Tuesday, September 12, 2006

Lo que yo viví: Temporada 02-03

El sueño del cuarto anillo; temporada para enmarcar de Tim Duncan; el último año de Jordan; la dulce recompensa del peor equipo

Hay veces en que no puedes dormir y, pensando, se te enciende una vela. Hoy la inspiración ha querido llegarle de noche a este lobo que se disponía a meterse en cama. Pues nada, a escribir y publicar ya hoy lo de mañana, que hay veces que justo levantarse uno no tiene ánimo para redactar.

Como futuro universitario que empieza el día 27, mi labor estos días es permanecer en casa hasta la tarde, cuándo los entrenamientos de los pequeños y el mío propio en ocasiones me llaman. Así que me permitiré el lujazo de, hasta fin de mes, estar levantado en horas más bien intempestivas.

Ya que de noches hablamos y antes de empezar a repasar con el Draft, que mejor que recordar el primero de muchos: el fiasco de Indianapolis. En aquel equipo que quedó sexto tras perder ante España jugaban, entre otros, Jermaine O'neal y Tracy McGrady.

Fiasco americano, anillo Spur, que dice mi teoría. Así pues, la laureada mano de Phil Jackson temblaba al plantearse no volver a colgar más banderas en el techo del Staples Center, al menos durante aquel curso. El reto era díficil, algo que ni los Bulls habían conseguido: ganar el cuarto, extender aún más el dominio.

En otro Draft de dudosa calidad, el gigante chino (Yao Ming) llegó a Houston dando esperanza a los seguidores del equipo tejano y llevando consigo la desgracia al fin de semana de las estrellas. El malogrado Jay Williams (2) a los Bulls, su compañero Mike Dunleavy (3), en Duke, a los Warriors, Drew Gooden (4) a los Grizzlies...esto fue lo que llegó antes del primer fiasco en mayúsculas: Nickoloz Tskitishvili (5) a los Denver Nuggets. Dajuan Wagner (6) a los Cavaliers, Nené Hilario (7) a los Nuggets via-Knicks, Chris Wilcox (8) a los Clippers, Amaré Stoudemire (9) a los Suns y Caron Butler (10) a Miami fueron los top 10 de otra mala promoción, como iba siendo habitual en los últimos años. Un Draft desgraciado, pues todos sabemos el historial médico de Williams, Hilario, Stoudemire o el fatal devenir del prometedor Wagner.

Pero aún quedaba más, pues otros jugadores destacables (la mayoría, a decir verdad, no mucho) formaron también parte de este Draft. Jared Jeffries (11) a los Wizards, Tayshaun Prince (22) a los Pistons, Nenad Krstic (24) a los Nets y Carlos Boozer (35), desde los Blue Devils, a los Cavaliers. Nombro también a Navarro (40) para los Wizards y Scola (56) a los Spurs y nadie más creo que merezca entrar aquí. Para la historia quedaran estos tres años de Draft malditos, hasta la genial promoción del 2003.

Con algunos fichajes a destacar como la incorporación de Ginobili a la disciplina de los Spurs, el fichaje de Hughes por los Wizards o el de Billups por Detroit, algunos de muy positivos, el verano se caracterizó por una gran cantidad de traspasos. Sin olvidar la firma que estampó Raül López, que pasó a ser uno más en los Jazz a pesar que una lesión le dejaría fuera toda la temporada, hubo algunos movimientos que merecen la pena ser recordados. Los Wizards se movieron para rodear a Jordan con jugadores de calidad, y se trayeron a un puro anotador como Stackhouse, ya asentado en la liga, dándo a cambio a Richard Hamilton, que hizo la maleta y se fue a Detroit. Enviando a Van Horn a Philadelphia a cambio de Mutombo, los Nets conseguían el center que les hacía falta para las finales, los Bucks rompían el trío mágico enviando a Robinson a Atlanta a cambio de Kukoc y los Clippers conseguían en Andre Miller aquello que más necesitaban: un director de juego. Con este traspaso Darius Miles llegaba a Cleveland, que conseguía salvar a Ricky Davis de las garras de McHale, cómo hicieron los Bucks con Michael Redd, pretendido por los Mavericks.

Así se perfilaba la temporada del cuarto como objetivo. Mucho había cambiado, pues ya no estaban Olajuwon y Ewing, y David Robinson sería el siguiente en dejar la NBA huerfana de los que antaño dominaron la liga: los pívots altos, todos ellos de gran clase.

New Jersey era el equipo a batir en el este y Bucks, Pacers, Pistons, Celtics y 76ers eran varios de los candidatos a sucederles, a los que se podrían incluir también los recién mudados Hornets, los Magic y ¿por qué no? los Wizards de Jordan. Cualquiera de ellos perdería contra los aspirantes en el oeste, que encabezaban unos Lakers a los que Kings, Spurs y Mavericks podían mirar al rostro. Timberwolves, Blazers y Suns estaban un escalón abajo, pero con capacidad de sorprender, algo que ya no podían hacer unos Jazz viejos a más no poder.

O'neal, Duncan, Iverson, Garnett, Bryant, McGrady, Kidd, Carter...Siempre tantos los aspirantes, para los pocos que realmente llegan a disputarlo: el premio al mejor jugador de la temporada.

Así empezó la segunda temporada de Pau en la mejor liga del mundo, con Memphis siguiendo con pocas aspiraciones más que mejorar su marca, y a Gasol con el objetivo en mente de luchar para lograr eso y algo más: respeto.

Con pocos suplentes que rindieran en temporada regular, de poco sirvieron los 57 puntos entre O'neal y Bryant para meter a los angelinos entre los mejores del oeste. Allí Mavericks, Spurs y Kings confirmaban su candidatura de favoritos, mientras mis Timberwolves se metían en la pomada sin hacer excesivo ruido.

En el pozo, jugando a otra liga, se encontraban dos equipos en la particular lucha que, recuerdo haber leído en un artículo, se profetizó que habría en la parte baja. Compitiendo a ser el peor, para hacerse con el número 1 del Draft. Y por si alguien no lo recuerda, no se trataba de otro que de el elegido, el único jugador que me llegó al oído y que merece estar aquí una temporada antes de lo que tocaría. Y eran Nuggets y Cavaliers aquellos que parecían desearle con toda su alma.

Con esas llegó el segundo momento cumbre, la más grande de las fiestas a la que nunca he sido invitado: el All-Star Game.

Le tocaba a Atlanta convertirse en sede de la gran movida, y transformar en alegría todas las penas que había por la situación de la franquícia, que aún así por aquel entonces luchaba por llegar a los Play-Offs. Antes del partido poco a destacar salvo el MVP de Arenas en el partido de rookies contra Sophomores, el hecho de haber sido Ming el pívot más votado en el oeste o los vuelos de Richardson, lo mejor visto desde Vince Carter en Oakland.

Pero vamos a lo interesante, aquel partido que debía cerrar la carrera de Jordan, y por el cuál no había sido votado titular. Bonito gesto el que tuvo Vince Carter de cederle el puesto, curioso el ver que el comandante en el este no era otro que el gran enemigo de Mike, Isiah Thomas y horrible el ver como se volvía a vestir de uniforme en los partidos de las estrellas. Llegué a la liga en un momento que cada uno iba con la de su equipo y, aún a día de hoy, me parece mucho más atractivo.

Vayamos primero a las novedades, destacando en el este un Ben Wallace como titular, y tres jugadores que dan muestra del bajo nivel de la conferencia: Brad Miller, Zydrunas Ilgauskas y, uno que para mi lo merecía, Jamal Mashburn. Por parte del oeste llegaban al partido Shawn Marion y Yao Ming, uno de ellos gracias al apoyo de todo un país.

Sin mucha historia, aunque sí emoción, transcurrió el partido hacia el escenario perfecto: igualdad en el cuarto período. Allí el demoledor juego interior del oeste se dedicó a intercambiar canastas con Michael Jordan en una muestra de dominio y savieza impresionante. Se llegó a la prórroga tras un fallo de Air en el lanzamiento decisivo y, una vez allí, volvió la igualdad al marcador.

Sobre los largos brazos de Shawn Marion anotó el lanzamiento que daba la victoria al este el legendario heroe Bull pero, cuando el partido parecía ganado, vio él y todo el mundo como Jermaine O'neal cometía una personal a Kobe Bryant que acabó mandando el partido a la segunda prórroga...y allí el oeste barrió.

Al final Garnett MVP cuando menos se deseaba, con 37 puntos, y con Iverson (35), McGrady (29) y Jordan (20) siguiendo sus pasos. Aún así, retirada dorada para el que en su día logró tres MVP's del partido, y el único triple doble en esta clase de acontecimiento.

Siento haberme alargado tanto con el All-Star pero es de los mejores que he vivido, y merece la pena. Antes de los Play-Offs sólo destacar los traspasos de Gooden y Giricek a Orlando, que trajo a Mike Miller a Memphis, y la marcha del mejor base de la historia de los Sonics, Gary Payton, a cambio de Ray Allen, de Milwaukee.

Por fin y sin más floriduras se llegó a unos Play-Offs en los que parecía viable destronar al rey. Los primeros de la historia en jugarse a siete partidos la primera ronda, tuvieron pocas sorpresas, al menos en el oeste. Los Kings eran los primeros en liquidar a los Jazz, y en un paso más hicieron lo mismo los Lakers ante los Wolves y los Spurs contra los Sonics. Algo más tardaron los Mavericks en poner de manifiesto el último fracaso Blazer en la postemporada.

En el este los Celtics demostraban su solidez al eliminar a los Pacers, los Nets hacían lo mismo con los Bucks y los 76ers alimentaban las esperanzas de sus seguidores al eliminar a los Hornets. Y sufriendo, como les gusta, los Pistons acababan con la andadura de McGrady y sus Magic.

La segunda ronda fue un paseo para los Nets ante Boston, que no pudo vengarse por lo del año anterior. Por su parte, los Pistons eliminaban a los 76ers de Iverson y llegaban hasta dónde ni Grant Hill les había llevado, a un lugar que sólo recuerdan los que vivieron la era Bad Boy. En el oeste los Spurs apartaban de su camino a un maldito de los últimos años, los Lakers, confirmando más que nunca que iban en serio. Y, un año más, veíamos caer a los Kings antes de lo que queríamos, ante unos Mavericks que apuntaban desde hacía mucho tiempo.

Otro barrido y a esperar rival, fue el planteamiento de unos Nets que, como todos, veían caer a Nowitzki para los duelos decisivos, cosa que permitió a los Spurs sobrepasar las defensas de su rival tejano. El alemán tardaría tres años más, ya en solitario, en alcanzar la gloria que en aquella ocasión se le escapó.

Los Nets volvían al escenario soñado para vérselas esta vez con el último equipo campeón antes de los Lakers. Aún así, ellos contaban ya con experiencia, y con el factor sorpresa de jugar en la conferencia light de la liga. A seis partidos logaron llevar su final, para ver como los Spurs ganaban el segundo de sus tres anillos, y David Robinson conseguía aquello que todos los jugadores desean al retirarse. Sería bonito acabar con la célebre frase de Daimiel pero, al conocerla todos, prefiero hacerlo con la mucho más fria: "el segundo MVP de las finales para un Tim Duncan convertido en leyenda".

Y ya que me lo pedís, citaré a Daimiel refiriéndose a Robinson: "Es el final soñado por parte de cualquier jugador".

Tim logró algo que llevaba tiempo apuntando: los dos MVP's importantes de la temporada superando esta vez a Kevin Garnett en la votación. Amaré Stoudemire (Phoenix) logró el rookie del año por delante del chino, al tiempo que Ben Wallace (Detroit) repetía como mejor defensor, Gilbert Arenas (Golden State) se convertía en el jugador más mejorado y Bobby Jackson (Sacramento) en el mejor sexto hombre. Y, como siempre dejándolo para el final, Popovich (San Antonio) fue el mejor técnico.

Mi peor temporada como jugador había llegado, pues no fue un buen año en absoluto. En el bando positivo destacar la camiseta de Gasol y el hecho de llegar al 1'70 de estatura, aunque aún me quedaba por crecer.

Los Lakers habían caído, pero la rabia contenida no podía sino traer novedades de infarto en aquel largo verano, al tiempo que los Cavaliers mostraban una camiseta con el número 23 y Jordan anunciaba su retirada...¿Coincidencia? Más bien diría relevo.

11 comments:

rafita said...

este logo spur si que es bonito. a ver si se repite tu teoria catastrofista-anillo pa duncan, estaria bien. la verdad es que el draft fue no mu beno,y cuando no gano el chino el rookie of the year me alegre muchisimo, ademas de por stoudemire, que me pearee un jugadorzo, que en unos años dominara la liga por dentro, sin duda alguna

rafita said...

este logo spur si que es bonito. a ver si se repite tu teoria catastrofista-anillo pa duncan, estaria bien. la verdad es que el draft fue no mu beno,y cuando no gano el chino el rookie of the year me alegre muchisimo, ademas de por stoudemire, que me pearee un jugadorzo, que en unos años dominara la liga por dentro, sin duda alguna

Pierce said...

Stoudamire es, juto a Howard un futuro dominador bajo poste.

Temporadon de Duncan y Garnett. Gran All-Star y un gran concurso de mates (richardson es una máquina).

Así que empiezas el 27? ¡Que morro! yo ya he empezao hoy :(

Julius said...

Je, je, hala, al cole todos, que sois el futuro de Españña, coñño (como dice Quequé). No estuvo mal la temporada, las hubo mucho mejores, pero con tu estupendo recorrido nos suena mucho mejor. Salu2

Juanejo said...

pero ese anillo lleva asterisco o no lo lleva?? preguntare a Phil "joan gaspart" Jackson esta duda existencial. de DeJuan Wagner, que ha sido? lei hace poco que estaba por Philly, pero parece que el tio de los cienes y cienes de puntos acabara fuera de la nba.

true wolf said...

Una lástima lo de Dajuan Wagner. Hice bien hace dos años, en el NBA Store, donde estuve a punto de comprar su camiseta. Al final compré la de Francis y Anthony, pero tuve muy al alcance Wagner y Battier.

rafita said...

wagner, si señor, apuntaba alto, mala suerte. en un all star (atlanta) dceia daimiel que se le comparaba con iverson, aunque claro, le faltab un poco para llegar a iverson

queque, que bueno. es de salamanca, y tengo entendido que estudio en el instituto que estoy yo (nota aparte, que no se si interesaramucho, pero bueno, ahi queda jajaj)

true wolf said...
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true wolf said...

con lo del instituto me he perdido un poquito rafita, deberás volverme a explicar este segundo párrafo, aunque supongo que debes referirte a daimiel. A mi me suena que es de Salamanca o de por allí Valladolid. Poco se de geografia, y todo dato que se percate de algún momento pasado de la vida de un famoso es bienvenido en Taylorwolves ;)

Wayne Robinson said...

Qué repaso más guapo Wolf. Yo de esta temporada me quedo con la imagen de uno de mis favoritos, Derek Fischer, llorando de rabia al final del último partido de la eliminatoria contra los Spurs. Qué bonito hubiera sido ese cuarto anillo. Es que no me gustan los Spers, joder.

Wilt Chamberlain said...

rafita: fuera, fuera!! Jajaja, cómo puedes ir de los Spurs hombre (te respeto).

wolf, crack total ,menudos pedazo de repasso, lo que ocurre es que amí está temporada no es ke me traiga unos recuerdos demasiado buenos.. se acabó la dinastía.