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Monday, September 22, 2008

Preview 08-09: Atlantic

Tras más de dos meses prácticamente abandonado Los lobos de Taylor vuelve a la carga. En primer lugar quisiera disculparme por tan prolongada ausencia, pero entre salidas varias, campus, cursos y fiesta la verdad es que he estado menos tiempo en casa de lo habitual, y eso unido a la falta de interés que genera la liga en verano (a excepción de fichajes y novedades uniformiles y, por supuesto, de los juegos) ha llevado a este progresivo abandono...

Vuelvo ahora con mi previa de la temporada, un año más. Seguiré mi orden habitual, con lo cuál empezaré por el este, más en concreto por la división atlántica, y luego seguiré con la central, la sureste, la suroeste, la noroeste y, finalmente, la del pacífico. Por cierto, perdonadme si mi castellano escrito está algo oxidado, pues uno acostumbra a hablar y escribir en catalán, salvo en foros y en el blog, con lo cuál últimamente lo he hecho más bien poco.

Por cierto, el año pasado acerté algo de mi apuesta, más en concreto el campeón (Boston), el mejor defensor (Garnett) y el mejor rookie (Durant), premio que estaba cantado antes de inicio. Decir, por otro lado, que también la cagué de lo lindo con el finalista (Houston), que aunque este año si que parece que va en serio no sé si fiarme de ellos, aunque esto se hablará otro día... ¡Sin más dilación,que empiece la previa!

BOSTON CELTICS

Opinión: Campeones de la NBA por decimoséptima vez, los Celtics parten este año con la presión de defender el título pero, a su vez, sin las urgencias históricas de no haberlo conseguido. Sports Illustrated, cheerleaders en el Garden o fantasmas personales volvieron a hacer acto de presencia en la serie ante los Hawks, pero el Big Three se sobrepuso a todas las maldiciones y se alzó con el título tras superar a Cavs, Pistons y Lakers.

Como ya he dicho, les toca ganar por el hecho de defender el campeonato, pero a su vez hay que ser conscientes de una evidencia, y es que parten con mucha menos presión que el año pasado. Yo mismo defendí hasta el final la teoría de que si tras su gran temporada regular no ganaban el anillo la presión este año sería asfixiante, y lo mismo la siguiente si tampoco ganaban. Nunca sabremos si era un ahora o nunca, pero el riesgo era tal que me alegro, y mucho, que se hicieran con el anillo.
Tocará este año calibrar el potencial dinástico del trío estelar que forman Garnett, Pierce y Allen. Muchos han sido los que han ganado un anillo, no tantos los que lo han repetido incluídos, hasta en cuatro ocasiones, los Spurs de Duncan. El back-to-back, algo que Boston no logra desde que en el año 1969 los discípulos de Russell pincharan los globos que el Forum tenía preparados para el anillo Laker, es el gran reto de un trío aún lejos de su ocaso.

Plantilla: Está por ver la importancia del rol que desarrollaron James Posey y PJ Brown, este último en la recámara para otro regreso, vista la importancia que su tardía incorporación tuvo en el equipo. Solo se ha hecho una incorporación de relumbrón, y más por fuerza mediática que por su posible rendimiento en cancha. No es otro que Darius Miles, que tras ser declarado médicamente retirado lo vuelve a intentar en Boston, el equipo en mejor situación para hacer experimentos.

¿O no es así? ¿Realmente Boston va tan sobrado como para permitirse el lujo de hacerse con Darius Miles como refuerzo de lujo, con el permiso de O'bryant, Giddens y Walker? Los rookies son una incógnita, Miles y O'bryant también. Nos queda pues una amplia rotación de nueve hombres del año pasado, contando con el mismo quinteto y con Powe, Davis, Allen (Tony) y House como hombres de banquillo.

No dudo que el año pasado se las apañaron con esto más Posey, pero a su llegada Cassell y, sobretodo, Brown, ayudaron mucho. Miles huele a la versión 2009 del experimento que el año pasado falló con Steve Francis y Penny Hardaway, O'bryant hasta ahora no ha hecho nada, aunque me da que a poco que demuestre será el cinco suplente del equipo y descargará a Garnett de esta responsabilidad. ¿Y Giddens, Erden y Walker? Si alguien les conoce que opine...

Conclusión: Garnett y Pierce lucharán por el MVP, y Kevin lo tiene todo para repetir premio a mejor defensor. Como ya he evidenciado el banquillo es peor que el año pasado, aunque no me extrañaría otro regreso por parte de PJ Brown. De todas formas, con todos los peros posibles, no son los Bulls del 99. Estos Celtics son el gran rival a batir, hasta que se demuestre lo contrario el gran aspirante al trofeo Larry O'brien.

NEW JERSEY NETS

Opinión:
Es hora de decir adiós a aquellos Nets dos veces finalistas a principios de siglo y saludar a los Nets que priorizan el tener masa salarial de cara al 2010, con la esperanza que Jay-Z se saque un colega de la manga y que ningún ruso o griego se entrometa. Después de casi siete temporadas Jason Kidd y su legado se despiden de una franquícia tradicionalmente pobre, y que gracias al de Oakland ha vivido media década instalado en la élite.

Pero aquí no se trata de citar los motivos por los qué Kidd merece ver su 5 retirado en New Jersey, o en Brooklyn, si no de hablar de la actual plantilla. Y es que son muchas, y significativas, las bajas vividas en tan solo un año, pues Kidd, Jefferson y Krstic ya no están. De la columna vertebral solo queda Vince Carter, que tiene ante sí una eterna oportunidad para redimirse como líder en solitario de una franquícia.

Nadie confía en que los Nets puedan pasar de ser el farolillo rojo del este, pues hace años que su mejor momento pasó y el momento de tocar fondo parece que, por fin, ha llegado. El reto está ahora en desarrollar a los jóvenes jugadores que dentro de dos años deben convertirse en los acompañantes de lujo que Jay-Z quiere para tener contento a Lebron James, aunque aprovecho el espacio para manifesta mi duda sobre que "El Elegido" cambie de aires, o si lo hace se decante por Brooklyn en vez del Madison...

Plantilla: Después de forzar su traspaso desde Toronto Vince Carter había vivido eternamente a la sombra de Kidd y Jefferson, o en el mejor de los casos se había mostrado a su mismo nivel. La marcha de sus compañeros le deja ahora como líder en solitario de los Nets, y cerca de cumplir los 32 y visto su nivel de últimamente parece claro que el que se avecina será un junio de lotería.

De todas formas, hay hueco para una esperanza a medio plazo. Brook López, Josh Boone, Sean Williams y cuatros abiertos como Ryan Anderson o Yi Jianlian son buenos mimbres para el juego interior, a añadir el recién fichado Eduardo Nájera o la eterna esperanza de Stromile Swift. El futuro del juego exterior es un tema pendiente, pero con Devin Harris y el que va a ser un robo del Draft, Chris Douglas-Roberts, ya hay algo cerrado.

Lawrence Frank, candidato a primer técnico en ser despedido, tiene a su disposición varias piezas para cerrar un quinteto en el que muy posiblemente Jianlian juegue de tres y Carter de dos. Boone huele a titular también, con lo cuál queda la duda de si será el gemelo bueno (y no hablo de ningún Collins sino de Brook López) o Sean Williams el elegido como pívot titular en el quinteto. Como base, y tras la marcha de Marcus Williams cualquier duda sería insultante, jugará Devin Harris.

Conclusión: No es descabellado pensar en los Nets como el peor equipo del este, algo no tan raro a nivel histórico pero que sonará raro para los que hace pocos años que siguen la liga. El que vea el vaso medio lleno seguirá con la cuenta atrás hacia Brooklyn y un buen agente libre en 2010, y verá además de forma muy positiva el desarrollo de alguno de estos jóvenes esperanzadores que pueblan la plantilla de New Jersey.

NEW YORK KNICKS

Opinión:
Más que una apuesta de presente, el fichaje de Mike D'Antoni sirve como reclamo para estrellas que en 2010 saldrán de su contrato. El italo-americano y Donnie Walsh marcarán a partir de ahora la línea en New York, capital del mundo huérfana de una dirección clara, transparente y sin escándalos en los últimos años; baloncestísticamente hablando, claro.

Hay varios temas a solucionar, pero si algo parece tener claro la opinión pública en los últimos tiempos es que, a pesar de llevar años de reconstrucción, hay aún dos más de margen. Cavaliers, Heat y Lakers intentarán garantizar a sus estrellas una plantilla competitiva y opciones de título durante los dos próximos cursos, pero solo hay dos anillos para repartir próximamente y entre James, Wade o Bryant habrá uno, como mínimo, que no llegará contento al verano del 2010.
El mítico despilfarro de dólares de Dolan es ya de por sí un lazo importante para los agentes libres, aunque visto el despropósito de últimamente poco podían hacer los dólares. Basta con mantener lo poco salvable que hay en la plantilla, coger el sendero correcto y esperar a que los agentes libres, ya sean estrellas o jugadores de complemento, caigan por sí solos.

Plantilla: Siguen las mismas gallinas en el corral, metáfora algo prescindible llamándose Danilo Gallinari una de las incorporaciones. Aparte del rookie italiano llegan también Chris Duhon y Patrick Ewing Jr, que llevará el mismo dorsal que su padre lució en Orlando. Como bajas destacables solo la de Renaldo Balkman, a expensas de si ocurre finalmente algo con Randolph, aunque de producirse el rumoreado traspaso con Memphis a cambio de Milicic dudo que cambiaran a más las opciones de estos Knicks (más bien al contrario).

Está por ver si D'Antoni logra recuperar a Marbury para la causa, pues un remedio llamado Chris Duhon no está claro que sea mejor que la enfermedad. Al menos, para descanso del ya curado de espantos aficionado del Garden, Fred Jones no volverá a ser el playmaker titular. Jamal Crawford y Quentin Richardson, por su parte, seguirán como aleros en un esquema cercano al small-ball ya definido el año pasado y que seguro que será del gusto del ex-técnico de Phoenix. Hay otra opción, y es darle la titularidad a Gallinari y salir con Richardson de suplente, pero de inicio me extrañaría mucho...

En lo que al juego interior se refiere, Randolph y Curry deberían seguir siendo la pareja interior del equipo, aunque solo por contrato. No me cabe duda que Gallinari acabará teniendo minutos de cuatro, y que David Lee encajará a la perfección en las ideas de D'Antoni. De todas formas, no deja de ser curioso y a la vez sarcástico que las parejas interiores de D'Antoni y Iavaroni sean, a día de hoy, Randolph-Curry y Milicic-Marc.

Conclusión: Me jugaría un pie a que algo le debieron prometer a Mike D'Antoni para dentro de dos años, pues para un técnico de su nivel fichar por los actuales Knicks es lo más cercano a un suicidio laboral que puede verse en la liga. De momento le esperan dos años sin ningún ojo puesto en su nuca, pues todos apuntan a Donnie Walsh. Será aquí donde el legendario General Manager se ganará las puertas del olimpo, pues salvar a los Knickerbockers de la total aniquilación en solo 735 días no será tarea fácil. Por cierto, no creo que haga falta decir que lucharán por no ser últimos en el este.

PHILADELPHIA 76ERS

Opinión:
Vuelve la ilusión en la ciudad del amor fraternal, con lo cuál ya solo cabe esperar que vuelvan el azul y el rojo. Se confirma el deseo/rumor que el gran amigo sixers29 venía comentando toda la pasada campaña, con Elton Brand cerrando su fichaje para los Sixers y completando un Big Three de menor escala junto a Andre Iguodala y Andre Miller.

Los Sixers vuelven a la élite antes de lo previsto tras el traspaso de Allen Iverson, y no es nada descabellado afirmar que, a día de hoy, Iverson movería cielo y tierra por volver a Philadelphia. El viejo orden vuelve a estar presente en el este, es el retorno de todo un clásico que sueña con rememorar duelos históricos frente a los Celtics en la postemporada, objetivo que se queda corto tras muchos años de significar una campaña de sobresaliente.
Con esta plantilla hacer saltar la banca y alzarse con el título del este no sería para nada descartable aunque sin duda sería superar, y de largo, las expectativas, algo que este equipo viene haciendo en los dos últimos años, por otro lado. Lo que pasará aún no está escrito, pero con Brand seguir sudando más allá del mes de mayo no sería descabellado.

Plantilla: Brand, Rush (Kareem) y Speights son las principales novedades de cara a la siguiente campaña en el cuadro de Pennsylvania, que no sufre bajas significativas. Parece que ha llegado el momento que algunos esperaban desde hace tiempo, que Willie Green por fin deje de aparecer en un quinteto que a priori debería dar cabida a Miller, Iguodala, Young, Brand y Dalembert, siempre y cuando Cheeks no se guarde a Thaddeus para la segunda unidad.

Louis Williams, Kareem Rush y Reggie Evans se presumen como suplentes interesantes, más lo que aporten parches de veteranía como Theo Rattliff o Donyell Marshall. También el rookie Speights tendrá sus oportunidades, y más conociendo la gravedad de la lesión de un Jason Smith que agranda el legendario infortunio que parece perseguir a los prometedores pívots blancos en los últimos años.

Hay piezas sin duda para aspirar a una de las dos plazas de segunda ronda que Celtics y Cavaliers dejarán libres, y por las que Sixers, Raptors, Magic, Heat y, un año más, Pistons, sudarán sangre. El recuerdo de un Brand liderando a los Clippers a un partido de las final del oeste de 2006 ante los Suns sin duda debe ser motivo de ilusión. Bajo el lema Run With Us, y sin ninguna señal del logo y los uniformes modernos en su web, los 76ers de platino empiezan la temporada 2008-09 con optimismo y ganas de comerse el mundo.

Conclusión: Parten con más galones que el año pasado, aunque también con más exigencias. Si finalmente caen en primera ronda pueden dejar la sensación de deja vú, más de lo mismo, decepción por no haber mejorado el resultado deportivo a pesar de haber mejorado la plantilla. Esto no debería ser así, pues lo del año pasado fue una sorpresa. Concluyendo, lo natural hubiera sido quedar fuera de Play-Offs el año pasado y caer en primera este, y todo el mundo tan contento. Pueden llegar a la segunda ronda, pero está por ver como evoluciona el equipo y si logra pisar los talones a Pistons, Magic, Heat o Raptors.

TORONTO RAPTORS

Opinión:
El debate se ha cerrado. Uno de los cuatro peores cánceres de la liga (junto a Jarret Jack, Derek Fisher y Rudy Gay) ha abandonado Toronto por la puerta de atrás. El nuevo Steve Nash, José Manuel Calderón, se perfila como el base titular de un equipo que, por desgracia, sigue entrenado por uno de los cuatro peores entrenadores de la liga, quizás el peor en un club compartido con Nate McMillan, Mike Iavaroni y Phil Jackson.

Perdonenme, son muchas horas delante de un periódico Marca. Ya hablando en serio, la marcha de TJ Ford deja a Calderón como el indiscutible base titular de la franquícia canadiense, además de abanderarlo como uno de sus líderes, sensación que la foto oficial junto a Jermaine O'neal y Chris Bosh no hace sino dar la razón a quienes lo creen.

Ya que está de moda hablar de Big Three's, Colangelo y Mitchell quieren el suyo propio, y en él el extremeño no es el lado débil del triángulo, sino el segundo lado más importante. Aunque más quisieramos que un Calderón siendo el tercero en importancia de Toronto, pues querría decir que un aún joven Jermaine O'neal ha vuelto por sus fueros y se confirma como el arma que permitirá a los Raptors superar por fin la primera ronda.

Plantilla: Con Jermaine O'neal se cierra por fin el debate sobre el cinco que debe acompañar a Bosh y se admite de forma no oficial el error en la elección de Bargnani como número uno del Draft en su día. Moon, Parker y Calderón se perfilan como los tres siguientes integrantes del quinteto, que a día de hoy parece muy claro.

Después de eternos debates y la inacabable búsqueda del cinco el quinteto Raptor parece claro, si bien es sabido por todos que siempre que se gana por un lado se pierde por el otro. Este es el caso del banquillo, con un agujero considerable en la posición de alero tras la irrupción del Kimkhi (que se llevó a Garba y Delfino) y la duda de ver cuál de los fichajes desde europa se hace con el rol que Calderón tenía hasta el año pasado, aunque ni Solomon ni Ukic puedan acercarse a la importancia que tenía el extremeño para el equipo.

Se espera un paso al frente de Joey Graham en su cuarta campaña como profesional, más regularidad por parte de Kapono y Bargnani y la misma intensidad que Humphries pone cada vez que salta a cancha. Estos nueve más Solomon o Ukic conformarán la rotación habitual de Sam Mitchell, con las dudas de que Graham demuestre por fin que merece un sitio en ella y que Hassan Adams o Nathan Jawai me sorprendan y me demuestren que me equivoco al no contar con ellos.

Conclusión: Jermaine O'neal se decanta por un dorsal intermedio entre su cinco de Portland y el siete de Indiana. Está claro que el actual O'neal está un paso por debajo del que en 2004 quedó tercero en la carrera del MVP, pero yo y el estado de Ontario esperamos que esté más cerca del 6,5 que del 6, pues a medio camino entre el joven O'neal que no jugaba y el que era All-Star un año tras otro no creo que sea en lo que pensaron cuando le ficharon.

PREMIOS INDIVIDUALES

Nueva sección en mis análisis, así como otros años iba desvelando la clasificación de la conferencia poco a poco conforme avanzaba una división tras otra este año presentaré primero los candidatos a premios, apartado que será desglosado en la valoración final de la serie cuando acabe con la división del pacífico. La clasificación del este, por su parte, será desvelado cuando acabe con la sureste, el tercer capítulo de la serie de avance del año. Por cierto, hablaré solo de candidatos a priori claros en la mayoría de premios, por tanto que no os sorprenda si alguna vez hay uno o ninguno en alguna de las categorías.

Candidatos al All-Star: Kevin Garnett, Paul Pierce, Ray Allen, Vince Carter, Elton Brand, Andre Iguodala, Chris Bosh y José Manuel Calderón tienen muchas opciones. A priori hay estos ocho que aspiran a ello, como máximo veo a Jermaine O'neal colándose si es que vuelve a ser el de antes pero la verdad es que me sorprendería. El posible tapado, en este apartado, podría ser un extra-mejorado Devin Harris.

Candidatos al MVP: Kevin Garnett y Paul Pierce son los más claros, muy bien lo tendrían que hacer Toronto o Philadelphia para colar a Bosh y Brand en la pomada y catapultarles hacia el Maurice Podoloff Trophy. Sus aspiraciones deben ser otras, además de intentar pasar de primera ronda en el plano individual deben luchar por un hueco en uno de los tres equipos ideales.

Candidatos al ROY: No veo a ninguno, solo si la sangre italiana hierve en las venas de D'Antoni Gallinari tendrá opciones de colarse en la lucha. Si Brook López es titular no tendrá mucha importancia para hacer números como para aspirar al premio, y Speights o Douglas-Roberts son otros en esta división que jugarán pero sin duda a años luz de lo que se necesita para ser premiados. Por cierto, como ya he dicho pienso que Douglas-Roberts será uno de los grandes robos del Draft.

Candidatos al mejor defensor: Kevin Garnett es candidato claro a repetir, y solo una temporada espectacular en rebotes y tapones convertiría a Samuel Dalembert en candidato. Por físico Jamario Moon podría estar cerca de colarse en uno de los equipos ideales, más que nada porqué en su caso lo acompaña con números en tapones dignos de un interior. De todas formas, solo Garnett es candidato clarísimo al premio, que en su caso lo ganaría por segunda vez consecutiva.

Candidatos a mejor sexto hombre: No los hay, pues no veo a ninguno de Boston, Philadelphia o Toronto, equipos que por clasificación podrían tener jugadores involucrados en la disputa, aspirando a ello. Quizás si Thaddeus Young es suplente pueda estar cerca de lograrlo, lo mismo que si Bargnani confirma las expectativas depositadas en su figura por aquellos pocos que creían, y quizás sigan creyendo, en él. Añado, tras leer los comentarios, a Lou Williams, aunque aquí queda escrito que si finalmente lo gana no seré yo quién lo predijo sino Bias y sixers29.

Candidatos a mayor progresión: Es siempre una incógnita antes de tiempo, pero siempre hay varios que pueden aventurarse como candidatos. Hay unos cuantos en los Nets, con Josh Boone y Sean Williams aspirando a la titularidad y un rol de importancia, y también con un Devin Harris que como segunda espada debe demostrar lo que vale. Hay uno también en los Knicks, pues Chris Duhon puede ganarlo siendo titular en lugar de Marbury, lo mismo David Lee si juega en el lugar de Randolph. De todas formas, son equipos que quedarán muy mal con lo cuál no les tomarán en serio, así que el gran candidato es Bargnani.

Candidato a mejor técnico: El año pasado ya desvelé las particularidades del premio con menos criterio de todos. Doc Rivers y Sam Mitchell podrían ser candidatos si no fuera porqué ya ganaron uno injustamente en su día, con lo cuál mejor no dárselo para que la gente eche en cara aquel error pasado. Mo Cheeks fue, para algunos, el injusto candidato del año pasado, pero finalmente se lo llevó Byron Scott con lo cuál sigue como candidato claro porqué raramente los que ya lo han ganado suelen repetir galardón últimamente.

Wednesday, June 18, 2008

La leyenda de KG (V)

Mis archivos y los de este blog han decidido eliminar de su memoria el cuarto capítulo de esta serie, un expediente X que nunca verá la luz. El cinco, abierto aún a nuevos hitos que Garnett con este mismo número a la espalda logre en los próximos años, sabe mucho mejor, pues es la fin a una sequía que en Minnesota hubiera sido eterna.

Ironías del destino KG me tuvo en su contra en su primera final o, mejor dicho, no a su favor. En mi caso el motivo no fue patrio, por simpatías con nuestro amigo barbudo que por lo logrado merece también un homenaje. Como ya sabéis la mayoría yo iba con los Lakers única y exclusivamente por Kobe, que aún tiene pendiente la reválida que Garnett, Pierce y Allen llevan superando con éxito desde que el uno de noviembre el Big Three del siglo XXI debutara en un Garden que se pellizcaba aún sin creerlo.

El Draft del 2007 fue el punto de inflexión, con Boston renunciando al Pick 5 que resultó ser Jeff Green a cambio de un Ray Allen que, como mínimo, augmentaba sensiblemente las opciones de los Celtics para los Play-Offs. Aún así, y visto en perspectiva, estaba claro que faltaba algo más. Garnett era la pieza, y tras ver que aquel proyecto que Ainge ofrecía a su buen amigo McHale era de su gusto dio luz verde, y nunca mejor dicho, a un traspaso que le cambió la vida.
Intenso incluso en las pachangas del Europe Live, se acercaba el día en que su fama de perdedor quedaría aparcada. Se le discutió no haberse mostrado tan intenso en Minnesota en los últimos tiempos, algo que en el caso de Gasol con los Grizzlies se justifica a causa de la falta de motivación. Supongo que a Kevin le pasaba lo mismo así que por mi parte está olvidado y además creo que es perfectamente normal.

Garnett, Allen y Pierce iban a por todas. Se olía en el ambiente, se leía en sus rostros... La NBA entera hubiera firmado por aquel entonces un campeonato céltico, el decimoséptimo con dedicatoria apuntando al cielo tras una temporada horrenda por parte del mejor equipo de la historia de la liga. Nadie parecía destinado a evitarlo, y los únicos factores en contra (maldición de Sports Illustrated aparte) residían en las dudas hacia un banquillo que de Rivers a Pollard no ofrecía garantías.

Jugaban tan intenso que daba la sensación que agotarían sus fuerzas en enero. Thibodeau elevaba a un nivel sublime la defensa de un equipo con piezas preparadas para ello, en el que además era el gran fichaje del verano el que daba mejor ejemplo. Si Kevin, Paul y Ray predicaban por el ejemplo los otros no podían sino seguirlos, o morir en el intento, pues dudo que en el corazón de Garnett, Pierce o Allen hubiera perdón para alguien que no se sacrificara como el que más.

Ilustrativo de esta capacidad de sacrificio, de darlo todo desde el primer día, es el siguiente ejemplo. No recuerdo las cifras exactas pero poco importa, pues la anécdota se refiere al primer entrenamiento al que asistió Kevin Garnett tras su fichaje por los Celtics. Llegó dos horas antes para calentar, orgulloso de haber sido el primero en llegar a la cancha. Poco tardaría en descubrir que Ray Allen estaba ya haciendo pesas y Paul Pierce trabajando el tiro; sí, sin duda esto iba en serio...

Siguiendo con el recorrido del equipo a lo largo del año esta historia, como todos recordaremos, no pudo empezar de mejor manera, con el equipo siguiendo la estela de los Bulls del 1996 hasta que los Wizards, con dos victorias de forma consecutiva, aparcaron este sueño solo a la altura de mitos. Esto y los primeros problemas de lesiones de una plantilla en la que, era evidente, faltaban piezas.

Los refuerzos se hicieron esperar más de la cuenta, pero lo que finalmente llegó valió la pena. PJ Brown y Sam Cassell reforzaban un equipo que se sobrepuso a la baja de su MVP, Kevin Garnett, de forma gratamente sorprendente. Aquel era el primer gran obstáculo que se encontraban en su cruzada hacia el anillo, y lo superaron con creces; estaban preparados.

Finalmente, y tras la baja de Garnett por lesión, Rivers, Pierce y Allen serían los afortunados que conformarían el combinado del este que se impuso al oeste en New Orleans. Quizás para Rivers, primerizo en este evento como entrenador, tuvo algún significado, aunque poca importancia debía darle alguien que de no ganar el título quizás perdería su puesto de trabajo. Pierce y Allen, por su parte, asistieron por compromiso aunque con la cabeza en otro sitio, en junio más concretamente.

Salieron indemnes y, visto en retrospectiva, con un robo que a día de hoy lamento aún más. Y es que Lebron James fue el injusto MVP de un partido que, en realidad, su equipo ganó gracias a Ray Allen. Digo que visto desde ahora sabe aún peor que aquel día porqué esto habría completado un cuarteto de auténtico ensueño, con todos y cada uno de los miembros del Big Three con un trofeo individual a añadir al más preciado de todos, el anillo de campeones.
Y es que la metamorfosis vivida por el equipo respecto antaño no pasó desapercibida al colectivo periodístico, que premió la labor de Kevin Garnett en defensa otorgándole el premio que hace no mucho monopolizaba Ben Wallace. Trofeo totalmente merecido para el jugador que, hoy ya puede afirmarse, ha cambiado más su equipo con su llegada. El segundo, también vale reconocerlo, es un tal Pau Gasol.

Con este premio bajo el brazo Kevin Garnett llegaba a territorio maldito, la primera ronda que salvo en el año 2004 jamás había sido capaz de superar. Esta síndrome T-Mac sin duda se agudizó conforme iba avanzando la serie ante los jóvenes Hawks, con el peor entrenedor de la liga en el banco y sin nada que perder. La sombra de los Mavs planaba sobre la comunidad céltica, que de haber visto a su equipo caer hubiera perdido, por suicidio, muchos de sus seguidores. Pero en el séptimo y definitivo choque los Celtics acabaron con la pesadilla y se clasificaban para la segunda ronda de los Play-Offs.

Ahí muchos veían ya la final anticipada, yo lo llevaba diciendo de hacía tiempo y por suerte, en este caso, el tiempo me ha dado la razón. Fue un duelo a muerte en que el feudo resulto clave, y en que los Celtics levantaron aún más dudas de las que ya había a su alrededor por no aprovecharse en exceso de la mala serie de Lebron James. Volverían a la muerte súbita para un choque de infarto, un duelo Pierce-James que, en mi opinión, ha sido de lo mejor de estos Play-Offs junto al partido inaugural entre Suns y Spurs.

Paul Pierce apareció entonces como el espíritu del equipo, consciente que diez años de leyenda sin anillo pesaban sobre sus espaldas y debían quedar en el olvido. Con una exhibición de más de cuarenta puntos acabó con el vigente finalista del este y llevó a los Celtics a un escenario que, con él junto a Antoine Walker, habían pisado ya en 2001.

También Garnett y Allen habían llegado, y caído, en la final de conferencia. Tocaba dar un paso más, un salto hacia lo desconocido, y me permitiré la libertad de comparar lo que estaban a punto de hacer con lo que dijo Sam en el señor de los anillos: "si doy un paso más seré lo más lejos de casa que habré estado".

Pronostiqué un 4-1 y los Celtics alargaron a un choque más la serie, dejando los Pistons muy tocados y acabando con las esperanzas de vida de Flip Saunders en el banquillo. Garnett vencía a su mentor y llegaba al gran escenario, como uno de los tres pilares (más bien dos por aquel entonces visto como estaba Allen) del equipo por el que nadie apostaba.

Pocos son los que pueden presumir de haber acertado, más allá de aquellos a quienes podían los colores y se decantaban por los Celtics, por sentimiento más que por otra cosa. Los Lakers habían perdido solo tres choques a lo largo de la postemporada (los mismos que los Celtics ante los Hawks) y venían de vencer por 4-1 al vigente campeón, a pesar que uno de los choques fuera ganado con polémica.

Ray Allen se recuperó y fue el más regular del Big Three en la final, aunque cuando Pierce apareció lo hizo de forma estelar. También Rondo estuvo a un nivel sublime y Perkins, a pesar de la lesión, merece todos mis respetos. Ambos han aguantado el tipo y han demostrado estar hechos de otra pasta, la que separa al ganador del perdedor. Y Kevin, por fin, se ha quitado su etiqueta, a pesar de que quizás haya sido, salvo en el último choque, el más discreto del trío estelar.

El "Beat LA" se convirtió en "Defense" cuando Doc Rivers resumió en una palabra lo que les ha llevado al campeonato. Wyc Grousbeck levantaba el trofeo tras esconderse en el bolsillo el puro que a buen seguro Red Auerbach gozó como los dieciséis anteriores, donde quiera que esté. Diecisiete son ya los anillos y ha sido Paul Pierce, un chico de Inglewood, quién ha aumentado a tres la distancia de campeonatos que separa a los Lakers de los Celtics.

¿Y Garnett? Lo vimos, todos fuímos testigos. Desde ayer es ya un ganador, un campeón del mundo, algo más que un secundón al lado de Tim Duncan. Desde ayer el podio de Barkley y Malone se pone más caro, desde ayer Kevin Garnett ya no tiene la presión de, como tantos otros, no tener nada con que acompañar su MVP. Ha sido un largo recorrido, trece años luchando, sudando, dándolo todo para que este quinto capítulo que aún no ha acabado sea escrito con tinta de oro.

"I've got my own" (tengo el mío) le decía ayer a Bill Russell. Y sí, Kevin, puedes estar seguro que está orgulloso de ti, de todos vosotros, y que estará encantado que por este éxito y los que han de venir tu dorsal cinco preceda su número seis en el techo del Garden, territorio sagrado que ayer acogió tres nuevos miembros; tres de los suyos.

Lloró como un niño, como el Da Kid que nunca ha dejado de ser. Ayer tanto esfuerzo tuvo su premio, y como Shaq en 2006 fue él quién cambió el rumbo de una franquícia que no merecía mediocridad. Que lo disfrute como lo que puede ser, el primero de muchos, pues su sed de anillos no creo que se sacie tan fácilmente y tampoco veo yo a Pierce, Allen, Rivers y, sobretodo, la afición del Garden demasiado conformistas.

Wednesday, June 04, 2008

LA FINAL

Este título merece el uso de la mayúscula. Este post, tras el más largo tiempo de ausencia no forzado por vacaciones que este blog ha vivido, merece ser grande. La tenemos aquí, amigos, la vida sabe mejor con esta final en perspectiva, que para los jovenzuelos será la primera oportunidad de asistir en directo al evento en mayúsculas del baloncesto mundial.

La historia se ha colado en el evento y regala la final soñada por la liga, los aficionados y las propias estrellas en cada equipo. A las puertas del primer salto inicial se avecina una férrea competición entre el tercer y cuarto mejor jugador de la liga en la última era. Kobe Bryant contra Kevin Garnett, duelo de altos vuelos con ambos enfundados en camisetas que nos remiten a la edad dorada de la liga.

Ambos se presentan a la final con ánimo de redención, a pesar de que Kobe tenga ya tres anillos en su poder. No hay discusión posible, los dos pertenecen a la megaélite de la última década, siendo el tercer y cuarto clasificados en una tabla dominada por Shaquille O'neal y Tim Duncan. Ganar este anillo supondría para Kobe mirar a los ojos a Shaq y Tim, mientras que a Garnett le permitiría despejar dudas sobre su hegemonía en un cuarto puesto que alguno podría pensar que pertenece a Allen Iverson, Steve Nash o Dirk Nowitzki.

Ganar para ellos sería un gran paso adelante, pero también para sus compañeros. Paul Pierce quiere dejar atrás su récord como céltico con más partidos de Play-Offs sin anillos y, por encima de todo, asegurar su honor si algún día su dorsal es retirado en lo más alto del Garden. Tiene dos opciones, la mejor pasa por ganar un anillo y no ser el único en el techo sin tener uno. La segunda... en fin, supongo que no quiere saber que se siente en el caso contrario.

En una situación similar está Ray Allen, aunque en su caso se trata de un jugador que viste por primera vez la camiseta céltica. Hasta ahora el bueno de Ray no ha tenido suerte en sus proyectos, siempre con mimbres alrededor muy lejanos de ofrecer garantías para luchar por el campeonato. Ahora ya no es el líder, pero si recupera su nivel deseable puede ser el termometro de la eliminatoria para los suyos.

Y del Big Three de Boston pasamos al de Los Angeles, en el que en un ejercicio de patriotismo nada habitual en este blog merece ser destacada la presencia de Pau Gasol. El catalán se ha sacado en una sola postemporada la espina cada vez más clavada después de tres fracasos con los Grizzlies y ahora, en el gran escenario, sueña con ser el segundo de a bordo que regale a Kobe Bryant la primera corona de un reinado que está por empezar.

Lamar Odom es el otro jugador con un alto rol de importancia en el equipo angelino, y como Ray Allen puede ser clave en el sentido de decantar la balanza hacia uno u otro lado. Prueba de ello es su desaparición en la única derrota ante los Spurs. Pero bueno, hablaremos de esto más adelante en el análisis individual de los Lakers, por ahora empiezo por los Celtics.

BOSTON CELTICS

QUINTETO

43- Kendrick Perkins: Cada vez más suelto en ataque, haciendo su trabajo y sumando para el equipo. No se ha arrugado en su primer gran reto en la liga, respondiendo a lo que se esperaba de él y, al menos en mi caso, superando incluso las expectativas. En esta final tendrá la responsabilidad de defender a Pau Gasol, y con la posible presencia de Garnett lejos del aro deberá velar para que, en caso de fallo, los Lakers no dispongan de segundas oportunidades.

5- Kevin Garnett: El hombre que ha transformado a los Celtics tiene ante sí la oportunidad de su vida. Pesa sobre sí la histórica llama céltica, que crema por primera vez en el siglo XXI. Mejor defensor de la campaña, sabe que las posibilidades de los suyos pasan por partidos a pocos puntos y minar la moral de Kobe Bryant. Se emparejará con Odom, que puede alejarlo del aro y dejar mucho espacio para que Kobe en aclarado se las arregle con Perkins.

34- Paul Pierce: Garnett es el líder en cuerpo, pero él es el alma del equipo. La última leyenda céltica en activo lleva desde noviembre encabezando una cruzada personal y colectiva, en busca del decimoséptimo anillo bostoniano pero, por encima de todo, con el objetivo personal de no tener que ruborizarse al lado de tantas leyendas célticas que, a diferencia de él, si tienen en los campeonatos ganados la justificación para ver su dorsal retirado. Será, en principio, quién defienda a Kobe, aunque es de suponer que serán unos cuantos los tengan que bailar con la más fea.

20- Ray Allen: El tercero en discordia pero, visto el nivel mostrado hasta ahora, la auténtica clave que decantará la balanza a favor o en contra de los verdes. Más que el tiro sobre la bocina que todos soñamos se echa en falta, sobretodo, una regularidad en su juego y mayor amenaza que el tiro, que encima no está en el momento más brillante que se le recuerda. Me extrañaría que Kobe no defendiera a Paul Pierce con lo cuál, en los primeros minutos del primer y tercer cuarto, Allen debería aprovecharse de los bloqueos para volver loco a Radmanovic.

9- Rajon Rondo: Hay claros signos de síndrome Farmar, algo más grave en su caso puesto que es el base titular del equipo. Veremos si mantiene la compostura en las finales o se arruga, por ahora hay signos claros de que algo le va grande cuando ves lo conservadora que ha sido su actitud en instantes claves y finales, sobretodo en la última serie ante los Pistons.

BANQUILLO

Es una evidencia que en este aspecto los Celtics están a años luz de los Lakers. James Posey es el sexto hombre por excelencia, un jugador que en esta serie será clave por su capacidad de defender a Kobe. Los otros dos que se suponen importantes son PJ Brown y Sam Cassell, veteranos de lujo que no han mostrado la solvencia y confianza que se deseaba en el momento de su fichaje, en especial el segundo.

Leon Powe y Eddie House también aparecerán tarde o temprano, el primero para intendencia y trabajo sucio y el segundo para enloquecer el partido, aunque no creo que sea algo que ante los Lakers sea conveniente para los Celtics. Cerrarán el banquillo a lo Pat Burke Tony Allen (jugador que a lo máximo saldrá a desgastar a Kobe) y Glenn "Big Baby" Davis.

Y si hablamos de banquillo hay que hablar como no de Glenn Doc Rivers, al que no forzaremos a un uno contra uno ante Jackson porqué saldría quemadísimo. Por el momento ha cometido errores a la hora de repartir minutos entre sus jugadores, fallo que Phil Jackson, en el caso de Farmar, no ha cometido. De ganar el anillo hará historia, uniéndose a Riley, Daly, Jackson, Tomjanovich, Popovich y Brown como únicos técnicos en ganar un anillo desde el año 1987, cuando él aún vestía de corto.

LOS ANGELES LAKERS

QUINTETO

16- Pau Gasol: Blando y madre en defensa, adjetivos que poco a poco ha ido despejando hasta llevar a que algunos planteen la venta de Bynum. A diferencia de la eliminatoria ante los Spurs sufrirá mucho menos en defensa, y si Odom aleja a Garnett del aro puede ser clave jugándosela ante Perkins o siendo asistido por Kobe en caso de ayuda del segundo. De momento nos ha regalado esta perla: "no queremos saber lo que se siente al perder una final de la NBA".

7- Lamar Odom: Como dije de Ray Allen, el termómetro de los Lakers. En mi opinión será clave que se aleje del aro de cara a dejar huecos en la defensa de los Lakers que Kobe o Fisher puedan romper, teniendo así espacio para doblar balones en caso de ayuda. Es imprescindible que los Lakers encuentren espacios y opciones al contraataque, pues cerrados y sin circulación cada ataque suyo se convertirá en un infierno.

10- Vladimir Radmanovic: ¿Realmente alguien como él debe ser titular en un histórico como los Lakers y en un equipo finalista de la NBA? En fin, Allen sufrirá poco defendiéndole a él, aunque en los minutos importantes es más que probable que no esté en pista, más que nada porqué no puede defender con garantías ni a Pierce ni a Allen algo que, sin ser un experto en tareas defensivas, pienso que hará mejor Vujacic.

24- Kobe Bryant: Odio no poder teclear el ocho pero que se le va a hacer... En fin, por mucho Big Three que tengan los Celtics no tienen a un jugador tan desequilibrante y con una aura de leyenda tan grande como la de Kobe. Es él quién decanta las apuestas a favor de los Lakers, y quién antes de tiempo nos lleva a pensar en Kevin Garnett como un Charles Barkley o un Karl Malone de la vida, condenado a la miseria por el mejor jugador del mundo de su era.

2- Derek Fisher: Son discutibles sus alocadas penetraciones y su toma de decisiones en alguna ocasión, pero está claro que tiene experiencia en citas de este tipo, y viendo el minutaje que tendrá Cassell él es, junto a Kobe, la experiencia en mayúsculas de la eliminatoria. Veremos si nos deleita con más momentos para la historia, en cuanto a la final en sí su primer objetivo debe ser demostrarle a Rajon Rondo quién es alguien en la liga y quién, lo quiera o no, sigue siendo un yogurín.

BANQUILLO

Aquí los Lakers ganan por goleada. No diré que uno sea mejor o peor que el otro, lo que está claro es que a uno se le ha dado confianza para que aporte y el otro no aporta por falta de confianza en él. Farmar, Vujacic, Walton y Turiaf son, básicamente, las piezas que aparecerán de refresco, con la misma regularidad que hasta ahora.

Vujacic posiblemente acabe el partido en pista, por lo que he explicado en el caso de Radmanovic, que lo estará en lugar de Odom si Jackson quiere alejar a Garnett del aro. Farmar tendrá sus oportunidades para dar descanso a Fisher más que nada, Turiaf saldrá a currar lo suyo mientras esté en cancha y Walton tendrá más o menos oportunidades en función de que versión ofrezca.

Acabo finalmente hablando de Phil Jackson, y me ahorro el insulto que para él supondría ser ni siquiera medido a Doc Rivers. El gurú ha ganado nueve de diez finales posibles, y no creo que tenga ganas de rememorar sus dos últimas como las dos en que ha caído derrotado. Su trabajo hasta ahora ha sido mejor que Rivers pero, a diferencia de su equipo, el equipo de Doc lleva con el anillo en mente desde noviembre.

ANÁLISIS

Para el primer párrafo me centraré en este último punto. Los Celtics llevan jugando para ganar el anillo desde el uno de noviembre, es más, me atrevería a decir incluso desde que en el mes de agosto el Big Three fuera una realidad. Los Lakers, por su parte, pasaron el día uno de febrero de ser un equipo con la mente en la segunda ronda a un gran aspirante en el oeste, y tras una gran serie de victorias a ser el gran aspirante.

Su situación de favoritos desde el minuto uno y las urgencias históricas para algunos de los miembros de su plantilla puede convertirse en un arma de doble filo para los Celtics. En el ambiente huelen que solo les vale ganar, pues caer derrotados ante unos Lakers sin Bynum y con la perspectiva de enfrentarse a un Lebron James hambriento el año que viene no invitarían a una sonrisa, sin duda.

La sombra de los Miami Heat es casi tan alargada como la de Red Auerbach en el Garden. El equipo de Florida es el paradigma de equipo construído para el anillo que lo gana en la única oportunidad de que dispone, misión en la que muchos otros han fracasado. Con el Big Three envejeciendo, los Lakers adivinándose como los dominadores en los próximos cinco años y el banquillo viejo y aportando poco hay miedo, mucho miedo en Boston.

Lo miraré desde dos puntos de vista. Pienso que si la plantilla de Boston la tuviera Charlotte no ganarían la final, es más, ni siquiera habrían llegado en ella. Tengo la creencia que están allí porqué los jugadores se saben en una misión, en deuda con la historia que hay detrás de ellos y que no solo la respetan; quieren formar parte de ella, no hay más que ver el escalofriante vídeo de Garnett hablando con Russell.

Por otro lado, sabiendo que el orgullo céltico ha hecho mella en sus corazones, solo hay alguien capaz de alejarles de su ansiado anillo. Pienso que a día de hoy no hay equipo con la ambición de los Celtics, pues en LA la sensación es de que si no es este año es el próximo, y no solo este, sino que además pueden seguir sumando anillos hasta los juegos de Londres.

No veo equipo capaz de ganar en ambición a Boston, pero si veo a un ser sobrehumano al que por ambición no le gana ni el Big Three junto. Si, hablo de Kobe Bryant, el hombre más cercano a Michael Jordan que la humanidad ha conocido y que quiere dejar a Garnett, Pierce y Allen en meros Drexler, Barkley, Ewing, Payton, Malone o Miller, algunas de las más sonadas víctimas en el reinado de Air.

Las posibilidades de los Celtics pasan por la magia del Garden y asegurarse choques a pocos puntos. Si el marcador se enfila demasiado no serán capaces de seguir el ritmo, pues las características de su equipo no lo permiten. Deben frustrar a Kobe como consiguieron con James, y si lo logran serán los campeones.

Apuesto por Boston a no ser que Kobe esté a un nivel sobrehumano, algo que doy por seguro y que, en consecuencia, me hace apostar por los Lakers. Lo mío es un mar de dudas que tengo ganas de que se despejen. Disfrutaré de esta final como lo que creo que va a ser: la más grande a la que he asistido.

Echo de menos esta final antes de que empiece, supongo que es la misma sensación con la que algunos habéis tenido que vivir durante las últimas dos décadas. De momento, con el primer partido en el horizonte, me jugaré el primer suspenso, pues a las nueve tengo exámen pero seis horas antes yo veré baloncesto.

Por cierto, no puedo cerrar sin antes pedir disculpas por el abandono de este blog, intentaré regalaros a cambio varios artículos durante la serie y pronto, muy pronto, los análisis de los Wizards y el Draft de los Wolves, con un Pick 3 envenenado que sabe mal destinar a una pieza que ya tienes (Mayo) pero que peor sabrá echarla por la borda con López o Bayless.

Monday, December 10, 2007

La candidatura del trébol

¡Estamos de vuelta señores! Y señoras, por supuesto, aunque en más de un año de recorrido jamás hemos tenido prueba de visitas feméninas... Pues eso, vuelta al trabajo después del primer artículo de esta serie en que se trataba de analizar un equipo con futuro como son los Atlanta Hawks.

Todo lo contrario de los Boston Celtics, cuyo camino hacia el triunfo hace un mes que ha empezado y con menos tiempo de margen para alzarse con el trofeo de campeones. La cuenta atrás ha empezado, y como los segundos en orden alfabético hoy les toca el turno a ellos, el equipo de muchos visitantes del sitio y sobradamente conocido por todos como el más laureado de la historia. ¡Sin más preámbulos, los Cetics de Boston!

Plantilla actual: Lenta reconstrucción al estilo de los Hawks hasta que historia y afición dijeron basta. Ainge miró al histórico techo del "Ya No Es Lo Mismo" Garden y se dio cuenta que, además de su cabeza, también se estaba poniendo en juego desde hacía años el honor de la franquícia más histórica de la liga.

Su solución a primera vista no la entendería nadie. ¿Por qué quieres a Ray Allen si lo que vendías hasta el momento era reconstrucción? Nadie entendía nada hasta que apenas un mes después llegaría la jugada maestra y tan largo tiempo rumoreada: Kevin Garnett llegaba a Boston, convirtiendose en el jugador, desde Bill Russell, al que mejor le queda la elástica verde.

El número cinco es el líder de este Big Three, que a principios de temporada parecía ser lo único ilusionante en Boston. Pero no solo de Pierce, Allen y Garnett debe vivir un equipo con pretensiones al título... Como mínimo necesitan dos jugadores al lado, y en el caso de Boston estos complementos tienen nombres propios, sobradamente conocidos por todos: Kendrick Perkins y Rajon Rondo.
El joven base viene dejando destellos de calidad desde que empezó la temporada, agradeciendo la confianza que Ainge le depositó al considerarle el único intransferible. También Perkins está haciendo un buen trabajo en una posición, la suya, que carece de clara competencia. El que más me gusta es Big Baby Davis, que veo mucho más útil que gente como Scott Pollard y Leon Powe.

Completan la rotación un tirador en plan microondas como Eddie House, un buen suplente como Tony Allen y el trabajo y el tiro del único campeón de la plantilla, James Posey. Estas son las principales basas de Doc Rivers, a sumar también el base Gabe Pruitt y el indefinible Scalabrine, a día de hoy. La gran duda es si todo esto es suficiente o, por el contrario, se echarán en falta más refuerzos cuando lleguen los Play-Offs.

Cuerpo técnico: Se les acabó el cuento a Doc y Danny. Después de muchos años recitando excusas y aludiendo al crecimiento y potencial de la plantilla, este año les toca dejar atrás todo esto. La 2007-08 debe dar, como mínimo, un campeonato de división y la final del este. Es lo mínimo para mantener el cargo, menos que esto sería un naufragio en mayúsculas.

Ambos han despertado siempre dudas, aunque ultimamente Doc Rivers es a quién el Garden mira con lupa noche tras noche. Lejos queda su tiempo de dar esperanzas de futuro a la afición bostoniana. El que fuera técnico del año sin ni siquiera llegar a Play-Offs tiene ante sí un nuevo reto: campeón en dos años, o parado en verano del 2009.

De momento no hay mucho que reprocharle. Maneja bien la plantilla, mueven el balón, están motivados, lideran la liga... De todas formas, aunque el rumbo sea bueno no da la sensación de técnico que da el plus para que su equipo gane partidos. El aura de los Popovich, Avery Johnson o Phil Jackson está claro que no la tiene.

Mientras tanto el siempre discutido Danny Ainge respira tranquilo con los deberes hechos. Tiene una plantilla que con buena fortuna puede ser campeona, y si finalmente no se logra nadie dirá que es culpa suya, más bien mérito de quién sea que les gane. Ha jugado su futuro a una carta y de momento no le sale mal. Falta por ver qué tal se mueve en verano haciendo equilibrios con el salary cap, ganen o no el anillo.

Imagen: Es el más clásico y carismático de la liga. Pones en una balanza argumentos a favor y en contra de modernizarlo y estoy seguro que la balanza quedaría tal cuál. Un pequeño cambio no iría nada mal pero, a su vez, rompería la mágia del uniforme clásico céltic. Precisamente hoy, que es cuando esta magia parece tan necesaria...
De todas formas, pienso que la introducción del uniforme verde y negro es una sutil insinuación que algo no tardará a cambiar. Un logo más sencillo y moderno que el diseñado por el hermanísimo Auerbach, y uniformes con detalles negros (incluso dorados o rojos si se atreven, aunque yo lo encontraría excesivo) creo que sería un cambio nada radical a plantear en un futuro próximo.

Aparcaría el cambio hasta que acabe la era del Big Three, allá por 2012 o así. Como ya he dicho, otro equipo ganador de los Celtics necesita de la magia de su uniforme clásico para levantar el trofeo. Si ni siendo tradicionales los tres lo logran, el cambio estaría más que justificado, dando paso a una era de elegancia pero, hasta que construyan otro proyecto, sin anillos.

Potencial futuro: Está claro que todo potencial de los verdes es a corto plazo, teniendo en cuenta la edad de sus tres líderes. Todo va encarado a dar resultados desde ya, incluso la presencia de los dos jóvenes del quinteto y de un complemento como Big Baby. No son proyectos a largo plazo, les necesitan ahora y bien maduros cuando llegue la hora de la verdad.

Yo de los Celtics me reflejaría en el camino seguido por los Heat del 2006. Me refiero al hecho que el equipo de Miami se quedó a las puertas del anillo y armó un gran conjunto para no volver a quedarse a un paso el año siguiente. Creo que a los Celtics, por lo corta de su plantilla, puede pasarles lo mismo. Si ocurre tal y como me temo, Ainge deberá seguir dando muestras de valentía al arriesgar y darlo todo para rodear mejor al Big Three.

Y es que en un proyecto construído para ser campeones no le conviene dar pasos pequeños un año tras otro. Dos fracasos consecutivos podría hacer que estos Celtics entraran en un ciclo vicioso de derrota y de "ya pasó nuestra oportunidad". Algo así como lo que piensan muchos de Suns y Mavericks, que a algunos les despiertan más dudas que Nuggets o Jazz, por ejemplo.

Por tanto conviene que el ansiado anillo se logre en un plazo de dos años porqué si no es así empezarán las urgencias. Nadie en la franquíca debe preocuparse de que va a pasar en 2012 con Perkins-Davis-Allen-Pruitt-Rondo como presumible quinteto titular. Nada importa más allá de este período de no más de tres años en que los Celtics deben, sí o sí, hacerse con un campeonato.

Lo que yo haría: No hay mucho qué vender ni fichar, así que a día de hoy casi que acabaría con el grupo tal y como está conformado. Tendría mis dudas sobre la profundidad de la plantilla pero, como he dicho, si el anillo no se logra al primer intento tampoco es para ponerse dramático. Donde si no habrí que fallar es en el siguiente verano...

Conseguir agentes libres del perfil de James Posey no es fácil, pero un pívot apañado y un estilo Tony Allen no saldrán muy caros. Se consiga o no el anillo, pienso que hace falta un pívot de perfil defensivo para el banquillo y un director de juego más claro que House y menos verde que Pruitt. ¿Solo eso? Con poco más que lo que hay, e incluso quizás con lo que hay, puede bastar para hacerse con el anillo si no hay lesiones.

Lo que se comentó en su día: Yo recordaba brevemente la historia de los Celtics, rememoraba frases como la magistral de Russell en 1969 ("hoy puede pasar de todo excepto que ganen los Lakers") y, algo que había olvidado, que en realidad el legendario pívot céltico fue una elección original de los St Louis Hawks.
Ya en los comentarios el primero fue, como no podía ser de otra forma, todo un clásico que hace mucho que no se deja ver como Pierce. Loaba las virtudes históricas de la franquícia y deseaba más que la mayoría que volvieran los tiempos de gloria que esperemos que pronto celebre en su célebre blog. Me felicitaba, como también hizo Rafita, por haber dejado a los Celtics como el último equipo a repasar.

Luego vendría un clásico como Wilt, pero esta vez no le dejé mucha historia por contar. Lamentó la pérdida de tradición de los Celtics, y añadía que hasta que no la recuperaran no volverían a ser lo que eran. Después de esto hubo comentarios que si clicáis ya veréis, pero que no aportan mucho al tema. Es raro que el de los Celtics fuera tan poco comentado teniendo en cuenta el éxito que si tuvieron otros anteriores...

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/09/la-fortuna-del-trbol.html

Conclusión: Hay que pensar en clave de presente cuando nos referimos a este equipo. ¿Qué dentro de cinco años nos cogerán en bragas? Poco importa si hay algún banderín nuevo en el techo, de blanco implecable y aún sin polvo acomulado. Todo movimiento que se haga debe ponerse como fecha límite 2010, ya que quizás más allá de esto pueda considerarse que se ha perdido el tren.

Por mi parte no creo que con la actual plantilla sea suficiente para hacerse con un anillo, pero si todos están sanos quizás si lo hagan posible. Si llegan bien a Play-Offs a lo mejor este sea el año, o quizás el siguiente. Como ya he dicho, más allá de esto creo que el proyecto perderá su mágia y, poco a poco, todos iremos perdiendo la fe.

Sunday, October 28, 2007

El plan perfecto de Red

El nuevo proyecto céltic mira a lo más alto de los cielos acordándose del que fue su arquitecto. Suyo es el mérito de juntar tres de las piezas más válidas que hay en la liga para una misma causa común. Una causa que todo aficionado a la liga ha hecho suya. Y es que, mientras hace un par de años los Hornets eran el equipo de todos, hoy en día puedo garantizar una cosa: todos somos de los Celtics.

Ni el más acérrimo lakeriano puede evitar sentir envidia sana y admiración por lo que ha juntado el histórico rival. Incluso ellos, desde su lujosa mansión hollywoodiense, no pueden evitar mirar hacia el este y envidiar lo que se cuece ahora mismo en Massachussets. Y mucho se temen que, si no llega Jermaine a la tierra prometida, no existirá en este lustro el duelo sin igual que ha gobernado la liga durante generaciones.

Sería una lástima que Pierce, Garnett y Allen se retiraran sin el anillo. Pero tanto o más triste sería verles ganar ante San Antonio, Dallas, Phoenix... Todos ellos equipos respetables, pero sin contar con la mística e importancia histórica que los Lakers, por ser el máximo rival, tienen ante Boston.

En su plan perfecto Red Auerbach moverá los hilos para que su conocida Indiana vuelva a dotar a Boston de una pieza importante. Pero no para ellos esta vez, sino para reforzar el máximo rival y hacer realidad el sueño que muchos de los que no vivimos los gloriosos ochenta o los olvidados sesenta tenemos: vivir una final Celtics-Lakers.
Este es el destino del plan perfecto. Tener media década de finales Lakers-Celtics, Bryant y O’neal contra el trío, Massachussets contra California. Sería bonito, realmente bonito, pero todo plan A necesita un plan B.

El plan B hará realidad los sueños más húmedos de los recién llegados. A Allen se le concederá el deseo de vengarse del justiciero que le echó de su camino en la final de 2001. Los Celtics barrerán a los Sixers en primera ronda, y el bueno de Ray estará en paz consigo mismo.

Llegará el turno de satisfacer el afán de venganza de Paul Pierce, cuya derrota más dolorosa llegó a manos de los Nets, un año más tarde que Allen. Kidd y el compañero de generación de Pierce, Vince Carter, morderán el polvo por obra y gracia del 34. Los Celtics avanzaran una ronda y llegaran a un territorio que los tres conocen pero que nunca han superado: la final de conferencia.

En ella Garnett saciará su apetito. O’neal y Wade serán los obstáculos a superar para lograr, por fin, jugar más allá de primeros de junio. Los tres pisarán territorio prohibido hasta el momento y, si primero fue O’neal, esta vez les esperará algo igual o peor: Tim Duncan, el gran dominador de la época y última barrera a superar para lograr el anillo.

Quizás para los jugadores sepa mejor el plan B que el A. Lograr en 2008 el anillo ante Duncan sería, metafóricamente, dar paso a una nueva era. Repetir en 2009 y ante los Lakers significaría alargar la ventaja céltica respecto los angelinos y, además, vivir una final a la vieja usanza en pleno siglo XXI. Si se culmina sería un doblete digno del historial de tan ilustre trío y buena muestra que, incluso en los cielos, Red Auerbach sigue dominando la liga a sus anchas.

Y aunque ahora a todos se nos haga la boca agua, hay que tener presente que no será un camino fácil. Heat, Pistons, Cavs, Nets y Bulls presentaran problemas en la cada vez más fuerte conferencia este, y los gigantes de Texas más los Suns y los Lakers tampoco pueden ser descartados en la carrera por el campeonato. Pierce, Garnett y Allen juntos dan miedo, sí, pero también lo dan otras estrellas y equipos con igual o más ambición que estos Celtics.
Pero si todo va según planeo (yo me decanto por el plan B en 2008 y el A en 2009) los sin anillo perderán a tres ilustres. Uno ha sido MVP de la liga y ni la ausencia de anillo en su currículum puede negarle el olimpo del deporte de la canasta. El otro ha sido All-Star en siete ocasiones y tiene en su mano el convertirse en el mejor triplista de todos los tiempos. Y el último, pero primero de ellos en vestir de verde, es uno de los pocos dorsales treinta que aún no cuelgan del Garden.

Y el 34 de Pierce quiere colgar para siempre en el panteón del basket. Igual que los dorsales 5 y 20 habrán hecho mérito suficiente si, dentro de cinco años, el número de anillos es más cercano a la veintena que a los dieciséis actuales. Así se unirán a un club tan numeroso como selecto luciendo en sus dedos, como tantos otros ilustres verdes han hecho antes, el más preciado de los trofeos.

My tribute to Red...

Let’s go Celtics

Tuesday, September 25, 2007

Preview 07-08: Atlantic Division

Con Portland arrollando en la encuesta anterior voy a cambiarla y poner una concreta a cada análisis que vaya haciendo. Empezaré con la Atlantic Division y para evitar palizas monumentales y equipos con cero votos no haré la clásica pregunta de quién va a ganar. Yo y muchos apostamos por los Celtics con lo cuál, en este sentido, la encuesta perdería muchísimo interés.

Pero vayamos a lo que nos toca: empieza una nueva campaña y la Atlantic Division, después de muchos años, ya no es la cienicienta que era. Celtics y Nets han invertido esfuerzos para su último asalto al anillo, Knicks y Raptors siguen con su política camino de los Play-Offs y los jovenes Sixers, vista su recta final de la pasada campaña, también tienen argumentos para dar miedo.

Quizás aún nos espere una bomba veraniega, como Jermaine en los Nets o otra sorpresa céltica, pero a día de hoy ya se puede hacer un breve análisis de cada plantilla y lo que nos depara esta campaña.

BOSTON CELTICS

Opinión: Este año, el equipo de todos. Por tradición, simpatía con los fichajes, esfuerzos... Este año todos nos vestimos de verde y, de llegar, celebraremos como el que más el anillo diecisiete. Para un fan de la NBA que no ha vivido ninguno será un momento especial. También para mi padre, que aunque se ha subido al barco Sun en los últimos años siempre ha sido un Celtic.

Vayamos por partes: con Garnett, Allen y Pierce juntos este equipo puede aspirar a todo. A partir de ahí, faltan aún piezas para completar el puzzle con lo cuál, y aunque me encantaría, yo creo que no es el año. Como los Heat del 2005, el 2008 será un año de rodaje para el año próximo, ya con toda la carne en el asador, hacer el asalto definitivo.
Para mí falta un pívot más solvente que Perkins y algo bueno en el banquillo. Y con esta última frase disparo con bala a Doc Rivers, un hombre acomodado en equipos sin aspiraciones y al que se le hizo un nudo en la corbata al ver que fichaban a Allen y Garnett...

Exigencias: A estos Celtics se les debe exigir todo. Por plantilla, como mínimo, la final de conferencia. Incluso más allá, solo tendrán excusa si Wade o Lebron se salen delante de sus narices o alguno del Big Three se lesiona.

Se ha acabado la época del proyecto a largo plazo y las largas a la cansada afición bostoniana. Es un ahora o nunca, y cada oportunidad que se pierda será un año menos y mucha más presión para lograr la decimoséptima bandera de campeones.

Quinteto: No me atrevo aún a pronosticar. Lo lógico parecería un Rondo-Allen-Pierce-Garnett-Perkins pero soy de los que creen que hay margen para la sorpresa. ¿Porqué no jugar sin un base puro y apostar por Allen-Pierce-Posey-Garnett-Perkins? Ahí yo creo que hay una buena opción y, si se ha fichado a Posey, quizás la dirección en la que remen no esté tan lejos de esto.

Mi apuesta: No me mojo aún. Lo que si puedo afirmar con rotundidad es que les veo campeones de división y, a partir de ahí, entre la segunda ronda y la finalísima de la NBA van a estar. Tranquilos, antes del 1 de noviembre me mojaré. No soy de los que se columpia y no se arriesga hasta que los Spurs mandan 3-0 en la final...

NEW JERSEY NETS

Opinión: Quizás aún sea pronto para hacer especulaciones sobre este equipo porqué, tal y como indican los rumores desde Indiana, no todo el pescado está vendido. Jermaine abandonará el estado, y New Jersey parece ser uno de los dos posibles destinos.

De darse tal traspaso provocaría la salida de Richard Jefferson. Sin embargo, aún la llegada de O'neal, mi opinión no distará mucho de la que tengo ahora. Kidd, Carter, O'neal, Magloire... El único que me ofrece garantías es Kidd y, en mi opinión, confío más en el Big Three céltico.
Con O'neal o sin él les veo cayendo a primeras de cambio o, como mucho, en primera ronda. Los Nets han sabido alargar su momento al ritmo de un base que no quiere hacerse mayor. Pero su tiempo pasó, y a día de hoy hay cuatro-cinco equipos mejores que ellos y con más hambre de títulos. Y si los Nets les superan, que en mi opinión no lo harán, no será para llegar muy lejos...

Exigencias: Dentro de unos parámetros, lo cierto es que se les puede exigir todo. Como mínimo la segunda plaza de la división e intentar estar entre los cuatro mejores del este.

¿Y en Play-Offs? Aprovecharse del factor veteranía ante proyectos como el de los Magic, Raptors o Bulls e intentar sorprender ante Pistons, Bulls, Cavs, Heat o Celtics que, para mí, estan a un nivel superior y más en la postemporada.

Quinteto: Teniendo en cuenta la plantilla que hay ahora mismo en la vecinísima creo que, sin riesgo a equivocarme, será un Kidd-Carter-Jefferson-Krstic-Magloire. Con O'neal en vez de Jefferson la cosa sería un Antoine Wright o Marcus Williams saliendo de titulares, me supongo.

Mi apuesta: Creo que van a estar por debajo, como mínimo, de Celtics, Bulls, Cavs, Pistons y Heat, llegue o no O'neal. Además, tendrán que ir con cuidado ante equipos como Wizards, Magic o Raptors que, junto a ellos, se presumen como los que luchen para las tres últimas plazas de los Play-Offs.

NEW YORK KNICKS

Opinión: Quizás me equivoque y este sea el añazo pero dejadme que os lance una pregunta: ¿alguién ve este año a los Knicks en Play-Offs? No sé yo, pero después de los que he ido diciendo antes creo que no tienen ninguna posibilidad de meterse, por más que la plantilla a simple vista sea brutal y aspire a todo en toda partida de NBA Live que se precie.

Pero aquí tenéis algo en lo que apoyo mi teoría: Marbury, Richardson, Curry, Randolph, Crawford... Qué facilidad para hacer números pero, ¿alguno sabe ganar? ¿alguno es decisivo? ¿alguno es un líder claro con todas las de la ley?

Estadísticamente su pareja de pívots es brutal. Su base también e incluso gente como Richardson, Lee o Crawford. Pero no hay un jugador capaz de liderar un equipo ganador, simplemente grandes aspirantes al viejo premio IBM y jugadores muy válidos para una liga fantasy. Por no hablar de una media intelectual que se presume como de lo peor del campeonato...

Exigencias: Su papeleta es que las tendrán todas. Este año Manhattan exige volver a los Play-Offs y, una vez allí, intentar hacer algo más que lo que acostumbran a ver en Tennessee. Thomas se ha puesto la soga en el cuello; ahora o nunca.

Quinteto: Marbury-Richardson-Crawford-Randolph-Curry es lo que suena mejor. Robinson, Lee, Jeffries o Balkman sumaran minutos desde el banquillo. Es lo lógico y lo que supongo que acabará saliendo.

Mi apuesta: Play-Offs ni de coña y una opción no muy alta en el Draft. Andarán por las treinta victorias, siempre por debajo de los nueve que pongo en el apartado de los Nets e yendo con cuidado con Bobcats, Hawks, Sixers o Bucks, que más de un susto podrían darle. Así es, todo el este menos los Pacers, aunque tampoco los descartaría en un duelo a cuál peor frente a los Knickerbockers...

PHILADELPHIA 76ERS

Opinión: Un equipo, el de Pennsylvania, que para mí es el que se encuentra en un estado más ideal para empezar el curso. Jovenes ilusionantes, un nuevo líder, el dulce recuerdo del marzo y abril pasados... Un equipo que, aún dejar el listón muy arriba, no tiene ninguna exigencia.

Si queda último de la conferencia se dirá que el equipo es joven y que hay que construir. Y si se acerca a los Play-Offs habrá cumplido; ni que decir si los logra.

Ahora mismo en Philadelphia pueden ser la mar de felices. Tienen un equipo que desde ya empieza una nueva e ilusionante etapa, con exigencia cero en uno o dos años y con jovenes que darán que hablar en un futuro próximo: empieza el reino de Iguodala.

Exigencias: Como ya he dicho anteriormente, las mínimas. Todos los jugadores y el entrenador trabajan con ilusión por lograr algo pero, a la vez, con la tranquilidad que da saber que no pasa nada si no lo logras o que tienes mucho tiempo para conseguirlo.

Para bien o para mal, es una temporada que quedará en la anécdota a no ser que logren algo grande. Y si veo una plantilla con margen para la sorpresa y dar guerra en el este esta es, sin ninguna duda, la de los Sixers.

Quinteto: Hay muchas y distintas posibilidades, pero a día de hoy me mojaría por un Miller-Korver-Iguodala-Smith-Dalembert. Del resto poco puedo decir porqué no les conozco, pero en el banquillo el duelo Carney-Young también dará mucho juego para el bien del equipo.

Mi apuesta: Así como el resto de equipos de los nueve aspirantes a Play-Offs (Celtics, Bulls, Cavs, Pistons, Heat, Nets, Magic, Raptors y Wizards) no les veo más adelante del puesto número diez, en el caso Sixer, no descartaría la sorpresa. Una sorpresa que sí que no creo que den Hawks, Bobcats, Pacers, Knicks y Bucks; he dicho.

TORONTO RAPTORS

Opinión: El marrón más grande de la conferencia lo tienen los Raptors. Vienen de ganar un campeonato de división que no repetiran y, a su vez, lanzar todo lo logrado cayendo ante los Nets a primeras de cambio.

Ha habido movimiento en Ontario, y no a fin de bien en algunos casos. Por ejemplo no entiendo como le das a un Kapono lo que le niegas a todo un Morris Petterson, alguien fiel a la franquícia y de calidad y compromiso sobradamente demostrados. Por otro lado, sigo sin verle nada a Bargnani que le hagan un jugador necesario teniendo a Bosh...
Vamos, que Toronto ha comprado números para ser la sorpresa negativa de la campaña. Tienen en su contra todo lo logrado antaño y, a su vez, haber demostrado que muchas cosas no funcionan... Quizás me equivoque pero, de los nueve, no me jugaría un dedo diciendo que los Raptors se meten seguro en la postemporada.

Exigencias: Aquí puede redicar su principal handicap. No creo que nadie les espere por encima de los Nets pero, por qué no, seguro que muchos les ven por encima de los Nets. Y yo creo que no van a estar, al igual que tampoco estaran por encima de los tres colosos de la división central ni tampoco de los Heat.

A partir de aquí su competencia serán unos Magic que, aunque no venga a cuento, menudo lío se han montado y los Wizards, con alguien como Arenas que ha demostrado ser mucho más resolutivo que Chris Bosh.

Quinteto: ¿Ford-Parker-Garbajosa-Bosh-Nesterovic? ¿Bargnani de tres? Mitchell es un mandado, y hará lo que le digan, pero el tonto es quién prefirió a Bargnani por encima de Aldridge, un jugador que si podría solaparse con Bosh en los postes.

Mi apuesta: No me juego nada por ellos. A día de hoy, el noveno puesto es el que creo que van a quedarse finalmente. Sintiendolo mucho, con Calderón en el banco y lo que ha llegado, mucho me temo que nos quedaremos sin españoles en Play-Offs. Y que conste que no me quejo, ojalá fuera así cada año y no nos comieramos spanish-connections ni Memphis hasta las orejas...

Y hasta aquí mi análisis. Y, como hice el año pasado, empiezo a descubrir mi clasificación del este que se irá completando con el paso del tiempo y las sucesivas divisiones:

EASTERN CONFERENCE

1- Boston Celtics
2-
3-
4-
5-
6- New Jersey Nets
7-
8-
9- Toronto Raptors
10-
11- Philadelphia 76ers
12-
13- New York Knicks
14-
15-

Aunque ya he dado muchísimas pistas: ¿te atreves a descubrir lo que nos falta? He estado tentado de colorear los números en blanco, pero ya habría sido demasiado. Debo dejar margen para la sorpresa...

Os dejo con esto y la encuesta. Leed, comentad, generad debate, y esperad a la próxima entrega que será la división central.

Muchas gracias al jugón que lo ha leído todo y también al que le ha echado una ojeada y comentará después.

I love this game!

Wednesday, August 01, 2007

El verde se viste de gala

¡Es oficial! Garnett vestirá de verde las próximas cinco temporadas y a cambio llega un buen puñado de sangre joven a la que sacar rendimiento desde ya. Si Big Al se confirma como un 20-10, Gerald Green como el nuevo McGrady, Bassy Telfair como el jugador que debe ser todo primo de Marbury, Rattliff en el defensor de lujo que era y Gomes sigue con sus aceptables números pues...¡Estamos en Play-Offs!

Si la cosa no da para tanto tocará vivir interesantes duelos ante los Baby Sonics y mirar hacia arriba para ver los intentos de Blazers, Nuggets y Jazz para lograr un buen puesto de Play-Offs. Tocará tener paciencia amigos, y esperar días mejores. Cuando nuestros recién nacidos abandonen la cuna y empiecen a andar, será nuestro momento...

Todos los que han llegado pienso que son aprovechables. Ya expondré más adelante los pros y los contras en cada adquisición, al igual que lo que gana y pierde cada equipo. En realidad, el traspaso parece positivo para ambos, aún tener la trampa de convertir en candidatos a todo a unos y en un campo de refugiados célticos en busca de su explosión a otros.

Lástima que no se haya podido sacar a Rondo en vez de a Telfair. Sería la cereza para coronar un suculento pastel, mucho más sin duda que lo que en su día sacaron por Iverson, Carter o O'neal sus respectivos equipos.

Empecemos con Boston nuestro análisis:

Pierde dos rondas y cinco jugadores. Pierde además todo lo que supone el contrato de Ratliff y se come la renovación del recién llegado, cargada de miles de millones de dólares. Dicho así, cualquier trade imaginable parece ser nefasto, la gota que colma el vaso y envía directamente a Ainge a la ahorca; pero el que llega es Garnett.

Y con la anterior llegada de Ray Allen y la presencia de Pierce en el equipo, Boston tiene desde hoy mismo el mejor trío que la liga ha visto en mucho tiempo. Juntale un par de piezas válidas y jovenes como Perkins y Rondo, más unos válidos Tony Allen y Leon Powe y lo que queda no está mal. Caza un agente libre como Brevin Knight y algun pívot que quiera unirse a la causa y, voilá, tenemos favorito al título.
Así de dulce parece ser el futuro de Boston: candidato a título hasta el año sophomore de Ricky Rubio y susceptible de juntar a tres hombres en cada partido de las estrellas que se precie. Ainge se lanza al río que no se atrevió a cruzar Kupchack, y los Boston tienen de tres a cuatro oportunidades de oro para agrandar su leyenda y salvar distancias con su eterno rival.

Faltan piezas, evidentemente, pero el grueso ya está a punto. Un ochenta por ciento de franquícias de la liga cambiarían su situación por la actual de Boston, sin ninguna duda.

A FAVOR:

- Boston pasa de ser el peor equipo del este a un claro candidato a ganar su conferencia.

- Junta tres hombres maduros y experimentados y, lo más importante, com hambre de título.

- El 5, el 20 y el 34 persiguiendo el mismo objetivo: el 17.

EN CONTRA:

- La duda de ver a Doc Rivers manejando tres nombres de tal calibre.

- Faltan jugadores de complemento y rotación para aspirar en serio a ganar algo.

- Dentro de cinco años Boston no tendrá nada alrededor de lo que construir.

En lo que a Minnesota se refiere, algunos se preguntaran: ¿como puedo ver positivo perder a Garnett y, a la vez, ver en positivo lo que llega? Vistas las últimas temporadas, creo que la pregunta se responde sola.

Que es mejor: ¿ser una franquícia perdedora y en reconstrucción alrededor de una estrella con hambre de más? ¿O mejor dejar que esta estrella se vaya y vengan cuatro piezas alrededor de las que construir, junto a lo que tienes? La pregunta, otra vez, se contesta a sí misma con solo plantearla.

Ya que llevas tiempo juntando a los Foye, Smith, McCants o Brewer, no te vendrá de acoger tres o cuatro más. Si encima te llega el lujo que será la liberación del salario de Rattliff, te devuelven tu ronda y llega otra (que, eso sí, será baja) el trato no está nada mal.

En el mejor de los escenarios los Wolves deberían estar un año abajo. Si hay suerte en el Draft, te puede llegar un pívot decente que es lo que más falta hace. Te queda un quinteto con Foye, Green, Brewer, Jefferson y un pívot, teniendo además a McCants, Smith, Telfair o Gomes como buenos suplentes.

Viendo la línea que se sigue yo iría a por la renovación total. A día de hoy los Juwan Howard, Ricky Davis, Marko Jaric o el necesario Blount no te sirven de nada. Si el objetivo es reconstruir, fuego nuevo y a coger jovenes. Y seguro que hay equipos que pueden estar interesados en mandar un par de rondas o una promesa a cambio de alguno de estos. Bueno, quizás por Jaric no pero por los otros...

Por tanto el futuro pinta bien, aunque no todo es color de rosa. Llegará el momento de firmar contratos y te puedes encontrar con el mismo problema que Chicago, firmando a la vez a Deng, Gordon, Hinrich, Nocioni... Lo mejor sería una no muy buena temporada de Big Al, porqué si hay que ofrecerle el máximo ya empezamos a hipotecar el futuro de Foye, Brewer, McCants o Green.

Este puede ser el problema: tener a priori una muy buena plantilla para años pero que, a la hora de renovar, no puedas quedarte con todos. Y si esto ocurre puedes convertirte en el típico equipo que llega justoa Play-Offs y no da para más. Por tanto, a no ser que Big Al me sorprenda en positivo y Green o Foye se conviertan en superestrellas, yo no huelo a anillo. Es más, me veo como el tercero en discordia por detrás de Sonics y Blazers en nuestra división, y por muchos años...

A FAVOR:

- Dejamos que Garnett disfrute de la oportunidad de ganar un anillo. ¡Mucha suerte!

- Rodeamos de más jóvenes a nuestros jóvenes, y conseguimos un futuro prometedor.

- Ilusionamos con jugadores interesantes y espectaculares. ¡Tiempo de jugones!

EN CONTRA:

- Cuando tengamos que renovarlos a todos habrá que decidir entre uno u otro.

- Perdemos un jugador irrepetible, que debe marcharse sin haber ganado el anillo.

- Boston nos cede el testigo. ¿Seremos penúltimos el año que viene?

Aquí termino mi reflexión por hoy. Próximamente, espero que antes de volver a marcharme de vacaciones, haré un merecido artículo (o serie) dedicado a un jugador irrepetible en Minnesota. Mucha suerte Kevin, que el 5 que yo siempre he lucido en la espalda (a excepción del 14 en una ocasión, el 11 otra y el 6 otra) te de la suerte que mereces, y que te permita alargar más allà del dieciséis la leyenda céltica.

Tuesday, July 31, 2007

La separación de caminos

Ha llegado el día. Después de muchos años de especulaciones, desengaños, promesas, fracasos y más lágrimas que sonrisas, parece que ha llegado el día de ver a Garnett vistiendo otra camiseta.

Temía que llegara este día. Levantarte por la mañana, acariciar la calba del Booble-Head de Kevin y que, al volver a casa, este mismo muñequito vista con otros colores. Pues esto aún no ha ocurrido, pero será pronto...

Y si tiene que ocurrir, que sea rápido. Y más ahora que Ainge parece estar de rebajas y ofrece la friolera de Jefferson, Green, Telfair, Rattliff y Gomes, más alguna ronda. Si tiene que ocurrir, que sea para traer buenos mimbres, y esta es sin duda una buena oferta.
Con ello los Wolves añaden más piezas si cabe a su operación resurrección. Juntas a estos con McCants, Foye, Brewer y Smith, más lo que pueda llegar en los próximos años, y tienes un proyecto con mucho futuro al que solo le falta un pívot puro. La verdad es que, y más tras haber sido testigo del Mourning y Eric Williams por Carter, es un traspaso muy bueno para Minnesota. Voy a romper una lanza a favor de McHale, que en este caso ha tenido paciencia y no ha aceptado ofertas del pobre calibre Odom+Kwame, lo cual me habría hecho plantear mis preferencias en cuanto a equipo.

Para Boston no sería tan bueno, pero tras el fracaso de los Baby Celtics la franquícia ha dado un giro total. Esto, añadiendo evidentemente alguna que otra pieza más de rotación, les convierte en aspirantes a todo durante dos o tres años. Pierce, Allen, Garnett, Rondo, Perkins... efectivamente, nada más.

De todos modos algo llegará, y convertirá a los Celtics en un equipo cuya mínima exigencia debe ser la final de conferencia. Y de dar la campanada y lograr un anillo, el gozo de alargar la sombra de Red y, con Allen, Pierce y Garnett ganando un anillo, el ver morir a tres pájaros perdedores de un solo tiro.

¿Y los Wolves, qué? Pues de completarse supongo que subiran los votos en la encuesta y, a ver si es verdad, seran un equipo a tener en cuenta dentro de tres años.

Aunque, por otra parte, este traspaso puede tener el handicap de tener que ofrecer el máximo a Al Jefferson dentro de un año, o arriesgarte a que se vaya si no se lo ofreces. Si Al lo justifica durante la temporada, pues la renovación será segura. Pero si no quizás los Wolves no piquen, y Big Al lo encuentre en un equipo necesitado de vender humo y dispuesto a lo que sea...
Y ahora, ¿quién debe salir? Pues Ricky parece carne de traspaso, Jaric también, Hudson se irá, Richards quizás ni firme, Hassell tampoco parece claro... Es decir, ya que empezamos con yogurines, pues a renovar completamente a lo Hawks desde hace un tiempo.

Bueno, lo dejaré aquí porqué tampoco hace falta especular tanto sobre un rumor. Aunque el ver promocionar a Foye y Brewer en la web de los Wolves es, cuanto menos, sospechoso. Repito, este traspaso es mucho más de lo que me esperaba sacar, más que nada por el tiempo que lleva hablándose de Garnett fuera y lo rancias que nos venían las ofertas. Es de suponer que la necesidad de Ainge de vender realidad y salvar la cabeza no nos ha ido mal.

Por cierto, con el 21 retirado os invito a pujar por el número que lucirá Kevin. Yo apuesto por el 12, aunque quizás lo dobla y se decide por el 42. Decisiones decisiones...

Seguiremos comentando el tema próximamente, que puede que no se solucione así de fácil.

¡Un saludo jugones!

Saturday, September 02, 2006

La fortuna del trébol

El ejemplo más grande del trabajo en grupo, del poder colectivo, del dominio, del equipo invencible...Construcciones ligadas a la triunfal historia de los Boston Celtics, el más grande ejemplo del premio al grupo y los ganadores.

Para poner un ejemplo de lo que digo, los Lakers han ganado catorce de sus veinti-ocho finales; los Celtics dieciseis de diecinueve. Así de grande es el dominio que ha tenido el equipo más importante de la historia de la NBA.

En la franquícia desde el año 1950, a Red Auerbach se le dio la responsabilidad de construir el sueño, de realizar aquello que anhelaba el equipo del trébol. El arquitecto de aquel equipo seleccionó al largo de los años futuras estrellas del equipo como fueron Bob Cousy, Bill Sharman o Ed Macauley. Y realizó su movimiento más importante al enviar al último de los tres a St Louis junto a Cliff Hagan a cambio de su selección en primera ronda: Bill Russell.

El primer anillo llegó en el año 1957, ante precisamente aquellos a los que arrebataron el futuro cinco veces MVP de la liga, y poseedor de un anillo más que dedos en las manos. En el séptimo partido y por un ajustado 125-123 en la segunda prórroga, llegó uno, el más difícil, y al que le seguirian quince más hasta el momento. "El primero es el más díficil de conseguir" o "soy el entrenador del campeón del mundo", fueron algunas de las perlas que dejó el gran Red para la historia de la liga y del baloncesto.

Bill Sharman, Bob Cousy, Tom Heinsohn, Jim Loscutoff...aunque de todos los que acompañaban a Russell, el más laureado fue Sam Jones (10), que llegó a la liga en aquel mismo Draft, y no pudo repetir el anillo en su temporada rookie. Luego llegarían ocho anillos seguidos, cinco de los cuáles se consiguieron ante unos Lakers que no podían parar aquello. Y precisamente, aún el esfuerzo de Baylor y West por evitarlo, el noveno de Auerbach se ganó ante los angelinos en un séptimo de infarto, y en el que Russell jugó lesionado. En aquel momento el "coach" anunció que dejaba el banquillo a cargo del mejor defensor de la historia, que alargaría su carrera como jugador tres años más.

Después de ver como Wilt Chamberlain se cebaba con el destino en la final de conferencia y lograba el primero de sus dos anillos con los 76ers en la temporada 1966-67, Boston logró el último back-to-back de su historia para alargar la afortunada leyenda del trébol irlandés. Otra vez los Lakers fueron, en dos ocasiones, víctimas de la ambición céltica. Más emotivo fue el segundo, en un año en que los de Los Angeles tenían el mejor récord de la liga y el refuerzo de Chamberlain, que quería de una vez por todas hacer campeónes a Baylor y West. Este último fue el MVP de una final resuelta a siete partidos, y que en momentos previos al salto inicial fue testimonio de una de las frases más célebres de la historia del equipo de Massachussets: "hoy pueden pasar muchas cosas, excepto que ganen los Lakers". El autor de la misma fue Bill Russell, conjurándose con los suyos para lograr el onceavo anillo en trece años, y retirarse dejando tras de sí la más victoriosa leyenda que la liga haya visto nunca.

Era tiempo de reconstrucción, y mayormente pasaba por el que años atrás había sido el sexto hombre de lujo de la franquícia: John Havlicek. Tom Heinsohn se encargó de dirigir el conjunto que vio otra vez premio en el año 1974, destacando de aquella plantilla nombres sobradamente conocidos por todos como Dave Cowens, JoJo White, Don Nelson, Don Chaney, Paul Silas...Karemm se vio frustrado por la vieja mágia irlandesa en su intento de conseguir el segundo anillo en la historia de los Milwaukee Bucks.

El segundo de aquel proyecto llegaría, otra vez, de la mano del trabajo en equipo. Una gran defensa (tres de sus jugadores fueron elegidos en el quinteto defensivo ideal de la liga), y compromiso con los colores hicieron de aquel grupo un muro infranqueable para unos jóvenes Suns, en la final del 1976, cuyo quinto partido se dice que es el mejor de la historia de las finales. Paul Westhpal no pudo repetir en Phoenix lo logrado en Boston dos años atrás, y los Celtics se llevaron su anillo número trece.

¿Qué era lo próximo? ¿Qué as se guardaba Red en la manga? Aún sabiendo que quería seguir un año más en la universidad, arriesgo en su elección del Draft del 78 por un jóven blanco con pinta de campesino proviniente de Indiana State: Larry Bird. Su impacto en la liga fue inmediato a su llegada un año más tarde, y terminó la temporada siendo declarado rookie del año.

Bird en Boston y Magic en los Lakers; cómo se dijo años más tarde, un perfecto guión digno de Hollywood. El relevo de la liga compitiendo en dos franquícias de máxima rivalidad.

Pronto le llegaría al pájaro verde, 33 de los Celtics, el premio a su trabajo. En su segunda temporada los Celtics ganaron el campeónato del este y no desaprovecharon su oportunidad número quince para llevarse su anillo número catorce, ante los Rockets de Moses. Fue Cedric Maxwell el MVP, pero nadie dudaba de quien era el líder de aquella franquícia, cuyo quinteto en el año 81 aún nos puede llegar a estremecer hoy en día: Parish-McHale-Bird-Maxwell-Archibald.

La segunda oportunidad llegó tres años más tarde, tras un breve dominio de los 76ers en la conferencia. En el primero de cuatro títulos del este consecutivos, y con Bird ya nombrado MVP de la temporada, los Celtics no desaprovecharon la siempre agradable oportunidad de acabar con los Lakers en las finales, cuyo historial con Johnson y Kareem en la plantilla contaba ya con dos campeonatos. Esta vez si fue Larry el elegido mejor jugador de las finales, y así lo volvería a ser en el último anillo de la historia céltica, el logrado en 1986 ante los Houston Rockets.

Lo que vino después os lo contarán mejor y más detalladamente otros blogs que ya han tratado el tema. Hasta aquí llega mi repaso a la mejor franquícia de la historia de mi más admirado deporte, y mi serie de artículos sobre cada una de las treinta franquícias que hoy día conforman la liga. Lo que viene después, sólo el tiempo lo sabe.