Miro la clasificación con detenimiento por primera vez desde que ha empezado el campeonato y, aún a riesgo de sacar conclusiones precipitadas, hago mi primer análisis al respecto. Incluso me mojo y apuesto a que Wittman será el primer técnico destituído y que, si no mejora la cosa, podríamos ver traspasos involucrando a Gasol, Gordon y Villanueva, mi apuesta personal ya que por lo que parece las audiencias chinas se han encargado de echarle a un lado...
Pero vayamos por partes, que es como mejor sale la cosa. Siguiendo mi orden habitual (y el de la mayoría de analistas) empezaré por la división atlántico. Y, como no, empezaré por el equipo con quién nadie contaba en junio y que a día de hoy capitanea la liga con su mejor balance en veinte años: los Boston Celtics.
Garnett juega con adrenalina al máximo y a nivel de MVP, Pierce sigue sacrificándose como siempre y aportando en todos los terrenos y Allen firma unos porcentajes de vértigo, aprovechándose de los marcajes a sus compañeros y tirando más libre de marca, algo que no podía hacer en Seattle donde, aún marcado, también era letal. Pintan bien las cosas en Boston, siempre que los complementos sigan a lo suyo y no haya ninguna lesión del trío conocido de sobras por todos nosotros.En la zona noble la tónica sigue siendo la misma. El duelo Nets-Raptors que ya se vislumbró el año pasado sigue su rumbo, con Kidd, Jefferson o Bargnani saliéndose y Bosh y Carter algo lejos de lo que se esperaba de ellos. Por nuestra parte comentar que Calderón sigue rendibilizando al máximo sus minutos y, aunque no intencionadamente supongo, ganándose un gran contrato para el verano que viene (en Ontario o donde sea). Garbajosa paga su empeño por jugar con la selección nacional, y ni el rendimiento de Delfino ni la apuesta por Jamario Moon ayudarán a mejorar su actual situación.
Ya más abajo, los Knicks muestran destellos de calidad pero, a la hora de la verdad, son los currantes Lee y Blackman quienes sacan las castañas del fuego. Marbury sigue demostrando coeficiente ahí donde vaya, y ninguno del mejor juego interior del este tiene madera para liderar el equipo. Cerrando la división están los Sixers donde, aunque poco se les pueda exigir, Cheeks sigue sembrando demasiadas dudas...
Llegamos a la Central, división en que ya van demasiados años empezando por el mismo nombre. Acordaros del motor, de Joe Dumars o de quién sea pero, por mucho que pase el tiempo, los Pistons siempre están allí. Un escalón por debajo, los Cavs aprovechan el mal momento de los Bulls aún sin Varejao, y con Lebron a un nivel sublime, lo más cercano que se recuerda a Oscar Robertson en mucho tiempo; o, quizás, en todos los tiempos
Bajamos un poco más y nos encontramos con que los Pacers han vuelto a su cruda realidad. Tienen mimbres para hacer algo bueno, pero O'neal no es el de antes, Tinsley sigue a lo suyo y Dunleavy tiene calidad, pero en el fondo sigue siendo un blandengue. El 33 es la única luz que guía el estado de Indiana, como lo fue hará ya casi treinta años...Finalmente encontramos a los Bucks y los Bulls cerrando la división. En Milwaukee explotan al máximo el factor Jianlian, aún dejando a todo un jugón como Villanueva en el banquillo a costa de vender chino. Decisión controvertida que yo no apoyo, y que podría acabar con Charlie pidiendo el traspaso.
Traspaso, palabra de la que Chicago huía como la peste hasta hará unos días y ahora, a buen seguro, vuelve a estar sobre la mesa. Gordon y Deng luchando por un gran contrato a espaldas del mal momento del equipo no es algo bueno. Su rendimiento tampoco ha sido el esperado con lo cual, quizás, sea el momento de partir caminos con uno de los dos. Apuesto por Gordon fuera de Chicago antes de navidad, ya se verá si acierto o el equipo se recupera sin cambio alguno (que quede claro que, con cambio o sin él, creo que el 1-5 es transitorio y que estarán arriba).
Acabamos nuestra gira por el este repasando la actualidad de la Southeast. Tengo que reconocer que la profundidad de plantilla de los Magic me hacía dudar sobre ellos, pero está claro que pueden liderar la división (más visto como han empezado los otros dos candidatos). Les siguen a distancia prudencial los Bobcats, equipo que ha firmado el mejor inicio en su corta historia y que, ya sea usando la excusa de la juventud o las bajas, puede justificar ir a menos y terminar fuera de puestos de Play-Offs.También tiene perdón lo de los jóvenes Hawks, aunque vista su pretemporada los más optimistas ya les veían en Play-Offs. Este equipo tiene talento, pero le falta dar un paso más. Alguien (ya sea Horford, Childress o Marvin Williams) debe confirmarse como el tercer espada de este equipo y, a poder ser, hace falta un entrenador mejor que el peón de Mike Woodson.
Y de inicios peores de lo esperado pasamos a inicios catastróficos. El 1-5 de los Wizards son fruto de una plantilla corta y una defensa mediocre, y por lo visto hasta ahora no les será fácil entrar a Play-Offs. Además, por si fuera poco, Arenas acaba contrato y lleva tiempo amenazando con un cambio de aires.
En la misma línea están los Heat, 1-5 y, sin Wade, confirmados como uno de los equipos más tristes del campeonato. Los que menos anotan y de los que menos reciben, menuda forma de celebrar el veinte aniversario y hacer el asalto al título la suya. Difícilmente irán a peor, y su objetivo debe ser estar por encima de los Wizards e intentar arrebatar el puesto a los Magic (que quede claro el expreso uso del mote "intentar" en esta frase).
De los nombres propios del este caben destacar los que ya he definido como aspirantes al MVP, Lebron y Garnett, y un tercer nombre que a día de hoy también podría acercarse al premio: Dwight Howard. Horford está luchando el premio a Rookie del año (y los Bucks y la federación china también), Howard y Garnett el de mejor defensor, Calderón, Lee y Villanueva el de mejor sexto hombre y Granger parece ir bien encaminado hacia el de mayor progresión.
Hecho nuestro breve paseíto por el este toca cambiarse océano. Aunque antes de irnos hacia el pacífico daremos una vuelta por la frontera con México para darnos cuenta que la vida sigue igual pero con nuevos invitados a la fiesta:Con la misma solidez que el equipo con el que comparten liderato, los Rockets se hacen con lo más alto del trono del oeste. Anotando más que recibiendo y, en su caso, con una estrella sumada al talento de un pívot dominante. En Houston los ingredientes parecen ser los correctos esta vez, con sus dos jugadores aspirando al MVP y con un solo objetivo en mente: llegar más allá de mayo.
Si los Mavs no vigilan van a descolgarse, algo que hay que intentar evitar a toda costa. El futuro campeón parece que saldrá del triángulo de Texas, pero hay que luchar para no convertirse en el lado pequeño de un isoceles. ¿Y, para añadir aún más emoción a este juego de tres, qué mejor que un cuarto invitado? Los Hornets hacen buenas las teorías que, sin bajas, pueden dar mucha guerra. Con Chris Paul demostrando su gran nivel y los compañeros siguiendo su estela, los Play-Offs serán un objetivo muy sencillo de lograr este año en New Orleans.
Y, aunque sea pronto para sacar conclusiones, parece que los Grizzlies de este año vuelven a ser el niño feo que no es invitado a la fiesta. Una victoria y cuatro derrotas, primeras críticas a Iavaroni por el uso que hace de la estrella del equipo y más conclusiones negativas que positivas. Parece, aunque solo es una impresión mía, que se apueste por Rudy Gay como referencia del equipo. De ser mi teoría correcta, empiecen a hacer apuestas sobre cuanto va a tardar Gasol en ser traspasado... ¿Nos vamos a Chicago?Hemos hablado de Chris Paul, y ahora toca hacerlo de otra de las sensaciones de la liga desde el puesto de base (ya desde el año pasado): Deron Williams. Él y el letal Carlos Boozer han elevado a los Jazz a otro nivel, a la misma altura que los grandes aspirantes de la conferencia y muy por encima de su máximo rival de división. Y es que con ellos, el tiro de Okur, la aportación en ambos lados de la cancha de Kirilenko y la impresionante progresión de Brewer, huele que estos Jazz pueden igualar, o incluso superar, el hito de la pasada final de conferencia.
Y es que, como he dicho, los veo muy por encima de los Nuggets. Se reafirma mi impresión de no ver una idea clara en el juego de Denver, de ser un sálvase quién pueda sin mucho sentido y con talento infinito. De momento están con 4-3, y no apuesto a que superen por mucho el 50%. Un porcentaje de victorias que no creo que superen los Blazers, que empiezan a vislumbrar un mal rollo creciente entre propietario y entrenador. Apostar por Blake y Sergio en vez de Jack, como saco de un artículo de Juanejo en Basketme, apaivagará la crísis y permitirá a los de Oregon esperar tranquilamente a que llegue un buen pick en junio, a juntar con Oden, Roy y Aldridge.
Cierran la división, aún sin conocer la victoria, mis Wolves y los Sonics. El futuro es el único argumento para salvaguardar el honor y justificar el fiasco, aunque daña la vista mirar las Box Score y ver que apellidos como Watson, Buckner o Jaric están en negrita. Por cierto, como ya he dicho anteriormente, apuesto a que Randy no acaba la campaña como técnico Timberwolf (o más bien lo apostaría de haber un GM decente en las ciudades gemelas).
Y ahora sí que terminamos en el pacífico este mega-analísis. Si empezaramos a hablar del equipo que más anota de la división nos sorprenderíamos al comentar primero la situación de los Lakers, así que lo iniciaremos con el equipo que tira de menos jugadores para ganar los partidos y que, por lo que parece, hace uno de sus últimos asaltos al trofeo Jim O'brien.
Y es que los Suns de d'Antoni cada vez suman más contrarios a su propuesta. Más que nada, porqué el aficionado no entiende que un equipo juegue sin pívots y se asusta al ver la cifra de minutos que está en cancha un cristal de bohemia como Grant Hill. Está claro que esto, como cada año, terminará pasando factura.Más abajo que los del desierto nos encontramos al dúo angélino, más arriba de lo esperado a estas alturas. Los Clippers juegan al límite para contar con opciones cuando su mesías regrese de la lesión (y no hablo de Livingston), mientras que los Lakers se encomiendan a un juego colectivo y rápido que hasta ahora no habían dejado ni intuír. Así las cosas, aún resultará que Kobe ganará el MVP justo en la campaña que anota menos y que sus compañeros empiezan a jugar. Si con estos argumentos que sus críticos han usado siempre en su contra no lo gana, siempre y cuando mantenga su equipo arriba, algo que yo no creo que vaya a ocurrir, está claro que habrá que plantearse muchas cosas...
Cierran la división los Kings. Perdón, ha sido por inercia y por impresiones previas que tenía. Porqué serían los Kings, y no los Warriors, quienes tendrían que cerrar la división. Si me apuras deberían ser los Clippers, pero nunca los Warriors. Aunque buena verdad es aquella que dice que si juegas con fuego te quemas. Una cosa es apostar por el ataque y otra, al más loco estilo Westhead, apostar por no defender. Decantate por esta última opción y tienes partidos a 120 puntos (siempre en tu contra) e imposibles de ganar. Cero victorias en tu casillero es lo mínimo que puedes encontrarte...
Terminado ya este tour por el oeste toca hablar de jugadores aspirantes. En el MVP se habla de los mismos que salían en las quinielas previas: Kobe, Nash, McGrady, Nowitzki, Ming... ¿podemos meter en este club selecto también a Paul, Boozer o Deron? Pues los metemos, igual que nos vemos capacitados para declararlos valores seguros para el All-Star de New Orleans.
Pasamos ahora al premio de Rookie del año, causa que Durant tiene ganada desde la lesión de Oden y que parece no poder escapar a su bolsillo. Camby, Bowen y Kirilenko se perfilan como claros aspirantes al premio a mejor defensor, Gay, Kaman y Brewer podrían aspirar a ser el jugador más mejorado y Barbosa competirá con Terry para lograr su segundo premio a mejor sexto hombre.
Y hasta aquí el análisis, que no cerraré sin antes comentar que ya se ha elegido sede para el All-Star del 2009. Finalmente la liga se ha decantado por Phoenix y, aunque no era mi candidato favorito, tengo que reconocer que el logo me mola mucho. Cabe recordar que allá por junio del año pasado Los Lobos de Taylor hizo una encuesta al respecto, y Toronto fue el candidato más votado seguido por el finalmente elegido y con Milwaukee en tercera posición.
No se ha respetado nuestro/vuestro voto, pero quizás se nos escuche de cara al 2010. Boston, Milwaukee y Toronto parten como candidatos y, teniendo en cuenta que no se celebra en el este desde Atlanta 2003, no creo que el elegido final diste mucho de estos tres. Solo el posible retorno a una urbe importante como New York o Chicago, el posible traslado de los Nets a Brooklyn y el gancho de la Cleveland de Lebron (si aún está allí) pueden truncar el sueño canadiense, que en mi opinión debería ser el elegido. También París se perfila como futuro candidato, aunque a mi no me mola nada esta opción...En fin señores, aquí lo dejo por fin por hoy. Dar las gracias a quién lo lea todo (le invito a firmar ya que ha econseguito tal epopeya) y desear lo mejor para vosotros y vuestros equipos de cara a esta próxima campaña 2007-08. Por los primeros ingredientes del caldo, tiene pinta que esta liga va a estar interesante...
Por cierto, voy a cambiar la encuesta próximamente y lo haré con la siguiente pregunta: ¿quién crees de estos que será traspasado antes? Por cierto, supongo que no hace falta decir que la división Southwest y la Atlantic se llevaron la palma en cuanto a equipos suyos aspirando al título según los votantes. Mil gracias a cada uno, votad también esta vez ;)
Pero los de Indiana no son los únicos con la cuenta de derrotas aún a cero. En su misma división los Pistons han empezado, como siempre, pisando fuerte. Afflalo, Hayes o Maxiell han minimizado la baja de un anotador tan importante como Rip Hamilton, en una declaración de intenciones por parte de Flip Saunders: confianza en los jóvenes y dosificar a los veteranos.
Algo que no puedo decir de Wizards o Heat, también con tres derrotas y con claros símptomas de caída en ambos casos. La recuperación de Wade es el único argumento para que los de Miami no estén de vacaciones en abril, mientras que en la capital están sufriendo las consecuencias de una plantilla muy corta y una estrella, Gilbert Arenas, que huele a cambio de aires en verano.
Algo que Kings, Blazers o Wolves parecen lejos de conseguir. En Portland parecen resignados a ir a por las treinta victorias y esperar a Oden más otro número alto en el Draft. McMillan se deja llevar en su tercera campaña sin ninguna exigencia, algo que también parece ocurrir en Minnesota. Mientras tanto, Sacramento mira con nostalgia aquel equipazo de principios de milenio y con una plantilla a la que se le debería exigir todo se arrastra por los bajos fondos de la competición.
Todo parece propenso para que Durant pueda marcar una era en la NBA o, como mínimo, en la conferencia oeste. Wilcox, Collison, Green y Ridnour es una buena base, a la que basta añadir hombres válidos para implicarse y dejar hacer el genio, según lo que requiera la situación.
Este es el destino del plan perfecto. Tener media década de finales Lakers-Celtics, Bryant y O’neal contra el trío, Massachussets contra California. Sería bonito, realmente bonito, pero todo plan A necesita un plan B.
Pero si todo va según planeo (yo me decanto por el plan B en 2008 y el A en 2009) los sin anillo perderán a tres ilustres. Uno ha sido MVP de la liga y ni la ausencia de anillo en su currículum puede negarle el olimpo del deporte de la canasta. El otro ha sido All-Star en siete ocasiones y tiene en su mano el convertirse en el mejor triplista de todos los tiempos. Y el último, pero primero de ellos en vestir de verde, es uno de los pocos dorsales treinta que aún no cuelgan del Garden.
PD: Este artículo sigue la estela de su homónimo de la pasada campaña. Se trata de mi apuesta para este campeonato 2007-08 trasladada al plan narrativo, en la línea de unos artículos que hice hace tiempo repasando una tras otra las campañas que había vivido (1997-2006). Aquí os dejo el link del que hice la temporada pasada, donde apostaba sin acierto por los Suns y por James MVP. Podría no haber cambiado esto de cara a esta temporada, pero me tiran más Garnett y los Celtics: 
Un aspecto que sí se me antoja clave es el factor Corey Maggette. Tras la semi desaparición del año pasado le tocará coger las riendas y limpiar su buen nombre. Creo que la tónica de estos Clippers será tenerle como líder hasta enero y, llegados a este punto y con Maggette firmando buenos números, traspasarlo para algo que te interese más de cara a la 2008-09.
A pesar de todo, siguen allí y a todos nos gustaría que ganaran el anillo. Sería un bonito colofón para las carreras de Hill y Nash y una verdadera lección para los amantes del básquet control y el basarlo todo en el músculo y la defensa. A todos nos gustaría que pasara pero, a su vez, a todos nos vuelve a la memoria el recuerdo de aquellos Kings que no pudieron cumplir el sueño: el suyo y el nuestro.

Hombres como Jaric, Howard (aún ser nuevo), Rattliff y Blount no hacen más que anclar este proyecto de "Baby Boom" en el pasado. Entendiendo esto, gente como Hudson o Hassell se han marchado aunque, visto lo que ha llegado por Trenton, mejor quedarnos con lo que hay que no llenar nuestro vestuario con más inútiles como Buckner.
Siempre que lo de Oden solo sea por este año, no es tan grave. Tendrán tiempo de probar la pareja Frye-Aldridge, de dar a Roy los galones de líder, de probar que tal se les da a Jack y Blake la sana competencia y de intentar convertir a Webster, Outlaw y McRoberts en importantes piezas de la rotación. ¿Y Sergio? Pues a desearle lo mejor y que se haya recuperado de un mal verano para demostrarle a Nate que también él tiene sitio en estos Blazers.
Todo esto ocurrió gracias a un gran inicio y a los altibajos de los Nuggets. Si Boozer y Deron empiezan tan solos como en la final, según se quejó Williams, el equipo de Denver tiene muchas opciones de pasarles por encima y de dejar solo en un dulce recuerdo todo lo conseguido el año pasado...
Para sacarnos del error llegan refuerzos de la importancia de Trenton Hassell, Eddie Jones o el posible robo Nick Fazekas. Incorporaciones que dejan entrever la confianza de la franquícia en una plantilla que, tras tan duros golpes, quizás no se haya hecho merecedora de ella.
Los Grizzlies empiezan su séptimo curso con el catalán sin presiones y con buenas y jóvenes piezas sobre las que reconstruír. Pau, Juan Carlos, Miller y Stoudamire aportaran la necesaria dósis de veteranía para favorecer al crecimiento de Gay, Warrick, Kinsey, Conley y Lowry. Solo dos lacras veo, y se divisan a simple vista: Swift y Milicic.
Matizaré lo dicho: los Spurs son aspirantes a todo, pero deben ser precabidos y jugar bien sus cartas. Es decir, no debe preocuparles en absoluto que Rockets, Mavericks, Suns e incluso Nuggets, Lakers, Hornets o Jazz les superen. Mientras queden octavos no pasa nada, su momento estará en Play-Offs (y que quede claro que no creo que queden octavos).