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Wednesday, April 02, 2008

Puesta de sol en Arizona

Sumo un artículo más para un índice al que solo le quedan siete para cerrar el apartado de análisis de equipos. Hoy toca hablar de los Suns, equipo que desde el año 2005 es un poco de todos aunque con el tiempo nos hayamos acabado llevando un desengaño. La llegada de O'neal supone la muerte de un proyecto que adorábamos, y abandonamos el barco uno tras otro al mismo tiempo que nos unimos a la causa de los Hornets de Chris Paul.

¿Es cae la noche en Arizona un título adecuado? Viendo lo que ha pasado en Miami, en mi opinión es el mejor título posible. Con la llegada de Shaq me viene en mente una puesta de sol en un cementerio de elefantes. El Sheriff, Hill y Nash librando su última cacería. ¿Aprovecharán la oportunidad como hicieron los Heat en su día o caerán en el olvido como los maravillosos Kings de Adelman, Webber y Stojakovic?

Plantilla actual: Lo he avanzado en la introducción. La veteranía del actual proyecto hace pensar en una reconstrucción a corto plazo alrededor de Amare Stoudemire. En su silenciosa disputa con Marion el mejor novato del año 2003 ha salido reforzado. Él es la apuesta, el porvenir en el que basan todas sus esperanzas los Suns.

Esto no quiere decir que la actual gestión vaya encarada hacia un futuro próximo, y es que el proyecto es muy claramente de presente. Piezas como O'neal, Nash o Hill afrontan en el mejor de los casos sus penúltimos Play-Offs en condiciones, y fracaso será el adjetivo escogido si llegado el 2009 no hay un banderín de campeones colgando del US Airways Center.

La decadencia de la actual plantilla se minimizará con la presencia de hombres como Diaw o Barbosa en la plantilla. Ellos son, junto a Amare, el futuro próximo de este equipo, pues jugadores como Bell, Giricek o Skinner tampoco pueden ser considerados como jugadores con mucho futuro. Si lo son Alando Tucker y DJ "el mejor apellido de la liga" Strawberry, aunque vista la confianza hasta el momento y su posición en el Draft no pasarán de un rol secundario en el mejor de los casos.

En todo caso, el futuro es lo que menos importa a día de hoy en una franquícia como Phoenix. En su cuarto año como aspirantes a todo la opinión general es que su momento ha pasado. Hay muchos argumentos para ser pesimistas, pero los motivos para ver el vaso medio lleno son muy esperanzadores...

El mejor Amare post-lesión en el monstruoso plan que se le vio en los Play-Offs del 2005 y el Nash del 2006 son suficientes como para acabar con cualquiera. Si a ellos les sumas un O'neal en 15-10, un Hill sano, un Bell motivado, el Barbosa del año pasado y el Diaw del 2006 son imbatibles. Así de claro, si los siete más Giricek y Skinner llegan rodados al mes de abril nadie puede pararles.

Cuerpo técnico: Huele a ultimátum para D'Antoni, cuya continuidad depende únicamente del rendimiento del proyecto. Si la impresión es mala poco importara que llegue a la final de conferencia, pues lo único que vale a estas alturas es el anillo que aún no ha llegado. Novatada en 2005, lesiones en 2006, injusticia en 2007... no son más que excusas, pues sobre el papel Spurs y Heat son los que llegaron hasta el final.

A favor de D'Antoni habría dicho muchas cosas hace un par de años, pero cada vez son menos los argumentos para defenderle frente a entrenadores de la talla de Popovich, Jackson o Adelman. Empiezo a sospechar que el único cerebro que ha habido detrás de este equipo ha sido el privilegiado coco de Steve Nash, y visto el fracaso del gran Iavaroni en Memphis aún lo tengo más claro.

Y es que se ha demostrado por activa y por pasiva que con siete no se ha llegado a nada. D'Antoni sigue a lo suyo, y ya son tres los fracasos que le demuestran que es él quién va equivocado. Si es tan obtuso como para no admitirlo ni dejarse aconsejar, ya puede ser un gran preparador y estratega (que dudo que lo sea), pero su nulo brillo en esta faceta hace que su equipo pierda.

Algo habrá influído él en la transición del juego tras la llegada de O'neal. No tengo nada que discutirle en este aspecto, pero sí en lo que ha supuesto la llegada de Shaq. Tanto él como Hill juegan más de lo que deberían a estas alturas, teniendo en cuenta que gente como Skinner y Giricek puede suplirles con las garantías que todo suplente en la liga ofrece. Ya se verá en postemporada como llegan, por mi parte deseo que esta carga de minutos no se les vuelva en contra...

En lo que a Steve Kerr se refiere no tengo mucho que decir. Llegó y se vio obligado a aplicar la política de Sarver, según la cuál no había sitio para Kurt Thomas ni lo ha habido en un pasado para Joe Johnson, Sergio Rodríguez o Rudy Fernández. Ha demostrado valentía en los movimientos a pesar que no compartía algunas decisiones. D'Antoni y Sarver mandan mucho, pero Kerr demuestra personalidad y creo que se mantendrá en el cargo.

Por cierto, ya que hablo del propietario no puedo dejar de citar un artículo de mi gurú Bill Simmons en ESPN. Ojo a la plantilla que podrían tener los Suns a día de hoy si a Sarver le diera la gana pasar el límite salarial: "Here's your 2008 Suns roster right now: Nash, Barbosa and Rondo as the guards; Igoudala, Hill and Bell at the swing spots; and Stoudemire, Marion, Diaw and Thomas up front ... as well as the rights to their No. 1 and Atlanta's No. 1 in this year's draft". No necesita traducción creo, y como véis es una plantilla brutal. Link

Imagen: Desde el principio de los tiempos los Suns se han caracterizado por ser uno de los equipos que mejor vestía de la liga. Siempre un paso por delante en lo que a moda se refiere, en mi honesta opinión creo que la tradición se mantuvo hasta la llegada del nuevo uniforme, el que aún lucen y que posiblemente no cambien hasta que Nash abandone el equipo.

El soleado diseño que lucían antes era demasiado noventero, pero la línea me gustaba mucho más que la actual en general. Mezclaba el púrpura con el naranja, que también tenía mucho más protagonismo en el claro. En la transición el naranja se ve relegado por el gris, aunque a la hora de presentar un color alternativo es el elegido.

Los colores del equipo son tradicionalmente cálidos, pero este es en general demasiado frío. Incluso el secundar el naranja con gris (por no hablar de las siglas PHX) convierte un tono caliente en algo que te deja indiferente. En mi opinión el uniforme de los Suns debería transmitir la misma alegría que transmite su juego y se transmitía en otras líneas, pero esta no lo logra con lo cuál yo optaría por un cambio.

El estilo Western original mola pero es demasiado retro, mientras que el del sol es demasiado de cartón para esta época que vivimos. Creo que lo ideal sería aparcar el gris, volver a los colores puramente tradicionales y buscar un equilibrio de fuerzas entre los colores principales para que el uniforme vuelva a transmitir las sensaciones que dieron en su época. Modernidad, dinámismo o alegría son algunos de los adjetivos históricamente relacionados con el equipo y que su manera de vestir debería hacer llegar al público.

Resumiendo, mi línea a seguir sería algo parecido a lo que os presento arriba, diseñado por un forero en de Chris Creamers Sports Logos. Sin muchos cambios sobre la actual línea hay una evolución que da menos protagonismo al gris que creo que es la clave del éxito. Como ya he dicho yo lo eliminaría completamente, pero estos bocetos son lo más parecido a mi ideal uniformil para este equipo y quería compartirlo con vosotros... Por cierto, el logo del fénix me encanta.

Potencial futuro: Lo vengo hablando desde el principio del artículo, quizás me repita un poco pero creo que todos lo tenemos bastante claro. Amare Stoudemire es el futuro de estos Suns, sobre él deben construir una vez se consume la decadencia de Nash y O'neal. El número uno va camino de convertirse en el pívot más dominante de la costa oeste, y bien rodeado puede eternizar la presencia de esta franquícia en los Play-Offs.

Si quieren aspirar a algo hace falta alguien con calidad al lado de los Diaw o Barbosa. Y es que con todos mis respetos creo que el francés y el brasileño atesoran mucha calidad, pero no les veo ni el carácter ni la capacidad para liderar un equipo junto al gran pívot. Ambos pueden ser importantes y titulares en un futuro no muy lejano, pero como grandes escuderos de un aspirante no me valen.

Sarver deberá empezar a plantearse el no vender a quién elija en el Draft, pues el futuro no tardará en ser presente y si no cambia la dirección de su gestión puede encontrarse con un Amaré como enfermero de un asilo. El gran problema que veo es que salvo en el Draft no hay muchas opciones para renovar la plantilla en Phoenix, pues muchos jugadores son intraspasables por su edad y los únicos caramelos apetecibles son el mismo Amare y Leandrinho.

Salir a la agencia libre le costará caro al propietario, algo que se ha demostrado que no quiere. Por tanto veo el futuro más negro para Amare que si estuviera en Dallas, por ejemplo, pues el propietario no quiere soltar prenda y la plantilla va a envejecer. De la gestión y el ojo de Kerr a la hora de sacar talento debajo de las piedras depende el futuro del número uno, al que no le veo yo muy conforme sin un gran base al lado y cayendo en primera ronda año tras año.

Lo que yo haría: Iría a muerte con la plantilla que hay y pequeñas modificaciones hasta el año que viene. Si el tema no funciona declararía a todo el mundo transferible excepto Amare, y me plantearia lo de sobrepasar el límite salarial para fichar a un jugador con calidad que lidere el equipo junto a Stoudemire y los envejecidos Nash y O'neal. Esto minimizaría la transición, aunque durante un par de años se sobrepasaría el límite salarial.

El camino a seguir en caso que no se quiera gastar es mucho más complicado, pues los contratos de Nash y O'neal no dejan margen para nada en caso que no se quieran pagar las multas. Si Sarver sigue en sus trece el equipo morirá de viejo y cuando Amare se de cuenta estará rodeado de un proyecto en construcción, algo que no le sabrá tan mal si se acuerda del anillo logrado en 2008 o 2009...

Lo que se comentó en su día: Todo eran alabanzas para el equipo que venía de ser finalista del oeste sin una de sus estrellas, el Amare del que tanto os he hablado. El tono era muy positivo, debajo de los carácteres se esconde un "este es el año" lleno de optimismo. Citaba como únicos capaces de pararles Wade y James, algo que resumía en la máxima "los próximos anillos serán para Heat, Suns y Cavs". El año pasado aposté por Miami campeón en 2007, Phoenix en 2008 y Cleveland en 2009. ¿Acertaré el de este año a pelota pasada, por mucho que ahora apueste por Celtics o Lakers?
Wilt sería el primero en comentar haciendo referencia a algo que no todo el mundo sabe, y es que lo de los Suns viene de lejos, son una franquícia históricamente atractiva. Un clásicazo como Julius fue el segundo, deseando que los Suns por fin lamieran la miel en los labios y se hicieran con el ansiado anillo que llevaban años persiguiendo.

También se pasaría Rafita, haciendo alusión al jogo bonito que practicaban y sentenciando mis argumentos apuntando a que antes de Heat o Cavs deberían pasar por encima de Spurs y Mavs. De momento acertó más que yo, aunque lo de Dallas se lo va a comer me parece... Finalmente llegaría McMillan (al que espero ver comentar cuando analice los Sonics) para respaldar mi opinión según la cual Amare era la clave de todo, además de llamar de todo menos bonito al mercenario Tim Thomas, recién fugado a por el oro de Sterling en Los Angeles.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/la-dura-travesa-hacia-el-anillo.html

Conclusión: Hemos disfrutado muchísimo con los Suns, y quedarán en el recuerdo al nivel o un escalón por debajo de aquellos Sacramento Kings. Será una lástima que ganen el anillo habiendo renunciado a su estilo característico, pero mucho peor será llegar a la segunda década del milenio sabiendo que toda aquella alegría que nos invadía cada vez que les veíamos por televisión se quedó sin premio.

Posiblemente Nash esté sobrevalorado y tenga tanto o más de lo que su carrera merece. Quizás podemos estar de acuerdo en esto, pero los mismos que discutimos la deuda histórica con el MVP de Kobe en 2006 podríamos acordarnos también de la NBA por debajo de los cien puntos por partido que veíamos no hace mucho. Y si es por deudas podemos hablar de un tal Stu Jackson, pues me acuerdo perfectamente de las semifinales del año pasado y lo que a la postre significaron para el equipo que se proclamó campeón...

Wednesday, June 13, 2007

!Nash ya es un Hall of Famer!

Aunque le queden unos años para pasar a la historia en el Hall of Fame de Springfield ya ha conseguido, como mínimo, verse inmortalizado en el All-Star de Taylorwolves.

Aunque esto de inmortalizado es un decir. Y es que por mucho que seas de Vic y críado en la cantera de la Penya, si haces un quinto partido de lujo ante tu ex-equipo puedes ver como te echan de la élite. El canadiense lo tiene complicado para abandonar nuestro poste de los banderines pero no imposible.

Y es que en mi opinión él y Lebron eran los claros candidatos. El elegido no ha dado guerra ni en la encuesta, donde Iverson ha sido el segundo favorito, ni en la final, y tendrá que esperar a otra ocasión para ingresar al club de ídolos del lobo. Así mismo, y aunque sea mi base favorito por encima de Nash, está claro que Baron Davis no merece aún entrar en tan selecto club.

Mención especial para el voto que recibió Bosh y que le vino de mi parte.

Vale, Duncan y O'neal lo merecen pero no me gustan nada...

Nueva encuesta

¡Os animo a votar y opinar a partir de ahora! Como ya os avancé en su día, Phoenix, Toronto y Milwaukee son las ciudades mejor situadas para acoger el All-Star del 2009. Con el del 2008 en New Orleans, David Stern ha encargado un sondeo a Taylorwolves para tomar una decisión final.

A mi me mola Milwaukee, ya que esto permitiría añadir a mi colección de DVD's uno con bandas verdes, ya que no tengo ninguno. De todas formas, pienso que Phoenix es la más mediática y Toronto quizás tenga cierta ventaja por aquello de ser la opción canadiense.

También se dice que New York estaría interesado en el evento, cosa que le convertiría en el mejor situado. Para que la City no destaque en exceso la excluyo de la encuesta, para ver en que ciudad de las tres preferís ver a vuestras estrellas favoritas.

Thursday, May 17, 2007

20th Century Fox Presents

ATRACO EN ARIZONA

Trama: Un corrupto policía detiene a un criminal y se lleva además a dos testigos. La víctima se ve así privada de la ayuda de sus dos principales lacayos, con lo que deberá batirse en solitario en un duelo decisivo ante otros maleantes que, de existir justícia en Texas, deberían estar también entre rejas.

Director: David Stern

Guíonista: Stu Jackson

Protagonistas: Robert Horry, Amaré Stoudemire, Boris Diaw, Steve Nash & Bruce Bowen

Análisis: Con esta propuesta a medio camino entre el Thriller y el Drama ambientado en el lejano oeste, David Stern logra transmitir al espectador la sensación de desengaño y desesperación en una historia que no deja indiferente.

En una de las introducciones más impactantes de los últimos tiempos, el guíonista logra dejar mella en un público que asiste atónito a la injustícia y el drama humano de una forma tan impactante que apenas puede creerse real. Soberbia interpretación de Robert Horry (Men in Black), que vuelve a erigirse como un protagonista de lujo dos años después de protagonizar "Auburn Hills Hero".

En cuanto al resto del cast destacar también el debut en este blockbuster de dos jóvenes promesas con mucho talento. Impagable trabajo de un Amaré Stoudemire que promete dar guerra en una segunda parte que estará pronto en todas las salas.

Pero para trabajo el de Steve Nash, que es el que más aparece en esta cinta y sin utilizar doble en la mayoría de escenas de riesgo. Y esto que las hay de muy peligrosas, pues se cruza con el verdadero villano en muchas ocasiones. Soberbia interpretación en el papel de malo de un Bruce Bowen (Way of the Dragon) que logra robar el protagonismo en una dramática escena final a su expulsado compañero de reparto.

Una película que en la opinión de este humilde redactor trata tan injustamente a algunos de sus protagonistas que debería ser calificada directamente de ciencia ficción o terror. Por mi parte desear que la segunda parte (cuyo guión no se sabe si es obra de Stern, Duncan o Nash) acabe mejor que este drama. Creedme si os digo que el final de "Atraco en Arizona" es el más triste que he visto desde "Un alemán en Oakland".

Notas del rodaje: Finalmente fueron cortadas las escenas en que el director (David Stern) aparecía en Phoenix.

¿THE END? Esperemos que no, menuda forma de cargarse la final anticipada. Stu Jackson a la hoguera!

Wednesday, March 14, 2007

Parecidos TV

Como único blogger que aún no ha hecho parecidos en el mundo de los blogs, e aquí unos cuantos que se me han ido ocurriendo ultimamente; todos ellos, relacionados con grandes series, las mejores, de la televisión actualmente.


Como C-Note (Benjamin Miles Franklin es su nombre real en Prison Break), Mourning es un tipo duro, pero con un corazón de oro. Más allá del físico, también en su carácter veo cierto parecido entre ambos...
Seguro que si metes a Gregory House en una cancha (aún ser cojo) te reparte juego que da gusto, al más puro estilo Run & Gun. Lo mismo pasaría con Dr Nash en consulta; si ya se sabe, cuando uno nace genio...
Dos buenos chicos que estaban en un sitio en que les querían pero del que acabaron huyendo. Los dos desempeñan un papel secundario cuando, en realidad, tienen carisma y calidad para ofrecer mucho más de sí mismos...

Saturday, January 13, 2007

Oda a Phoenix

Este equipo merece un anillo; así de claro.

Ayer ví y me maravillé con el juego de Phoenix ante Cleveland. Lo que a día de hoy podría ser la final de la NBA no me dejó lugar a dudas. Los Suns pueden con cualquiera.

Nash corre la cancha como un fugaz chavalote recién salido de la facultad. Unas piernas privilegiadas, un tiro muy correcto y la mejor visión de juego que mis ojos han contemplado son sus grandes armas para liderar a su equipo a lo más alto de su conferencia, y de paso confirmarlo día tras día como un claro candidato al anillo.

Stoudemire ha empezado de nuevo con el número 1 a la espalda y poco a poco vuelve a ser el de antes. Ahora domina más el juego lejos del aro, y sigue igual de intratable en contrataques y balones a dentro. Amaré ha vuelto, con un solo objetivo en mente.

Shawn Marion es el que cierra el tríangulo. Igual de demoledor en transiciones, y efectivo cerca del aro, su cada día más peculiar y eficaz mécanica de tiro y la buena defensa del alapívot contrario (se atreve incluso con Lebron) le convierten en una de las armas más poderosas del equipo.

Charlie Bell y un recuperado Boris Diaw completan el quinteto que todos saben de memoria, y que algunos sin éxito intentan imitar. Kurt Thomas sale desde el banquillo y aporta su tirito, James Jones intensidad y buenas opciones, Barbosa aporta lo que el futuro mejor sexto hombre debe aportar y Jalen Rose debería ser muy importante cuando las cosas se pongan feas en Play-Offs. Recuperar a Marcus Banks debería ser otro de los objetivos de D'Antoni para llegar a tope de fuerzas a la hora de la verdad...
Salvo las lesiones, no creo que nada (ni siquiera Dallas y San Antonio) pueda alejar este equipo de la final. Y, una vez allí, mucho tendrían que sudar Flash o elegido para poder con ellos. Pistons, Wizards y Bulls, ya ni te cuento.

Podría dar mil argumentos, pero prefiero tan solo tener fe y pedir que, por favor, todos lleguen enteros al momento crucial. Y por fin, tres años después, cumplan mi predicción y ganen un anillo de la NBA.

Sunday, November 26, 2006

NBA Sunday's: Week 4

Partido de la semana:

Denver 140-Golden State 129: Otra semana más los Warriors son protagonistas del partido de la semana. Esta vez gracias a un duelo en el que destacaron JR Smith y Melo para decantar a favor de los locales un encuentro en el que su equipo no bajó de los 30 puntos en ningún cuarto. Biedrins y Barnes brillaron desde el banquillo para los de Oakland, que tienen un pleno en esta sección hasta el momento.

Sonrisas: Sigue esbozada en la cara de los mormones, que solo han perdido un partido en lo que llevamos de temporada. Se ve en el rostro de los Mavs tras nueve partidos ganados y en la de los Pistons, que alargan su racha a seis.

Lágrimas: Toronto, Chicago y New Jersey son, sin duda, las grandes decepciones en lo que llevamos de temporada. De hecho, el este en general podría estar llorando...

RÉCORDS SEMANALES:

Puntos: Allen Iverson (Philadelphia) 46
Rebotes: Dwight Howard (Orlando) 23
Asistencias: Dwyane Wade (Miami), Steve Nash (Phoenix) 15

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Michael Redd (Milwaukee) 57
Rebotes: Dwight Howard (Orlando) 23
Asistencias: Baron Davis (Golden State), TJ Ford (Toronto) 18

WEEK 4 MVP:


Steve Nash (Phoenix): Aún haber jugado tan sólo tres partidos esta semana, el jugador de los Suns merecía esta nominación. Tras salir de una lesión ha sido clave en la racha de tres victorias de su equipo para equilibrar su balance (6-6). En el día de su retorno finalizó con 19 puntos y 15 asistencias, con el valor añadido además de anotar el triple que daba la victoria su equipo. En el segundo repartió tan solo siete asistencias (hay que contar que Stoudemire no anotó), pero fue el líder anotador con 24, en la cómoda victoria de los de Arizona ante los Hornets. Finalmente, en el jugado ante los Nets, logró un punto más que Amaré (26 para el canadiense), y logró además repartir 13 asistencias. Con el dos veces MVP de la liga a este nivel y Stoudemire recuperado, los Suns pueden acercarse, por fin, al objetivo de ganar el anillo de campeones.

Otros destacados: Lebron James, Dirk Nowitzki, Carmelo Anthony, Chauncey Billups

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Ron Artest (Sacramento)
Taponador: Emeka Okafor

LÍDERES:

Atlantic: New Jersey Nets
Central: Cleveland Cavaliers, Detroit Pistons
Southeast: Orlando Magic
Southwest: San Antonio Spurs
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Los Angeles Lakers

PD: Esta semana han faltado los dos últimos NBA Night. Por comodidad a la hora de hacer esta sección, y por seguir el costumbre, intentaré hacerlo siempre, pero ayer y hoy me fue imposible. Disfrutad de lo que queda de domingo y buena semana!

Sunday, September 17, 2006

Lo que yo viví: Temporada 05-06

El gran año de los Pistons; el back-to-back de Steve Nash; la entrada de Bryant en los libros de récords; el primer anillo de los Miami Heat

Cerramos esta larga serie de artículos con la temporada que todos venimos de vivir, con gran intensidad. Para Peter y Wilt llegó la magia de Bryant y su hazaña de los 81 puntos, para una posterior decepción en Play-Offs. Para Julius y Pierce significó el volver a perder a Antoine Walker y volver a verse fuera de los Play-Offs. Para Juanejo y McMillan no fue más que una vuelta a la realidad de los últimos años, después de una gran temporada 04-05. Para rafita el ver como los Mavericks cortaban de raíz el sueño de la dinastía. Para sixers29 la decepción, como la que tuve yo, de ver un equipo con grandes jugadores no pasar de abril. Para The Pearl el ver a los Knicks ganar 23 partidos, perder su número en el Draft a cambio de Eddy Curry, fichar a Francis teniendo a Marubury...Para Pacus el honor de ver a su equipo alzándose con el tan deseado campeónato. Para Wayne Robinson...¿de que equipo eres Wayne?

Así hemos vivido cada uno de nosotros, y los que me visitais y he olvidado nombrar epero que me perdoneis, la temporada 05-06 sin duda, al menos en mi caso, la que he vivido con más intensidad y he seguido con más interés.

Pocas sorpresas hubo en el número 1 del Draft, pues de antemano se sabía que los Milwaukee Bucks elegirían al gigante australiano Andrew Bogut, cuyas actuaciones con la universidad de Utah le valieron tal garantia. En el segundo puesto llegaría Marvin Williams, discutido alero de los Atlanta Hawks que transmite buenas sensaciones de cara a la próxima temporada. Con el número tres, los Jazz se asegurarían la opción de elegir a Deron Williams, su base preferido de entre los posibles elegibles.

Pero lo mejor de aquella promoción estaba por llegar. Ni más ni menos que con el número 4 llegó a New Orleans un base formado en Wake Forest, el chico de los 61 puntos, Chris Paul. Detrás de él llegaría Raymond Felton (5) a los Bobcats, Martell Webster (6) a Portland, Channing Frye (7) a los Knicks, Charlie Villanueva (8) a los Raptors, Ike Diogu (9) a los Warriors, Andrew Bynum (10) a los Lakers...y, por la parte que nos afecta, Fran Vázquez (11) a los Magic.

Aún es pronto para hablar de robos, pero yo destacaría a Sean May (13) de Charlotte, Rashad McCants (14) de Minnesota, Danny Granger (17) de Indiana, Gerald Green (18) de Boston, Luther Head (24) de Houston y Ryan Gomes (50), también de Boston. Además, llegarían tambien como rookies jugadores con pasado ACB de la talla de Calderón (Raptors), Oberto (Spurs), Jasikevicius (Pacers) y Macijauskas (Hornets). Los cuatro dejaron una sensación agridulce en su debút, aunque los tres primeros no han renunciado a cumplir su sueño de triunfar en la mejor liga del mundo.

Después del clásico repaso del Draft, y tras diez artículos que me confirman el orden, toca hablar de los demás movimientos veraniegos. De todos destacó un traspaso, el más grande de la historia, que acabó con Walker, Williams y Posey a Miami, Wells a Sacramento, Jones y Jackson a Memphis, los derechos de Raül López en Tennessee, los de Roberto Dueñas en Louisiana...En fin, un movimiento que dio para mucho, pero que no fue el único del verano. Ya que estamos con traspasos, destaca también el que protagonizaron Knicks y Bulls, llegando Eddy Curry a la gran manzana a cambio de Sweetney, Tim Thomas y derechos de primeras rondas futuras. Los Suns tambien fueron protagonistas al cambiar a Quentin Richardson por Kurt Thomas y derechos del Draft, y enviar a Joe Johnson a los Hawks a cambio de Boris Diaw. Mientras tanto Mason veía lo inútil que le resultaría su nueva casa en Milwaukee, al ser traspasado a New Orleans a cambio de Jamaal Magloire, y McHale subía aún más su particular listón al cambiar a Cassell por Jaric, el contrato más injustificado de la liga.

En otros movimientos Bobby Simmons recalaba en Milwaukee y Caron Butler en Washington. Los cazadores de anillos del verano fueron Gary Payton, que llegó a Miami, y los que iban a buscarlo en San Antonio: Finley y Van Exel. En lo que a banquillos se refiere, destacar la llegada de Larry Brown a New York, la de Flip Saunders a Detroit y la vuelta de Phil Jackson a los Lakers.

Como nota negativa destacar el temporal traslado de los Hornets a Oklahoma City, a causa de la debastación provocada por el huracán Katrina. El Ford Center sería durante, como mínimo, una temporada, el hogar del anterior equipo de Charlotte.

Así daba comienzo la temporada 2005-06, en que ya habían disminuído las diferencias entre conferencias, había nacido la nueva generación, y en la que los Spurs buscaban su sitio entre las dinastías históricas de la NBA.

En el oeste los San Antonio Spurs eran los favoritos absolutos a alzarse con el anillo. Mavericks y Rockets se perfilaban como los aspirantes más sólidos y Wolves, Nuggets, Sonics, Grizzlies y Lakers como alternativas interesantes a los máximos aspirantes, pero sin poco más que la primera ronda como objetivo a cumplir. Con la lesión de Amaré, nadie contaba con los Suns.

Por su parte, en el este nadie dudaba que los rivales a batir eran Pistons y Heat, final anunciada desde principios de temporada. Con capacidad para sorprender estaban los Nets, los Wizards y los Pacers, mientras que Bulls, Cavaliers, Bucks, 76ers y Celtics para darles algún problema, aunque sin excesos.

Dada la explosión de algunos jóvenes la temporada anterior, la lista de aspirantes al MVP era muy extensa, destacando en ella Lebron James, Dwyane Wade, Shaquille O'neal, Kevin Garnett, Allen Iverson, Kobe Bryant, Tim Duncan, Tracy McGrady, Dirk Nowitzki...Nash no estaba en muchas quinielas, y pocos hubieramos apostado a que repetiría el premio.

Empezó el campeonato con los Wolves en una buena línea, los 76ers ganando los cinco primeros partidos, los Pistons mostrándose sólidos, los Clippers y los Warriors saliendo del pozo que ahora ocupaban los Rockets, los Raptors perdiendo nueve de un tirón...

Mientras poco a poco los Grizzlies despejaban dudas con un buen récord en noviembre, los Raptors vivían con el miedo en el cuerpo de hacer una temporada horrible; nada se esperaba de ellos, pero tampoco que empezaran tan mal como lo hicieron. Acabó el mes con los Clippers líderes de su división, los Pistons con tan sólo dos derrotas y los Timberwolves liderando la noroeste, como debería ser. Los Suns sorprendían a propios y extraños sobreponiendose a la lesión de Amaré con juego alegre y buena cara, en Miami había sensaciones contradictorias (y vuelta al pasado con Pat Riley) y un récord nada esperado y los Knicks seguían en su habitual mediocridad.

Chris Paul dominaba entre los rookies y sus Hornets mejoraban la imagen dada en la temporada anterior. Pau Gasol ganaba enteros para asistir a su primer All-Star al tiempo que Warriors y Wolves empezaban a caer de la nube en que les sumió su gran inicio de temporada. Los Pistons mandaban con gran autoridad en la liga en su carrera hacia el mítico 72-10 y Kobe Bryant dejaba el partido 62-61 a su favor ante los Dallas Mavericks, y con tan sólo tres cuartos disputados.

Gran prueba de autoridad y dominio la de Bryant, que el 22 de enero volvía a entrar en la historia. La víctima en aquella ocasión fueron los Raptors de Calderón, y los testimonios las más de 17.000 personas que puede acoger el Staples Center en un partido de liga. Con 26 se fue al vestuario al descanso, sabiendo sólo él que anotaría 27 en el tercero y 28 en el cuarto, acabando el partido con la histórica marca de 81 puntos, segundo récord absoluto por detrás de los míticos e inalcanzables 100 tantos de Chamberlain.

Llegó el fin de semana de las estrellas en Houston, que nos dejó perlas como el concurso de mates ganado injustamente por Nate Robinson, y el brutal mate que inventó Iguodala y que tuvo a Iverson como colaborador. Nowitzki se graduaba desde los 6'95 ganando el concurso de triples y Wade demostraba su habilidad con el balón en un circuito de habilidades dónde Nash no pudo repetir título.

No recordaba año con un roster tan bueno en ambas conferencias, pero frustración al ver como jugadores de la talla y temporada de Arenas, Anthony, Paul y Redd quedaban fuera. Por suerte, allí estaba Stern para solucionar la papeleta al primero ante la lesión de Jermaine O'neal, cuarto en la clasificación de anotadores.

Destacaban en el este novedades como la de Billups y Hamilton, que acompañaban en el partido a sus dos compañeros de equipo, la sociedad Wallace&Wallace. También destacaba el debut de Chris Bosh y la inclusión de Wade y James en el quinteto titular. En el oeste los novatos eran dos europeos, Parker y Gasol, que por suerte de todos jugó aún habiendo padecido amigdalitis en dias previos al encuentro, que acabaría ganando el este y coronando a James como MVP. Y como he destacado en más de una ocasión, McGrady fue el MVP del equipo perdedor.

El mercado de traspasos se cerró habiendo visto a Indiana quitarse de encima una manzana podrida (Artest), para una que no duraría en caer de su arbol (Stojakovic). Isiah cerró otro dudoso trato trayendo a Francis a cambio de casi nada y McHale se sacaba el graduado privándome de un ídolo (Szczerbiak), un fracaso (Olowokandi) y alguién que no conozco (Dwayne Jones). A cambio llegaron Ricky Davis, Mark Blount y Marcus Banks; no es que sea mal traspaso, pero Wally es leyenda en Minneapolis, al menos en mi humilde opinión.

Terminaba la temporada y 76ers, Magic y Celtics se confirmaban como las grandes decepciones en el este. En el oeste destacan en este apartado Rockets y Wolves, peor clasificados que unos Hornets por los que nadie apostaba de buen principio. Suns y Clippers enorgullecían a sus valedores, Kings sorprendían con un gran final y James llegaba por primera vez a la postemporada.

De esta temporada recordaré, principalmente, el primer All-Star de Pau, los 81 y 62 de Kobe, el duelo James-Wade en temporada regular, el gran récord de los Pistons (64-18), el segundo MVP de Nash y, por encima de todo, los mejores Play-Offs que he vivido.

Me gustaría contarlos con gran detalle, pero al ser tan recientes seguro que me olvidaría algo que luego, con razón, podríais reprocharme. Así que haré un rápido resumen para que esté más fresco en vuestras memorias y, a la vez, refrescar la mía.

OESTE
(Primera Ronda)

Spurs (1)-Kings (8): Sorprendente actuación de unos Kings de los que nadie esperaba nada.

Mavericks (4)-Grizzlies (5): Otro barrido más, y récord para la historia de los Grizz en Play-Offs (0-12)

Suns (2)-Lakers (7): Épica remontada de Phoenix ante unos Lakers que, en cuatro partidos, volvían a ilusionar.

Nuggets (3)-Clippers (6): Decepción absoluta la que me provocaron los Nuggets al caer contra los Clippers; difícilmente perdonable.

(Segunda Ronda)

Spurs(1)-Mavericks (4): Lo que algunos describieron como la final más anticipada de la historia, duelos épicos resueltos a favor de Dallas en el séptimo encuentro. Adiós dinastía, y sueño de anillo más vivo que nunca en la mente de Cuban.

Suns (2)-Clippers (6): Resuelto desde la línea de tres en el séptimo partido, los Suns pudieron con los de LA en un duelo por el que nadie apostaba, entre equipos que según expertos no llegarían a Play-Offs.

(Final)

Mavericks (4)-Suns (2): Se repetía el duelo del año anterior. Sin Amaré poco pudieron hacer los Suns ante los de Dallas, que llegaban a su primera final.

ESTE:
(Primera Ronda)

Detroit (1)-Milwaukee (8): Duelo desigual resuelto por 4-1 a favor de los de Saunders. Los Bucks se hundieron al final, pues debían quedar mejor clasificados.

Cleveland (4)-Washington (5): Rivalidad entre anotadores (James y Arenas), aunque el uno es el elegido, que resolvió a favor de los suyos por 4-2. Aunque tampoco debemos olvidar a Damon Jones...

Miami (2)-Chicago (7): Más de uno pensó que Chicago podría contra el equipo más decepcionante de la temporada regular, que cedió en dos pulsos jugados en Illinois.

New Jersey (3)-Indiana (6): El trío de los Nets, conocido de sobras por todos, acabó en seis partidos con otra postemporada más de los de Indianapolis, la primera sin Miller.

(Segunda Ronda)

Detroit (1)-Cleveland (4): Los Cavaliers pusieron contra las cuerdas (3-2) a los mejores Pistons que recuerdo, pero les entró miedo en el retorno a Ohio y en el séptimo y definitivo duelo.

Miami (2)-New Jersey (3): El único que resolvió rápido su semifinal (4-1), y descansó plácidamente esperando rival entre el quinteto de moda o Lebron James.

(Final)

Detroit (1)-Miami (2): Lo anunciado desde principio de temporada, con unos Pistons agotados, con Saunders perdiendo crédito, y con Wade a otro nivel para llevar a los suyos a su primera final.

(Final NBA)

Dallas (4)-Miami (2): El resúmen debería ser más largo, pero luego sería una crónica. Los Heat remontaron un 2-0 en contra y se proclamaron campeones en una final inédita y con los seis partidos disputados en el American Airlines. Dwyane Wade sería Jordan, mientras Nowitzki no sabría resolver en los momentos decisivos.

Shaquille ganó su cuarto anillo, Riley el sexto (uno como jugador), Payton, Mourning, Williams y Walker se quitaban su etiqueta de malditos...

Así pues, Wade entró en la historia el mismo año que Nash ganaba su segundo MVP, con más polémica si cabe que el año anterior. Bryant, James y Nowitzki, todos tenían argumentos para vencerle pero uno no gusta a los periodistas aún que anote 35 por noche, el otro es jóven y Cleveland ha sido el cuarto clasificado y Nowitzki...¿será por que es alemán?

En otro orden de cosas Chris Paul (New Orleans/Oklahoma City Hornets) era proclamado rookie del año, Ben Wallace (Detroit Pistons) mejor defensor, Boris Diaw (Phoenix Suns) jugador más mejorado y Mike Miller (Memphis Grizzlies) el mejor sexto hombre. Avery Johnson (Dallas), sería el mejor técnico del año antes de la lección recibida por Riley en la final. No sé si la perdieron los Mavericks o la ganaron los Heat, pero tengo claro que ha sido la que he vivido con más ilusión y la que ha culminado una temporada especial en el mundo de las estrellas. Y un dato, me levanté en cuatro de los seis partidos de la final, todos ellos resueltos a favor de los de Florida...

Nada más que añadir, espero que hayaís disfrutado esta serie de artículos y en especial de este, el más largo de todos, quería despedirlos a lo grande. I love this game!!


Thursday, September 14, 2006

Lo que yo viví: Temporada 04-05

El año de Nash y los Suns; la explosión de la nueva generación; la final menos deseada; el año en que Lakers y Wolves osaron fallarme

El largo verano buscando respuestas a interminables cuestiones se centró, básicamente, en el equipo de Los Angeles. Con Jackson saliendo por la puerta de atrás, la más que posible marcha de Payton y Malone y el ver como Kobe Bryant se declaraba agente libre, el mundo de la NBA se vino abajo.

Enmedio de tanto barullo llegaban a la liga los Bobcats de Robert Johnson, el primer propietario de color de una franquícia americana. El precio de compra del nuevo equipo de Charlotte fueron 300 millones de dólares (comparadlo con los 125 que costaron Grizzlies y Raptors o los 1,25 que costaron los Bulls en el 66 para ver como ha cambiado la liga). Trabajaron duro para llegar a la noche del Draft con opciones de hacerse con el jugador que querían, aquel que acababa de dar el campeonato de la NCAA a los Huskies de Connecticut.

Así los Magic partían con el número 1 después de ver cómo no se llegaba a las veinte victorias la anterior temporada, aún contar con el determinante Tracy McGrady. El fenómeno de instituto Dwight Howard sería el escogido, un tremendo físico y un potencial técnico como hacía tiempo que no se veían en la liga; sus números como sophomore cantan. En el segundo los Bobcats se hacían con Emeka Okafor, inteligente pívot que había acabado el ciclo universitario para los Huskies de UConn, el mismo equipo en el que militaba Ben Gordon, escogido en el tercer puesto por los Bulls, y que cogería el relevo de Toni Kukoc en lo que al dorsal se refiere.

Tres jugadores que actualmente juegan de base fueron los siguientes: Shaun Livingston (4), que llegó a los Clippers, Devin Harris (5) que fue a Dallas y Josh Childress (6), cuyo atractivo destino fue el estado de Georgia y sus Hawks. Dos jugadores con futuro, Luol Deng (7) y Andre Iguodala (9), llegaron a Philadelphia y Chicago respectivamente. El segundo fue precedido por un decebedor Rafael Araujo, uno de los inteligentes movimientos de Babcock en los Raptors. Le siguió otro fiasco en mayúsculas, Luke Jackson (10), que recaló en los Cavaliers.

Poco más a destacar, se salvan Telfair (13), elegido por los Blazers, Josh Smith (17) a los Hawks, JR Smith (18) a los Hornets, Jameer Nelson (20) a Denver...Y nada, por la parte que nos toca Anderson Varejao (31), que llegaría a los Cavaliers tras un traspaso con Orlando y Albert Miralles, elegido en el número 40 por los Toronto Raptors.

Justo un día después llegaba el bombazo del verano; mejor dicho, uno de ellos. McGrady llegaba a los Rockets a cambio de Steve Francis, que no era del gusto de Jeff Van Gundy. A este capítulo le seguiria en importancia el traspaso de Shaquille O'neal a Miami a cambio de Lamar Odom, Caron Butler y Brian Grant, la llegada de Steve Nash a Phoenix, las renovaciones de Gasol y Bryant entre otros...

Estos eran los destacados, aunque tambien hubo otros de menor importancia que vale la pena recalcar. La renovación en Dallas era total, pues se marcharon Walker y Jamison para ver llegar a Jason Terry y Jerry Stackhouse. Quentin Richardson se unía a Nash en Phoenix, Boozer llegaba a Utah, Payton a Boston y Kenyon Martin, All-Star el año anterior, se marchaba a los Nuggets a cambio de tres primeras rondas del Draft. Mira por dónde, el verano más movido y el que termino más rápido.

Otro fiasco olímpico, esta vez en Atenas, y el ver un campeón del mundo como Nocioni llegar a los Bulls fue más de lo que nos ofrecieron aquellas vacaciones. Por mi parte destacar un genial viaje que me llevó a Nueva York una semana y dos más que pasé en Canadà, de este a oeste. Toronto, Montreal, Calgary, Vancouver...paradas destacadas de un viaje en dónde pude descubrir la riqueza en paisaje del país más nórdico del continente americano, y conocer una cultura que hasta el momento no había tenido la oportunidad de hacerlo.

Evidentemente la estancia a Nueva York me llevó a la quinta avenida, calle 52, lugar donde se hospeda el NBA Store. Mis adquisiciones fueron una camiseta de Carmelo Anthony (azul) y la roja de Houston con el nombre de Francis, en homenaje ya que él formaba parte de la plantilla de los Magic pero estaba muy rebajada y valió la pena el adquirirla. Además traje una camiseta de Marbury para un amigo, que me supo muy mal no quedarme...

Con esas dio comienzo una temporada de la que casi todo recuerdo. Por aquel entonces aún no sabía lo que me esperaba con la nueva generación de jugadores, lo que iba a cambiar dinámicas de equipos como Phoenix y Miami con las incorporaciones, lo que pasaría en Minnesota...

La temporada empezaba y en el oeste los Timberwolves eran los claros candidatos al título. Garnett había roto la maldición y, con los Lakers fuera del camino, parecía lógico luchar por aquel objetivo. Kings, Spurs y Mavericks podían sorprendernos pero, sin duda, eramos favoritos. Algunos de los que podían llegar a luchar por estar en semifinales eran unos Lakers que contaban con la incorporación de Rudy Tomjanovich en los banquillos y los Rockets de McGrady y Yao Ming. Ningún otro era contemplado como candidato al título de la conferencia.

En lo que hace referencia al este, Pacers, Pistons y Heat tenían todos los números para llegar a mayo disputándose el título. Los primeros por récord en la temporada anterior, los segundos por ser los vigentes campeones y los terceros por haber incorporado a Shaquille O'neal a una plantilla ya muy destacable. Los Nets y poco más podían dar alcance a aquellos equipos cuyo límite solo se lo discutían entre ellos mismos.

Garnett era el máximo favorito para llevarse el MVP de nuevo, en caso de repetir los números de la temporada anterior y llevar a los Timberwolves donde les correspondía. Kobe Bryant tambien tenía sus opciones de llegar lejos, y Tim Duncan, Tracy McGrady y Dirk Nowitzki podían presentar candidatura. Jugadores del este que podían llegar a conseguirlo, pues se contaba con dos: los O'neal y, si cabe, Lebron James. Carter y Iverson poco contaban por aquel entonces en las apuestas.

Comenzó la liga y enseguida se percató todo el mundo de algo muy significativo. Una nueva generación de jugadores que prometía marcar una época, liderada por Lebron James, y con Amaré Stoudemire, Carmelo Anthony y Dwyane Wade como alumnos aventajados. Los Cavaliers llevaban un buen recorrido, al revés que unos Nuggets que no empezaron nada bien la temporada.

Mientras tanto Raül tenía más problemas de lo esperado en la que debía ser su temporada de confirmación. Al igual que Gasol, al que una inoportuna lesión alejó de las canchas algún tiempo, poco después de haber firmado su gran contrato.

Hartos de su rendimiento, los Raptors traspasaban a Vince Carter a los Nets a cambio de Eric Williams, Alonzo Mourning (que no llegó a debutar) y Aaron Williams, en un traspaso muy criticado por Jalen Rose, que textualmente dijo que en el NBA Live él sacaba mucho más cuando traspasaba a un jugador de la categoría de Air Canada. Jason Kidd ya tenía compañero de lujo en cancha, y los de New Jersey el gancho que necesitaban para su traslado (finalmente retrasado) a Brooklyn.

Pero se me pasaba por alto el más destacable suceso (no fueron pocos como vais viendo) de la temporada 2004-05: la batalla.

Ningún otro nombre más adecuado para lo que supuso toda pérdida de esperanza en Indianapolis para lograr el anillo al ver como Stephen Jackson y Jermaine O'neal perdían los papeles al pelearse en medio de la cancha de los Pistons. Pero no fue sólo eso, pues el cabeza hueca Ron Artest (presidente de cortocircuitos SL) subió a la grada a agredir el que creía que le habia echado un vaso lleno, después de un leve empujoncito con Ben Wallace. Le cayó un ejemplar castigo por toda la temporada, bien merecido en mi opinión, por protagonizar lo peor que la liga había visto en sus más de cincuenta años de historia. Y como bien dijo Stern: "La medida ha sido aprobada por mayoría. Un único voto, el mío" responsabilizandose directamente de la sanción a Ron Artest.

Se llegó al All-Star con unos Suns sorprendiendo a propios y extraños con el más vistoso estilo de juego que se había visto en los últimos tiempos. Si alguien había apostado por el MVP de Nash debería estar frotándose las manos, aunque aquel que lo había hecho por Amaré tambien tenía esperanzas. Pero no eran la única sorpresa, pues los Sonics estaban haciendo una gran temporada regular y eran los líderes de su división. Tambien en el plano positivo destacaba el récord de Wizards y Bulls que, después de muchos años parecían ser carne de Play-Offs, el no muy mal récord de los Bobcats.

En lo que a decepciones se trata, sin duda las de Garnett y Kobe, que no conseguían meter en récord positivo a los que protagonizaron las últimas finales del oeste. También Hawks y Knicks merecen un comentario, pues su balance no era en absoluto el esperado, al igual que unos Hornets que se estrenaban en el oeste.

Llegó el All-Star de Denver 2005 en el que, por desgracia, no se pudo contar con Carmelo Anthony entre sus participantes, pues la situación de su equipo no era la más idónea. El partido de rookies dejó buenas perlas y el ver el heroe local alzarse como el mejor del partido, mientras que en los concursos destacó la actuación de Phoenix, llevandóse el de tiro, habilidades y triples y no pudiendo por muy poco en el futbolero concurso de mates. Allí Josh Smith tomó el relevo del maestro Wilkins y se proclamó campeón en un concurso de los más brillantes de los últimos tiempos. El 5 de los Hawks es la única alegría que recuerdan sus aficionados en los últimos cinco años, prácticamente.

El más esperado partido llegó con un roster en ambas conferencias que se asemejaba bastante a lo deseable, pues no había Artests a la vista. Wade, James, Arenas y Jamison debutaron en el este con el que todos ibamos, ya que Grant Hill volvía al partido y todos teníamos nuestros mejores deseos para él. En el oeste, por su parte, destacaban muy a mi gusto las incorporaciones de Ginobili, Lewis y Stoudemire, dejando ambas conferencias con unas plantillas muy al estilo de lo que quería.

O'neal fue factor clave para dar la victoria al este, en un partido en que nadie superó los 20 puntos. Iverson fue escogido el MVP de la misma forma que pudieron haber sido Jermaine, James o Wade, pero el de Philadelphia fue sin duda el líder. Ray Allen hizo una gran serie de triples para terminar con 17, aunque no pudo dar la victoria al oeste. Así el sheriff se llevaba su cuarto triunfo consecutivo y devolvía al este a un terreno desconocido desde el All-Star de Washington.

Antes de llegar a los Play-Offs destacaron algunos movimientos en forma de traspaso, aunque los más importantes fueron los que acabaron con Baron Davis en los Warriors, que terminarían la temporada con una gran marca, con Chris Webber en Philadelphia o Keith Van Horn a Dallas...no sufrais verdes, no me olvido del más esperado retorno, un movimiento más extraño por parte de Danny Ainge incluso que el realizado cuando decidió prescindir de él: Antoine Walker volvía a ser un Celtics, y Al Jefferson cambiaba su dorsal para no molestar a la eterna pareja de baile de Paul Pierce.

Se acabó lo que se acaba con James, Bryant y Garnett como los grandes fracasados de aquel curso baloncestístico, y con McGrady y Iverson redimiéndose con todos los aficionados al balonceso NBA.

Había muchos candidatos al MVP más disputado de los últimos tiempos. Duncan, Iverson, Nowitzki y jóvenes valores como Dwyane Wade o Amaré Stoudemire. Pero por encima de todos ellos destacaban Nash (David) y O'neal (Goliath), jugadores totalmente opuestos que se caracterizaron por hacer aquello que la liga parecía querer premiar aquel año: cambiar el rumbo de una franquícia. No cabía duda que, a su manera, lo habían logrado.

Discutible evidentemente fue la elección del premio, pero no hay que olvidar que O'neal ha tenido mejores temporadas que la pasada. Lo que más me duele es el hecho que la historia sólo muestre a Shaq con un MVP, cuándo el dominio que ha tenido en la liga le da como mínimo para dos más.

Las series empezaron en el oeste con los Spurs enfrentándose a los Nuggets, que habían remontado el vuelo tras la llegada de George Karl. Cayeron, pero dejaron buenas sensaciones en su derrota, al contrario que unos Grizzlies que no podían tomarle un solo pulso a los Phoenix Suns. Que rabia dejarnos fuera para hacer esto, creo que cada vez iba odiando más los de Memphis...Los Sonics pasaban a ser algo más que una sorpresa al eliminar a unos Kings a los que nadie se atrevía a expulsar de la primera ronda desde el año 2000 (4-1). Pero sin duda el duelo más disputado fue el tejano, en el que parecía que McGrady rompería su maldición ante los Mavericks. Pero los discípulos de Avery Johnson remontaron el 2-0 en contra y se llevaron el gato al agua en el séptimo partido.

En el este los líderes, Miami Heat, empezaban barriendo a unos Nets que por plantilla podrían haber quedado algo mejor que octavos. La gran temporada de Iverson acababa antes de lo deseado, pues sólo no pudo hacer nada para vencer a los Pistons, y los Wizards rompían una racha de 23 (la mágia de los números) años al eliminar a los Chicago Bulls, sorprendentes cuartos clasificados de la conferencia. Y que bonito fue, aunque más de un verde me lo reprochará, ver a Reggie Miller avanzar una ronda y jugando como un chaval de veinte años. En el séptimo la leyenda de el Killer se convertía en mito, y en la díficil temporada de los Pacers aparecía en el horizonte un hilo de esperanza.

En segunda ronda Cuban tuvo que ver a su ex-discípulo pasearse con el MVP en el bolsillo, y liderando su nuevo equipo hacia la final de conferencia. Con el mismo resultado (4-2), los Spurs ponían fin al sueño de Ray Allen, Rashard Lewis y, porqué no, Juanejo y McMillan, en una temporada para enmarcar del aún por aquel entonces equipo de Seattle y propiedad de Starbucks; toquemos madera...

En el este Wade y O'neal seguían inalterables su ruta hacia la tierra prometida, sin importar quien se pusiera en medio de su camino. Les tocó a Gilbert Arenas y Antawn Jamison el verse barridos en cuatro partidos en el triunfal regreso de los Wizards a los Play-Offs. Mientras tanto, Reggie Miller no culminaba su milagro y caía como lo que era, una leyenda, ante los Pistons en el Conseco Field House, que suplicaba su regreso para el año próximo. Su exhibición en los Play-Offs de antaño, fue una lección de clase y talento que no debe olvidarse jamás.

Llegaron las finales, en que muchos amantes del buen baloncesto soñábamos con ver un Miami-Phoenix semanas más tarde. Malditas las lesiones de O'neal, Stoudemire y Wade, que nos alejaron de lo más atractivo que podía verse en el escenario perfecto. En vez de esto, y tras ver como los Spurs acababan sin problemas con el mejor equipo de la temporada, y Flash no podía solo vencer a aquella engrasada máquina que eran los Pistons, nos tuvimos que conformar con un duelo de conjuntos que, penándolo bien, es toda una lección a los que defienden el balonceso como un individualismo.

No quiero extenderme más, pues todos sabeis lo que pasó. Solo recordar tres claves con las que me quedo de aquellas finales: Brent Barry, el MVP Ginobili y, sobre todo, ese extraño elemento llamado Horry, que si no las tenía ya, abrió todas las puertas del paraíso que pudieran estar cerradas a su paso.

No fue la final más bonita, pero nos dejó un gran quinto partido y mi primera final a siete, que es de agradecer de vez en cuándo. Me quedo con esto y con el impacto de la nueva generación como los puntos claves de una gran temporada, aunque con las notas negativas que dejaron Wolves, Lakers y Cavaliers.

Tim Duncan entró de la mano de Nash en el cuadro de honor de la temporada, en la que vimos a Emeka Okafor (Charlotte) convertirse en el rookie del año. Con toda justícia, Mike d'Antoni (Phoenix) fue elegido mejor técnico, al tiempo que Ben Wallace (Detroit) se coronaba mejor defensor por tercera vez. Bobby Simmons (Clippers) y el segundo mejor rookie, Ben Gordon (Bulls), eran elegidos como más mejorados y mejor sexto hombre respectivamente.

Por mi parte nada a destacar, acabé el primer curso de bachillerato y tuve una temporada en que iba a rachas, pero que acabé con grandes actuaciones. Mi equipo, día de confesiones, ascendía a LEB-2 y nosotros afrontábamos por segunda vez un verano con el objetivo de estar en preferente.

PD: Soy consciente de haber olvidado la retirada de Malone y Pippen, y de haber ensalzado en exceso la de Miller. Las cosas claras, para mi las primeras tienen un valor histórico más importante, pero la clase con la que se va Miller no puede aplicarse a los dos nombrados arriba. Aquí queda pues, un testimonio de tal pretendido olvido.

Tuesday, August 08, 2006

La dura travesía hacia el anillo

Para muchos los Suns eran, antes, un equipo que vestía bien con constante presencia en los All-Stars, las postemporadas, la carrera para el MVP...Un equipo atractivo, que no debía darse por muerto y que en incontables ocasiones ha aspirado al anillo.

Nos encontramos ante una de estas ocasiones, un momento cumbre que no debe desaprovecharse. Nash, Stoudemire y Marion no pueden dejar pasar el tren que antaño perdieron Alvan Adams, Paul Westhpal, Charles Barkley o Kevin Johnson. Ellos tienen la gran responsabilidad de dar a los Phoenix Suns su primer anillo e, incluso, llevarlos a una dinastía.

No siempre un juego atractivo, grandes estrellas y un dos veces MVP son garantía de anillo. Que se lo digan a los Kings, los Mavericks o los Jazz de Malone y Stockton. Para mi el problema para los de Arizona pueden ser los Cavs y los Heat. En resumen, que los veo en las dos o tres próximas finales de la NBA.

El púrpura y el naranja nunca estuvieron tan de moda. El desenfado del base canadiense, el acierto de los hombres exteriores y una gran dirección desde los despachos dieron este año más fruto de lo esperado. Remontada ante los Lakers, baño a los Clippers en el partido decisivo y mucha, mucha guerra, a unos muy superiores Mavs que llegaron con la batería mucho más cargada.

Añádele a esto un aspirante a MVP para los próximos años como es Amaré Stoudemire y el resultado solo puede ser uno: anillo.

Y como he dicho antes solo veo dos posibles obstáculos en su glorioso camino: Flash Wade y King James. Para mí solo estas dos futuras leyendas de la liga pueden alejar a los Suns de un back-to-back NBA Titles. Y ya lo dije una vez pero lo repito: los tres próximos anillos irán para Miami, Phoenix o Cleveland. A lo mejor el tiempo no me da la razón pero no veo ahora mismo equipo que les pueda hacer sombra. O mejor dicho, jugadores que puedan superar a los James, Wade y Stoudemire, el futuro de la liga.
Y de los tres, Amaré es el que tiene, ahora mismo, mejor compañía. Y con su nuevo número 1 en la espalda intentará dar el primero de sus anillos a la franquicia que hizo que mi padre dejara de ser un Celtic para pasarse al amor al espectáculo que prodigan los de Arizona.

PD: True Wolf vuelve, aunque seguramente solo por 3 días para marcharse de fin de semana.