a la llamada hollywoodiense. Con pinitos y e intentos en el mundo del cine Baron Davis renunciaba al sueño del anillo a cambio de estar más cerca del gran circo. Es cierto que en primera instancia quería quedarse en los Warriors, pero no lo es menos que fichar por los Clippers no da muy buena imagen sobre su ambición, por más que el proyecto pareciera atractivo a primera vista.

Jermaine O'neal (Miami Heat): Estrepitoso fracaso el suyo en Toronto y Miami. También con lesiones de por medio Jermaine deja atrás sus gloriosos días como jugador franquícia y su breve estancia en el club de "secundarios de lujo". Carne de banquillo o titular con un rol inferior a su contrato O'neal se perfila como uno de tantos casos ha habido en la liga, la de jugadores que nunca alcanzaron la cima por más que se acercaron a ella...

Elton Brand (Philadelphia 76ers): Habrá que ver como vuelve el año que viene, aunque no tengo ninguna duda en qué no lo hará como la referencia de los Sixers. Iguodala es el hombre, Brand es un apodo que dudo que pueda volver a cumplir y, eso sí, un complemento de auténtico lujo por inteligencia en cancha, modales, capacidad de liderazgo... Vamos, lejos de estar acabado quiero resaltar con esta presencia en la lista que sus días como jugador franquícia parecen haber llegado a su fin.

Shaquille O'neal (Phoenix Suns): La temporada que se ha marcado le harían digno de engrosar el club de estrellas de la liga, incluso superestrella teniendo en cuenta que venía de haber tocado fondo. Cuando el físico ha aguantado ha dejado destellos del Shaq imparable que nadie olvidará, demostrando que aún puede convertir un equipo aspirante en candidato y un candidato en favorito. Huele a que O'neal cambiará de camiseta por última vez, con Mavericks y Hornets como principales interesados según ha trascendido hasta hoy.

Steve Nash (Phoenix Suns): No ha hecho mala campaña, de hecho él y Shaq son el principal motivo por el cuál los Suns lucharon hasta final para alcanzar la postemporada. Es más, la hubieran alcanzado sin ninguna duda de no haber sido por el experimento Terry Porter. Aún así parece claro que Nash ha abandonado, quién sabe si definitivamente, el top de mejores jugadores de la liga. Seguirá en el de mejores bases con permiso de los jóvenes, pero poca cuerda le queda al que fuera MVP de la liga en 2005 y 2006...

Otros nombres que podrían haber aparecido por aquí:

Josh Smith, Ben Gordon, Mo Williams, Josh Howard, JR Smith, Rip Hamilton, Rasheed Wallace, Ron Artest, Rudy Gay, OJ Mayo, Michael Redd, David West, David Lee, Hedo Turkoglu, Jameer Nelson, LaMarcus Aldridge, Kevin Martin, Manu Ginobili, Shawn Marion, Caron Butler y Antawn Jamison.

Sunday, March 02, 2008

Se enfría Florida

Después de una breve racha sin resumir con frecuencia toca ahora el análisis de los Miami Heat, sorprendentes campeones en 2006 o, al menos, merecedores de este calificativo visto lo que han hecho después. Cementerio de elefantes sin ambición, un hombro maltrecho y el ocaso del gran gigante del siglo XXI empujaron al equipo hacia una decadencia que podría culminar en junio con el número uno del Draft.

Esperamos no sufrir la maldición "Basket in Motion", mítico blog del gran Michigan que con el análisis previo a la temporada que dedicó a este equipo pasó a mejor vida... El objetivo es llegar a los Wizards, contando este son quince los equipos analizados, con lo que la mitad del trabajo ya está hecho. Gracias por vuestra fidelidad y, dicho esto, que empiece lo bueno.

Plantilla actual: Situación marcada por el reciente traspaso de Shaquille O'neal, que cambió drásticamente el esquema y estilo de juego de un equipo lento y que demostraba pocas ideas en ataque, salvo las inspiraciones divinas de Wade y las suspensiones acertadas desde media distancia tras no haber movido apenas el balón.

Visto el fiasco que ha supuesto Smush Parker, lo verde que está Chris Quinn (un Dan Dickau de la vida) y que Banks es un recién fichado que apenas jugaba en su equipo, la elección en el puesto de base es sencilla: Jason Williams. Al mítico base de la universidad de Florida le acompañan en las alas Dwyane Wade y Shawn Marion, las dos atléticas estrellas del equipo.

En este nuevo orden que se impone en Miami Haslem y Blount son la pareja interior, con el uno aportando dureza y oficio y el otro dedicándose a lo único que sabe hacer (anotar). La temible rotación en los postes la forman Alexander Johnson y Earl Barron, a cuál peor visto lo visto hasta hoy. También debe contarse con Alonzo Mourning, ahora lesionado y que tras dos intentos de ganar el segundo anillo dudo que siga un año más vistas las dificultades para hacerse con otro a corto plazo...

En lo que a juego exterior se refiere, Ricky Davis es claramente el sexto hombre, a pesar de estar cuajando una temporada más bien decepcionante y mostrar indicios de decadencia como una papada a lo Steve Francis y un bigote muy antiestético. Dorell Wright y Daequan Cook son otras opciones de refresco, siendo ambos jóvenes que ofrecen menos de lo que prometen, pero muy interesantes aquí o en otro equipo.

La llegada de Marion provoca un giro de 180º en el estilo de juego de Miami, que debe hacer del Run&Gun su principal arma. En este sentido me llamaron la atención los rumores de salida de Shawn, ya que en mi opinión pueden formar un duo letal con Wade y lo que llegue en el Draft. La temporada está perdida, consecuencia de un verano del 2006 en el que se decidió mantener un núcleo excesivamente envejecido...

Cuerpo técnico: Discutir al Riley técnico sería muy osado para alguien que no le siguió en su época dorada. Aún mi juventud soy consciente de su brillante currículum, y por tanto no puedo criticar a alguien que presume de cuatro anillos y que con los Knicks puso a Jordan y Olajuwon contra las cuerdas.

De todos modos, si que puedo discutirle un par de aspectos que no me gustan del juego de su equipo. Para empezar me preocupa ver jugar a Miami y tener la impresión de una nula riqueza táctica, algo imperdonable en un técnico de su calibre. No juegan a nada, nada más que lo que cree Wade o tiros de media distancia tras mover un poco el balón sin encontrar opción. Nada de cortes, espacios, jugadas ensayadas... Que quede claro, es la opinión de alguien que no les sigue a diario pero a quién han decepcionado enormemente siempre que les ha visto.

Otro aspecto que voy a criticarle al Riley técnico es usar muy poco los jugadores que el Riley GM elige en el Draft. Cook es un hombre muy aprovechable, que a pesar de la sombra de Wade debería empezar a foguearse como escolta suplente del equipo. Llevo años pensando esto mismo de Dorell Wright, se le aprovecha poco dadas sus condiciones físicas, su talento y los años que lleva en la liga.

Del Pat Riley General Manager poco añadiré a lo evidente. Demostró criterio en el traspaso de Walker y también en el de O'neal, con lo que su error más grave es fichar a Smush Parker tras fracasar en el intento de Maurice Williams. Nada que decir respecto a la marcha de Kapono, no pienso que sea alguien por quien dar 24 millones por cuatro años como ya he dicho miles de veces.

Imagen: El negro mola, y este rojo cada vez más oscuro (lo han oscurecido un poco este año) también es bonito. No me mola el amarillo como comodín, prefiero el naranja de sus uniformes clásicos, además que hay demasiados uniformes amarillos en la liga y en caso de apostar por uno naranja (algo que no ocurrirá) serían más originales.

De los equipos de expansión son uno de los que han encontrado y mantenido su identidad desde el principio, cambiando de uniformes y adecuando el escudo al paso del tiempo cuando fue necesario. Ambos elementos son atemporales, un valor seguro digno de eternizarse a lo largo de la historia de la franquícia sin sufrir demasiadas modificaciones.
Lo que sí cambiaría es el orden de prioridad en los uniformes. El negro es muy bonito, tengo la camiseta de Wade y es preciosa, además de ser una de mis favoritas. De todos modos el anillo se ganó con el uniforme rojo, así que pienso que este color merece ser el principal en los partidos en que los Heat jueguen como visitantes, mientras el negro o mi propuesto naranja pasarían a ser los secundarios.

Por cierto, haciendo un parentésis en el tema que nos ocupa me gustaría destacar algo que, mínimamente, tiene que ver con el tema. Y es que si algo me tiene enamorado de esta franquícia es el banderín de campeones, el mismo que Wade mira con anelo en el avatar de D-Bot que, si no me equivoco, descubrió en este blog. La foto es preciosa, y dice mucho de la actual situación de Miami y lo que tendrá que escalar Dwyane para hacerse con otro igual...

Potencial futuro: Como Cleveland gira entorno a Lebron, Denver entorno a Anthony o Toronto entorno a Bosh, Miami lo debe hacer y lo hará entorno a Wade. Terminaré el párrafo apuntando una teoría que tengo desde hace tiempo y que de cumplirse me elevaría a la categoría de pitoniso. James acabará en New York (Nets o Knicks), Bosh en Dallas, Anthony en Detroit y Wade en Chicago, y si no al tiempo...

Si esto no ocurre Wade seguirá en Miami, y posiblemente de los actuales jugadores solo le acompañen Dorell Wright y Daequan Cook en años venideros. El alero es el mejor amigo de Wade en la plantilla, y ha demostrado muy de vez en cuando albergar calidad suficiente para estallar tarde o temprano. Termina contrato en verano, y renovarle debería ser la prioridad número uno en la agenda de Riley.

Parecido es el caso de Cook, que ha alternado actuaciones decentes con partidos enteros en el banco. Este es el peaje de su año rookie, añadido a los remordimientos que debe tener Riley por haberle intercambiado por Jason Smith ahora que no tiene nada bueno en el juego interior. A pesar de estos obstáculos Cook es un gran jugador, capaz de convertirse en un buen suplente de la estrella del equipo en un futuro no muy lejano.

Las dos figuras del equipo les cierran las puertas a ambos, que quizás deban buscar fuera los minutos que aquí difícilmente van a tener. Estaría bien recordar la decadencia de un equipo demasiado viejo, y tener en cuenta que el futuro de estos dos jugadores puede ser brillante, mientras que Quinn o Barron posiblemente no tengan hueco en la liga en no mucho tiempo...

Lo que yo haría: Si en el Draft puede llegar Beasley perfecto, si no a elegir lo mejor disponible, preferentemente un pívot o Derrick Rose. Llegue lo que llegue yo traspasaría a Marion por un par a un equipo aspirante por un par de piezas interesantes y que no se solapen con Wade y el joven que llegue, ya que si la elección es alta debe ser uno de los pilares del equipo desde su llegada.

Marion es pan para hoy hambre para mañana, dígitos altos pero que vista la profundidad de la plantilla no son aprovechados. Lo mejor sería ofrecerlo a un equipo aspirante y conseguir a cambio un buen jugador interior y un par de complementos. Al menos es lo que haría yo, creo que Marion no pinta nada en Miami más allá de acompañar a Wade en el All-Star...

Lo que se comentó en su día: Yo daba una pincelada de la historia de los Heat, recordando como momentos memorables las peleas con los Knicks y el anillo del 2006 y a Rice, Hardaway, Mourning y Wade como sus grandes leyendas. Me alegraba especialmente por Alonzo, uno de mis pívots favoritos, pero sobretodo por Wade, que ya en 2004 demostró mucha clase al llevar el equipo hasta las semifinales con Odom como estrella.
Pierce compartía mi opinión sobre lo poco que le gustaba O'neal, al tiempo que vaticinaba años de éxitos para el equipo que liderava Dwyane Wade. The Pearl recordaba con nostalgia las míticas eliminatorias Knicks-Heat, y destacaba la figura de Riley por encima de O'neal o Wade en el equipo campéon.

A Wilt no le gustó que los Heat ganaran el campeonato, y al comentar destacó este aspecto además de la espectacularidad del eléctrico Tim Hardaway. Tampoco a Rafita le gustaban, aunque algo más con Wade y O'neal en el equipo. Finalmente Wayne y Juanejo completaron un reparto de lujo, con el último destacando algo que pensamos todos: Miami no ganó la final, la perdió Dallas...

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/un-caluroso-verano.html

Conclusión: Los Heat han tocado fondo, y a partir de aquí todo lo que venga será ir a más. Veremos si Wade puede voler a dar un anillo al equipo de Florida o, por el contrario, deberá vivir a la sombra de Lebron, Howard y Bosh en la conferencia este. Todo depende en gran medida del sorteo del Draft, ya que si llega el monstruo Beasley la pareja con Wade será demoledora, y no debería descartarse otro anillo próximamente.

El futuro del equipo depende del número 3, el mejor de la historia de la franquícia y al que aún le quedan éxitos por delante. Deseamos que en el futuro los Heat puedan volver a ser competitivos, y que si no lo son no sea por la maltrecha espalda de Wade, el único capaz de colgar el primer banderín del techo del American Airlines y que aún puede conseguir algún otro...

Monday, April 02, 2007

ARE YOU R3ADY?

La zapatilla es, junto al balon, el parquet y las canastas uno de los cuatro puntales del baloncesto de hoy en día. Aquí os presento mi última adquisición, las Wade 1.3 de toda una marca clásica como Converse All-Star.

Si no recuerdo mal, son tan solo las segundas que tengo de esta marca, y haciendo cuentas creo que la cosa está así:

Mis primeras zapatillas fueron unas Reebok azules, rojas y blancas. Les siguieron unas Reebok negras y verdes con una inscripción que ponía The Reign Man, y que con mi estrenada afición por la NBA reconocí como las de Shawn Kemp; mis primeras zapatillas NBA!

Luego vino una época de Three in a Row Nike, con la excepción de unas Converse blancas, negras y rojas. Mis primeras Nike fueron de colorido ABA, las segundas mis zapatillas más cantonas hasta el momento (amarillas y negras) y las terceras blancas y negras, de toque muy clásico...

Cambié de club y aquí sí estoy seguro: unas por temporada y no voy a dejarme ninguna...

Las primeras fueron unas Adidas grises y negras, las únicas de esta marca que he tenido. Mis años de cadete los pasé calzando Reebok, unas blancas y grises y otras blanquiazules. En júnior he lucido dos pares de And1, bastante parecidas y ambas con los colores de mi equipo (blanco y rojo).

Y cuando ya llevaba año y medio con las mismas (mi récord), llegaba tiempo de cambio. Y aquí es donde entra esta maravilla!

Monday, March 26, 2007

Nuevo elemento de página

He añadido un nuevo elemento en la barra de la derecha, con el título de Hall of Fame. Allí he colgado las camisetas de mis jugadores favoritos que han pasado por la liga (Wade, Bryant, Garnett, Jordan y López).

En breve, jugones como Szczerbiak, James, Iverson, Anthony, Mourning, Carter, Marbury, Nash, Stoudemire, Allen, Bosh o Arenas podrían hacer méritos para entrar en este Hall of Fame de Taylorwolves!

Saturday, March 03, 2007

Monday, January 15, 2007

NBA Sunday's: Week 11

Partido de la semana:

Memphis 128-LA Lakers 118: Aún haber acabado la semana habiendo anotado 66 puntos en total ante los Bulls, los Grizz consiguieron en el transcurso de esta lograr tan solo 20 menos...en un cuarto! Y ante los Lakers. Segunda semana consecutiva que los hombres de Barone aparecen en esta sección estrella del Sunday's Week y, ya que nos los comemos casi a diario, a ver si no es la última...

Sonrisas: Mavs y Suns siguen demostrando día a día que son los mejores equipos de la liga. McGrady hace soñar a los Rockets y los Heat sonríen por primera vez desde que comenzó la temporada.

Lágrimas: Las lesiones se han cebado con las esperanzas de Bucks y Celtics, que inevitablemente se hunden en el abismo. Gasol se pone serio tras empezar animado la semana, y pronto podría ser Vince Carter el que llore las penas de estos Grizzlies...

RÉCORDS DE LA SEMANA:

Puntos: Ray Allen (Seattle) 54
Rebotes: Dwight Howard (Orlando) 25
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 21

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 21

WEEK 11 MVP:

Dwyane Wade (Miami): Por fin aparece por esta sección alguién de quién esperara que se pasara antes. Reapareció antes de tiempo y de momento ha salvado a su equipo con cuatro victorias en cinco partidos en una gira por el oeste que podría haber condenado definitivamente el equipo de Florida. Tras perder con los Suns, empezó la semana que le ha valido el galardón liderando a los Heat en Portland, con 33 puntos. A esta le siguió otra victoria ajustada un poco más al norte, endosando por su parte 29 puntos y 13 asistencias a los Sonics. Quedó a una asistencia del triple doble en Oakland, en una cómoda victoria y fue el artífice de la cuarta derrota de los Jazz en casa, consiguiendo 32 puntos y 10 asistencias. Resultado: los Heat en Play-Offs y él, de no ser por el récord del equipo, camino del MVP.

Otros candidatos: Lebron James, Dirk Nowitzki, Tracy McGrady, Kevin Garnett, Steve Nash, Ray Allen

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Kevin Garnett (Minnesota)/Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Speedy Claxton (Atlanta)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: Toronto Raptors
Central: Cleveland Cavaliers
Southeast: Orlando Magic
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Phoenix Suns

Friday, January 05, 2007

El naufragio

Con este título tan estremecedor puede que acabamos denominando la temporada 2006-07 de los Miami Heat.

Con la única nota positiva hasta el momento de Dorell Wright, los vigentes campeones han visto como les humillaban en el día de su paseo triunfal, como sus veteranos daban lástima, como sus dos estrellas eran baja por lesión, como dos de los getas más grandes del baloncesto (Posey y Walker) eran sancionados, como su entrenador los abandonaba...

Hasta el momento todo esto, y más notas negativas sacaremos de su próxima mortal gira por el oeste, que podría definitivamente enterrar sus opciones de llegar a los Play-Offs.

Estoy siendo muy negativo pero ¿alguién tiene alguna fe en ellos? Ahora mismo, ni la recuperación de O'neal y Wade me lleva a creer en una recuperación, a no ser que alguien de los ocho por encima de ellos pinche (siete si no contamos a ninguno del atlántico, que van totalmente a parte del resto de su conferencia).

Ahora mismo tenemos en Play-Offs a los cinco de la Central, Wizards, Magic y el que sea que acabe entrando del atlántico. Y, muy por detrás, los vigentes campeones, que además de todos sus problemas les viene encima una gira por el oeste que puede tocar y hundir el barco.

No era yo, lo reconozco, el más negativo crítico con el geriátrico. Admito que les metía en la final de la NBA, y que creía en Wade como un firme candidato al MVP. Pero nadie se llevará el mérito de decir "yo ya avisé", porqué nadie creía en un fracaso tan estrepitoso.

La foto de Dwyane, mi favorita del anuario fotográfico 2006, lo dice todo. Es un testimonio de ver aquello que ya ha logrado, pero que tan lejos le queda el repetirlo.



Por mi parte, y espero equivocarme, ya les doy por muertos. Pero estaré muy contento si la próxima vez que escribo sobre ellos, puedo hacerlo recordando su recuperación y su carrera hacia el anillo.

PD: Por cierto, he agregado etiquetas para que sea más fácil buscar viejos artículos. Puede que me haya excedido en el número, próximamente quitaré algunas por inútiles pero de momento lo dejo así.

Saturday, December 23, 2006

Mis mitos

Cada uno se debe a su tiempo y, en mi caso baloncestístico, a los jugadores con los que he crecido.

Desde que me inicié en este maravilloso mundo he sido más fan del baloncesto que se practicaba al otro lado del atlántico que del nacional. Así pues, mis principales referencias y preferencias se han forjado en el extranjero, y las leyendas que admiro son pura sangre afroamericana.

Mi primer ídolo fue Michael Jordan y, por consiguiente, mi equipo favorito eran los Bulls. Disfruté de lo lindo leyendo sobre ellos, me indigné como mandaba el corriente popular hacia el MVP que ganó Malone en el 97 y me alegré en gran medida cuando se ganó el quinto anillo.

Pero faltaba algo, y Jordan lo sabía. Hiciendo gala de la frialdad que le había convertido en el más grande, y tras sufrir de lo lindo ante los Pacers de Bird, metió aquel tiro que todos tenemos gravado en las entrañas que significó la muerte definitiva de los mejores deportistas que Salt Lake City ha contemplado jamás (cuando pasen aquel partido mi grabadora va a estar en REC).

A alguien que solo ha saborecido el triunfo pueden ocurrirle dos cosas: 1) Que le sepa a poco un equipo perdedor y se cambie. Este fue a mi caso, y en aquel largo verano que duró hasta febrero (lock-out) me hice de los Lakers. 2) Que quiera saborear la derrota, que es lo que empujó a Micheal a volver a las canchas para disfrutar de los fracasos con aquellos jovenes Wizards.

Pero a la vez que un mito moría, otro nacía de sus cenizas: Kobe Bryant.

Me dejé encandilar enseguida por aquel joven descarado que osó plantar cara al más grande en el All-Star del Madison (otra joya que cuando la pasen por los clásicos irá directa a mi colección). Fue el máximo anotador del oeste, pero perdió aquel duelo que puede que le marcara de por vida a ser el más grande, pero sin recibir su reconocimiento.

Así es Kobe Bryant, un jugador amado y odiado a partes iguales por los aficionados de la liga. Alguien que recibe de todos lados, y se mantiene ajeno para demostrar que es el mejor jugador de baloncesto que existe actualmente. Ya tiene tres anillos, pero se le hecha en falta ganar uno siendo el líder, además del MVP, que se le robó injustamente el año pasado gracias a su afinidad con los periodistas.

Pero él no se rinde, y con un dorsal nuevo simbolizando los nuevos tiempos (24), está llevando a los Lakers a la carrera hacia el anillo, presentando además su candidatura a un premio que aún se hecha en falta en su brillante currículum; tanto el de la temporada regular como el de las finales.

Mi simpatía lakeriana justificada por aquel jugador que mereció mi primera camiseta Champion duró tanto como la amistad entre Shaq y Kobe. El segundo en tener su replica en mi casa fue Kevin Garnett, y mis simpatías con el escudo, colores y jugadores de aquel equipo justificaron un cambio natural, aunque sin dejar atrás mis raíces.

Así se llegó a una época en que ganaban los Lakers, jugaban los Kings y se preferían los Timberwolves, un equipo que parecía destinado a dar algo más pero que tropezaba una y otra vez en primera ronda.

Llegó aquel añorado 2004 y todo parecía dar un giro: los Wolves eran primeros del oeste y pasaban la primera ronda ante los Nuggets del rookie Anthony. En el séptimo vencían a los Kings y se plantaban a la final ante los Lakers. La experiencia y el factor Fisher acabaron con el sueño más cerca se estaba de conseguirlo.

Cassell-Sprewell-Szczerbiak-Garnett-Olowokandi-Saunders. Cassell fue mal vendido a cambio del contrato de Jaric, que tanto dolor de cabeza me da. Sprewell nos negó una oferta a la baja y ahora alimenta a su familia gracias al salario ganado durante tantos años. Szczerbiak se fue a los Celtics y se llevó a Olowokandi, trayendo a cambio al gran Ricky Davis y el único pívot que tenemos en plantilla, Mark Blount. Finalmente, Saunders fue despedido aún ser el mejor técnico de la historia de la franquícia, cuando más cerca estaba de reflotar aquello, llevandose consigo el recuerdo de haber sido el último en llevarnos a los Play-Offs; y por muchos años.

Así pues, lo que nos queda es Garnett, el más grande, pero que no deja de ser un recuerdo de aquello que casi logramos. Por fidelidad a él y los colores, dejemosle que se vaya, y que consiga el anillo que sus fans celebraremos.

"Cada uno se debe a su tiempo": así he empezado.

Al igual que los fans de los ochenta aman Celtics o Lakers y coínciden en que aquella época fue mejor, lo mismo me pasa a mí con el último three-peat de los Bulls y la era que llega hasta ahora, más o menos. Todo lo anterior fue mejor, cada temporada te deja algo decepcionado y no logras entender por qué.

Los hay que han crecido con Bird, Magic, Thomas, Jordan, Olajuwon y Ewing, y se tiran de los pelos al ver a Iverson, Bryant, Garnett y compañía. Yo he crecido con estos últimos, y a la postre son los Lebron, Wade, Bosh, Anthony, Stoudemire, Howard, Arenas y Paul los que me dejan frío, o no logran llenarme como lo hicieron sus contemporáneos más viejos.



Yo me debo a mis tiempos, y supongo que el hecho de que aún no hayan dado sus grandes hazañas en la liga hace que aún ninguno de los anteriores sea elevado a la escala de mito. Quizás Wade andava cerca, y sin duda es mi abanderado de la nueva generación, pero este comienzo de temporada de los Heat (que no el suyo) le está alejando de ser el cuarto de mis grandes heróes, aunque no dudo que habrá más exhibiciones y va a estar muy pronto. Al igual que los Cavs y Lebron, que cada día que pasa me convencen menos.

Vivimos una época muy compleja. Supongo que dentro de unos años, gracias a la frialdad de las estadísticas, veremos que no deja de ser como las otras: un MVP, un campeón y un rookie del año. Después de todo, te quedas con las claves, y si no gana nada de esto bien pocos recordaran el temporadón de Arenas dentro de cuarenta años, por poner un ejemplo.

Iverson a Denver, Garnett con un pie fuera, Bryant cerca de los treinta, lo mismo con Duncan...asistimos al fin de unos días, y el inicio de unos nuevos. Aún así, como lograron hacerlo otros grandes de sus tiempos, aún tengo fe en mis mitos, y que logren aún con más merecimiento hacerse un hueco en la historia

I love this game!

Saturday, October 28, 2006

Club selecto

Pulso acelerado, días largos, noches vacías...sensaciones previas al inicio de este gran "circo", como le llaman tanto detractores como aficionados, esta liga que, sepa mal a algunos, sigue siendo la mejor del mundo.

Ya cada vez falta menos para el inicio de la temporada regular, y para que veamos a las dos de la madrugada en vísperas de un festivo a David Stern coronando a los campeones en el parquet del American Airlines. Miami volverá a vestir de blanco, y al comisionado le vendrán recuerdos de antaño, cuando eran los Bulls y no los Heat quiénes recibían los merecidos anillos.

Algo si tengo claro, y es que aún abrir varias discotecas para la "castanyada" o su homónimo americano (Halloween), yo estaré a las 2 en punto en mi sofá, refresco en mano y algo para picar en la otra.

Así pues, que mejor día que hoy para hacer un repaso a los que, para mí, son los claros aspirantes al MVP. Cuando acabé ya quedará menos para que sea miércoles 2:00 am y porqué, después de mucho tiempo, no sea el domingo 19:30 mi horario televisivo favorito (Prison Break en FOX).

MÁXIMOS CANDIDATOS:

Lebron James, al que todos llamamos justificadamente "el elegido". Después de una campaña en la que llevó a los Cavaliers mucho más allá de lo que les exigíamos, y quedar segundo en la votación para el MVP, está claro que este año va lanzado hacia el premio. De igualar los logros de la pasada temporada sería un candidato claro, pero a sus 21 años y teniendo en cuenta el hambre, talento y físico que posee, no extrañaría que lograra más; mucho más.

Aún no haber hecho grandes incorporaciones (destacan sólo Wesley y Pollard), el bloque del pasado año se mantiene intacto y han ganado en experiencia. El 23 es el guía, el que debe llevar el peso de un equipo en el que el lema todos para uno y uno para todos no podría estar más justificado.

Concluyendo, veo a Lebron como uno de los grandes aspirantes al premio. Es más, y ya lo he dicho otras veces, para mí es el que más números tiene para llevarselo. Basta con que lleve a los Cavaliers entre los cuatro mejores de la conferencia este y que siga anotando como antaño, aunque seguro que lo hará más. Y apuesto sobre seguro cuando digo que va a meter más de 33 por partido, y si no tiempo al tiempo.


El alemán Dirk Nowitzki, el mejor jugador europeo (y a dos anillos y un MVP de superar a Olajuwon y ser el mejor extranjero) de la historia de la liga. Además de llegar tercero en la carrera hacia el premio por segundo año consecutivo, rozó la gloria en las finales, aunque acabó perdiendo.

Así que de cara a esta campaña se nos presenta un jugador ambicioso, cuya única misión es lograr el anillo y, si por el camino puede, ser el mejor jugador de la liga. Su sueño es hacer esto posible en los Mavs, y en este aspecto Cuban ha ido cuidando año a año la voluntad del jugador de orígen germano.

En mi opinión es de los máximos aspirantes, aunque no es de los que veo más claro. Lo que si puedo asegurar es que si está bien, que va a estarlo, los Mavericks pueden ganar este año, lo que perdieron el pasado. Y seguro que, si consiguen algo, Dirk Nowitzki habrá tenido bastante que ver en la conquista.


Kobe Bryant, controvertido alero de los Lakers capaz de conseguir lo mejor y lo peor. El chico de los 81 puntos nos malacostumbró el año pasado, pero todos hemos sido testigos de episodios oscuros a lo largo de la carrera de este prodigio del baloncesto italo-americano (cuestiones de formación).

A saber que hubiera pasado el año pasado de no haber votado los periodistas. Lo único que hay de cierto es que ese tío logró más de ochenta en un partido (bien lo sabe Calderón) y mantuvo una media de 35, algo que no se veía desde el mejor Jordan de los años 80. Junta esto a meter la peor plantilla en los Play-Offs, y el resultado lógico puede ser sólo uno. Recogeras aquello que siembres, debía decirle Joe Bryant mientras él hacía oídos sordos a la advertencia.

Así pues, algo muy gordo tendría que hacer el número 24 para pasar a la historia como el MVP de la temporada 2006-07. Números para serlo los va a tener seguro, pero ni con meter a la banda de LA en Play-Offs va a ser suficiente...


Con uno en su haber, a Dwyane Wade aún le falta el de temporada regular en su carrera hacia el olimpo de la mejor liga del mundo. El Hall of Fame parece ser su destino, y como más engorde su leyenda mejor para él. No sé si este año, pero creo que alguno a lo largo de su trayectoria le va a caer. Su constancia, carisma y espectacularidad no dan para menos y ya desde su segundo año da destellos de poder ganarlo.

La mala temporada regular de su equipo le dejó en una sexta posición que tampoco merecía, pues tenía números para estar más arriba. El que le robaría "su" puesto fue Chauncey Billups, del que privó de ganar su tercer campeonato consecutivo del este en la final. Sería el paso previo de la gloria que le acabó coronando como el mejor jugador en la final, con unos números en los cuatro últimos partidos como no se habían dado en muchos años.

No sé si podrá con King James cada año, pero está claro que, tarde o temprano, su nombre va a figurar en la lista de ganadores del Maurice Podoloff trophy.


No descarto que por fin sea esta, la temporada elegida para Tim Duncan para mostrar que tiene sangre en las venas. Va tan sobrado y relajado en la temporada regular, que empiezo a dudar si verdaderamente merece estar aquí pero, sin duda, es un claro aspirante al premio.

Ganador en las ediciones del 2002 y 2003, es el único jugador en activo que ha logrado dos nominaciones. Junto a tres anillos, está claro que va sobrado de currículum, pero a más cantidad más elogios. Así pues, si logra un buen récord y buenos números con los Spurs, podría tranquilamente ganar el tercero.

Aún así, visto como se pasea en los últimos tiempos, creo que su condición será la de aspirante, y el esprint lo dará como siempre en los Play-Offs.

NO ME SORPRENDERÍA:

Carmelo Anthony (Denver): Vistas sus campañas con los Nuggets, sin duda no hay que subestimarle como candidato. Este año All-Star seguro, y veremos la que puede liar en Colorado.

Tracy McGrady (Houston): No creo en él y no me gustaría (no soy muy fan de los Rockets), pero creo que candidatura la tiene, basta con ver su historial en la liga.

Kevin Garnett (Minnesota): ¿Por qué no? Después de todo tiene grandes números, ha ganado uno y los Wolves podrían dar la sorpresa. O sea, que poco que hacer pero su nombre tampoco debe descartarse.

Vince Carter (New Jersey): Sería muy sorprendente, y más teniendo en cuenta los últimos rumores de traspaso. Aún así, parece feliz en los Nets, y cualquier día puede volver a querer ser el nuevo Jordan.

Amaré Stoudemire (Phoenix): El máximo interrogante de la temporada, es sin duda en que nivel va a volver el número 1 de los Suns (antes llevaba el 32). Si vuelve a ser el de antes, puede presentar también batalla a los grandes de la liga.

Steve Nash (Phoenix): Dos premios en los últimos tiempos le avalan, pero no creo que se dé un tercero. Más que nada, por el tipo de jugador que es, el compañero que se ha recuperado, y por la sombra cada vez más alargada de Lebron James.

ME GUSTARÍA:

Paul Pierce (Boston): No estaría mal, ya que sería indicativo de la recuperación céltica.

Chris Paul (NO/Oklahoma City): Llegar y resolver, no creo que ocurra tampoco, aunque puede que lo consiga en el futuro.

Dwight Howard (Orlando): Que nadie lo descarte en un futuro, pero no creo que tan próximo.

Allen Iverson (Philadelphia): Con uno en el 2001, muy bien lo tendrían que hacer los 76ers para que repitiera. Por su parte, seguro que no va a faltar respuesta.

Ray Allen (Seattle): Tampoco creo que ocurra, pero simpatías hacia dos visitantes hacen que le otorgue un voto de fe.

Chris Bosh (Toronto): También improbable, aunque CB4 tiene todos los números para, al menos, volver al All-Star Game.

NO ME GUSTARÍA:

Chauncey Billups (Detroit): No me gusta el equipo, y menos que el sea el peor prototipo de MVP de la historia de las finales.

Jermaine O'neal (Indiana): Dejando aparte el equipo, no me gusta demasiado Jermaine y no es de mis favoritos a un premio que no temo demasiado que gane.

Elton Brand (LA Clippers): El me cae muy bien, pero encuentro poco elegante ver figurar Clippers al lado de un MVP, no le veo lógica.

Gilbert Arenas (Washington): Es de dominio público que no me gustan los Wizards (como franquícia, ningún problema con el equipo) y el tampoco demasiado.

Sunday, August 27, 2006

Un caluroso verano

Campeones de la NBA en la temporada 2005-06, los Heat pueden presumir de ser el equipo más joven de la liga con un campeonato, pues nacieron en el mismo año que este lobito: 1988.

En aquella primera temporada de 15 victorias Kevin Edwards y Rony Seikaly eran los que apuntalaban una franquícia que por entonces poco prometía. Algo grande se estaba cociendo, un año después con la llegada de Glen Rice, que serviría años más tarde para traer a Alonzo Mourning.

Los primeros Play-Off llegarían en el año 1994 con Rice, Steve Smith y Seikaly a un gran nivel, y la correcta aportación de Baby Jordan (Harold Miner). Algo no fue bien un año después y tuvo que llegar Pat Riley y revolucionar al equipo con Mourning y Hardaway como lideres del proyecto. Los Magic estaban arriba, pero los otros de Florida tenían más de una carta escondida.

Un año después llega la primera final de conferencia, y la primera batalla ante los Knicks; la única que ganó Miami. Majerle, Lenard y un hombre que me trae grandes recuerdos, el jugador con mejor progresión del año 1997, Isaac Austin, y el titular que ilustraba su artículo en el número 2 de American Basket (Sangre Sudor y Lágrimas).

En el siguiente la segunda pelea entre los titanes de ambos equipos, y ex-compañeros (Mourning y Johnson), trajo consigo una temprana eliminación en Play-Off, para un equipo que quería plantarles cara a los Bulls. Un año después, con el Lock-Out, volverían a las andadas con un Heat-Knicks, pero en muy distinta situación: los de Miami como primeros del este, y los Knickerbockers como los octavos de conferencia. Otra pelea y la eliminación de un favorito al título, y con el jugador que quedó segundo en la votación para el MVP: el infatigable Mourning.

En el 2000 más de lo mismo. La enfermedad que contrajo Mourning y la decadencia en su juego de Hardaway fueron minvando la competividad de la franquicia, que entró en una profunda depresión. La salida, con extraordinario resultado, traerse un chaval de Marquette con el número 5 del Draft, para acompañar a Lamar Odom y Eddie Jones: Dwyane Wade.

El eléctrico escolta dio un giro de 360º a un equipo que pintaba a depresión, y clasificó a la franquícia de los Heat para los Play-Off. Una vez allí tomó las riendas del juego y logró eliminar a los New Orleans Hornets en su último año en el este y llegar a segunda ronda contra los Pacers, el equipo con mejor récord de la conferencia. Había nacido una estrella, pero pocos sospechaban que tambien una leyenda.

En el verano del 2004 los Heat son los elegidos de entre los 29 equipos para recibir en traspaso al pívot más dominante de la historia (no se me ofendas por el comentario Wilt, los dos sabemos que está por debajo del otro): Shaquille O'neal. Las lesiones hicieron estragos en la final de conferencia y aún forzar el séptimo partido ante los vigentes y sanos campeones, se quedaron a las puertas de la final; Stan Van Gundy había fracasado, o esto se debió pensar en los despachos.

Dulce es la venganza, volvieron a llegar y esta vez doblaron a un equipo que no se mostró ni más ni menos como el mejor de la temporada regular. Pat Riley había vuelto al equipo en medio de la temporada, y pretendía ser el segundo entrenador en ganar un anillo sin haber estado con el equipo desde el principio. El primero tambien había sido él.

El equipo generaba muchas dudas, desde buen principio y hasta el sexto partido de la final. Aún habiendo ganado tres partidos seguidos, pocos eran los que creían que los Heat se alzarían con el título. Pero aquella frontera que separa los hombres de los dioses se abrió para devolver a Dirk a donde le corresponde, y situar a Dwyane Wade en el olimpo. Y el 33 de los Heat, despues de muchos años de fidelidad, tenía su recompensa, que se verá reflejada pronto en el techo del American Airlines.

¿Primero de muchos? Esto se tratará más adelante, en el previo de la temporada.

Wednesday, July 12, 2006

Las raíces del lobo

Aprobechando una tarde que se presenta lluviosa, aquí doy algunos datos sobre mí para que me vayaís conociendo, mi tarjeta de presentación:

Como se ve arriba, mis equipos son Minnesota, LA Lakers, Chicago y Miami. Sigo la NBA desde la temporada 96-97 (que lástima perderme la del 72-10). Por aquel entonces iba con los Bulls, pero en el All-Star del 98 en NYC mi jugador favorito pasó a ser Kobe Bryant, por el descaro y la juventud con que llegaba a la liga. Desde el fallecimiento de los Bulls me pasé a los Lakers de mi tío, aunque mi padre era un Celtic...disfruté de lo lindo con aquel equipo hasta el año 2002, en el que incluso me decanté por los Kings en la final de conferencia. Con la llegada de Malone y Payton me empezaron a aburrir, y me pasé a los Wolves durante aquel año. Garnett fue el segundo jugador del que tuve camiseta, y otro de mis grandes ídolos.

Aquel Play-Off me dejé llevar por los Wolves y por los Heat, que llegaron con gran mérito a segunda ronda en el este. A partir de aquel momento, el cambio estaba hecho. En verano llegó O'neal, pero no terminaba de convencerme. Mucho más me gustó este verano la llegada de White Chocolat, ver a Mourning de nuevo, no echar de menos a Eddie Jones...tambien Derek Anderson, que llegó a medias, y no ha sido aprovechado. Campeones, mi deseo se ha visto cumplido, aunque con Wade me huelo a dinastía...Siempre que Garnett no haga nada al respecto, cosa que ahora mismo dudo.

Además, el tercer uniforme de los Wolves es el que más se asemeja en colores al de mi penya, verde y negro, otro motivo por el que nunca me defraudará el equipo de Minneapolis.