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Thursday, September 25, 2008

Preview 08-09: Central

Primero de todo dar las gracias a todos los que se han pasado, hayan o no firmado. Tras tanto tiempo sin actualizar supongo que habrá gente que tenía la acostumbre y la ha abandonado, haré cuanto pueda para volver a ganármelos pero en verano había que disfrutar y el gran sacrificado fue el blog. En fin, tras este paréntesis vayamos a lo que realmente interesa.

Llega ahora el turno de la división central, la más poderosa del este en los últimos tiempos y que a día de hoy parece de capa caída. Los Baby Bulls han decepcionado, los Pistons no tardarán en ir a menos y Bucks y Pacers, si bien invitan al optimismo, lucharán por ser la sorpresa. En este contexto llega la hora de un nuevo reinado, aunque la manzana a la que sucumbió Eva tienta y podría en menos de dos años poner fin a la dinastía James...

CHICAGO BULLS

Opinión: La decepción en mayúsculas de la pasada campaña, en que algunos les situaban como candidatos a finalistas del este y terminaron sin ni siquiera entrar en la postemporada. En el segundo de sus cinco años de contrato Ben Wallace dió la razón a los detractores del GM Paxson, que aliado con la suerte se encontró con el difícil papel de dejar pasar a Michael Beasley en detrimento de Derrick Rose.

Aliados con la suerte los Bulls incorporan en sus filas un base que no dejó indiferente en su primer año en Memphis, si bien obliga a desplazar a Kirk Hinrich al puesto de escolta e imposibilita la millonaria renovación de Ben Gordon. El que sí finalmente se va a quedar es el compatriota británico, un Luol Deng del que tras su serie de Play-Offs ante los Heat se esperaba mucho más de lo que finalmente acabó ofreciendo antaño.

Con el mismo agujero interior los Bulls esperan estar en la lucha por la gran incógnita, pues todos los analistas apuestan por siete equipos en postemporada y una sola plaza en juego para los muchos que van a disputarla. Peores tiempos en Chicago de los que dos años atrás cabía esperar, pues el momento de los Baby Bulls había llegado y como mínimo se les daba como fijos en postemporada. En solo un año han perdido la condición de aspirantes a recuperar la corona del este, un preciado trofeo que una vez conseguido Michael Jordan jamás volvió a ceder.

Plantilla: Todo apunta a que Vinny del Negro, que se ganó la plaza de entrenador en el mediático concurso popular que pareció montar Paxson, jugará con Rose y Hinrich como base y escolta titulares. Deng apunta a seguir siendo el alero titular, menuda novedad os traigo, y en principio me encaja como lógico un poste formado por la pareja Gooden-Noah.

Si finalmente renueva y se queda, aunque la opción más lógica que veo es un sign-and-trade, Ben Gordon sería uno de los suplentes principales junto a Nocioni, y en menor medida tendrían minutos de importancia Larry Hughes, Aaron Gray y Tyrus Thomas. Sefolosha y Simmons tiene pinta que van a seguir como fondo de armario.

Nombre por nombre no suena mal, pero la mayoría parecen haber agotado su ciclo antes de tiempo y recuperarles al nivel que se les esperaba antaño no sé si será tarea fácil. El ambiente con Skiles estaba enrerido, veremos como se las apaña el debutante del Negro con una plantilla que en el juego exterior es de lo mejorcito que puede verse. Una pena tanto quinta opción del quinteto en el juego interior, ahí está su gran hoyo y tienen hasta febrero para remediarlo dando a cambio los contratos de Nocioni o Gordon.

Conclusión: Pueden mejorar la marca de victorias del año pasado y la imagen dada, pero creo que con el naufragio de antaño terminaron un ciclo que nunca sabremos si realmente llegó a empezar. No empiezan de cero, lo único que lo hacen sin ningún tipo de crédito y con más esperanzas puestas en Rose que en quienes el año pasado debían llevarles al gran escenario de junio. Pueden aspirar a ser octavos en el este, por piezas deberían ponerse cotas más altas pero visto lo del año pasado y el juego interior no puedo ser más generoso.

CLEVELAND CAVALIERS

Opinión: Tras seis años en la liga Lebron James podría estar ante su penúltimo año en su natal estado de Ohio. La fecha de caducidad de Shaq coíncide con la posible marcha del elegido, que por mi parte daría por más que justificada si el Larry O'brien no viaja a Cleveland en los dos próximos veranos.

Y es que quién se sabe mejor no puede dar más oportunidades, por mucho que allí se sienta como en casa. Prácticamente solo ha llevado a los Cavs a la única final de su historia, que en eso va a quedarse si no lo repite en los dos próximos años. En cuanto al año pasado, y con permiso de los Lakers, un James otra vez en solitario disputó de tú a tú la serie ante los Celtics, que vista en perspectiva resultó ser la final anticipada.
Nos encontramos ahora con un Lebron maduro, que a la tierna edad de 24 años quiere añadir un anillo a la capa y la corona que ya se ha ganado. Cada vez son menos quienes aún no saben quién va a dominar la liga. Aún los hay que le critican por ser solo físico, en vez de pellizcarse y gozar de la visión de esta maravilla de la genética, álguien a quién el gran Wilt calificó como un cyborg futurista. Y es que esto es lo que es, una máquina perfecta que si no encuentra los engranajes adecuados en Ohio los encontrará en Manhattan...

Plantilla: La gran duda está en el rendimiento de Maurice Williams al lado de Lebron, pues todos fuímos testigos del Larry Hughes pre y post Cleveland. Defenderé hasta que me canse que el problema no es que Lebron no sepa involucrar a sus compañeros, pues demasiado que lo hace en ocasiones. El problema es más bien del esquema de juego, pues si ya destaca en el aburrido planteamiento de Mike Brown no quiero ni imaginar de lo que sería capaz un Lebron como eje central de un juego rápido y con predilección para las transiciones rápidas.

Pero esto es otro tema, así que vayamos al grano. En principio todo apunta al paso de Delonte West como escolta, que acompañaría a Lebron James, Ben Wallace y Zydrunas Ilgauskas. El juego de los Cavs apenas cambiará, a ver si Ilgauskas mantiene sus excelentes prestaciones y Mo da el plus que el equipo necesita, o no, para convertirse en campeón. Y digo o no porqué, con lo que había, a nadie le extrañaría que lo hubieran sido ya en los dos últimos años...

En cuanto a la rotación, Gibson, Szczerbiak, Pavlovic, Varejao y Hickson se perfilan como los suplentes que verán más cancha, con la incógnita de lo que pueda dar de sí el haber repescado a Tarence Kinsey. Además han incorporado a Lorenzen Wright, aunque a poco que se adapte el rookie Hickson no tardará, si no lo tiene ya, a robarle el rol al viejo compañero de Pau en Memphis.

Conclusión: Ferry con la soga en el cuello, a menos de mil días para tumbar el taburete. Los Cavs deben si o si jubilar a los Pistons y asaltar al título de división, y una vez en Play-Offs el objetivo no puede ser otro que el metal dorado. A poco que lleguen a las 50 victorias Lebron James ganará el primer MVP de su carrera, aunque poco valor va a darle si no puede acompañarle del trofeo del mismo nombre en las finales.

DETROIT PISTONS

Opinión: Llevo años dándolos por muertos, y no será a las puertas de su caída cuando yo les dé un voto de confianza. Y eso que se lo han ganado, pues sin hacer mucho ruido y con un solo anillo llevan ya seis finales del este de forma consecutiva. Este año intentarán repetir gesta, pero con Celtics, Cavaliers y Magic como grandes rivales y 76ers, Raptors y Heat como posibles tapados puede que, finalmente, yo tenga razón y no lo logren.

El quinteto es un pozo de experiencia, pero cuando las rodillas llevan ochenta noches de actividad física durante cuarenta minutos tienden a sufrir. Además, hay otro factor a tener en cuenta a lo largo de esta histórica racha, y es que apenas han sufrido lesiones graves de sus piezas clave. Llevan ya unos años jugando a la ruleta rusa en los Play-Offs, y la bala no puede tardar mucho en abandonar la cámara.

Billups, Hamilton, Prince, Wallace, McDyess... Crecieron en los noventa, y a excepción de un Antonio que aún no estaba alcanzaron la plenitud como protagonistas de una fiesta, la de los cuatro fantásticos, en la que no estaban invitados. Para llegar a postemporada van sobrados, pero sin un relevo preparado para flirtear con el título poco avanzarán en su eterna presencia en el gran escenario.

Plantilla: Los cinco que conocemos seguirán como titulares del equipo de Michael Curry, que tras el despido de Flip Saunders se encuentra con el marrón de hacer funcionar una maquinária precisa pero algo anticuada. Con permiso de Maxiell dudo que haya novedades en el cinco importante, con lo que el mismo Jason, Stuckey, Afflalo y Johnson deberán seguir creciendo como secundarios.

Todos hemos oído las alabanzas que Dumars y Curry dedicaron a Kwame Brown, con lo cuál quizás mini-manos tenga su oportunidad desde el quinteto. Un voto de confianza más al que fuera número uno del Draft, choca pensar que alguien de las prestaciones de él o Milicic elegido más abajo lo mismo ya ni estaría en la liga.

Will Bynum y Walter Herrman son las incógnitas del banco, si bien el primero quizás se adapte al rol que desarrollaba el ya retirado Lindsey Hunter. En cuanto al argentino, sus minutos dependerán de las preferencias del técnico, si bien pueden beneficiarle la baja de Jarvis Hayes y la juventud de los que le pueden competir el puesto. Por cierto, ojo con Amir Johnson que a sus 21 años, y con cuatro de experiencia en la liga, podría ser uno de los tapados de la liga.

Conclusión: La General Motors está lejos de su época dorada, y eso mismo le va a pasar a Detroit muy pronto. Se trata de un ocaso anunciado, un proceso lento merced a la gran calidad que derrocha la segunda generación de Bad Boys del estado de Michigan. El momento se acerca, me mojo apostando que este año van a sufrir y que la marca de finales del este consecutivas se queda en seis.

INDIANA PACERS

Opinión:
Equipo joven que el año pasado ofreció una excelente imagen y debería ir a más. Jermaine O'neal ha dado el definitivo relevo a Danny Granger, que con el número que su general mánager elevó al olimpo intentará devolver la gloria a un estado y un estadio que respiran baloncesto por cada uno de sus poros.

En la segunda campaña con O'brien al mando el objetivo debería ser seguir creciendo, si bien los de Indiana no son sino uno más de los que quieren lograr este objetivo. Su ventaja con respecto a rivales como Bobcats, Bulls, Heat o Bucks es que ellos cuentan con un técnico en su segundo año con el equipo. En algunos casos esto supone un plus, aunque toda regla tiene su excepción, y es precisamente por esto que dudo que preocupe mucho el largo recorrido de Mike Woodson en Atlanta...

Los cinco citados y Washington lucharán por las dos últimas plazas de los Play-Offs, ya que si todo va según mi guión previsto Celtics, Cavaliers, Magic, Pistons, Sixers y Raptors van a estar sí o sí en postemporada. Toca ahora analizar el porqué de que los Pacers sean, para muchos, la futura sorpresa positiva en abril.

Plantilla: Termine siendo el escolta o el sexto hombre, parece que uno de mis Blue Devils favoritos, Mike Dunleavy Jr, seguirá teniendo un rol de importancia en el esquema de O'brien. Mi gran duda está en saber si jugará con dos pívots, con lo cuál el quinteto lógico sería Ford-Daniels/Dunleavy-Granger-Murphy-Nesterovic, o si jugará un small-ball con Ford-Daniels-Dunleavy-Granger-Murphy.

Sea cuál sea la opción finalmente, lo que parece claro es que los roles de Nesterovic y Daniels serán secundarios, y que Ford, Dunleavy, Granger y Murphy serán quienes dirijan la orquestra Pacer. Algunas dudas en cuanto a otros hombres con rol menor, pues a día de hoy gente que lleva años siendo importante como Tinsley o Foster parecen estar en el mercado, en su caso a raíz de las incorporaciones de Jarrett Jack y el rookie Roy Hibbert.

Plantilla profunda la de Indiana, que cambia un hermano Rush (Kareem) por otro (Brandon). No es el único hombre que podría entrar en una rotación amplia, pues a expensas de conocer el futuro de David Harrison está claro que gente como Shawne Williams, Travis Diener o Josh McRoberts pueden tener su momento, en especial los dos primeros van a tenerlo seguro.

Conclusión: Hay que estar a la expectativa de más movimientos, pues no estaría de más traer un buen escolta, y por Tinsley, Foster, Williams o Daniels algo puedes sacar en el mercado. En todo caso, no sería exagerado apostar a que el número de victorias respecto al año pasado se verá incrementado, lo que significa que los Pacers podrían estar, más que nadie, cerca de jugar los Play-Offs.

MILWAUKEE BUCKS

Opinión:
Cuando parecía que se había acabado el ciclo de Michael Redd en Milwaukee sorprenden con la salida de Maurice Williams y del chino Yi Jianlian. Ambas inesperadas, responden sin embargo a un criterio lógico, pues mejor rendimiento pueden dar a día de hoy Michael Redd o Charlie Villanueva, los dos que partían con más opciones para salir de la ciudad más germana de los Estados Unidos.

Tras algunas campañas sin rumbo físico y empezando la casa por el tejado parece que el rumbo se estabiliza. Michael Redd seguirá capitaneando el barco, que además de la mejor versión posible de Richard Jefferson espera mayores prestaciones de jugadores que, tras algún año sumidos en la oscuridad, deben ir a más.
Y no estoy hablando de Andrew Bogut, pues sin prisa pero sin pausa el número uno del Draft de 2005 ha ido progresando, y no tardará en ser uno de los mejores pívots de la conferencia. A quienes disparo con bala son Charlie Villanueva y Luke Ridnour, que en su día firmaron un año para la esperanza y desde entonces se han apagado. Como ambos tienen pinta de titulares, su actual estado será clave para calibrar las esperanzas de los Bucks para llegar al 50% de victorias...

Plantilla: Si hay un factor que no me anima a confiar en este equipo este es Scott Skiles, cuyo estilo no sé hasta que punto puede ser beneficioso para que Villanueva recupere su plenitud, si es que alguna vez ha sido algo más que una estrella fugaz. Así mismo, las virtudes de Ridnour o Sessions dudo que terminen de explotar del todo, por un tema de ritmo y filosofía de juego del nuevo técnico de los Bucks.

En cuanto al debate del base, creo que de inicio Ridnour tendrá la oportunidad. Con su gran final Sessions se ganó crédito suficiente como para ser el base suplente, con Lue en la recámara, pero jerárquicamente, en la liga, Luke sigue estando por encima. En las otras posiciones Redd, Jefferson y Bogut son indiscutibles, y también terminará siéndolo Villanueva siempre y cuando rinda como se espera.

Sessions, Jones, Bell, Elson y el rookie Alexander son los hombres a tener en cuenta desde el banquillo, que en comparación a otros equipos se adivina algo corto. Este factor, y la más que segura inconsistencia de más de uno de los titulares, sin duda pesará a la hora de convertir a los Bucks en aspirantes a los Play-Offs o en candidatos a futura ciudad de acogida de Ricky Rubio...

Conclusión: Banquillo algo corto y las eternas dudas entorno a la capacidad de Skiles para lograr que el proyecto funcione. Redd, Jefferson y Bogut forman un trío prometedor, y si recuperan a Villanueva y Ridnour en su mejor nivel las cuarenta victorias no deberían ser una utopía. Por cierto, a pesar de su recién estrenada camiseta roja que no sueñen con seguir siendo el segundo equipo del mundo con más seguidores (por detrás de Houston).

PREMIOS INDIVIDUALES

Candidatos al All-Star:
Luol Deng, Lebron James, Chauncey Billups, Richard Hamilton, Danny Granger y Andrew Bogut son candidatos más que firmes. Una temporada bestial de los Cavaliers podría significar la inclusión de otro de sus baluartes, y Jefferson y Redd podrían llegar pero por la falta de pívots de calidad incluyo antes a Bogut que a ellos dos.

Candidatos al MVP: Realmente solo hay uno, aunque es el máximo favorito para llevárselo según todos los expertos. Y es que hace tiempo que Lebron James ha dejado de ser el futuro de la liga para convertirse en presente, un presenta cuya hegemonía no conoce límite. Si es que no ha empezado ya, bienvenidos a la era de Lebron James...

Candidatos al ROY: Derrick Rose fue el número uno del Draft, pero muchos ni siquiera le contemplan en la carrera hacia el rookie del año. Quizás esté aún verde, pero se da por seguro que saldrá de titular y a poco que cumpla debería sí o sí aspirar a entrar en el quinteto ideal rookie, y luchar el galardón por el que muchos le descartan. Sin aspiraciones tan altas como las de Derrick, Alexander, Hibbert o Rush bien podrían estar en el fin de semana de las estrellas, si bien se antoja complicado vista la competencia en sus puestos.

Candidatos al mejor defensor: Muy bien lo tendría que hacer Ben Wallace para ganar su quinto premio, aunque será interesante ver como se desenvuelve ante cuatros abiertos, ante equipos que jueguen al small-ball. Es el único candidato serio, aunque a día de hoy ni remotamente. Así mismo, Tayshaun Prince luchará por estar en uno de los dos quintetos defensivos.

Candidatos a mejor sexto hombre: Un Chapu recuperado o un renovado Ben Gordon jamás deberían descartarse como candidatos, si bien en ambos casos parece complicado. Por las palabras de Curry y Dumars deberíamos contemplar también a Kwame Brown, y según que esquema presenten O'brien y Skiles respectivamente lo mismo Dunleavy Jr y Villanueva nos dan una sorpresa.

Candidatos a mayor progresión: El año pasado aposté por Danny Granger y fallé, si bien su mejora fue muy notable. Si llega al All-Star es candidato a ganarlo, aunque el margen de progresión no es muy alto tras una gran campaña pasada. Otro candidato a hacerse con el premio
es Charlie Villanueva, sobretodo si a lo largo de la temporada se acerca a aquella versión de sí mismo que logró anotar 48 puntos en un partido.

Candidato a mejor técnico: Mike Brown no es muy mediático a nivel de imagen ni un entrenador muy carismático. Aún así, con Scott, Jackson y Nelson ya premiados, es de los entrenadores que colocaran a su equipo arriba el más bien situado para hacerse con él. No es el único, pues Jim O'brien merecería premio en caso que lograra meter estos Pacers en los Play-Offs.

Saturday, January 12, 2008

Los chicos malos de Michigan

Cada año les damos por muertos, ponemos punto y final a su romance con la final del este que, conquistada en dos ocasiones, no han dejado de jugar desde que el año 2003 cayeran ante los Nets. Pacers en su día, Cavs y Bulls a día de hoy... Pasan los años y el histórico equipo de Michigan, y no me refiero al que vio nacer la leyenda de Magic ni al que perdió una final por culpa un tiempo muerto que no podía pedirse, sigue en lo más alto de la Central Division.

Buque insignia de una ciudad con uno de los índices de delincuencia más altos del país, los Pistons son odiados por la mayoría de la prensa y aficionados de la liga desde que dejaran en el arroyo el mejor cuarteto que se haya visto en la historia del baloncesto. "Bad is Back", rezaban las camisetas: no faltaba razón.

Plantilla actual: Tras perder a Grant Hill y quedar fuera en el año anterior, en la temporada 2001-02 los Pistons volverían a los Play-Offs. La columna vertebral abandonaría la plantilla en verano, con Jerry Stackhouse marchándose a los Wizards a cambio de Richard Hamilton y un trotamundos sin remedio que en su día fue número tres del Draft, Chauncey Billups, llegando para quitarle el puesto a Chucky Atkins. Junto a Cliff Robinson, Corliss Williamson y unos verdes Okur y Prince firmarían el mismo récord y llegarían a su primera final del este para ser barridos por los Nets.

Prince se había confirmado en los Play-Offs como una pieza a tener en cuenta, y junto a Wallace, Billups y Hamilton formaba en un quinteto que ponía presión a unos Pacers que parecían imparables. Nadie contaba con aquel equipo, considerado como el ejemplo de lo bajo que había caído la conferencia este. Los cuatro citados y Rasheed Wallace llegarían a la gran final, y el paseo bañado en oro bajo el sol californiano acabaría teniendo lugar en la deprimente Detroit.

¿Álguien imagina lo que hubiera pasado de elegir a Melo, Bosh o Wade? En fin, el caso es que llegaría Milicic, y que aquella misma plantilla llegaría otra final para perderla ante los Spurs. Se íria Larry Brown, después Ben Wallace, pero las finales del este seguirían a la orden del día; aunque, con Flip Saunders en el banquillo, no mucho más.

Cuatro de los cinco siguen allí, en un equipo gestionado por Joe Dumars desde los despachos y cuya cuesta abajo se verá suavizada por la llegada de talentos jóvenes como Arron Afflalo, Jason Maxiell, Rodney Stuckey o Amir Johnson. Cambio generacial necesario para no volver a desgastar los veteranos antes de la cuenta y ver por la televisión nacional el escenario que pisaron por dos veces consecutivas: la gran final.

Hay un factor que juega a favor de los de Saunders de cara a ser optimistas para las esperanzas de Detroit en esta campaña. Los Pacers del 2004 y los Heat del 2005 fueron los mejores de la conferencia en estos años, para luego caer en la final ante el segundo clasificado (Detroit). Luego estos pasaron a ser el mejor de la temporada regular, lo que les hizo caer ante Miami y Cleveland. ¿Álguien sabe como va Detroit y como va Boston? Si la lógica sigue, tenemos finales en Auburn Hills.

Cuerpo técnico: Los dos años de Flip Saunders en el banquillo podrían calificarse de intachables de no ser por su papel en la postemporada. En su primer año en el banquillo llevó al equipo hacia el mejor récord de su historia, aunque consecuencia del desgaste necesario para lograr tal hazaña los condenaría a una prematura eliminación en las finales a manos de los Heat, a quiénes les bastó con un mes de baloncesto para proclamarse campeones.

En el segundo se relajaron un poco, aunque no les costaría mucho hacerse con otro título de mejor equipo del este en Regular Season. Superarían sobradamente los Magic de Dwight Howard, y tampoco tendrían demasiados problemas en eliminar a los Bulls de su ex-compatriota Ben Wallace, aún el miedo que daba ver lo que había hecho Chicago con los Heat. Llegaban a su quinta final consecutiva, que a los dos partidos también parecía destinada a ser un camino de rosas.
Pero el oficio de unos Cavs liderados por Lebron James llevó la serie a las tablas, y la eliminatoria volvía a Auburn Hills abierta y con opciones de que pasara cualquier cosa. ¿Cansancio? ¿Mala gestión? ¿Dios en el cuerpo de Lebron? El caso es que el fortín de los Pistons no fue tal, y que Lebron hizo una histórica exhibición en el quinto partido que dejó la serie en manos de los Cavs y, más en concreto, en la muñeca de Daniel Gibson en el sexto y definitivo choque.

Huele a última oportunidad para Saunders, que ya fracasó en su etapa en Minnesota cuando llegaba la hora de la verdad. Quizás Dumars ya está buscando recambio (Laimbeer sería una gran opción) para este equipo que irá a menos y necesitará de los jóvenes que él ha ido seleccionando en el Draft. Costará que Maxiell o Afflalo mantengan el nivel al que se habría llegado si no se hubiera elegido a Darko Milicic. Da miedo pensar donde estarían ahora los Pistons...

Nadie duda de Dumars, que ha confeccionado una plantilla de un gran nivel y que viene siendo competitiva desde el día que el se sentó en la silla de mando. No parece que se aproximen movimientos en Detroit después de enviar a Mohammed a los Bobcats. Como mucho podría darse un último retorno de Chris Webber pero, por favor, que le mantengan callado en caso de llegar a un agónico último partido en una final de la NBA.

Imagen: La fiebre del azul verdoso (teal en inglés) de los noventa hizo mucho daño en Detroit. ¿Como queréis que Grant Hill pase de primera ronda con semejante insulto a la historia del equipo? No es que la combinación de teal, black, red and yellow fuera horrible del todo (aunque dicho así lo suene), pero cuando llevas cuarenta años en la liga no puedes permitirte romper con tu historia.

Casualidades de la vida, al dejar el caballo todo fue a pedir de boca para el equipo de Detroit. Bueno, dejarían los colores, ya que el caballo sobreviviría aún unos cuantos años hasta que finalmente renovaron el logo y lograban estar en paz consigo mismos. Moderno y con clara memoria ochentera, parece destinado a persistir durante décadas.

Y es que desde que volvieron a su uniforme clásico, este parece haber logrado aquella etiqueta de "intocable" que muy pocos en la liga tienen. En una mano cuento a Celtics, Bulls, Pistons, Lakers y Spurs, y con el paso de los años quizás podrá decirse lo mismo de Clippers (por aburridos más que nada) y Knicks (que aún clásico ha sufrido ciertos cambios graduales en su historia).

Azul y rojo, ahora y siempre azul y rojo. Este es el camino del anillo, esta es la identidad de los Pistons, y esto es lo que nunca más pueden permitirse a perder. El mal ya está hecho, pero rectificar es de sabios. Y dejo claro que a mi me gusta el uniforme (de hecho conozco una chica que tiene la camiseta de Grant Hill y creo que se la compraré), pero no es digno de un equipo como Detroit.

Potencial futuro: El párrafo que escribí el otro día en el análisis de Denver podría ir aquí de no ser por el bluf de Darko. ¿Quién querría perderse al nuevo Gasol, Nowitzki o Stojakovic? Joe Dumars no quería ser este, y fue a por la gran promesa europea pasando olímpicamente del freshman campeón universitario, nacido además no muy lejos de Detroit, Carmelo Anthony.

Pero bueno, con lo que hay habrá que hablar del potencial en un futuro inmediato. Reconozco no ser muy conocedor de los nombres que voy a dar, pues sigo a Detroit menos de lo que su récord y buen juego merecerían. De todos modos, me permitiré el lujo de opinar ya que dejar este espacio en blanco sería feo de cara a la colección de treinta artículos que pretendo finalizar antes o después.

Jason Maxiell y Amir Johnson son los referentes interiores del futuro, una vez las canas de McDyess y Rasheed no puedan más que arrastrarse por las canchas de media liga. Maxiell es un portento físico trabajador y que hace números con facilidad, mientras que Amir Johnson es un proyecto para el futuro del que dicen ir sobrado de calidad y estar no muy lejos de demostrar su nivel. En este presumible juego interior para la próxima década, Cheikh Samb sería el Saer Sene de turno que tendría minutos desde el banco (le vi en LEB-2 y no apuesto nada por él).

Los rookies Afflalo y Stuckey formarían una pareja exterior con calidad al lado de gente como Hayes y Prince. Sin retirar a los que hay, por supuesto, que aún les queda cuerda para rato. La duda va encarada hacia la siguiente dirección: ¿cuanto tiempo le queda a este bloque en la élite? ¿cuando podremos no contar con ellos como "title contenders?

Lo que yo haría: Seguir moviéndome en el Draft y no renovarme hasta que el proyecto esté muerto. Por el compromiso demostrado y el nivel dado, Wallace, Hamilton y Billups merecen tener oportunidades en los Pistons hasta que se retiren, para que sus dorsales acompañen a los clásicos de los ochenta, Lanier y Bing.

Hay mucha calidad en el banco, pero si este año no se logra el anillo daría salida a hombres como Murray, McDyess, Herrmann y Brezec para intentar sacar alguna ronda de Draft o algún joven con el que trabajar. En este sentido, un base que supla a Billups con las garantías que Hunter dejará de ofrecer sería una pieza importante a conseguir y encajar en el tan consolidado bloque.

Lo que se comentó en su día: Yo repasaba la trayectoria histórica de los Pistons y me alargaba un poco más en lo que había vivido. Me preguntaba si seguían vivos o si había pasado su tiempo, y las mismas dudas asaltaban a Wilt, que los calificó como "un equipo de mánager, un grupo de buitres muy difíciles de analizar correctamente".
No les veía luchando por el título, al igual que Rafita. El que si apostaba por ellos era McMillan, que creía que Ben Wallace estaba sobrevalorado y que sin él crecían las opciones de los Pistons para hacer algo grande. Surgiría una pequeña discusión sobre lo malo que era Isiah Thomas, aunque no como jugador, claro está.

A día de hoy no se generarían discusiones entorno a su negadez por entrenar y dirigir una franquícia en la NBA, todos sabemos lo malo que es. El personaje del año en los Taylor Awards (que tarde o temprano tendrán ceremonia de entrega) así lo atestigua. Esta pequeña discusión y Julius Bird rememorando el logo robótico de los cincuenta fue todo lo que dieron de sí los once comentarios que tuvo el artículo que os presento a continuación:

http://taylorwolves.blogspot.com/2006/08/la-recompensa-de-ser-malo.html

Conclusión: Como hemos dicho en muchísimos artículos anteriores, muchas dudas alrededor del equipo. Que si el entrenador, la veteranía de las estrellas, la superioridad colectiva de los Celtics e individual de los Cavs... Es lo que decía Wilt, es muy difícil de analizar este equipo y los juícios que se hacen sobre ellos suelen ser a posteriori.

Si de entre Pistons, Suns y Mavs me hacen elegir quién creo que seguro no gana el anillo no sé por quién apostaría, pero si lo hiciera por los Pistons estaría dudando de aquí hasta junio. Suns o Mavs pueden ganar el anillo, pero generan mil y una dudas en comparación con los de Auburn Hills. Como me pasa con el Madrid en Champions, hasta que no les veo fuera de Play-Offs no respiro aliviado.

Wednesday, September 26, 2007

Preview 07-08: Central Division

Llega el segundo de los seis repasos a lo que, siempre según mi previsión, puede ocurrir en esta próxima temporada 2007-08. Llegamos a la división Central, antaño indiscutiblemente la más fuerte de la conferencia y de la que decíamos que todos sus equipos tenían opciones de Play-Off.

Pero hay algo que está cambiando... Mientras Bulls y Cavs afianzan una rivalidad que puede durar años y llegar a más de un duelo de finales de conferencia, los Pistons apuran sus últimas opciones de lograr algo más en esta era de Bad Boys II. En contra estan unos Bucks que siembran muchas dudas y unos Pacers en las horas más bajas que yo y muchos de nosotros les hemos visto.

CHICAGO BULLS

Opinión: Para muchos el claro favorito para hacerse con la división e, incluso, con el cetro de mejor equipo del este. Tienen ingredientes de sobra para dar más de una sorpresa. Un trío explosivo y talentoso por fuera y grandes luchadores en la zona.

También el banquillo es un punto fuerte, y sale reforzado con la adquisición de todo un hombre de equipo como es Joakim Noah. Añádele la renovación de Andrés Nocioni y unos jovenes mucho más expertos y con hambre de demostrar lo que valen y, sí, esta puede ser la campaña en que los Bulls vuelvan a las finales.
Fi-na-les; con todas las letras. El barrido ante Miami fue un aviso para navegantes que los actuales finalistas, los renovados Celtics y los mismos Pistons que les eliminaron de su camino no deberían olvidar. Los Bulls vuelven a dar miedo, perfilándose como un candidato a todo a partir de ya y para muchos años.

Exigencias: Visto lo del año pasado lo mínimo es que sean más precabidos. Es decir, no puede repetirse el error final que les costó el segundo puesto, acabando conformándose con un quinto. Este año deben ser, como mal menor, la segunda fuerza de la división.

Y ya llegados en Play-Off todo vale a partir de segunda ronda. Por su juventud y oportunidades en el futuro no se les exige el máximo, presión que quizás sí tengan rivales como Celtics, Pistons, Heat, Nets e, incluso, los Cavs tras lo logrado el año pasado.

Quinteto: Noah o Tyrus Thomas se perfilan como los sustitutos naturales de PJ Brown. También Joe Smith podría entrar en el rol del 42 y dejar a los jovenes en el banco. Lo que sí está claro es el perímetro Hinrich-Gordon-Deng y Ben Wallace de pívot. A partir de ahí los dos descartados más Nocioni, Sefolosha y Duhon a dar minutos de calidad y descanso desde un banquillo de mucha calidad.

Mi apuesta: Creo que este es el año en que vuelve la fiebre Bull. Apuesto que seran líderes de su división, a día de hoy les veo mejor preparados que Pistons y Cavs. A partir de aquí, no descartaría incluso el liderazgo de la conferencia y el poder verles en una final diez años después del mítico tiro de Michael.

CLEVELAND CAVALIERS

Opinión: Me sabe mal por Lebron pero me huele a fiasco... Alguien debería recordarle a Ferry que a Lebron le restan dos años de contrato por qué, visto su movimiento veraniego, parece claro que el bueno de Danny no se ha dado cuenta.

Para empezar se ha evidenciado que Hughes no es lo que era, que Ilgauskas va claramente a menos, que el banquillo está acomodado y que mejorar lo de Gooden tampoco es muy complicado. En mi opinión, todo menos Lebron y Gibson era susceptible de moverse. Bueno, no todo, porqué hay dos que sí merecerían quedarse y a día de hoy aún esperan su contrato (Pavlovic y Varejao).

James no ha soltado prenda pero no creo que esté muy contento. Cleveland se complica la vida al darse la circunstancia que, si queda tercero en la Central, partirá como quinto cabeza de serie como mucho en Play-Off. Y como ya dejo claro arriba apuesto antes por Bulls y, aún no gustarme mucho, también por unos Pistons que ya sabemos como las gastan en Regular Season.

Exigencias: En su contra está la final del año pasado y la ambición de Lebron. Tanto su estrella como su público exigirán todo a un equipo que dio mucho más de sí. Menudo marrón se les presenta por qué, en mi opinión, si no llega ningún cambio veo como mínimo tres y máximo cinco que estan por encima de ellos.

Quinteto: Contando que renueven lo que hay que renovar yo me decantaría, aunque no sé si lo meterá de titular, por Gibson como base. Luego pondría a Hughes, Lebron, Gooden e Ilgauskas y con esto me iría. Claro que yo, como ya he dejado claro, haría algunos cambios antes del 1 de noviembre. ¿Bibby quizás?

Mi apuesta: Salta a la vista que la cosa no acabará bien. Con un técnico que deja frío y no genera nada de confianza, un sistema anárquico, jugadores acomodados y en horas bajas y un vago en los despachos esto tiene pinta de acabar mal. Y más con el listón y las expectativas dejadas... Nada nada, quintos aún tener mejor récord que el campeón de la Southeast y a sufrir el mismo bajón que tuvo Miami el año pasado por falta de movimiento.

DETROIT PISTONS

Opinión: Asumiendo aunque no dando por segura la pérdida de Webber, pierden un efectivo. Y no por la aportación de Chris, ya que McDyess de titular lo hará tan bien o mejor, si no porqué la referencia interior del banquillo salta a la titularidad y falta una pieza (siempre y cuando Webber no siga, ya sea yéndose a Dallas o retirándose).

A partir de aquí, y vista la confianza de Saunders en Mohammed, los Pistons irán seguro a menos. Pierden un efectivo importante e insustituible en la rotación. Maxiell y Amir Johnson suman enteros pero ¿suplir a McDyess? Se ha reforzado el juego exterior con los rookies y Hayes, un jugador al que si le respetan las lesiones puede ser muy importante.
No sé si Dumars nos sorprenderá pero yo no veo movimiento alguno. Mohammed y quizás un titular como Hamilton podrían salir a mercado para intentar renovar aires para una de las últimas oportunidades que tienen los Pistons de lograr el cuarto anillo con este proyecto.

Exigencias: Como siempre, todas, pero con matices esta vez. Primero porqué tras dos fracasos en las finales del este ya nadie espera de ellos que lleguen a todo. Hay nuevos favoritos, y en su misma división la presión parece haberse trasladado a Ohio e Illinois; esta puede ser su gran ventaja.

En su contra juega el hecho que, por mucho que no se les de como favoritos, está claro que es un ahora o nunca. Si no les exiges todo este año, ¿cuando vas a hacerlo? Por tanto, aunque pierdan su condición de favorito de la conferencia, la exigencia debe ser total porqué de no ser así este equipo carece de sentido...

Quinteto: Quiero creer que Dumars dará una sorpresa traspasando alguna pieza clave pero cada vez lo tengo menos claro. De ser así el quinteto será el mismo de siempre con McDyess en lugar de Webber. Mucha veteranía y piezas no malas del todo en el banquillo; a ver como lo administra el amigo Saunders.

Mi apuesta: Conociendo su historial en temporada regular creo que lucharan por la primera plaza de su división e incluso conferencia. Les veo por encima de Cavaliers pero no de los Bulls a día de hoy. De todas formas, que nadie se despiste porqué para la temporada regular yo creo que van sobrados. Su problema será en Play-Off, donde no apuesto por su sexta final del este consecutiva.

INDIANA PACERS

Opinión: A día de hoy está clarísimo que van a largar a Jermaine O'neal. Partiendo o no de esta premisa, que por mi parte daré por segura, lo cierto es que los Pacers huelen a lo peor del este, con el 7 o sin él. Si no a lo peor, son los únicos a quiénes nadie da el mínimo margen de sorpresa o posibilidades para hacer algo.

El tiempo y el conservadurismo han ido corrompiendo un equipo que en 2004 olía a anillo. Hoy en día solo Danny Granger parece una pieza referencial y aprovechable para un futuro próximo que verá desfilar muchas de las perlas que han ido cayendo en Indianapolis a lo largo de estos años.
Todo el mundo parece tener los días contados. Harrison, Foster y Diogu son de los pocos con papeletas para salvarse de la quema que iniciará a buen seguro Larry Bird y, con suerte y un par de Drafts, volverá el buen básquet a una ciudad como Indianapolis que no merece tener su equipo arrastrándose por la liga.

Exigencias: Si se va Jermaine ninguna salvo intentar salvar el honor y no quedar últimos. Y ni esta creo que van a imponerles los aficionados, apuesto a que la mayoría prefieren ceder sus abonos y esperar a ver que cae el próximo junio en el Madison.

La 2007-08 está condenada al olvido, no antes de empezar, si no desde que el equipo fue cayendo en la tabla y se confirmó que quedaba fuera de los Play-Offs. Tiempo de reconstrucción, sin ningún tipo de responsabilidad para O'brien y los jovenes en quiénes se confíe el destino de la franquícia.

Quinteto: Imposible de definir a día de hoy. Permitidme en este caso ningunear este apartado y pasar al siguiente, con nada nuevo que decir por otra parte.

Mi apuesta: Si me cogieran de la mano y me dijeran por quién me juego un dedo a que queda último en el este elegiría a los Pacers. Los otros que veo fuera de Play-Offs me dan más seguridad (solo los Sixers me parecen carne de cerrar la clasificación pero, al mismo tiempo, dejan margen para la sorpresa). En fin, huele a Pick 2 del Draft (reservo el uno para los Clippers), o a 5 si corren la misma suerte que en Boston.

MILWAUKEE BUCKS

Opinión: Verano rarísimo el que se ha tirado el GM Harris. Si ya olía mal en Wisconsin elegir un chino que no quiere jugar en tu ciudad, menuda metida de pata la de repescar a Charlie Bell tras ningunearle todo el verano, con el jugador ya en manos de los Heat y tan indignado con los Bucks que había llegado a plantearse un regreso a Europa.

Por no olvidarnos del capítulo de Mo Williams, resuelto con más gracia que este último de todos modos. Así nos queda la misma plantilla que antaño pero con una promesa china que tendrá minutos y miembros del cristal de bohemia con ganas de acabar con su mala racha.

Allí puede estar la clave del equipo que dirige el impronunciable coach Krystkowiak. Si Redd, Villanueva, Mo Williams y Bogut se mantienen sanos pueden tener sus opciones. De momento Simmons es el primero en colarse esta premisa básica aunque, por suerte, ha llegado Desmond para suplir su baja.

Exigencias: Si el equipo está sano a lo largo de la temporada, la exigencia no tiene por qué bajar respecto la pasada temporada. Si hace un año el objetivo era meterse en Play-Off también debería serlo este año. Más con el supuesto salto de calidad que puedan tener Bogut y Villanueva, la incorporación de Jianlian y el fichaje de un Mason que, sin ser una estrella, mejora algo lo que había antes.

Aún así, la subida del nivel del este y la sensación general que sigue faltando algo hace que, suponiendo que no se metan en Play-Off, no les vayan a pedir muchas responsabilidades. A partir de las 35 victorias creo que, tal y como está la conferencia a día de hoy, este equipo ha cumplido con creces.

Quinteto: Maurice Williams, Redd, Villanueva y Bogut están fijo. Aunque no lo creo se podría probar y experimentar con Charlie o Jianlian de aleros, pero dudo que coach K lo haga. Mason será titular, si se confirma que Simmons se pasará otro año (o casi) en blanco.

Mi apuesta: Yo dudo que estén en Play-Off, pero no lo descartaría por nada del mundo. Sinceramente, creo que no están al nivel de los nueve que hablaba en el anterior artículo, pero como Orlando, Toronto o Washington se despisten estos Bucks les pueden quitar la plaza. Me alegraría por gente como Redd, Mo, Villanueva e incluso Bell.

Y aquí acabo mi segundo análisis. No olvidéis, para los que hace unos días que no os pasáis o sois nuevos aquí, que abajo está el de la división Atlántica. Pues nada, aquí os dejo mi clasificación del este ya sin tantos interrogantes:

EASTERN CONFERENCE

1- Boston Celtics
2- Chicago Bulls
3- Detroit Pistons
4-
5- Cleveland Cavaliers
6- New Jersey Nets
7-
8-
9- Toronto Raptors
10- Milwaukee Bucks
11- Philadelphia 76ers
12-
13- New York Knicks
14-
15- Indiana Pacers

Pues hasta aquí hemos llegado con esta segunda edición. La próxima y última del este se centrará en la división que más cerca está de las balsas y los mosquitos floridianos.

¿Confiaré en los nuevos Magic de Lewis? ¿Daré mi voto de fe a los Wizards? ¿O serán los Heat quiénes, otra vez, merezcan mi confianza? Aquí os dejo con estos interrogantes, y ante la duda existencial de sí me decanto por Hawks o Bobcats...

I love this game!

Saturday, May 19, 2007

La reválida

Cuando te decantas por los Pistons como tus favoritos es que algo anda mal. Si lo haces en una final ya es mal augurio pero quedando aún cuatro equipos en juego...Mal síntoma sin ninguna duda.

Cuidado, que nadie se engañe pensando que los de la Motown son mi equipo favorito de los que quedan o tienen a mis jugadores favoritos en su plantilla; craso error amigos. Lo que pasa es que con lo que queda tengo claro que quedan solo dos favoritos y creo que estos dos son los que pasaran a la final.

Vamos por partes. Es año impar y me temo que les toca a los Spurs dar el do de pecho. Mi teoría del fracaso del "Dream Team" avala aún más esta opción y, sintiéndolo mucho, a día de hoy me ha quedado claro quién es el equipo más fuerte de la liga.

A eso añadir otra teoría que se me ha aparecido estos días. A Tim Duncan le veo retirarse con una mano llena de anillos y, a lo Magic, logrados de forma alternada excepto en los últimos (80, 82, 85, 87 y 88 en el caso del Laker, 99, 03, 05, 07, 08 en el caso del de Islas Vírgenes.

Para alguien que cree en el determinismo histórico como yo es una conexión posible, más aún reforzada en el extraño suceso Rookie-Hornet/Barça campeón de Europa (92, 06) y en el ya nombrado fracaso "Dream Team"/anillo Spur. La posible coíncidencia y repetición de finales Liverpool-Milan y Spurs-Pistons es lo que da nombre a mi artículo: la reválida.

Y es que si a alguien veo preparado para hacer frente al horror tejano es a los Pistons. Por Saunders, Webber y Wallace me alegraría pero, llegados a este punto, incluso deseo que ganen! El segundo anillo de los Bad Boys II, cerrando así el círculo y dando espacio futuro para Lebron James.

Un Lebron cuyo camino viene marcado a lo Michael Jordan, pero siempre un paso por delante. Será el mismo hueso el que le elimine de la postemporada de forma consecutiva (los Pistons) y en no más de dos años logrará superarles y, una vez hecho esto, ornamentar su mano con el primero de los muchos anillos de campeón que creo que logrará.

Por esto que os comento creo que aún es pronto para él. 4-1 o 4-2 no veo a los Cavs pasando ante los de Detroit pero poco importa, se ha llegado a la final y el siguiente paso ya se ha dado. Al igual que no veo a estos ilusionantes Jazz pasar ronda ante los Spurs, aunque si logran ganar en San Antonio ya sabemos como se las gastan en Salt Lake City...

De todas formas este año a comerse Liverpool-Milan (¡Go Reds!) y un Spurs-Pistons. En ambos casos creo, aunque solo en el otro lado del Atlántico lo deseo, que el que salió perdedor hace dos años aprobará su reválida del 2007. Tiempo al tiempo, por esto me mojaría a día de hoy.

PD: Aunque de seguir con mi "determinismo histórico"...¿Qué tal Lebron lograr su primer anillo ante los Jazz, el segundo también, el tercero ante los Sonics, retirarse, ganar a los Suns, luego Blazers, Lakers?...Complicado, en BetAndWin apostar por ello te hace millonario seguro :P

Friday, January 19, 2007

¿Misma historia?

Como lo fue Rasheed Wallace en 2004, Chris Webber podría ser este año la chispa que encienda el fuego en Detroit, para guíar a los Detroit Pistons al cuarto anillo de su historia.

Caídos en previos combates ante los Spurs de Duncan (aunque Horry y Ginobili fueron tanto o más claves) y los Heat de un Wade a nivel Jordan, el hecho es que los Pistons llevan cuatro años instalados en la élite de la liga y vistos como un potencial candidato a un título que ya han ganado; y cuando menos lo esperabamos.

Rasheed Wallace llegó a cambio de nada en Detroit, cierto, aunque también lo es que muy poca gente pensó lo que podía significar su llegada. Si bien Billups fue el hombre clave, Prince la agradable sorpresa y el otro Wallace el que se llevó la fama en el All-Star, todo el mundo tiene claro que el factor Rasheed fue importante y, quizás, decisivo.

¿Lo será también el factor Webber? Podría ser. Son jugadores de un perfil similar, problemáticos, intensos y, sobretodo, muy sobrados para jugar a esto. De aquí a junio asistiremos a la pareja interior con más calidad y persiguiendo un solo objetivo: el anillo.

Las temporadas de Rip Hamilton y Tayshaun Prince no dan lugar a dudas, Chauncey volverá a tope de su lesión y etiqueta negra lo dará todo en Play-Offs. Bastará con la motivación de Webber (cuyo padre espera verle sonreír otra vez en cancha) y lo poco que pueda dar un banquillo que no tiene demasiados minutos para convertir el campeonato del este en una realidad y, la utopía del anillo, en una posibilidad real.
Esto podría ocurrir, si el factor Webber se manifiesta tal y como lo hizo en su día el factor Wallace. A ver si el sueño de su sobrinó, que le vio triunfar en Detroit y con el número 84, se hace realidad.

Aunque si me dan a elegir a mí...eliminados en segunda ronda por los Heat y Wade jugando contra Lebron la final del este. Bienvenidos al futuro!

Wednesday, September 13, 2006

Lo que yo viví: Temporada 03-04

La mayor decepción de la historia; el gran año de Garnett; Bad is Back, sorpresa en las finales; la batalla entre Lebron y Carmelo

Con los Spurs de nuevo con el campeonato quedaba en el aire el futuro de la pareja Bryant-O'neal, y como afectaría a la liga su ruptura. Lejos de desear esto los Lakers parecían dispuestos a moverse contra viento y marea (¿alguien dijo el efecto mariposa?) para volver a armar un conjunto dominador.

En un verano en que asistí al último campus de federación al que fuí como jugador, la NBA se preparaba para recibir a su dulce paraíso una nueva generación de jugadores que pretendían dominar la liga en un futuro próximo, lo que podría llamarse como el relevo.

Jordan anunció su retirada tras confirmar al mundo que su inmortalidad era limitada y que, tarde o temprano, los gigantes caen. Sólo O'neal y Duncan hasta el momento habían ganado el anillo tras la última conquista de los Chicago Bulls y muchos eran los aspirantes a relevarles en esa gesta. Pero, antes que nada, toca hacer un repaso al mejor Draft (junto el 96) al que he asistido.

Justo saberse que disponían del número 1, los Cavaliers hicieron evidente que su objetivo no era otro que Lebron James, dejando la noche del Draft huérfana de sorpresas. La nota la dieron los Pistons con la elección en el número 2 de Darko Milicic, el europeo hasta el momento elegido en un número más alto y que prometía altas prestaciones. En tercer lugar los Nuggets eligieron al campeón de la NCAA con Syracuse Carmelo Anthony, sin duda mucho más seguro que el jóven gigante serbio-montenegrino. Chris Bosh (4) de Georgia Tech llegó a Toronto, mientras que Dwyane Wade (5) era la elección de Pat Riley para sus Heat, cerrando el mejor Top 5 que he tenido el honor de recordar hasta el momento.

Los diez primeros puestos se completaron con la elección de Chris Kaman (6) por los Clippers, la incorporación de Kirk Hinrich (7) a los Bulls, el cierre del fichaje de TJ Ford (8) por los Bucks, la llegada de Mike Sweetney (9) a los Knicks y el ver a Jarvis Hayes (10) llegar a Washington.

No fueron estas las únicas perlas de un Draft que incluyó otros nombres a destacar a día de hoy, como Luke Ridnour (14) que se unió a los Sonics, David West (18) a los Hornets, Boris Diaw (21)a los Hawks y Josh Howard (29) a Dallas, un robo en mayúsculas aunque más lo fue en mi opinión Maurice Williams (47) que llegó a Utah.

Con estas destacables incorporaciones no acabó aquel verano, pues aún quedaba un duro mercado de traspasos y agentes libres. En el capítulo de incorporaciones destacar los fichajes, sobretodo, de los Lakers, que se hacían con dos veterano de lujo al dar la bienvenida a Gary Payton y un Karl Malone que iba a por el anillo que se le había resistido en Utah. Lo mismo buscaba Olowokandi en Minnesota, mientras Robert Horry iba a la caza de nuevos retos en San Antonio. Lamar Odom y Andre Miller abandonaban los Clippers por Heat y Nuggets al ver como no igualaban su oferta, pero si la de Maggette y Brand que tenían contrato con Utah y Miami, y Gilbert Arenas se decidía por Washington gracias a la suerte de una moneda; no hace falta decir que el azar quiso que no fueran los Clippers los que se hicieran con sus servicios.

Además de todo esto hubo algún traspaso destacado que para no aburrir resumiré de forma rápida y con los jugadores principales y sus destinos. Uno de ellos llevó a Van Horn a los Knicks, Glenn Robinson a los Sixers y Sprewell a Minnesota. El segundo acabó con Jamison en Dallas y Van Exel en Golden State. El tercero llevó a Brad Miller a Sacramento a cambio de Turkoglu y Pollard básicamente y un cuarto acabó con Lafrentz en Boston a cambio de Walker, en una elaborada prueba a la inteligencia que Ainge pasó sin éxito.

Así se llegaba a una temporada de cambios, en la que vimos desaparecer del mapa NBA dos jugadores que, si no voy mal entendido, ninguno de mis visitantes recordaba haber visto llegar a la liga: Stockton y Jordan, el primero de los cuáles fue cubierto por mi gran ídolo del baloncesto español (Raül López).

Los Lakers eran los favoritos antes de empezar la liga, gracias al impacto mediático de sus fichajes y la calidad que ya de por sí rebosaba la plantilla. Añadéle a todo este glamour a Phil Jackson, y alzad el dedito todos aquellos que por un momento dudásteis, antes de empezar la temporada, que se llevarían el anillo.

Aún así había en el oeste rivales a tener en cuenta como eran los vigentes campeónes (San Antonio), los Dallas Mavericks, los Sacramento Kings y, últimos pero no menos importantes, los mejores Timberwolves de la historia. Estos eran los que aspiraban a ganar el anillo en una conferencia en que los Grizzlies podían empezar a sacar pecho y no teme a nadie, pues con la llegada de Posey (aquel que en su día fue considerado jugador franquícia) lograron un buen equilibrio en su plantilla.

Por parte del este destacaban unos Nets que ya no sorprendían a nadie, unos Pistons que cada año subían un escalón, los Pacers de Miller y O'neal...también Philadelphia, Orlando, Toronto y Miami podían ofrecer algo bueno, aunque con ellos se albergaban más dudas al respecto.

Duncan, O'neal, Bryant, Garnett, Webber...incluso Nowitzki podían disputar el MVP, que de no acabar en el oeste iría para Iverson, Jermaine, Kidd, McGrady y también Carter si se ponía manos a la obra.

Empezaba la liga en que la fiebre amarilla, y no los vigentes campeones, eran el rival a batir. Aún la baja de Malone seguían pecando de favoritos cada noche en que saltaban a cancha para disputar su duelo. Y no únicamente la lesión del cartero afectaba la dinámica del equipo, pues la acusación que afectó a Bryant en aquella temporada puso aún en más aprietos al equipo que con gran maestría dirigía Phil Jackson.

Situaciones inversas vivían Jazz y Grizzlies, equipos en los que jugaban Raül y Pau. El primero luchaba, tras muchos años estando, por llegar a unos Play-Offs que prometían ser complicados. El base tenía buenos minutos, y poco a poco se adaptaba al ritmo de la liga. En lo que a los de Memphis se refiere, veían con esperanza la posibilidad de llegar a ellos por primera vez en su historia.

En cuánto a los rookies Lebron y Anthony mantenían un duelo en el olimpo como no se recordaba en muchos años. Los dos querían llegar al All-Star, llegar a los Play-Offs y conseguir el rookie del año. De las tres ansiadas metas una sóla fue saciada por cada uno, la tercera de ellas con polémica en contra del ganador.

Previo al All-Star tuvo lugar un traspaso que echó a perder toda mi cantidad de votos a favor de Marbury. El mejor base de la liga llegaba traspasado a los Knicks a cambio de poco más que McDyess y junto a Penny Hardaway. Si ya tenía en el oeste pocas esperanzas, con menos contaba en el este, pues las posiciones exteriores estaban excelentemente cubiertas por aquel entonces.

Así se llegó a un All-Star, el de Los Angeles, que más bien poco tuvo de glamouroso. Con Lebron, Wade y Anthony jugando la pachanga de los rookies y siendo aniquilados por Stoudemire y amigos, el partido menos serio del año se convirtió en un improvisado concurso de no mucha mayor calidad. En cuánto a triples y mates, no era precisamente mi sueño ver ganar a Voshon Lenard y Fred Jones, que aguaron la fiesta a aquellos que deseabamos el triplete de Stojakovic y Richardson. Y especial ilusión no me hacía el ver debutar a Magloire y Artest en el partido, o la vuelta de Brad Miller por segundo año consecutivo.

Mucha novedad, aunque de mal gusto, tuve que aguantar en aquel partido. Así quedaron fuera en el este gente como James, Odom o Marbury para hacer sitio a los arriba nombrados, Redd y Martin, como novedades, aparte de típicos como Wallace, el otro, Iverson, McGrady, Carter...En el oeste tambien cantaban un poco las selecciones de Kirlenko o Cassell, aunque eran sin duda más de mi gusto.

Así se presentaba un partido en el que beatifiqué a O'neal y le dediqué dos oraciones, pues evitó la mayor de las catástrofes que la NBA pudiera haber presenciado jamás: Magloire como MVP del All-Star, en el que fue el segundo máximo anotador del este. Menos glamour imposible, de las peores experiencias que este glorioso fin de semana me ha llegado nunca ha ofrecer.

Antes de finalizar el período de traspasos, los Hawks enviaron a los Pistons aquel jugador que les había llegado vía Rattliff y Abdur-Rahim: Rasheed Wallace, un hombre que sin saberse por aquel entonces sería el jugador clave de la temporada 2003-04. Así mismo los Knicks enviaban a Van Horn (menudo sangre de orchata) a los Bucks a cambio de Tim Thomas.

La regular season terminó con la lectura fácil de unos Lakers que decepcionaban, unos Pacers a los que Carlisle les habia dado alas y unos Timberwolves que, por fin, parecían ir en serio a por el anillo. Fue además triste ver llegar a los Celtics a la postemporada con un récord pésimo de 36-46, teniendo en cuénta que los Jazz se quedaron fuera en la otra conferencia; su balance era de 42-40. Aunque por decepción la de los Magic, 76ers, Raptors y Blazers, equipos a los que muy pocos veían fuera de los Play-Offs.

En el oeste los Timberwolves (58-24) terminaban por 4-1 su série ante los Nuggets del que había sido, al menos merecería haber compartido, el mejor rookie del año, Carmelo Anthony, pasando por fin de la maldita primera ronda de Play-Off. Por el mismo resultado los Kings echaban a unos Mavericks que desde que llegaron en el 2001, nunca habían durado tan poco en Play-Offs, y los Lakers hacían lo mismo ante los Rockets de Francis y Yao. Se me olvidaba decir, como muchos habreis notado, que los Grizzlies inauguraron su marca negativa ante los Spurs, al caer 4-0 en su primer partido más allá del 20 de abril.

Mientras tanto en el este Pacers (61-21) y los Nets presentaban su candidatura al eliminar a Celtics y Knicks respectivamente. Los Pistons sólo cedieron un asalto ante los Bucks y Miami hizo gala de coraje para eliminar en siete partidos a los Hornets, en la presentación en sociedad de un jugador único: Dwyane Wade.

Llegó la segunda ronda y los Lakers apartaron de su camino a los Spurs (4-2) para poner las cosas en su sitio. Los Kings hacían valer calidad e historia para llevar a los Wolves del MVP a siete partidos, cayendo con el honor que su leyenda a principios de milénio merecía. Los de Minnesota habían logrado salvar el segundo escalón, pero lo más complicado aún estaba por llegar...

Mientras tanto los Pistons se vengaban en siete partidos de la anterior final de conferencia, dejando en la cuneta unos Nets que no podían alargar su dominio en la hermana pobre de la liga. Por su parte, Wade se erigió como el líder del equipo de Jones y Odom para llevar a los Pacers hasta seis partidos que acabaron resolviéndo a su favor los antiguos discípulos de Larry, que se veían más cerca que nunca de traer el anillo a Indianapolis. Una bonita historia la de Flash, que tan sólo tardaría dos años en llevar a los Heat al olimpo.

Llegaron las finales de conferencia en dónde los Pistons sorprendieron a unos Pacers que sólo pensaban en la final, subestimando aquel equipo hecho a base de trabajo y sacrificio y en el qué, por qué no decirlo, sobraba más calidad de la que se creía. Mientras tanto pasado y futuro se la jugaban en Minneapolis, siendo el menos esperado, Derek Fisher, el que apartó a los lobos de la prometida gloria, y llevar a los Lakers a dónde nadie debía haber dudado que llegarían.

Cómo ya conté en una ocasión, después del espejismo que para mi fue el primer partido, me fuí tranquilo a Londres sabiendo que Bryant había impartido justícia, y que el anillo, el número quince, iría para California. Me conecté a Internet un día antes de volver a casa, para ver un sonriente Chauncey Billups con un premio por el que nunca hubiera apostado ni el mismo.

El avión llegó a Barcelona y mi cabeza estaba aún pendiente de confirmar aquello, como si no pudiera creer que había ocurrido. Pero puse el vidéo y allí estaba, el triunfal paseó que se brindaron los Pistons en el quinto partido, del que mi consciencia sólo pudo tragar el cuarto período, pues el resto no quería ni verlo. Un trágico final que demostró la calidad del trabajo de equipo por encima de las individualidades. Una bonita lección que bien les vendría a un equipo nacional en concreto...

Aquello acabaría con el traspaso más grande jamás contado, pero no toca hoy recordarlo. El Dream Team amarillo no llevaría a Jackson a la cima de la historia, ni a los Lakers a acercarse a los verdes, pues Red y los Celtics aún velan para que nadie les alcance.

Kevin Garnett consiguió un MVP que prima una gran trayectoría, a la que sólo le queda un hueco por llenar. Lebron James (Cleveland) se convirtió en el discutido rookie del año en una temporada que contó con tres jugadores novatos que ya ahora indican que van camino del Hall of Fame. Ron Artest (Indiana) fue el mejor defensor rompiendo la dinastía de Ben, Zach Randolph (Portland) fue el jugador más mejorado y Antawn Jamison (Dallas) el mejor sexto hombre. El premio al mejor técnico se largó a Memphis, siendo para mi merecido sin duda por Saunders. Hubie Brown (Memphis) se colgó la medalla al reparto de minutos y la igualdad de unos jugadores que no merecían porqué tener los mismos derechos. La paliza ante San Antonio no fue más que una lección, la primera de las dos que posteriormente recibirían.

Por mi parte destacar que estaba a punto de vivir mi primer verano en New York City, además de una fantástica ruta por Canadá. Me saqué el título de iniciación como entrenador, y tenía como objetivo jugar en categoría preferente, sueño que se esfumó al perder en las fases de la manera más tonta. Tendríamos que esperar dos años para llegar hacia aquel objetivo que perseguíamos con el equipo, aún ver cómo aquel que nos había derrotado quedaba segundo de su grupo. Injusticia o desgracia con el sorteo, sólo nos queda saber que hubieramos podido competir sin problemas.

Felicidades a los que habéis llegado al final del rollo, hoy ha sido de aquellos días en que todo salía rápido y me era placentero el ir escribiendo. Un honor estar un día más con todos vosotros, gracias por hacer de taylorwolves una actividad agradable de realizar día tras día.

Monday, August 14, 2006

La recompensa de ser malo

En la liga desde la temporada 48-49, los Fort Wayne Zollner Pistons no tardaron en hacer las delicias de su propietario, fabricante de componentes de automóbil, al llegar a dos finales consecutivas de la liga. No se consiguió el soñado título, y Fort Wayne vio un relevo en Detroit, la ciudad de Michigan a la que le iba como anillo al dedo el nombre de la franquícia.

Muchísimo tiempo después, y con el paso de leyendas como Yardley, DeBuschere, Bing o Lanier, el sueño se materializó. En el año 1988, el del nacimiento de este pequeño lobo, dieron el primer aviso al llegar a la final de la NBA, en la que cayeron ante los últimos Lakers campeones del Showtime. Volvieron un año después y, aún un mermado Isiah Thomas, se alzaron con el título. Los Bad Boys, cuyos componentes más conocidos son el nombrado base, Dumars, Aguirre, Vinnie el microondas, Dennis Rodman, Rick Mahorn, John Salley y el más malo de todos ellos, el gran Bill Laimbeer.

Este estado de gracia, el dominio de los chicos malos en la liga, se alargó otro año, al vencer a los Portland Trail Blazers en la final del 1990. Un año después, la historia dio un giro, y aquellos Pistons se convirtieron en la primera de las víctimas del gran Air. Michael Jordan, barría a los de Michigan de la final de conferencia, terminando una de las dinastías más famosas y singulares de la historia de la liga.

Pasó mucho tiempo antes de volver a ver aquel equipo en las finales. Aún con Grant Hill o Jerry Stackhouse, Detroit no ganaba más que para llegar y caer en primera ronda de Play-Off. Un sorprendente equipo de marginales logró en 2003 meter a los Pistons en la final de conferencia. Un año más tarde, y con incorporaciones de la talla de Rasheed Wallace, y el sorprendente joven, Tayshaun Prince, lograron el pase a la final contra los favoritos en el este, los Indiana Pacers. BAD IS BACK.

Una vez allí, el quinteto más famoso de la NBA hasta este verano (Wallace-Wallace-Prince-Hamilton-Billups), se conformó en ir de víctima, como quien ya no puede dar más de sí. Una gran mentira, este grupo de jugadores logró el tercer anillo para el viejo Fred y barrió a los segundos mejores Lakers de la historia (al menos sobre el papel).

Y de no haber sido por Robert Horry, a saber si ahora mismo estaríamos hablando de otra dinastía. Otra de dos años, puesto que parece que Dwyane Wade, como en su tiempo hizo Michael Jordan, se ha encargado de que lo más cerca que les queden las finales, sea la de conferencia.

Ahí se queda, tres anillos de campeón de la NBA. Ahora viene la pregunta: ¿Han acabado las opciones de triunfo para el equipo de Detroit, con la marcha de Ben Wallace y después de esta gran temporada?