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Wednesday, October 01, 2008

Preview 08-09: Southwest

Echada mi suerte ya en el este toca el turno de cambiar de conferencia, con lo cuál nos quedan tres apasionantes análisis del universalmente conocido como hermano fuerte de la liga. Como último apunte a mi anterior análisis, destacar las dudas que ha levantado el descartar a Wizards, Bucks o Hawks en los Play-Offs, algo que provoca la inclusión, entre otros, de Heat o Pacers. Por suerte para todos aún queda mucho para ver quién tenía razón...

El este se presenta más apasionante que en los últimos años, pero esto no quiere decir que haya bajado el nivel en el oeste. Bien al contrario, a los proyectos en decadencia que aún no quieren desengancharse de la élite se les unen plantillas ilusionantes que, futuro aparte, quieren también empezar a vivir del presente. Sin más rollo por mi parte, que empiece el juego con la división suroeste

DALLAS MAVERICKS

Opinión:
Junio de 2006 y principios de mayo de 2007 son dos fechas marcadas en negro en el calendario de Mark Cuban, dos indicios de que algo iba mal en el proyecto que dirigía Avery Johnson, y que la pasada serie ante los Hornets se encargó de convertir en causas o puntos de inflexión.

Nunca sabremos si fue antes el huevo o la gallina, si el proyecto de Avery Johnson fracasó por las dictatoriales formas del técnico o estas sirvieron como excusa para justificar dos derrotas con sabor a caída del imperio romano. Fuera como fuera muchos percibimos a los Mavs de hoy en día como un equipo moribundo, a años luz de una mejor versión que fue incapaz en sus dos oportunidades de hacerse con el título.
Estoy siendo generoso, pues lo de Nowitzki y compañía fue más, mucho más, que perder simplemente el anillo cuando lo tenían a tocar. Muchos lo minimizaremos diciendo que dos series no son nada, pero en su caso son quizás la única causa que separa una dinastía entre el 2006 y el 2007 del absoluto fracaso. El tren del anillo no pasa cada día, y con las finales ante los Heat y el mejor récord el año siguiente Dirk Nowitzki quedará como uno de los pocos que con más oportunidades de las habituales no ha conseguido hacerse con el gran premio (y sin Jordan como rival, por muy cerca de dios que estuvieran Wade y Davis en su día).

Plantilla: El gran cambio en relación a campañas anteriores reside en el banquillo, pues tras completar tres ciclos enteros como director de orquestra del conjunto tejano pocos pueden aprobar la tarea de Avery Johnson. Le tocará ahora a Rick Carlisle silenciar a sus detractores, al mando de una plantilla que da la sensación que no da más de sí.

Demasiado miedo escénico por parte de Dirk Nowitzki y episodios de demencia momentanea protagonizados por Josh Howard, que cada vez se aleja más (fuera de las canchas) del perfecto escudero que todos creíamos que era. Quizás la presencia de Jason Kidd le empuje de nuevo a un papel de tercer espada, aunque con el trote que lleva el de Oakland en la liga está por ver que rol interpreta en una plantilla con la exigencia que habrá en estos Mavericks.

Stackhouse, Terry y Dampier seguirán como los secundarios más importantes, con Diop, Bass, Jones y Barea como principales candidatos para engrosar esta lista. Incógnita total la importancia que tendrá Gerald Green, jugada que de salir bien provocará la envidia de media liga. Finalmente, para cerrar brillantemente este apartado, quería dar la enhorabuena a la directiva de Dallas por renovar a Devean George, que seguro aportará sus diez kilos de más de cada año y sus habituales negativas a entrar en traspasos (recordar culebrón Kidd).

Conclusión: Nada nuevo bajo el sol, más allá de la presencia de Kidd a tiempo completo y la incorporación de Rick Carlisle y un elenco de ayudantes de lujo para el banco. La promesa de un Nowitzki a nivel MVP debe ser la única esperanza de los Cuban Boys, que de no ser así deberán conformarse con mirar atrás y ver solo a los Grizzlies, pues me incluyo en los muchos que no les ven encima de Hornets, Rockets y Spurs en su misma división.

HOUSTON ROCKETS

Opinión:
El tiempo será quién valore el fichaje de Ron Artest, pero a día de hoy no es de extrañar el optimismo de la comunidad chino-americana que es simpatizante del equipo de Houston. Son muchos los posibles peros a la operación, pero para mi hay uno que los anula a todos y que me hace romper una lanza a su favor: Adelman conoce a Ron Ron.

Avalada por nuestro adorado técnico, nada puede alejarme de ver la operación como muy positiva. Aún perjudicando el rol de mi idolatrado Battier, la llegada de Artest a Houston supone para los Rockets, salvando las distancias, lo mismo que pudo suponer para los Bulls la incorporación de Rodman el año 95. En este caso no les llevará a 72 victorias, pero a poco que represente un salto cualitativo les acercará a lo que muchos no creeremos hasta que lo veamos...

Sí, la segunda ronda, aunque lo digo con la boca pequeñita porqué la maldición Mac no invita al optimismo. Para lograr este objetivo Artest no supondrá más que el factor diferencial, la pieza que faltaba, pero también será necesario que Ming y McGrady se mantengan sanos y a un buen nivel durante la temporada regular, por supuesto.

Plantilla: Odio hablar de Big Three's, y todos tenemos claro quienes lo forman en Houston, así que pasaré de nombrarlo. En principio es de esperar que Yao, Scola, Artest, McGrady y Alston formen parte del quinteto titular. Se mantendría así el esquema utilizado la pasada temporada por Rick Adelman, con Shane Battier con el único que caería para dar cabida al dorsal 96 en el cinco inicial.

El veterano alero de Duke, y uno de mis ídolos, sería el baluarte de la segunda unidad. Dependiendo de si finalmente renuevan o no a Carl Landry Chuck Hayes tendrá más o menos protagonismo en el juego interior. También Battier puede jugar minutos como cuatro, o incluso el mismo Artest, gracias a sus capacidades multidisciplinares a la hora de defender. Así mismo seguiremos viendo a Mutombo haciendo clínics en directo cada vez que salte a cancha, y quizás de cuando en cuando Adelman nos regale una sesión del rookie Joey Dorsey.

En cuanto al juego exterior destaca la llegada de Brent Barry, que viene a aportar su experiencia a la hora de la verdad y a probar fortuna como amuleto, calificación que a día de hoy recibe James Posey. Quizás veamos más este año al sophomore Aaron Brooks, al mismo tiempo que esperamos una evolución en las prestaciones que ofrezca Luther Head en pista. Finalmente está por ver que Steve Francis nos encontramos para esta campaña, que el año pasado se acercó más a Penny Hardaway que a Grant Hill en cuanto a rendimiento.

Conclusión: El gran objetivo de los de Houston debe ser firmar una temporada regular, y demostrar el porqué este mismo equipo fue capaz el año pasado de ganar 22 partidos de forma consecutiva. Si no consiguen algo grande el hito quedará en mera anécdota, y aunque T-Mac respiraría tranquilo llegando a segunda ronda el objetivo de este equipo se encuentra más allá, mucho más allá de esto...

MEMPHIS GRIZZLIES

Opinión:
Año uno después de la era Gasol, o lo que es lo mismo, primera vez que Memphis empezará una temporada sin tener a Pau en sus filas. No así un Gasol, pues el hermano del 16, Marc, llega a Memphis después de armarla en Girona, que después de aún más años no vivirá partidos ACB cada dos fines de semana.

Su aura estará presente en cada jornada para el equipo que descanse, pero esta es otra historia. Estábamos hablando de Memphis, ciudad que en la próxima olimpiada lamentará haber desaprovechado su oportunidad y verá los partidos de los suyos, se llamen Grizzlies o Sonics, por la televisión nacional. ¿Será entonces el equipo de Conley, Mayo, Gay y Marc un aspirante a algo?
Nadie puede saberlo, lo que si sabemos del cierto es que entre las ciudades elegidas para la gloria, sin ninguna duda, no figura Memphis. Huele a tiempos de mediocridad, si es que nunca dejaron de serlo, para los Grizzlies. En cuanto al aficionado español les seguirá sufriendo, aunque ya no muchos no sientan los colores. Aquellos que fueron fieles seguidores de los ositos azules son a día de hoy más amarillos que un submarino, conocen de la pe a la pa la historia de los Lakers y critican a Fisher y a Jackson como si fueran meros Ford y Mitchell. Triste, pero así es la fauna que comenta en otros lares...

Plantilla: Rudy Gay llevará las riendas de una franquícia NBA en su tercer año en la liga, ayudado por un físico y un talento sobrados para el reto. Las dudas apuntan a su nula capacidad de liderazgo, su tendencia a terminar jugadas que ni siquiera han empezado y la sombra de un jugador al que quizás no vea como un compañero. Me refiero por supuesto a OJ Mayo, que tras caer en el infierno de Tennessee querrá compensarlo, como mínimo, herigiendose el rey de los demonios.

Mucho chupón para muy poco balón, algo que de haber llegado finalmente Randolph se hubiera agraviado aún más. Por fortuna (o no) no fue así, con lo cuál todo apunta a que Milicic, Gasol y Conley cerrarán el más que probable quinteto titular. Siendo Iavaroni un técnico de carácter pseudo-ofensivo quizás Warrick entre como cuatro de inicio, nunca se sabe y más cuando se pasa tanto de los osos como lo he hecho yo siempre, no solo ahora.

En cuanto al banquillo está por ver que uso les da el entrenador a los residuos de McHale, apedillados Jaric y Walker. Lowry, Crittenton y Arthur, cumplido el supuesto castigo que le caerá, supongo que también contarán, y vista la escasedad de pívots también el iraní Haddadi tendrá sus minutos.

Conclusión: La caída era inminente, y por mucho talento que reúnan les costará salir del pozo. A su favor juega el hecho que los mandamases de la división, el triángulo tejano, no tardará muchos años en caer, pero nadie, y menos que nadie los Grizzlies, pueden evitar el reinado de Chris Paul y sus Hornets para muchos años. Yendo al grano, los de Memphis habrán cumplido con llegar a las 30 victorias, y harían bien de hacerlo jugando bien y algo en equipo, que talento no les falta precisamente...

NEW ORLEANS HORNETS

Opinión:
Bonita historia la suya, a la que la tragedia del Katrina le añade un sabor épico. En este contexto de dificultad emergió una figura por encima de las otras, que unida al buen ojo para fichar en los últimos tiempos regaló una temporada como los Hornets y New Orleans no recordaban y nos cautivó a todos. No mintáis, todos somos un poco de Chris Paul y los Hornets...

El año pasado iban de tapados y fueron la gran sorpresa, luchando de tu a tu con los por aquel entonces vigentes campeones y cayendo con honor habiendo eliminado previamente a Dallas. Con ambos comparten división, y a nadie le extrañará que los dos (o tres) equipos tejanos quedan por debajo de ellos este año. Dudo que Chris Paul se conforme con menos que una final de conferencia...

Con uniformes nuevos y tipografía sabor New Orleans los Hornets afrontan esta campaña venidera con renovado optimismo. Hay razones para creer que el anillo es posible, más allá del amuleto James Posey. Y es que después de todo el año pasado no andaron tan lejos, y a diferencia de la mayoría de aspirantes son los únicos que no están ante una de sus últimas oportunidades.

Plantilla: La llegada de James Posey podría introduir una pequeña variante en el quinteto, pues Morris Peterson fue sin duda el que menos rindió del quinteto de antaño y no creo que a Scott le tiemble el pulso a la hora de sentarle en el banco. Posey es perfectamente capaz de emparejarse con los escoltas rápidos que Stojakovic no sea capaz de parar, y en ambos aleros Chris Paul tiene excelentes opciones de abrir el balón para que se jueguen el triple.

Sin novedades en el juego interior, donde Tyson Chandler y David West seguirán formando uno de los mejores dúos de la liga. A nivel defensivo Tyson es uno de los mejores de la liga en su posición, y pocos le echan en cara aún ser "el chico que llegó por Elton Brand". En cuanto a David seguirá siendo el aliado de Paul en el Pick&Roll, la segunda opción en ataque y el alapívot más que cumplidor en defensa.

Solo queda desgranar el banquillo, en el que si no consideramos a Sean Marks y Devin Brown novedades destacables constatamos que, realmente, no las hay. O quizás si, pues a buen seguro Morris Peterson caerá a la segunda unidad y deberá asumir un protagonismo ofensivo mayor, ya que alguien deberá cubrir la aportación de Jannero Pargo la pasada campaña. No es al único que echarán de menos, ya que Bonzi Wells sigue en la agencia libre, con lo que nos quedamos con Melvin Ely, Mike James y Julian Wright como los que quizás ganarán en importancia.

Conclusión: Es una lástima que el propietario sea reacio a superar demasiado el límite salarial, porqué si este equipo no gana un anillo en los próximos años quizás se lo escuche en un tiempo, tal y como le echan en cara a Sarver con los Suns. De momento su proyecto está a años de quedar obsoleto, pero es una tendencia que me molesta puesto que es un equipo que a poco que reforzara el banquillo podría aspirar a todo, y si consideramos que ya lo hace lo haría en condición de favorito.

SAN ANTONIO SPURS

Opinión:
Dentro de diez años podremos calibrar el impacto real que tuvo Tim Duncan en la liga y el verdadero valor de la dinastía de los Spurs. Y hablo como si ya estuvieran muertos, como si hubieran iniciado un declive irremediable y nunca más pudieran hacerme pasar miedo. Y por desgracia aún no puedo hablar así, aún hay un miedo muy dentro de mi que me dice que no les puedo dar por muertos, no aún.

El triple ante los Suns es buena prueba de ello, no es más que la enésima muestra del aura divina que rodea a Tim Duncan de cuanto merece la consideración, no solo de leyenda, sino del mejor alapívot de la historia. Con Parker y Ginobili a su lado, y con la amenaza de una total renovación el próximo verano, aún es pronto para dejar de cerrar con llave; siguen dándome miedo.
Por contra, como recordaréis los más veteranos seguidores de este blog, hay dos factores que empujan al optimismo. Uno no tiene nada que ver con algo que un servidor haya escrito anteriormente, y es la lesión de Manu Ginobili. La segunda si se apoya en una de mis más aplaudidas teorías, dejaros de año impar y tonterías. ¿Os suenan las palabras Grecia, Indianapolis, Atenas y Japón? A la conclusión, para los que no me sigáis, la respuesta.

Plantilla: Como se rumorea que hace el líder de Corea del norte, inyecciones de sangre joven cada verano sin ser capaces de asumir que la estructura básica está ya decayendo. Este año los parches serán Roger Mason Jr y Salim Stoudamire. El primero llega al Álamo tras un gran año en Washington, cuando la lesión de Arenas le concedió más oportunidades de las habituales. El primo de Stoudamire lo hace para justificar su fama de tirador e intentar encontrar en Texas su sitio en la liga, algo muy pretensioso viniendo de alguien que ni siquiera llegó a jugar en Atlanta.

Ni que decir tiene que Duncan, Parker y Ginobili seguirán siendo las grandes bazas de Greg Popovich, por mucho que el argentino salga desde el banquillo. En este sentido la lógica dicta que Michael Finley siga ocupando su lugar, y más sabiendo que el albiceleste estará cerca de dos meses de baja. El quinteto lo cerrarán, presumiblemente, Kurt Thomas y Bruce Bowen, cuyos 37 años no deberían tardar en pasarle factura.

Veremos si ha llegado ya el momento de Ime Udoka de sacarle del quinteto, aunque en tal caso Bowen se resistiría haciendo uso de todas sus artes. También Fabricio Oberto seguirá siendo pieza clave entre los suplentes, si es que nunca ha merecido este adjetivo. Finalmente, sin mucho más que hablar, habrá que ver como gestiona Popovich la entrada de su enésimo europeo, el francés Mahinmi.

Conclusión: Para los que no lo hayáis deducido ahí va la respuesta: los Spurs siempre ganan el anillo después de fracaso del "Dream Team USA". Así es amigos, True Wolf lo adelantó en exclusiva hace dos años y ahora lo vuelve a sacar a la luz para quién no estuviera entonces. ¿Podemos estar tranquilos? Como poseedor de la verdad universal yo lo estoy, y si finalmente me equivoco quedaré reducido al nivel de un científico más, poseedor de la verdad hasta que el tiempo se encarga de demostrar lo contrario...

PREMIOS INDIVIDUALES

Candidatos al All-Star:
Dirk Nowitzki, Yao Ming, Tracy McGrady, Rudy Gay, Chris Paul y Tim Duncan. Que vaya alguno de sus compañeros depende de los logros del equipo, aunque Kidd ya sería hora que dejara de ir, por ejemplo. Parker, Chandler y West dependerán por supuesto de su actuación individual y de la situación del equipo, si bien en el caso de Parker su presencia está complicada debido al overbooking de escoltas de calidad que merecerán ir en el oeste.

Candidatos al MVP: Chris Paul es el único candidato claro en su división, por lo que todos tenemos en memoria del año pasado y por lo seguros que estamos que esta campaña la volverá a liar. Los otros que podrían competir el galardón son Yao Ming, Tim Duncan y, sobretodo, Tracy McGrady. De hecho el año pasado estuve entre T-Mac y Garnett en mi apuesta, ojo si el primo dormilón de Carter se mantiene sano porqué firmará buenos números y estos Rockets van en serio...

Candidatos al ROY: Al ser una división con tantos equipos con exigencias de anillo es lógico que no haya muchos. Por suerte para este apartado Memphis también está en esta división, aún siendo un enano rodeado de gigantes. De los ositos presentan candidatura OJ Mayo y Marc Gasol, especialmente el primero, que de tener el impacto que se supone será uno de los grandes favoritos al trofeo.

Candidatos al mejor defensor: Su buen trabajo defensivo en el poste y sus cifras en rebotes y tapones hacen de Tyson Chandler un perfecto candidato, como también lo sería Chris Paul, uno de los pocos que pueden decirlo teniendo en cuenta que es base. Otra apuesta sobre seguro sería Ron Artest, y tampoco sería descabellado que tras toda su carrera en el quinteto defensivo ideal Tim Duncan recibiera por fin el premio. ¿He oído Bruce Bowen? A palabras necias...

Candidatos a mejor sexto hombre: Aunque cuando se recupere habrá empezado ya la temporada Manu Ginobili tiene muchos números para repetir. También Jerry Stackhouse estará en la pomada, y aunque no creo que lo esté nada me satisfacería más que ver a Shane Battier recoger el trofeo.

Candidatos a mayor progresión: Lo lógico es que este premio sea un Expediente X antes de empezar cada campaña, pero vistos los quintetos que presentarán todos los equipos veo difícil que el premiado sea un jugador de esta división. Si Darko Milicic muestra por fin los motivos que le llevaron al número dos arrasará en las votaciones, pero la experiencia me dice que no contemos con ello.

Candidatos a mejor técnico: Popovich, Carlisle y Scott lo han ganado recientemente, con lo cuál les descartaría de antemano. Ni que fuera con carácter de homenaje Rick Adelman debería ganarlo, pero además todo apunta a que él y sus Rockets acumularán a final de campaña suficientes méritos. Fue mi apuesta del año pasado, y aunque esto no se desvelará hasta la séptima edición de esta previa no sería descabellado que volviera a jugármela con él otra vez.

Thursday, April 10, 2008

Espuelas en modo anillo

En el año 1997 Tim Duncan llegaba como número uno del Draft a un equipo sin historia, el único que dio el salto desde la ABA sin haber ganado un campeonato y que tampoco lo había logrado aún en la NBA. Leyendas de la talla de George Gervin y David Robinson, con quién compartiría vestuario y dos anillos, no lo habían logrado; ¿lo haría Tim?

No tardarían ni mil noches en comprobarlo los aficionados del Álamo. Tras el premio a mejor rookie del año, una convocatoria para el All-Star y dos presencias en el quinteto ideal de la liga, el sophomore Tim Duncan añadía a este brillante currículum el primero de sus cuatro anillos, que con el paso del tiempo ha dejado de ser el del asterisco...

Plantilla actual: Tim Duncan sigue siendo el líder del equipo, lo ha sido desde el primer día y no dejará de serlo. Por mucho que Parker le ganara un MVP de las finales el año pasado o que Ginobili firme grandes números desde el banco, a la postre siempre es Tim Duncan el brazo ejecutor de un equipo que funciona con maquinaria perfecta.

Este año les cuesta, vigila que no tengan el factor campo en contra en primera ronda, ojo que Paker no es el de antaño... Siempre en silencio, ni siquiera se molestan en contestar las voces críticas. Todos los focos en New Orleans, Los Angeles, Phoenix y Boston, pero el vigente campeón está cerca de lo más alto a la chita callando, en el oeste más duro de la historia y cuando muchos de nosotros hemos cometido el error de darles por muertos.

Hasta que se demuestre lo contrario el Big Three que garantiza títulos en esta liga es el que forman Duncan, Parker y Ginobili, ganadores de tres de los últimos cinco anillos, y que cuando han caído lo han hecho por 4-2 ante los Lakers del Fab Four y en un agónico séptimo frente unos Mavs que olían a campeonato.

Por si no fuera suficiente con lo que había han sumado un anti-Shaq como Kurt Thomas, fichado con el objetivo de contrarrestar el poderío del juego interior de los Suns y responder a los fichajes hechos por estos mismos y los Lakers. Por el momento Oberto ha contado con más opciones desde el quinteto, pero ya veremos quién se viste de corto en el salto inicial cuando llegue la hora de la verdad...

Los cinco ya citados más Bowen, Finley, Barry, Stoudamire, Udoka, Bonner... Once nombres que se presumen como los que finalmente serán inscritos en Play-Offs, una lista que completará el temible Mr May. Robert Horry es la última pieza, un dragón aún dormido, pero que quiere sumar un octavo anillo para añadirlo a su preciado e histórico tesoro.

Cuerpo técnico: Lejos queda ya la fea jugarreta a Bob Hill, y hoy Gregg Popovich es de los técnicos más laureados y respetados de la liga. El militar tuvo la suerte de estar en el lugar adecuado en el mejor momento. Tomó las riendas de un proyecto que iba a menos tras el fracaso ante los Rockets dos años antes en la final de conferencia, y que veía en la lesión de David Robinson un punto de inflexión sobre el que replantearse el futuro.

La suerte se alió con los tejanos, regalándoles un número uno del Draft con el que podrían cambiar su historia. Con Tim Duncan llegaba un jugador serio, con grandes fundamentos, mucha ambición y preparado incluso para cuestionar el liderazgo del que había sido MVP el año 1995. Desde el primer día mostró una templanza y dominio dignos de un veterano, con lo que no tiene porqué extrañar el anillo que logró en su segundo año en la liga, algo que muy pocos han logrado como piezas clave en su equipo.
Pero volvamos a Popovich. Son muchas las ocasiones en que hemos oído acusaciones hacia el juego aburrido, conservador y defensivo de los Spurs. Posiblemente sea consecuencia directa de la ortodoxia en el juego de Tim Duncan, que por el dominio de sus recursos y la frialdad con la que los pone en práctica da la impresión de practicar un juego desangelado, sobrado, repetitivo...

Este factor, unido al juego de Bruce Bowen, el poco atráctivo de los uniformes y la opinión ya generalizada lleva a la siguiente atiquetación: los Spurs son un equipo aburrido. Y tal vez lo sean, no seré yo quién lo niegue, pero a lo que quiero llegar es que por riqueza táctica y capacidad de adaptación a cualquier equipo no tiene porqué ser así. Y ahora pregunto: ¿es todo esto mérito de Popovich? Puede que sí, o puede simplemente que estuviera en el lugar y momento adecuado y lo siga estando...

Imagen: A pesar de ser un equipo relativamente jóven (solo Mavs, Hornets, Heat, Magic, Wolves, Raptors, Grizzlies y Bobcats llegaron a la liga después de ellos), su uniforme es tan intocable como el de los clásicos, y sus cuatro anillos no hacen más que reforzar el atributo de equipo histórico que los Spurs se han ganado en los últimos tiempos.

En lo que a su imagen corporativa se refiere, los Spurs son posiblemente el equipo más conservador. La era del logo con colores fiesteros es la excepción, pero en aquel período el uniforme no se vio afectado. Antes hablábamos de estilo de juego, y yo tengo claro que la imagen seria y aburrida de sus colores (gris y negro) no hace más que reforzar el estigma de equipo aburrido, lo sean o no.
Estoy criticando su estilo al mismo tiempo que tengo la total convicción de que es intocable. Los colores nunca han cambiado, y el que siguen y seguirán vistiendo ha vivido suficientes momentos históricos como para no plantearse un cambio ni a medio ni largo plazo. Es más, creo que dentro de veinte años Celtics, Lakers, Bulls o Pistons habrán vivido más cambios en su uniforme que los Spurs.

Podría criticar la imagen por no ser de mi gusto, pero desde un punto de visto objetivo no puedo más que quitarme el sombrero por un estilo por el que no pasará el tiempo y que perdurará en la historia. Que aprendan otros que no respetan lo que tienen, pues estoy seguro que Hawks (era Nique), Warriors (The City), Sixers (era Julius) y Wizards (era Unseld) jamás encontrarán nada mejor que lo que tuvieron en un pasado. Solo tengo una queja, y es que no conviertan el clásico gris en un alternativo adecuado a estos tiempos y tengan así tres uniformes como casi todo el mundo.

Potencial futuro: A pesar de que Duncan y Ginobili no son jovenzuelos, ellos son junto a Tony Parker el futuro de los Spurs, y así está estipulado en todos los contratos de la plantilla. La plantilla se construirá con ellos como eje principal, y los veteranos que no tardarán en arrastrarse por las canchas darán paso a nuevos agentes libres que vean en este equipo un valor seguro para hacerse con un anillo.

Quizás Udoka y Oberto sigan en la plantilla unos años, pues como complementos cumplen. El primero es una buena opción tanto como titular como desde el banco, contando con veinte minutos en que rendirá sin mediar palabra sobre el rol que le sea asignado. Por su parte el segundo llegó de Portland para retirar a Bruce Bowen y ocupar el rol defensivo que la edad de Bruce Lee dejará vacante...

Y quién sabe que nos depara el futuro de Ian Mahinmi, Marcus Williams oTiago Splitter, por poner algunos de los muchos ases que Popovich se guarda en la manga. Los Spurs son de sobra conocidos por ser pioneros a la hora de sacar jugadores de cualquier rincón del globo, y sí han sido elegidos para sumarse a la nave más pronto o más tarde será por algo.

Lo que yo haría: El Big Three, Udoka y Oberto serían los únicos intocables, aunque lógicamente todo el mundo tiene su precio pero, en principio, para mi estos serían imprescindibles. De todas formas, no me cerraría a una posible salida de Ginobili, pues es un jugador que viene de hacer una gran campaña y que seguro que más de una franquícia que fracase en los presentes Play-Offs no vería con mal ojo.

Por los cuatro anillos que ha dado a Duncan le mantendría incluso si no caminara, y Parker tiene muchos años por delante. Udoka y Oberto son jugadores del montón, por supuesto, pero dentro del proyecto han cumplido y pueden seguir teniendo importancia. Los cuatro-cinco más agentes libres con ambición y Splitter deberían ser suficientes para seguir aspirando a anillos, aunque veo bastante complicado que sumen más que el quinto (y por supuesto me alegro).

Lo que se comentó en su día: Yo hablaba un poco de la historia de los Spurs desde la ABA y me extendía básicamente en los años posteriores a la llegada de Tim Duncan. Por aquel entonces sumaban tres anillos, el último muy especial por el quinto partido de Horry y la resistencia de los Pistons en todo momento. Por cierto, hay un error terrible, y es que no fueron los Wolves quienes les eliminaron en 2004 sinó los Lakers.
El primero en comentar sería Rafita, reconocido fan de los Spurs que justificó los dos MVP's de Duncan. Pienso que son justos y están a la altura de su leyenda, pero cabe recordar que hubo mucha polémica, puesto que en 2002 Kidd había hecho muchos méritos (los mismos que en 2005 hicieron MVP a Nash) o en 2003, con Garnett haciendo una temporada superior a la del 21 de los Spurs.

Después comentaría Wilt, con una exclusiva que por aquel entonces yo desconocía y que debo reconocer que se me había olvidado. Si queréis leerla clicad en el viejo post, no tiene desperdicio. Finalmente recibiría la visita de Pierce, felicitándome por los posts y lamentando que me hubiera adelantado en el de Reggie Miller que él quería escribir...

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/algo-ms-que-un-astersco.html

Conclusión: Siento muchísimo que este sea el post más corto que he escrito, pero es difícil llenar párrafos con un equipo que apenas da que hablar, a pesar de ser el cuarto histórico en número de anillos y el que más suma en la última década. Duncan, Ginobili y Parker, tres jugadores de los que está todo dicho a excepción de la relación mediática del último.

En el plano deportivo tampoco aportaré, sintiéndolo mucho, nada nuevo. Los Spurs son un equipo que queramos o no deben ser tratados como el máximo favorito, al menos es mejor así en mi caso, menor será la decepción que me lleve si ganan. Como cada año son otros los equipos que nos ponen la miel en los labios, pero a la hora de la verdad este equipo es letal, y prueba de ello son el número de anillos y la autoridad con la que los han logrado.

Sunday, October 07, 2007

Preview 07-08: Southwest Division

Tras los análisis de la conferencia este y de nuestra queridísima liga ACB llega ahora el turno de la conferencia fuerte de la liga. Empieza otra temporada que parte con Texas y Arizona como rivales a batir y con Kobe, Nash, Dirk o T-Mac como aspirantes claros al premio de mejor jugador de la temporada.

Y dentro de estas tinieblas en que se ha convertido esta dominante conferencia en los últimos años empezamos con la división suroeste, la más temible de todas y que reúne por sí sola más calidad aspirantes al anillo que el resto de la liga.

DALLAS MAVERICKS

Opinión: Siguen confiando en el bloque que tantos éxitos ha dado en las dos últimas temporadas regulares. Basados en la solidez del MVP, el crecimiento de Josh Howard como segunda espada, la progresión de Harris y la aportación de hombres como Terry o Stackhouse, nada puede dar a entender que los Mavs no lucharán por los primeros puestos de la liga durante todo el año.

Sin embargo, lo harán con menos crédito que nunca; si la derrota ante Miami no fue ya suficiente golpe para las aspiraciones de esta plantilla, la bochornosa caída ante los Warriors acabó de destrozar la porción de alma que les quedaba. Dirk recibiendo el prestigioso Maurice Podoloff vestido de etiqueta es la perfecta metáfora que parece indicar que estos Mavericks nunca se comerán un rosco.

Para sacarnos del error llegan refuerzos de la importancia de Trenton Hassell, Eddie Jones o el posible robo Nick Fazekas. Incorporaciones que dejan entrever la confianza de la franquícia en una plantilla que, tras tan duros golpes, quizás no se haya hecho merecedora de ella.

Exigencias: Siguen siendo aspirantes al anillo, con todo lo que conlleva. No vale únicamente con superar el ridículo del año pasado y no caer en primera ronda. Se les exige el título y, como tal, deben responder a ello desde buen principio y cuando verdaderamente hace falta: en los Play-Offs.

El lema de "a la tercera va la vencida juega a su favor", y da esperanzas para que este equipo, por fin, culmine su objetivo. Por contra, el "no hay dos sin tres" es más pesimista, y nos lleva a pensar que tras dos mayúsculos fracasos hay opciones para un tercero. ¿Cuál tendrá razón?

Quinteto: Harris, Terry, Josh Howard, Nowitzki y Dampier parece la opción más plausible; o sea, ningún cambio respecto la pasada campaña. El fichaje de Hassell me supongo que es para salir desde el banquillo, aunque de darle cabida en el quinteto Avery debería sacrificar a Harris y jugar con Terry de base.

Mi apuesta: Creo que terminarán la temporada regular con un alto porcentaje de victorias y que en Play-Off superarán a todos menos a Rockets, Spurs y Suns. Habrá cambios en Dallas, no en febrero porqué creo que irán bien clasificados, pero sí de cara a la próxima campaña. Como ya habréis deducido, no tengo mucha fe en ellos...

HOUSTON ROCKETS

Opinión: Mantener lo sembrado y arrancar de raíz lo que no funcionaba. Así se plantea la nueva campaña en Houston, tras haber roto relaciones con el aburrido Jeff Van Gundy y habiendo entregado el banquillo a Rick Adelman, entrenador cuyo recuerdo en el banquillo de los Kings hace que todo fan del buen baloncesto se corra de gusto.

El nuevo maestro no llega a Texas solo: Luís Scola cruza los mares para unirse a su proyecto y el que fue buque insígnia del equipo (Steve Francis) y Mike James regresan a casa para unirse a su causa. La causa de un entrenador canoso amante del juego en ataque, de uno de los mejores jugadores de la última década y de uno de los tres mejores pívots de la liga, además de embajador del país más grande del mundo.

La columna vertebral se mantiene, y nuevas propuestas y piezas se unen a ella. McGrady, Yao, Battier, Head, Mutombo, Hayes, Wells, Alston... Muchos nombres a quienes Adelman se encargará de sacar partido para que, después de mucho tiempo sembrando dudas con JVG, los Rockets vuelvan a aspirar a todo y a ser uno de los equipos más atractivos del campeonato.

Exigencias: Si Yao y T-Mac logran mantenerse sanos deben aspirar a todo. No debe olvidarse que, de haber derrotado a los Jazz, ahora estaríamos hablando del último finalista de conferencia. Pero debemos agradecer a los de Utah que les apartaran del camino, pues este año disfrutaremos como niños ante lo que sea que nos plantee Adelman.

Porqué esta es la primera exigencia: jugar bien y bonito. Logrado esto se le sumará además el objetivo de ganar, pues hay mimbres suficientes para aspirar a lograr el anillo y jugadores lo bastante ambiciosos (para no nombrar a los líderes, hombres como Scola, Battier o Mutombo) como para conseguir el tercer campeonato en la historia de la franquícia.

Quinteto: Hay varias incógnitas, como resolver el futuro de Alston, el estado físico de Francis, ver si Scola se hará con un puesto de titular o sale de suplente para dar puntos desde el banquillo... De buen principio apostaré por un Francis-McGrady-Battier-Hayes-Yao, pero teniendo claro que solo los líderes y Shane son, de los cinco nombrados, apuestas sobre seguro.

Mi apuesta: Mojándome más de lo habitual y aconsejable apuesto por ellos. Si señor, apuesto por Houston siendo el mejor equipo de la conferencia y por Tracy McGrady MVP del campeonato. Suena muy radical, atrevido y arriesgado, pero tengo la corazonada que será así.

MEMPHIS GRIZZLIES

Opinión: Lo más probable es que no lo fueran en cualquiera de las otras divisiones pero, dado el nivel de la suroeste, para ellos va: son la cienicienta de la división, algo que todo el mundo parece tenerlo claro. Sin embargo, aún siendo este un título indeseable, para los de Memphis puede conllevar la ventaja de empezar la temporada sin ningún tipo de presión y, sobretodo, con la ilusión de demostrar lo contrario.

En el tema Gasol no han conseguido sofocar el incendio pero Wallace, al menos, ha sabido controlarlo. Acompañándolo de Navarro y dándole un entrenador con ideas claras y beneficiosas para su juego ha logrado lo que hace seis meses parecía imposible: Gasol se queda en Tennessee, y lo hace ilusionado como el que más con este nuevo proyecto.
Los Grizzlies empiezan su séptimo curso con el catalán sin presiones y con buenas y jóvenes piezas sobre las que reconstruír. Pau, Juan Carlos, Miller y Stoudamire aportaran la necesaria dósis de veteranía para favorecer al crecimiento de Gay, Warrick, Kinsey, Conley y Lowry. Solo dos lacras veo, y se divisan a simple vista: Swift y Milicic.

Exigencias: No hay más que las que el propio Pau o Iavaroni se pongan. Los Grizzlies parten sabiendo que hay mejor equipo pero, a la vez, que no pueden competir con plantillas que estarán seguro por encima de ellos en la tabla. Empiezan por tanto con la tranquilidad que supone por primera vez en cuatro años no tener que estar sí o sí en los Play-Offs y con la idea qué, a poco que logren, la temporada se considerará buena y seguirán in crescendo.

Sin embargo, esta "no presión" puede suponer un arma de doble filo. Llevando a Navarro le han ganado una batalla a Pau, pero la herida sigue abierta. Si el catalán huele que los jóvenes son conformistas, y que ni a medio plazo serán aspirantes a nada volverá a preparar el equipaje y se asegurará de que se haga caso a su petición de traspaso.

Quinteto: Con el fichaje del serbio la formación más clara parece dictar un quinteto formado por Damon, Miller, Gay, Gasol y Milicic, dejando a Juanca y los jóvenes como revolución de banquillo. De todas formas, si Stoudamire está en horas bajas Conley puede dar el salto al quinteto, siempre con el permiso de un Lowry que demostró buenas aptitudes para el puesto.

Mi apuesta: Serán uno de los mejores de los seis equipos que veo fuera de Play-Off, con el permiso de Durant y sus Sonics. Es decir, no les veo en el grupo de aspirantes pero sí que deben quedar por encima de Blazers, Wolves, Clippers y Kings para considerar la campaña de aceptable.

NEW ORLEANS HORNETS

Opinión: La ilusión y las ganas de volver a la postemporada serán el motor de esta franquícia que cumple veinte años y vuelve a su ciudad tras dos años de exhilio. Los Hornets, cuarto equipo en discordia de esta división gobernada por el triumvirato tejano, parece que podrán juntar a sus fichajes de los últimos años fuera de la lista de lesionados y, si es así, tendrán muchísimas opciones de entrar en la postemporada.

Y es que a este equipo que tan bien se ha movido últimamente parece perseguirle desde hace tres años la mala suerte. Su ciudad derruída, un jugador suyo expulsado de la liga por abusar de las drogas, su quinteto en pleno lesionándose... Y, aún así, casi juegan más allá de abril la pasada campaña: sobresaliente, para quitarse el sombrero.

Ahora solo falta que todo el mundo se mantenga sano para que puedan inaugurar su repertorio en Play-Offs desde su traslado a la conferencia oeste. Al interesante bloque que tenían ya el año pasado se unen un Morris Petterson con hambre de demostrar a Colangelo lo mucho que se equivocó, un Melvin Ely que puede que por fin despierte, el legendario gnomo Wesley que hace números para ver su histórico 4 al lado del 13 de su amigo Bobby Phills y Julian Wright, un interesante prospecto elegido en el puesto trece del último Draft.

Exigencias: Cuando un equipo lucha por el Play-Off hasta la última jornada, y se sobrepone a las muchas lesiones que sufrieron, es que está hecho de otra pasta. Este es el caso de los Hornets, que llevan años juntando talento sin derrochar muchos dólares y con un solo objetivo en mente: poder competir con quién sea.

El crecimiento de Chris Paul y lo que han ido juntando alrededor del talentoso base son suficiente argumento como para pensar que este es el año. La 2007-08 será la temporada que verá por fin truncada la desgracia de los de New Orleans y su nuevo logo secundario, la "Fleur de Bee", la perfecta metáfora de este logro.

Quinteto: Paul-Petterson-Stojakovic-West-Chandler es el mejor quinteto que puede plantear Byron Scott y, visto en perspectiva, es aún mejor que el de aquellos Nets que llegaron a dos finales consecutivas. Y por si estos cinco no fueran suficientes, hombres como Bobby Jackson o Wesley esperarán en el banquillo, pendiente también de la explosión de algún joven de la talla de Wright, Armstrong, Ely o Pargo para ser aún más competitivos.

Mi apuesta: Si les respetan las lesiones se meterán en el séptimo u octavo puesto en los Play-Offs. Quizás les falte algo de banquillo en el juego interior, y de tener bajas lamentarán haber dejado escapar a Simmons a cambio de Wesley. Aún así, un muy buen equipo que volverá a la postemporada de la mano de su actual estrella y para muchos años: Chris Paul.

SAN ANTONIO SPURS

Opinión: Cada vez son menos los argumentos racionales para criticar un equipo que, aún baches de por medio, se ha confirmado como toda una dinastía. Por lo demostrado por el tándem Duncan-Poppovich durante todos estos años los Spurs merecen partir de inicio como el gran aspirante a ganar el título, logrando al cuarto intento su primer back-to-back.

Pero para lograr el objetivo no deben apretar el acelerador más de la cuenta en el primer tramo de temporada. Conocidas son por todos las últimas experiencias de los Pistons, y con la edad y estado físico de alguno de sus valuartes los Spurs no deberían olvidar esta lección. Y es que, mirando la plantilla, solo el recién casado Parker puede ir al 100%, desde el primer pitido inicial hasta la última posesión en la final, sin desgastarse.
Matizaré lo dicho: los Spurs son aspirantes a todo, pero deben ser precabidos y jugar bien sus cartas. Es decir, no debe preocuparles en absoluto que Rockets, Mavericks, Suns e incluso Nuggets, Lakers, Hornets o Jazz les superen. Mientras queden octavos no pasa nada, su momento estará en Play-Offs (y que quede claro que no creo que queden octavos).

Exigencias: Se les exige el anillo, y ellos mismos se lo exigirán. De todos modos, juegan con todas las ventajas que da la experiencia, y con el hecho de no contar con las urgencias históricas que acechan equipos como Mavericks o Suns. Una vez más puede ser su año, pero nadie dirá nada si Duncan se retira con "sólo" cuatro anillitos.

Además se cumplirá así otra de mis teorías. Ahora ya han ganado una final 4-1, otra 4-2, otra 4-3 y la última, 4-0. Ya no queda ningún resultado por cumplir (o eso queremos pensar todos aquellos que odiamos verles ganar un anillo)...

Quinteto: Formar con Parker-Ginobili-Bowen-Duncan-Oberto parece ir sobre seguro, pero Pop quizás nos sorprenda reservando a Manu y jugando con Finley de titular. Poco importa esto porqué, en su caso, el verdadero quinteto será el que se juegue los minutos finales en cualquier partido de Play-Offs.

Mi apuesta: Como ya habrán deducido los más detallistas creo que quedaran mucho más abajo de lo habitual en Regular Season. Partiran con desventaja de campo en la mayoría de eliminatorias y, aunque con ello pueda parecer que se ha acabado un ciclo, el descanso acomulado durante la temporada puede que convierta esto en un factor favorable.

Y aquí acaba mi primer análisis de la conferencia oeste. Debería haberlo dejado por último porqué es de los más apasionantes de escribir y que más jugo tiene, pero siempre que hago artículos de divisiones sigo el mismo orden y me pareció feo romper esta bonita tradición. Sin más dilación, os dejo con mi primera parte de la clasificación:

WESTERN CONFERENCE

1- Houston Rockets
2- Dallas Mavericks
3-
4-
5- San Antonio Spurs
6-
7-
8- New Orleans Hornets
9-
10-
11- Memphis Grizzlies
12-
13-
14-
15-

El próximo irá dedicado a la división de mis Timberwolves, el vigente subcampeón de conferencia y los Nuggets de Melo y AI3. Y, por supuesto, los nuevos sonics de Durant y los Blazers del cuarentón lesionado (Greg Oden).

Comentad en la medida de lo posible este último y los anteriores artículos y esperad con ansias el próximo que, al haberme lesionado en el partido del sábado, intuyo que no tardará mucho en llegar...

I love this game!

Thursday, June 14, 2007

Noche para la historia en el Q

Si por algo pudieron congratularse los Magic del 1995 o los Nets del 2002 es que, para bien o para mal, hicieron historia. Y es que en ambos casos, aparte de perder la final por 4-0, se dio otra circunstancia interesante.

En ambos casos se cerró un círculo. En el 95 los Magic sufrieron un 4-0 que sentó las bases de la caída del imperio Disney, que no se recuperaría de aquello y perdería O'neal y Hardaway en poco tiempo. Aún así, aquel barrido andaba lejos de ser la continuación de una gran historia. Los Rockets de Olajuwon se quedaron en dos anillos y no volvieron a pisar una final.

En el caso de los Nets no fue un desastre en mayúsculas. En boca de todos estaba la evidencia que, pesara a quién pesara, la final anticipada había sido la eliminatoria Lakers-Kings. Negar la evidencia era muy atrevido, como se encargaron de demostrar los Lakers al barrer al equipo de Kidd, Martin y Jefferson.
Y como en el caso de los Rockets, aquello que parecía dar indicios de que aún quedaba mucha vida en LA, fue el principio de un fin que se desataría de forma dramática dos años después ante los Pistons.

Así pues, según mi análisis aquí viene la parte buena: los Spurs seran campeones pero, si todo sale como mis elucubraciones muestran, será el último de su dinastía. Si es por 4-0 Duncan se convertirá en el único jugador en activo junto a Horry en haber coleccionado un 4-0, un 4-1, un 4-2 y un 4-3. Los Spurs cierran así su particular círculo y se quedan en cuatro anillos.

De ganar este cuarto que a día de hoy parece inevitable, echense a temblar. Los Spurs superan a Warriors y 76ers y se sitúan como el cuarto equipo más laureado de la historia de la liga, estando en ella desde 1976; no está nada mal, en este período de tiempo solo Lakers y Bulls superan su número de títulos conseguidos.

Siento que el artículo sea tan monótono y estructurado pero hablar de números no es muy emocionante, y si estos van a favor de los Spurs aún menos. Prosigamos con lo nuestro, lo cierto es que a partir de esta noche puede abrirse el debate. Y es que Duncan igualará a O'neal en número de anillos y puede que alguien se planteé quién de los dos merece ser recordado como el "dominador" de la época inmediatamente posterior a Jordan.

Los críticos con O'neal le recordaran a este sus finales del 1995 y del 2004, mientras que los que no tragan a Duncan le echaran en cara que dos han sido con Robinson y dos han sido de dudoso mérito (el de este año y el del lock-out).

Pero Duncan no será el único Spur que hará historia esta noche. Poppovich podrá congratularse de entrar a formar parte de una élite en que el difunto Auerbach, el gurú Phil y Pat Riley son quienes parten el bacalao. Cuatro anillos ya para el oportuno General Manager que echó a Bob Hill del banco y se metió él; algo descarado, quizás, teniendo en cuenta la inminencia de la llegada de Duncan a la liga, para hacer pareja con Robinson.

También Tony Parker, que desea tener mejor suerte que Manu hace dos años, puede entrar esta noche en el NBA Register. A poco que haga puede ser designado MVP de las finales, con la inmortalidad que ello conlleva. Sin duda, un honor que a priori parece irle grande al francés pero que en esta ocasión se ha ganado a pulso, aunque la lesión de Hughes ha colaborado.
¿Pero solo estos Spurs tienen oportunidad de hacer historia? ¡Desde luego que no! Finley ganará por fin su anillo de campeón como premio a haber tenido la paciencia que la edad no le dejó a Van Exel. Y mientras el tercer espada se enfunda el anillo, Nash y Dirk por separado aún no han podido lograrlo.

Y, como no, no nos olvidamos de Robert Horry. Bill Rusell (11), Sam Jones (10), Tom Heinsohn (8), KC Jones (8), Satch Sanders (8), John Havlicek (8) y Frank Ramsey (7) son los ilustres célticos con quienes compartirá cuadro de honor Robert Horry. De esta forma, deja atrás Pippen y Jordan con seis anillos y se enfunda su séptimo, siendo el único no céltico en haber logrado este histórico hito.

Y aquí acaban todas mis teorías/logros que he anotado importantes por parte de la plantilla Spur. Simplemente para concluír con San Antonio decir que se confirma mi teoría (lo que daría porqué no hubiera ocurrido) de año impar y fracaso del Dream Team USA igual a anillo Spur.

¡Y para los más optimistas una dosis de luz al final del túnel! Y es que los Cavaliers aún no han perdido el anillo pero, vamos, remontar un 3-0 en una final se antoja complicado y si el rival son los Spurs...

De todas formas, si lo logran el 2007 tendrá algo bueno que anotar en la Enciclopedia del Baloncesto. Y es que un MVP para un europeo fracasado y un anillo de los Spurs pasando una serie gracias a Stu Jackson y tras batir un récord negativo de anotación en el tercer partido no merece mucho más. O sea, o los Cavs dan un vuelco a la eliminatoria o el 2007 no dejará de ser una mera anécdota en la rica trayectoria de la liga profesional de baloncesto estadounidense.

Dejaré el ¿y sí? para otro día. De ello depende que vuelvan a ganarse mi confianza logrando como mínimo una victoria esta noche. Y es que ser eliminados por 4-1 también es triste, pero serlo por barrido y además ver el campeón alzando el Larry O'brien en tu propio campo...
O sea, que los Cavs tienen que salir a muerte para lograr la victoria. Salvar la final, por mi parte, es una hazaña de tan grande dimensión que no creo que la consigan.

Si ganan algun partido esta final habrá servido para algo, para aprender y darse cuenta que con esta plantilla no siempre ganarás el este y nunca, absolutamente nunca, ganarás al rival del oeste. Pero si les eliminan por barrido quizás los Cavs se conviertan en otros Magic y Lebron vea en los Nets o los Knicks su vía de escape para lograr el anillo...

"No nos importa que no se haya hecho nunca. Tenemos que ganar cuatro partidos" Lebron James

Saturday, May 19, 2007

La reválida

Cuando te decantas por los Pistons como tus favoritos es que algo anda mal. Si lo haces en una final ya es mal augurio pero quedando aún cuatro equipos en juego...Mal síntoma sin ninguna duda.

Cuidado, que nadie se engañe pensando que los de la Motown son mi equipo favorito de los que quedan o tienen a mis jugadores favoritos en su plantilla; craso error amigos. Lo que pasa es que con lo que queda tengo claro que quedan solo dos favoritos y creo que estos dos son los que pasaran a la final.

Vamos por partes. Es año impar y me temo que les toca a los Spurs dar el do de pecho. Mi teoría del fracaso del "Dream Team" avala aún más esta opción y, sintiéndolo mucho, a día de hoy me ha quedado claro quién es el equipo más fuerte de la liga.

A eso añadir otra teoría que se me ha aparecido estos días. A Tim Duncan le veo retirarse con una mano llena de anillos y, a lo Magic, logrados de forma alternada excepto en los últimos (80, 82, 85, 87 y 88 en el caso del Laker, 99, 03, 05, 07, 08 en el caso del de Islas Vírgenes.

Para alguien que cree en el determinismo histórico como yo es una conexión posible, más aún reforzada en el extraño suceso Rookie-Hornet/Barça campeón de Europa (92, 06) y en el ya nombrado fracaso "Dream Team"/anillo Spur. La posible coíncidencia y repetición de finales Liverpool-Milan y Spurs-Pistons es lo que da nombre a mi artículo: la reválida.

Y es que si a alguien veo preparado para hacer frente al horror tejano es a los Pistons. Por Saunders, Webber y Wallace me alegraría pero, llegados a este punto, incluso deseo que ganen! El segundo anillo de los Bad Boys II, cerrando así el círculo y dando espacio futuro para Lebron James.

Un Lebron cuyo camino viene marcado a lo Michael Jordan, pero siempre un paso por delante. Será el mismo hueso el que le elimine de la postemporada de forma consecutiva (los Pistons) y en no más de dos años logrará superarles y, una vez hecho esto, ornamentar su mano con el primero de los muchos anillos de campeón que creo que logrará.

Por esto que os comento creo que aún es pronto para él. 4-1 o 4-2 no veo a los Cavs pasando ante los de Detroit pero poco importa, se ha llegado a la final y el siguiente paso ya se ha dado. Al igual que no veo a estos ilusionantes Jazz pasar ronda ante los Spurs, aunque si logran ganar en San Antonio ya sabemos como se las gastan en Salt Lake City...

De todas formas este año a comerse Liverpool-Milan (¡Go Reds!) y un Spurs-Pistons. En ambos casos creo, aunque solo en el otro lado del Atlántico lo deseo, que el que salió perdedor hace dos años aprobará su reválida del 2007. Tiempo al tiempo, por esto me mojaría a día de hoy.

PD: Aunque de seguir con mi "determinismo histórico"...¿Qué tal Lebron lograr su primer anillo ante los Jazz, el segundo también, el tercero ante los Sonics, retirarse, ganar a los Suns, luego Blazers, Lakers?...Complicado, en BetAndWin apostar por ello te hace millonario seguro :P

Thursday, May 17, 2007

20th Century Fox Presents

ATRACO EN ARIZONA

Trama: Un corrupto policía detiene a un criminal y se lleva además a dos testigos. La víctima se ve así privada de la ayuda de sus dos principales lacayos, con lo que deberá batirse en solitario en un duelo decisivo ante otros maleantes que, de existir justícia en Texas, deberían estar también entre rejas.

Director: David Stern

Guíonista: Stu Jackson

Protagonistas: Robert Horry, Amaré Stoudemire, Boris Diaw, Steve Nash & Bruce Bowen

Análisis: Con esta propuesta a medio camino entre el Thriller y el Drama ambientado en el lejano oeste, David Stern logra transmitir al espectador la sensación de desengaño y desesperación en una historia que no deja indiferente.

En una de las introducciones más impactantes de los últimos tiempos, el guíonista logra dejar mella en un público que asiste atónito a la injustícia y el drama humano de una forma tan impactante que apenas puede creerse real. Soberbia interpretación de Robert Horry (Men in Black), que vuelve a erigirse como un protagonista de lujo dos años después de protagonizar "Auburn Hills Hero".

En cuanto al resto del cast destacar también el debut en este blockbuster de dos jóvenes promesas con mucho talento. Impagable trabajo de un Amaré Stoudemire que promete dar guerra en una segunda parte que estará pronto en todas las salas.

Pero para trabajo el de Steve Nash, que es el que más aparece en esta cinta y sin utilizar doble en la mayoría de escenas de riesgo. Y esto que las hay de muy peligrosas, pues se cruza con el verdadero villano en muchas ocasiones. Soberbia interpretación en el papel de malo de un Bruce Bowen (Way of the Dragon) que logra robar el protagonismo en una dramática escena final a su expulsado compañero de reparto.

Una película que en la opinión de este humilde redactor trata tan injustamente a algunos de sus protagonistas que debería ser calificada directamente de ciencia ficción o terror. Por mi parte desear que la segunda parte (cuyo guión no se sabe si es obra de Stern, Duncan o Nash) acabe mejor que este drama. Creedme si os digo que el final de "Atraco en Arizona" es el más triste que he visto desde "Un alemán en Oakland".

Notas del rodaje: Finalmente fueron cortadas las escenas en que el director (David Stern) aparecía en Phoenix.

¿THE END? Esperemos que no, menuda forma de cargarse la final anticipada. Stu Jackson a la hoguera!

Thursday, September 14, 2006

Lo que yo viví: Temporada 04-05

El año de Nash y los Suns; la explosión de la nueva generación; la final menos deseada; el año en que Lakers y Wolves osaron fallarme

El largo verano buscando respuestas a interminables cuestiones se centró, básicamente, en el equipo de Los Angeles. Con Jackson saliendo por la puerta de atrás, la más que posible marcha de Payton y Malone y el ver como Kobe Bryant se declaraba agente libre, el mundo de la NBA se vino abajo.

Enmedio de tanto barullo llegaban a la liga los Bobcats de Robert Johnson, el primer propietario de color de una franquícia americana. El precio de compra del nuevo equipo de Charlotte fueron 300 millones de dólares (comparadlo con los 125 que costaron Grizzlies y Raptors o los 1,25 que costaron los Bulls en el 66 para ver como ha cambiado la liga). Trabajaron duro para llegar a la noche del Draft con opciones de hacerse con el jugador que querían, aquel que acababa de dar el campeonato de la NCAA a los Huskies de Connecticut.

Así los Magic partían con el número 1 después de ver cómo no se llegaba a las veinte victorias la anterior temporada, aún contar con el determinante Tracy McGrady. El fenómeno de instituto Dwight Howard sería el escogido, un tremendo físico y un potencial técnico como hacía tiempo que no se veían en la liga; sus números como sophomore cantan. En el segundo los Bobcats se hacían con Emeka Okafor, inteligente pívot que había acabado el ciclo universitario para los Huskies de UConn, el mismo equipo en el que militaba Ben Gordon, escogido en el tercer puesto por los Bulls, y que cogería el relevo de Toni Kukoc en lo que al dorsal se refiere.

Tres jugadores que actualmente juegan de base fueron los siguientes: Shaun Livingston (4), que llegó a los Clippers, Devin Harris (5) que fue a Dallas y Josh Childress (6), cuyo atractivo destino fue el estado de Georgia y sus Hawks. Dos jugadores con futuro, Luol Deng (7) y Andre Iguodala (9), llegaron a Philadelphia y Chicago respectivamente. El segundo fue precedido por un decebedor Rafael Araujo, uno de los inteligentes movimientos de Babcock en los Raptors. Le siguió otro fiasco en mayúsculas, Luke Jackson (10), que recaló en los Cavaliers.

Poco más a destacar, se salvan Telfair (13), elegido por los Blazers, Josh Smith (17) a los Hawks, JR Smith (18) a los Hornets, Jameer Nelson (20) a Denver...Y nada, por la parte que nos toca Anderson Varejao (31), que llegaría a los Cavaliers tras un traspaso con Orlando y Albert Miralles, elegido en el número 40 por los Toronto Raptors.

Justo un día después llegaba el bombazo del verano; mejor dicho, uno de ellos. McGrady llegaba a los Rockets a cambio de Steve Francis, que no era del gusto de Jeff Van Gundy. A este capítulo le seguiria en importancia el traspaso de Shaquille O'neal a Miami a cambio de Lamar Odom, Caron Butler y Brian Grant, la llegada de Steve Nash a Phoenix, las renovaciones de Gasol y Bryant entre otros...

Estos eran los destacados, aunque tambien hubo otros de menor importancia que vale la pena recalcar. La renovación en Dallas era total, pues se marcharon Walker y Jamison para ver llegar a Jason Terry y Jerry Stackhouse. Quentin Richardson se unía a Nash en Phoenix, Boozer llegaba a Utah, Payton a Boston y Kenyon Martin, All-Star el año anterior, se marchaba a los Nuggets a cambio de tres primeras rondas del Draft. Mira por dónde, el verano más movido y el que termino más rápido.

Otro fiasco olímpico, esta vez en Atenas, y el ver un campeón del mundo como Nocioni llegar a los Bulls fue más de lo que nos ofrecieron aquellas vacaciones. Por mi parte destacar un genial viaje que me llevó a Nueva York una semana y dos más que pasé en Canadà, de este a oeste. Toronto, Montreal, Calgary, Vancouver...paradas destacadas de un viaje en dónde pude descubrir la riqueza en paisaje del país más nórdico del continente americano, y conocer una cultura que hasta el momento no había tenido la oportunidad de hacerlo.

Evidentemente la estancia a Nueva York me llevó a la quinta avenida, calle 52, lugar donde se hospeda el NBA Store. Mis adquisiciones fueron una camiseta de Carmelo Anthony (azul) y la roja de Houston con el nombre de Francis, en homenaje ya que él formaba parte de la plantilla de los Magic pero estaba muy rebajada y valió la pena el adquirirla. Además traje una camiseta de Marbury para un amigo, que me supo muy mal no quedarme...

Con esas dio comienzo una temporada de la que casi todo recuerdo. Por aquel entonces aún no sabía lo que me esperaba con la nueva generación de jugadores, lo que iba a cambiar dinámicas de equipos como Phoenix y Miami con las incorporaciones, lo que pasaría en Minnesota...

La temporada empezaba y en el oeste los Timberwolves eran los claros candidatos al título. Garnett había roto la maldición y, con los Lakers fuera del camino, parecía lógico luchar por aquel objetivo. Kings, Spurs y Mavericks podían sorprendernos pero, sin duda, eramos favoritos. Algunos de los que podían llegar a luchar por estar en semifinales eran unos Lakers que contaban con la incorporación de Rudy Tomjanovich en los banquillos y los Rockets de McGrady y Yao Ming. Ningún otro era contemplado como candidato al título de la conferencia.

En lo que hace referencia al este, Pacers, Pistons y Heat tenían todos los números para llegar a mayo disputándose el título. Los primeros por récord en la temporada anterior, los segundos por ser los vigentes campeones y los terceros por haber incorporado a Shaquille O'neal a una plantilla ya muy destacable. Los Nets y poco más podían dar alcance a aquellos equipos cuyo límite solo se lo discutían entre ellos mismos.

Garnett era el máximo favorito para llevarse el MVP de nuevo, en caso de repetir los números de la temporada anterior y llevar a los Timberwolves donde les correspondía. Kobe Bryant tambien tenía sus opciones de llegar lejos, y Tim Duncan, Tracy McGrady y Dirk Nowitzki podían presentar candidatura. Jugadores del este que podían llegar a conseguirlo, pues se contaba con dos: los O'neal y, si cabe, Lebron James. Carter y Iverson poco contaban por aquel entonces en las apuestas.

Comenzó la liga y enseguida se percató todo el mundo de algo muy significativo. Una nueva generación de jugadores que prometía marcar una época, liderada por Lebron James, y con Amaré Stoudemire, Carmelo Anthony y Dwyane Wade como alumnos aventajados. Los Cavaliers llevaban un buen recorrido, al revés que unos Nuggets que no empezaron nada bien la temporada.

Mientras tanto Raül tenía más problemas de lo esperado en la que debía ser su temporada de confirmación. Al igual que Gasol, al que una inoportuna lesión alejó de las canchas algún tiempo, poco después de haber firmado su gran contrato.

Hartos de su rendimiento, los Raptors traspasaban a Vince Carter a los Nets a cambio de Eric Williams, Alonzo Mourning (que no llegó a debutar) y Aaron Williams, en un traspaso muy criticado por Jalen Rose, que textualmente dijo que en el NBA Live él sacaba mucho más cuando traspasaba a un jugador de la categoría de Air Canada. Jason Kidd ya tenía compañero de lujo en cancha, y los de New Jersey el gancho que necesitaban para su traslado (finalmente retrasado) a Brooklyn.

Pero se me pasaba por alto el más destacable suceso (no fueron pocos como vais viendo) de la temporada 2004-05: la batalla.

Ningún otro nombre más adecuado para lo que supuso toda pérdida de esperanza en Indianapolis para lograr el anillo al ver como Stephen Jackson y Jermaine O'neal perdían los papeles al pelearse en medio de la cancha de los Pistons. Pero no fue sólo eso, pues el cabeza hueca Ron Artest (presidente de cortocircuitos SL) subió a la grada a agredir el que creía que le habia echado un vaso lleno, después de un leve empujoncito con Ben Wallace. Le cayó un ejemplar castigo por toda la temporada, bien merecido en mi opinión, por protagonizar lo peor que la liga había visto en sus más de cincuenta años de historia. Y como bien dijo Stern: "La medida ha sido aprobada por mayoría. Un único voto, el mío" responsabilizandose directamente de la sanción a Ron Artest.

Se llegó al All-Star con unos Suns sorprendiendo a propios y extraños con el más vistoso estilo de juego que se había visto en los últimos tiempos. Si alguien había apostado por el MVP de Nash debería estar frotándose las manos, aunque aquel que lo había hecho por Amaré tambien tenía esperanzas. Pero no eran la única sorpresa, pues los Sonics estaban haciendo una gran temporada regular y eran los líderes de su división. Tambien en el plano positivo destacaba el récord de Wizards y Bulls que, después de muchos años parecían ser carne de Play-Offs, el no muy mal récord de los Bobcats.

En lo que a decepciones se trata, sin duda las de Garnett y Kobe, que no conseguían meter en récord positivo a los que protagonizaron las últimas finales del oeste. También Hawks y Knicks merecen un comentario, pues su balance no era en absoluto el esperado, al igual que unos Hornets que se estrenaban en el oeste.

Llegó el All-Star de Denver 2005 en el que, por desgracia, no se pudo contar con Carmelo Anthony entre sus participantes, pues la situación de su equipo no era la más idónea. El partido de rookies dejó buenas perlas y el ver el heroe local alzarse como el mejor del partido, mientras que en los concursos destacó la actuación de Phoenix, llevandóse el de tiro, habilidades y triples y no pudiendo por muy poco en el futbolero concurso de mates. Allí Josh Smith tomó el relevo del maestro Wilkins y se proclamó campeón en un concurso de los más brillantes de los últimos tiempos. El 5 de los Hawks es la única alegría que recuerdan sus aficionados en los últimos cinco años, prácticamente.

El más esperado partido llegó con un roster en ambas conferencias que se asemejaba bastante a lo deseable, pues no había Artests a la vista. Wade, James, Arenas y Jamison debutaron en el este con el que todos ibamos, ya que Grant Hill volvía al partido y todos teníamos nuestros mejores deseos para él. En el oeste, por su parte, destacaban muy a mi gusto las incorporaciones de Ginobili, Lewis y Stoudemire, dejando ambas conferencias con unas plantillas muy al estilo de lo que quería.

O'neal fue factor clave para dar la victoria al este, en un partido en que nadie superó los 20 puntos. Iverson fue escogido el MVP de la misma forma que pudieron haber sido Jermaine, James o Wade, pero el de Philadelphia fue sin duda el líder. Ray Allen hizo una gran serie de triples para terminar con 17, aunque no pudo dar la victoria al oeste. Así el sheriff se llevaba su cuarto triunfo consecutivo y devolvía al este a un terreno desconocido desde el All-Star de Washington.

Antes de llegar a los Play-Offs destacaron algunos movimientos en forma de traspaso, aunque los más importantes fueron los que acabaron con Baron Davis en los Warriors, que terminarían la temporada con una gran marca, con Chris Webber en Philadelphia o Keith Van Horn a Dallas...no sufrais verdes, no me olvido del más esperado retorno, un movimiento más extraño por parte de Danny Ainge incluso que el realizado cuando decidió prescindir de él: Antoine Walker volvía a ser un Celtics, y Al Jefferson cambiaba su dorsal para no molestar a la eterna pareja de baile de Paul Pierce.

Se acabó lo que se acaba con James, Bryant y Garnett como los grandes fracasados de aquel curso baloncestístico, y con McGrady y Iverson redimiéndose con todos los aficionados al balonceso NBA.

Había muchos candidatos al MVP más disputado de los últimos tiempos. Duncan, Iverson, Nowitzki y jóvenes valores como Dwyane Wade o Amaré Stoudemire. Pero por encima de todos ellos destacaban Nash (David) y O'neal (Goliath), jugadores totalmente opuestos que se caracterizaron por hacer aquello que la liga parecía querer premiar aquel año: cambiar el rumbo de una franquícia. No cabía duda que, a su manera, lo habían logrado.

Discutible evidentemente fue la elección del premio, pero no hay que olvidar que O'neal ha tenido mejores temporadas que la pasada. Lo que más me duele es el hecho que la historia sólo muestre a Shaq con un MVP, cuándo el dominio que ha tenido en la liga le da como mínimo para dos más.

Las series empezaron en el oeste con los Spurs enfrentándose a los Nuggets, que habían remontado el vuelo tras la llegada de George Karl. Cayeron, pero dejaron buenas sensaciones en su derrota, al contrario que unos Grizzlies que no podían tomarle un solo pulso a los Phoenix Suns. Que rabia dejarnos fuera para hacer esto, creo que cada vez iba odiando más los de Memphis...Los Sonics pasaban a ser algo más que una sorpresa al eliminar a unos Kings a los que nadie se atrevía a expulsar de la primera ronda desde el año 2000 (4-1). Pero sin duda el duelo más disputado fue el tejano, en el que parecía que McGrady rompería su maldición ante los Mavericks. Pero los discípulos de Avery Johnson remontaron el 2-0 en contra y se llevaron el gato al agua en el séptimo partido.

En el este los líderes, Miami Heat, empezaban barriendo a unos Nets que por plantilla podrían haber quedado algo mejor que octavos. La gran temporada de Iverson acababa antes de lo deseado, pues sólo no pudo hacer nada para vencer a los Pistons, y los Wizards rompían una racha de 23 (la mágia de los números) años al eliminar a los Chicago Bulls, sorprendentes cuartos clasificados de la conferencia. Y que bonito fue, aunque más de un verde me lo reprochará, ver a Reggie Miller avanzar una ronda y jugando como un chaval de veinte años. En el séptimo la leyenda de el Killer se convertía en mito, y en la díficil temporada de los Pacers aparecía en el horizonte un hilo de esperanza.

En segunda ronda Cuban tuvo que ver a su ex-discípulo pasearse con el MVP en el bolsillo, y liderando su nuevo equipo hacia la final de conferencia. Con el mismo resultado (4-2), los Spurs ponían fin al sueño de Ray Allen, Rashard Lewis y, porqué no, Juanejo y McMillan, en una temporada para enmarcar del aún por aquel entonces equipo de Seattle y propiedad de Starbucks; toquemos madera...

En el este Wade y O'neal seguían inalterables su ruta hacia la tierra prometida, sin importar quien se pusiera en medio de su camino. Les tocó a Gilbert Arenas y Antawn Jamison el verse barridos en cuatro partidos en el triunfal regreso de los Wizards a los Play-Offs. Mientras tanto, Reggie Miller no culminaba su milagro y caía como lo que era, una leyenda, ante los Pistons en el Conseco Field House, que suplicaba su regreso para el año próximo. Su exhibición en los Play-Offs de antaño, fue una lección de clase y talento que no debe olvidarse jamás.

Llegaron las finales, en que muchos amantes del buen baloncesto soñábamos con ver un Miami-Phoenix semanas más tarde. Malditas las lesiones de O'neal, Stoudemire y Wade, que nos alejaron de lo más atractivo que podía verse en el escenario perfecto. En vez de esto, y tras ver como los Spurs acababan sin problemas con el mejor equipo de la temporada, y Flash no podía solo vencer a aquella engrasada máquina que eran los Pistons, nos tuvimos que conformar con un duelo de conjuntos que, penándolo bien, es toda una lección a los que defienden el balonceso como un individualismo.

No quiero extenderme más, pues todos sabeis lo que pasó. Solo recordar tres claves con las que me quedo de aquellas finales: Brent Barry, el MVP Ginobili y, sobre todo, ese extraño elemento llamado Horry, que si no las tenía ya, abrió todas las puertas del paraíso que pudieran estar cerradas a su paso.

No fue la final más bonita, pero nos dejó un gran quinto partido y mi primera final a siete, que es de agradecer de vez en cuándo. Me quedo con esto y con el impacto de la nueva generación como los puntos claves de una gran temporada, aunque con las notas negativas que dejaron Wolves, Lakers y Cavaliers.

Tim Duncan entró de la mano de Nash en el cuadro de honor de la temporada, en la que vimos a Emeka Okafor (Charlotte) convertirse en el rookie del año. Con toda justícia, Mike d'Antoni (Phoenix) fue elegido mejor técnico, al tiempo que Ben Wallace (Detroit) se coronaba mejor defensor por tercera vez. Bobby Simmons (Clippers) y el segundo mejor rookie, Ben Gordon (Bulls), eran elegidos como más mejorados y mejor sexto hombre respectivamente.

Por mi parte nada a destacar, acabé el primer curso de bachillerato y tuve una temporada en que iba a rachas, pero que acabé con grandes actuaciones. Mi equipo, día de confesiones, ascendía a LEB-2 y nosotros afrontábamos por segunda vez un verano con el objetivo de estar en preferente.

PD: Soy consciente de haber olvidado la retirada de Malone y Pippen, y de haber ensalzado en exceso la de Miller. Las cosas claras, para mi las primeras tienen un valor histórico más importante, pero la clase con la que se va Miller no puede aplicarse a los dos nombrados arriba. Aquí queda pues, un testimonio de tal pretendido olvido.

Tuesday, September 12, 2006

Lo que yo viví: Temporada 02-03

El sueño del cuarto anillo; temporada para enmarcar de Tim Duncan; el último año de Jordan; la dulce recompensa del peor equipo

Hay veces en que no puedes dormir y, pensando, se te enciende una vela. Hoy la inspiración ha querido llegarle de noche a este lobo que se disponía a meterse en cama. Pues nada, a escribir y publicar ya hoy lo de mañana, que hay veces que justo levantarse uno no tiene ánimo para redactar.

Como futuro universitario que empieza el día 27, mi labor estos días es permanecer en casa hasta la tarde, cuándo los entrenamientos de los pequeños y el mío propio en ocasiones me llaman. Así que me permitiré el lujazo de, hasta fin de mes, estar levantado en horas más bien intempestivas.

Ya que de noches hablamos y antes de empezar a repasar con el Draft, que mejor que recordar el primero de muchos: el fiasco de Indianapolis. En aquel equipo que quedó sexto tras perder ante España jugaban, entre otros, Jermaine O'neal y Tracy McGrady.

Fiasco americano, anillo Spur, que dice mi teoría. Así pues, la laureada mano de Phil Jackson temblaba al plantearse no volver a colgar más banderas en el techo del Staples Center, al menos durante aquel curso. El reto era díficil, algo que ni los Bulls habían conseguido: ganar el cuarto, extender aún más el dominio.

En otro Draft de dudosa calidad, el gigante chino (Yao Ming) llegó a Houston dando esperanza a los seguidores del equipo tejano y llevando consigo la desgracia al fin de semana de las estrellas. El malogrado Jay Williams (2) a los Bulls, su compañero Mike Dunleavy (3), en Duke, a los Warriors, Drew Gooden (4) a los Grizzlies...esto fue lo que llegó antes del primer fiasco en mayúsculas: Nickoloz Tskitishvili (5) a los Denver Nuggets. Dajuan Wagner (6) a los Cavaliers, Nené Hilario (7) a los Nuggets via-Knicks, Chris Wilcox (8) a los Clippers, Amaré Stoudemire (9) a los Suns y Caron Butler (10) a Miami fueron los top 10 de otra mala promoción, como iba siendo habitual en los últimos años. Un Draft desgraciado, pues todos sabemos el historial médico de Williams, Hilario, Stoudemire o el fatal devenir del prometedor Wagner.

Pero aún quedaba más, pues otros jugadores destacables (la mayoría, a decir verdad, no mucho) formaron también parte de este Draft. Jared Jeffries (11) a los Wizards, Tayshaun Prince (22) a los Pistons, Nenad Krstic (24) a los Nets y Carlos Boozer (35), desde los Blue Devils, a los Cavaliers. Nombro también a Navarro (40) para los Wizards y Scola (56) a los Spurs y nadie más creo que merezca entrar aquí. Para la historia quedaran estos tres años de Draft malditos, hasta la genial promoción del 2003.

Con algunos fichajes a destacar como la incorporación de Ginobili a la disciplina de los Spurs, el fichaje de Hughes por los Wizards o el de Billups por Detroit, algunos de muy positivos, el verano se caracterizó por una gran cantidad de traspasos. Sin olvidar la firma que estampó Raül López, que pasó a ser uno más en los Jazz a pesar que una lesión le dejaría fuera toda la temporada, hubo algunos movimientos que merecen la pena ser recordados. Los Wizards se movieron para rodear a Jordan con jugadores de calidad, y se trayeron a un puro anotador como Stackhouse, ya asentado en la liga, dándo a cambio a Richard Hamilton, que hizo la maleta y se fue a Detroit. Enviando a Van Horn a Philadelphia a cambio de Mutombo, los Nets conseguían el center que les hacía falta para las finales, los Bucks rompían el trío mágico enviando a Robinson a Atlanta a cambio de Kukoc y los Clippers conseguían en Andre Miller aquello que más necesitaban: un director de juego. Con este traspaso Darius Miles llegaba a Cleveland, que conseguía salvar a Ricky Davis de las garras de McHale, cómo hicieron los Bucks con Michael Redd, pretendido por los Mavericks.

Así se perfilaba la temporada del cuarto como objetivo. Mucho había cambiado, pues ya no estaban Olajuwon y Ewing, y David Robinson sería el siguiente en dejar la NBA huerfana de los que antaño dominaron la liga: los pívots altos, todos ellos de gran clase.

New Jersey era el equipo a batir en el este y Bucks, Pacers, Pistons, Celtics y 76ers eran varios de los candidatos a sucederles, a los que se podrían incluir también los recién mudados Hornets, los Magic y ¿por qué no? los Wizards de Jordan. Cualquiera de ellos perdería contra los aspirantes en el oeste, que encabezaban unos Lakers a los que Kings, Spurs y Mavericks podían mirar al rostro. Timberwolves, Blazers y Suns estaban un escalón abajo, pero con capacidad de sorprender, algo que ya no podían hacer unos Jazz viejos a más no poder.

O'neal, Duncan, Iverson, Garnett, Bryant, McGrady, Kidd, Carter...Siempre tantos los aspirantes, para los pocos que realmente llegan a disputarlo: el premio al mejor jugador de la temporada.

Así empezó la segunda temporada de Pau en la mejor liga del mundo, con Memphis siguiendo con pocas aspiraciones más que mejorar su marca, y a Gasol con el objetivo en mente de luchar para lograr eso y algo más: respeto.

Con pocos suplentes que rindieran en temporada regular, de poco sirvieron los 57 puntos entre O'neal y Bryant para meter a los angelinos entre los mejores del oeste. Allí Mavericks, Spurs y Kings confirmaban su candidatura de favoritos, mientras mis Timberwolves se metían en la pomada sin hacer excesivo ruido.

En el pozo, jugando a otra liga, se encontraban dos equipos en la particular lucha que, recuerdo haber leído en un artículo, se profetizó que habría en la parte baja. Compitiendo a ser el peor, para hacerse con el número 1 del Draft. Y por si alguien no lo recuerda, no se trataba de otro que de el elegido, el único jugador que me llegó al oído y que merece estar aquí una temporada antes de lo que tocaría. Y eran Nuggets y Cavaliers aquellos que parecían desearle con toda su alma.

Con esas llegó el segundo momento cumbre, la más grande de las fiestas a la que nunca he sido invitado: el All-Star Game.

Le tocaba a Atlanta convertirse en sede de la gran movida, y transformar en alegría todas las penas que había por la situación de la franquícia, que aún así por aquel entonces luchaba por llegar a los Play-Offs. Antes del partido poco a destacar salvo el MVP de Arenas en el partido de rookies contra Sophomores, el hecho de haber sido Ming el pívot más votado en el oeste o los vuelos de Richardson, lo mejor visto desde Vince Carter en Oakland.

Pero vamos a lo interesante, aquel partido que debía cerrar la carrera de Jordan, y por el cuál no había sido votado titular. Bonito gesto el que tuvo Vince Carter de cederle el puesto, curioso el ver que el comandante en el este no era otro que el gran enemigo de Mike, Isiah Thomas y horrible el ver como se volvía a vestir de uniforme en los partidos de las estrellas. Llegué a la liga en un momento que cada uno iba con la de su equipo y, aún a día de hoy, me parece mucho más atractivo.

Vayamos primero a las novedades, destacando en el este un Ben Wallace como titular, y tres jugadores que dan muestra del bajo nivel de la conferencia: Brad Miller, Zydrunas Ilgauskas y, uno que para mi lo merecía, Jamal Mashburn. Por parte del oeste llegaban al partido Shawn Marion y Yao Ming, uno de ellos gracias al apoyo de todo un país.

Sin mucha historia, aunque sí emoción, transcurrió el partido hacia el escenario perfecto: igualdad en el cuarto período. Allí el demoledor juego interior del oeste se dedicó a intercambiar canastas con Michael Jordan en una muestra de dominio y savieza impresionante. Se llegó a la prórroga tras un fallo de Air en el lanzamiento decisivo y, una vez allí, volvió la igualdad al marcador.

Sobre los largos brazos de Shawn Marion anotó el lanzamiento que daba la victoria al este el legendario heroe Bull pero, cuando el partido parecía ganado, vio él y todo el mundo como Jermaine O'neal cometía una personal a Kobe Bryant que acabó mandando el partido a la segunda prórroga...y allí el oeste barrió.

Al final Garnett MVP cuando menos se deseaba, con 37 puntos, y con Iverson (35), McGrady (29) y Jordan (20) siguiendo sus pasos. Aún así, retirada dorada para el que en su día logró tres MVP's del partido, y el único triple doble en esta clase de acontecimiento.

Siento haberme alargado tanto con el All-Star pero es de los mejores que he vivido, y merece la pena. Antes de los Play-Offs sólo destacar los traspasos de Gooden y Giricek a Orlando, que trajo a Mike Miller a Memphis, y la marcha del mejor base de la historia de los Sonics, Gary Payton, a cambio de Ray Allen, de Milwaukee.

Por fin y sin más floriduras se llegó a unos Play-Offs en los que parecía viable destronar al rey. Los primeros de la historia en jugarse a siete partidos la primera ronda, tuvieron pocas sorpresas, al menos en el oeste. Los Kings eran los primeros en liquidar a los Jazz, y en un paso más hicieron lo mismo los Lakers ante los Wolves y los Spurs contra los Sonics. Algo más tardaron los Mavericks en poner de manifiesto el último fracaso Blazer en la postemporada.

En el este los Celtics demostraban su solidez al eliminar a los Pacers, los Nets hacían lo mismo con los Bucks y los 76ers alimentaban las esperanzas de sus seguidores al eliminar a los Hornets. Y sufriendo, como les gusta, los Pistons acababan con la andadura de McGrady y sus Magic.

La segunda ronda fue un paseo para los Nets ante Boston, que no pudo vengarse por lo del año anterior. Por su parte, los Pistons eliminaban a los 76ers de Iverson y llegaban hasta dónde ni Grant Hill les había llevado, a un lugar que sólo recuerdan los que vivieron la era Bad Boy. En el oeste los Spurs apartaban de su camino a un maldito de los últimos años, los Lakers, confirmando más que nunca que iban en serio. Y, un año más, veíamos caer a los Kings antes de lo que queríamos, ante unos Mavericks que apuntaban desde hacía mucho tiempo.

Otro barrido y a esperar rival, fue el planteamiento de unos Nets que, como todos, veían caer a Nowitzki para los duelos decisivos, cosa que permitió a los Spurs sobrepasar las defensas de su rival tejano. El alemán tardaría tres años más, ya en solitario, en alcanzar la gloria que en aquella ocasión se le escapó.

Los Nets volvían al escenario soñado para vérselas esta vez con el último equipo campeón antes de los Lakers. Aún así, ellos contaban ya con experiencia, y con el factor sorpresa de jugar en la conferencia light de la liga. A seis partidos logaron llevar su final, para ver como los Spurs ganaban el segundo de sus tres anillos, y David Robinson conseguía aquello que todos los jugadores desean al retirarse. Sería bonito acabar con la célebre frase de Daimiel pero, al conocerla todos, prefiero hacerlo con la mucho más fria: "el segundo MVP de las finales para un Tim Duncan convertido en leyenda".

Y ya que me lo pedís, citaré a Daimiel refiriéndose a Robinson: "Es el final soñado por parte de cualquier jugador".

Tim logró algo que llevaba tiempo apuntando: los dos MVP's importantes de la temporada superando esta vez a Kevin Garnett en la votación. Amaré Stoudemire (Phoenix) logró el rookie del año por delante del chino, al tiempo que Ben Wallace (Detroit) repetía como mejor defensor, Gilbert Arenas (Golden State) se convertía en el jugador más mejorado y Bobby Jackson (Sacramento) en el mejor sexto hombre. Y, como siempre dejándolo para el final, Popovich (San Antonio) fue el mejor técnico.

Mi peor temporada como jugador había llegado, pues no fue un buen año en absoluto. En el bando positivo destacar la camiseta de Gasol y el hecho de llegar al 1'70 de estatura, aunque aún me quedaba por crecer.

Los Lakers habían caído, pero la rabia contenida no podía sino traer novedades de infarto en aquel largo verano, al tiempo que los Cavaliers mostraban una camiseta con el número 23 y Jordan anunciaba su retirada...¿Coincidencia? Más bien diría relevo.

Thursday, September 07, 2006

Lo que yo viví: Temporada 98-99

El cierre patronal; la retirada del más grande; el fin del sueño en Salt Lake City; la hazaña de los New York Knickerbockers

Pues sí, es tal como lo habeis definido algunos en el post anterior, ya nada volvería a ser igual. El más grande desmentía los rumores de un cambio de aires (New York Knicks) junto a Phil Jackson y anunciaba su segunda retirada del baloncesto profesional, dejando a muchos huerfanos de ídolos a los que seguir.

La nueva hornada de jugadores llegaba vía Draft al mismo tiempo que se alargaba el mal rollo por un posible cierre patronal, al no llegar un acuerdo jugadores y propietarios. Michael Olowokandi, de Pacific, era elegido número 1 del Draft por Los Angeles Clippers, seleccionando así un pívot del que se esperaba un impacto a lo Olajuwon, Robinson o O'neal, siendo más bien un Muresan, Bradley o, siendo generosos, Olden Polynice.

Le seguiría la elección de Vancouver, Mike Bibby, a su vez secundada por la de los Denver Nuggets, Raef LaFrentz. En el cuarto y quinto puesto tenemos un clásico de la historia de la liga, los Warriors intercambiando jugadores y saliendo perdiendo con ello: enviar a Vince Carter a Toronto por su compañero en North Carolina, Antawn Jamison. Visto desde ahora, gran error el de los Bucks, que prefirieron a Robert Traylor (6) al germano Nowitzki (9), que hubiera pegado mucho mejor en la ciudad de Wisconsin. Jason Williams (7) a los Kings, Hughes (8) a los 76ers, Pierce (10) a Boston y Wells (11) a Portland, fueron otras de las elecciones destacadas. Y algún que otro robo: Ricky Davis (21) a Charlotte, Al Harrington (25) a Indiana, Rashard Lewis (32) a Seattle y Cuttino Mobley (41) a Houston. Desde la perspectiva actual, un Draft de gran calidad.

Al tiempo que seguían las negociaciones, y parecía claro que la liga no se iniciaria en noviembre, hubo los clásicos movimientos veraniegos que cada año se dan en la NBA. En la misma madrugada del Draft, los Lakers enviarian a Nick Van Exel a Denver, en un traspaso a cambio de derechos en segunda ronda que dejarían muy descontento al jugador. Scottie Pippen se dejaba querer por Suns y Blazers pero acababa escogiendo los veteranos Rockets como su destino, y Kings y Wizards cambiaban cromos con el traspaso de Webber por Richmond.

Llegó el año nuevo y el NBA Live 99 con Antoine Walker en la portada fue uno de los juegos más regalados por navidades; era lo más cerca de la liga que sus aficionados podían estar en aquel momento. Después de mucha tensión, reuniones, desacuerdos, la asociación de jugadores que lideraba Patrick Ewing y el conjunto de los propietarios llegaban a un acuerdo, y la liga podía empezar en febrero. Se canceló el All-Star de Philadelphia y se redujo el calendario de 82 a 50 partidos de temporada regular.

Sonó el primer pitido inicial y dio comienzo a la liga del asterísco, tal y como la bautizo Phil Jackson. Ya no eran los Bulls el rival a batir, ahora ellos jugaban en la liga de Grizzlies y Clippers. Los máximos aspirantes al anillo menos valioso de la historia de la liga eran los Utah Jazz, parecía que aquel era su año. Tambien Lakers, Spurs y Rockets contaban como aspirantes, e incluso Sonics, Suns y Blazers un escalón por debajo. En el este todo el mundo daba como favoritos los Heat de Riley y los Pacer de Bird, si bien Knicks, Hornets, Hawks o Pistons estaban capacitados para sorprender.

Malone era el máximo favorito, aunque O'neal, Hill, Hardaway, Garnett y el jóven Duncan estaban preparados para presentar candidatura al premio que todos ellos deseaban junto al anillo: el MVP.

A medida que avanzaba la liga, se destapó la calidad de los movimientos veraniegos, de aquel largo verano del 98 (hasta enero). En muy positiva se convirtió la llegada de Sprewell a los Knicks, siempre que Van Gundy mantuviera su cuello fuera de su alcance, mientras los Lakers cortaban decepcionados al recién llegado, con cinco anillos, Dennis Rodman. Precisamente los Lakers fueron protagonistas de uno de los traspasos más importantes de la temporada, que trajo Glen Rice a la ciudad angelina a cambio de Eddie Jones, que se fue a los Hornets. El otro traspaso destacable, es el que nos privó de la magia de Marbury, enviado a los Nets que, a su vez, enviaron a Cassell a los Bucks. Gracias McHale, se dijo en Minnesota, por traernos a Terrell Brandon.

Sorprendentemente, el jugador de los 76ers con sólo tres años en la liga, Allen Iverson, fue el máximo anotador de aquel campeonáto. Le seguirían O'neal, Malone, Abdur-Rahim y...¡Van Horn!

Heat, Pacers, Spurs y Blazers acabaron como líderes de sus respectivas divisiones, llegando con ello a una postemporada que, a diferencia de su precedente, no se vio recortada de partidos. Heat-Knicks, Hawks-Pistons, 76ers-Magic y Pacers-Bucks eran los emparejamientos en la costa este. Spurs-Wolves, Lakers-Rockets, Jazz-Kings y Blazers-Suns era lo que había quedado en el oeste; la suerte estaba echada, en unos Play-Offs en los que yo destacaría la ausencia de Hornets, Cavaliers y, por encima de todo, Sonics.

Indiana fue el único equipo que consiguió barrir a su rival (Bucks), mientras Iverson cedía un sólo pulso ante una leyenda de los noventa al que estaba a punto de dejar atrás, Penny Hardaway. Grant Hill puso en aprietos a los Hawks, y a punto estubo de lograr su primer pase a segunda ronda, mientras Knicks y Heat volvieron a convertir en infierno su particular duelo, que acabó resuelto a favor del octavo clasificado en el este, New York Knicks.

En el oeste sólo Portland se mostró sólido ante su rival, los Suns, que no pudieron pararlos. Minnesota y Houston ganaron un partido ante Spurs y Lakers, que pasaron a segunda ronda, y los Jazz tenían problemas para superar a unos jóvenes Kings en su primera experiencia de Play-Offs como conjunto.

En segunda ronda Indiana, New York y San Antonio barrieron a sus respectivos rivales (Philadelphia, Atlanta y Lakers). A su vez, Stockton y Malone veían como volvían a perder el tren en la misma estación, al caer por 4-2 en la eliminatoria ante los sorprendentes Blazers, cuyo quinteto daba para esto y más: Sabonis-Grant-Wallace-Rider-Stoudamire. Vencían a los Jazz y llegaban a su primera final de conferencia desde tiempos de Clyde Drexler.

Una vez allí no pudieron con los Spurs (4-0), pero jugadores y propietario (Paul Allen), se conjuraron para traer el segundo anillo de su historia a la ciudad de Oregon, el año siguiente. Indiana se vio arrollada y sorprendida por la fuerza del que fuera el octavo clasificado del este, y los Knicks (4-2), llegaron al gran escenario, en el año menos esperado por todos.

La historia dirá que de haber jugado Pat Ewing, otro gallo hubiera cantado. Aún así, después de perder sólo un partido (4-1), el segundo en todos los Play-Offs, los San Antonio Spurs lograban su primer anillo de la NBA. Lo celebraron en un escenario de ensueño: el Madison Square Garden, en el corazón de la gran manzana.

Aún así, la hazaña que aquel año consiguieron los Sprewell-Houston-Johnson-Camby-Ward y, por supuesto, el jamaicano Pat Ewing, no sería olvidada. Pero el anillo se lo llevarían, por primera vez en su historia, los Spurs de Robinson-Duncan-Elliott-Ellie-Johnson...

También cabe destacar, que fue el cuarto consecutivo de Steve Kerr, todo un hito para la historia.

Tim Duncan, en su año sophomore, volvería a entrar en el equipo ideal de la liga, y recibiría el premio a MVP de la final como líder de los Spurs. Es la pequeña porción del pastel, que el almirante tuvo que sacrificar para alcanzar la gloria. Junto a él entraron cómo protagonistas de aquella temporada del lock-out, el rookie del año: Vince Carter (Toronto Raptors); el mejor defensor: Alonzo Mourning (Miami Heat), y segundo más votado por el premio MVP de la temporada; el mejor sexto hombre y jugador con mayor progresión: Darrell Armstrong (Orlando Magic) y el merecido mejor técnico, Mike Dunleavy (Portland Trail Blazers).

Fue una temporada diferente para la liga, que cambió completamente el destino de equipos que iban hacia arriba (Spurs, Blazers y Knicks) y el de otros que decaían, capitaneados por los Utah Jazz.

Y para mí, tan sólo una temporada entera jugando y disfrutando del baloncesto, y siguiendo cada día más la actualidad del sueño que tenía lugar en el otro lado del Atlántico.