Las ciudades gemelas están de luto, encarando tras doce años con más penas que alegrías (haciendo honor a la verdad) el primero sin Kevin Garnett al mando. Es tiempo de Al Jefferson, que coge el testigo de un espejo en el que seguro que se reflejó más de una vez y con quién guarda muchas similitudes. Ambos han llegado a la NBA directamente del instituto, suman estadística con facilidad, tienen recursos ofensivos más allá de su físico... Aparquemos la introducción y dejemos paso a lo que íbamos, siguiendo con una racha de actualizaciones casi diarias que aparcaremos por un tiempo, pues el equipo propiedad del owner que la mitad del nombre al blog merece estar unos días en lo más alto.
Plantilla actual: Romper con Garnett era doloroso pero, visto en perspectiva, era algo imprescindible. Kevin había acabado su ciclo en Minnesota, harto de perder a las primeras de cambio y, a excepción del 2004, ver a su alrededor jugadores que poco o nada podían sumar a su brutal capacidad de liderazgo y sumar estadísticas. No hay mal que por bien no venga, y en este caso lo más destacable es la llegada de un nuevo líder: Al Jefferson.
Big Al hace honor a su apodo y se demuestra como algo más que un Zach Randolph de la vida, alguien que suma estadística con suma facilidad pero no logra hacer mejores a sus compañeros ni sumar para su equipo más allá de sus dígitos. Con él se perfila en el horizonte un futuro brillante, sumando al talento de este hombre interior la progresión de Foye y Brewer y, en menor medida, Gomes, Telfair o McCants.Presente y futuro son suyos, añadiendo a la lista lo que llegue en el Draft más fajadores como Craig Smith o Chris Richard, hombres decentes para la rotación interior del equipo. Los ocho nombrados más el recién llegado Kirk Snyder deben formar la columna vertebral del equipo en un futuro próximo, algo que no me atrevería a decir de gente como Marko Jaric, Greg Buckner, Michael Doleac, Antoine Walker o nuestro agitatoallas favorito, el legendario Mark Madsen.
Esto es lo que hay ahora, un equipo teoricamente mediocre que empezó la temporada siendo el peor y que poco a poco ha ido encontrando el rumbo. Debe avanzar sin prisas hacia un provenir mejor, las piezas para construir alrededor están ya en las ciudades gemelas, y bastan un par de arreglos vía Draft para revertir la situación y volver a ser competitivos.
Cuerpo técnico: De Randy Wittman mejor no hablo mucho, para mí es junto al de Hawks y Bucks un ilustre miembro del club de peores técnicos de la liga (Iavaroni sigue teniendo el beneficio de la duda). Así pues, como sus dos compañeros de fraternidad, espero que tenga los días contados en Minneapolis como los otros dos deberían tenerlos en Atlanta y Milwaukee respectivamente...
Para los Wolves me gustaría Sam Mitchell, ex-jugador del equipo y técnico que, a diferencia de muchos de los que habitualmente os pasáis por aquí, siempre me ha gustado. La verdad es que normalmente prefiero para un equipo NBA un técnico con cierto prestigio y pasado en la franquícia, y en este sentido Mitchell sería un técnico ideal, al igual que no vería nada mal ser los primeros en darle una oportunidad a Sam Cassell (aunque quizás antes debería estar unos años de asistente).Pero bueno, esto mejor lo dejo para la sección "lo que haría yo". Estamos en "cuerpo técnico", y por mucho que le odiemos toca hablar de Kevin McHale. A favor puedo decir que, comparándole con Kerr o Wallace, sacó mucho por Garnett. Ahora bien, si son ciertos los rumores que Bulls o Warriors hicieron mejor oferta mis sospechas sobre su tendencia a favorecer el equipo que le retiró el dorsal cogen fuerza y le hacen merecedor de la hogera.
Otro tema criticable es hacerse con Antoine Walker y Michael Doleac a cambio de Ricky Davis, y también romper con Gerald Green tan pronto cuando no venía a cuento de nada. Por alguien como Ricky se puede sacar algo más, y también por el subcampeón del concurso de mates, que a pesar de haber bajado su caché no deja de ser un jugador sobre el que hay ciertas esperanzas de cara a un futuro próximo.
Kevin es un mito del estado de Minnesota, pero no le quiero en mi casa. De hecho no entiendo como aún está en el puesto alguien que provocó un lock-out con el contrato de Garnett y perdió tres o cuatro primeras rondas del Draft por firmarle un contrato ilegal a Joe Smith. Debería estar vetado por la liga solo por esto, sin tener en cuenta su discutible gestión desde que está al mando...
Imagen: No me gusta ser de los equipos más anticuados de la liga, anclados aún en los noventa. Son pocos los conjuntos en la liga que tienen un logo más feo, y el uniforme hace muchísimos años que necesita el lavado de cara que, por fin, parece que va a tener en verano. Y es que los arbolitos y el lobo en el pantalón llevan allí desde el 1997 y desde entonces, salvo los Celtics, todo el mundo se ha modernizado de una forma u otra.
El blanco y el negro me gustan, y el azul tampoco está mal pero ya ha pasado su época. El concepto en general no es malo, muy sencillo y sin detalles en los laterales, pero en sus tiempos era de lo mejor que había. De hecho, aún estar pasado de moda, el negro es uno de mis favoritos, pero es necesario romper para siempre con este uniforme y también con este color que no nos lleva a nada...
Y es que los Wolves deben aprovecharse del despiste de los Mavericks para hacer suya la combinación blanco-azul-verde. Los próximos cambios deben encararse hacia esto, nada de dos azules como Grizzlies, Jazz o Mavs o de azul y gris. El negro debe pasar a mejor vida y así, dentro de tres años, veremos por fin a los Wolves vestir de verde.Estoy ansioso por ver lo que presentan en verano, y espero que cromáticamente sea tal y como me lo espero. También el escudo necesita lavado de cara, para mí sería necesario uno nuevo pero conociendo la estúpida norma que impera en la liga en este aspecto quizás se decanten por un lifting a lo Hawks e introducir uno secundario que, como el de los Raptors, cobre más importancia que el "oficial".
Potencial futuro: A día de hoy solo podemos presumir de esto, aunque a nuestro favor juega el hecho que, en nuestro caso, la mayor parte de lo que necesitamos podría calificarse de "pájaro en mano". Y es que la base para el futuro está ya en la franquícia, con los nueve que he citado anteriormente más lo que llegue en el Draft. Estaría muy bien poder coger a Beasley, pero un base tampoco nos iría mal ya que esta posición y la de pívot son las que tenemos peor cubiertas.
En un porvenir no muy lejano me gustaría que el pívot que llegase, Al Jefferson, Corey Brewer, Randy Foye y un base ocuparan las plazas del quinteto, con Gomes, McCants, Telfair y otro interior como principales armas de la rotación, y sin descartar a los que antes he mencionado y ahora he dejado en el olvido. Con Big Al de líder y Foye de segunda espada (siempre y cuando lo que llegue no sea mejor que lo que hay) el futuro nos depara largas estancias en postemporada.El próximo Draft puede perfilar a los Wolves como un paraíso del Run&Gun con Telfair, Foye, Brewer, Beasley y Jefferson de salida. Esto estaría muy bien, al igual que acoger a Derrick Rose como nuevo lobo. Más allá de esto nada me convence mucho en las elecciones altas, ya que reforzarse con un número uno o dos del Draft con un pívot de la talla de Hibbert, Jordan o López no me convence...
Estoy especulando demasiado, pero es que según lo que llegue el futuro en Minnesota tiene muy buena pinta. Al Jefferson se perfila como uno de los grandes pívots llegados a la liga en pleno tercer milenio, no creo que sea exagerado afirmar que ofensivamente está al nivel de un selecto club en el que comparte presencia con Pau Gasol, Dwight Howard, Amaré Stoudemire, Chris Bosh y Carlos Boozer. ¿Me podéis nombrar a muchos más?
Añade a este cóctel el talento de Randy Foye, un microondas como McCants, el trabajo sucio de Brewer y lo que llegue en el Draft y tienes, mínimo, un equipo de garantías para los Play-Offs. Evidentemente aún hacen falta un entrenador y GM decentes, y es que por mucho que yo sueñe con este par de impresentables quizás tardemos tanto como los Warriors en volver a los Play-Offs...
Lo que yo haría: Está claro quienes son mis nueve jugadores, como también está claro que solo hay dos interiores fiables (y uno es un 3-4 como Gomes) y un base que no da garantías para ser titular. Visto así están claras las posiciones a reforzar vía Draft, por mi parte si no puede llegar Beasley iría a por Rose y si este tampoco puede llegar a por un pívot aunque no sean de perfil estelar, al menos desde mi punto de vista.
De todos modos lo más urgente es quitarse de encima los contratos de Walker, Telfair y Buckner, que no aportan nada al proyecto (a excepción de uno de los tres que ha llevado el glamour de Adriana Lima a la fría Minneapolis). Si puede ser que saquen algo más de lo que ha llegado a cambio de Ricky o Gerald, aunque vista la duración de sus contratos y lo desproporcionado de las cifras en relación a su talento no me disgustaría verles salir con un buyout bajo el brazo...
Lo que se comentó en su día: "No merece Garnett ser otro MVP sin anillo. Por nuestro propio bien esperemos que lo consiga en los Timberwolves pero, seamos realistas, el único premio que McHale puede llevar ahora mismo a la franquícia, con su actual gestión, es el número 1 del Draft. Siempre y cuando no le firme otro contrato ilegal a Joe Smith...PD: Mañana último de la serie, Boston Celtics." Mi último párrafo y la postdata son bastante definitorios por sí solos. ¿Premonición?
El primero en llegar fue Pierce, deseando que llegara el día siguiente para que por fin cerrase la serie con el artículo de sus Celtics. Lástima que no se pase por aquí para recordar que en su día definió a Kevin como el mejor cuatro de la liga, seguro que ahora está gozando el verle jugar en su equipo favorito...A partir de ahí se inició una discusión sobre si yo vería o no la final, puesto que como siempre iba con el Dream Team USA y, una vez más, me decepcionaron. Al final no la ví porqué estuve en Port Aventura aquel día. En fin, siguiendo con el tema, llegaría por último el mítico Wilt diciendo que a Minnesota le faltaba el peldaño que ya había subido Miami para ser campeón, supongo que ahora sin Garnett falta alguno más...
http://taylorwolves.blogspot.com/2006/09/en-lo-ms-hondo-del-precipicio.html
Conclusión: Visto lo que han sacado otros equipos para dejar marchar a sus estrellas, lo que McHale consiguio para el mío a cambio de entregar al mejor jugador en la historia de la franquícia a sus amigos verdes aún es decente. De hecho es la base entorno a la que se construye un proyecto que el año que viene ya debería empezar a hacer ruido y dentro de dos años estar asentado en puestos de Play-Offs. Y si además Foye es el nuevo Wade, quién sabe...
Lo malo es que la SouthWest parece dejar paso a su hermanastra del norte, que con los nuevos Blazers, los Gangsta Nuggets, los Sonics de Durant y los Jazz de Deron y Booz se perfila como la más dura nunca vista. En este contexto adverso los Wolves cuentan con una desventaja que deberán paliar en el Draft, y es que son muchos los que afirman que los puestos más importantes a cubrir son los de base y pívot, justamente los peor cubiertos en nuestra plantilla...


Sí, el año que viene llega el rojo de los Bucks, cumpliendo así el ciclo dictado por la normativa de la NBA de esperar dos años tras presentar nuevos uniformes antes de tener derecho a añadir un tercero. Vista la sencillez de las líneas de los otros dos (blanco y verde) estoy seguro que no decepcionará.
En los comentarios de Rafita y Redd se hacía evidente que los Bucks eran un equipo que dejaba frío. Así mismo, ambos compartían mi opinión sobre que Redd y Villanueva iban a ser claramente los líderes del equipo, algo que el tiempo ha desmentido a favor de Williams, Bogut y un chino recién llegado a la liga...

Otro aspecto que voy a criticarle al Riley técnico es usar muy poco los jugadores que el Riley GM elige en el Draft. Cook es un hombre muy aprovechable, que a pesar de la sombra de Wade debería empezar a foguearse como escolta suplente del equipo. Llevo años pensando esto mismo de Dorell Wright, se le aprovecha poco dadas sus condiciones físicas, su talento y los años que lleva en la liga.
Lo que sí cambiaría es el orden de prioridad en los uniformes. El negro es muy bonito, tengo la camiseta de Wade y es preciosa, además de ser una de mis favoritas. De todos modos el anillo se ganó con el uniforme rojo, así que pienso que este color merece ser el principal en los partidos en que los Heat jueguen como visitantes, mientras el negro o mi propuesto naranja pasarían a ser los secundarios.
Pierce compartía mi opinión sobre lo poco que le gustaba O'neal, al tiempo que vaticinaba años de éxitos para el equipo que liderava Dwyane Wade. The Pearl recordaba con nostalgia las míticas eliminatorias Knicks-Heat, y destacaba la figura de Riley por encima de O'neal o Wade en el equipo campéon.
Y es que la maldición Brian Reeves sigue asolando a la franquícia, por mucho que dejaran British Columbia y su primera elección en el Draft ya muy atrás. La máxima de la era Gasol sigue cumpliendose, y el juego interior de Memphis sigue siendo el peor de la liga. Bastan tres apellidos y sus correspondientes nombres para darnos cuenta de la magnitud de la tragedia: Kwame Brown, Darko Milicic y Jason Collins.
La similitud con FedEx imposibilitó un cambio de nombre por Memphis Express, con lo cual no quedó más remedio que cambiar el escudo manteniendo un nombre nada adecuado a la ciudad de acogida. El resultado fue un elegante oso de líneas egipcias y, como Hawks, Bulls, Bucks, Wolves, mirada al frente. Tonos azulados y fuentes dobles muy originales y estilizadas, algo fresco lejos de la "Toon Obsesion" de los noventa.
Wilt llegaba el primero y criticaba el nombre del equipo como, por ejemplo, pasa también con el de Jazz en Utah. Eso sí, como buen Laker y buen conocedor de la historia de la liga se negaba a cualquier posible cambio y crítica del nombre "del equipo de Los Angeles". También criticaría los osos de Memphis McMillan, citando el ejemplo de Utah.
Rudy se confirma como el mejor jugador de la liga, a años luz del resto, sean americanos o hermanos de jugadores de la NBA. Es un ganador nato, y quiere que su leyenda crezca aún más para que cuando alguien mire el techo del olímpico de Badalona, al fijar su vista en el legendario dorsal del mítico Jofresa, piense también en él. Solo así se irá tranquilo a Portland, a demostrarle a McMillan el porqué muchos ya le consideran un escalón por encima de Navarro y con solo Gasol y Calderón en un estadio superior.
No solo los anillos hablan a favor de Phil, que ha salido con éxito de lidiar con grandes egos como el de Jordan, Pippen, Rodman, O'neal, Bryant... Su único fracaso fue evitar la ruptura de un matrimonio que, de haberse llevado bien, hubiera significado un dominio tan aplastante como el de los mejores Celtics de Russell, algo que creo que todo el mundo tiene claro.

Rafita fue, como siempre, el primero en acudir y comentar. Tras él llegaría McMillan, afirmando lo que la mayoría pensaba de aquel equipo, y es que dejaba muy frío ver nombres como Vladimir (the pearl sería otro que criticaría a Radmanovic), Smush o Kwame al lado de Kobe, Lamar y Phil. Seguiría el hilo para terminar hablando de Bynum y sus expectativas para convertirse en el nuevo Shaq.
La temporada 2029-30 se presentaba apasionante y, como venía siendo habitual en los últimos tiempos, Wilton versus Lemmeis se presentaba como el duelo más interesante a seguir. La capital contra California, el gigante contra el talento de 2'05, el heredero de Wilt contra el que muchos ya comparaban con Jordan... La liga, Reebok y Adidas explotaban al máximo un filón comercial inagotable en los días previos a que el campeonato diera comienzo.
A nadie le sorprendió que fuera el más votado para el All-Star de Indiana, como tampoco nadie discutiría los cuatro jugadores de Washington que, con todo merecimiento, llegarían al partido de las estrellas. Como dos años atrás habría morbo en los banquillos, con Hinrich y Shaw repitiendo el duelo que habían vivido en la última final de la NBA.
Terminaría la temporada regular y, a pesar de una acarnizada lucha con los Spurs, los Lakers lograrían mantener su privilegiado puesto delantero. Con Reid de vuelta y poniéndose en forma afrontaban la postemporada con el objetivo en mente de volver a las finales y, una vez allí, acabar con los supuestamente invencibles Washington Wizards.
Un Celtics-Lakers como los de los viejos tiempos aguardaba a los más fieles aficionados a la liga. Barson había dado una lección de veteranía al joven Bullock en la final del este, plantándose en la final que podía suponer el cuarto anillo de su legado como líder de la legendaria franquícia de Boston.