Thursday, September 07, 2006

Lo que yo viví: Temporada 98-99

El cierre patronal; la retirada del más grande; el fin del sueño en Salt Lake City; la hazaña de los New York Knickerbockers

Pues sí, es tal como lo habeis definido algunos en el post anterior, ya nada volvería a ser igual. El más grande desmentía los rumores de un cambio de aires (New York Knicks) junto a Phil Jackson y anunciaba su segunda retirada del baloncesto profesional, dejando a muchos huerfanos de ídolos a los que seguir.

La nueva hornada de jugadores llegaba vía Draft al mismo tiempo que se alargaba el mal rollo por un posible cierre patronal, al no llegar un acuerdo jugadores y propietarios. Michael Olowokandi, de Pacific, era elegido número 1 del Draft por Los Angeles Clippers, seleccionando así un pívot del que se esperaba un impacto a lo Olajuwon, Robinson o O'neal, siendo más bien un Muresan, Bradley o, siendo generosos, Olden Polynice.

Le seguiría la elección de Vancouver, Mike Bibby, a su vez secundada por la de los Denver Nuggets, Raef LaFrentz. En el cuarto y quinto puesto tenemos un clásico de la historia de la liga, los Warriors intercambiando jugadores y saliendo perdiendo con ello: enviar a Vince Carter a Toronto por su compañero en North Carolina, Antawn Jamison. Visto desde ahora, gran error el de los Bucks, que prefirieron a Robert Traylor (6) al germano Nowitzki (9), que hubiera pegado mucho mejor en la ciudad de Wisconsin. Jason Williams (7) a los Kings, Hughes (8) a los 76ers, Pierce (10) a Boston y Wells (11) a Portland, fueron otras de las elecciones destacadas. Y algún que otro robo: Ricky Davis (21) a Charlotte, Al Harrington (25) a Indiana, Rashard Lewis (32) a Seattle y Cuttino Mobley (41) a Houston. Desde la perspectiva actual, un Draft de gran calidad.

Al tiempo que seguían las negociaciones, y parecía claro que la liga no se iniciaria en noviembre, hubo los clásicos movimientos veraniegos que cada año se dan en la NBA. En la misma madrugada del Draft, los Lakers enviarian a Nick Van Exel a Denver, en un traspaso a cambio de derechos en segunda ronda que dejarían muy descontento al jugador. Scottie Pippen se dejaba querer por Suns y Blazers pero acababa escogiendo los veteranos Rockets como su destino, y Kings y Wizards cambiaban cromos con el traspaso de Webber por Richmond.

Llegó el año nuevo y el NBA Live 99 con Antoine Walker en la portada fue uno de los juegos más regalados por navidades; era lo más cerca de la liga que sus aficionados podían estar en aquel momento. Después de mucha tensión, reuniones, desacuerdos, la asociación de jugadores que lideraba Patrick Ewing y el conjunto de los propietarios llegaban a un acuerdo, y la liga podía empezar en febrero. Se canceló el All-Star de Philadelphia y se redujo el calendario de 82 a 50 partidos de temporada regular.

Sonó el primer pitido inicial y dio comienzo a la liga del asterísco, tal y como la bautizo Phil Jackson. Ya no eran los Bulls el rival a batir, ahora ellos jugaban en la liga de Grizzlies y Clippers. Los máximos aspirantes al anillo menos valioso de la historia de la liga eran los Utah Jazz, parecía que aquel era su año. Tambien Lakers, Spurs y Rockets contaban como aspirantes, e incluso Sonics, Suns y Blazers un escalón por debajo. En el este todo el mundo daba como favoritos los Heat de Riley y los Pacer de Bird, si bien Knicks, Hornets, Hawks o Pistons estaban capacitados para sorprender.

Malone era el máximo favorito, aunque O'neal, Hill, Hardaway, Garnett y el jóven Duncan estaban preparados para presentar candidatura al premio que todos ellos deseaban junto al anillo: el MVP.

A medida que avanzaba la liga, se destapó la calidad de los movimientos veraniegos, de aquel largo verano del 98 (hasta enero). En muy positiva se convirtió la llegada de Sprewell a los Knicks, siempre que Van Gundy mantuviera su cuello fuera de su alcance, mientras los Lakers cortaban decepcionados al recién llegado, con cinco anillos, Dennis Rodman. Precisamente los Lakers fueron protagonistas de uno de los traspasos más importantes de la temporada, que trajo Glen Rice a la ciudad angelina a cambio de Eddie Jones, que se fue a los Hornets. El otro traspaso destacable, es el que nos privó de la magia de Marbury, enviado a los Nets que, a su vez, enviaron a Cassell a los Bucks. Gracias McHale, se dijo en Minnesota, por traernos a Terrell Brandon.

Sorprendentemente, el jugador de los 76ers con sólo tres años en la liga, Allen Iverson, fue el máximo anotador de aquel campeonáto. Le seguirían O'neal, Malone, Abdur-Rahim y...¡Van Horn!

Heat, Pacers, Spurs y Blazers acabaron como líderes de sus respectivas divisiones, llegando con ello a una postemporada que, a diferencia de su precedente, no se vio recortada de partidos. Heat-Knicks, Hawks-Pistons, 76ers-Magic y Pacers-Bucks eran los emparejamientos en la costa este. Spurs-Wolves, Lakers-Rockets, Jazz-Kings y Blazers-Suns era lo que había quedado en el oeste; la suerte estaba echada, en unos Play-Offs en los que yo destacaría la ausencia de Hornets, Cavaliers y, por encima de todo, Sonics.

Indiana fue el único equipo que consiguió barrir a su rival (Bucks), mientras Iverson cedía un sólo pulso ante una leyenda de los noventa al que estaba a punto de dejar atrás, Penny Hardaway. Grant Hill puso en aprietos a los Hawks, y a punto estubo de lograr su primer pase a segunda ronda, mientras Knicks y Heat volvieron a convertir en infierno su particular duelo, que acabó resuelto a favor del octavo clasificado en el este, New York Knicks.

En el oeste sólo Portland se mostró sólido ante su rival, los Suns, que no pudieron pararlos. Minnesota y Houston ganaron un partido ante Spurs y Lakers, que pasaron a segunda ronda, y los Jazz tenían problemas para superar a unos jóvenes Kings en su primera experiencia de Play-Offs como conjunto.

En segunda ronda Indiana, New York y San Antonio barrieron a sus respectivos rivales (Philadelphia, Atlanta y Lakers). A su vez, Stockton y Malone veían como volvían a perder el tren en la misma estación, al caer por 4-2 en la eliminatoria ante los sorprendentes Blazers, cuyo quinteto daba para esto y más: Sabonis-Grant-Wallace-Rider-Stoudamire. Vencían a los Jazz y llegaban a su primera final de conferencia desde tiempos de Clyde Drexler.

Una vez allí no pudieron con los Spurs (4-0), pero jugadores y propietario (Paul Allen), se conjuraron para traer el segundo anillo de su historia a la ciudad de Oregon, el año siguiente. Indiana se vio arrollada y sorprendida por la fuerza del que fuera el octavo clasificado del este, y los Knicks (4-2), llegaron al gran escenario, en el año menos esperado por todos.

La historia dirá que de haber jugado Pat Ewing, otro gallo hubiera cantado. Aún así, después de perder sólo un partido (4-1), el segundo en todos los Play-Offs, los San Antonio Spurs lograban su primer anillo de la NBA. Lo celebraron en un escenario de ensueño: el Madison Square Garden, en el corazón de la gran manzana.

Aún así, la hazaña que aquel año consiguieron los Sprewell-Houston-Johnson-Camby-Ward y, por supuesto, el jamaicano Pat Ewing, no sería olvidada. Pero el anillo se lo llevarían, por primera vez en su historia, los Spurs de Robinson-Duncan-Elliott-Ellie-Johnson...

También cabe destacar, que fue el cuarto consecutivo de Steve Kerr, todo un hito para la historia.

Tim Duncan, en su año sophomore, volvería a entrar en el equipo ideal de la liga, y recibiría el premio a MVP de la final como líder de los Spurs. Es la pequeña porción del pastel, que el almirante tuvo que sacrificar para alcanzar la gloria. Junto a él entraron cómo protagonistas de aquella temporada del lock-out, el rookie del año: Vince Carter (Toronto Raptors); el mejor defensor: Alonzo Mourning (Miami Heat), y segundo más votado por el premio MVP de la temporada; el mejor sexto hombre y jugador con mayor progresión: Darrell Armstrong (Orlando Magic) y el merecido mejor técnico, Mike Dunleavy (Portland Trail Blazers).

Fue una temporada diferente para la liga, que cambió completamente el destino de equipos que iban hacia arriba (Spurs, Blazers y Knicks) y el de otros que decaían, capitaneados por los Utah Jazz.

Y para mí, tan sólo una temporada entera jugando y disfrutando del baloncesto, y siguiendo cada día más la actualidad del sueño que tenía lugar en el otro lado del Atlántico.

11 comments:

Pierce said...

Como ya publiqué hace tiempo en mi blog el draft del 98 fue una cagada detras de otro, horrible.
Un año antes de empezar yo llegaron mis dos ídolos a la vez Mike Bibby y Paul Pierce, dos grandes.

Duncan dejó claro que es el mejor 4 de la liga( que diga Jackson lo que quiera con eso del aserisco) y el ocaso de robinson se acercaba y el de los blazers tambien...

Peter Mihm said...

Pedazos repasos te pegas, crack!!

Wilt Chamberlain said...

De verad me sorprende wolf tu facilidad para recordar tantas cosas, yo ni de lejos me acuerdo de tanto detalle. Yo de lo que me acuerdo de esta temporada es que fue el primer año lamentable de la NBA. Llegó a hablarse incluso de que no habría temporada 98-99, y todo "por un puñado de dólares". Cierto que fue la temporada del look-out pero San Antonio ganó merecidamente la NBA: aunque fuera un poco sospechoso.

Los Knicks, que llegaron a la final teniendo un record pésimo (característica de Van Gundy).

rafita said...

lo de kerr si es historico, 4 seguidos, pocos l han conseguido.
grandes los spurs. por certo, ese logo no me gusta nada, me gussta ams el de ahora, buen cambio

true wolf said...

gracias peter, wilt, pierce y rafita por no faltar hoy en taylorwolves. realmente fue una temporada un tanto triste para los fans, espero que no vuelva a suceder.

El logo fiesta de los Spurs era algo estraño rafita, siendo un equipo que viste tan soso con tanto colorín. realmente no fue un mal cambio

Julius said...

Aúpa la memoria histórica. Para los que estamos ya al borde del Alzheimer es una proeza, ja, ja.

the pearl said...

Esta es mi temporada preferida de todas,mejor dicho los mejores playoffs de todos.
Seguir a los Knicks durante ese año 99 fue increíble,nadie contaba con ellos,todos se reían de que esa plantilla casi no se mete en playoffs y...FINAL.
Si no se hubiera lesionado el Gable de la Gran Manzana hubiéramos ganado el anillo.

Julius said...

Je, je, se te ve la pasión knickerbocker, Pearl. Pero lo del campeón con asteriscos fue una frase tan ácida como acertada. Menudos playoffs de material inestable e inflamable. Épicos y más raros que alguien trabajando hoy viernes por la tarde (menos yo, que soy Mr. Stajanov)

Pacus said...

Vaya recuerdos...quizá el momento mas duro para la fanaticada...vaya leccion de baile que dio ese balon en el tiro de Houston contra los Heat...

Pacus said...

jajajaja Julius vaya crack...pero esos Playoffs fueron de las mejores versiones Montescas que recuerdo.salvando ese detalle, lo mas interesante la canasta de Houston y poco mas...aquel triple mitico de Larry Johnson con falta...que recuerdos menos mal que la suerte ahora esta con nosotros, que ya nos tocaba..

true wolf said...

Veo a un fan de los Heat por aquí; enhorabuena Pacus por el logro de esta temporada, soy de los que creen en un back-to-back, aunque ya lo contaré en mi previa de la temporada...

PD: Al escribir estas líneas se está subiendo, más vale tarde que nunca, el artículo de hoy ;)