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Monday, October 20, 2008

Preview 08-09: Pacific

Última división antes del artículo correspondiente a la temporada regular (y All-Star) y el definitivo que dedicaré a los Play-Offs. A ver si con suerte lo termino antes del tip-off, luego tengo un proyecto pendiente de empezar con estrecha relación con la saga Lemmeis-Wilton, ya lo iréis viendo...

Turno hoy par la costa oeste, donde no tardaré en poner los pies, aunque solo sea de paso. El 15 de noviembre me voy a Australia y estaré una semana allí y tres en Nueva Zelanda. Los Angeles será mi escala, por suerte ya he estado pero una vez en el aeropuerto la tentación de correr hacia el Staples puede que sea inaguantable.

GOLDEN STATE WARRIORS

Opinión:
Fueron el equipo de todos en los Play-Offs de 2007, con Baron Davis a un nivel sublime y condenando a Dirk Nowitzki a una eternidad en el infierno. Tras aquella exhibición y el mate en la cara de Kirilenko cerraron otra buena campaña antaño, aunque de nada les sirvió flirtear con las cincuenta victorias. En un oeste más salvaje que nunca no les bastó para entrar en la postemporada...

En abril Baron habría jugado su último partido con los Warriors y Monta Ellis se perfilaba como el futuro jugador franquícia, con Stephen Jackson como alma del equipo y Maggette, Harrington y Biedrins complementando un quinteto de lujo. Cinco inicial que cualquier técnico vería con buen ojo, pero que quizás esté sobrado de centímetros en la opinión de Don Nelson.
El Run&Gun puro seguirá electrizando las noches en el Oracle, que disfrutará de una mezcla de jóvenes de gran calidad sin una referencia y un orden demasiado claros. Por suerte para ellos quedó ya atrás el récord de años sin entrar en Play-Offs, pues difícil lo tiene este proyecto para ser nada más que el bonito recuerdo de la primavera del 2007...

Plantilla: Con su líder Monta Ellis apartado por lesión y sanción durante treinta partidos Jackson seguirá siendo el jefe en cancha. La intensidad de Stephen en ambos lados de la cancha le convierten en el jugador clave, por más rebotes y tapones que sume Biedrins o por más que aporte un recién llegado Maggette.

Al Harrington seguirá siendo carne de traspaso y motivo de la frase "lo que podría haber sido". Podría darse el caso que partiera como suplente, pues quizás Nelson prefiera a Maggette de cuatro al lado de Biedrins. Esto podría dar cabida a Marcus Williams como base titular mientras no esté Monta, con Azubuike y Bellinelli contando con oportunidades desde el banco.

También Turiaf será una pieza con pronunciada presencia en cancha, lo cuál podría ser contraproducente para la progresión de Brandan Wright, del que se hablaban maravillas en su periplo universitario. La paciencia será la mejor virtud para el sophomore y los rookies Demarcus Nelson y Anthony Randolph, ambos con un buen cartel y que tarde o temprano demostrarán merecer un hueco en la liga; ¿será este año?

Conclusión: Tienen piezas la mar de interesantes, aunque en global da la sensación de ser un conjunto de elementos anárquicos o ingredientes incapaces de mezclarse entre sí. A veces diez más diez no es veinte, y ocho más ocho, en los casos de Maggette y Harrington, está más cerca de diez que de dieciséis. Es solo un ejemplo exagerado de lo que quiero decir, con lo cuál, lesión de Monta aparte, les veo fuera de Play-Offs.

LOS ANGELES CLIPPERS

Opinión:
Tras décadas siendo el propietario más rácano de la liga y aprovechandose de la franquícia para enriquecerse el mítico Sterling tira la casa por la ventana, aunque con movimientos de dudosa necesidad. Además, ha gastado dinero en incorporaciones, pero ha dejado escapar a sus dos baluartes en los últimos años. Con lo que ha llegado, pero sin Brand y Maggette, se hace difícil esperar una gran progresión por parte de los Clippers.

Refuerza mi sensación la impresión de que Baron ha elegido su destino, dólar aparte, por estar cerca de Hollywood. A estas alturas de su carrera es consciente que ni Warriors ni Clippers le llevarán al anillo, pero el hermano pobre de la ciudad de los ángeles cuenta con un gran número de aficionados y la repercusión que su rechoncha figura puede tener allí es muy grande. Publicidad, cine, popularidad e ingresos, e aquí las cuatro motivaciones de Davis.

Él es el más destacado, pero no el único que ha llegado. Destacan también como incorporaciones mediáticas las de Marcus Camby y Ricky Davis, con el primero haciendo una extraña pareja con Kaman y el segundo saliendo desde el banquillo. Completaba un gran adorno Jason Williams, que finalmente ha optado por la retirada y nos ha privado de la mejor pareja de bases posible (en cuanto a admiración).

Plantilla: Es difícil imaginarnos a Camby y Kaman jugando juntos, aunque si mis recuerdos no me fallan Marcus jugaba de alapívot al lado de Ewing en su época en los Knicks. Soy de la opinión que pueden complementarse, no son tíos que jueguen a tres metros del aro, y un Camby especializado en tareas defensivas dejaría al "alemán" la principal responsabilidad de anotar en la zona rival. La otra opción sería jugar con un quinteto pequeño, con Camby en el banco y Tim Thomas como cuatro, aunque no creo que se dé el caso.

En las alas Al Thornton es merecedor de coger el relevo de Maggette, y el tiempo juega a favor de Eric Gordon para convertirse en su pareja. Quizás por el momento el rookie deba conformarse con la suplencia, contando con minutos de importancia para dar descanso a Mobley o Ricky, el que sea que entre en el cinco inicial. Finalmente, aunque no sé hasta que punto es necesario, cabe añadir que Baron Davis será el indiscutible base titular.

Jason Hart, DeAndre Jordan y quizás Brian Skinner son los no citados que también tendrán sus oportunidades. Al ver la plantilla me doy cuenta que el equipo no es malo, y puede sorprender a muchos si Eric Gordon y Al Thornton cumplen las más altas expectativas. Si no se da el caso puede que pese más la presencia de Cuttino Mobley y Ricky Davis en el ocaso de sus carreras, aunque doy aún un voto de confianza al segundo.

Conclusión: Como Nuggets y Warriors lucharán por la octava plaza, aunque si los ocho de arriba muestran la solidez que espero de ellos estarán de vacaciones en abril. Más que refuerzos lo incorporado en verano es un parche a la herida que supusieron las pérdidas de Maggette y Brand, con lo cuál las esperanzas no están tanto en lo que llega sino en la progresión de los jóvenes. Puede que se acerquen a las cuarenta victorias, más que eso supondría superar mis expectativas...

LOS ANGELES LAKERS

Opinión:
Kobe Bryant ha convertido a medias su objetivo, y cuatro años después de Shaq su equipo empieza la temporada como el equipo a batir. Faltaría convertirse en el equipo que toda la liga quiere batir, por el momento tal honor corresponde a los Celtics y el vigente MVP debe conformarse con ser el gran hueso en el oeste.

Puede que Pau sea el motor que llevó a los Lakers ha luchar por el título, pero así como en su día hablamos del anillo de Shaq y Kobe un próximo no será el de Kobe y Pau, fronteras nacionales aparte. Gasol podrá vivir con ello, el desea más que nadie acabar lo que empezó el pasado uno de febrero.

La temporada empezará en Boston, con un ambiente mucho más relajado que antaño en la capital de Massachussets. La antorcha de las urgencias históricas está ahora en Ohio y California, y el más grande a la sombra del más grande no quiere cargar este fuego demasiado tiempo. Se habla largo y tendido de la marcha de Lebron a Brooklyn, pero ojo con el imprevisible verano de Kobe en 2010...

Plantilla: Siguen los mismos que el año pasado y pierden un agitatoallas y luchador de lujo como es Ronny Turiaf. Andrew Bynum y Ariza a tiempo completo son las grandes incorporaciones, con Sun Yue como carta de márqueting y queriendo demostrar que los chinos bajitos también la saben meter.

Muchas dudas en el cinco inicial, pues el formato Bynum-Gasol-Odom-Bryant-Fisher pierde enteros, y es el bueno de Lamar quién más sale perdiendo. En mi opinión Radmanovic o Ariza se harán con el puesto del alero del Bronx, que cuando entre en cancha jugará como cuatro alternándose como pareja de Andrew y Pau. Además, el quinteto que cuenta es el que finaliza los partidos, y este creo que será el formado por Gasol-Odom-Bryant-Vujacic-Fisher.

Farmar seguirá siendo el base suplente, Walton jugará cuando la acusadora le permita estar centrado y Powell puede que robe algún que otro instante fugaz en cancha. Con una rotación de lujo Phil lo tiene todo para hacer un pleno en sus dos manos, hito histórico que ni el legendario Red Auerbach logró aunque todos los de Boston, incluso el de antaño, tienen mucho que ver con él y su puro...

Conclusión: La presión no es para los Celtics, o por mucho que lo sea no se acerca remotamente al nivel de exigencia que tenían el año pasado. En Los Angeles, en cambio, no sirve perder otra final, lo que convierte cualquier derrota previa en un fracaso total. Con Houston, New Orleans y Utah como alternativas serias al poder, y sin atreverme a descartar Spurs, Suns y Mavs, el Beat LA sonará con fuerza.

PHOENIX SUNS

Opinión:
La arena rojiza pronto cubrirá los restos de un sueño, el que nada más morir los Kings de Adelman nació en Arizona. La lesión de Johnson, la baja de Stoudemire por microfactura, las injustas expulsiones de Amare y Diaw, el triple de Duncan... En cada uno de los cuatro trágicos destinos de este equipo se manifiesta el pequeño detalle que separa la derrota del triunfo, la suerte del infortunio.

Se podría hablar de mala suerte e incluso de injusticia, pero a día de hoy el hecho es que Phoenix llega a la temporada 2008-09 sin haber ganado ningún anillo en los últimos años y sin muchas garantías de poder hacerlo ahora. Nash no deja de sorprendernos en positivo, pero el relevo está servido, y para su desgracia se encuentra en su misma conferencia. Por muy fresco que llegue a la postemporada Parker, Williams y Paul se le van a comer vivo.
El mismo problema tendrá Shaq, cuyo duelo con Duncan como gigante de esta década podría está cerrado, al menos por parte del gran Aristóteles. Esto deja a Amare Stoudemire como la gran baza de los Suns para aspirar a algo, y es que si el dorsal uno vuelve a su nivel de los Play-Offs del 2005, y el equipo se conjunta a su alrededor, no habría que descartarles.

Plantilla: En Telefónica y Televisión Española O'neal, Hill y Nash habrían optado por la jubilación anticipada, y Raja Bell los miraría con cara de envidia por lo poco que le queda a él. Este es, junto a Amare Stoudemire, el quinteto que presentará Terry Porter, que pondrá más hincapié en la defensa que el anterior inquilino en el banco.

Se preveen pocos cambios en un cinco que encaja a la perfección, y que tendrá como gran reto dejar de jugar a meter más y conseguir que metan menos. Más allá de esta máxima la transición supondrá el aumento de minutos de los hombres de refresco, rol cuyos máximos exponentes se apellidan Diaw y Barbosa.

Dragic será el suplente de Steve Nash si Porter no le da cuerda al brasileño en esta faceta, y Singletary aprenderá de ambos. Barnes deberá tener sus minutos, y los jóvenes Alando Tucker y Robin López puede que tengan la oportunidad de pisar una cancha NBA por primera vez, algo triste en el caso del primero porqué se encuentra en su segundo año en la liga. Singletary, el tercer rookie en discordia tras Dragin y López, huele a D-League, siempre que el balcánico cumpla...

Conclusión: Sobrados para llegar a Play-Offs y una vez allí meter miedo, pero no me dan la sensación de aspirantes, les veo pasar una ronda a lo máximo, tres me parece una osadía. Lo que si tengo claro es que a día de hoy el líder es Stoudemire, Nash sigue siendo el cerebro pero estos Suns son ahora el equipo de Amare. De Shaq ya no hay que hablar, si sigue mereciendo tal consideración soy todo ojos.

SACRAMENTO KINGS

Opinión:
Uniformes nuevos para sustituir a los que ya dejaban atrás aquella gran ola de aire fresco que supusieron los Kings de principios de milenio. Este recambio en las equipaciones no hace sino acentuar la lejanía cronológica de los que en su día elevaron el balconcesto a arte, o minimizándolo nos recordaron algo que los noventa habían enterrado.

A día de hoy se habla más del equipo en Nevada que en California, y presente y futuro no logran escapar a la sombra de un glorioso pasado. Desde el palco a la cancha, pasando por el banquillo, nada da garantías de ofrecer algo que merezca la pena. Son llantos y no aplausos lo que a día de hoy sigue situando al Arco Arena como el campo más ruidoso de la liga, si es que aún lo sigue siendo.

La marcha de Artest tranquilizará muchas madres de la capital californiana, pero quizás el padre no esté dispuesto a pagar para ver a Kevin Martin como estrella de los suyos, dirigidos por Beno Udrih y Con Francisco García, Spencer Hawes y Brad Miller como grandes compañeros. Y el niño, pobrecito, demasiado joven para recordar lo que dentro de unos años odiará haberse perdido...

Plantilla: La nostalgia me invade en ciertos momentos, hora de hacer borrón y cuenta nueva. Kevin Martin parte un año más como líder de este equipo, un jugador franquícia cuyos veinte puntos no suponen un plus para su equipo, una estadística al mismo nivel que situabamos la aportación del Zach Randolph de Portland.

Francisco García se perfila como el segunda espada de este equipo, con Udrih y Miller a un nivel inferior. Moore puede que siga como alapívot titular, pero Spencer Hawes, Shelden Williams y Jason Thompson deberían tener más importancia en un juego interior que para lo que es el bloque no está nada más. Por cierto, no creo que Brad Miller termine la temporada en Sacramento...

En cuanto a la rotación exterior John Salmons y Quincy Douby serán las grandes bazas, mientras que un Bobby Jackson de regreso será el suplente del esloveno. Esto es todo cuanto tiene Reggie Theus, en su segundo año al mando de un proyecto que ni progresa ni va a menos, simplemente se mantiene latente a la espera de una bola en el Draft o unas fichas de casino.

Conclusión: Estos Kings van a ser la cienicienta de la división, y por suerte los Thunder les salvarán de ser lo peor de la conferencia. En un artículo sobre donde podía caer Ricky Rubio ellos eran uno de los grandes candidatos, y tiene toda la pinta que aunque el verdinegro espere a los 22 para dar el salto seguirían siendo de los favoritos.

PREMIOS INDIVIDUALES

Candidatos al All-Star:
Davis, Bryant, Gasol, Stoudemire y Nash son los grandes candidatos. Sin Monta no veo a ninguno de los Warriors metiéndose, a poco que hagan los Lakers Pau va a estar, y si la temporada es excelsa puede que incluso Odom y Bynum. Shaq lo tiene más que complicado, y también Nash vistos sus rivales en el puesto de base, nada menos que Paul, Deron, Parker y Baron. Eso sí, se juega en Phoenix...

Candidatos al MVP: Kobe Bryant sigue siendo el candidato con mayúsculas, aunque muchos cuestionen su nombramiento el año pasado. Se extiende en el entorno liguero el relevo por parte de Lebron James, y también Chris Paul tendrá mucho que decir al respecto. Bastantes peldaños por debajo se encuentra Stoudemire, del que no dudo que hará una campaña brutal estadísticamente, pero el MVP exige algo más.

Candidatos al ROY: Anthony Randolph y Eric Gordon no contarán con suficientes minutos para demostrar lo que valen, aunque quizás el segundo si tenga más oportunidades y pueda aspirar al galardón. Quizás Jason Thompson si cuente con infinidad de minutos, pero su perfil actual dista mucho del que se le exige a un rookie del año, incluso del de un candidato a ello. En definitiva, no busquen aspirantes de este tipo en la Atlantic, aunque Gordon...

Candidatos al mejor defensor: Stephen Jackson es un perro de presa que ni siquiera será tenido en cuenta, mientras que por parte de Camby hablan más sus números individuales que su implicación en el beneficio global del equipo. El gran aspirante es Kobe Bryant, que en su día afirmó preferir este trofeo al MVP y que lleva innumerables años repitiendo presencia en el quinteto defensivo.

Candidatos a mejor sexto hombre: Si Al Harrington sale desde el banquillo puede ser un aspirante, aunque no al nivel de Barbosa. Con Ginobili lesionado Leandrinho puede llevarse su segundo trofeo a casa, galardón al que también podría aspirar Lamar Odom en caso que Phil Jackson acabe por cumplir su amenaza.

Candidatos a mayor progresión: Si Marcus Williams se asentara como base titular de los Warriors aspiraría a ello, aunque la veo como una posibilidad remota. Un Ariza con minutos también te la podría liar, aunque su grado de especialización en tareas defensivas y el pastel de roles ya repartidos en LA le convierten en una apuesta nada segura. ¿Spencer Hawes? Pues mucho ojo con este...

Candidatos a mejor técnico: Phil Jackson tuvo que ganar 72 partidos para que le dieran su único trofeo Red Auerbach, con lo cuál quizás no debamos contar con ello. Es el único que veo con opciones reales de llevarselo, se daría el caso si los Lakers se acercaran a las 65 victorias y no hubiera ningún factor sorpresa o técnico no premiado destacable.

CLASIFICACIÓN CONFERENCIA OESTE

Es un apartado que podría tener cabida en el próximo análisis de la temporada regular, pero como con el este lo dejé hecho así no cambiaré el formato. Esto dará con un séptimo artículo algo más breve de lo que debería, en el que me centraré básicamente en el All-Star y los premios de temporada, antes de cerrar los ocho capítulos de análisis con el de los Play-Offs, y un noveno de formato y presencia clásica en este blog.

15- Oklahoma City Thunder: Aparte de los que tienen peor imagen serán el peor equipo de la liga, con permiso de Vince Carter y Devin Harris en el oceano Atlántico. Puede que alrededor de Durant, Green y Westbrook vaya a construirse algo bonito, de momento a corto y medio plazo es de los proyectos más vírgenes de la liga.

14- Sacramento Kings: Me mojo mucho ya que por la simple baja de Artest es difícil que caigan en un pozo tan profundo, pero sea este año o el próximo no tardarán en rozar el fondo de su conferencia y de la liga. Sin suerte en el Draft este proyecto no va a ningún lado, un caso perdido consecuencia de la NBA de treinta equipos.

13- Memphis Grizzlies: Allanando el camino hacia Seattle este será otra plantilla más que seguirá sin regalar a Tennessee su primera victoria en unos Play-Offs de la NBA. Con Conley-Mayo-Gay-Warrick-Marc tienes un quinteto bonito de ver, que jugará alegre y dejará detalles de calidad que no se traducirán en victorias. Puede que haya que darles tiempo, las exigencias son nulas y estos Grizzlies venderán más que los que lideraba el barbudo.

12- Minnesota Timberwolves: No espero que se acerquen a la postemporada aún, pero si que empiecen con mejor pie que el año pasado y que este núcleo de jóvenes empiece a demostrar de lo que es capaz, en una línea parecida a la seguida por los Sixers post-Iverson. En el oeste será más complicado volver a los puestos de honor, pero de momento parece que el rumbo es bueno y que Jefferson, Love, Miller y Foye formarán una buena columna vertebral.

11- Los Angeles Clippers: Seguirán confirmando el oeste como lo que es, un infierno en el que acercarse a las cuarenta victorias no tiene porqué significar quedar fuera de la postemporada por los pelos. Será el caso del nuevo equipo de Baron Davis, que tendrá en Kaman a su gran aliado y en Al Thornton un tercer espada que seguirá evolucionando.

10- Golden State Warriors: La marcha de Davis no tiene porqué significar un paso atrás, pero está mucho más cerca de esto que de ser un paso adelante. Con Monta Ellis fuera cerca de un tercio de la temporada Jackson y Maggette serán los pilares ofensivos de este equipo, que espera encontrar garantías en sus complementos para tener opciones de postemporada cuando vuelva el escolta de Flint.

9- Denver Nuggets: Un juego interior de enfermería y un polvorín en las alas, con un solo balón para seis manos sedientas como son las de Iverson, JR Smith y Anthony. La progresión de los Blazers y su propia decadencia deberían condenarles a no jugar a finales de abril por primera vez en seis años, lo cuál podría propiciar la marcha de The Answer en febrero o el próximo verano. Por cierto, cada vez tengo menos claro que Melo sea intocable...

8- Phoenix Suns: Es todo cuanto creo que van a dar de sí Nash y Stoudemire este año, tras mucho dudar y sabiendo que me será imposible estar convencido de lo que sea que apueste. Superarán las 45 victorias, pero si llegan a cincuenta será un gran éxito. En mi opinión no tienen pólvora para ir sobrados en temporada regular, no les veo sufriendo en exceso para dejar atrás Nuggets, Clippers y Warriors pero tampoco siguiendo el ritmo de Blazers, Spurs y unos Mavs con Carlisle.

7- Dallas Mavericks: Rick Carlisle es un hombre cuyos equipos firman grandes temporadas regulares y caen antes de lo debido en Play-Offs, con lo cuál le veo a él y sus Mavs cerca de las cincuenta victorias. Si vemos al mejor Nowitzki podrían acercarse al quinto puesto, no espero mucho de Howard y será la moneda de cambio si el tema va mal. En cuanto a Kidd, su edad supone un lastre, pero aún será un gran aliado por el alemán esta campaña.

6- San Antonio Spurs: Baja sensible la de Ginobili, que unida al bajón general del proyecto obligará a Duncan y a Parker a multiplicarse más de la cuenta durante la campaña. El año impar asusta, pero mi teoría me tranquiliza con una segura derrota en primera ronda, tal y como ocurrió tras Sidney 2000. Siguen dando miedo, pero les veo lejos de los cuatro grandes.

5- Portland Trail Blazers: Para mi serán la sorpresa en positivo de esta campaña y la muestra del relevo tras unos años en que San Antonio, Dallas y Phoenix han mandado en la conferencia. Sin ser serios aspirantes, los Play-Offs son ahora un objetivo coherente para los de Oregon, y no veo la cifra de cincuenta victorias como excesiva, tras su balance de antaño y muestras de poderío como la gran racha de victorias.

4- Utah Jazz: Las dudas en el futuro de Carlos Boozer y un rendimiento menor al deseado por parte de Kirilenko y Okur evitan que les coloque más arriba, pero siguen siendo el fantasma que más me asusta. Mucho más ya que los Spurs, mi mayor miedo a día de hoy es que los Jazz confirmen la pesadilla de una final ante los Pistons (que tuve antes de los pasados Play-Offs, no es broma). Me alegraría quizás por Deron Williams, pero este jugón no puede compensar mi antipatía por los de Salt Lake City.

3- New Orleans Hornets: Les veo cortos de banquillo, sobretodo en posiciones clave como la de pívot y la de base. Quizás incorporaciones a lo Celtics el año pasado solventen sus carencias de cara a los Play-Offs. Tienen jugadores que pueden reservarse tranquilamente durante la temporada regular (Stojakovic y Posey), Chris Paul ya se encargará de llevar al resto en volandas con el oro del Larry O'brien en mente.

2- Houston Rockets: Sus 22 partidos ganados de forma consecutiva no me pasan inadvertidos, igual que la presencia de Rick Adelman en el banco y la adquisición de Ron Artest. Con todas las posiciones excelentemente cubiertas y dos superestrellas en la plantilla lo tienen todo para ser aspirantes, y solo las lesiones y el historial ganador de McGrady y Ming nos hacen dudar en exceso de ello.

1- Los Angeles Lakers: Las circunstancias y la sorpresa les colocaron como líderes de la conferencia el año pasado, así que este su situación como primeros del oeste debe ser una obligación. Con la plantilla subcampeona sin haber sufrido cambios significativos, y con la recuperación de los lesionados como grandes refuerzos, más de veinte derrotas serían un exceso.

Wednesday, June 04, 2008

LA FINAL

Este título merece el uso de la mayúscula. Este post, tras el más largo tiempo de ausencia no forzado por vacaciones que este blog ha vivido, merece ser grande. La tenemos aquí, amigos, la vida sabe mejor con esta final en perspectiva, que para los jovenzuelos será la primera oportunidad de asistir en directo al evento en mayúsculas del baloncesto mundial.

La historia se ha colado en el evento y regala la final soñada por la liga, los aficionados y las propias estrellas en cada equipo. A las puertas del primer salto inicial se avecina una férrea competición entre el tercer y cuarto mejor jugador de la liga en la última era. Kobe Bryant contra Kevin Garnett, duelo de altos vuelos con ambos enfundados en camisetas que nos remiten a la edad dorada de la liga.

Ambos se presentan a la final con ánimo de redención, a pesar de que Kobe tenga ya tres anillos en su poder. No hay discusión posible, los dos pertenecen a la megaélite de la última década, siendo el tercer y cuarto clasificados en una tabla dominada por Shaquille O'neal y Tim Duncan. Ganar este anillo supondría para Kobe mirar a los ojos a Shaq y Tim, mientras que a Garnett le permitiría despejar dudas sobre su hegemonía en un cuarto puesto que alguno podría pensar que pertenece a Allen Iverson, Steve Nash o Dirk Nowitzki.

Ganar para ellos sería un gran paso adelante, pero también para sus compañeros. Paul Pierce quiere dejar atrás su récord como céltico con más partidos de Play-Offs sin anillos y, por encima de todo, asegurar su honor si algún día su dorsal es retirado en lo más alto del Garden. Tiene dos opciones, la mejor pasa por ganar un anillo y no ser el único en el techo sin tener uno. La segunda... en fin, supongo que no quiere saber que se siente en el caso contrario.

En una situación similar está Ray Allen, aunque en su caso se trata de un jugador que viste por primera vez la camiseta céltica. Hasta ahora el bueno de Ray no ha tenido suerte en sus proyectos, siempre con mimbres alrededor muy lejanos de ofrecer garantías para luchar por el campeonato. Ahora ya no es el líder, pero si recupera su nivel deseable puede ser el termometro de la eliminatoria para los suyos.

Y del Big Three de Boston pasamos al de Los Angeles, en el que en un ejercicio de patriotismo nada habitual en este blog merece ser destacada la presencia de Pau Gasol. El catalán se ha sacado en una sola postemporada la espina cada vez más clavada después de tres fracasos con los Grizzlies y ahora, en el gran escenario, sueña con ser el segundo de a bordo que regale a Kobe Bryant la primera corona de un reinado que está por empezar.

Lamar Odom es el otro jugador con un alto rol de importancia en el equipo angelino, y como Ray Allen puede ser clave en el sentido de decantar la balanza hacia uno u otro lado. Prueba de ello es su desaparición en la única derrota ante los Spurs. Pero bueno, hablaremos de esto más adelante en el análisis individual de los Lakers, por ahora empiezo por los Celtics.

BOSTON CELTICS

QUINTETO

43- Kendrick Perkins: Cada vez más suelto en ataque, haciendo su trabajo y sumando para el equipo. No se ha arrugado en su primer gran reto en la liga, respondiendo a lo que se esperaba de él y, al menos en mi caso, superando incluso las expectativas. En esta final tendrá la responsabilidad de defender a Pau Gasol, y con la posible presencia de Garnett lejos del aro deberá velar para que, en caso de fallo, los Lakers no dispongan de segundas oportunidades.

5- Kevin Garnett: El hombre que ha transformado a los Celtics tiene ante sí la oportunidad de su vida. Pesa sobre sí la histórica llama céltica, que crema por primera vez en el siglo XXI. Mejor defensor de la campaña, sabe que las posibilidades de los suyos pasan por partidos a pocos puntos y minar la moral de Kobe Bryant. Se emparejará con Odom, que puede alejarlo del aro y dejar mucho espacio para que Kobe en aclarado se las arregle con Perkins.

34- Paul Pierce: Garnett es el líder en cuerpo, pero él es el alma del equipo. La última leyenda céltica en activo lleva desde noviembre encabezando una cruzada personal y colectiva, en busca del decimoséptimo anillo bostoniano pero, por encima de todo, con el objetivo personal de no tener que ruborizarse al lado de tantas leyendas célticas que, a diferencia de él, si tienen en los campeonatos ganados la justificación para ver su dorsal retirado. Será, en principio, quién defienda a Kobe, aunque es de suponer que serán unos cuantos los tengan que bailar con la más fea.

20- Ray Allen: El tercero en discordia pero, visto el nivel mostrado hasta ahora, la auténtica clave que decantará la balanza a favor o en contra de los verdes. Más que el tiro sobre la bocina que todos soñamos se echa en falta, sobretodo, una regularidad en su juego y mayor amenaza que el tiro, que encima no está en el momento más brillante que se le recuerda. Me extrañaría que Kobe no defendiera a Paul Pierce con lo cuál, en los primeros minutos del primer y tercer cuarto, Allen debería aprovecharse de los bloqueos para volver loco a Radmanovic.

9- Rajon Rondo: Hay claros signos de síndrome Farmar, algo más grave en su caso puesto que es el base titular del equipo. Veremos si mantiene la compostura en las finales o se arruga, por ahora hay signos claros de que algo le va grande cuando ves lo conservadora que ha sido su actitud en instantes claves y finales, sobretodo en la última serie ante los Pistons.

BANQUILLO

Es una evidencia que en este aspecto los Celtics están a años luz de los Lakers. James Posey es el sexto hombre por excelencia, un jugador que en esta serie será clave por su capacidad de defender a Kobe. Los otros dos que se suponen importantes son PJ Brown y Sam Cassell, veteranos de lujo que no han mostrado la solvencia y confianza que se deseaba en el momento de su fichaje, en especial el segundo.

Leon Powe y Eddie House también aparecerán tarde o temprano, el primero para intendencia y trabajo sucio y el segundo para enloquecer el partido, aunque no creo que sea algo que ante los Lakers sea conveniente para los Celtics. Cerrarán el banquillo a lo Pat Burke Tony Allen (jugador que a lo máximo saldrá a desgastar a Kobe) y Glenn "Big Baby" Davis.

Y si hablamos de banquillo hay que hablar como no de Glenn Doc Rivers, al que no forzaremos a un uno contra uno ante Jackson porqué saldría quemadísimo. Por el momento ha cometido errores a la hora de repartir minutos entre sus jugadores, fallo que Phil Jackson, en el caso de Farmar, no ha cometido. De ganar el anillo hará historia, uniéndose a Riley, Daly, Jackson, Tomjanovich, Popovich y Brown como únicos técnicos en ganar un anillo desde el año 1987, cuando él aún vestía de corto.

LOS ANGELES LAKERS

QUINTETO

16- Pau Gasol: Blando y madre en defensa, adjetivos que poco a poco ha ido despejando hasta llevar a que algunos planteen la venta de Bynum. A diferencia de la eliminatoria ante los Spurs sufrirá mucho menos en defensa, y si Odom aleja a Garnett del aro puede ser clave jugándosela ante Perkins o siendo asistido por Kobe en caso de ayuda del segundo. De momento nos ha regalado esta perla: "no queremos saber lo que se siente al perder una final de la NBA".

7- Lamar Odom: Como dije de Ray Allen, el termómetro de los Lakers. En mi opinión será clave que se aleje del aro de cara a dejar huecos en la defensa de los Lakers que Kobe o Fisher puedan romper, teniendo así espacio para doblar balones en caso de ayuda. Es imprescindible que los Lakers encuentren espacios y opciones al contraataque, pues cerrados y sin circulación cada ataque suyo se convertirá en un infierno.

10- Vladimir Radmanovic: ¿Realmente alguien como él debe ser titular en un histórico como los Lakers y en un equipo finalista de la NBA? En fin, Allen sufrirá poco defendiéndole a él, aunque en los minutos importantes es más que probable que no esté en pista, más que nada porqué no puede defender con garantías ni a Pierce ni a Allen algo que, sin ser un experto en tareas defensivas, pienso que hará mejor Vujacic.

24- Kobe Bryant: Odio no poder teclear el ocho pero que se le va a hacer... En fin, por mucho Big Three que tengan los Celtics no tienen a un jugador tan desequilibrante y con una aura de leyenda tan grande como la de Kobe. Es él quién decanta las apuestas a favor de los Lakers, y quién antes de tiempo nos lleva a pensar en Kevin Garnett como un Charles Barkley o un Karl Malone de la vida, condenado a la miseria por el mejor jugador del mundo de su era.

2- Derek Fisher: Son discutibles sus alocadas penetraciones y su toma de decisiones en alguna ocasión, pero está claro que tiene experiencia en citas de este tipo, y viendo el minutaje que tendrá Cassell él es, junto a Kobe, la experiencia en mayúsculas de la eliminatoria. Veremos si nos deleita con más momentos para la historia, en cuanto a la final en sí su primer objetivo debe ser demostrarle a Rajon Rondo quién es alguien en la liga y quién, lo quiera o no, sigue siendo un yogurín.

BANQUILLO

Aquí los Lakers ganan por goleada. No diré que uno sea mejor o peor que el otro, lo que está claro es que a uno se le ha dado confianza para que aporte y el otro no aporta por falta de confianza en él. Farmar, Vujacic, Walton y Turiaf son, básicamente, las piezas que aparecerán de refresco, con la misma regularidad que hasta ahora.

Vujacic posiblemente acabe el partido en pista, por lo que he explicado en el caso de Radmanovic, que lo estará en lugar de Odom si Jackson quiere alejar a Garnett del aro. Farmar tendrá sus oportunidades para dar descanso a Fisher más que nada, Turiaf saldrá a currar lo suyo mientras esté en cancha y Walton tendrá más o menos oportunidades en función de que versión ofrezca.

Acabo finalmente hablando de Phil Jackson, y me ahorro el insulto que para él supondría ser ni siquiera medido a Doc Rivers. El gurú ha ganado nueve de diez finales posibles, y no creo que tenga ganas de rememorar sus dos últimas como las dos en que ha caído derrotado. Su trabajo hasta ahora ha sido mejor que Rivers pero, a diferencia de su equipo, el equipo de Doc lleva con el anillo en mente desde noviembre.

ANÁLISIS

Para el primer párrafo me centraré en este último punto. Los Celtics llevan jugando para ganar el anillo desde el uno de noviembre, es más, me atrevería a decir incluso desde que en el mes de agosto el Big Three fuera una realidad. Los Lakers, por su parte, pasaron el día uno de febrero de ser un equipo con la mente en la segunda ronda a un gran aspirante en el oeste, y tras una gran serie de victorias a ser el gran aspirante.

Su situación de favoritos desde el minuto uno y las urgencias históricas para algunos de los miembros de su plantilla puede convertirse en un arma de doble filo para los Celtics. En el ambiente huelen que solo les vale ganar, pues caer derrotados ante unos Lakers sin Bynum y con la perspectiva de enfrentarse a un Lebron James hambriento el año que viene no invitarían a una sonrisa, sin duda.

La sombra de los Miami Heat es casi tan alargada como la de Red Auerbach en el Garden. El equipo de Florida es el paradigma de equipo construído para el anillo que lo gana en la única oportunidad de que dispone, misión en la que muchos otros han fracasado. Con el Big Three envejeciendo, los Lakers adivinándose como los dominadores en los próximos cinco años y el banquillo viejo y aportando poco hay miedo, mucho miedo en Boston.

Lo miraré desde dos puntos de vista. Pienso que si la plantilla de Boston la tuviera Charlotte no ganarían la final, es más, ni siquiera habrían llegado en ella. Tengo la creencia que están allí porqué los jugadores se saben en una misión, en deuda con la historia que hay detrás de ellos y que no solo la respetan; quieren formar parte de ella, no hay más que ver el escalofriante vídeo de Garnett hablando con Russell.

Por otro lado, sabiendo que el orgullo céltico ha hecho mella en sus corazones, solo hay alguien capaz de alejarles de su ansiado anillo. Pienso que a día de hoy no hay equipo con la ambición de los Celtics, pues en LA la sensación es de que si no es este año es el próximo, y no solo este, sino que además pueden seguir sumando anillos hasta los juegos de Londres.

No veo equipo capaz de ganar en ambición a Boston, pero si veo a un ser sobrehumano al que por ambición no le gana ni el Big Three junto. Si, hablo de Kobe Bryant, el hombre más cercano a Michael Jordan que la humanidad ha conocido y que quiere dejar a Garnett, Pierce y Allen en meros Drexler, Barkley, Ewing, Payton, Malone o Miller, algunas de las más sonadas víctimas en el reinado de Air.

Las posibilidades de los Celtics pasan por la magia del Garden y asegurarse choques a pocos puntos. Si el marcador se enfila demasiado no serán capaces de seguir el ritmo, pues las características de su equipo no lo permiten. Deben frustrar a Kobe como consiguieron con James, y si lo logran serán los campeones.

Apuesto por Boston a no ser que Kobe esté a un nivel sobrehumano, algo que doy por seguro y que, en consecuencia, me hace apostar por los Lakers. Lo mío es un mar de dudas que tengo ganas de que se despejen. Disfrutaré de esta final como lo que creo que va a ser: la más grande a la que he asistido.

Echo de menos esta final antes de que empiece, supongo que es la misma sensación con la que algunos habéis tenido que vivir durante las últimas dos décadas. De momento, con el primer partido en el horizonte, me jugaré el primer suspenso, pues a las nueve tengo exámen pero seis horas antes yo veré baloncesto.

Por cierto, no puedo cerrar sin antes pedir disculpas por el abandono de este blog, intentaré regalaros a cambio varios artículos durante la serie y pronto, muy pronto, los análisis de los Wizards y el Draft de los Wolves, con un Pick 3 envenenado que sabe mal destinar a una pieza que ya tienes (Mayo) pero que peor sabrá echarla por la borda con López o Bayless.

Thursday, February 07, 2008

Nuevo brote de fiebre amarilla

El traspaso de Pau Gasol ya ha propiciado cambios: España juega de amarillo (y además gana), gente que no diferencia entre un balón de baloncesto y rugby es de los Lakers y estos, de la noche a la mañana, se han convertido en el séptimo aspirante (por detrás, cronológicamente de Spurs, Pistons, Mavericks, Suns, Cavs y Celtics).

Por suerte para mí el traspaso no ha llegado antes aunque, por otro lado, me complica el análisis puesto que tengo que hacer más suposiciones de las habituales, no tengo tantos datos ni referencias a mi disposición. Se hará lo que se pueda, con mucha ilusión pues voy a hablaros del equipo de mi jugador favorito y, por lo tanto, uno de mis favoritos...

Plantilla actual: Como cambian las cosas en una semana y, en buena parte, gracias a un GM toxicómano que ejerce en el estado de Tennessee. De repente tu estrella ya no quiere cambiar de aires, gracias al fichaje de un pívot con gran visión de juego y que, por fin, tiene la pareja interior que siempre ha soñado.

Da miedo pensar las opciones que va a tener un Gasol abierto jugando con Bynum y, además, sin recibir toda la atención de las defensas rivales. Todo un lujo de postes para un quinteto en el que, aparte de Bryant, están gente con un alto nivel de altruísmo y gran visión de juego como son Lamar Odom y Derek Fisher.

La rotación tampoco es mala para nada, con hombres que hacen equipo, se esfuerzan al máximo y aparecen cuando más falta hace. Walton, Ariza y Radmanovic pueden aportar en dos o tres posiciones, dando mucho juego a las rotaciones y alternando según el equipo rival. Lo darán todo en defensa y no les importará sacrificar estadística en ataque por el bien del equipo, aunque los tres pueden sumar con facilidad en muchos apartados.

Con los tres citados pudiendo ocupar, en caso que hiciera falta, el puesto de cuatro, más los dos titulares, no hace falta mucho más interior en el banco. Ronny Turiaf es la intensidad, el microondas, el agitatoallas... El francés es todo corazón, y se ha hecho un hueco en la liga a base de un esfuerzo que, en su caso, ni siquiera un gran contrato le haría abandonar; este tiene el don.

Llegamos finalmente al puesto de guard, con un Vujacic que puede alternar las dos posiciones y un Farmar afianzado como una de las piezas claves en la rotación de Jackson. Ambos no dejan de ocupar roles complementarios, aunque la marcha de Crittenton convierte a Farmar en una pieza mucho más básica que hasta ahora.

Cuerpo técnico: ¿Quién duda de alguien que tiene nueve anillos? Yo no lo haría, Gasol no lo hace y Bryant, después de un año sin tenerlo, tuvo claro que él tampoco. Si estos dos años han sido un fracaso o solo un proceso de aprendizaje para Kobe solo Zen lo sabe, pero está claro que no puede culparse de caer en primera ronda a un equipo que tiene a Smush Parker como base titular...

Poco a poco el equipo ha visto que el conjunto lleva al éxito, y Kobe ha hecho de ello su bandera. La progresión de Bynum es el premio a un buen trabajo, y la temporada que estaba haciendo el equipo hasta la llegada de Gasol una prueba que, a veces, "menos es más" si todo el mundo se implica.
No solo los anillos hablan a favor de Phil, que ha salido con éxito de lidiar con grandes egos como el de Jordan, Pippen, Rodman, O'neal, Bryant... Su único fracaso fue evitar la ruptura de un matrimonio que, de haberse llevado bien, hubiera significado un dominio tan aplastante como el de los mejores Celtics de Russell, algo que creo que todo el mundo tiene claro.

Phil en el banco y Mitch en los despachos. La sombra de Jerry West siempre ha planado sobre la cabeza de Kupchack, que hasta hace una semana había fracasado en todos sus intentos de rodear a Kobe con algo bueno. Caron Butler está rompiendo un hacha a su favor desde hace un tiempo, aunque algo tarde quizás, y todo el mundo tiene claro lo importante que es Odom en este equipo.

Pocos le ven como un buen GM, si no como alguien con suerte que se ha encontrado con una franquícia haciendo méritos para mudarse a la NBDL en un futuro próximo. De todos modos, algo de mérito tiene aguantar la presión que él ha aguantado y no caer en las trampas de traspasar a Bynum; mejor esperar a que un primo trague con Kwame...

Imagen: Históricos y con colorido único e inconfundible; ¡aquí no se toca nada! Evidentemente ni el logo ni el uniforme están sujetos a cambios significativos, aunque en el caso del escudo yo incrementaría el grosor de las líneas. Sobre el uniforme, creo que el de ahora no está mal pero estéticamente prefiero el que ahora lucen como "Hardwood Classic".

Las bandas más gruesas y más protagonismo del tercer color en el uniforme. Me molaría ver que tal queda el diseño antiguo aplicado al uniforme blanco, experimento interesante que espero que alguien, tarde o temprano, se atreva a hacer. Sobre el blanco la verdad es que me mola, y ya forma parte de la historia gracias al clásico de Bryant un 22 de enero de 2006.

Poco o nada cambiará en Los Angeles, que han convertido una combinación de colores peculiar y un logo sencillo en una marca gráfica a la altura de la más mítica (que en mi opinión es la de los Yankees). Nada cambiará en LA, aunque algo debería: los Clippers y, más en concreto, su logo casi idéntico al de los Lakers y su nula personalidad.

Para concluir el tema, basta con resumirlo diciendo que, si hay cambios, ni siquiera se van a notar. Celtics, Bulls, Pistons, Lakers y Spurs forman parte de una categoría de uniformes intocables a la que los históricos deberían unirse o, como mínimo, respetar su identidad y no hacer cambios tan drásticos como lo que hemos visto en Warriors, 76ers...

Potencial futuro: Con Bryant, Odom y Gasol por debajo de los treinta, Farmar y Ariza al alza, Bynum siguiendo la estela de Howard y Stoudemire y el reparto de roles que el tiempo ha ido definiendo esto va para largo, para muy largo, y solo la falta de anillos puede hacer que se rompa todo y renazca un nuevo proyecto.

En ningún lugar como Los Angeles para no sufrir de lentas reconstrucciones y travesías por el desierto. ¿Quién iba a decir que por Vlade Divac se sacaría tanto, nada menos que el mejor jugador del mundo? ¿Quién iba a decir que del último niño salido del instituto nacería este pequeño y prometedor monstruo de la zona? ¿Quién iba a decir que por Kwame Brown te darían alguna pieza que te convirtiera en aspirante?

Si los éxitos llegan, los Lakers sobrevivirán a la muerte de los actuales Spurs, Mavericks, Suns y Celtics como equipos aspirantes. No puede hablarse de décadas, pero lo actual da para cinco años estando arriba y logrando anillos en este período. Un base, otro interior y poco más debería cambiar en todo este tiempo, por lo general Kupchack puede sentarse a observar como evoluciona el tema...

Kobe Bryant ya tiene lo que quería, y le llega en plena madurez personal y baloncestística. A la edad en que la carrera de muchos está aún por hacer, él ha superado sobradamente el que será su ecuador de puntos, tiene tres anillos y es considerado, sin discusión, como el mejor jugador de baloncesto del mundo. Ahora es la historia quién le espera, que en un futuro hablará de la era de Kobe, como la que llegó superadas la de Jordan, O'neal y Duncan...

Lo que yo haría: Hace una semana no me hubiera atrevido a proponer "traspasar a Brown y Crittenton por Gasol". Es más, ni siquiera me lo hubiera planteado en el caso de Stromile Swift... Lo que ha pasado era inconcebible, digno de la más increíble broma de santos inocentes vista nunca, pero ha ocurrido y es tiempo de celebrarlo y no moverse más.

Yo no iría a por Kidd, lo dejaría tal y como está y, aunque se fracase, me empeñaría a intentarlo con lo que hay ahora. Un base y un poste interior para sustituir al malogrado Mihm (o que este se recuperara) son las únicas piezas que faltan en este magnífico puzzle, aunque con lo que hay actualmente sobre y baste.

Lo que se comentó en su día: Hora de sacar a la luz los trapos sucios de los más veteranos. De mis frases me quedo con perlas como "nunca una final ganada desde el julio del 2003 se había regalado de tal forma." o "No veía a Kobe en la foto con el trofeo de MVP de las finales. Vestía de blanco y era Chauncey Billups...". Realmente increíble, dos testimonios que resumen a la perfección lo que fue la temporada 2003-04...
Rafita fue, como siempre, el primero en acudir y comentar. Tras él llegaría McMillan, afirmando lo que la mayoría pensaba de aquel equipo, y es que dejaba muy frío ver nombres como Vladimir (the pearl sería otro que criticaría a Radmanovic), Smush o Kwame al lado de Kobe, Lamar y Phil. Seguiría el hilo para terminar hablando de Bynum y sus expectativas para convertirse en el nuevo Shaq.

Y, como no, también llegaría Wilt para comentar sobre su equipo preferido, tocado también por lo ocurrido en la 2003-04 y por la forma como se marchó Shaq (por la puerta de atrás, algo que no ocurrió con Mikan, Chamberlain y Jabbar). Me quedo con esta frase, tan cierta como premonitoria: "Es precioso ser de los Lakers, estoy deseando ver lo que ocurre los proximos años".

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/la-fiebre-amarilla.html

Conclusión: Los Lakers han pasado de ser un "proyecto con futuro", "un equipo a seguir" y "la sorpresa del año junto a los Hornets" para convertirse en aspirantes, e incluso poder permitirse el lujo de mirar con prepotencia rivales de la talla de Spurs, Suns y Mavericks. Está clarísimo, el fichaje de Pau les catapulta a la élite e incluso les convierte en uno de los máximos favoritos.

En la postemporada que se presenta como la más apasionante de los últimos tiempos, hay algunas combinaciones que darían aún más emoción al camino dorado y púrpura hacia el anillo. Vencer a quién sea en primera ronda, machacar el campeón en segunda y, en la finalísima del oeste, nada menos que un O'neal versus Kobe... Si esto ocurre así y, además, la final es Celtics-Lakers, creo que la 2007-08 será lo mejor que la historia pueda recordar...

Monday, October 15, 2007

Preview 07-08: Pacific Division

Llegamos tras largos períodos de reflexión y haber descartado muchas hipotésis al último análisis. La de la costa que bañan las aguas del pacífico, California, y un invitado tan especial como los soles del desierto de Arizona.

Una división que ha gozado de buena salud en los últimos tiempos gracias al espectáculo de Kings primero y Suns y Warriors después. Cinco equipos, dos claros candidatos al MVP y un equipo que todos queremos ver levantar por fin el trofeo de campeón.

GOLDEN STATE WARRIORS

Opinión: Tras lo del año pasado poco importa lo que hagan ahora: se han ganado el olimpo, un rincón en la memoria de todos quienes vivimos la temporada 2006-07. Cuando dentro de diez años nos digan que hacíamos en junio del 2007, muchos diremos "aún alucinando con la victoria de los Warriors". Y puede que los más desconectados ni siquiera nos acordemos de un francés, su boda y su anillo...

Repetir lo logrado parece imposible. Han renunciado a Jason Richardson a cambio de una jóven y verde promesa, tienen la incógnita de ver como se adapta el talento italiano a la vida de Oakland y no son, además, un equipo que se defina precisamente por su suerte con las lesiones. De la salud de Baron Davis, sobretodo, depende su presencia en los Play-Offs.

Pueden volver a la postemporada pero estarán en la competencia de uno de los dos últimos puestos. Los Lakers o, mejor dicho, Kobe Bryant y los Hornets parecen de inicio quienes disputen con ellos por un séptimo y octavo puesto para los que no veo otro candidato que estos tres.

Exigencias: Pueden tenerlas, pero ya no es aquello de llevar trece temporadas sin llegar a los Play-Offs. Han roto su maldición y, en este sentido, empiezan sin esta presión. Por otro lado, el venir de vencer a los Mavericks puede suponer una exigencia para una plantilla que para mí no es mejor que la de los Hornets y que, según como esté Bryant, puede que tampoco sea superior a los Lakers.

Tendrán que ir con cuidado además, porqué si Davis no está bien y los jóvenes no responden puede que Grizzlies, Sonics, Kings o Blazers puedan meterles mano. Y un tema que me preocupa especialmente: ¿quién en su sano juício nombra a Stephen Jackson y Matt Barnes capitanes de algo mínimamente serio?

Quinteto: Nelson puede sorprenderte con un Davis-Ellis-Jackson-Barnes-Harrington pero yo me decanto por un Davis-Jackson-Barnes-Harrington-Biedrins con Ellis jugando muchos minutos y siendo la pólvora que salga desde el banco. Auguro además minutos para Belinelli, Wright y Pietrus, que creo que este año será una pieza mucho más importante para Don.

Mi apuesta: Creo que no llegarán a los Play-Offs pero, como vengo diciendo, su lucha está en intentar meterse entre el séptimo u octavo puesto. La clave será empezar bien, porqué creo que los Hornets serán de los que empiezan a tope para ir sobre seguro al final y que Bryant, aún en estado de depresión, le ganará muchos partidos a los Lakers si el otro equipo juega al relentí.

LOS ANGELES CLIPPERS

Opinión: A día de hoy, sin Elton de por medio, la cienicienta del oeste. Parece claro que no están hechos para aspirar a nada, y deberían aprovechar este factor dando bola a los jóvenes. Está muy bien ganar partidos gracias a Cassell o Mobley, pero no te llevará a nada más que tener un pick por debajo del tres en el próximo Draft.

Por tanto, soy de la opinión que es el momento para que Korolev, Powell o el rookie Thornton tengan minutos y puedan aprovecharlos. Del resto deben quedarse con lo que necesiten en vistas a un próximo asalto a los Play-Offs con Elton, y repartir minutos según cuales sean tus intenciones y expectativas de cara a la siguiente campaña.

Un aspecto que sí se me antoja clave es el factor Corey Maggette. Tras la semi desaparición del año pasado le tocará coger las riendas y limpiar su buen nombre. Creo que la tónica de estos Clippers será tenerle como líder hasta enero y, llegados a este punto y con Maggette firmando buenos números, traspasarlo para algo que te interese más de cara a la 2008-09.

Exigencias: No tienen ninguna. Pero una plantilla de gladiadores como Cassell o Mobley no se dejará llevar. Sin embargo, gente como Thomas, Maggette, Kaman o Patterson si que parecen más del palo dejarse llevar y promocionarse de cara a conseguir un traspaso a un mejor equipo.

Creo que este es el riesgo, y que Cassell busque su salida hace que apoye esta teoría. Sin Brand tirando del carro Cassell se queda demasiado solo como líder de un barco en el que todos buscarán el lucimiento personal, aún a cambio de renunciar a victorias de su equipo...

Quinteto: Cassell-Mobley-Maggette-Thomas-Kaman. No necesita pronunciación al respecto, creo que es el más lógico y el que acabará adoptando Dunleavy Sr.

Mi apuesta: Me he excedido en un apartado que no correspondía, pero creo que ha quedado clara. Como el año pasado sin Gasol, estos Clippers están condenados al hundimiento sin el faro que les guíe. Habrá mal rollo, quizás algún despido y, estoy seguro de ello, más de uno que habrá salido de allí antes del All-Star.

LOS ANGELES LAKERS

Opinión: Quizás me arrepentiré de haber apostado por ellos en vez de los Warriors en Play-Off. Mi devoción hacia Bryant puede que ciegue un análisis que debería ser menos partidista y más frío, más objetivo. Y es que a día de hoy parece que Kobe piense solo en los juegos y deje de lado su misión en Los Angeles.

Atrás ha quedado el Bryant que quería lucirse en 2004: pide a gritos un ayudante, un segunda espada. Con uno solo tendría suficiente, alguien como él no necesita dos acompañantes de lujo para hacer el asalto al título. Pero solo y con Coby Karl y Derek Fisher como únicos refuerzos, está claro que el equipo irá a menos o se hundirá.

Y es que tras tres años sufriendo para llevar una carga que no acompañaba la motivación ha caído en picado. Más que las ganas de jugar una primera ronda que volverá a perder, si algo mueve a Bryant a llevar los suyos a volandas hacia los Play-Offs es que, sin esto, nadie se planteará votarle para el MVP. El premio supremo y el título de máximo anotador son las únicas motivaciones de Bryant, a falta de acompañantes que le permitan optar a cotas más altas.

Exigencias: Con O'neal o Kidd podríamos hablar de totales, de los Lakers aspirando al título. Con Bryant luchando en solitario por cuarta temporada consecutiva puede que, más que al equipo, exijamos a Kupchak que le traiga algo que le acompañe. O logra esto o puede que la próxima vez que el mejor jugador del mundo juegue con otra camiseta esta no sea amarilla y púrpura...

Huele a ultimátum de Bryant a los Lakers. No se ha hecho nada para aspira a luchar seriamente por el título o, como mínimo, estar en condiciones de llegar sobrados a la postemporada. Si nada cambia hasta noviembre (o, en su defecto, en febrero) Kobe se hartará y la camiseta más vendida del año próximo no será de un equipo de Los Angeles.

Quinteto: Fisher-Bryant-Odom-Brown-Mihm. Si el pívot blanco está bien puede que siga con su puesto de titular, aunque estaría bien que Bynum justificara desde el quinteto el por qué de su elección. Jugar con pequeños solapando Odom y Walton el puesto de cuatro sería otra opción viable de el Zen Master que, como Bryant, también parece acercarse a su último telediario.

Mi apuesta: Apuesto por ellos por encima de Warriors y Hornets por sentimiento lakeriano y fe en Bryant, más que nada. Aún esto tengo claro que si el 24 está verdaderamente hartado y con ganas de salir a lo Iverson estos Lakers no se comen un rosco. Si es así, y depende de que saquen de un posible traspaso, a lo mejor terminan luchando con sus vecinos Clippers a ver quién gana menos partidos.

PHOENIX SUNS

Opinión: Tras un primer año que nos cogió por sorpresa y un segundo que superó todas las expectativas llegó el año III d.n. (después de Nash). Y, por llamarlo de alguna forma, la 2006-07 fue la temporada del desengaño.

Fue un desengaño ver como les robaban en la eliminatoria ante los Spurs, pero no todos los desengaños fueron ajenos a ellos. También lo fueron las declaraciones de Marion, lo cortas de las rotaciones de d'Antoni y todo lo que ha venido en verano: pocos fichajes, priorizar lo económico a lo rendible. Teniendo en cuenta que puede que esta sea una de las últimas oportunidades de asalto al anillo, ver tantos puntos oscuros es bastante desconcertante.
A pesar de todo, siguen allí y a todos nos gustaría que ganaran el anillo. Sería un bonito colofón para las carreras de Hill y Nash y una verdadera lección para los amantes del básquet control y el basarlo todo en el músculo y la defensa. A todos nos gustaría que pasara pero, a su vez, a todos nos vuelve a la memoria el recuerdo de aquellos Kings que no pudieron cumplir el sueño: el suyo y el nuestro.

Exigencias: Todos les exigimos que ganen, tanto que incluso olvidamos su verdadera escencia. Por mi parte me gustaría que se hiciesen con el anillo pero sin perder su identidad por el camino. "O a su manera o de ninguna", pero nada de renunciar al estilo característico que ha hecho que todos nos enamoremos de ellos.

El equipo, y con él todo el proyecto, cuelga de un hilo. Si caen Amaré o Marion difícilmente aspiren a nada, pero si cae Nash entonces no tienen nada que hacer. Hay poco banquillo y el que tienen d'Antoni no lo aprovecha como sería debido. Es así, a día de hoy más que exigencias tienen urgencias.

Por mi parte espero que me sigan haciendo disfrutar y que prefieran quedarse en un bonito recuerdo que en un anillo deslucido por el mal juego. En cualquier, si quieren ganar a defender no ganarán nada, así que el espectáculo está garantizado y esta reflexión se queda en inútil. Por si acaso...

Quinteto: Nash-Bell-Hill-Marion-Stoudemire me parece el que acabará sacando d'Antoni. Luego hay piezas válidas en el banquillo como Barbosa, Skinner o Diaw, a los que quizás puedan sumarse Tucker y Banks si el italoamericano decide ampliar horizontes. Faltaría un pívot, y con Webber y PJ Brown aún sueltos yo empezaría a moverme; tocará confiar en que Kerr piense lo mismo.

Mi apuesta: Por si acaso fuí el gafe el año pasado, esta vez no apostaré por ellos. Creo que tienen mimbres para aspirar a todos, pero les falta dar el paso definitivo en Play-Off, donde a veces parecen renunciar a su identidad a favor de dejarse llevar por el rival. Les falta superar el obstáculo Spur, creo que si superan esto lo tendrán todo a favor suyo.

SACRAMENTO KINGS

Opinión: Siguen como en los últimos tiempos; es decir, lo tienen todo para ir a menos. Solo el asentamiento de Kevin Martin como líder y la llegada de Spencer Hawes iluminaban de dorado, ese color tan odiado en Sacramento, el camino de los Kings hacia un futuro mejor. Pero el rookie parece que está lesionado, y demasiadas manzanas podridas hay en la cesta como para que Martin pueda salvarla.

Un Mikki Moore orgulloso de haberse ganado un contrato y Oriene Greene no son argumentos suficientes como para pensar que este equipo dará un salto de calidad. Brad Miller y Mike Bibby hace tiempo que se arrastran sin pena ni gloria, aunque con mucha calidad, y Ron Artest sigue inmerso en sus luchas personales y su mundo paralelo al del resto.

Las virtudes de Martin como líder aún no se han demostrado y, cuando lo hagan, lo más probable es que acaben con los Kings buceando en el fondo de la conferencia. Por no sacar a relucir la competividad de hombres como Abdur-Rahim o Kenny Thomas... Total, para no subir aún más los colores del aficionado King, tocará desearle a Theus un buen debut y ver si es capaz de sacar algo bueno de García o Douby para augurarle un futuro mejor a Sacramento.

Exigencias: No parecen el mejor equipo para exigirle todo pero me asalta una duda. Y es que si tu tienes un equipo veterano, con jugadores de calidad y con una estrella naciente como representa que es Martin, ¿que le pides? Te conformas con ganar treinta partidos y ya está. Por plantilla los Kings no pueden decir que están en reconstrucción y, como tal, deben tener los Play-Offs como meta.

Quinteto: Bibby-Martin-Artest-Abdur-Rahim-Miller es un muy buen quinteto. Me viene a la cabeza lo que dije cuando hablé de los Knicks: un gran cinco titular, capacitadísimo para hacer el asalto al título en el NBA Live. Y en la versión del 2006, mejorando un poco el talento de un joven y desconocido Martin, ni os cuento.

Mi apuesta: Por si no ha quedado suficientemente claro, creo que treinta victorias es lo máximo que puedo augurarles. En jugadores veteranos y con facilidad para dejarse llevar como Shareef, Mike o Brad no creo que haya ápice de la motivación que puedan tener Martin o Ronnie. El primero intentará justificar con estadística su contrato, y el segundo canalizará su adrenálina, como siempre, hacia un objetivo equivocado.

Hasta aquí llega mi nada breve análisis de la división del pacífico. Ahora os dejo con mi clasificación definitiva, mi apuesta del cuadro de Play-Offs en el oeste y un compendio de todo lo desgranado en los análisis y los premios de temporada:

WESTERN CONFERENCE

1- Houston Rockets
2- Dallas Mavericks
3- Phoenix Suns
4- Denver Nuggets
5- San Antonio Spurs
6- Utah Jazz
7- Los Angeles Lakers
8- New Orleans Hornets
9- Golden State Warriors
10- Seattle SuperSonics
11- Memphis Grizzlies
12- Portland Trail Blazers
13- Sacramento Kings
14- Minnesota Timberwolves
15- Los Angeles Clippers


Finalizado el primer paso serán tiempos de Play-Offs. Aquí os expongo mi análisis y apuesta de lo que creo ocurrirá en el oeste:

1st Round:

1-Houston Rockets vs 8-New Orleans Hornets: Bastante habrán hecho los de Louisiana con llegar a la postemporada. No les exijo nada aún, solo que ganen algún choque para ir cogiendo experiencia y transmitir confianza a su afición.

4-Denver Nuggets vs 5-San Antonio Spurs: Viniendo rodados, sin bajas y con Iverson y Melo habiendo firmado una gran campaña hay margen para la sorpresa. Sin embargo, nada da más seguridad en esta liga que apostar por Duncan y Poppovich.

3-Dallas Mavericks vs 6-Utah Jazz: Los Mavericks me plantean serias dudas y, a su vez, cada día creo más firmemente que los Jazz aspiran a todo. Sería una serie igualada, en la que me decantaría sin embargo por las ganas de Nowitzki de no volver a tropezar a primeras de cambio.

2-Phoenix Suns vs 7-Los Angeles Lakers: Bryant contra los Suns, otra vez. Y si se da el caso me da que sería el KO definitivo para Bryant, que tras muchísimas decepciones finiquitaría su relación con la franquícia angelina.

2n Round:

1-Houston Rockets vs 5-San Antonio Spurs: Si Adelman junta piezas como quiero que haga y los Spurs bajen el pistón como así lo espero, creo que los Rockets podrían apartar a San Antonio del camino y llevar su sueño hasta el final.

2-Phoenix Suns vs 3-Dallas Mavericks: No veo a los Suns cayendo ante los Mavericks, aunque Dallas sea un candidato a todo por enésima vez. El bloque de Johnson es más sólido, pero si todos los Suns están sanos morderán el polvo.

Final:

1-Houston Rockets vs 2-Phoenix Suns: No tiene mucha lógica leer mi última sentencia y luego ver esto, pero apuesto por los Rockets. Así se cerrará el triángulo tejano con Suns habiendo caído ante todos. Además que, suponiendo que mis apuestas tengan gafe, prefiero que este no afecte a Phoenix.

Y aquí termino con mi análisis del oeste. Y ahora acabemos esto como dios manda: la apuesta final.

Finalísima:

1-Boston Celtics vs 1-Houston Rockets: Una final ya vivida en el 1981 y 1986, y en la que apuesto por el mismo que ya logró ganar entonces: Boston.

MVP Finales: Kevin Garnett

Y prosigamos ahora con los premios de la temporada, siempre según mi punto de vista. Diré mi candidato a cada premio y a ver cuantos acierto. Os reto a hacer lo mismo ;)

MVP: Kevin Garnett (Boston Celtics)
Rookie: Kevin Durant (Seattle SuperSonics)
Defensor: Kevin Garnett (Boston Celtics)
Sexto hombre: Andrés Nocioni (Chicago Bulls)
Progresión: Danny Granger (Indiana Pacers)
Entrenador: Rick Adelman (Houston Rockets)

Máximo anotador: Kobe Bryant (Los Angeles Lakers)
Máximo reboteador: Kevin Garnett (Boston Celtics)
Mejor pasador: Steve Nash (Phoenix Suns)

Equipo Ideal I: Yao-Garnett-Nowitzki-McGrady-Nash
Equipo Ideal II: Stoudemire-Duncan-James-Bryant-Wade
Equipo Ideal III: Howard-Bosh-Anthony-Arenas-Paul

Ya véis, mi inclinación totalmente a favor de Rockets y Celtics. De mis quintetos se desprende que hombres como Wade, James o Bryant harán una gran campaña pero sus equipos no acompañaran.

Por otro lado, me decanto al final por Garnett MVP por encima de McGrady por un tema de seguridad estadística y de la motivación que tendrá Kevin. Solo verle ante los Wolves en el Europe Live me di cuenta de ello. Va a tope, quiere que este sea su año y calzarse por fin un anillo.

Y por si no fuera suficiente tener a Allen y Pierce al lado tendrá a su conocido consejero Russell de la mano todo el curso. Sin Red la llama de la victoria céltica recae en Bill Russell, que no dudará en guiar los pasos de KG para que por fin logre su sueño, a la vez que un banderín más para el olimpo del Garden.

Puntos flacos:

- Apuesto por los Rockets como finalistas, siendo los de Houston una verdadera incógnita en cuanto a juego, salud y espíritu ganador.
- Apuesto por los Celtics, obviando que no tienen banquillo y que si uno del Big Three se cae el bloque puede desmoronarse.
- Aparto del camino a los Spurs y doy poco margen de confianza a los verdaderos extraterrestres de la NBA: Bryant, Wade y James.
- Olvido la solidez de los Bulls y que, quizás, este puede ser por fin el año de los Mavericks.

Había que mojarse y lo he hecho. No estoy seguro de muchas cosas de las que pongo, y si me moviera a través de la razón o el gusto personal el análisis habría sido otro. No ha sido así y nos encontramos en un punto medio, con muchas dudas que solo se resolverán de una forma...

¡Qué empiece ya!

Tuesday, January 23, 2007

It's Kobe Time

Hoy hablaré de los Lakers, mi equipo histórico favorito junto a los Bulls y, sobretodo, del que fue mi primer ídolo baloncestístico por aquello del relevo: Kobe Bryant.

Un grande cuya carrera ha caminado siempre entre sombras, un jugador que los anillos y premios individuales jamás llegaran a hacerle justícia y, sobretodo, la personificación de aquella repulsión hacia los Lakers que, a diferencia de lo que ocurre con la mística céltica, sienten todos aquellos que no consideran el amarillo y el púrpura como sus colores.

Como todas las grandes historias, empezó de forma singular en una mesa de restaurante japonés, se fraguó en las canchas italianas y acabó en un High School americano, Lower Marion, donde el descarado 143 del ABCD Camp de Adidas osó invitar a Brandy Norwood a su baile de fin de curso.

Con la famosa actriz y cantante y con Tyra Banks (Webber) se le relacionó antes de caer a los brazos de Vanessa Laine, su actual esposa, a la que conoció ya en la liga. Relacionado con todo esto, existe el escabroso episodio que omitiremos, no sin olvidarlo, con tres puntos suspensivos.

...

El joven filete de buey llegó a la liga desde la guardería, siendo elegido en el número 13 del Draft por los Charlotte Hornets, que lo traspasaron inmediatamente a cambio de Vlade Divac. Bryant llegaba a los Lakers de Van Exel, Eddie Jones y Shaq, y de su primera temporada todos recordaran el concurso de mates que yo no presencié, y las inoportunas lesiones que le alejaron del nivel de Iverson, Marbury, Abdur-Rahim o Allen en su primer año.

Pero en el segundo explotó desde el banquillo, aún acabar recayendo a Danny Manning el premio al mejor sexto hombre, en los Lakers que más recordaban el showtime hasta la fecha. Se dio la curiosidad además, de llegar como titular al partido de las estrellas aún ser suplente en su propio equipo.

Aquel, el primer All-Star que vi, fue el partido que le confirmó como el fuera de serie que hoy todos reconocemos. Osó desafiar al más grande de todos los tiempos, disputándole hasta el final el partido, y dejando jugadas antológicas como aquel cambio por la espalda y posterior gancho delante de Mutombo, que entusiasmaron al mismísimo Magic Johnson.

Hablar de todo lo que vino después sería en vano, todos conocemos la brillante historia, con oscuridades a la par, que ha sido su asención a la cima del mejor baloncesto del mundo.

Ahora está más cerca de los treinta que de los veinte, pero con un grado de madurez y con una carrera tras de sí que muy pocos han logrado levantar en la historia de la liga. Imagenes grabadas en nuestras retinas como aquel mate por debajo las piernas, el tiro contra los Pistons, el partido ante los Raptors que ayer cumplió un año...y el MVP que pudo haber ganado, pero que sus buenas migas con el periodismo le privó.

Aún nos deja destellos de inmadurez de vez en cuando, como cuando insultó a sus compañeros el año pasado, su antigua relación con Shaq o lo vacilón que se puso con los Lakers mandando 3-1 ante los Suns. Quizás sea solo eso lo que le prive de añadir alguno más a sus tres anillos de campeón NBA.
Este año, una vez más, Kobe librará su guerra contra el mundo para llegar a la cima que su carácter y su aura le han privado en otras ocasiones. Un dios que busca entrar por la puerta grande en el olimpo, y sentarse en la misma mesa que los Russell, Chamberlain, Abdul-Jabbar, Bird, Johnson y Jordan, como lo que es y su palmarés no muestra: uno de los mejores jugadores en la historia de este deporte

Si con anillos o MVP's no llega a alcanzarlos, puede aspirar a hacerlo en anotación, pues aún le quedan muchos años para superar la barrera de los 30.000 puntos, y llegar a los niveles de Malone o Abdul-Jabbar.

"Naturalmente que Bryant quiere volver a ganar un anillo. Su más orgásmica fantasía pasa además por hacerlo sobre O'Neal. Pero a medida que transcurran los años y no lo consiga, no les quepa la menor duda de cuál será su venal objetivo: retirarse como el máximo anotador en la historia de la NBA. Así, ni su pasión habrá resultado inútil ni él mismo encontrará mejor modo de liberarse de la segunda kobeopatía, pues las futuras generaciones sólo sabrán de su enorme proeza. Pero no le habrán conocido ni, quédense con esto, disfrutado. Y créanme: lo conseguirá. "

Cito esto último de un artículo de Gonzalo Vázquez, cuyo blog está en los favoritos del mío y es altamente recomendable, para plasmar su opinión final al respecto del personaje más controvertido, quizás, de la historia de la NBA.

Aún así, yo no doy por muertas sus esperanzas de llegar a conseguir el anillo. A ver donde puede llevar los Lakers, de la mano del segundo mejor entrenador en la historia de la liga. Puede que aún no sea el momento pero, en mi opinión, dentro de uno o dos años los Lakers seran unos claros favoritos al título y, evidentemente, el número 24 jugará un papel muy importante en ello.

Tuesday, September 12, 2006

Lo que yo viví: Temporada 01-02

El impacto de Pau en la liga; el regreso de Michael Jordan; el tercer anillo de la dinastía Laker; bienvenidos al siglo XXI

Mi cambio de club no era el acontecimiento más importante que el verano del 2001 nos había dejado. Por un lado dos de los nuestros, Pau Gasol y Raül López, habían sido seleccionados en el Draft de la NBA, aunque solo el de Sant Boi abandonó aquel verano la disciplina de su club. Por el otro, los atentados en el World Trade Center y el Pentágono, que justo ayer rememorabamos.

El crespón con la bandera americana que los 29 nueve equipos lucieron durante aquella campaña ya son, a día de hoy, historia, pero al ver a Pau en su año rookie todos recordaremos el motivo por el cuál la liga decretó tal iniciativa.

Dos fiascos de High School fueron seleccionados antes que el catalán en otro Draft muy mancado de calidad, en comparación con anteriores. Los Washington Wizards eligieron con el número 1 a Kwame Brown, jugador con las manos pequeñas y que poco le faltó para ser el nuevo LaRue Martin; venía desde el instituto. También recién salido del High School se encontraba Tyson Chandler, un pívot aprovechable en tareas defensivas, pero que poco a lucido en ataque con el número 3 de los Bulls. Y poco más tuvimos que esperar, para que David Stern nombrara a Pau Gasol como la tercera elección de aquel Draft, elegido por los Atlanta Hawks, que enseguida lo intercambiaron por Shareef Abdur-Rahim, en un traspaso en el que Lorenzen Wright llegó tambien a Memphis. ¿Ha pisado Atlanta, cómo Memphis, el Play-Off en todo este tiempo?

A partir de ahí las elecciones siguieron con Eddy Curry (4) a los Bulls, Jason Richardson (5) a los Warriors, Shane Battier (6) a los Grizzlies, Eddie Griffin (7) a los Nets, DeSagana Diop (8) a los Cavaliers, Rodney White (9) a los Pistons, Joe Johnson (10) a los Celtics...Un Draft en que, como veremos a continuación, hubo más de un robo: Richard Jefferson (13) a los Rockets, Zach Randolph (19) a los Blazers, Gerald Wallace (25) a los Kings, Tony Parker (28) a los Spurs, Gilbert Arenas (31), el más flagrante, a los Warriors y Mehmet Okur (38) a los Pistons. Y destacar además el número 24 de Raül López, que tardaría aún dos años en debutar en la liga. Bastantes despropósitos y la caída del mito de jugadores de instituto que habían impuesto Kemp, Garnett y Bryant.

Muchas novedades trajo consigo la temporada 2001-o2 alguna de las cuáles, el traspaso de Gasol es un ejemplo, ocurrió la misma noche del Draft. Los Clipper vieron cómo los Bulls les entregaban a un futuro All-Star ya confirmado en la liga, Elton Brand, a cambio de los derechos de Tyson Chandler, en uno de los movimientos más estúpidos que he visto. Así mismo, veían como su hijo pródigo, Michael Jordan, volvía a las canchas con los Washington Wizards. El verano también trajo dos destacados intercambios de bases, llegando a Memphis Jason Williams a cambio de Mike Bibby, y con los Suns intercambiando a Jason Kidd, que llevaría a los Nets a dos finales, a cambio de Stephon Marbury. Viejos rockeros de los noventa cambiaban chaquetas para ganar el anillo: Richmond a los Lakers, Ewing a Orlando y Olajuwon, hombre de club como pocos, a los Raptors...Eddie Jones dejaba los Hornets para ir a la calurosa Miami, mientras Derek Anderson y Rubben Patterson recalaban en Portland en busca del anillo.

Con esas comenzó la temporada en que algunos por primera vez (Gasol) y algunos que volvían (Jordan), empezaban una etapa con la ilusión de provarse y ver de que eran capaces, lejos de aspiraciones que otros podían tener: el anillo.

Los Lakers partían como favoritos para lograr el tercero, y pocos rivales podían hacerles sombra. Kings, Spurs, Wolves y Mavericks parecían capacitados, seguidos de lejos por Blazers, Jazz, Sonics y Rockets, que empezaban a generar serias dudas respecto a su rendimiento. En el este se jugaba otra liga, que no era otra que la del segundo puesto, pues nadie daba a un equipo de allí como favorito. 76ers, Magic, Heat, Pacers, Bucks, Raptors, Knicks...Ningún experto hubiera apostado por tres equipos que acabarían llegando a segunda ronda de Play-Offs, con gran sorpresa para los aficionados de la liga, y ejemplificando lo bajo que era el nivel en el este: Boston, Detroit y New Jersey, tres agradables sorpresas que nos dejó aquella temporada.

Shaquille O'neal, Allen Iverson, Tim Duncan, Kevin Garnett, Chris Webber, Vince Carter, Tracy McGrady...muchos eran los que luchaban por el premio al más valioso de la liga aunque, como cada año, sólo uno de ellos se lo llevaría.

En su segundo partido como profesional, Garnett hizo un gesto feo para celebrar una canasta "in your face" a Pau Gasol: gritarle a la cara. Mientras tanto se confirmaban las decepciones en New York, Phoenix, Houston y Atlanta, y el auge de equipos con que nadie contaba, los tres descritos más arriba. Gasol fue el rookie del mes de noviembre y vio como en diciembre los Grizzlies elegían a su compañero Battier como el candidato del equipo; por repartir, según dijeron.

Pronto Garnett vio el error que había cometido y Gasol, que había idolatrado a Big Ticket, le dejó una perla que pasará a la historia del baloncesto NBA. Remontando la línea de fondo, ganando espacio, machacando el aro y mirada asesina al más feroz de los lobos, aquel que un día se atrevió a mirarle mal por el hecho de ser blanco y delgaducho.

Los Grizzlies vieron por su desgracia aquel año caer a dos jugadores con los que había grandes esperanzas: Bryant Reeves y Michael Dickerson. Víctimas de lesiones eternas, anunciaron su retirada del baloncesto profesional, dejando bastante cojo el equipo de Tennessee.

Llegó el All-Star de Philadelphia, con un concurso de mates y triples que no brilló en exceso y el debút de uno de los nuestros en el partido de rookies. En el partido de las estrellas el oeste salió a jugar con once por la lesión de O'neal y la renuncia de un Karl Malone que ya llevaba un tiempo mosca con el comportamiento de los jóvenes y la actitud que estaba dominando el partido. Elton Brand sustituyo al veterano pívot Laker mientras a Tyson Chandler no le llegaban las estadísticas para disputar el partido de rookies.

Ver debutar a Pierce, Abdur-Rahim, el otro O'neal y Baron Davis por parte del este y Nash, Brand, Stojakovic, Nowitzki, Francis y Szczeribak en el oeste fueron algunos de los momentos que quedaran para siempre grabados en mis retinas. El regreso de Jordan al partido, Iverson jugando con el 6 en homenaje a Erving y Kobe Bryant siendo silbado en su ciudad natal y dónde ganó además el MVP del partido fueron otros de los momentos destacables del fin de semana. McGrady fue, cómo en tantas ocasiones, el MVP del equipo perdedor.

Artest y Brad Miller a los Pacers a cambio de Jalen Rose, Van Exel y Lafrentz a los Mavericks a cambio de Juwan Howard y Joe Johnson y Randy "Sugar" Brown a Phoenix a cambio de Tony Delk y Rodney Rogers fueron los movimientos destacados después del acontecimiento de las estrellas.

Se llegó a los Play-Offs con Iverson como máximo anotador y Duncan, Kidd y O'neal disputándose el premio al mejor jugador de la temporada, que acabó recayendo sobre los amplios hombros de Tim.

La primera ronda fue un infierno en el este, y sólo los Hornets resolvieron a su favor su eliminatoria contra los Magic en cuatro partidos. A Nets, Pistons y Celtics les llevó uno más acabar con Pacers, Raptors y 76ers respectivamente, llegando más allá de lo que ninguno de ellos, al empezar la campaña, podría haber aventurado.

En el oeste tambien hubo un par de duelos de altura, aunque Lakers y Mavericks no tuvieron problemas en barrer por la vía rápida a los Blazers (tercer año que caían contra los amarillos) y unos Wolves que convertían la segunda ronda en su hogar en el bosque. Los Jazz pudieron en un partido al mejor equipo del oeste en temporada regular, unos Sacramento Kings cuyo sueño del anillo parecía estar más cerca que nunca. Por su parte, los Sonics pusieron en aprietos a los Spurs, pero el MVP no podía caer en primera ronda y se encargó de eliminar toda esperanza en el quinto partido de la serie.

Resueltos todos por 4-1, la segunda ronda llevó a los Nets a su primera final de conferencia después de acabar con los Hornets y a los Celtics a su territorio histórico habitual, prévia derrota a los Pistons. Los Kings y Dallas protagonizaron en cinco partidos el más intenso y bonito duelo que por aquel entonces se podía ver en la liga, resuelto a favor de los californianos, que se verían en la final con sus paisanos, Lakers, que acabarían con los Spurs en un duelo repetido hasta el agotamiento en los últimos tiempos.

Pidiendo disculpas a los que quisieran saber más sobre la final del este, pero aquel año fue el de mi conversión y el 2-1 a favor que los Nets remontaron no es tan interesante como el Lakers-Kings, la final de conferencia más intensa que he vivido (aunque también lo fue el Pacers-Bulls, pero aún no era todo lo consciente del fenómeno). 3-2 llegaron a ponerse los Kings a los que les traicionaron los nervios y las urgencias en momentos decisivos. Al que no le tembló el pulso fue a Robert Horry en un partido decisivo, para volver a llevar a los Lakers a su dominio en los últimos años: la final de la NBA.

Sólo el bonito aliciente de ver jugar un equipo de gris contra uno de amarillo, y el hecho de que los Nets alcanzaran su primera final. Esto es lo que destacaría del barrido que llevó a los Lakers a conseguir el three-peat, a Jackson a ganar su noveno anillo y a la franquícia al número catorce, peligrosamente cerca de los Celtics.

Shaquille O'neal ganó su tercer MVP de las finales, el mismo año en que un joven formado en las ligas locales se hacía con el rookie del año, dando a los Memphis Grizzlies el primer sorbo de honor que conocieron en la liga. Ben Wallace (Detroit) ganó el primero de sus cuatro premios al mejor defensor, su compañero Williamson fue declarado el mejor sexto hombre y Jermaine O'neal, con toda justícia, el más mejorado. Rick Carlisle llevaba el tercer premio a la ciudad de Michigan al ser declarado entrenador del año.

Por mi parte destacar que me regalaron la camiseta de Pau Gasol, convirtiéndose en la tercera, y que vi desaparecer a una gran amiga: la revista XXL Basketball. El 2002 será recordado por mi entrada en el genial mundo de la noche, la llegada a un gran club y el ver a Gasol defender una camiseta de la NBA.


Sunday, September 10, 2006

Lo que yo viví: Temporada 00-01

El año de Allen Iverson; el barrido amarillo en Play-Offs; Ewing fuera de la gran manzana; la explosión de Tracy McGrady

Si algo quedó claro en aquellos Play-Offs del año 2000, es que los Lakers iban a marcar época, y que su dominio, de ser largo, no sería una sorpresa.

Así pues, mi última temporada en mi primer club se presentaba con mucho optimismo y más admiración que nunca hacia las grandes estrellas del baloncesto. En aquel verano, tuve la suerte de conocer a Raül López en el Campus de la Penya, y jugar un disputado 1x1 con él que resolvió a su favor (4-2).

Algo había cambiado en la liga; con la caída de Jordan tambien lo hacían aquellos a los que él había frustrado. Los Barkley, Ewing, Malone...en resumen, aquellos que él había privado del premio que merecían, llegaron sin fuerzas a un nuevo milenio que no estaba reservado para su dominio. Los Draft de finales de los noventa marcaban ahora el devenir de la mejor liga del mundo, y era esta nueva generación la que debía marcar su época.

Aquel Draft del 2000 inició una tendencia irreversible hasta el 2003 que, por circunstancias cómo la juventud, inexperiencia y falta de fundamentos (todo esto se puede reparar con un ciclo universitario completo), carecían de capacidad para dominar en la liga. Esto no hizo más que abrir las puertas a jugadores europeos, mejor trabajados tácticamente y, a largo plazo, la institución de una norma que obligaba a pasar al menos un año en la universidad.

Kenyon Martin de Cincinnati fue el número 1 de aquella ceremonia, elegido por los New Jersey Nets. En segundo lugar los Grizzlies, aún en Vancouver, elegirían a Stromile Swift y los Clippers, con el número 3 del Draft, convertirían a Darius Miles en el jugador salido de instituto elegido con más alta posición en la historia de la liga. Marcus Fizer (Chicago), Mike Miller (Orlando), Dermarr Johnson (Atlanta), Chris Mihm (Cleveland), Jamal Crawford (Chicago)...Basta con enumerar algunos de los que quedaron por debajo de estos para darse cuénta del gran despropósito que fue este Draft: Desmond Mason (17) a Seattle, Jamal Magloire (19) a Charlotte o Michael Redd (43) a Milwaukee son sólo algunos ejemplos. Y cómo ejercicio de memoria, buscad a los sólo tres jugadores de esta promoción que han sido All-Stars, y comprovad que ninguno de ellos lo ha sido más de una vez.

Fue un verano muy movido el del 2000, en el que destacaban aquellos equipos que no querían caer de dónde habían llegado en los noventa, y aquellos que deseaban resucitar tras un gran devacle. El equipo que más se movió fueron los Magic de Orlando, que adquirieron a la jóven promesa de los Raptors Tracy McGrady y el experimentado alero de los Pistons, Grant Hill, en un traspaso que trajo a Ben Wallace a la capital del motor. Tambien intentaron adquirir, sin éxito, a Tim Duncan, que se quedó en unos Spurs que incorporaron a Derek Anderson como principal refuerzo. Otro movimiento destacado es el que se produjo a cuatro bandos y que acabó con Ewing fuera de New York. Algunos nombres a destacar de aquel traspaso fueron Glen Rice (Knicks), Horace Grant (Lakers) y Patrick Ewing (Seattle), en un traspaso en el que tambien participó Phoenix. Además de Grant, los Lakers se reforzaban con Isiah Rider mientras que el que debía batirlos, los Blazers, adquirían dureza interior con Shawn Kemp y Dale Davis; además, perdieron a su perla menos valorada, Jermaine O'neal, que se fue a los Pacers.

Después de tanta movida, llegaba el momento de recoger los frutos a un trabajo bien hecho. En el salvaje oeste Lakers y Blazers se presentaban como los rivales a batir, y Jazz, Kings, Spurs y Sonics los que les podían sorprender. También Dallas, Minnesota, Phoenix y Houston partían con aspiraciones de llegar a la postemporada, dejando claro cómo de alto era el nivel en este lado de los estados unidos.

En el este, por su parte, los Indiana Pacers y los New York Knicks parecían, a priori, aquellos que contaban con más números para llegar a la final. Aún así, los de Indianapolis generaban dudas por el hecho de haber perdido al técnico que los llevó a tres finales de conferencia consecutivas, y contar ahora con el inexperimentado Isiah Thomas al mando. Orlando era el más capacitado para dar la sorpresa y Milwaukee, Philadelphia, Miami, Toronto y Charlotte, contaban con argumentos suficientes como para no acomplejarse ante ningún rival.

Durante la temporada se demostró que Bulls, Warriors y Grizzlies seguirían interpretando a la perfección el papel de cienicientas, mientras Celtics y Nuggets daban señales de estar resucitando. O'neal era, antes de empezar la temporada y durante el transcurso de la misma, el máximo aspirante al MVP, aunque un buen papel de Sixers, Spurs o Timberwolves, podía acabar con Iverson, Duncan o Garnett recogiendo el premio.

En plena depresión por la situación del equipo, el All-Star Game llegó a la capital para gozo de los fans de esta clase de actividades. Después del épico concurso del 2000, muchas esperanzas había depositadas en la presencia de los Carter, McGrady o Francis, en un concurso al que acabaron llegando Stromile Swift, Corey Maggette, Deshawn Stevenson, Baron Davis, Jonathan Bender y el ganador, que ya lo mereció algun otro año, Desmond Mason. Y para los fans del segundo mejor triplista de todos los tiempos, Ray Allen fue quien ganó aquel concurso.

En un partido en el que, si te fijas en las alineaciones, resulta evidente que el oeste era muy superior, el este le dio la vuelta en un último cuarto épico. Destacaban en aquel equipo las novedades de McGrady y Stephon Marbury; Antonio Davis, Anthony Mason y Latrell Sprewell sustituyeron a los lesionados Hill, Mourning y Rattliff, y Jeff Van Gundy sacó a los dos primeros de titulares; para un fan como yo, tener que escribir esos dos nombres al otro lado de Duncan y Webber (titulares en el oeste como pívot y ala-pívot) en mis portadas es un sacrilegio. McDyess y Divac, elegido tras la lesión de Shaquille, fueron las novedades en el oeste.

Allen Iverson fue el mejor del partido tras la histórica remontada protagonizada básicamente por él y Stephon Marbury, que acabaría figurando en la segunda portada de mi colección de partidos de las estrellas. Kobe Bryant veía como se le escapaba el premio que también estuvo a su alcance en el 1998.

Días después, Dikembe Mutombo llegaba a los Philadelphia 76ers para hacer un asalto al título, y Kukoc era enviado a los Atlanta Hawks. Los Mavericks de Cuban adquirían a Juwan Howard a cambio de Christian Laettner y, también los Wizards, enviaban a Rod Strickland a los Portland Trail Blazers, con peor récord del que se le pedía a aquel equipo.

Allen Iverson ganó su segunda corona como máximo anotador del campeonato, quedando Stackhouse segundo y O'neal tercero. Esto, unido al muy positivo récord de los 76ers (56-26), le sumaba muchos tantos en la carrera para el premio al mejor jugador de la temporada, que se acabaría llevando por delante de Duncan, el mismo O'neal, Webber y Garnett.

En abril darían comienzo unos Play-Offs en el que se impusieron, barriendo en todas las eliminatorias de su conferencia, unos Lakers que con un récord de 56-26 habían generado más de una duda.

En el este, Charlotte se impuso a Miami con la comodidad que genera un 3-0, mientras Philadelphia y Milwaukee acababan con las altas pretensiones de Pacers y unos Magic que habían tenido en la lesión de Grant Hill su gran lastre. En el quinto partido, los Raptors echaban a los Knicks consiguiendo, por primera vez en su historia, la segunda ronda de los Play-Offs.

En el oeste los Lakers barrían a los decebedores Blazers, Sacramento y San Antonio acababan en el cuarto con Phoenix y Minnesota y Dallas, después de los duros noventa, volvía a la postemporada y se cargaba un grande, los Utah Jazz.

Mientras en el oeste los Lakers seguían finiquitando duelos rápidamente, esta vez le tocó a Sacramento, y los Spurs solo cedían en un partido ante los Mavericks, las cosas llegaban al séptimo en el este. Por un punto, tras canasta de Allen Iverson y que Vince Carter no pudo devolver, los 76ers llegaban a la final, en que se encontrarían con los Bucks, tras remontar un 3-2 en contra ante Charlotte.

Otra vez hasta el séptimo se fue la eliminatoria del este, resuelta a favor del equipo de Pennsylvania que volvía, dieciocho años después, a la gran final. Iverson contra el mundo, simbolizado en aquellos Lakers invictos hasta el momento. A Allen le bastó el primero de los cinco partidos para romper aquel mito; Rick Fox, que había prometido no cortarse el pelo hasta que perdieran un partido, pudo dejar el turbante en casa para el segundo duelo. Aún así, nada pudo hacer Iverson, más que 30 por partido, para evitar que los Lakers consiguieran su anillo número trece. Eric Snow, que había jugado con un pie lesionado, pasó por el quirófano tras aquella final resuelta por 4-1.

O'neal ganó su segundo MVP de las finales y Jackson su anillo número ocho. El rookie del año se lo llevó Mike Miller, aunque un jugador que había llegado procedente de Europa, Marc Jackson, lo luchó toda la tempora; otra prueba de lo grande que fue aquel Draft. McGrady fue elegido el jugador más mejorado, McKie el mejor sexto hombre y Mutombo ganó su cuarto premio al mejor defensor. Larry Brown fue elegido el mejor técnico tras llevar a los 76ers a un gran récord, y un amargo final.

Tras aquel año cambié de club, sin saber aún las agradables sorpresas que nos deparaba el mes de junio en la NBA.