Showing posts with label James. Show all posts
Showing posts with label James. Show all posts

Monday, May 18, 2009

Galaxia liguera

Negar que la NBA es una liga de nombres sería dar la espalda a la realidad. La liga vende un producto, y sus estrellas son el gran embajador de este a lo largo de los Estados Unidos y todo el mundo. Aún así, como en el universo, hay estrellas que mueren para dejar paso a las nuevas. Con este artículo resucita una estrella muerta, Los lobos de Taylor, y espero que no quede en mera anécdota.

Dividiré el artículo en cinco apartados. En el primero me centraré en aquellos nombres que creo que merecen la consideración de superestrellas. Son quienes aparecen en las quinielas de MVP's y generalmente son los máximos candidatos a titulares en el All-Star. Luego hay aquellas estrellas que están un escalón por debajo, pero merecen la consideración. Entre ellos hay un subgrupo, aquellos que a día de hoy no sabrías como calificar. Tanto pueden acabar en las estrellas apagadas dentro de un año como estar en las estrellas o superestrellas. Finalmente, aunque no menos importante, haré mención a los nombres que se perfilan como futuras estrellas (o superestrellas) de la liga.

SUPERESTRELLAS

Kevin Garnett (Boston Celtics): Está próxima su caída de la lista, pero los Play-Offs de los suyos sin él no han hecho más que reforzar mi tésis. A día de hoy es más liderazgo que números, más espíritu que estadística, pero su influencia en el equipo de Massachussets es innegable. Quizás sea su último año, pero creo que no puede faltar en este apartado.

Lebron James (Cleveland Cavaliers): La estrella más brillante del universo, tanto que incluso sus compañeros de apartado tiemblan por lo que "La Bestia" les privará en lo que les queda de carrera. Quizás muchos de los que comparten consideración de superestrella sean los Barkley, Ewing o Malone de turno, a la sombra de Lebron como ellos lo fueron en su día con Jordan. El primer anillo está al caer, pero no es ahora el turno de recordaros que "yo lo dije".

Dirk Nowitzki (Dallas Mavericks): Como con Garnett he tenido mis dudas, pero creo que a día de hoy sigue siendo indiscutiblemente uno de los mejores jugadores de la liga, con unos recursos inauditos en alguien con su físico. Es un ejemplar único, y lo triste es que se le dé por retirado cuando aún no ha llegado a la treintena. "Su tiempo ha pasado", dicen algunos. "Quizás", digo yo sin atreverme a hacer leña de un arbol que aún no ha caído...

Kobe Bryant (Los Angeles Lakers): Antes de empezar la serie contra Denver sus detractores vuelven a las andadas. Los mismos que se escondían bajo las piedras hasta que acabó la final contra Boston vuelven a la carga, achacándole lo de siempre. Quizás el destino de Bryant sea retirarse como un gran anotador y el mejor complemento de la historia en un equipo campeón. Es mi gran ídolo, aunque muy a mi pesar hoy apueste por Denver en la final o, en caso que no sea así, con Lebron venciendo a otro caso más de "el que pudo ser el más grande"...
Dwyane Wade (Miami Heat): Por si tras su pasada campaña alguien tenía dudas, Dwyane Wade vuelve con su mejor versión. No es el padre modelo que muchos quisieran, pero aquí se evaluan sus méritos en cancha, donde ha cumplido con creces. No solo hemos visto al Wade de las finales, sino a un jugador incluso superior a aquel. Habrá que ver como se mueven los Heat entorno al líder, pues hay un proyecto en Chicago la mar de atractivo y no hace falta recordar que Flash es de ahí...

Chris Paul (New Orleans Hornets): Tras su serie contra Dallas me entran las dudas respecto a Chris y su condición de base más decisivo de la liga. Últimamente soy más de Deron, y mentiría si no reconociera que a lo largo de esta postemporada estoy haciendo reverencias día tras día a Chauncey Billups. Aún así lo de Chris Paul esta temporada y antaño no tiene parangón histórico, con números al alcance de muy pocos y (sobretodo el año pasado) erigiéndose como uno de los mejores de la liga y motivo por el cuál los Hornets ganaron el primer título de división de su historia.

Dwight Howard (Orlando Magic): A pesar de considerarle sobrevalorado en algunos aspectos, no cabe duda que Howard es una máquina estadística y el principal motivo del respeto que impone el equipo que ha eliminado a los campeones en segunda ronda. Quizás Turkoglu sea más decisivo, pero negar que Howard es el "hombre" en Orlando es dar la espalda a la realidad. El tiempo dirá si Howard logra en Florida lo que O'neal y Hardaway no alcanzaron, en todo caso parece claro que estos Magic llegarán hasta donde llegue su jovencísimo líder...

Tim Duncan (San Antonio Spurs): Es grande, se hace mayor, ya no es el de antes... Argumentos que llegada la hora de la verdad el mejor alapívot de la historia se encarga de enterrar. Buena prueba de ello es que nadie respiró aliviado hasta que se confirmó que Ginobili no estaría en Play-Offs. Hoy los Nuggets y los Lakers son los finalistas del oeste, pero que nadie olvide cuál era la alternativa que daba más miedo en la conferencia y al jugador culpable de ello.

ESTRELLAS

Joe Johnson (Atlanta Hawks): Este año Joe Johnson ha dado el siguiente paso. Se ha asentado como un habitual en el fin de semana de las estrellas y, lejos de lo que pensaban la mayoría de analistas, ha llevado a su equipo a segunda ronda, donde nada ha podido hacer para frenar el intento de "Fo Fo Fo Fo" por parte de Lebron James. Le comparo con los nombres de esta lista y no me cabe duda: Johnson merece un sitio en el Top 20 de la liga, Top 25 teniendo en cuenta algunos de los nombres que figuran en otras.

Paul Pierce (Boston Celtics): Una sombra de lo que vimos por parte de The Truth antaño. El tiempo ha demostrado que el alma de este equipo, el centro, es Kevin Garnett. Por otra parte, en los momentos decisivos ha sido Ray Allen el que ha dejado recuerdos imborrables para la retina. Con todo, Paul Pierce merece todo el respeto del mundo y más, y no debe darle por muerto porqué aún tiene batallas que librar como capitán y leyenda del mejor equipo de la historia.
Ray Allen (Boston Celtics): Como todo tirador tiene sus más y sus menos, pero hace de cada parábola un arte y solo la muerte puede cortar su idilio desde los siete metros con el aro. Lo de la serie ante Chicago fue una muestra más que hay que rendirse a su figura, para mi indiscutiblemente el mejor tirador de la historia de la NBA.

Carmelo Anthony (Denver Nuggets): Como Johnson, en estos Play-Offs hemos asistido al siguiente paso por parte de Carmelo Anthony. En un juego mucho más ordenado que antaño al lado de Allen Iverson Melo ha encontrado su mejor versión. Letal como tirador ha visto como ya no recae en él toda la responsabilidad, siendo ahora una pieza más, aunque sin dejar de ser la más importante.

Chauncey Billups (Denver Nuggets): Hay que rendirse a su figura. Todo cuanto diga quedará en morralla al lado del artículo que le dedicó ESPN hace poco, de quitarse el sombrero. En un abrir y cerrar de ojos los Nuggets pasaron de candidatos a lotería a equipo respetado, si bien la consideración de aspirantes no les ha llegado hasta bien avanzada la postemporada. Hoy en día nadie duda de ellos, incluso el frío de Colorado ha penetrado en la urbe angelina. Séptima final de conferencia consecutiva para Billups, que condena a Iverson a otro apartado que repasaremos más adelante...

Yao Ming (Houston Rockets): Sin McGrady al lado le tocó a la muralla china ejercer de líder de los Houston Rockets, que lograron su mejor clasificación de la década. En California han sudado sangre para eliminarles, a pesar que fue Aaron Brooks y no Yao el principal motivo de ello. Aún así nada ni nadie puede discutirle a Ming su condición de segundo mejor pívot de la liga.

Pau Gasol (Los Angeles Lakers): Sigue siendo discutido por lo de siempre, una dureza que se deja ver de vez en cuando y la fama de no jugarse demasiados balones, algo que por otra parte no tiene porqué ser un defecto. Por si había dudas Gasol se ha encargado de disiparlas esta temporada. Es uno de los mejores alapívots de la liga y está en situación de ganar el campeonato, hito que de lograrse sería con una importancia capital por parte del catalán.

Brandon Roy (Portland Trail Blazers): Un paso más en su tercer año en la liga, en el que ha logrado asentarse entre los mejores jugadores de la misma. Oden fue un número 1 del Draft i Aldridge el 2 en el anterior, pero como Clyde Drexler en su día es a día de hoy un escolta quién determinará el porvenir de la franquícia de Oregon. Brandon Roy, brillantemente traspasado a Portland por parte de Minnesota, un jugador decisivo cuyo próximo paso debe ser intentar (que no lograr) subir al grupo superior a este.

Tony Parker (San Antonio Spurs): El MVP de las finales de 2007 no fue una mera anécdota. Tanto en popularidad como influencia en cancha Tony Parker no ha parado de crecer desde que empezara su relación con Eva Longoria, y a día de hoy ya nadie duda de cuál es el relevo natural de Tim Duncan como líder de los Spurs. Impecable a nivel estadístico sigue teniendo en el tiro una cuenta pendiente, objetivo que de alcanzarlo podrían convertirle en el mejor base de la liga.

Deron Williams (Utah Jazz): El único de esta lista que nunca ha sido All-Star. En las últimas ediciones él y Carmelo son quienes más motivos tienen para quejarse, aunque en el caso de Deron han influído también inicios de campaña modestos, lesiones y una competencia infernal en su puesto. Haya sido considerado o no como All-Star lo que todo el mundo parece ya tener claro es que el base es un más que digno heredero de John Stockton, mucho más completo que este en muchas facetas e incluso comparable a nivel de liderazgo e impacto. Determinará el porvenir de los Jazz el paso que marque el ex de Illinois, sin duda el jugador franquícia en años venideros del equipo mormón.

ESTRELLAS EN STAND-BY

Vince Carter (New Jersey Nets): Nadie se atreve a descartarle del olimpo (a diferencia de su primo). Realmente ha firmado una gran temporada, liderando el vestuario de los Nets y demostrando sus dósis de estilismo y hombre decisivo. Aún así no es suficiente para seguir siendo considerado como uno de los mejores de la liga, aunque tampoco para considerarlo acabado. Quizás este verano reciba la suerte "Garnett-Allen" en forma de traspaso, estando aún a tiempo de demostrar si su estrella sigue brillando o hace tiempo que dejó de hacerlo...

Amare Stoudemire (Phoenix Suns): No volveremos a ver el Stoudemire de los Play-Offs de 2005, esto lo tenemos claro. Ser la tercera opción en el jerárquico ha sido un golpe duro para alguien que aspiraba a serlo todo, un alapívot total cuyo juego y evolución se estancaron con una lesión de por medio. Siempre quedará la duda de lo que pudo llegar a ser, pues a pesar de su juventud no me atrevería a aventurar que Amare abandone esta lista, y si lo hace no creo que sea para estar en las dos de arriba por desgracia...

Chris Bosh (Toronto Raptors): Si había dudas sobre su capacidad de liderazgo se han disipado, aunque en negativo claro. Bosh huele a Pau Gasol de la vida, hombre complementario en un equipo aspirante. Como líder ha fracasado, aunque por otro lado siempre le quedará el consuelo de decir que no tenía piezas al lado para aspirar a más. Febrero o verano del 2010 serán clave, con Cleveland y Miami en el punto de mira siempre que Chris se haya dado cuenta que en solitario nunca aspirará a nada que no haya logrado ya en Toronto...

Carlos Boozer (Utah Jazz): ¿Hombre para liderar a un equipo o para engordar la propia cuenta corriente con números de los considerados "de mentira"? La final de conferencia en 2007 no hizo más que hacer crecer la leyenda de Deron Williams, pero la opinión que se tenía de Boozer no varió un ápice. A medida que el aburrimiento se convierte en costumbre entran dudas, que no tardarán en disiparse cuando el ex de Duke firme un nuevo contrato y confirme o entierre los temores que hay alrededor de su figura.

Gilbert Arenas (Washington Wizards): Muy próximo a engrosar la lista de estrellas que se apagan o ya se han apagado, recibe su oportunidad en este grupo puesto que en los últimos tiempos no ha podido demostrar en qué categoría está realmente. Sea jugando de escolta con Ricky Rubio al lado o como playmaker de los Wizards su evaluación llegará el próximo curso, pues en esto no ha podido siquiera comparecer a examen.

ESTRELLAS EMERGENTES

Rajon Rondo (Boston Celtics): Se le miraba con lupa antaño y demostró sobrada capacidad para ser el director de orquestra de un equipo campeón. Las estrellas bien alimentadas y él sin arrugarse en momentos puntuales que se le necesitó. Era un gran paso, aunque pequeño con el agigantado que ha dado este año. Candidato al All-Star, su mítico duelo con Derrick Rose dejará mella en la historia, acercándose a un promedio de triple doble a lo largo de una serie sin parangón en los últimos tiempos.

Derrick Rose (Chicago Bulls): Michael Beasley y OJ Mayo aparecían como cabezas de serie en la carrera hacia el ROY, o esto se transmite de las apuestas previas al inicio de la campaña. En el caso de Rose pesaban compañeros de equipo como Deng, Gordon o Hinrich, un trío con mucha experiencia a sus espaldas y miembros de la generación Baby Bull. A pesar de todo poco tardó Derrick en demostrar quién es el hombre a seguir en años venideros, y por si alguien no siguió su espectacular fin de campaña guardó lecciones para cuando más importa, los Play-Offs.

Danny Granger (Indiana Pacers): Nada más poético que un alero con el 33 liderando a los Pacers. Danny Granger es seda pura, con un tiro y estilo de juego que me remite al McGrady del perímetro, no a su versión explosiva. Habrá que rodearle como es debido, pero junto a Jefferson ha confirmado esta campaña que con él se puede ir a cualquier guerra.

Andrew Bynum (Los Angeles Lakers): No centraré mi análisis en los presentes Play-Offs del presunto nuevo novio de Rihanna, algo que por otra parte le podría catapultar incluso a la categoría de superestrella. Referencias del corazón aparte Bynum apunta maneras como futuro mejor pívot de la liga en poco tiempo, o como mínimo candidato a discutirles el cetro a Ming, Howard y, de confirmar las altísimas expectativas, Oden. El año que viene será clave para ver si queda en mero candidato o Drew es, moldeada por Abdul-Jabbar, una realidad.

Al Jefferson (Minnesota Timberwolves): Sea como pívot o alapívot el deplorable futuro de los Wolves pasa por sus manos. Y soy crítico porqué realmente no veo vida mucho más allá de su figura y el limpiador de tableros Kevin Love, cuya incidencia dudo que vaya más allá de unos excelentes números por minuto jugado. Espero que haya suerte con las bolitas, aunque vistiendo tan mal no sé yo si lo merecemos...

Devin Harris (New Jersey Nets): Nuevo base de moda en la liga, discutiéndole a Carter la condición de líder en New Jersey y dejando en evidencia el error en haberle traspasado a cambio de Jason Kidd. En los próximos tiempos tiene la responsabilidad de asentarse en el All-Star y aspirar a llevar a los Nets a Play-Offs. La competencia y poca profundidad del equipo hacen que el segundo objetivo se presente más complicado que el primero, aunque con jugadores como Rondo, Rose, Mo Williams, Nelson, Arenas o Calderón en su puesto estar en Dallas 2010 tampoco será tarea fácil.

Kevin Durant (Oklahoma City Thunder): El gran candidato a subir un peldaño el año que viene. De no ser por su juventud y la situación de su equipo podría estar ya considerado como estrella, algo que por otra parte no tardará en quedársele pequeño. Solo me sabe mal que vista la horrenda camiseta de los Thunder, una aberración sin historia ni principios que para mí no merece figurar en ningún libro de historia. De momento el nombre de Kevin Durant está en la lista de un premio, y no es Oklahoma City Thunder el equipo que presumirá de haberle coronado rookie del año.

Andre Iguodala (Philadelphia 76ers): Ha dado guerra a los Magic, algo que a la postre ha ganado en mérito viendo la serie de estos ante los Celtics. A principios de campaña Brand se perfilaba como el líder de estos Sixers, con Miller como cerebro y Thaddeus Young como promesa. Iguodala se encontraba en tierra de nadie, sin los suficientes galones como para autoproclamarse líder de este equipo, algo que a día de hoy no creo que nadie dude. De él depende llegar a un nivel superior, enfundado en unas camisetas nuevas que hagan justícia a la legendaria historia de los Philadelphia 76ers.

ESTRELLAS APAGÁNDOSE

Allen Iverson (Detroit Pistons): Sus detractores hacen sangre de forma despiadada. Se da una relación inversamente proporcional entre el crecimiento de la unanimidad entorno la figura de Billups y las acérrimas críticas con Allen Iverson como blanco. El legendario pequeño anotador parece haber pasado a mejor vida, y tendrá en el ego su peor enemigo este verano. A día de hoy no está para liderar un proyecto ganador en solitario, y solo se entiende un renacimiento de sus cenizas en caso de renunciar a su rol habitual y caer al lado del Bryant o James de turno buscando el anillo. Por cierto, mi apuesta personal es que firmará con los Celtics, ahí queda...

Tracy McGrady (Houston Rockets): El gafe es descomunal, la sensación universal. El mejor McGrady hace tiempo que dejó de estar entre nosotros, lastrado por un infinito historial de lesiones y quizás agravado por unas expectativas que nunca llegó a alcanzar. Es innegable que la mejor versión de los Rockets este año se ha visto con él vistiendo de traje, aunque también sería de justícia recordar que era T-Mac el que vestía de corto durante la racha de 22 victorias consecutivas el año pasado. Quizás el problema es que el esquema del equipo está hecho solo para uno. O él o Yao deberían salir, y está claro a quién apunta el dedo.

Baron Davis (Los Angeles Clippers): Como apunté en su día no sé si en el blog o en algún foro su fichaje por los Clippers responde a la llamada hollywoodiense. Con pinitos y e intentos en el mundo del cine Baron Davis renunciaba al sueño del anillo a cambio de estar más cerca del gran circo. Es cierto que en primera instancia quería quedarse en los Warriors, pero no lo es menos que fichar por los Clippers no da muy buena imagen sobre su ambición, por más que el proyecto pareciera atractivo a primera vista.

Jermaine O'neal (Miami Heat): Estrepitoso fracaso el suyo en Toronto y Miami. También con lesiones de por medio Jermaine deja atrás sus gloriosos días como jugador franquícia y su breve estancia en el club de "secundarios de lujo". Carne de banquillo o titular con un rol inferior a su contrato O'neal se perfila como uno de tantos casos ha habido en la liga, la de jugadores que nunca alcanzaron la cima por más que se acercaron a ella...

Elton Brand (Philadelphia 76ers): Habrá que ver como vuelve el año que viene, aunque no tengo ninguna duda en qué no lo hará como la referencia de los Sixers. Iguodala es el hombre, Brand es un apodo que dudo que pueda volver a cumplir y, eso sí, un complemento de auténtico lujo por inteligencia en cancha, modales, capacidad de liderazgo... Vamos, lejos de estar acabado quiero resaltar con esta presencia en la lista que sus días como jugador franquícia parecen haber llegado a su fin.

Shaquille O'neal (Phoenix Suns): La temporada que se ha marcado le harían digno de engrosar el club de estrellas de la liga, incluso superestrella teniendo en cuenta que venía de haber tocado fondo. Cuando el físico ha aguantado ha dejado destellos del Shaq imparable que nadie olvidará, demostrando que aún puede convertir un equipo aspirante en candidato y un candidato en favorito. Huele a que O'neal cambiará de camiseta por última vez, con Mavericks y Hornets como principales interesados según ha trascendido hasta hoy.

Steve Nash (Phoenix Suns): No ha hecho mala campaña, de hecho él y Shaq son el principal motivo por el cuál los Suns lucharon hasta final para alcanzar la postemporada. Es más, la hubieran alcanzado sin ninguna duda de no haber sido por el experimento Terry Porter. Aún así parece claro que Nash ha abandonado, quién sabe si definitivamente, el top de mejores jugadores de la liga. Seguirá en el de mejores bases con permiso de los jóvenes, pero poca cuerda le queda al que fuera MVP de la liga en 2005 y 2006...

Otros nombres que podrían haber aparecido por aquí:

Josh Smith, Ben Gordon, Mo Williams, Josh Howard, JR Smith, Rip Hamilton, Rasheed Wallace, Ron Artest, Rudy Gay, OJ Mayo, Michael Redd, David West, David Lee, Hedo Turkoglu, Jameer Nelson, LaMarcus Aldridge, Kevin Martin, Manu Ginobili, Shawn Marion, Caron Butler y Antawn Jamison.

Sunday, March 30, 2008

Race2MVP - Análisis profundo

Soy consciente de que el artículo de los 76ers apenas lleva 24 horas colgado, pero como los dos fans que acostumbran a pasarse por aquí (sixers29 y Bias) ya lo han leído y comentado creo poder permitirme el lujo de volver a actualizar hoy que estoy motivado para ello, haciendo un análisis relacionado con la encuesta.

KEVIN GARNETT (BOSTON CELTICS)

Con un MVP en su haber y fama de perdedor, el poste de los arrogantes verdes cuenta aún con opciones al premio en este sprint final por su condición de estrella del equipo que lidera la liga. El número cinco juega más motivado que nunca, implicando a sus compañeros y llevando los galones de un Big Three en el que, según él, la referencia es Paul Pierce.

Números: Sus estadísticas personales en puntos y rebotes son los peores desde la temporada 1997-98 (última en que estuvo por debajo del 20-10 en ambos apartados). Es más, el número de rebotes de media que promedió aquella campaña fue superior a los de esta, siendo solo sus años rookie y sophomore peores en este aspecto. Esto le hace perder algunos puntos respecto la competencia, además de suponerle la pérdida de la que hubiera sido su quinta corona reboteadora consecutiva (algo que solo Rodman y Moses han conseguido, ni siquiera Wilt Chamberlain aunque a la postre consiguiera más que Garnett).

Récord: 57-15 hasta ahora, es decir, a falta de diez partidos. Solo les quedan partidos ante equipos del este, siendo Nets, Bulls, Pacers y Hawks rivales peligrosos por el hecho de luchar por los Play-Offs. Heat, Knicks, Bobcats y dos contra Milwaukee no deberían ser un problema, algo que si será el mayor hueso que van a encontrarse, unos Wizards que les han derrotado por dos veces y que borraron por completo el sueño del 72-10. Mi estimación es que el récord será de 65-17.

Factores: Es el jugador franquícia en el equipo que lidera la liga, su gran y quizás única baza.
Él mismo declaró que el hombre clave era Paul Pierce, y sobre el papel el equipo apenas notó su ausencia cuando estuvo de baja. Así pues, parece claro que las opciones de Big Ticket para hacerse con el premio pasan por una caída en picado de Hornets y Lakers, ya que a día de hoy y a falta de tres semanas parece claro que el Maurice Podoloff estará entre Bryant y Paul.

Curiosidades: De ganar el premio Garnett sería el cuarto jugador del este que se hace con el trofeo desde el año 1984. Y es que parece mentira que en todo este tiempo solo Bird, Jordan e Iverson lo hayan levantado, por diez jugadores del oeste (Johnson, Barkley, Olajuwon, Robinson, Malone, O'neal, Duncan, Garnett, Nash y Nowitzki). Contando que Jordan ganó cinco, el cómputo global nos muestra aún así una clara ventaja de nueve a quince a favor del oeste.

LEBRON JAMES (CLEVELAND CAVALIERS)

Con números de vértigo, la de este año es su segunda candidatura sólida al premio tras quedarse a las puertas en 2006 (aunque no haré mucho caso a su segundo puesto teniendo en cuenta que Bryant fue cuarto). De momento ya tiene su segundo premio a mejor jugador del All-Star, y si no fuera por el récord del equipo no habría dudas de que el de la temporada regular también sería suyo.

Números: Sus dígitos son de vértigo, equiparables solo a los de una legendaria figura de los sesenta llamada Oscar Robertson y prácticamente a nadie más. Y es que treinta puntos por noche están al alcance de muy pocos, pero si a ellos les sumas ocho rebotes y siete asistencias no queda un ápice de duda: es un robot, y tan cercano a la perfección que aún tiene tiempo de acercarse a los dos robos y un tapón por noche.

Récord: Este es el gran "pero" en la candidatura de Lebron, el que le alejará de los puestos nobles para relagarle a ocupar el podio o quedarse a colgar medallas a los otros tres. Vamos, si el criterio es el mismo que hubo en el Kobe Bryant del 2006 Lebron no puede ni debe superar el cuarto puesto en las votaciones. No hay más que observar el récord de los Cavs ahora mismo, que cuentan con 40 victorias por 33 derrotas, con lo cual ni siquiera tienen ya opciones de llegar a las cincuenta. Miami es la única cienicienta que les queda, siendo Charlotte, Orlando, New Jersey, Detroit y Chicago y Philadelphia por partido doble los próximos rivales. Apuesto por un 4-5 en estos choques, acabando con un 44-38. Solo tengo algo que añadir, a modo de sentencia: aunque ganen todos los choques, en el oeste habrá un equipo que se quedará fuera de Play-Offs con mejor récord que ellos.

Factores: Estadísticamente está a un gran nivel, pero este mismo argumento no le sirvió de nada a un Bryant que había anotado 81 puntos en un partido y promedió 36. Además, sería un factor a tener en cuenta si los otros candidatos estuvieran con malos números, pero creo que los de Paul y Kobe, sin estar a su misma altura, también son muy buenos. Huele a que el récord será determinante para dejarle sin el premio, pero no le descarto pues la prensa quizás le vote antes que a Kobe por simpatía, y no cabe olvidar lo que pasó con el rookie del año que en 2004 debió ganar Carmelo Anthony. Eso sí, debo añadir a su favor que es el único jugador de la liga, junto a Kobe, que me da la sensación de estar ante un ser imparable cuando tiene el balón.

Curiosidades: Es muy joven y lo terminará ganando, pero a cada año que pasa deja atrás etapas que otros ya habían quemado con menos experiencia en la liga que él. En lo que al MVP se refiere, en su quinta temporada o antes la lista de jugadores que lo han logrado es muy amplia, casi la totalidad de hecho, aunque en los últimos tiempos cada vez cuesta más ganarlo e incluso la joventud se convierte en un factor en contra (como le pasa a Chris Paul). Aún así no creo que le guste mucho al elegido tardar mucho más en ganar "su" premio, pero deberá esperar a que el equipo sea competitivo para tenerlo por fin en sus manos. Por cierto, Jordan lo ganó en su cuarta temporada.

KOBE BRYANT (LOS ANGELES LAKERS)

Posiblemente hablemos del mejor jugador en no haber ganado jamás un MVP. ¿Alguien cree que Iverson, Garnett, Nash o Nowitzki son históricamente mejor que él? ¿Alguien se atrevería a colocarle un peldaño por debajo de nadie en esta última era, más allá de O'neal y Duncan? Mala prensa y demasiadas derrotas en sus tiempos de líder han llevado a esta triste situación, la de ver el mejor jugador de baloncesto del mundo sin un Maurice Podoloff al lado de sus dos coronas anotadoras y dos premios al mejor jugador del All-Star.

Números: En anotación ha tenido tres campañas mejores en su carrera, pero en robos se acerca a su mejor cifra y en rebotes y asistencias supera su media de carrera. Su 28-6-5 global no está a la altura de Lebron, pero es el que más se le acerca y no es su único argumento de cara a ganar el premio. Perderá en favor de James el premio al máximo anotador, a no ser que mantenga de aquí al 20 de abril el salvaje nivel mostrado ante los Grizzlies.

Récord: Va camino de ser el mejor balance desde que lidera en solitario al equipo, pero de nada servirá si terminan sin tener el factor campo a su favor o considerablemente por debajo de los Hornets. Deben por todos los medios quedar por encima de Phoenix, y las últimas derrotas ante Charlotte o Memphis invitan al pesimismo. Reciben a Wasington, Portland, Dallas, New Orleans y Sacramento y visitan Sacramento, Portland y Clippers. Pueden y deben ganarse todos, aunque lo normal sería que se consiguiera un balance de 8-1 o 7-2 con el que acabarían con 56 victorias y 26 derrotas. Por encima de las 55, siempre y cuando New Orleans no firme una racha perfecta, vería normal que el MVP fuera Kobe.

Factores: Su mala relación con la prensa es su principal factor en contra. No hay que engañarse, Nash debe en buena parte sus dos premios el contar con un trato favorable en este sentido. De todas formas este año, más que nunca, pesan los argumentos para decantarse a favor de Bryant, y uno por encima de todos: el récord del equipo. Este factor fue el que lo alejó de ganarlo en 2006 y 2007, pero la excusa ya no vale este año. Sus números siguen intactos, ha cargado con el equipo sin Bynum y Gasol y está en boca de todos que es el mejor del mundo, le deben uno este es el año. Eso sí, que no eche por la borda sus opciones con más derrotas tontas, las 55 victorias son un mínimo exigible.

Curiosidades: Solo Moses Malone, Kevin Garnett y el europeo Dirk Nowitzki han ganado el MVP sin pasar por la universidad, y tanto Kobe como Lebron no deberían tardar en ingresar su nombre a esta selecta lista, que seguramente cerrará Dwight Howard. Otra curiosidad es que Kobe se encuentra en condiciones de ganar el MVP con doce temporadas NBA a sus espaldas, lo que supondría la carrera más longeva antes de hacerse con el premio junto a Karl Malone, que también tardó doce años. Eso sí, Kobe tendrá 29 años cuando esto ocurra mientras que el cartero tenía 33 por aquel entonces.

CHRIS PAUL (NEW ORLEANS HORNETS)

La suya es la candidatura más sorprendente, por juventud más que nada. Yo tenía claro que Chris Paul era uno de los grandes de la nueva generación junto a Stoudemire, James, Wade, Bosh, Anthony y Howard, pero pensaba que tardaría algo más en confirmarse como el mejor base de la liga. También apostaba por los Hornets en Play-Offs, pero nunca llegué a imaginarme que estarían por delante de los grandes de Texas y que superarían con creces las cincuenta victorias, que es lo máximo que me hubiera atrevido a pronosticar.

Números: Como base que es no destaca tanto en puntos como Lebron y Kobe, pero en asistencias ya ha superado a Steve Nash, y aunque el canadiense aún puede arrebatárselo Paul va camino de robarle la que sería su cuarta corona consecutiva. A sus 11.3 pases de canasta por noche les suma 21.6 puntos y casi 4 rebotes, lo que no está nada mal teniendo en cuenta que su labor es hacer jugar al equipo. En este sentido su estadística podría considerarse implecable, a la altura de algunas temporadas en las que Iverson superó los 30 puntos y flirteó con las diez asistencias por noche. Además, por si lo anterior fuera poco, es el líder destacado en robos de balón por partido, con lo que parece claro que integrará el quinteto defensivo ideal junto a Marcus Camby, Josh Smith, Kobe Bryant y un quinto que ahora mismo no me atrevo a decidir.

Récord: De los aspirantes al premio es el que debe lidiar con más partidos próximamente, pues aún les quedan once a sus Hornets para terminar la temporada. Habrá que ver si logran mantenerse arriba o ceden al empuje de Spurs, Lakers y Suns. Aunque acaben cayendo del primer puesto nadie se atreverá a discutirles nada, pues aún perdiendo los once de un tirón su temporada es más que sobresaliente. 49-22 de momento, y once partidos cómodos por delante. Solo el de los Lakers se intuye como prueba de fuego, Toronto, Orlando, Miami, Minnesota, Sacramento y Dallas son partidos a domicilio que pueden (y se saldarán) con victoria, y lo mismo pienso de recibir a New York, Golden State, Utah y Clippers. Creo que perderán ante Warriors y Lakers, terminando al final con un 58-24. Si los ganan todos llegan a 60-22, y en ambos casos lo más probable es que Paul termine siendo el MVP.

Factores: Más allá de sus números personales y los de su equipo, son las sensaciones que ambos transmiten las que le convierten quizás en el candidato más claro. Las últimas derrotas ante Grizzlies y Bobcats han dejado muy tocado a Kobe, que si no vuelve a meter la pata sigue teniendo números y tendrá incluso si se permite un par de errores más en el camino. De todas formas ya hace unos días que veo cada vez más sólida la candidatura de Paul que la de Kobe. En favor de Bryant hay que recordar que tiene dos de sus tres grandes escuderos en el dique seco, pero esto solo sirve de excusa si pierdes tan solo cuando tienes que perder. El 11 de abril será clave, el Hornets-Lakers en el Staples posiblemente decida el ganador del Maurice Podoloff Trophy.

Curiosidades: De ganar el premio Chris Paul entraría en una lista muy selecta de jugadores que lo han ganado en su tercera temporada en la liga o antes, junto a nombres ya muy pasados de moda como son los de Bob Pettit, Bill Russell, Wilt Chamberlain, Wes Unseld, Kareem Abdul-Jabbar y Dave Cowens. Lebron James hubiera podido ingresar en esta lista en 2006, de hecho recuerdo que a pesar de ser el segundo en las votaciones para el premio quedó primero en cuanto a número de votos para el equipo ideal. Como allí influyen las posiciones en el campo tampoco meteré más leña a un fuego tan avivado como es el mérito de Steve Nash en sus dos MVP's.

CONCLUSIÓN

A dia de hoy yo votaría, y creo que lo va a ganar, Chris Paul. Si de aquí al final se cumplen mis previsiones y los Lakers están en 56-26 y los Hornets en 58-24 yo votaría por Bryant, teniendo en cuenta que aún no tiene ninguno y que ha tirado del equipo cuando este ha estado plagado de bajas importantes. Será clave el partido en el Staples para decidir, pero ya digo, unos Lakers por debajo de las 55 victorias no merecen el MVP si los Hornets están igual o por encima de las 58. Con dos o tres partidos de diferencia entre ambos equipos me decantaría por Kobe, con más Paul es mi hombre.

Garnett es el líder del mejor equipo de la liga, pero hay ciertas dudas sobre quién pesa más en aquella plantilla, además que estadísticamente no lo merece. En mi carrera para el MVP el cuarto en discordia es Lebron, por los mismos motivos y criterios que relegaron a Kobe Bryant a verse fuera del podio en 2006. Si la competencia fuera más light yo se lo daría igualmente a James, pero no es el caso así que en las votaciones debería estar por debajo de Paul y Kobe y a la par con Garnett según el criterio que tengan en cuenta los periodistas.

Ya que estamos, mis equipos ideales y el resto de premios sin ningún análisis currado:

MVP: Kobe Bryant (Los Angeles Lakers)
Rookie: Kevin Durant (Seattle SuperSonics)
Defensor: Marcus Camby (Denver Nuggets)
Progresión: Hedo Turkoglu (Orlando Magic)
Sexto hombre: Manu Ginobili (San Antonio Spurs)
Entrenador: Byron Scott (New Orleans Hornets)

Equipos ideales:

Me atrevo con el primero, en el que estarán seguro los cuatro analizados más Howard o Stoudemire. En el resto lo he intentado pero no sería justo, pienso que con presencia segura en el segundo solo apostaría por el pívot de los dos citados que quede fuera del primero y McGrady. Iverson, Nash, Deron o Billups merecerían entrar, como Ginobili, Davis... Demasiads guards, este año habrá muchas injusticias en los equipos ideales.

Apuesto por Paul-Bryant-Smith-Camby más alguien más en el defensivo y Horford, Durant y Scola como presencias seguras en el defensivo. Aquí os dejo por hoy, gracias por leerlo y pensad que hace apenas 24 horas colgué un artículo de los 76ers para vuestro disfrute y, por supuesto, posterior crítica.

Wednesday, December 19, 2007

Todos para uno y...

He omitido parte del título que tuvo la entrada original porqué, a pesar de contar con un amplio repertorio de compañeros de armas, visto lo visto el líder del equipo que nos ocupa hoy es un solista. Si en el caso de Hawks, Celtics, Bobcats y Bulls hemos concluído que la dinámica grupal será la clave para que lleguen a su potencial máximo, en el caso que tratamos ahora se trata de lo mismo pero añadiendo además el factor divino de un jugador de baloncesto.

Entendemos divino como la capacidad de uno para ser el centro de fe del grupo, la piedra que sostiene el conjunto. No siempre esto da resultados, como demuestra el poco palmarés de campeonatos de Chamberlain o el Kobe que después de dos años se ha rebajado a la condición de mortal para incrementar el número de victorias. En el caso de los Cavaliers, el esquema dios y sus apóstoles ha dado un título, y cero victorias sin el todopoderoso en esta 2007-08.

Plantilla actual: El tiempo ha acabado compensado su santa paciencia en aquel maravilloso final de siglo con un lituano llamado Ilgauskas. Por aquel loable gesto se les compensó con el número uno del Draft cuando más lo necesitaban y, años más tarde, con un interesante robo desde la segunda ronda. Sin duda ha sido de ayuda, porqué en muchas ocasiones la gestión ha sido de lo más pésima...

Cuando no funciona uno funciona otro, pero ninguno lo hace sin las ventajas que genera Lebron. Ilgauskas te mete sus tiritos, y a una avanzada edad para su físico aporta más rebote e intimidación de la que se le recordaba. Gooden trabaja lo suyo, pero pesa demasiado la sombra del traidor Boozer, que de haberse quedado ya habría dejado algún que otro banderín en el Q. Este es el juego interior, reforzado después de unas largas vacaciones con la incorporación de Varejao y contando con otras opciones como el recordista Marshall y los verdes Cedric Simmons y Dwyane Jones.

Por fuera cuentan con el rey, el rebelde Pavlovic y Hughes como las opciones más claras a priori. A ellos se les ha sumado últimamente sangre fresca como la de Gibson y Brown, que poco a poco van definiendo cada uno el que va a ser su rol en este equipo. Otro Brown (Devin), otro Jones (Damon), un Ira (Newble) y un Eric (Snow) completan una rotación exterior para nada corta.

Y digo esto porqué muchos pecamos de repetir hasta la saciedad que la plantilla de los Cavs es corta. No es que sea corta, si acaso limitada en cuanto a recursos. Es decir, por nombres la rotación puede ser amplia, pero carecen de un segundo base o pívot de calidad. El problema va más por ahí, y es de difícil solución teniendo en cuenta los contratos de Hughes, Marshall, Gooden o los recién firmados.

No debería estrañar que repitieran presencia en las finales, contando que esté todo el mundo sano y, por supuesto, lo esté Lebron. No veo a Magic o Celtics tan sólidos como ellos, y a la espera de ver como llegan los Pistons y los Bulls yo creo que tienen muchas posibilidades de volver a tener las vacaciones más cortas (junto a, dios no lo quiera, con los del Álamo otra vez).

Cuerpo técnico: Mike Brown da una imagen de tipo soso, callado, sin demasiado peso en el vestuario; aire Frank Rijkaard o, para usar un símil baloncestístico, Sam Mitchell. Sin embargo hay una diferencia, y es que Ferry no parece un tipo tan entrometido e influente como lo son Gerardhini y Colangelo. Entonces ¿quién manda allí?

Pero creo que solo es una impresión. En el fondo estoy seguro que es un tipo que entiende muchísimo, que lleva el peso pero no el mérito... Quizás esté totalmente equivocado y sea un patán, pero me da la impresión que simplemente no le gusta estar debajo de los focos y da esta imagen. Le veo lejos de un estilo Avery Johnson pero, a la vez, tampoco me da la sensación que pueda ser un Sam Mitchell.

Espero que se haya entendido, no me habría podido explicar peor pero es que no me salía de otra forma. En fin, vayamos ahora con el habitualmente criticado Danny Ferry, aunque hoy romperé una lanza a su favor. De acuerdo que había que criticarle por no reforzar nada el equipo o no moverse pero: ¿alguién querría a Larry Hughes, Donyell Marshall o Damon Jones?

El margen para traspasar no podía ser más escaso, tal y como está conformada la plantilla actual. Pensad que los Cavs han tenido mala suerte con la inesperada decisión de Boozer, que en su día tuvieron que remediar, y con mucho recién llegado que prometía algo y ha acabado dando otra cosa. Y sin embargo están allí, aunque tampoco haya que darle el mérito a Danny.

Tal y como se presentaba el verano se ha movido bien. No se ha precipitado en los temas de Pavlovic y Varejao aunque, por falta de alternativas válidas, ha acabado claudicando. No se precipitó al mandar a Gooden a Sacramento por Mike Bibby, un movimiento que a simple vista suena bien pero que con Lebron no tiene mucho sentido. Él es el base de este equipo, los demás meros complementos que con él funcionan y sin él están perdidos.

Imagen: Yo aún era un joven fan de NBA, y por aquel entonces siempre había visto a los Cavs vestir de horrible negro. Aún así ya era un ávido fan de los uniformes, y periodicamente todos los veranos paseaba por las webs de los equipos para ver si había novedades. He dicho verano y, pensándolo mejor, debía ser primavera, ya que era antes del Draft...

Con estas entré a la web de los Cavs tras pasear sin suerte por las de Hawks, Celtics y Bulls y entonces ocurrió: ¡lo más bonito que había visto en mi vida! Quizás con el tiempo haya envejecido mal, pero por aquel entonces y comparando con lo negro aquello era divino. El tiempo no pasaba mientras analizaba el nuevo y precioso logo, el wallpaper de Ricky Davis vestido de elegante rojo vino con bordes dorados...
Aquello era perfecto y, vista la historia de los Cavs, ideal. Volver a los orígenes, y dejar atrás los nefastos noventa y peor entrada al nuevo milenio. Más tarde aparcarían el rojo en favor del azul (que aún ser el secundario es intocable cuando llegan los Play-Offs), pero ni este cambio evitaría que a día de hoy siga siendo una de las mejores gamas uniformiles que deambulan por la liga.

Larga vida a estos colores, y si nunca deciden volver al pasado que sea para vestir otra vez de naranja. De todas formas, dudo que haya mucho cambio en el futuro del equipo. Estos colores celebrarán campeonatos, y los uniformes que salen en los libros de historia no suelen cambiarse (a excepción de los Pistons de la era Grant Hill, que con mucho acierto volvieron a los orígenes para reencontrarse con el Larry O'brien Trophy).

Potencial futuro: El límite es el cielo, siempre y cuando Lebron no se decante alguna vez por el glamour Hollywoodiense o la atracción de la gran manzana (ya sea en Brooklyn o el Madison). De todas formas, en la mente de "El Elegido" seguro que no se contempla la posibilidad de dejar el equipo que le cae más cerca de casa sin, como mínimo, ganar un campeonato.

De todas formas, deberá intentar hacerse con el título con lo que hay ahora, más o menos. Y es que aún restan tres años de lastre salarial con hombres como Hughes, Pavlovic, Varejao o Ilgauskas con contrato garantizado. Yo intentaría colocar a Varejao, y desearía que Zydrunas y Larry se ganen el salario.

Simmons crecerá con un contrato garantizado hasta el 2011, mientras que a Gibson y Shannon se les tendrá que renovar ya. La incógnita es ver finalmente que se hace con Gooden, que finaliza contrato pero que, en mi opinión, no puede marcharse por un exterior. Renovarle saldrá caro, así que yo iría pensando en un paquete Varejao+algo a cambio de un pívot joven que sustituya a Gooden.

En el caso de Drew quizás se de un sign-and-trade, porqué no veo yo hueco salarial que permita renovarle sin hipotecar aún más el futuro del equipo. Este es el problema, que dejarle escapar sería perder una pieza bastante clave y renovarle sería renunciar a poder fichar otras. Decisiones decisiones, si mantienen el buen ojo en segundas rondas (Boozer o Gibson) todo será menos dramático.

Lo que yo haría: Si en febrero se pone una buena opción a tiro no me lo pensaría. Y tampoco me refiero a un superclase, un pack Ryan Gomes+base (por poner un ejemplo) no me parecería mal si a cambio te libras del futuro contrato de Drew. Esto y colocar a Marshall, Damon y Snow estaría bien, aunque estos tres del tirón se antoja complicado...

Lo triste es que hacerte con una estrella es tirar el dinero, como demuestra el caso de Larry Hughes. Con Lebron al lado un jugador solo medio bueno incremente sus números, pero absorbe tanto balón que si fichas una estrella no te servirá para más que ver como baja sus números y los de tu cuenta corriente.

Hago un párrafo aparte para aclarar este punto. Lebron James, Kobe Bryant, Dwyane Wade y Dwight Howard. A día de hoy creo que estos cuatro hombres son los únicos que con muy poco pueden llegarte a Play-Offs, y si solo tuviera que nombrar dos me decantaría por la mejor sonrisa de Florida y el hombre sin grasa corporal de Ohio.

Lo que se comentó en su día: En su día yo ya exponía la máxima que hoy he vuelto a recuperar: hagan lo que hagan los Cavs, su destino desde junio del 2003 es el que decida Lebron James. No hay mucho más que hacer, rodearle de forma conveniente y esperar a ver como está el techo el año siguiente. Luego añadiría que apostaba por un anillo suyo el 2009; hoy día suscribiría lo mismo y me atrevería a decir incluso en el 2008.
Rafita fue el primero a comentar respaldando mi apuesta por una final del este Miami-Cleveland, aunque se atrevería a algo que no todo el mundo aventurava por aquel entonces: cuidado con Chicago. Luego vendría un acérrimo de los Cavs como Wayne, que no demostró tener ninguna duda de que los Cavs de James debían dar con algún campeonato. De todas formas, avisó que la renovación por solo tres años era añadir presión a la dirección del equipo, que debía moverse bien para que no se diera el piro en caso de no estar satisfecho con los resultados.

Más tarde vendría Wilt que recordó que el "todo para el mejor" era la forma más rápida de la historia para conseguir títulos, con alguna excepción como podrían ser los Pistons o los Spurs al ritmo que Duncan baja sus prestaciones. Los comentarios finalizaron con uno muy especial, como es el de Wayne avisando de la inauguración de un blog que esperemos que vuelva en breves. ¿Qué le has pedido a Papá Noel?

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/todos-para-uno-y-uno-para-todos.html

Conclusión: Ya son pocos los que se atreven a discutirle al rey su trono, pero aún a día de hoy oyes argumentos como que "solo la pasa cuando no puede hacer nada más", "no me gusta porqué es un robot" o "es el gemelo cuarentón de Greg Oden". Suele ocurrirles a los más grandes hasta que se retiran, así que todo esto que se escupe en su contra es, precisamente, muestra de su anunciada grandeza.

La única conclusión válida es la que daba por finalizado el primer artículo que dediqué al equipo de Cleveland: "Así pues, este es el destino de los Cavs. Vivir y triunfar, o morir y hundirse, y siempre con Lebron James." No hay vida más allá de esto, buscar un claro segunda espada o que el balón pasara menos por sus manos sería engañarse y dar un paso atrás.

Friday, November 23, 2007

21st Century's Big O

¡Damas (creo que pocas) y caballeros (de estos ya abundan más por aquí)! ¡Taylorwolves tiene el honor de presentarles al elegido, el Big O del siglo XXI! ¡En homenaje a Wayne, y enviando una carta a Finlandia para que Santa Claus le traiga un maldito portátil, con todos ustedes, Lebron James!

Impresionantes exhibiciones las de este chico, y la de burradas que aún hay que leer... Que alguien me pellizque, porqué yo cuando me levanto por la mañana y veo los números de este chico me vuelvo loco. 30 puntos de media, 8 rebotes, 8 asistencias... Aún habrá quién le tilde de egoísta o reclame más victorias para su aburrido equipo.

Por partes. Cleveland es un equipo aburrido, aburridísimo añadiría yo. Pero es que si tienes que jugar al ritmo de los Ilgauskas, Marshall, Gooden o Varejao cuando renueve no puedes hacer maravillas. Está claro que a todos nos gustan los jugones, pero a día de hoy Lebron juega con peor equipo que hace tres y cuatro años, que al menos estaba Boozer.

A día de hoy quienes tienen que recibir balones de él exigen de un ritmo pausado, estático, lento... No es el juego más atractivo del mundo, ni él es el tío más espectacular del mundo, pero en números y compromiso no hay jugador igual en la liga. Y es que si yo fuera él me iba hacia Danny Ferry, le escupía y le pedía el traspaso. En cambio allí sigue, aguantando y siendo el motivo que a día de hoy los Cavs no sean el peor equipo de la liga.
Hughes nunca ha rendido, Pavlovic no es que sea ninguna maravillo y el banquillo da pena. Si lo más ilusionante que ha llegado en años es un número 41 del Draft, apaga y vámonos. Llegarán a Play-Off gracias a Lebron y su paciencia, pero allí no creo que vuelvan a luchar por las finales. Danny, márcate un verano igual y tu estrella no tardará en vestir de Net o Knick; cuestión de tiempo.

Pero vayamos al motivo del artículo, que no es otro que hacer memoria de los numerazos que se está marcando este fuera de serie, el primer cyborg programado para jugar a baloncesto. 32-15-13 con dos tapones ante los Knicks y 39-13-14 ante los Magic. Ahí quedan dos triples dobles inalcanzables para el resto de mortales como prueba de lo que aún está por llegar...

¿Será Lebron James el primero en igualar la gesta de Oscar Robertson? ¿Habrá triple doble de media esta temporada? A día de hoy me lo creería, pero no apostaría por ello. Como el año que viene Ferry seguro que confeccionará aún peor plantilla que la de esta campaña, entonces quizás igualar al gran Oscar sea la única motivación de Lebron para seguir jugando en Ohio.

Vamos Danny, mueve el culo si no quieres tener que elegir a Ricky Rubio en poco tiempo. De tu pésima habilidad para gestionar depende el futuro de la franquícia. Ten contenta a tu estrella y tendrás un 23 retirado y muchos banderines en el techo. Sigue a lo tuyo y en menos que canta un gallo estarás siguiendo Final Four's universitarias para decidir a qué joven prefieres como número uno del Draft.

Tu decides Danny, el nuevo Oscar y el tren para hacer historia están en la estación.

Wednesday, June 20, 2007

Uno Contra Uno

Malone-Barkley, Robinson-Olajuwon, Jordan-Todos...La NBA siempre se ha servido del debate, la comparación constante. Por algunos seran válidos unos argumentos, mientras que otros se decantaran por razonamientos diferentes.

Lo que está claro es que el debate siempe está presente y en ocasiones se eterniza. Algunos habréis vivido la época del famoso Magic-Bird o los más contemporáneos Payton-Kidd o Hill-Hardaway.

A mi me han alcanzado de lleno los de la Generación+ en adelante, y en todos ellos tomé mi decisión sin pensarlo; sale de una forma muy natural.

Así pues en el eterno debate Kobe o Iverson yo siempre he sido de Kobe, mi ídolo desde un All-Star de New York en el que osó desafiar al más grande con 19 años. Iverson no me gustaba hasta el año 2005, en que volvió por la puerta grande a los Play-Offs siendo el máximo anotador y el quinto mejor pasador. Pero entre los dos me quedo, claramente además, con Kobe.

Otro que será de los más recordados de esta era será el Duncan o Garnett, un duelo que de tenerse en cuenta solo los números ganaría Big Ticket por goleada. Pero uno tiene cuatro anillos y el otro, a pesar de tener una plantilla preparada para ello solo una temporada, no ha llegado siquiera a una final de la NBA. Así pues, en este caso yo voy del lado de Kevin pero está claro quién es el más valioso de los dos.

Finalmente, y para no extenderme, está el curioso duelo de primos. Seguramente este no tendrá mucha historia, perdedores como han demostrado ser ambos. Yo me quedo con Carter por el concurso de mates del año 2000 aunque la carrera de los dos me deja bastante frío. Quizás lo mejor de Vince sea aquel duelo con Iverson en 2001 y no lo recuerdo demasiado. Por parte de McGrady, creo que solo doce segundos merecen ser recordados; esto y el haber chuleado a unos Pistons que le remontarían un 3-1.

Estos creo que han sido los duelos que han marcado época, por mucho que ahora salga el debate Nash-Kidd. Otro que marcará época es el Wade-James, quizás mucho más que ninguno de los anteriores, pero a día de hoy está muy verde y con poco enfrentamiento directo como para valorarlo.

Este creo que será uno de los duelos que marcaran época, quizás el que más. Lástima que compartan conferencia y no se encuentren hasta la gran final. Entre Yao, Howard y Stoudemire también puede salir una bonita rivalidad, Nash y Nowitzki puede que aún tengan un par de encontronazos en Play-Offs y el Oden-Durant o el Paul-Deron, más compartiendo conferencia, son otros de los que pueden pasar a la historia.

El motivo del artículo es demostrar que aunque a día de hoy nos decepcione lo que tenemos todo puede mejorar con cierta perspectiva histórica. Algunos afirmáis que lo mejor son los ochenta, otros los principios de los noventa...Yo soy algo novato así que me quedo con los de mi generación, los Bryant, Garnett y demás. A día de hoy me decepciona lo que llega.

Me entristece el ver que alguien que lleva diez años en la liga gana un anillo sin encontrarse resistencia. Pero luego echo la vista atrás y me doy cuenta de lo que les costó a Jordan o Olajuwon, por poner algun ejemplo, hacerse con un anillo.

Así pues, disculpas a Lebron James por si en algun momento llegué a dudar de él. No es que no sea capaz de hacerlo simplemente que, como les pasa a todos, aún no ha llegado su momento...

Sunday, June 03, 2007

Mi visión del fenómeno

Para que no se me tilde de oportunista pasaré antes por el confesionario. Hasta lo logrado en los últimos tiempos era más pro-Wade que Lebron, y aunque esto aún no ha cambiado si que lo ha hecho la visión que yo tengo de Lebron James.

Qué tampoco se malinterprete. Ni tanto ni tan poco, a mi el jugador ya me gustaba, pero no acababa de ver en él a un nuevo Jordan. Y quizás esto sean palabras mayores pero como realmente no le concebía era como el ganador que ha demostrado ser.

Y es que la imagen del crítico Lebroniano es el ver al chico de 22 años, no olvidemos, como un jugador egoísta, más preocupado por premios individuales y su propia imagen que en el colectivo. El más ascéptico ve a James como algo no muy alejado de ser creación de la Nike misma en su empresa de Portland o en cualquier país asiático.

Luego está la imagen del típico pro-Fiba de turno que te cantará las maravillas de Papaloukas y acabará soltando que Lebron en la selección española no tendría sitio; este energúmeno no merece ni ser mencionado.Luego está el que hasta ahora dudaba, o aún duda. Yo ya no formo parte de este grupo que a día de hoy es mayoría. Y es que, lógicamente, si que ven a Lebron como una mega estrella pero no a favor del colectivo o para aspirar a ganar algo. Para decirlo de un modo llano pero doloroso para mí, más cerca de un Kevin Garnett o un Tracy McGrady que de un Tim Duncan de turno.

Yo formaba parte de este colectiva arriba mencionado, pero ya en pleno enero me asaltaron las dudas. El cambio entre el Lebron de la temporada pasada y esta me había dejado totalmente desconcertado: la menor anotación, el ganar partidos sin hacer mucho ruido, el aparente poco interés en un premio (MVP) que tiene capacidad de ganar con la gorra...

Así lo exponía en el siguiente artículo: http://taylorwolves.blogspot.com/2007/01/el-gran-plan-de-lebron.html

Básicamente decía que la temporada de Cleveland dejaba frío. Que la de Lebron particularmente también. Que parecía no tener interés en el MVP. En resumen, lo que hacen los Spurs cada año pero con Lebron en vez de Duncan y con Cleveland imitando a San Antonio.

"Incluso su estrella, venido al mundo para destacar, ha cumplido en esta premisa de no hacer mucho ruido."

Esta frase creo que es el resumen perfecto de lo que dije. Así pues, me asaltaban las dudas. La edad del chico me hacía no creer demasiado en mi teoría y pensar quizás que Lebron no daba la talla. Una afirmación de la que no lograba convencerme, buscando noche tras noche en los Box Scores un signo de la grandeza a la que nos acostumbra Kobe Bryant o el Jordan de 22 años.

Pero Lebron, visto desde la actual perspectiva, se halla por encima de ellos, y con una plantilla floja y sin hacer mucho ruido se ha plantado en la final de la NBA.

Los habrá que seguiran en sus trece con lo de "los Heat les habrían ganado", "si se encuentran a Chicago se los comen" y "los Pistons han llegado cansados". Lo mismo que se dijo de Wade y los Heat el año pasado, aunque ganen, se dirá de los Cavaliers.

Por mi parte me uno al club de los que llevan tiempo loando al jugador creyendo que, efectivamente, había un elegido. El mesías ha llegado, y tanto o más que su quinto partido allí está el sexto para demostrarlo.
Y es que ¿quién concebía la victoria de otro modo? ¿Alguien pensaba que Cleveland ganaría el sexto de la forma que lo hizo? Allí Lebron demostró ser muy inteligente.

Viniendo como venía de tener una noche para la historia había dos caminos. El primero, destacar solo él, podía llevar a la final pero, una vez allí, con la premisa de ver un Lebron contra los Spurs y así es imposible ganarles. El otro partía de involucrar a sus compañeros, sorprendía a unos Pistons no preparados para ello y llevaba a una final con opciones, pues todo el mundo se cree importante y con ilusión de lograrlo.

Así pues, Lebron lleva toda la temporada dando muestras de su madurez y algunos aún dudan. La ha vuelto a demostrar en unos Play-Offs que, aún ser flojos, no son los más sencillos de la historia en el este. Basta recordar las dos finales de los Nets para darse cuenta de ello.

No seré yo quién apueste en contra del nuevo reinado de The Choosen One. Apuesto por ello, 4-1 o 4-2 en la final y anillo para los Cavaliers.

¿Por qué? Pues porqué creo que Lebron ganó ya medio anillo en el sexto partido y que la justícia deportiva se encargará de que los Spurs no ganen el anillo.

Lebron ha hecho bueno el lema de la web de los Cavaliers: uno para todos y todos para uno!

Wednesday, January 17, 2007

¿El gran plan de Lebron?

Seguramente no hay más secreto para el éxito de Cleveland que Lebron James. Esto, y lo poco competente que parece ser la conferencia este.

"En tierra de ciegos el tuerto es el rey"; ¿podríamos aplicar esta máxima a la temporada de los Cavs? En mi opinión son el líder de su conferencia con merecimiento, faltaría más, pero su temporada me está dejando muy frío la verdad, y no creo que sea el único.

Apenas se habla de ellos, aún liderar el este. Washington, Miami, Orlando o Chicago han dado hasta el momento más motivos para dejarse ver en la prensa, y los Cavs permanecen en una cómoda sombra, a pesar de su situación.

Ningún jugador suyo destaca en un apartado estadístico en mayor medida de lo que se esperaba; ninguna sorpresa, nada sorprendente...¿formará esto parte del plan? Vamos por jugadores:

Empezaré por The Choosen One. Me preocupa mirar noche tras noche y ver que cumple, pero solo eso. Ni una genialidad digna del que debe ser el mejor de la liga, ni una noche por encima de los cincuenta puntos, nada de nada...

¿Reservando fuerzas? Puede que sí y que, después de todo, sea más maduro de lo que pensamos y anteponga la opción de ganar el título a ser MVP de la temporada regular. Hasta ahora, esa es la única lectura posible que veo, aunque espero algo más por su parte después del All-Star y que tenga posibilidades reales de hacerse con el premio al mejor jugador de la temporada regular, un premio que estoy seguro que es sobradamente capaz y al que da la sensación de no darle importancia.

En jerarquía, aunque no lo parezca, el segundo es Larry Hughes. Un hombre que ha bajado en gran medida sus prestaciones en Washington debajo la alargada sombra de Lebron, pero que puede serle de gran ayuda cuando llegue el momento de la verdad. Su pareja en el backcourt es Eric Snow, quizás uno de los bases que menos nos gusta y cuyo trabajo debe tener alguna importancia en el equipo.

Por dentro juegan de inicio un Ilgauskas que cada día le veo fallar más y Gooden, quizás una de las sorpresas agradables de la temporada. Varejao y Marshall en ocasiones pueden suplirles, dando el primero una gran intensidad bajo los tableros y, en el caso del segundo, una muñeca privilegiada para un hombre alto.

Veteranos como Wesley y Jones, que fue decisivo ante Washington en aquella recordada prórroga y jovenzuelos descarados como Gibson y Brown son los hombres a rotar por fuera, en el equipo que ahora mismo es el líder del este.

Analizado todo esto, sigue dándome la sensación que algo falla. Por plantilla no les vería tan arriba, con lo relativamente poco (yo le esperaba en 35 por noche) que ofrece Lebron tampoco...

No logro entenderlo, y me da miedo pensar de que va a ser capaz este equipo cuando llegue la hora de la verdad. Quizás todo sea un gran plan de Mike Brown y, de ser así, en el este arrasarán.


Pero si, llegado el momento, la cosa sigue igual, pocas opciones les veo ante Washington, Detroit, Chicago, Miami e incluso Orlando.

Con todo esto quiero llegar a concluir que los Cavs parecen haber decidido premeditadamente no hacerse oír demasiado en la temporada regular, al más puro estilo San Antonio Spurs. Incluso su estrella, venido al mundo para destacar, ha cumplido en esta premisa de no hacer mucho ruido.

Aún así, espero que Lebron termine la regular season a un nivel superior, porqué esta es la sensación que me está dando: va tan sobrado que se reserva. Quiere el anillo, y si mi teoría es buena ha trazado el plan idóneo para lograrlo.

Saturday, October 28, 2006

Club selecto

Pulso acelerado, días largos, noches vacías...sensaciones previas al inicio de este gran "circo", como le llaman tanto detractores como aficionados, esta liga que, sepa mal a algunos, sigue siendo la mejor del mundo.

Ya cada vez falta menos para el inicio de la temporada regular, y para que veamos a las dos de la madrugada en vísperas de un festivo a David Stern coronando a los campeones en el parquet del American Airlines. Miami volverá a vestir de blanco, y al comisionado le vendrán recuerdos de antaño, cuando eran los Bulls y no los Heat quiénes recibían los merecidos anillos.

Algo si tengo claro, y es que aún abrir varias discotecas para la "castanyada" o su homónimo americano (Halloween), yo estaré a las 2 en punto en mi sofá, refresco en mano y algo para picar en la otra.

Así pues, que mejor día que hoy para hacer un repaso a los que, para mí, son los claros aspirantes al MVP. Cuando acabé ya quedará menos para que sea miércoles 2:00 am y porqué, después de mucho tiempo, no sea el domingo 19:30 mi horario televisivo favorito (Prison Break en FOX).

MÁXIMOS CANDIDATOS:

Lebron James, al que todos llamamos justificadamente "el elegido". Después de una campaña en la que llevó a los Cavaliers mucho más allá de lo que les exigíamos, y quedar segundo en la votación para el MVP, está claro que este año va lanzado hacia el premio. De igualar los logros de la pasada temporada sería un candidato claro, pero a sus 21 años y teniendo en cuenta el hambre, talento y físico que posee, no extrañaría que lograra más; mucho más.

Aún no haber hecho grandes incorporaciones (destacan sólo Wesley y Pollard), el bloque del pasado año se mantiene intacto y han ganado en experiencia. El 23 es el guía, el que debe llevar el peso de un equipo en el que el lema todos para uno y uno para todos no podría estar más justificado.

Concluyendo, veo a Lebron como uno de los grandes aspirantes al premio. Es más, y ya lo he dicho otras veces, para mí es el que más números tiene para llevarselo. Basta con que lleve a los Cavaliers entre los cuatro mejores de la conferencia este y que siga anotando como antaño, aunque seguro que lo hará más. Y apuesto sobre seguro cuando digo que va a meter más de 33 por partido, y si no tiempo al tiempo.


El alemán Dirk Nowitzki, el mejor jugador europeo (y a dos anillos y un MVP de superar a Olajuwon y ser el mejor extranjero) de la historia de la liga. Además de llegar tercero en la carrera hacia el premio por segundo año consecutivo, rozó la gloria en las finales, aunque acabó perdiendo.

Así que de cara a esta campaña se nos presenta un jugador ambicioso, cuya única misión es lograr el anillo y, si por el camino puede, ser el mejor jugador de la liga. Su sueño es hacer esto posible en los Mavs, y en este aspecto Cuban ha ido cuidando año a año la voluntad del jugador de orígen germano.

En mi opinión es de los máximos aspirantes, aunque no es de los que veo más claro. Lo que si puedo asegurar es que si está bien, que va a estarlo, los Mavericks pueden ganar este año, lo que perdieron el pasado. Y seguro que, si consiguen algo, Dirk Nowitzki habrá tenido bastante que ver en la conquista.


Kobe Bryant, controvertido alero de los Lakers capaz de conseguir lo mejor y lo peor. El chico de los 81 puntos nos malacostumbró el año pasado, pero todos hemos sido testigos de episodios oscuros a lo largo de la carrera de este prodigio del baloncesto italo-americano (cuestiones de formación).

A saber que hubiera pasado el año pasado de no haber votado los periodistas. Lo único que hay de cierto es que ese tío logró más de ochenta en un partido (bien lo sabe Calderón) y mantuvo una media de 35, algo que no se veía desde el mejor Jordan de los años 80. Junta esto a meter la peor plantilla en los Play-Offs, y el resultado lógico puede ser sólo uno. Recogeras aquello que siembres, debía decirle Joe Bryant mientras él hacía oídos sordos a la advertencia.

Así pues, algo muy gordo tendría que hacer el número 24 para pasar a la historia como el MVP de la temporada 2006-07. Números para serlo los va a tener seguro, pero ni con meter a la banda de LA en Play-Offs va a ser suficiente...


Con uno en su haber, a Dwyane Wade aún le falta el de temporada regular en su carrera hacia el olimpo de la mejor liga del mundo. El Hall of Fame parece ser su destino, y como más engorde su leyenda mejor para él. No sé si este año, pero creo que alguno a lo largo de su trayectoria le va a caer. Su constancia, carisma y espectacularidad no dan para menos y ya desde su segundo año da destellos de poder ganarlo.

La mala temporada regular de su equipo le dejó en una sexta posición que tampoco merecía, pues tenía números para estar más arriba. El que le robaría "su" puesto fue Chauncey Billups, del que privó de ganar su tercer campeonato consecutivo del este en la final. Sería el paso previo de la gloria que le acabó coronando como el mejor jugador en la final, con unos números en los cuatro últimos partidos como no se habían dado en muchos años.

No sé si podrá con King James cada año, pero está claro que, tarde o temprano, su nombre va a figurar en la lista de ganadores del Maurice Podoloff trophy.


No descarto que por fin sea esta, la temporada elegida para Tim Duncan para mostrar que tiene sangre en las venas. Va tan sobrado y relajado en la temporada regular, que empiezo a dudar si verdaderamente merece estar aquí pero, sin duda, es un claro aspirante al premio.

Ganador en las ediciones del 2002 y 2003, es el único jugador en activo que ha logrado dos nominaciones. Junto a tres anillos, está claro que va sobrado de currículum, pero a más cantidad más elogios. Así pues, si logra un buen récord y buenos números con los Spurs, podría tranquilamente ganar el tercero.

Aún así, visto como se pasea en los últimos tiempos, creo que su condición será la de aspirante, y el esprint lo dará como siempre en los Play-Offs.

NO ME SORPRENDERÍA:

Carmelo Anthony (Denver): Vistas sus campañas con los Nuggets, sin duda no hay que subestimarle como candidato. Este año All-Star seguro, y veremos la que puede liar en Colorado.

Tracy McGrady (Houston): No creo en él y no me gustaría (no soy muy fan de los Rockets), pero creo que candidatura la tiene, basta con ver su historial en la liga.

Kevin Garnett (Minnesota): ¿Por qué no? Después de todo tiene grandes números, ha ganado uno y los Wolves podrían dar la sorpresa. O sea, que poco que hacer pero su nombre tampoco debe descartarse.

Vince Carter (New Jersey): Sería muy sorprendente, y más teniendo en cuenta los últimos rumores de traspaso. Aún así, parece feliz en los Nets, y cualquier día puede volver a querer ser el nuevo Jordan.

Amaré Stoudemire (Phoenix): El máximo interrogante de la temporada, es sin duda en que nivel va a volver el número 1 de los Suns (antes llevaba el 32). Si vuelve a ser el de antes, puede presentar también batalla a los grandes de la liga.

Steve Nash (Phoenix): Dos premios en los últimos tiempos le avalan, pero no creo que se dé un tercero. Más que nada, por el tipo de jugador que es, el compañero que se ha recuperado, y por la sombra cada vez más alargada de Lebron James.

ME GUSTARÍA:

Paul Pierce (Boston): No estaría mal, ya que sería indicativo de la recuperación céltica.

Chris Paul (NO/Oklahoma City): Llegar y resolver, no creo que ocurra tampoco, aunque puede que lo consiga en el futuro.

Dwight Howard (Orlando): Que nadie lo descarte en un futuro, pero no creo que tan próximo.

Allen Iverson (Philadelphia): Con uno en el 2001, muy bien lo tendrían que hacer los 76ers para que repitiera. Por su parte, seguro que no va a faltar respuesta.

Ray Allen (Seattle): Tampoco creo que ocurra, pero simpatías hacia dos visitantes hacen que le otorgue un voto de fe.

Chris Bosh (Toronto): También improbable, aunque CB4 tiene todos los números para, al menos, volver al All-Star Game.

NO ME GUSTARÍA:

Chauncey Billups (Detroit): No me gusta el equipo, y menos que el sea el peor prototipo de MVP de la historia de las finales.

Jermaine O'neal (Indiana): Dejando aparte el equipo, no me gusta demasiado Jermaine y no es de mis favoritos a un premio que no temo demasiado que gane.

Elton Brand (LA Clippers): El me cae muy bien, pero encuentro poco elegante ver figurar Clippers al lado de un MVP, no le veo lógica.

Gilbert Arenas (Washington): Es de dominio público que no me gustan los Wizards (como franquícia, ningún problema con el equipo) y el tampoco demasiado.

Wednesday, September 13, 2006

Lo que yo viví: Temporada 03-04

La mayor decepción de la historia; el gran año de Garnett; Bad is Back, sorpresa en las finales; la batalla entre Lebron y Carmelo

Con los Spurs de nuevo con el campeonato quedaba en el aire el futuro de la pareja Bryant-O'neal, y como afectaría a la liga su ruptura. Lejos de desear esto los Lakers parecían dispuestos a moverse contra viento y marea (¿alguien dijo el efecto mariposa?) para volver a armar un conjunto dominador.

En un verano en que asistí al último campus de federación al que fuí como jugador, la NBA se preparaba para recibir a su dulce paraíso una nueva generación de jugadores que pretendían dominar la liga en un futuro próximo, lo que podría llamarse como el relevo.

Jordan anunció su retirada tras confirmar al mundo que su inmortalidad era limitada y que, tarde o temprano, los gigantes caen. Sólo O'neal y Duncan hasta el momento habían ganado el anillo tras la última conquista de los Chicago Bulls y muchos eran los aspirantes a relevarles en esa gesta. Pero, antes que nada, toca hacer un repaso al mejor Draft (junto el 96) al que he asistido.

Justo saberse que disponían del número 1, los Cavaliers hicieron evidente que su objetivo no era otro que Lebron James, dejando la noche del Draft huérfana de sorpresas. La nota la dieron los Pistons con la elección en el número 2 de Darko Milicic, el europeo hasta el momento elegido en un número más alto y que prometía altas prestaciones. En tercer lugar los Nuggets eligieron al campeón de la NCAA con Syracuse Carmelo Anthony, sin duda mucho más seguro que el jóven gigante serbio-montenegrino. Chris Bosh (4) de Georgia Tech llegó a Toronto, mientras que Dwyane Wade (5) era la elección de Pat Riley para sus Heat, cerrando el mejor Top 5 que he tenido el honor de recordar hasta el momento.

Los diez primeros puestos se completaron con la elección de Chris Kaman (6) por los Clippers, la incorporación de Kirk Hinrich (7) a los Bulls, el cierre del fichaje de TJ Ford (8) por los Bucks, la llegada de Mike Sweetney (9) a los Knicks y el ver a Jarvis Hayes (10) llegar a Washington.

No fueron estas las únicas perlas de un Draft que incluyó otros nombres a destacar a día de hoy, como Luke Ridnour (14) que se unió a los Sonics, David West (18) a los Hornets, Boris Diaw (21)a los Hawks y Josh Howard (29) a Dallas, un robo en mayúsculas aunque más lo fue en mi opinión Maurice Williams (47) que llegó a Utah.

Con estas destacables incorporaciones no acabó aquel verano, pues aún quedaba un duro mercado de traspasos y agentes libres. En el capítulo de incorporaciones destacar los fichajes, sobretodo, de los Lakers, que se hacían con dos veterano de lujo al dar la bienvenida a Gary Payton y un Karl Malone que iba a por el anillo que se le había resistido en Utah. Lo mismo buscaba Olowokandi en Minnesota, mientras Robert Horry iba a la caza de nuevos retos en San Antonio. Lamar Odom y Andre Miller abandonaban los Clippers por Heat y Nuggets al ver como no igualaban su oferta, pero si la de Maggette y Brand que tenían contrato con Utah y Miami, y Gilbert Arenas se decidía por Washington gracias a la suerte de una moneda; no hace falta decir que el azar quiso que no fueran los Clippers los que se hicieran con sus servicios.

Además de todo esto hubo algún traspaso destacado que para no aburrir resumiré de forma rápida y con los jugadores principales y sus destinos. Uno de ellos llevó a Van Horn a los Knicks, Glenn Robinson a los Sixers y Sprewell a Minnesota. El segundo acabó con Jamison en Dallas y Van Exel en Golden State. El tercero llevó a Brad Miller a Sacramento a cambio de Turkoglu y Pollard básicamente y un cuarto acabó con Lafrentz en Boston a cambio de Walker, en una elaborada prueba a la inteligencia que Ainge pasó sin éxito.

Así se llegaba a una temporada de cambios, en la que vimos desaparecer del mapa NBA dos jugadores que, si no voy mal entendido, ninguno de mis visitantes recordaba haber visto llegar a la liga: Stockton y Jordan, el primero de los cuáles fue cubierto por mi gran ídolo del baloncesto español (Raül López).

Los Lakers eran los favoritos antes de empezar la liga, gracias al impacto mediático de sus fichajes y la calidad que ya de por sí rebosaba la plantilla. Añadéle a todo este glamour a Phil Jackson, y alzad el dedito todos aquellos que por un momento dudásteis, antes de empezar la temporada, que se llevarían el anillo.

Aún así había en el oeste rivales a tener en cuenta como eran los vigentes campeónes (San Antonio), los Dallas Mavericks, los Sacramento Kings y, últimos pero no menos importantes, los mejores Timberwolves de la historia. Estos eran los que aspiraban a ganar el anillo en una conferencia en que los Grizzlies podían empezar a sacar pecho y no teme a nadie, pues con la llegada de Posey (aquel que en su día fue considerado jugador franquícia) lograron un buen equilibrio en su plantilla.

Por parte del este destacaban unos Nets que ya no sorprendían a nadie, unos Pistons que cada año subían un escalón, los Pacers de Miller y O'neal...también Philadelphia, Orlando, Toronto y Miami podían ofrecer algo bueno, aunque con ellos se albergaban más dudas al respecto.

Duncan, O'neal, Bryant, Garnett, Webber...incluso Nowitzki podían disputar el MVP, que de no acabar en el oeste iría para Iverson, Jermaine, Kidd, McGrady y también Carter si se ponía manos a la obra.

Empezaba la liga en que la fiebre amarilla, y no los vigentes campeones, eran el rival a batir. Aún la baja de Malone seguían pecando de favoritos cada noche en que saltaban a cancha para disputar su duelo. Y no únicamente la lesión del cartero afectaba la dinámica del equipo, pues la acusación que afectó a Bryant en aquella temporada puso aún en más aprietos al equipo que con gran maestría dirigía Phil Jackson.

Situaciones inversas vivían Jazz y Grizzlies, equipos en los que jugaban Raül y Pau. El primero luchaba, tras muchos años estando, por llegar a unos Play-Offs que prometían ser complicados. El base tenía buenos minutos, y poco a poco se adaptaba al ritmo de la liga. En lo que a los de Memphis se refiere, veían con esperanza la posibilidad de llegar a ellos por primera vez en su historia.

En cuánto a los rookies Lebron y Anthony mantenían un duelo en el olimpo como no se recordaba en muchos años. Los dos querían llegar al All-Star, llegar a los Play-Offs y conseguir el rookie del año. De las tres ansiadas metas una sóla fue saciada por cada uno, la tercera de ellas con polémica en contra del ganador.

Previo al All-Star tuvo lugar un traspaso que echó a perder toda mi cantidad de votos a favor de Marbury. El mejor base de la liga llegaba traspasado a los Knicks a cambio de poco más que McDyess y junto a Penny Hardaway. Si ya tenía en el oeste pocas esperanzas, con menos contaba en el este, pues las posiciones exteriores estaban excelentemente cubiertas por aquel entonces.

Así se llegó a un All-Star, el de Los Angeles, que más bien poco tuvo de glamouroso. Con Lebron, Wade y Anthony jugando la pachanga de los rookies y siendo aniquilados por Stoudemire y amigos, el partido menos serio del año se convirtió en un improvisado concurso de no mucha mayor calidad. En cuánto a triples y mates, no era precisamente mi sueño ver ganar a Voshon Lenard y Fred Jones, que aguaron la fiesta a aquellos que deseabamos el triplete de Stojakovic y Richardson. Y especial ilusión no me hacía el ver debutar a Magloire y Artest en el partido, o la vuelta de Brad Miller por segundo año consecutivo.

Mucha novedad, aunque de mal gusto, tuve que aguantar en aquel partido. Así quedaron fuera en el este gente como James, Odom o Marbury para hacer sitio a los arriba nombrados, Redd y Martin, como novedades, aparte de típicos como Wallace, el otro, Iverson, McGrady, Carter...En el oeste tambien cantaban un poco las selecciones de Kirlenko o Cassell, aunque eran sin duda más de mi gusto.

Así se presentaba un partido en el que beatifiqué a O'neal y le dediqué dos oraciones, pues evitó la mayor de las catástrofes que la NBA pudiera haber presenciado jamás: Magloire como MVP del All-Star, en el que fue el segundo máximo anotador del este. Menos glamour imposible, de las peores experiencias que este glorioso fin de semana me ha llegado nunca ha ofrecer.

Antes de finalizar el período de traspasos, los Hawks enviaron a los Pistons aquel jugador que les había llegado vía Rattliff y Abdur-Rahim: Rasheed Wallace, un hombre que sin saberse por aquel entonces sería el jugador clave de la temporada 2003-04. Así mismo los Knicks enviaban a Van Horn (menudo sangre de orchata) a los Bucks a cambio de Tim Thomas.

La regular season terminó con la lectura fácil de unos Lakers que decepcionaban, unos Pacers a los que Carlisle les habia dado alas y unos Timberwolves que, por fin, parecían ir en serio a por el anillo. Fue además triste ver llegar a los Celtics a la postemporada con un récord pésimo de 36-46, teniendo en cuénta que los Jazz se quedaron fuera en la otra conferencia; su balance era de 42-40. Aunque por decepción la de los Magic, 76ers, Raptors y Blazers, equipos a los que muy pocos veían fuera de los Play-Offs.

En el oeste los Timberwolves (58-24) terminaban por 4-1 su série ante los Nuggets del que había sido, al menos merecería haber compartido, el mejor rookie del año, Carmelo Anthony, pasando por fin de la maldita primera ronda de Play-Off. Por el mismo resultado los Kings echaban a unos Mavericks que desde que llegaron en el 2001, nunca habían durado tan poco en Play-Offs, y los Lakers hacían lo mismo ante los Rockets de Francis y Yao. Se me olvidaba decir, como muchos habreis notado, que los Grizzlies inauguraron su marca negativa ante los Spurs, al caer 4-0 en su primer partido más allá del 20 de abril.

Mientras tanto en el este Pacers (61-21) y los Nets presentaban su candidatura al eliminar a Celtics y Knicks respectivamente. Los Pistons sólo cedieron un asalto ante los Bucks y Miami hizo gala de coraje para eliminar en siete partidos a los Hornets, en la presentación en sociedad de un jugador único: Dwyane Wade.

Llegó la segunda ronda y los Lakers apartaron de su camino a los Spurs (4-2) para poner las cosas en su sitio. Los Kings hacían valer calidad e historia para llevar a los Wolves del MVP a siete partidos, cayendo con el honor que su leyenda a principios de milénio merecía. Los de Minnesota habían logrado salvar el segundo escalón, pero lo más complicado aún estaba por llegar...

Mientras tanto los Pistons se vengaban en siete partidos de la anterior final de conferencia, dejando en la cuneta unos Nets que no podían alargar su dominio en la hermana pobre de la liga. Por su parte, Wade se erigió como el líder del equipo de Jones y Odom para llevar a los Pacers hasta seis partidos que acabaron resolviéndo a su favor los antiguos discípulos de Larry, que se veían más cerca que nunca de traer el anillo a Indianapolis. Una bonita historia la de Flash, que tan sólo tardaría dos años en llevar a los Heat al olimpo.

Llegaron las finales de conferencia en dónde los Pistons sorprendieron a unos Pacers que sólo pensaban en la final, subestimando aquel equipo hecho a base de trabajo y sacrificio y en el qué, por qué no decirlo, sobraba más calidad de la que se creía. Mientras tanto pasado y futuro se la jugaban en Minneapolis, siendo el menos esperado, Derek Fisher, el que apartó a los lobos de la prometida gloria, y llevar a los Lakers a dónde nadie debía haber dudado que llegarían.

Cómo ya conté en una ocasión, después del espejismo que para mi fue el primer partido, me fuí tranquilo a Londres sabiendo que Bryant había impartido justícia, y que el anillo, el número quince, iría para California. Me conecté a Internet un día antes de volver a casa, para ver un sonriente Chauncey Billups con un premio por el que nunca hubiera apostado ni el mismo.

El avión llegó a Barcelona y mi cabeza estaba aún pendiente de confirmar aquello, como si no pudiera creer que había ocurrido. Pero puse el vidéo y allí estaba, el triunfal paseó que se brindaron los Pistons en el quinto partido, del que mi consciencia sólo pudo tragar el cuarto período, pues el resto no quería ni verlo. Un trágico final que demostró la calidad del trabajo de equipo por encima de las individualidades. Una bonita lección que bien les vendría a un equipo nacional en concreto...

Aquello acabaría con el traspaso más grande jamás contado, pero no toca hoy recordarlo. El Dream Team amarillo no llevaría a Jackson a la cima de la historia, ni a los Lakers a acercarse a los verdes, pues Red y los Celtics aún velan para que nadie les alcance.

Kevin Garnett consiguió un MVP que prima una gran trayectoría, a la que sólo le queda un hueco por llenar. Lebron James (Cleveland) se convirtió en el discutido rookie del año en una temporada que contó con tres jugadores novatos que ya ahora indican que van camino del Hall of Fame. Ron Artest (Indiana) fue el mejor defensor rompiendo la dinastía de Ben, Zach Randolph (Portland) fue el jugador más mejorado y Antawn Jamison (Dallas) el mejor sexto hombre. El premio al mejor técnico se largó a Memphis, siendo para mi merecido sin duda por Saunders. Hubie Brown (Memphis) se colgó la medalla al reparto de minutos y la igualdad de unos jugadores que no merecían porqué tener los mismos derechos. La paliza ante San Antonio no fue más que una lección, la primera de las dos que posteriormente recibirían.

Por mi parte destacar que estaba a punto de vivir mi primer verano en New York City, además de una fantástica ruta por Canadá. Me saqué el título de iniciación como entrenador, y tenía como objetivo jugar en categoría preferente, sueño que se esfumó al perder en las fases de la manera más tonta. Tendríamos que esperar dos años para llegar hacia aquel objetivo que perseguíamos con el equipo, aún ver cómo aquel que nos había derrotado quedaba segundo de su grupo. Injusticia o desgracia con el sorteo, sólo nos queda saber que hubieramos podido competir sin problemas.

Felicidades a los que habéis llegado al final del rollo, hoy ha sido de aquellos días en que todo salía rápido y me era placentero el ir escribiendo. Un honor estar un día más con todos vosotros, gracias por hacer de taylorwolves una actividad agradable de realizar día tras día.

Monday, July 17, 2006

Todos para uno y uno para todos

O dejemóslo en todos para uno. Así de bien pinta el futuro de los Cavaliers, un equipo que va a verse obligado a conseguir una plantilla para rodear a la estrella, el elegido, el que debe darles el primer anillo: Lebron James.

Si alguien puede conseguir que los Cavs, fundados en 1970, consigan el preciado premio es él. La calidad demostrada, con tan sólo 21 años, le hacen valedor de tal responsabilidad, la más grande que puede pesar en los hombros de un jugador.

La mejor máquina de la liga deberá empezar a poner de su parte, ya desde noviembre. La sombra de Dwyane Wade, compañero de generación y rival en el trono del mejor de la liga, defensará el título junto a sus Heat. Ya hay quién, creedor de hacerlo sobre seguro, apuesta por un Miami-Cleveland en la final del este. Yo me uno a ellos, pero ganarán los Heat.

De repetir temporada, y colocar a sus Cavs en uno de los tres primeros puestos del Este, The Choosen One se llevará el MVP de la temporada, a unirlo con su trofeo en el All-Star.

Hay quién le acusa de inmaduro, de un Kobe Bryant más. Pero el 8 de los Lakers no tenía sus numeros a su edad, igual que James no tiene un Shaq Attack en su pintura.

Veremos como se mueven en verano. Un signo de la confianza de James en la franquícia es la renovación por solo tres años. Este es el margen para ser campeones, de lo contrario, rescaten aquel viejo rumor sobre su marcha a los Brooklyn Nets.

Así pues, este es el destino de los Cavs. Vivir y triunfar, o morir y hundirse, y siempre con Lebron James.