Showing posts with label Seattle. Show all posts
Showing posts with label Seattle. Show all posts

Monday, July 21, 2008

Relámpagos en Oklahoma

Este artículo merecería la mejor de mi retórica, por todos pero, por encima de todo, por Juanejo. Tras más de tres semanas he vuelto sin poder hablar de los nuevos fichajes, el Draft... Nada de esto importa, los Sonics ya no existen, y ya fugados del único sitio en que tenían sentido ni siquiera mantendrán el nombre.

Puede que Gary Payton pague sus palabras y muera, como lo ha hecho su equipo, sin ver su camiseta retirada en ningún pabellón NBA. Poco le importará al "guante" que los cuatro vaqueros que paguen sus abonos al traidor Clayton miren hacia el techo y no vean su número veinte. Es más, si esto se da no hará más que confirmar a los Thunder como la franquícia más repulsiva y detestable de la liga.

Un gran mercado queda atrás pero, en el caso de los Sonics, una gran historia. Más allá de aquel único anillo quedarán para siempre la infinidad de jugones que han vestido de verde y oro, uno de los pocos derbis de la liga con Portland y, sí, incluso la derrota del 94 ante Denver. Lo que pagaríamos muchos para vivir una humillación semejante cada año, mejor ser el Atlético de Madrid de la NBA que un equipo de rancho con nombre de liga femenina.

Quizás sea para no perder la relación con Storm, el equipo de WNBA que también abandonará Emerald City y al que no veo mucho futuro en OKC, aunque poco o nada me importe. El caso es que tras más de cuatro décadas los Sonics y su historia descansan en paz, lejos de donde deberían haber permanecido para siempre y con un nombre que aunque sepa a homenaje a su lluviosa ex-ciudad de acogida dudo que haya sido elegido por esto.

Thunder, relámpago, palabra que no solo hace llorar a niños pequeños solo de nombrarla. Thunder, motivo por el que, por muy mal que me sepa, desearé año tras año muchas derrotas y una sequía a lo McGrady a su gran estrella Kevin Durant.

No estoy de humor ni siquiera para escribir mi teoría del Gatorade, cuyo símbolo es un relámpago. Dicha teoría se me ha ocurrido hoy en alguna de las ocho horas que he pasado en el curso intensivo de entrenador de primer nivel. Se resume rápidamente concluyendo que mantendrán el verde como color principal y que sacarán el naranja como secundario de la mezcla entre el tradicional dorado y el noventero rojo, con lo cuál crearán un vínculo con los Sonics y Gatorade tendrá publicidad gratis.

La verdad es que no creo en ella, sería muy descarado aunque de ocurrir sería el único que lo habría pensado. El único aspecto positivo del traslado es imaginar que imagen se sacarán de la chistera, estoy entre grana y naranja y azul y amarillo, aunque puede que, como todo el oeste, acaben con azul celeste, oscuro y amarillo.

En fin, llevo más de tres semanas durmiendo un máximo de seis horas y con fiestas en mi pueblo y cursillo a diario hasta el domingo no creo que haya margen de posible mejora. Lo dejo aquí sin foto ni nada, si alguien se pasa por aquí sigo vivo y echando en falta llevar este blog que ya tiene dos años.

No quisiera acabar sin desearle lo mejor a Juanejo y a su madre, espero que ya esté mejor porqué no estoy muy enterado del tema. Un abrazo y ánimos tío, no quiero perderte por la blogosfera porqué quizás Los lobos de Taylor cerrarían tras Sonics Garage.

Sunday, April 13, 2008

Los intocables de Emerald City

Cuando empecé a jugar a baloncesto y me aficioné a la liga ellos venían de perder en la final ante el mejor equipo de la historia. The Glove (Gary Payton) y The Reignman (Shawn Kemp) eran los peces gordos de un quinteto que, si no me falla mi memoria, completaban Perkins, Schrempf y Hawkins. Por aquel entonces era un equipo que me gustaba, posiblemente mis favoritos en el oeste solo por debajo de los Lakers y quizás los Suns (más tarde descubriría a Olajuwon, mi pívot favorito junto a Mourning).

Los colores captivaron al niño de ocho años que por aquel entonces asistía a sus primeras impresiones de la mejor liga del mundo. El verde, el oro y aquel rojo vino que odia Juanejo, unidos al talento de sus dos estrellas, eran una buena excusa para simpatizar con el equipo. Pocos meses más tarde Kemp (de quién tuve mis primeras zapatillas, unas reebok) sería traspasado a Cleveland, llegando a cambio un Vin Baker que jamás me gustó demasiado en comparación con el 40...

Plantilla actual: Sin los pilares Ray Allen y Rashard Lewis soportando la estructura principal del edificio, uno nuevo se alza en el solar que dejó el antiguo. Kevin Durant y Jeff Green son dos piezas ilusionantes para construir un futuro mejor, pero está claro que hace falta mucho más para construir un equipo campeón a su alrededor.

Les tocará vivir años difíciles en su división, una noroeste que con Blazers, Jazz, Nuggets y Wolves se presenta como la más fuerte de la liga en años venideros. En este sentido será clave acertar a la hora de elegir en los próximos Drafts, aspecto que trataremos más adelante para darnos cuenta de como se ha movido en este sentido la franquícia del estado de Washington.

¿Hay vida en la actual plantilla más allá del 35 y el 22? Algunos aún recordamos con esperanza el Ridnour de hace un par o tres de campañas, pero parece difícil a día de hoy que vuelva por sus fueros. Como máximo se salvará en un futuro alguien como Collison, hombre complementario y trabajador que puede aportar lo suyo, y quizás alguno de los pívots pufos elegidos en los últimos Drafts. Y puede, sin ser evidentemente un hombre clave, que el futuro de Damien Wilkins siga ligado al equipo.

Watson, Wilcox y Gelabale, por no hablar de la totalidad o casi de los pívots (Sene, Swift y Petro) y todos los jugadores que llegaron desde San Antonio o Cleveland deben ser prescindibles. El futuro no está hecho para ninguno de ellos, solo un proyecto con vistas a Bora Bora a finales de abril puede permitirse el lujo de salir con Earl Watson y Chris Wilcox en su quinteto.

No es de extrañar pues que la actual plantilla sea capaz de nada mejor que alcanzar las veinte victorias. Difícilmente irá a peor en los próximos años, algo que unido a la proyección de las dos estrellas del equipo convertirá a los Sonics en un equipo de Play-Offs y quizás incluso en un aspirante. Lo que debe estar claro es que aquí solo hay dos nombres intocables, y que de salvarse algún otro no deberían mirar más allá de estos tres apellidos: Collison, Ridnour y Wilkins.

Cuerpo técnico: El oscuro propietariado de los Sonics se reflejó en el laureado proyecto de los San Antonio Spurs para construir el suyo. Confiando en que a Durant no le de por estrangular a Carlesimo, PJ fue finalmente el elegido, dejando por el camino decisiones tan polémicas como jugar con Durant de dos, confiar en Earl Watson de base titular, no ceder peso en el vestuario a veteranos que ya no están como Szczerbiak y Thomas...

Poco en contra diré de PJ teniendo en cuenta lo poco que he visto a los Sonics, y que antes de esta campaña mi última referencia respecto a sus labores como primer técnico eran las manos de Sprewell alrededor de su cuello. Lo único que tengo claro es que no era del gusto de Latrell, que su idea de baloncesto es de corte conservadora, y que visto su currículum dejará el banquillo sónico tan pronto como sean aspirantes a algo y fracasen.
Es cuestión de impresiones en este caso, pero no le veo comandando una nave ganadora. Suerte tiene que hasta dentro de un par de años nadie le exigirá nada, ya llegará el momento en que esto ocurra y entonces saldrá por la puerta de atrás para dejar el mando en manos de alguien con cierto carisma en Seattle (porqué seguirán en Seattle, espero).

En cuanto a Sam Presti tengo un par de razones para dejar, por el momento, la balanza de su gestión en equilibrio. No le ha temblado el pulso a la hora de renovar por completo la plantilla tanto en verano (Lewis y Allen) como en febrero (Szczerbiak y Thomas). A cambio han llegado expirings y muchas rondas en el Draft, algo que será positivo si se invierten mejor que en un pasado no muy lejano.

Esto lo ves como positivo si lo miras desde uno de los dos puntos de vista. Y es que por otro lado pueden entenderse estos movimientos como el paso previo a mudar la franquícia. Poca presencia en la prensa, Key Arena sin llenar cada noche, equipo perdedor... Nada mejor que ser un equipo perdedor para trasladarse a una ciudad condenada a tener un equipo perdedor.

Retiro lo del equilibro, este último argumento acaba de decantar la balanza. Y es que si alguien no cree que es suficiente tengo muchos otros en la recámara, los dos más flagrantes el favor que Presti hizo a su buen amigo Popovich en febrero o la forma en que salió Lenny Wilkens de la franquícia tras su llegada, en uno de los capítulos más oscuros del verano junto al caso Doherty y Donovan.

Imagen: Tras traicionar su historia en los locos noventa con la inclusión del rojo como color secundario, volvieron a un logo y un uniforme tradicionales en la temporada 2002-03, y no lo han tocado desde entonces. En mi opinión esta revisión les honora, poniéndolos a una altura muy similar a la de los grandes históricos y un peldaño por encima de equipos como Hawks, Warriors o 76ers, equipos que no están a la altura de su dilatado recorrido en la liga.

La mezcla de verde y oro es una combinación única en la liga, cuyos únicos precedentes se remontan a los Minneapolis Lakers, los New Orleans Jazz y los San Diego Rockets. A día de hoy los Sonics y los Celtics en San Patricio son los únicos que los lucen, y salvo la remota posibilidad que existe de ver a los Hornets lucir los colores de Mardi Grass (verde, púrpura y amarillo) así seguirá siendo.
Mi única crítica a la actual gama va referida al uniforme alternativo. Soy partidario de que sea amarillo por jerarquía en los colores de la franquícia, pero lo que no me gusta es que el blanco tenga en este más protagonismo que el verde. De acuerdo que también pasaba en los uniformes originales que lucieron hasta mediados de los setenta, pero no me llega. Supongo que será una manía mía, que prefiero ver un color secundario en el uniforme visitante en vez del blanco teniendo tanto peso (como también ocurre en el azul claro de los Nuggets).

A pesar de esta pequeña opinión personal, pienso que el actual esquema de uniformes y logos de los supersónicos no debe cambiar, algo que seguro que ocurriría si finalmente se trasladan. Y es que no creo que alguien capaz de dejar atrás cuarenta años sin ningún pudor, y partidario además de rebautizar su equipo como Wranglers o Cyclons, tenga un especial cariño hacia el verde y el oro que, salvo la locura noventera, jamás han dejado de ser los únicos colores de la franquícia...

Potencial futuro: El fantasma del 84 estaba allí cuando los Blazers elegían a Greg Oden en el número uno del Draft, y no se había ido cuando el veinteañero con pinta de cuarentón de Ohio State se lesionó. Con su elección determinada por lo que rechazaran sus archienemigos los sónicos se hacían finalmente con Kevin Durant, sabiendo que posiblemente se hacían con el mejor de los dos, y además sin ninguna presión por haberse podido equivocar.

Desde aquel momento Kevin Durant era el líder de la franquícia, y Jeff Green su escudero, el Scottie Pippen particular del mesías. Los movimientos evidenciaban que nadie era intocable salvo ellos dos, que el futuro estaba en sus manos y que todo lo que llegara tendría como objetivo complementarles y acercarles a sus aspiraciones de anillo.

La temporada ha demostrado que alguien como Damien Wilkins también puede tener un rol de peso en un futuro, aunque no a la altura de los dos rookies. En este sentido el yerno se ha asentado en el equipo no sin cierta sorpresa, pues había mucha gente que tenía más confianza en una posible confirmación de pívots como Wilcox o Collison, o también en la resurrección de un Luke Ridnour que sigue en plena crísis.

Anteriormente ya he dejado clara mi opinión: como máximo me quedaría cinco de los seis citados, siendo Wilcox mi elegido por irse. Aún así, tengo claro que imprescindibles solo hay dos, y jugadores por los que pondría la mano en el fuego posiblemente uno solo. A los que sea que finalmente sigan en el proyecto se les unirán seis primeras rondas y algún robo en segunda, pues los Sonics cuentan hasta 2010 con todas sus primeras más dos de los Suns (2008 y 2010 -esta puede que sea algo alta) y la del 2009 de los Spurs.

Lo que yo haría: Collison, Wilkins y Ridnour seguirían en mi proyecto, en el que no hace falta decir que por supuesto Durant y Green también tendrían cabida. Dejaría un hueco incluso para Swift o Sene, pues a Petro le veo incluso menos recorrido que a estos dos. Es decir, solo seis hombres de la actual plantilla seguirían como máximo, el resto sería lo que hubiera llegado a cambio de Wilcox (expiring el año próximo, es fácil que salga en febrero) y Watson más las elecciones en el Draft.

Fijándome solo en el próximo los Sonics puede que tengan a tiro grandes opciones. De tener el número uno o dos del Draft yo iría a por Derrick Rose, siempre y cuando los que elijan arriba de ellos prefieran a Michael Beasley. Con la ronda de Phoenix puede llegar un pívot decente, de hecho según NBADraft.net Roy Hibbert estaría a tiro, y con la segunda puedes hacerte con un interior complementario como Joey Dorsey (de la universidad de Memphis). En el peor de los casos la ronda de Seattle caerá hasta la quinta-sexta posición, en la que yo iría a por Jerryd Bayless si por fortuna sigue disponible. No me fio del gemelo Brook López, por mi parte elegiría un base con la primera e iría a por el pívot con la de Phoenix.

Lo que se comentó en su día: Repasaba la historia de los Sonics a lo largo de sus casi cuarenta años de trayectoria, mostrando especial interés por capítulos tan destacables como el fracaso del 94, la final del 96, y la segunda ronda del 2005 que recuerdo con especial cariño. Además me hacía eco de lo rancia que había sido la última época con el propietario de Starbucks al frente, terminando con la venta a un grupo de accionistas que por aquel entonces, por lo que veo, ya habían declarado su intención de trasladarse con el equipo a su rancho de Oklahoma.
El primero en comentar sería Pierce, que declaraba su admiración hacia Ray Allen y no tenía muchas esperanzas en que los Sonics siguieran en Seattle. Nacho apuntaba la baja de Radmanovic como posible causa del bajón en la temporada 2005-06, y Rafita cerraba el capítulo de comentarios apuntando hacia la falta de poderío interior, además de no ver tampoco muchas esperanzas en el futuro del equipo en la ciudad de la lluvia.

Sorprendentemente no estaban por aquel entonces gente como Juanejo, McMillan, Atparrot, X-Man... Ningún fan de los Sonics debía conocer o pasarse por el blog aquel día, espero que en esta ocasión sean muchos los que se pasen y simpaticen con la causa sónica como Juanejo lleva haciendo de forma muy especial durante los últimos dos años en su garage sónico. Para él y todo el que sienta suyos estos colores, el entreñable pasado de la franquícia, el SOS... para todos vosotros este artículo.

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/07/adios-la-ciudad-de-la-lluvia.html

Conclusión: Los Sonics son a día de hoy un equipo mediocre, pero su futuro deportivo es más que envidiable. Con Kevin Durant tienen uno de los líderes más estelares de la conferencia oeste de cara a un futuro, y con Jeff Green cuentan con el complemento perfecto que todo equipo aspirante necesita. Si a ello le sumas otra estrella (nadie mejor que Derrick Rose) y algún secundario de lujo, ojo que no la lien en años venideros.

La única sombra es la presencia de Bennett en el palco, la permisividad de Stern y algunos propietarios y la poca arena que queda en la parte superior del reloj. Las SOS siguen moviendo hilos, pero el poder está a favor del traslado y a cada día que pasa la esperanza de supervivencia de esta franquícia histórica es menor. Yo tengo fe y quiero pensar que la historia pesará, pero por otro lado me da miedo pensar lo poco que debe importarle a cierto comisionado capaz de imaginar una NBA en Europa que el año que viene haya un equipo llamado Oklahoma Cyclons...

PD: Save Our Sonics!

Friday, November 02, 2007

Amor a primera vista

Hay veces que la primera impresión es la buena. Gente, jugadores en este caso, con quién se conecta de buen principio, en quién depositas la confianza y, ciegamente, sabes que no te va a fallar.

En mi caso pocos desde que sigo la liga han dado esta imagen ya de inicio. Puedo contar con los dedos de la mano los merecedores de entrar en este club. Pensándolo bien, quizás solo podría nombrar a Iverson, Duncan, Lebron, Melo y al recién llegado: Kevin Durant.

Son algunos de los que conforman el panorama estelar de la liga y, en su caso, lo hacen con todo derecho desde el primer día. Parece algo precipitado meter al yogurín de Kevin en este selecto colectivo cuando aún le quedan muchas noches por confirmar lo mostrado, pero también es cierto que pocos dudan que, a final de campaña, Kevin estará en la lista que he citado anteriormente.

Y antes de seguir hablando del tema vamos a definir los otros grupos. Exceptuamos a Kidd y Garnett al quedar fuera de mi barómetro cronológico y definimos un segundo grupo, el colectivo de los que estallaron a medio plazo. Es el caso de gente como Kobe Bryant, Ray Allen, Vince Carter, Amaré Stoudemire, Yao Ming, Dwyane Wade o Dwight Howard, entre otros.

Finalmente, antes de seguir con el tema, hablaríamos de estrellas que no lo demostrarían hasta pasado un tiempo citando célebres jugones del nivel de Steve Nash, Jermaine O'neal, Tracy McGrady, Dirk Nowitzki, Gilbert Arenas o Chris Bosh, por poner algún ejemplo y consciente de haberme dejado europeítos de poca monta u otros jugones por el camino. Dicho lo anterior, seguimos:

La primera mitad de Kevin Durant es para echarse a temblar. Yo no me emocionaba tanto con un chico de 19 años desde la exhibición de Kobe Bryant en el All-Star de New York, y bastante ha llovido desde entonces.

KD35 reúne a partes iguales un físico privilegiado, una cabecita amueblada y un entorno modélico. Llega con los focos pendientes de él pero, a su vez, con la ventaja de haber compartido cartel con Greg Oden, e incluso haber quedado a su sombra hasta que el bueno de Gregory se lesionó.

De los que he citado en el club de los cinco privilegiados con quién más parecidos le veo es con Duncan. Iverson y Anthony que, ironías del destino, han acabado en el mismo equipo llegaron a la liga marcados por un entorno nada aconsejable y con hambre de demostrar al mundo su potencial. Algo que también le ocurriría a Lebron, pero con el triple de ego y presión que estos dos.

Como es sabido el resultado global entre los tres es de una victoria en las finales y muchas decepciones a principios de mayo u incluso antes. Algo que no recuerda Tim Duncan, que solo una vez (y por lesión suya, por cierto) ha caído antes de segunda ronda de Play-Offs.

Los Sonics son quienes llevan más años consecutivos llevando grandes jugadores al All-Star (Kemp, Baker, Payton, Lewis o Allen son algunos de los últimos) y, por lo visto en dos partidos, no parece que tengan intención de cortar la racha. Se fue injusto con Lebron, Anthony y Chris Paul, pero dará la casualidad que desde Tim Duncan ningún rookie ha sido All-Star como lo será Durant (chino aparte, si no os importa mi olvido).
Todo parece propenso para que Durant pueda marcar una era en la NBA o, como mínimo, en la conferencia oeste. Wilcox, Collison, Green y Ridnour es una buena base, a la que basta añadir hombres válidos para implicarse y dejar hacer el genio, según lo que requiera la situación.

Lo que parece claro es que ya hay un nuevo hombre que marcará el destino de la liga. Lebron, Deng, Wade, Howard y Bosh marcarán el compás en el este de los próximos años, mientras que a los Paul, Stoudemire y Anthony se les une competencia para el futuro más inmediato.

Ya me mojé antes de empezar la liga y me retracto en mi opinión: Durant será All-Star. Estoy seguro que lo acertaré y que a final de temporada nadie dudará que es el mejor rookie que ha llegado a la liga desde Tim Duncan, aunque para ello tendrá que superar los números de Lebron o la clasificación para Play-Off que Anthony brindó a los Nuggets.

Thursday, October 11, 2007

Preview 07-08: Northwest Division

Analizadas ya cuatro divisiones de la liga seguimos con la cuenta atrás con la Northwest, la división con menos anillos de la competición empatada con la que engloba los equipos de Florida y el sur-este de los Estados Unidos.

Una división que invitaba al optimismo en los próximos años y que, con la lesión de Greg Oden, tendrá que esperar un año para ver su futuro duelo de titanes. Por ahora se conformará con Nuggets y Jazz, dos aspirantes a todo a la sombra de los más grandes, y con Kevin Durant, que parece encaminado a regalar a su división el premio al mejor rookie, por segunda campaña consecutiva.

DENVER NUGGETS

Opinión: Cabe esperar una mejora de las 45 victorias de la pasada temporada. Con Iverson y Anthony juntos ya de inicio, Camby siguiendo a un gran nivel y contando con la recuperación de Kenyon Martin, parece que son muchos los argumentos que invitan al optimismo.

Sin embargo, no todo son alegrías en Colorado. Sigue preocupando la cabeza de JR Smith, al mismo tiempo que han dejado escapar su segunda gran incorporación del año pasado (Steve Blake). Con el playmaker de nuevo en Portland, preocupan la capacidad de dirección de su sustituto Chuky Atkins que, recordando su etapa en los Grizzlies, no puede compararse a la de Blake.

Así mismo, para mí al menos, George Karl ha perdido muchos enteros. El sistema de los Nuggets no parece estar muy definido, basándolo simplemente en AI3 entrando y doblando o dando balones a Melo. Es otro punto a tener en cuenta y en el que sin duda están un escalón por debajo de los Jazz, su más claro rival de división y dirigidos por Jerry Sloan.

Exigencias: Pocos jugadores son tan ambiciosos y tienen tanta hambre de triunfo como Allen Iverson. El genial escolta vuelve a sentirse partícipe de un proyecto ganador, y pondrá todo de su parte para que el barco llegue a buen puerto.

Junto a él está Melo, que desea ser el tercer "grande" de su generación en pisar las finales. El hambre de triunfo de sus dos estrellas y lo que acompañe el resto será la clave que determine la campaña de los Nuggets, un equipo que sigue generando dudas pero que podría plantar cara a cualquiera de su conferencia.

Quinteto: Iverson, Anthony y Camby salen en mis quinielas como los únicos fijos de la plantilla. Las variantes llegan en la posición de alapívot, en que según el estado de forma de Kenyon el 4 podría adelantar a Nené en la rotación. A su vez, si JR Smith empieza pisando fuerte podría salir de dos al lado de Iverson, que ocuparía la posición de escolta en caso que Chuky Atkins fuera finamente el elegido. Por cierto, si llega Cassell el veterano se queda con el puesto...

Mi apuesta: Es un equipo al que me gustaría ver arriba, pero no creo que ganen. A día de hoy creo que los tejanos y los Suns están por encima de ellos y, aunque tienen margen para la sorpresa, está claro que parten con menos galones que estos cuatro. Su prioridad debería ser quedar por encima de los Jazz e intentar sorprender en primera ronda al tercer tejano, que será quién ocupe el quinto puesto.

MINNESOTA TIMBERWOLVES

Opinión: Han sido uno de los equipos del verano, aunque a partir de noviembre ya nadie hablará de ellos. Tras doce años de compromiso han roto con el mejor jugador de su historia y han empezado una reconstrucción que se prevé larga, vista la calidad de la conferencia y el futuro que hay en su división en particular.

Llegan buenas piezas a las ciudades gemelas, pero ninguna sobradamente preparada para coger el timón más allá de lo meramente estadístico. Ricky Davis, si finalmente permanece en el equipo, asumirá el papel de líder que guie el paso de los Jefferson, Gomes, Brewer, McCants, Foye, Green, Telfair, Smith o Richard.
Hombres como Jaric, Howard (aún ser nuevo), Rattliff y Blount no hacen más que anclar este proyecto de "Baby Boom" en el pasado. Entendiendo esto, gente como Hudson o Hassell se han marchado aunque, visto lo que ha llegado por Trenton, mejor quedarnos con lo que hay que no llenar nuestro vestuario con más inútiles como Buckner.

Exigencias: Justo las que quería Kevin McHale: ninguna en absoluto. Los Timberwolves empiezan de cero, y todo lo que sea no bajar de las veinte victorias podrá considerarse de satisfactorio. El único objetivo es empezar a foguear a Foye y Jefferson como las futuras referencias del equipo, y ver si gente como Telfair, McCants o Green dan una sorpresa agradable.

Quinteto: Aquí hay cierto margen para la sorpresa, y soy de los que creo que no habrá fijado uno en particular. Jefferson, Foye y Davis deben estar, y hombres como Gomes, Telfair o Brewer podrían ser susceptibles de hacerse un hueco. A día de hoy no me atrevo a pronunciarme, aunque mi favorito sería un quinteto pequeño con Foye, Davis, Brewer, Gomes y Jefferson.

Mi apuesta: Se moverán entre las quince y veinticinco victorias, no creo que más. Wittman no parece un hombre capaz de dar la sorpresa, aunque por talento la plantilla no anda corta del todo. Se superarán mis expectativas si Jefferson hace 20-10, Foye se acerca al nivel que se le atribuye y Telfair, Green o McCants estallan de una vez.

PORTLAND TRAIL BLAZERS

Opinión: El de los de Oregon era uno de los proyectos más ilusionantes del campeonato antes del mes de agosto. Tras encadenar varias elecciones buenas en el Draft, Greg Oden se convertía en la guinda que todo futuro campeón parece necesitar, dando esperanzas de anillo treinta años después que Portland consiguiera el último en su historia.

Pero el sueño se rompió. Greg Oden era declarado baja para toda la temporada y las opciones de Play-Off de los de McMillan se disolvían de golpe. Volvían a la memoria nombres inolvidables como los de LaRue Martin y Sam Bowie, para una sufrida afición blazeriana que miraba el horizonte nórdico sin poder evitar cierta envidia...
Siempre que lo de Oden solo sea por este año, no es tan grave. Tendrán tiempo de probar la pareja Frye-Aldridge, de dar a Roy los galones de líder, de probar que tal se les da a Jack y Blake la sana competencia y de intentar convertir a Webster, Outlaw y McRoberts en importantes piezas de la rotación. ¿Y Sergio? Pues a desearle lo mejor y que se haya recuperado de un mal verano para demostrarle a Nate que también él tiene sitio en estos Blazers.

Exigencias: Con Oden el objetivo de alcanzar la postemporada parecía ser inmediato. Una vez lesionado el bueno de Gregory no solo pueden prescindir de esta meta, sino que incluso puede que se dejen llevar para sumar otra elección alta y partir con mucho más potencial la próxima temporada 2008-09.

No es que con Oden se hubieran metido seguro ni que sin él no puedan. Solo que su no presencia disminuye muchísimo el nivel de expectativas y convierte al fan blazer en conformista y soñador de cara a la siguiente campaña. Por tanto, las treinta victorias e intentar superar a Seattle puede que sean los únicos objetivos que los de McMillan se estén imponiendo a día de hoy.

Quinteto: De entre Blake y Jack no sé quién parte con ventaja, pero yo jugaría con Blake. Jack puede salir por Roy y jugar de dos junto a Steve, una opción a tener en cuenta si Webster vuelve a decepcionar y que, además, daría más oportunidades a Sergio. El resto del quinteto lo formarán Aldridge y Frye en los postes, con la duda de si Outlaw o el mismo Webster reciben confianza para ser el alero titular (posición que quizás acabe ocupando James Jones).

Mi apuesta: Rondarán las treinta victorias, gracias a un Roy que sin subir las estadísticas ejercerá de líder claro y a la sana competencia que pueda haber entre Frye y Aldridge para ser el segundo de a bordo.

SEATTLE SUPERSONICS

Opinión: Envueltos el clima de tensión que provoca el posible traslado a Oklahoma City, Kevin Durant aparece como la única nube blanca en el lluvioso cielo de Seattle. Pocas veces un novato había despertado tanta ilusión, y su deber a partir del uno de noviembre será devolvérsela a los aficionados a base de espectáculo y buenos números camino del Rookie del Año.

Los sónicos son un equipo de contrastes: la juventud y la veteranía, Carlesimo y Westhead, Seattle y Oklahoma... Tienen mimbres para ganar partidos pero, a su vez, no parecen destinados a llegar muy lejos. Hay posiciones demasiado cubiertas y, al mismo tiempo, otras que parecen tener muchos menos jugadores aprovechables.

Son desde mayo del 2005 uno de los equipos más grises y desconcertantes de la liga, y el aroma del prado y ruido de las vacas de Oklahoma no le dolverá sus colores. El verde y el oro volverán de la mano de Kevin Durant, él único capaz de salvar esta franquícia del abismo y alejarla del destino a la que parece empujarla Clay Bennett.

Exigencias: Sumar todo lo que puedan y dar alguna que otra sorpresa. No parecen preparados para llegar aún a Play-Off, pero yo creo que su clasificación a final de campaña será mejor de la que se piensa.

Por mi parte espero que den bola a los jóvenes y que los veteranos sirvan para dar minutos de calidad y experiencia, a la vez que aconsejar y participar activamente en la evolución de los yogurines. Pienso que este debe ser el camino para crecer más rápido como equipo y empezar a aspirar a objetivos serios a corto plazo.

Quinteto: Opciones como las de jugar con Durant como dos o sin pívot puro, algo que pasará si Swift no está a buen nivel, hacen que el de los Sonics sea otro de los quintetos difíciles de definir. Ridnour, West, Szczerbiak, Wilkins, Durant, Green, Collison, Wilcox, Swift... dejaré que los expertos sónicos que se pasan por aquí dicten sentencia, aunque yo me decantaría por un Ridnour-West-Durant-Collison-Wilcox.

Mi apuesta: Aunque se renuncie a unas cuantas victorias de inmediato, pienso que Carlesimo debe contar muchísimo con los jóvenes para dentro de un par de años recoger lo sembrado. Si todos caminan en la misma dirección los Sonics están capacitados para lograr sobradamente las treinta victorias, pero aún no parecen capacitados para hacer el asalto al Play-Off.

UTAH JAZZ

Opinión: Prácticamente sin mover un dedo los Jazz son otro de los nombres importantes del verano. Gracias al culebrón Kirilenko, que Sloan parece haber sofocado, han sido el equipo de moda en Europa durante el mes de septiembre, y a día de hoy pocos recuerdan que han perdido a Derek Fisher o que el año pasado fueron finalistas de su conferencia.

Finalistas pero, no cabe olvidarlo, con cierta suerte. Eliminaron a los Rockets gracias al factor Delta Center y a que los viejos fantasmas se le reaparecieron a Tracy McGrady en primera ronda. Ya en semifinales se encontraron con que otros habían hecho sus deberes, y se sirvieron de la sorpresa de los Warriors para convertirse en invitados de honor de los Spurs en una final totalmente inesperada.
Todo esto ocurrió gracias a un gran inicio y a los altibajos de los Nuggets. Si Boozer y Deron empiezan tan solos como en la final, según se quejó Williams, el equipo de Denver tiene muchas opciones de pasarles por encima y de dejar solo en un dulce recuerdo todo lo conseguido el año pasado...

Exigencias: Seguramente ha sonado muy crítico, pero es lo que pienso realmente. La pérdida de Fisher y las declaraciones de Kirilenko dejarán huella en un equipo que empezará la temporada dividido y con mal sabor de boca. Para mí solo Sloan, Deron y Boozer responderán a las exigencias, ya que a Okur le veo dejándose llevar a lo Kirilenko tras haber sido All-Star el año pasado.

Si todos rinden me tragaré mis palabras, pero creo que darán un par de pasos hacia atrás cuando la exigencia es más alta. En Salt Lake City han rememorado viejos recuerdos del Pick&Roll y las finales, y si quedan por debajo de los Nuggets y caen en primera ronda todas estas esperanzas se volverán en su contra.

Quinteto: No creo que alguien como Giricek pueda ser titular, así que me decantaré por Brewer en el puesto de escolta. El resto parece estar clarísimo siempre que Kirilenko no se marche a la patria, con lo que apuesto a que el quinteto de Sloan estará formado por Williams-Brewer-Kirilenko-Boozer-Okur.

Mi apuesta: Creo que pueden rozar las cincuenta victorias, pero no les dará para alcanzar ni a Nuggets ni a ninguno de los cuatro grandes de la conferencia. Deben ir con cuidado con los Lakers (en concreto con Bryant), pero no creo que bajen mucho más allá del sexto puesto que pronostico para ellos.

Y hasta aquí el antepenúltimo análisis (ya que tras la de la división pacífico llegará uno de los premios de la temporada). Aquí os dejo con una clasificación del oeste en la que hay cada vez menos dudas:

WESTERN CONFERENCE

1- Houston Rockets
2- Dallas Mavericks
3-
4- Denver Nuggets
5- San Antonio Spurs
6- Utah Jazz
7-
8- New Orleans Hornets
9-
10- Seattle SuperSonics
11- Memphis Grizzlies
12- Portland Trail Blazers
13-
14- Minnesota Timberwolves
15-


Como ya he dicho, el próximo artículo irá dedicado a la división que reúne los cuatro equipos californianos y el invitado de honor de Arizona. Con ella cerraremos el análisis de las seis divisiones de la liga, y lo resumiremos en un análisis final en el que además apostaré por los que apuesto que serán galardonados a final de año.

Seguido votando en la encuesta y comentad este análisis. Gracias otra vez a todos los que os pasais i habeis ido comentando los anteriores análisis y, al mismo tiempo, invitar a dejar su huella a quienes se pasean por aquí y prefieren restar en el anonimato.

I love this game!

Tuesday, June 26, 2007

El dilema de Portland

Más de uno en Portland estará sudando la gota gorda. Más que una bendición, este Draft se ha convertido para ellos en una revalida, una segunda oportunidad para hacer las cosas bien.

De acuerdo que, elijan lo que elijan, siempre se les verá como se ve a día de hoy a los Rockets del 84. Si eligen a Oden nadie se atreverá a decir que la fastidiaron, aunque se convierta en un Pat Ewing de la vida. Pero Oden tiene un techo, se ve luz al final de su túnel; no parece ser el caso de Durant.

Cuando juntas en un cóctel a Tracy McGrady, Dirk Nowitzki y Kevin Garnett te sale, en el peor de los casos, un semidios. El resultado de tal experimento geneológico sería el perdedor perfecto, el mejor jugador no ganador de anillos de la historia. Claro que, con tanto talento, difícil sería que heredara también el currículum de campeonatos de los anteriormente citados.

Así pues, menudo dilema el que se presenta en Oregon. Hagan lo que hagan, no sabran hasta dentro de veinte años si la decisión tomada fue la correcta. Y por si no fuera ya complicado, el jugador que descarten reforzará el plantel del máximo rival. Todo un marrón este número 1 y toda una bendición el número 2 de los Sonics.

Por si no hubiera ya bastante, Durant realizó hace pocos días un soberbio workout para unos Blazers que, según parece, no tendran muy en cuenta el hecho que no sepa levantar bancos. Oden apareciendo en Seattle, por otro lado, no hacía más que aumentar las dudas en el enigma baloncestístico más esperado del mes de junio.

En mi opinión lo más lógico sería que los Blazers eligieran a Oden. Esto les deja con una buena pareja interior con Aldridge y llevará a la salida de Randolph por un alero y, quizás, un base de calidad. Oden, Aldridge, Roy, Sergio, Outlaw, Webster...mucha carne en el asador para los próximos años.

Por otro lado, la elección de Durant no da pie a apaños. Te queda el tema quinteto resuelto y sin conflictos. Aunque descartar los conflictos con Randolph de por medio suena a chiste, así que lo más probable es que elijan a Oden y se decanten por echar por la puerta pequeña el último vestigio de los Jail Blazers.

Hablando ya de los Sonics, un pívot les pega que ni pintado en su quinteto. Oden, Wilcox, Lewis, Allen y Ridnour se perfila como un quinteto aspirante a todo pero muy improbable, dada la preferencia de Rashard por huir de la ciudad de la lluvia. Así que, como en el caso Blazer, la llegada de Durant tampoco les viene nada mal para cubrir la más que segura baja de Lewis.

Y ahora la pregunta del millón: ¿se atreverán Blazers y Sonics a realizar el trade que se viene hablando desde hace tanto? Lewis y Ridnour por Randolph y Jack para quedarse, en el caso más probable, con Oden-Aldridge-Lewis-Roy-Ridnour por un lado y Wilcox-Randolph-Durant-Allen-Jack por otro. Sería una opción viable, aunque quizás los Blazers busquen una ronda en el traspaso de Randolph que les permita juntar los inseparables Michael Conley Jr y Gregory Oden.

Lo que está claro es que ambos equipos saldran como aspirantes a todo en los próximos años de este Draft, suponiendo que Jianlian no sea el Sam Bowie de turno que sirva en bandeja de plata a los Hawks uno de los próximos dominadores de la liga...Sé de más de un sónico que se decantaría por el harakiri de ocurrir esto.

Wednesday, March 28, 2007

Sonics-Wolves: Un duelo desigual

Condicionar al votante

En este ejemplo se da un caso de competencia desleal por parte de los Sonics en un claro ejemplo de como condicionar el voto.

Ya bastante humillante era caer en más de una ocasión ante Seattle (no por calidad del equipo, pero es que en teoría luchábamos aún por el Play-Off) para encima ahora ver como también nos darán un baño en el Dance Team Bracket.

Os dejo con las dos fotos, que no dejan lugar a opinar sobre ambos conjuntos de animación, la verdad...indignado, este año no voto!

Pose muy sexy, una rubia de vértigo y un cámara que se pone cómodo, la ocasión no es para menos. Aún así, las cheerleaders parecen simples vendedoras del foot-locker con poca ropa y solo se aprecia el rostro de una, de perfil y su larga melena rubia tocando un parquet que pocas victorias ha visto ultimamente, y menos gloria le espera el año que viene. Así pues, una muy buena foto pero malísima para poder valorar al equipo en su justa medida y sacar alguna conclusión al respecto. Por lo tanto, desde Taylorwolves impugnamos la eliminatoria y pedimos que se vuelva a jugar con los dos equipos con una foto similar y, preferiblemente, del estilo en que vemos a las chicas sónicas.

Quizás no sean las más bonitas de la liga pero, en mi opinión, una foto de estas características es la que más puede hacer justicia a una chica y decantar el voto hacia las chicas de verde. En mi opinión, ni ellas ni las wolverinas están para ganar el Team Bracket (Miami puede que se haga con un back-to-back), pero pasar de primera ronda ya no es hacer un mal papel y la foto sónica hace mucha más justícia para llevarse la eliminatoria. Lástima que no puedan consultarse los resultados de tan desilusionadora eliminatoria (por algo que podíamos ganar este año)...Se sabrán esta noche, y si ganan las de los Wolves, además de tener una sorpresa, me cuestionaré a lo mejor la inutilidad de este post número 196. Se acerca el 200, ¿ideas?

PD: Puede que alguien no lo vea mal, pero en taylorwolves preferimos un frontal a un pie de pista y creemos que no hay igualdad de condiciones en la eliminatoria...Y por cierto, el tono es más o menos de broma y sirve para canalizar mi indignación hacia las derrotas ante los Sonics. No lo digo por los visitantes habituales, pero siempre puede haber algún despistado por allí y más vale no tener que hacer aclaraciones posteriores...

PD2: Inaugurada la etiqueta de cheerleaders. ¿Será a partir de ahora estrella en el blog? Al menos, seguro que no será la última vez que tratamos el tema (se te echa de menos Julius)...

Friday, July 21, 2006

¿Adios a la ciudad de la lluvia?

Dice la leyenda, que en una fábrica de la Boeing ubicada en Seattle se construía un avión al que se quería llamar el SuperSonico. El proyecto nunca se hizo realidad, pero dio nombre a la primera franquicia en el deporte profesional que veía la ciudad de la lluvia.

Mucho ha llovido desde entonces, y más en la ciudad de Starbucks, hasta ver a los Sonics de hoy en día. Un equipo que en dos años ha demostrado ser capaz de lo mejor y de lo peor, una franquicia que en los últimos año se ha mostrado irregular y cuyo balance roza el 50% de victorias.

Con un anillo conseguido en 1979, con Gus Williams, Dennis Johnson y Jack Sikma liderando al equipo, nunca ha vuelto a contar con los ingredientes necesarios para repetir tal hazaña. Dejaron escapar su oportunidad en la campaña 93-94 con un balance de 63-19 al caer ante los Nuggets, contra todo pronóstico. Dos años más tarde, y con una victoria más en temporada regular, llegaban a su última final de la NBA. Perkins-Kemp-Schrempf-Hawkins-Payton; uno de los pocos quintetos que recuerdo de mi infancia como seguidor de la NBA. A decir verdad, el único junto al de los Bulls y los Lakers. Me gustaban aquellos Sonics, aunque yo los descubrí un año más tarde, en mi debut como seguidor NBA (96-97).

Con 64-18 una campaña solo puede terminar en título...siempre y cuando no te encuentres con los Bulls del 72-10. Así pues, Perkins, Schrempf y Hawkins se retiraron como sónicos sin anillo, Kemp empezó a flirtear con el sobrepeso y el alcohol y Payton se convirtió en un mercenario que hasta hace un mes no tenía anillo. Vin Baker llegó a un equipo que ya empezaba a decaer, y que no consiguió Play-Off en la temporada del lock-out.

Por otra parte, los Sonics son de los pocos equipos que han mantenido una fidelidad al largo de los años a sus colores (verde y amarillo), excepto a finales de los noventa, cuando un rojo vino se coló en la gamma del equipo de Seattle.

La 2004-05 fue esperanzadora. Ray Allen era aspirante al MVP y Rashard Lewis cumplía uno de mis sueños, verle en el All-Star. Se comieron a unos Kings que terminaban un ciclo en primera ronda, y con honor cayeron en segunda ante los campeones, San Antonio Spurs. Pero por lo que se dice, el viejo propietario no quería destinar mucho dinero en el equipo, se dejó escapar a McMillan y en abril, como pasa en estos casos, estaban de vacaciones.
Ahora se habla de un traslado a Oklahoma City. El nuevo propietario puede contemplarlo, a no ser que las autoridades de Seattle hagan algo al respecto. De no ser así, el 40 aniversario de los Sonics puede que se celebre en la actual ciudad de adopción de los Hornets. Y Oklahoma City Sonics no me suena muy bien...