Showing posts with label Howard. Show all posts
Showing posts with label Howard. Show all posts

Monday, May 18, 2009

Galaxia liguera

Negar que la NBA es una liga de nombres sería dar la espalda a la realidad. La liga vende un producto, y sus estrellas son el gran embajador de este a lo largo de los Estados Unidos y todo el mundo. Aún así, como en el universo, hay estrellas que mueren para dejar paso a las nuevas. Con este artículo resucita una estrella muerta, Los lobos de Taylor, y espero que no quede en mera anécdota.

Dividiré el artículo en cinco apartados. En el primero me centraré en aquellos nombres que creo que merecen la consideración de superestrellas. Son quienes aparecen en las quinielas de MVP's y generalmente son los máximos candidatos a titulares en el All-Star. Luego hay aquellas estrellas que están un escalón por debajo, pero merecen la consideración. Entre ellos hay un subgrupo, aquellos que a día de hoy no sabrías como calificar. Tanto pueden acabar en las estrellas apagadas dentro de un año como estar en las estrellas o superestrellas. Finalmente, aunque no menos importante, haré mención a los nombres que se perfilan como futuras estrellas (o superestrellas) de la liga.

SUPERESTRELLAS

Kevin Garnett (Boston Celtics): Está próxima su caída de la lista, pero los Play-Offs de los suyos sin él no han hecho más que reforzar mi tésis. A día de hoy es más liderazgo que números, más espíritu que estadística, pero su influencia en el equipo de Massachussets es innegable. Quizás sea su último año, pero creo que no puede faltar en este apartado.

Lebron James (Cleveland Cavaliers): La estrella más brillante del universo, tanto que incluso sus compañeros de apartado tiemblan por lo que "La Bestia" les privará en lo que les queda de carrera. Quizás muchos de los que comparten consideración de superestrella sean los Barkley, Ewing o Malone de turno, a la sombra de Lebron como ellos lo fueron en su día con Jordan. El primer anillo está al caer, pero no es ahora el turno de recordaros que "yo lo dije".

Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks): Como con Garnett he tenido mis dudas, pero creo que a día de hoy sigue siendo indiscutiblemente uno de los mejores jugadores de la liga, con unos recursos inauditos en alguien con su físico. Es un ejemplar único, y lo triste es que se le dé por retirado cuando aún no ha llegado a la treintena. "Su tiempo ha pasado", dicen algunos. "Quizás", digo yo sin atreverme a hacer leña de un arbol que aún no ha caído...

Kobe Bryant (Los Angeles Lakers): Antes de empezar la serie contra Denver sus detractores vuelven a las andadas. Los mismos que se escondían bajo las piedras hasta que acabó la final contra Boston vuelven a la carga, achacándole lo de siempre. Quizás el destino de Bryant sea retirarse como un gran anotador y el mejor complemento de la historia en un equipo campeón. Es mi gran ídolo, aunque muy a mi pesar hoy apueste por Denver en la final o, en caso que no sea así, con Lebron venciendo a otro caso más de "el que pudo ser el más grande"...
Dwyane Wade (Miami Heat): Por si tras su pasada campaña alguien tenía dudas, Dwyane Wade vuelve con su mejor versión. No es el padre modelo que muchos quisieran, pero aquí se evaluan sus méritos en cancha, donde ha cumplido con creces. No solo hemos visto al Wade de las finales, sino a un jugador incluso superior a aquel. Habrá que ver como se mueven los Heat entorno al líder, pues hay un proyecto en Chicago la mar de atractivo y no hace falta recordar que Flash es de ahí...

Chris Paul (New Orleans Hornets): Tras su serie contra Dallas me entran las dudas respecto a Chris y su condición de base más decisivo de la liga. Últimamente soy más de Deron, y mentiría si no reconociera que a lo largo de esta postemporada estoy haciendo reverencias día tras día a Chauncey Billups. Aún así lo de Chris Paul esta temporada y antaño no tiene parangón histórico, con números al alcance de muy pocos y (sobretodo el año pasado) erigiéndose como uno de los mejores de la liga y motivo por el cuál los Hornets ganaron el primer título de división de su historia.

Dwight Howard (Orlando Magic): A pesar de considerarle sobrevalorado en algunos aspectos, no cabe duda que Howard es una máquina estadística y el principal motivo del respeto que impone el equipo que ha eliminado a los campeones en segunda ronda. Quizás Turkoglu sea más decisivo, pero negar que Howard es el "hombre" en Orlando es dar la espalda a la realidad. El tiempo dirá si Howard logra en Florida lo que O'neal y Hardaway no alcanzaron, en todo caso parece claro que estos Magic llegarán hasta donde llegue su jovencísimo líder...

Tim Duncan (San Antonio Spurs): Es grande, se hace mayor, ya no es el de antes... Argumentos que llegada la hora de la verdad el mejor alapívot de la historia se encarga de enterrar. Buena prueba de ello es que nadie respiró aliviado hasta que se confirmó que Ginobili no estaría en Play-Offs. Hoy los Nuggets y los Lakers son los finalistas del oeste, pero que nadie olvide cuál era la alternativa que daba más miedo en la conferencia y al jugador culpable de ello.

ESTRELLAS

Joe Johnson (Atlanta Hawks): Este año Joe Johnson ha dado el siguiente paso. Se ha asentado como un habitual en el fin de semana de las estrellas y, lejos de lo que pensaban la mayoría de analistas, ha llevado a su equipo a segunda ronda, donde nada ha podido hacer para frenar el intento de "Fo Fo Fo Fo" por parte de Lebron James. Le comparo con los nombres de esta lista y no me cabe duda: Johnson merece un sitio en el Top 20 de la liga, Top 25 teniendo en cuenta algunos de los nombres que figuran en otras.

Paul Pierce (Boston Celtics): Una sombra de lo que vimos por parte de The Truth antaño. El tiempo ha demostrado que el alma de este equipo, el centro, es Kevin Garnett. Por otra parte, en los momentos decisivos ha sido Ray Allen el que ha dejado recuerdos imborrables para la retina. Con todo, Paul Pierce merece todo el respeto del mundo y más, y no debe darle por muerto porqué aún tiene batallas que librar como capitán y leyenda del mejor equipo de la historia.
Ray Allen (Boston Celtics): Como todo tirador tiene sus más y sus menos, pero hace de cada parábola un arte y solo la muerte puede cortar su idilio desde los siete metros con el aro. Lo de la serie ante Chicago fue una muestra más que hay que rendirse a su figura, para mi indiscutiblemente el mejor tirador de la historia de la NBA.

Carmelo Anthony (Denver Nuggets): Como Johnson, en estos Play-Offs hemos asistido al siguiente paso por parte de Carmelo Anthony. En un juego mucho más ordenado que antaño al lado de Allen Iverson Melo ha encontrado su mejor versión. Letal como tirador ha visto como ya no recae en él toda la responsabilidad, siendo ahora una pieza más, aunque sin dejar de ser la más importante.

Chauncey Billups (Denver Nuggets): Hay que rendirse a su figura. Todo cuanto diga quedará en morralla al lado del artículo que le dedicó ESPN hace poco, de quitarse el sombrero. En un abrir y cerrar de ojos los Nuggets pasaron de candidatos a lotería a equipo respetado, si bien la consideración de aspirantes no les ha llegado hasta bien avanzada la postemporada. Hoy en día nadie duda de ellos, incluso el frío de Colorado ha penetrado en la urbe angelina. Séptima final de conferencia consecutiva para Billups, que condena a Iverson a otro apartado que repasaremos más adelante...

Yao Ming (Houston Rockets): Sin McGrady al lado le tocó a la muralla china ejercer de líder de los Houston Rockets, que lograron su mejor clasificación de la década. En California han sudado sangre para eliminarles, a pesar que fue Aaron Brooks y no Yao el principal motivo de ello. Aún así nada ni nadie puede discutirle a Ming su condición de segundo mejor pívot de la liga.

Pau Gasol (Los Angeles Lakers): Sigue siendo discutido por lo de siempre, una dureza que se deja ver de vez en cuando y la fama de no jugarse demasiados balones, algo que por otra parte no tiene porqué ser un defecto. Por si había dudas Gasol se ha encargado de disiparlas esta temporada. Es uno de los mejores alapívots de la liga y está en situación de ganar el campeonato, hito que de lograrse sería con una importancia capital por parte del catalán.

Brandon Roy (Portland Trail Blazers): Un paso más en su tercer año en la liga, en el que ha logrado asentarse entre los mejores jugadores de la misma. Oden fue un número 1 del Draft i Aldridge el 2 en el anterior, pero como Clyde Drexler en su día es a día de hoy un escolta quién determinará el porvenir de la franquícia de Oregon. Brandon Roy, brillantemente traspasado a Portland por parte de Minnesota, un jugador decisivo cuyo próximo paso debe ser intentar (que no lograr) subir al grupo superior a este.

Tony Parker (San Antonio Spurs): El MVP de las finales de 2007 no fue una mera anécdota. Tanto en popularidad como influencia en cancha Tony Parker no ha parado de crecer desde que empezara su relación con Eva Longoria, y a día de hoy ya nadie duda de cuál es el relevo natural de Tim Duncan como líder de los Spurs. Impecable a nivel estadístico sigue teniendo en el tiro una cuenta pendiente, objetivo que de alcanzarlo podrían convertirle en el mejor base de la liga.

Deron Williams (Utah Jazz): El único de esta lista que nunca ha sido All-Star. En las últimas ediciones él y Carmelo son quienes más motivos tienen para quejarse, aunque en el caso de Deron han influído también inicios de campaña modestos, lesiones y una competencia infernal en su puesto. Haya sido considerado o no como All-Star lo que todo el mundo parece ya tener claro es que el base es un más que digno heredero de John Stockton, mucho más completo que este en muchas facetas e incluso comparable a nivel de liderazgo e impacto. Determinará el porvenir de los Jazz el paso que marque el ex de Illinois, sin duda el jugador franquícia en años venideros del equipo mormón.

ESTRELLAS EN STAND-BY

Vince Carter (New Jersey Nets): Nadie se atreve a descartarle del olimpo (a diferencia de su primo). Realmente ha firmado una gran temporada, liderando el vestuario de los Nets y demostrando sus dósis de estilismo y hombre decisivo. Aún así no es suficiente para seguir siendo considerado como uno de los mejores de la liga, aunque tampoco para considerarlo acabado. Quizás este verano reciba la suerte "Garnett-Allen" en forma de traspaso, estando aún a tiempo de demostrar si su estrella sigue brillando o hace tiempo que dejó de hacerlo...

Amare Stoudemire (Phoenix Suns): No volveremos a ver el Stoudemire de los Play-Offs de 2005, esto lo tenemos claro. Ser la tercera opción en el jerárquico ha sido un golpe duro para alguien que aspiraba a serlo todo, un alapívot total cuyo juego y evolución se estancaron con una lesión de por medio. Siempre quedará la duda de lo que pudo llegar a ser, pues a pesar de su juventud no me atrevería a aventurar que Amare abandone esta lista, y si lo hace no creo que sea para estar en las dos de arriba por desgracia...

Chris Bosh (Toronto Raptors): Si había dudas sobre su capacidad de liderazgo se han disipado, aunque en negativo claro. Bosh huele a Pau Gasol de la vida, hombre complementario en un equipo aspirante. Como líder ha fracasado, aunque por otro lado siempre le quedará el consuelo de decir que no tenía piezas al lado para aspirar a más. Febrero o verano del 2010 serán clave, con Cleveland y Miami en el punto de mira siempre que Chris se haya dado cuenta que en solitario nunca aspirará a nada que no haya logrado ya en Toronto...

Carlos Boozer (Utah Jazz): ¿Hombre para liderar a un equipo o para engordar la propia cuenta corriente con números de los considerados "de mentira"? La final de conferencia en 2007 no hizo más que hacer crecer la leyenda de Deron Williams, pero la opinión que se tenía de Boozer no varió un ápice. A medida que el aburrimiento se convierte en costumbre entran dudas, que no tardarán en disiparse cuando el ex de Duke firme un nuevo contrato y confirme o entierre los temores que hay alrededor de su figura.

Gilbert Arenas (Washington Wizards): Muy próximo a engrosar la lista de estrellas que se apagan o ya se han apagado, recibe su oportunidad en este grupo puesto que en los últimos tiempos no ha podido demostrar en qué categoría está realmente. Sea jugando de escolta con Ricky Rubio al lado o como playmaker de los Wizards su evaluación llegará el próximo curso, pues en esto no ha podido siquiera comparecer a examen.

ESTRELLAS EMERGENTES

Rajon Rondo (Boston Celtics): Se le miraba con lupa antaño y demostró sobrada capacidad para ser el director de orquestra de un equipo campeón. Las estrellas bien alimentadas y él sin arrugarse en momentos puntuales que se le necesitó. Era un gran paso, aunque pequeño con el agigantado que ha dado este año. Candidato al All-Star, su mítico duelo con Derrick Rose dejará mella en la historia, acercándose a un promedio de triple doble a lo largo de una serie sin parangón en los últimos tiempos.

Derrick Rose (Chicago Bulls): Michael Beasley y OJ Mayo aparecían como cabezas de serie en la carrera hacia el ROY, o esto se transmite de las apuestas previas al inicio de la campaña. En el caso de Rose pesaban compañeros de equipo como Deng, Gordon o Hinrich, un trío con mucha experiencia a sus espaldas y miembros de la generación Baby Bull. A pesar de todo poco tardó Derrick en demostrar quién es el hombre a seguir en años venideros, y por si alguien no siguió su espectacular fin de campaña guardó lecciones para cuando más importa, los Play-Offs.

Danny Granger (Indiana Pacers): Nada más poético que un alero con el 33 liderando a los Pacers. Danny Granger es seda pura, con un tiro y estilo de juego que me remite al McGrady del perímetro, no a su versión explosiva. Habrá que rodearle como es debido, pero junto a Jefferson ha confirmado esta campaña que con él se puede ir a cualquier guerra.

Andrew Bynum (Los Angeles Lakers): No centraré mi análisis en los presentes Play-Offs del presunto nuevo novio de Rihanna, algo que por otra parte le podría catapultar incluso a la categoría de superestrella. Referencias del corazón aparte Bynum apunta maneras como futuro mejor pívot de la liga en poco tiempo, o como mínimo candidato a discutirles el cetro a Ming, Howard y, de confirmar las altísimas expectativas, Oden. El año que viene será clave para ver si queda en mero candidato o Drew es, moldeada por Abdul-Jabbar, una realidad.

Al Jefferson (Minnesota Timberwolves): Sea como pívot o alapívot el deplorable futuro de los Wolves pasa por sus manos. Y soy crítico porqué realmente no veo vida mucho más allá de su figura y el limpiador de tableros Kevin Love, cuya incidencia dudo que vaya más allá de unos excelentes números por minuto jugado. Espero que haya suerte con las bolitas, aunque vistiendo tan mal no sé yo si lo merecemos...

Devin Harris (New Jersey Nets): Nuevo base de moda en la liga, discutiéndole a Carter la condición de líder en New Jersey y dejando en evidencia el error en haberle traspasado a cambio de Jason Kidd. En los próximos tiempos tiene la responsabilidad de asentarse en el All-Star y aspirar a llevar a los Nets a Play-Offs. La competencia y poca profundidad del equipo hacen que el segundo objetivo se presente más complicado que el primero, aunque con jugadores como Rondo, Rose, Mo Williams, Nelson, Arenas o Calderón en su puesto estar en Dallas 2010 tampoco será tarea fácil.

Kevin Durant (Oklahoma City Thunder): El gran candidato a subir un peldaño el año que viene. De no ser por su juventud y la situación de su equipo podría estar ya considerado como estrella, algo que por otra parte no tardará en quedársele pequeño. Solo me sabe mal que vista la horrenda camiseta de los Thunder, una aberración sin historia ni principios que para mí no merece figurar en ningún libro de historia. De momento el nombre de Kevin Durant está en la lista de un premio, y no es Oklahoma City Thunder el equipo que presumirá de haberle coronado rookie del año.

Andre Iguodala (Philadelphia 76ers): Ha dado guerra a los Magic, algo que a la postre ha ganado en mérito viendo la serie de estos ante los Celtics. A principios de campaña Brand se perfilaba como el líder de estos Sixers, con Miller como cerebro y Thaddeus Young como promesa. Iguodala se encontraba en tierra de nadie, sin los suficientes galones como para autoproclamarse líder de este equipo, algo que a día de hoy no creo que nadie dude. De él depende llegar a un nivel superior, enfundado en unas camisetas nuevas que hagan justícia a la legendaria historia de los Philadelphia 76ers.

ESTRELLAS APAGÁNDOSE

Allen Iverson (Detroit Pistons): Sus detractores hacen sangre de forma despiadada. Se da una relación inversamente proporcional entre el crecimiento de la unanimidad entorno la figura de Billups y las acérrimas críticas con Allen Iverson como blanco. El legendario pequeño anotador parece haber pasado a mejor vida, y tendrá en el ego su peor enemigo este verano. A día de hoy no está para liderar un proyecto ganador en solitario, y solo se entiende un renacimiento de sus cenizas en caso de renunciar a su rol habitual y caer al lado del Bryant o James de turno buscando el anillo. Por cierto, mi apuesta personal es que firmará con los Celtics, ahí queda...

Tracy McGrady (Houston Rockets): El gafe es descomunal, la sensación universal. El mejor McGrady hace tiempo que dejó de estar entre nosotros, lastrado por un infinito historial de lesiones y quizás agravado por unas expectativas que nunca llegó a alcanzar. Es innegable que la mejor versión de los Rockets este año se ha visto con él vistiendo de traje, aunque también sería de justícia recordar que era T-Mac el que vestía de corto durante la racha de 22 victorias consecutivas el año pasado. Quizás el problema es que el esquema del equipo está hecho solo para uno. O él o Yao deberían salir, y está claro a quién apunta el dedo.

Baron Davis (Los Angeles Clippers): Como apunté en su día no sé si en el blog o en algún foro su fichaje por los Clippers responde a la llamada hollywoodiense. Con pinitos y e intentos en el mundo del cine Baron Davis renunciaba al sueño del anillo a cambio de estar más cerca del gran circo. Es cierto que en primera instancia quería quedarse en los Warriors, pero no lo es menos que fichar por los Clippers no da muy buena imagen sobre su ambición, por más que el proyecto pareciera atractivo a primera vista.

Jermaine O'neal (Miami Heat): Estrepitoso fracaso el suyo en Toronto y Miami. También con lesiones de por medio Jermaine deja atrás sus gloriosos días como jugador franquícia y su breve estancia en el club de "secundarios de lujo". Carne de banquillo o titular con un rol inferior a su contrato O'neal se perfila como uno de tantos casos ha habido en la liga, la de jugadores que nunca alcanzaron la cima por más que se acercaron a ella...

Elton Brand (Philadelphia 76ers): Habrá que ver como vuelve el año que viene, aunque no tengo ninguna duda en qué no lo hará como la referencia de los Sixers. Iguodala es el hombre, Brand es un apodo que dudo que pueda volver a cumplir y, eso sí, un complemento de auténtico lujo por inteligencia en cancha, modales, capacidad de liderazgo... Vamos, lejos de estar acabado quiero resaltar con esta presencia en la lista que sus días como jugador franquícia parecen haber llegado a su fin.

Shaquille O'neal (Phoenix Suns): La temporada que se ha marcado le harían digno de engrosar el club de estrellas de la liga, incluso superestrella teniendo en cuenta que venía de haber tocado fondo. Cuando el físico ha aguantado ha dejado destellos del Shaq imparable que nadie olvidará, demostrando que aún puede convertir un equipo aspirante en candidato y un candidato en favorito. Huele a que O'neal cambiará de camiseta por última vez, con Mavericks y Hornets como principales interesados según ha trascendido hasta hoy.

Steve Nash (Phoenix Suns): No ha hecho mala campaña, de hecho él y Shaq son el principal motivo por el cuál los Suns lucharon hasta final para alcanzar la postemporada. Es más, la hubieran alcanzado sin ninguna duda de no haber sido por el experimento Terry Porter. Aún así parece claro que Nash ha abandonado, quién sabe si definitivamente, el top de mejores jugadores de la liga. Seguirá en el de mejores bases con permiso de los jóvenes, pero poca cuerda le queda al que fuera MVP de la liga en 2005 y 2006...

Otros nombres que podrían haber aparecido por aquí:

Josh Smith, Ben Gordon, Mo Williams, Josh Howard, JR Smith, Rip Hamilton, Rasheed Wallace, Ron Artest, Rudy Gay, OJ Mayo, Michael Redd, David West, David Lee, Hedo Turkoglu, Jameer Nelson, LaMarcus Aldridge, Kevin Martin, Manu Ginobili, Shawn Marion, Caron Butler y Antawn Jamison.

Wednesday, March 26, 2008

Magia que me sabe a poco

Se vislumbra a lo lejos el fin de esta serie que empecé sin creerme que nunca llegaría a acabar. Es turno ahora para los Orlando Magic, equipo por el que han desfilado un sinfín de estrellas de la liga desde su creación pero que no ha podido levantar aún el trofeo Larry O'brien. Shaq, Penny y T-Mac fracasaron en su intento; ¿triunfará Dwight Howard?

En este análisis intentaremos dar respuesta a esta pregunta, aunque solo el tiempo dirá si estamos (yo y los que lo leais) en lo cierto. Y es que ya se sabe, son muchos los aspirantes cada año, pero corazón de campeón lo tienen muy pocos, como demuestra que desde el 87 solo Riley, Daly, Jackson, Tomjanovich, Popovich y Brown hayan ganado el anillo como técnicos, o que desde el 1999 Duncan y Shaq se hayan ido alternando presencias en las finales...

Plantilla actual: Vacilar a los Pistons y terminar cayendo en primera ronda fue, de alguna manera, el principio del fin de Tracy McGrady en Orlando. La 2003-04 terminaría con los Magic cerrando la tabla clasificatoria global, llevándose como premio el número uno del Draft. McGrady acabaría en Houston a cambio de Steve Francis, dando paso así al gigante que debía liderar a la franquícia la próxima década y mucho más allá.

Un Okafor más hecho le robó protagonismo en su año rookie, incluso Ben Gordon acapararía más flashes que él. Ni así los más críticos podían cebarse con los Magic, plenamente conscientes de que Pat Ewing estaba modelando algo muy grande, como quedaría patente ya en su tercer año en la liga y, muy especialmente, en esta misma temporada...

La explosión definitiva de Howard como uno de los tres mejores pívots de la liga (junto a Amaré y Yao) coincide cronológicamente con el mejor Turkoglu posible y la llegada de Rashard Lewis. Es el triumvirato estelar quién catapulta a los Magic a lo más alto, junto a un back-court que con Nelson y Bogans genera muchas dudas.

Tampoco es que haya mucho en el banco, visto que gente como Dooling, Evans, Arroyo, Cook y Foyle son quizás las cinco piezas más importantes de la rotación. Con Reddick desaprovechado en un rincón del banco y conocedores del potencial de Garrity poco más hay que destacar de entre la nada que ya ha sido presentada. Cabe añadir a favor del banquillo de este equipo que no tendría tan mala pinta si Tony Battie no se hubiera lesionado....

Nombres en mano queda claro que esta no es una plantilla que aspire a todo, ni mucho menos. Ahora están por encima, pero su condición de tercer clasificado no debe cegarnos. Este equipo es infinitamente inferior a los Cavaliers, incluso me atrevo a decir que veo muy factible que Wizards, Raptors o 76ers les eliminen en primera ronda.

Cuerpo técnico: La vuelta al pasado glorioso con Brian Hill no resultó tal, así que en verano tocaba poner un ojo en el mercado de entrenadores para sustituirlo. Atónitos vivimos uno de los grandes culebrones del verano, equiparable quizás al que protagonizó José Antonio Camacho con el Madrid (nunca pensé que Camacho tendría cabida en mi blog, y ya van dos tras su aparición en el blog de Juanejo). Con esto me estoy refiriendo al culebrón Donovan, bicampeón con Florida y que renunció a entrenar tras haberse confirmado su fichaje.

Llegaría de rebote Stan Van Gundy, que por lo visto ya se ha cansado de pasar tiempo con su familia. Técnico de perfil medio, con mucha mejor acogida que la de su hermano pero con mucha menos experiencia. Implecable trabajo el suyo hasta el momento, llevando al podio de la conferencia pobre un equipo que, como ya he expuesto, creo que cuenta con un potencial muy limitado, por mucho Dwight Howard que esté en ella.
De momento no tengo ninguna queja de él, algo que no puedo decir del GM, Otis Smith. Y es que alguna culpa tendrá en el famoso episodio Donovan, pues no recuerdo en mi etapa de aficionado de la liga algún caso similar al del entrenador de la universidad de Florida. En fin, voy a suponer que esto no es culpa suya porqué no es el único cartucho que tengo para acusarle.

Y es que un GM capaz de malgastar un número once del Draft en un jugador que no sabes si va a venir (Fran Vázquez en 2005) merece más bien poco respeto, más teniendo en cuenta que jugadores de la talla de Rashad McCants o Danny Granger no fueron elegidos mucho más abajo... Me ahorraré seguir hablando del tema porqué esto ya queda muy lejos, hay episodios mucho más recientes que me dan argumentos en contra de su gestión.

Si pensabas en el contrato que le firmó a Rashard Lewis este verano has acertado, movimiento maestro que te resta capacidad de movimiento en los años venideros de cara a mantener contento a Dwight Howard. Por el momento Shard es un tercer espada, y lejos de complementarse con los otros dos convirtiendo a Orlando en un equipo demoledor más bien está pasando desapercibido, firmando numerazos pero desapercibido al fin y al cabo...

Imagen: De los equipos que llegaron a la liga entre el 1988 y el 1989 son los que más han cambiado, de forma discreta en la mayoría de ocasiones pero se han ido renovando. Empezaron marcando tendencia con los uniformes a rayas de sus orígenes, los segundos que veía la liga en su historia tras el experimento iniciado por los Hornets un año antes. Otros no tardarían en subirse al carro, todos ellos durante los locos noventa (Bulls, Rockets, Pacers y Raptors).

Celebraron el décimo aniversario cambiando a un diseño que mantenía la línea anterior pero eliminaba las rayas. Explosión de azules y logos hábilmente disfrazados con el fondo, seguían levantando opiniones favorables y contrarias a partes iguales, aunque asentaban unos colores y logos que parecían destinados a cambiar poco a lo largo de los años.

Llegaría otro aniversario, acompañado también de sus correspondientes uniformes nuevos. Mucho más sencillos, de corte universitario y serio, parecen destinados a permanecer como el diseño definitivo en la franquícia. O parecían, y es que de cara al veinte aniversario en la liga que se celebrará el año que viene corren infinidad de rumores sobre un cambio...

¿Uniformes nuevos? ¿Renovación total, logo incluído? ¿También los rumores? La especulación ha comenzado, personalmente me temo una gama de distintos azules a lo Nuggets, Jazz o Grizzlies, con el azul que han tenido hasta ahora como referencia y el azul marino sustituyendo el negro como color de acento. ¿Por qué me temo esto? Respuesta fácil, y es que todos sabéis aquella estúpida norma según la cuál la NBA prohibe los uniformes negros como alternativos (debido a la proliferación exagerada que hubo en los noventa, algo que pasa con el azul marino en esta era).

Por cierto, me temo también un cambio de logo, o al menos espero que cuando renueven lo hagan. Y es que creo que es algo común, pero por si solo es impresión mía hagad un ejercicio. Pensad en todos los logos de la liga y daros cuenta que el de Orlando no os viene a la memoria. No se si es por exceso de elementos, poca claridad, pero el caso es que es el único logo que no me atrevería a dibujar ni de forma rudimentaria sin mirarlo antes. Pensad en ello, el logo de Orlando es de los menos definitorios de la liga...

Potencial futuro: Hasta el año pasado pensaba que pasaba directamente por la pareja Howard-Nelson, pero este temporada me ha dejado muchas dudas. Y es que Jameer es un jugón, pero ya no le veo la condición de futuro All-Star que le veía el año pasado, ni siquiera le veo ya como uno de los mejores bases titulares de la liga. No sé si la muerte de su padre tiene algo que ver en su rendimiento, pero renovado su contrato no parece que el futuro de Jameer sea tan brillante (dentro de sus posibilidades) como parecía.

Lo que si está claro es que el futuro de los Magic pasa por las manos de Dwight Howard, pero es evidente que él solo no llegará a nada. Es una mole físicamente, suma dígitos en puntos y rebotes con suma facilidad y desde este mismo año merece ser considerado como una superestrella de la liga. Aún así, cabe recordar que los grandes pívots siempre han ido acompañados de buenísimos complementos para lograr el anillo (de Robertson a Wade).

No creo yo que Turkoglu sea el factor diferencial que llevará a Howard al campeonato, igual que no veo a Rashard Lewis ser lo bastante decisivo y maduro como para asumir el rol que por contrato le correspondría. Ambos (como Nelson) son muy buenos jugadores, con posibilidades de flirtear con el All-Star de vez en cuando pero no más.

Mi conclusión es que el actual proyecto puede aspirar como máximo a llegar a segunda ronda, y que los Heat de Wade o el ilusionante proyecto de Atlanta no tardará en pisarles los talones y superarles en temporades regulares venideras. Howard es el futuro, sí, pero con complementos como los que tiene ahora mucho me temo que el porvenir de los Magic será tan laureado como lo ha sido su pasado...

Lo que yo haría: Huiría como Donovan y no me embarcaría en el proyecto, pues las posibilidades de fracaso son totales con lo que hay ahora, le pese a quién le pese. Firmarle a Rashard Lewis un contrato por el cuál percibe casi el doble de lo que merece (y que cualquier GM con cabeza le hubiera ofrecido) es echar por la borda las esperanzas en un plazo de cinco años, con lo cuál Howard tendrá que esperar a su madurez baloncestística para sumar algo más que presencias en el quinteto ideal y puede que algún MVP.

Con lo que hay ahora el margen es nulo, puesto que la temporada de Turkoglu le descarta como pieza de cambio, algo que en los casos de Lewis y Nelson ocurre debido a sus contratos. Te quedan por ofrecer piezas como Evans, Arroyo, Dooling, Bogans, Battie, Reddick, Foyle... Si debe llegar algo bueno debe ser vía agencia libre (con cero margen de maniobra) o vía Draft (para terminar eligiendo un jugador que ficha por el Akasvayu o un tirador excelso sin físico para jugar en la liga). Complicada tarea la de Otis Smith, pero mucho más la de quién sustituya un patán de este calibre cuando el actual proyecto se vaya a pique y se decanten por un relevo...

Lo que se comentó en su día: Repasaba brevemente la historia de los Magic de Orlando, equipo de mi quinta, con lo cual no necesitaba buscar información ni nada. Como frase definitoria una más que obvia y evidente: "Y a partir de ahí, ¿quien sabe?... Será la magia de Howard, la que nos de la respuesta". Fácil de decir por aquel entonces, la garantía de acertar sumado a su ambigüedad la convertían en una muy buena frase para terminar el artículo.
Por enésima vez Rafita sería el primero en pasarse, augurando un futuro mejor para un equipo que llevaba unos años de capa caída. El siguiente en pasarse sería otro clásico del cuál no se sabe nada, Pierce, cuyos comentarios vienen como respuesta a mi comentario en la misma entrada promocionando el artículo siguiente sobre los Kings (ahora no hace falta, pues es evidente que el próximo será de los 76ers).

El último en pasarse sería Wilt, afirmando con rotundidad que Howard explotaría en breves. Mención especial para este comentario, pues es conocido por la mayoría de aquí el conocimiento y predilección de Wilt hacia los pívots. Y en este caso, como no podía ser de otra manera, acertó, como Howard viene demostrando desde hará casi un año...

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/ms-magia-que-anillos.html

Conclusión: No sé si será una opinión generalizada, quizás esté solo en esto pero ahí va la mía: este equipo no se come un rosco hasta el 2012. Los actuales contratos serán el lastre que imposibilitarán construir un equipo ganador alrededor de Howard, que verá como estelares compañeros de generación como James, Wade e incluso puede que Iguodala o Bosh acaparan la atención llegados los Play-Offs.

Puede que me equivoque, pero esta es mi impresión a día de hoy. El actual proyecto tocará techo este mismo año o el siguiente, pero si algo solo funciona a medias acaba por no funcionar, la motivación no será la misma el año que viene que esta... Resumiendo, pienso que el destino de los actuales Magic es parecido a la trayectoria que ha seguido Washington con Arenas, una segunda ronda de vez en cuando pero nada más...

Wednesday, December 26, 2007

Candidatos con miedo escénico

Seguimos con nuestro escrupuloso e inalterable orden alfabético la serie de análisis de los equipos de la liga. Ya está colgado el resumen fotográfico que, por segundo año consecutivo, he decidido brindaros para commemorar las fiestas navideñas. Podéis echarle un ojo, está justo debajo de este artículo que sigue a continuación.

Como después de la C viene la D y la A va antes que la E, hoy toca el turno de los Dallas Mavericks. El equipo de Mark Cuban es el primero de los del oeste que pasa por mi particular esquema de análisis, mientras que una tercera parte de los del este ya lo han hecho. ¿Saldrá bien parado?

Plantilla actual: Loco como parecía el estilo de juego que imponía Don Nelson, como también parecía serlo la gestión de Mark Cuban desde el despacho. Cambios y más cambios que trajeron, entre otras joyas, a Dennis Rodman y su 70 por poquito tiempo, a Shawn Bradley como el anti-Shaq, Walker y Jamison como los grandes complementos del "Big Three"...

Tanta locura terminaría con la salida de Nash y la construcción de un proyecto al que el excéntrico propietario, por primera vez, ha dado confianza. Ni siquiera el fracaso ante los Warriors ha llevado a Cuban a cambiar a diestro y siniestro, como haría en la 2003-04 tras caer en primera ronda. Incluso tras la bochornosa actuación ante los de la bahía se ha contenido, dando una tercera, y quizás última, oportunidad al proyecto que gira entorno a nombres como Dirk, Avery, Jason o Josh.

Entre salidas algo discutibles como las de Nash o Finley el actual esquema Maverick se ha ido cimentando por sí solo, gracias a la progresión de jugadores elegidos en el Draft y buenas piezas que han ido saliendo de otras partes. Nowitzki, Howard y Terry forman el núcleo básico, y Dampier, Stackhouse, Diop, Jones y Harris son los secundarios que más protagonismo reciben por parte de Avery Johnson.

El plantel que aspirara a todo por enésima vez lo completan veteranos como Juwan Howard, Devean George o Trenton Hassell, mientras que jovenes como Maurice Ager, José Juan Barea, Brandon Bass o Nick Fazekas aprovechan las oportunidades que tienen en uno de los mejores equipos de la liga.

Mister Bonobús es listo, y administra a la perfección todas sus piezas a sabiendas que algún día puede necesitarlas. Ahora solo hace falta que el equipo olvide la remontada de los Heat y el ridículo ante los Warriors, y que aparte de aspirar a ser el mejor en la temporada regular ansíe demostrarlo donde más cuenta: en los Play-Offs.

Cuerpo técnico: De continuísmo nada; esta premisa quedó clara desde el mismo día que tomó las riendas. Avery Johnson había aprendido de Nelson, y en algunos esquemas pensaba seguir su camino. Sin embargo, estaba claro que el recién homenajeado base de los Spurs campeones quería imprimir su propio estilo en su segundo hogar baloncestístico tejano...

Creía que un estilo más similar a los Spurs daría a los Mavs el carácter ganador del que siempre habían pecado. No quería que pasara en Dallas lo mismo que en Sacramento, así que había que ponerse manos a la obra para dejar claro de qué manera iba a afectar el cambio y en que sentido transformaría el equipo de arriba a abajo.

La defensa y la inclusión de un poste tosco para dominar el juego interior (aquí es donde Diop o Dampier encuentran el sitio que nunca tuvo Bradley) eran los dos factores principales diferenciales respecto a la era Nelson. Si Payton no hubiera metido aquella suspensión y el maestro no hubiera superado el alumno el pasado abril, quizás hoy todos alabaríamos de forma unánime la labor de Avery...
En lo que a la dirección se refiere, el hijo del villano que el año pasado humilló a los Mavs sigue en casa. Donn Nelson es el General Manager, desapercibido bajo las alargadas sombras de Avery Johnson y Mark Cuban. Esto, y también los pocos movimientos destacables que ha habido ultimamente, son lo que quizás han hecho que haya tenido que buscar en el Google para saber que, aún a día de hoy, es el Mánager General y Director de Operaciones de los Mavs.

Ninguno de los dos debe temer por su cargo, aunque en el implecable currículum de Avery se contabilicen ya dos fracasos. Soy consciente que ante los Heat lo bordaron y que el tercero se les escapó incomprensiblemente, pero esto no les defiende. Un 67-15 y un 2-0 en una final no saben bien si no lo terminas con un Larry O'brien entre brazos, ¿verdad?

Imagen: Hicieron bien en abandonar el sombrero y modernizarse para el siglo XXI, aunque luego se excedieron con el peor uniforme de la historia de la liga (aquel metálico futurista horrible). Lo que encuentro feo es lo suyo con el verde, que aún no salir en el escudo lo utilizan para dar luz a un tercer uniforme que, como su precedente, no termina de convencer.

Los que sí lo bordan son el blanco y el azul oscuro, ambos preciosos gracias a los detalles grises y azul celeste, que aparecen en su justa medida para dar el toque de gracia y calidad al producto. Mi opinión personal es que el tercer uniforme, tal y como se configura la gama en el logo, debería ser azul claro. Si quieren verde que lo incluyan en el logo en otra ocasión...

Hablando del logo, aún a día de hoy sigue siendo de los mejores de la liga. El borde triangular con los extremos algo redondos sigue siendo único en la liga, y la mirada desafiante del caballo que dejó en mero pony aquel experimento de los Pistons sigue intimidando tanto como en su primer vida. Larga vida a un logotipo que, por mucho que van pasando los años, no pasa de moda.

De todos modos, ahí va mi consejo: si queréis un uniforme verde, y creo que por historia deberíais, incluídlo en el escudo. Azul y verde son los colores de los Mavericks y los Wolves, y renunciar al segundo por el aburrido gris es echar a perder una gran combinación. De todos modos, como los Canucks, acabarán dándose cuenta de su error si nunca se les ocurre renunciar a ello.

Potencial futuro: Agotados los contratos de Bradley y Finley definitivamente, deberán hacer frente a operaciones de importancia como es, por ejemplo, renovar a Desagana Diop. Sabiendo lo cotizados que van los pívots, por paquetes que sean, el africano tiene números para seguir haciendo labores de intendencia y, con el tiempo, ganarse la eternidad en el techo para su número 7... o no.

En cualquier caso, más por la labor de renovarle a él estará nuestro ya conocido Donnie que por renovar a Devean George, que también finaliza contrato. Barea quizás podrá mejorar el mínimo que está cobrando ahora, mientras que Juwan Howard, por lo mismo o algo menos, supongo que seguirá teniendo un hueco.

Si siguen eligiendo bien en el Draft y engañando en traspasos (Hassell por Buckner) serán aspirantes durante mucho tiempo. Bass, Barea, Ager, Fazekas... Hay jovenes prometedores, que crecerán al lado del núcleo que forman Nowitzki, Howard y Harris. Y es que, visto lo que van a pagarle, está claro que la intención desde los despachos es que Devin sea el tercero en importancia de este barco.

Si no se gana el anillo y, por tercera vez, se hace el ridículo en Play-Offs, Terry, Dampier y Stackhouse serían los que tendrían más números para salir. Los otros son elecciones del equipo, demasiado jovenes algunos como para recibir algo a cambio y, otros, con demasiado valor. Así pues, si hay fracaso apuesto sobre seguro al decir que Jet podría ser el sacrificado. Por edad y valor, es más complicado que coloquen a Stackhouse o Dampier por algo bueno...

Lo que yo haría: A día de hoy dejarlo como está, pero esperar acontecimientos para hacer cambios a la más mínima que falle algo. Dirk, Avery y Howard serían mis únicos intocables, y si solo se pidiera a Harris a cambio le echaba a cambio de algo bueno sin dudarlo. No tengo mucha confianza en el margen de progresión de Devin, y no le incluiría en mi lista de intocables.

Poco puede hacerse, ya que en esta plantilla poco hay que falle. Solo cabe esperar a los Play-Offs, a ver si de una vez por todas no les viene miedo en el último momento y logran llegar hasta el final. No sirve de nada realizar todo un proyecto si luego no eres tu quién lo firma. Si con lo que hay no se llega hasta el final, es que falla algo que va más allá del baloncesto...

Lo que se comentó en su día: Yo hacía un repaso a la historia de los Mavericks, tanto la más lejana como la reciente, y citaba a David Hasselhoff como el culpable de la derrota ante los Heat. Y es que el We Believe de los Warriors ha hecho que se nos olvide que, en 2006, este fracaso de cantante y actor fue lo que hizo que Dirk se cagara encima en su visita a Miami...

Pierce sería el primero en comentar y se quitaría el sombrero ante Dirk. Se preguntaba sorprendido como le extrañaba que con Nash y Finley este equipo no hubiera llegado a la final antes. Quizás, de haber seguido juntos, habrían llegado a finales y quizás las habrían ganado (algo que Finley sí logró, aunque como mero complemento en los Spurs).
Rafita justificaba la marcha de los dos complementos para darle a Dirk total confianza como jugador franquícia. Luego llegaría Juanejo, expresando su descontento por el traspaso de Marquis por Croshere y mojándose por J-Ho All-Star; clavándola, como siempre. Finalmente llegaría Wayne, que me presentaría un par de jugadores ochenteros que desconocía y que no había citado... ¡A ver ese ordenata Wayne!

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/el-sueo-de-cuban.html

Conclusión: Lo triste es que, tras lo del 2006 y 2007, parece que haya pasado su momento. Tras eliminar el vigente campeón y colocarse 2-0 en la final era su momento. Tras lograr 67 victorias en temporada regular y con Dirk MVP era su momento. Tras fracasar en ambos momentos cumbres, me pregunto: ¿merecen un tercero?

Sería un error calificar un posible campeonato en 2008 o 2009 como sorpresa. ¿Lo sería, vista la plantilla? Por supuesto que no, pero quién los ha visto en las series ante Heat y Warriors no apostaría ni una de sus preciadas pestañas a que este equipo se proclame campeón. Si ganan el anillo no deberá sorprender... ¡pero lo hará!

Tuesday, December 04, 2007

Candidaturas

Desde el año 2001 ningún jugador de la conferencia este ha ganado el premio al mejor jugador de la temporada (MVP). De hecho, a día de hoy Michael Jordan aún es el penúltimo jugador del este en haberse hecho con el preciado trofeo. ¿Y antes que él? Un tal Larry Bird, que recibió el Maurice Podoloff Trophy por última vez en mayo del 86.

Curioso pero cierto, la historia nos dice que desde que lo ganara Bird solo Jordan y Iverson han decantado el premio del lado oriental. Mientras tanto, el oeste ha visto como Johnson , Barkley, Olajuwon, Robinson, Malone, O'neal, Duncan, Garnett, Nash y Nowitzki lo llevaban a la conferencia que ha governado la liga en la última década. Estos diez lo han ganado, y aún olvidando por el camino nombres de otros aspirantes como Drexler, Kemp, Payton, Webber o Bryant.

¿Seguiremos con la misma dinámica este año? Hace un mes, la mayoría, habríamos apuntado que sí. El mentor de Nowitzki diciendo que su protegido estaba ante su año, McGrady y Ming por fin con argumentos sólidos de hacer algo grande, Nash ante su última oportunidad, la eterna sombra de Duncan... Y Bryant. Y es que no cabe olvidar que la liga está aún en deuda con el 8 de los Lakers (jamás aceptaré que se cambiara al 24).

Aspirando al máximo trofeo individual en el este cada cuál se decantaba por sus favoritos, pero con reservas. Solo James ha disipado las dudas que su candidatura generaba. Lebron, Wade y Arenas, grandes jugadores a nivel individual con el handicap de tener plantillas en horas bajas. Seguramente fue esto lo que empujó a la mayoría de analistas a decantarse por un valor seguro, y apostar por Garnett en el este.

En quién nadie confiaba, no a este nivel al menos, era en Dwight Howard. La monstruosa béstia de los Magic está rindiendo a un nivel impresionante, algo nada visto desde, precisamente, los inicios del joven Shaquille O'neal en Orlando. Un físico imparable al servicio de un buen bloque, que con un buen entrenador y mucho talento pretende llevar a los Magic un escalón más arriba.

De momento, aviso para navegantes con el premio a jugador del mes. Ni las constantes exhibiciones de Lebron ni la regularidad de los Celtics de Garnett han sido suficientes para aparcar su trayectoria hacia lo más alto. Howard mira hacia arriba, siendo de momento el mejor de noviembre junto a Boozer. ¿Boozer MVP? Está claro, este año las candidaturas vienen del este...

Al menos en lo que al MVP se refiere. Y es que si seguimos hablando de futuro, pero cambiamos de premio, tenemos que decantarnos otra vez hacia el oeste. Y es que por mucho que algún periódico nacional os intenta colar otra cosa, tenéis que saber que, a poco más que haga, el premio al rookie del año ya tiene dueño: Kevin Durant.

El alero de los Sonics está rayando un nivel magnífico a la tierna edad de 19 años. Con un físico que aún debe trabajarse mucho más para tener un prolífico futuro en la liga, los destellos de calidad que el chico deja en cancha de vez en cuando son suficiente argumento para pensar que los Sonics van a disfrutar mucho en un futuro próximo. Esperemos que lo hagan manteniendo el nombre, ya que no me suena tan bien un Durant en los Wranglers o los Cyclons...
Y del premio a la juventud pasemos al que se da por experiencia y veteranía. Sí, este premio que analizamos profundamente no hace demasiado y que a veces parece que se sortea: el de entrenador del año. A día de hoy es estúpido hablar de demasiadas candidaturas, pero visto el panorama (y que Doc Rivers ya tiene uno) mis candidatos serían Stan Van Gundy, Jerry Sloan y Byron Scott. En mi apuesta hablaba de Rick Adelman, pero creo que podemos olvidarnos de ello...

Y ya que estamos citaremos el resto de premios en un párrafo. Puede que mi apuesta por Granger como el más mejorado de sus frutos, mientras que el compatriota del Nocioni por quién apostaba (Ginobili) tiene todas las papeletas para ser el sexto hombre. En el que estoy lejos de acertar y de mojarme a día de hoy es en el de mejor defensor, que a falta de tener alguna idea clara seguiré decidiendo a favor de Garnett (aunque Camby tenga muchos números para repetir).

Y aquí dejo este repasito por hoy. ¡A seguir disfrutando de la campaña jugones!

Sunday, December 03, 2006

NBA Sunday's: Week 5

Partido de la semana:

LA Lakers 132-Utah 102: Quizás el Phoenix-Milwaukee fue más emocionante, pero el tercer cuarto de este Lakers-Jazz no tiene adjetivos suficientes para ser descrito. Bryant metiéndo todo lo que tiró (30 puntos en un cuarto), en la cara de Giricek y, más destacable aún, en la de Kirilenko! Un partidazo que además tuve el placer de ver entero aunque, ya digo, si está en la sección es gracias a este tercer cuarto de lujo.

Sonrisas: En Utah y Orlando, que lideran la liga con un inicio que justifica prácticamente la temporada. En Detroit, que con ocho triunfos consecutivos hacen callar a los más escépticos (me incluyo). Denver, Lakers, Spurs, Suns...todos y alguno más, con serios motivos para sonreir. Ah, y Eddy Curry, que aún el récord de los suyos últimamente él debe sonreir de lo lindo.

Lágrimas: Todo buen aficionado y comisionado que se precie debería llorar al ver como está la conferencia este. También aquellos que en su día escogieron a los T-Wolves o Grizzlies no deben estar muy bien de ánimos. Sin olvidarnos, y aquí puede haber más discusión, de los que ven como los Cavaliers, aún con el tercer mejor récord del este, juegan única y exclusivamente con Lebron James y once troncos más.

RÉCORDS SEMANALES:

Puntos: Kobe Bryant (LA Lakers) 52
Rebotes: Elton Brand (LA Clippers) 18
Asistencias: Chris Paul (New Orleans/Oklahoma City) 18

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Michael Redd (Milwaukee) 57
Rebotes: Dwight Howard (Orlando) 23
Asistencias: Baron Davis (Golden State), Chris Paul (New Orleans/Oklahoma City), TJ Ford (Toronto)

WEEK 5 MVP:

Dwight Howard (Orlando): 21 puntos y 15,3 rebotes de media ha conseguido este jugador que cumple 21 años dentro de cinco días. Su equipo ha ganado los tres partidos en una siempre complicada gira por el oeste, con los Magic teniendo como rivales a Jazz, Sonics y Blazers.Esta es su primera nominación al premio, pero hace ya un mes que es él quién lidera a los Magic al primer puesto de la conferencia este. Con él plantea el futuro la franquícia de Florida, él es el jugador franquícia aún tener al lado a Grant Hill y, por él también, los Magic traspasaron el año pasado a Steve Francis. Por un chico de 20 años, que es el rey del rebote, que va camino del All-Star y que, dentro de unos años, será considerado uno de los mejores de la historia de este deporte; tiempo al tiempo, que le queda todo el del mundo a esta perla de los Magic de Orlando.

Otros destacados: Dirk Nowitzki, Carmelo Anthony, Kobe Bryant, Eddy Curry, Steve Nash, Chris Bosh

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Ron Artest (Sacramento)
Taponador: Emeka Okafor (Charlotte)

LÍDERES:

Atlantic: New Jersey Nets
Central: Detroit Pistons
Southeast: Orlando Magic
Southwest: DallasMavericks
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Los Angeles Lakers

Sunday, July 23, 2006

Más magia que anillos

Con pocas ganas de documentarme, voy a por un equipo que conozco, un equipo de ensueño y fantasía, los Orlando Magic. El segundo de Florida, se podría decir que su brillante andadura por la NBA comenzó en la década de los noventa.

Con el dudoso honor de ser el único equipo que no ha ganado el anillo con Shaquille O’neal, han paseado por la liga calzados en su azul uniforme jugadores de la talla de: Penny Hardaway, Tracy McGrady, Grant Hill, Steve Francis...precisamente con Shaq, Penny y buenos complementos (Grant-Anderson-Scott), llegaron a la única final de su historia, en el año 95. Cayeron ante los Rockets por barrido, y sin aprovechar una oportunidad que no se les podía escapar. En el siguiente, subcampeonato del este. Nada que decir de la derrota, jugaban contra los Bulls...

Con la huída de O’neal y posteriormente de Hardaway, el desengaño llegó a una ciudad que no estaba preparada para vivir sin magia. Sus responsables se pusieron manos a la obra para traer en verano del 2000 a Grant Hill, Tracy McGrady e incluso se permitieron el lujo de tantear a un Tim Duncan aún sin MVP’s, y con un solo anillo en sus dedos.

El que en mi opinión fue el segundo proyecto de asalto al título para la franquicia, acabó pronto, con un T-Mac quemado y sin haber conseguido pasar una primera ronda de Play-Off, un Grant Hill lesionado y unos complementos que, más que, eso eran pura decoración.

Sin querer entrar en el capítulo Francis, los Magic miran al futuro con un poco de optimismo, que reside en los hombros de un chico de apenas 20 años, Dwight Howard. Con él, Nelson, Milicic, Reddick y lo poco que pueda dar de sí Grant Hill si no es traspasado, pueden llegar tiempos de Play-Off. Y a partir de ahí, ¿quien sabe?...Será la magia de Howard, la que nos de la respuesta.