Wednesday, April 11, 2007

2k7 Review

Impresiones temporada, premios de división y resumen, en general, de la Regular Season 2006-07

Lo que hace el aburrimiento. El caso es que dentro de dos días tengo exámen y, como siempre me ocurre en estas épocas, me da por hacer actividades que, aún ser una enriquecedora pérdida de tiempo, me quitan segundos que debería dedicar a temas importantes.

Hoy es uno de estos días, así que me dispongo a poner fin al seguimiento de la temporada con los premios de la misma: los 2k7 Taylorwolves Divison Awards sobre los que, evidentemente, podréis discutir a vuestro gusto.

Así acaba mi seguimiento a la Regular Season. Un seguimiento que empezó siendo diario con el apartado NBA Nights, que por falta de tiempo pasó a ser semanal con el NBA Sunday's y que, finalmente, ha pasado a ser exclusivamente puntual y con menos frecuencia de la que me habría gustado en un principio.

Las NBA Nights vuelven a tiempo para los Play-Offs, donde hay menos partidos y es más fácil hacer seguimientos de las series. Así pues, hasta que acabe la Regular Season puede que máximo haga mi capítulo final de Wilton pero, a partir del día que empiece la postemporada, Taylorwolves estará allí para contarlo!

Aquí os dejo con un breve análisis de las divisiones y mis particulares premios:

CONFERENCIA ESTE

ATLANTIC DIVISION: Como se preveía de buen principio, la más decepcionante de la liga. La única nota positiva ha venido desde Canadá, con los Raptors firmando una gran temporada y prometiendosélas felices en los Play-Offs, donde aspiran a llegar a segunda ronda y, una vez allí, no descartan sorprender a Bulls o Cavs para alcanzar la final de conferencia.

Por su parte Nets, Knicks y Sixers, por su gran final de campaña, dejan sensaciones agridulces y los Celtics, en mi opinión y seguro que compartida por muchos, firman si no la peor temporada de la historia de la franquícia si quizás la más gris. Auerbach, DJ y las lesiones, demasiados argumentos negativos que ni la alegría de las cheerleaders han podido contrarestar.

MVP: Chris Bosh ha sido el jugador más destacado de la división, devolviendo a Toronto la ilusión que había en los mejores tiempos de Vince Carter y, no lo olvidemos, estando en edad de Rookie (si hubiera cumplido el ciclo universitario). Titular en el All-Star y líder del mejor equipo de la división; su elección no tiene discusión.

Mejor técnico: Sam Mitchell es mi galardonado. De ser el técnico con menos crédito de la liga, ha pasado a demostrar en un proyecto que sembraba dudas a principios de campaña que su toque maestro, si bien acompañado por un jugón desde los despachos como Colangelo, también ha tenido parte de culpa en la resurrección Raptor. Justo ganador y candidato, además, a ser el mejor técnico del año; sin duda, yo le doy mi voto!

Jugador revelación: André Iguodala gana el premio aún la competencia que suponen gente como Al Jefferson o Eddy Curry. AI9 ha demostrado con la ausencia del hasta ahora líder del equipo su potencial para destacar en cualquier faceta y su condición de líder de estos Sixers que tanto nos harán disfrutar calzados en este precioso uniforme rojo!

Quinteto ideal: Curry (New York), Bosh (Toronto), Carter (New Jersey), Iguodala (Philadelphia) y Kidd (New Jersey)

CENTRAL DIVISION: Aún no ha terminado la temporada, y dos de sus equipos luchan por arrebatar la segunda posición o quedarse con un maldito quinto puesto en el casillero que les condenaría a jugar ante los Heat. Pero ya se pueden sacar conclusiones, como por ejemplo que estos Pistons de Chris Webber son candidatos a todo y, sin duda, los grandes favoritos del este.

Cavs y Bulls finalizan la temporada con la sensación positiva del trabajo bien hecho, aunque quizás alguien quede decepcionado con la temporada de los de Cleveland. Los que seguro estan decepcionados son los pocos fans que les quedan a los Pacers de Carlisle. ¿A que esperas para volver al banquillo Larry?

Finalmente, las lesiones se han cebado con unos Bucks que, supongamos que tengan suerte en el Draft, pueden pasar de ser una de las cienicientas de la liga a ser candidato a todo en el este. ¿Bogut, Villanueva, Durant, Redd y Mo Williams? ¿Con Boykins, Skinner o Simmons en el banquillo? Que alguien me pellizque!

MVP: Estaba claro que Lebron James sería el mejor de su división. Algunos esperabamos, de hecho, que fuera el mejor de la liga, un premio que le llegará tan pronto su equipo se decide a reforzar la plantilla y rodearlo de lo mejorcito de la liga. Mientras tanto, Lebron, conformate con este Taylor Award que te invito a recogerlo cuando te plazca.

Mejor técnico: Otro técnico con pasado Wolf que se hace con el trofeo. El mejor entrenador de la historia de mi equipo lleva por segundo año a los Pistons al primer puesto del este sabiendo, sin embargo, que el año pasado fallaron cuando más importaba. Este año, con Webber y menos cansancio acumulado, intentaran no volver a fallar. Y es que, para esta plantilla, parece ser una de las últimas oportunidades de repetir la gesta conseguida el año 2004...

Jugador revelación: Hablar de Ben Gordon como jugador revelación quizás puede saber a poco, pues todo el mundo contaba con ello. Pero está claro que, si alguien lo merece en esta división, es este joven escolta que ha flirteado con los 50 puntos, que se ha acercado al All-Star y que se ha convertido con su anotación en uno de los líderes de esta plantilla que no cuenta con un solo hombre de referencia...

Quinteto ideal: Wallace (Chicago), O'neal (Indiana), James (Cleveland), Redd (Milwaukee) y Billups (Detroit)

SOUTHEAST DIVISION: Si alguien ha estado fuera seis meses y mira ahora la clasificación pensará: "que pocas victorias de los Heat". Lo que no sabrá, es el calvario que se ha pasado para llegar a ellas, incluída una travesía por el desierto en que ni los más optimistas les veían meterse en la postemporada. Con O'neal mucho mejor que antaño y Wade medio recuperado yo, seguiré apostando por ellos.

Por detrás vienen, sin muchas opciones de hacer nada en caso de confirmarse en los Play-Offs, Wizards y Magic. Los primeros porqué, en un año que aspiraban seguro a superar la primera ronda, han perdido a sus dos All-Star con lo cual, pintan bastos en la capital. Y los segundos porqué, tras un gran inicio, han sufrido una devacle que solo la aún más grave situación de los Pacers puede salvarles de quedarse fuera de los Play-Offs.

Por último, Bobcats y Hawks han experimentado crecimientos diferentes. Los primeros, van encontrándose poco a poco con las victorias, en un año en que casi todos los grandes han sucumbido ante el lince naranja. Por su parte, los Hawks han asistido al fracaso de su último número 5 del Draft, y seguirán con una plantilla jovéncisima a la que ya debería empezarse a exigirle algo más de lo que está dando.

MVP: Mi corazón se lo daría a Wade pero, entre la lesión y lo que tardó en arrancar su equipo, y aún ser mi jugador favorito y haber firmado unos grandes números, no será él quién lo gane. Será este año para Gilbert Arenas, que ha hecho callar a los más escépticos con su juego, se ha convertido en el personaje del año y ha firmado una gran temporada que acabará demasiado pronto para sus Wizards por culpa de su desafortunada lesión.

Mejor técnico: Dárselo a un técnico que huyó de la vergüenza y dejó tirado a su equipo no me parece apropiado. Por esto, y por la mayoría de lo expuesto arriba, el técnico del año de la Southeast Division es para Eddie Jordan!

Jugador revelación: Aunque la bestia Dwight Howard se ha confirmado en la élite con una gran temporada, será finalmente Caron Butler quién complete el triunfal podio capitalino con el premio a la revelación del año. Se lo merece este chaval de infancia dura, que ha llegado por primera vez al All-Star y que prometía dar muchas alegrías en los Play-Offs que van a empezar pronto sin él...

Quinteto ideal: O'neal (Miami), Howard (Orlando), Johnson (Atlanta), Wade (Miami), Arenas (Washington)

CONFERENCIA OESTE

SOUTHWEST DIVISION: Los monstruos de Texas se han impuesto; como estaba previsto. Los Mavs se confirman ya como el mejor equipo del año, y contando en su plantilla con el que va a ser el merecido MVP de la temporada. Pero por atrás y como tapados vienen los Spurs, con un episodio IV pendiente de estreno y sabiendo que, si superan a Phoenix, los Mavs van a tener el miedo en el cuerpo.

Los terceros en discordía son los Rockets, que pueden considerar como muy positiva una temporada en que, otra vez, sus estrellas Yao Ming y Tracy McGrady han sufrido de lo lindo con las lesiones. Aunque no tanto como los Hornets, cuyo quinteto en pleno se ha pasado largas jornadas en la enfermería y, aún así, siguen luchando por la octava plaza de los Play-Offs. Deseo que finalmente se hagan con ella los Warriors, pero desde aquí mi más profunda admiración por el equipo de New Orleans.

Y otro equipo para admirar: los Grizzlies de Memphis. Han sido el único que no ha jugado a ser el menos malo y ha ido directo hacia su objetivo, nada más y nada menos que las bolitas del Draft para ver sí, de conseguir Oden o Durant, pueden retener a Gasol y volver, desde ya mismo, a ser un equipo de Play-Offs. Y, si no es mucho pedir, que no pierdan cuatro a cero cuando por fin lo consigan.

MVP: No solo gana el premio a mejor jugador de la divisón Suroeste, si no que consideraría una injusticia que no ganara además el de mejor jugador del año. Dirk ha sido el absoluto dominador del campeonato aunque, una vez inmerso en los Play-Offs, la historia puede girarsele en contra, y convertir en llantos lo que hasta ahora han sido alegrías. De todas formas, felicidades Dirk!

Mejor técnico: Sin duda el mejor técnico ha sido Avery Johnson, pero desde aquí queremos felicitar la labor de Byron Scott y, sobretodo, de la plantilla de los Hornets en general. No es nada fácil lo que han hecho y, aunque al final no lleguen al octavo puesto, con mucho menos todo el mundo se habría dado por satisfecho.

Jugador revelación: Ya había dejado destellos en temporadas pasadas y los Play-Offs, pero este ha sido el año de la confirmación. Josh Howard se ha perfilado como el segundo a bordo de un caballo ganador y, aunque llegados los Play-Offs puede que quede relegado al tercero en discordia por detrás de Terry, ha completado una temporada excelente en que además ha sido premiado con su presencia en el All-Star de Las Vegas.

Quinteto ideal: Ming (Houston), Duncan (San Antonio), Nowitzki (Dallas), McGrady (Houston) y Parker (San Antonio)

NORTHWEST DIVISION: Los Utah Jazz se han llevado el cetro menos disputado del salveje oeste. En los Play-Offs se demostrará el verdadero potencial de este equipo joven, que tendrá delante de ellos a un duro hueso como son los Rockets. De pasar ronda, todo lo que hagan será digno de admirar!

Los Nuggets son la cara y los Wolves la cruz de los otros dos aspirantes a postemporada. Melo y Iverson han lavado la cara en una última racha espectacular, y llegan frescos y con buenas sensaciones a los Play-Offs, y con nada que perder ante los poderosos Spurs. Por su parte, Garnett y mis lobitos estaran de vacaciones el 20 de abril y, aunque se dice que Big Ticket seguirá en la ciudad, mi humilde opinión es que esto va a depender del Draft. ¿Verano movidito? Espero que se empiece por McHale...

Finalmente, Sonics y Blazers terminan como cabía esperar. La diferencia es que unos ven el vaso medio lleno, pues se han lavado la cara de su polémica fama, y otros con un futuro inmerso en las sombras de un posible traslado y el probable adiós de alguna estrella. Veremos en que queda, para los verdes sin duda el verano va a ser movidito o, como mínimo, estando pendientes de las notícias.

MVP: En una división como esta es complicado dar el premio. Se lo entregaré a Deron Williams, por ser el más regular del mejor equipo de la división, y por haber logrado lo que ha logrado en tan solo su segundo año en la liga. Si hubiera un premio al mejor sophomore, sería para él; y también, como todos recordamos, al excluído más injustamente del All-Star.

Mejor técnico: Jerry Sloan ha resuscitado la franquícia de Salt Lake mucho antes de lo que los más optimistas pensaban. Tras un inicio de campaña espectacular, veremos si es capaz de mentalizar a los suyos debidamente, pues parece que llegan a la postemporada con los pañales mojados.

Jugador revelación: ¿Alguien lo duda? Deron Williams, está claro, por su capacidad de hacer mejores a sus compañeros y por firmar una temporada sophomore que ya les hubiera gustado a muchas de las estrellas que campan por la liga. Así pues, doble nominación y Deron completa el pleno de Utah!

Quinteto ideal: Boozer (Utah), Garnett (Minnesota), Anthony (Denver), Iverson (Denver) y Williams (Utah)

PACIFIC DIVISION: La última, pero no menos importante, de mi repaso. Los Suns han revalidado el título, como estaba previsto, pero sembrando dudas de cara a la postemporada. Los Spurs, serán sin duda un complicado examen antes de completar la vendetta ante los Mavericks y llegar a su tercera final de la NBA.

Segundos, aunque muy por debajo, quedan unos Lakers que recuerdan aún el 4-3 de la pasada campaña en el que será su segundo duelo consecutivo contra los de Arizona. Aún así, las sensaciones de esta temporada no son comparables a las de la pasada, y hasta ahora lo que han hecho es de suspenso.

Y aspirando a cerrar los ocho de los Play-Offs, los despropósitos en Minneapolis y las lesiones en New Orleans han mantenido inmersos hasta el final a Warriors, Clippers y Kings en la lucha para el octavo puesto. Espero que el premio sea para los de Nelson, los únicos que para mi pueden dar la campanada ante los Mavericks. Si finalmente llegan los Clippers, barrido y para casa, y los Kings pocas o ninguna opción tienen en este momento...

MVP: Todos sabéis que por gusto se lo daría a Bryant pero, con esta temporada de los amarillos, mi consciencia no me lo permite. En su lugar se lo doy a Nash, aunque deseando que no le quite a su amigo aleman el MVP que por derecho, y aunque no me guste nada, se merece este año!

Mejor técnico: De tratarse de un premio serio se lo daría a d'Antoni. Como me dijo su representante que no vendría a recogerlo, cambiamos el voto y se lo damos a Tito Nelson que, junto a Sloan y Mitchell y si es que finalmente llegan al Play-Off, es uno de mis favoritos para el técnico del año.

Jugador revelación: Aunque ha habido más de uno (Barbosa, Bynum, Martin y Biedrins entre otros), como mi favorito es Monta Ellis pues voto para el pequeñín de los Warriors. Por los nombres que acabo de escribir, es muy probable que el MIP de este año salga de esta división y, si no, tiempo al tiempo...

Quinteto ideal: Stoudemire (Phoenix), Brand (LA Clippers), Marion (Phoenix), Bryant (LA Lakers) y Davis (Golden State)

Aquí termino mi análisis más completo, creo, hasta el momento. Y aquí doy por acabada la temporada regular 2006-07, la que he seguido con más atención hasta ahora. Y lo hago con un solo deseo: que los del 2007 sean unos Play-Offs históricos!

Tuesday, April 10, 2007

Decisiones que valen anillos (I)

Como lobito bien adiestrado dejad que primero me presente. Muy buenas, soy True Wolf, encantado de estar con todos vosotros. A partir de ahora leeréis algún artículo mío en esta web básicamente de NBA, algo que llevo siguiendo desde hace diez años como el niño de ocho que ya no soy hoy en día...

Espero que mi debut aquí sea más fácil que el del jugador sobre el que escribiré hoy. No está aún en el olimpo de mis favoritos, pero con él me ha ocurrido algo que hacía tiempo que no me pasaba. Y es que Gilbert Arenas, en tan solo una temporada, ha pasado de no gustarme ni pizca a ser uno de mis jugadores favoritos.

En el artículo de hoy no me dedicaré a explicar los capítulos más importantes de su biografía. Ya se han tratado mucho a lo largo del año, y más o menos todo el mundo ya sabe sobre el significado del cero, sus noches de insomnio en el gimnasio y su concurso de triples ganado a una sola mano. Ya lo sabéis, y no le daré vueltas a este tema.

Hoy entrelazaré a Gilbert Arenas y los Kings para ilustrar mi fe en el determinismo y como, según que camino se coje, puede cambiar el rumbo del destino, tanto en la vida como en una franquicia de la mejor liga del mundo.

Esta posibilidad se me ocurrío el otro día, mientras veía un video del Agent 0 en nba.com. Allí, Arenas recordaba indignado su caída a la segunda ronda del Draft del 2001, viendo desfilar antes de oír su nombre jugadores de los que ni siquiera había oído nunca nada (¿se referiría, entre otros, a mi admirado Raül López?).

El caso, dijo, es que ni siquiera aquellos que le habían prometido contar con él en caso que no fuera elegido antes le seleccionaron. Los que cometieron tal error, que puede que les costara más de un anillo, fueron los Sacramento Kings.

Repasemos los hechos: Sacramento venía de hacer el mejor baloncesto de los últimos años pero no había podido llegar lejos en los Play-Offs. Hacerse con Bibby en el traspaso de Jason Williams fue la decisión que quería cambiar este hecho y llevar al espectacular conjunto californiano al campeonato que todos los fans del baloncesto deseábamos.

Este sueño acabó, como algunos amargamente recordaréis, fue un 4-3 ante los Lakers en la final del oeste (que por nivel fue la auténtica final de la NBA). Aún ser fan incondicional de los Lakers y Kobe Bryant, reconozco no haberme alegrado de ver caer a un equipo irrepetible cuando tan cerca se veía su ansiado anillo.

Y aquí llega mi pregunta: ¿qué habría aportado Gilbert Arenas en aquellos Kings? ¿Hubiera podido subir los enteros del equipo para, si bien a lo mejor no ganar aquel mismo año 2002, aspirar al anillo uno o dos años más tarde?

Sin duda, hubiera aportado mucho más que la que fue la elección de los Kings el versátil y desaprovechado Gerald Wallace.

Partiendo de la suposición que no habrían ganado aquel mismo año, demos margen al joven Gilbert, imagínense el quinteto que quedaba a partir de aquel momento. Divac, Webber, Stojakovic, Arenas y Bibby, o uno de los dos convertido en suplente de lujo para seguir dando cancha a un especialista defensivo como Doug Christie.

De cualquier manera, está claro que estos Kings hubieran podido ganar algún campeonato. Pero como ya he avanzado, hay decisiones que marcan de por vida y la de coger el sendero hacia Gerald Wallace en vez del de Gilbert Arenas puede que sea una de estas; y una vez tomado el camino equivocado ya no hay marcha atrás.

Visto desde el momento actual, está claro que esta ha sido la penúltima mala decisión en la franquicia de Sacramento. La última, quizás igual de grave, el haber presentado esta camiseta dorada que me ha llevado a plantearme mi amor por el mejor equipo que he visto jugar nunca a baloncesto...

Aún esto, gracias a ellos, yo y muchos de vosotros decimos con mucha más fuerza de lo que lo haríamos: I love this game!

PD: Mi primer artículo de colaboración en la web Basketme.com - Para los que no lo hayáis leído aquí os lo dejo, y el link de la segunda parte, que colgaré más adelante y que si queréis podéis comentar allí mismo: http://www.basketme.com/opinion.php?id=19

PD2: En principio cierro la serie en dos partes, aunque no descarto recuperarla para el blog. Lo dicho, pronto os colgaré esta segunda parte que ya podéis disfrutar en la web, donde también colaboran Juanejo y Binelli entre otros cracks conocidos!

The Race (10 April)

Tercera y última entrega de esta serie. Con todo ya decidido o muy perfilado, no me extenderé mucho en los premios e iré directo al grano y lo que me interesa: el campeonato.

Dirk tumba mi apuesta por James y se hará con el MVP de la temporada. Solo Nash puede disputárselo, ya que el récord de los Lakers es peor que el año pasado y Kobe no está esta vez para ganar el premio. Así pues, premio para el alemán, segundo en la carrera Nash, y Bryant y James disputándose un tercer lugar que yo reservaría para King James, aunque sería de justícia que Kobe mejorará el injusto cuarto de la pasada campaña.

El que a principios de temporada era mi segundo favorito para hacerse con el Rookie del Año terminará imponiendose. Brandon Roy ganará el premio muy por delante de un decebedor Adam Morrison, que era mi apuesta de cara a este galardón. Aún así, tengo muy claro quién va a ser en un futuro el hombre más importante de esta promoción: LaMarcus Aldridge (por cierto, recuperate campeón).

En el que tengo muchas dudas en el de mejor defensor. Tengo asumido que no va a ser Ben Wallace (faltaría más) y que la fama de Ron Artest se cebará con él. Aún promocionarse, no veo a Shawn Marion llevándose el premio, y me decantaría entre Emeka Okafor o Marcus Camby. Al ser el bueno de Marcus mi apuesta de principio de temporada, con él hasta el final!

Luego está el de mejor progresión que estoy con los favoritos de ESPN. Biedrins, Martin y Barbosa son los favoritos más que nada porqué otros candidatos potenciales, pensaba en Deron Williams y Monta Ellis, son de segundo año y dificilmente merezcan un galardón de este tipo a estas alturas de su carrera. Mi favorito es Kevin Martin y, por cierto, aposte muy acertadamente por Dajuan Wagner (jugón perdido).

Sobre un sexto hombre tengo dudas. A lo largo de la temporada he apostado por Barbosa, Boykins, Maurice Williams...pero claro, estos tres han jugado partidos de titular, al igual que Ben Gordon, por quién también aposté. No me pronuncio en este aspecto, para mí sería Barbosa pero dada su titularidad ultimamente...Si hay que apostar por alguien: Jerry Stackhouse.

Y vamos ya a apostar por quién va a ganar el campeonato. Para mí hay cinco candidatos, que de hecho son los de principio de temporada. Seguiré a muerte con mi apuesta, Phoenix-Miami en la final y los Suns campeones de la NBA.

Aún así, los de Arizona pueden encontrarse con un Play-Off letal, con Lakers como primer rival y los Spurs esperando en segunda ronda. Los de San Antonio juegan contra Denver, que tampoco será un rival cómodo, mientras que los Mavericks pueden tener el camino más llano hasta la final de conferencia aunque ojo con Tío Nelson.

Por su parte, los Heat van a encontrarse Bulls o Cavs en primera ronda y Pistons en segunda, tal y como está el pastel ahora mismo. Por su parte, los Raptors evitan un cruce complicado hasta la segunda...Tal y como está el patio, Raptors, Cavs o Bulls llegaran a la final del este. Aquí va mi apuesta para el Play-Off, ya ahora mismo y que voy a retocar ligeramente siempre que cambie algún cruce:

ESTE:

1-Detroit vs 8-Orlando (4-0): No doy nada de crédito a los Magic ante los Pistons. Pasaran sin problemas a segunda ronda, donde si van a encontrarse un hueso duro de roer.

4-Miami vs 5-Chicago (4-2): Esto puede que lo tenga que cambiar, pero para mí los Cavs acabaran segundos y seran los Bulls quienes se la jueguen con los campeones. Apuesto por los Heat aunque siempre en función del factor Wade. Si son los Cavs, un duelo James-Wade lo gana Flash por 4-3.

2-Cleveland vs 7-New Jersey (4-1): Una victoria de Carter y Kidd y para casa. De ser los Bulls el rival, el resultado que daría sería el mismo.

3-Toronto vs 6-Washington (4-1): El honor de ganar un partido y para casa, con el sabor de boca que de estar todos se podría haber llegado lejos: menuda suerte los Raptors, ya que televisarán todos sus partidos que acaben por la vía rápida.

1-Detroit vs 4-Miami (2-4): Vuelvo a apostar por los Heat, aunque otra vez en función de Wade. ¿Qué va a pesar más, el factor Wade o el factor Webber?

2-Cleveland vs 3-Toronto (4-3): Duelo de altos vuelos entre los Raptors de Bosh (que quede claro) y los Cavs de Lebron. Mi apuesta es la misma sea cual sea el segundo clasificado, es decir, tanto si son Cavs como Bulls el segundo es mi finalista del este.

2-Cleveland vs 4-Miami (3-4): James va a ir a más en Play-Offs, como el año pasado, y esto puede brindarnos un duelo que, si los Heat llegan bien, quizás sea algo más desigual y no llegue al séptimo partido. El corazón me dice Cavs-Heat, pero el cerebro le reprocha con un Pistons-Bulls que me temo que, si son primero y segundo, será el que va a darse; y no me mola.

OESTE:

1-Dallas vs 8-Golden State (4-2): Tito Nelson va a dar más de un dolor de cabeza a su discípulo Avery. Incluso no encontraría descabellada una sorpresa a lo Nuggets del '94, pero ¿quién se arriesgaría a realizar tal apuesta?

4-Houston vs 5-Utah (4-3): Apuesto que los Rockets serán cuartos pero, aunque sean quintos, mi voto es por ellos. Este año tocará Texas hasta en la sopa; eso sí, dependiendo del estado de Ming y McGrady. Si no están, o no en condiciones, Salt Lake celebrará un barrido...Serie que creo será la más igualada de primera ronda.

2-Phoenix vs 7-LA Lakers (4-1): Aunque si hay alguien capaz de hacerme dudar es Kobe Bryant (y también Phil Jackson) no puedo dar más crédito a los actuales Lakers. Y más, con los Suns, que si quieren ser considerados como un serio aspirante deben pasar fácil esta primera eliminatoria: ganarse el crédito.

3-San Antonio vs 6-Denver (4-2): Voy a dar algo de crédito a los Nuggets, que han ido a más ultimamente y que podrían ser también otra de las sorpresas positivas del Play-Off. Aún así, no bastará con Allen, Anthony y el mejor defensor del año para parar a los Spurs; aunque de bastar con esto nadie se alegraría más que yo (quizás Sixers29).

1-Dallas vs 4-Houston (4-1): No creo que los Mavs vayan a tener problemas para superar la segunda ronda. Esto deberían procurar si es que quieren estar en condiciones de plantar cara hasta el final...Además, la eliminatoria Houston-Utah dejará huella en quién la gane, porqué creo que va a ser larga.

2-Phoenix vs 3-San Antonio (4-2): Lo mismo que antes: si Phoenix quiere seguir hasta el final, debe intentar no alargar la serie. Imponer su ritmo, y que este sea demasiado para los Spurs. Aquí soy algo optimista quizás pero, insisto, la clave del éxito de los Suns seran series cortas y, evidentemente, suerte con las lesiones; crucemos los dedos.

1-Dallas vs 2-Phoenix (2-4): Creo que los Suns resolveran porqué les tienen la medida tomada a los Mavs y, además, a la tercera va la vencida!

4-Miami vs 2-Phoenix (2-4): Lo que es un 2-4 podría ser un 4-2. Dependerá solo de una cosa y es que, si Wade quiere jugar a ser dios como lo hacía Jordan, los Heat revalidaran el campeonato. Pero si Dwyane resulta ser un simple mortal (en mi opinión es, como mínimo, un semidios), el geriátrico de Miami no tiene nada que hacer con unos Suns sanos y que vengan de superar a los dos grandes de Texas.

Aquí os lo dejo! Mucha estrella solitaria y siguiendo, más o menos, con lo dicho a principios de campaña. Las finales de conferencia y de la NBA no han variado con el paso del tiempo aunque, visto mi poco acierto con los premios, no sé yo si fiarme mucho de esto...

A disfrutar, que ya queda menos!

El semáforo

Rescato un clásico del blog. Mi planteamiento de principio de temporada, calificando en tres categoría según si se ha cumplido, a medias o de distinta forma a lo deseado o, directamente, no se ha cumplido.

Como los semáforos, en verde, amarillo y rojo y acompañado de emoticonos :D

- Ver a David Stern entregando los anillos de campeón a los miembros de los Miami Heat :S

- Ver el American Airlines de blanco para festejarlo :(

- Ver el banderín de campeones alzarse para la eternidad en el pabellón :D

- Ver a Ben Wallace salir a pista por primera vez de manera oficial con la camiseta de los Bulls :O

- Ver el retorno de Stoudemire con el número 1 :D

- Ver, y sorprendernos al hacerlo, a Kobe Bryant con el número 24 a la espalda :)

- Ver el debút de Garbajosa en la NBA con el número de Vince :D


- Ver lo que da de sí Bargnani, el último número 1 del Draft :)

- Ver a Sergio, eso esperamos, debutar con los Blazers :S

- Ver, más bien soportar, la camiseta dorada de los Wizards :(

- Ver, y gozar, con la nueva línea verde que se marcan los Bucks :D

- Ver a Pedja Stojakovic vistiendo de Hornet :(

- Ver a los Hornets jugar por segunda temporada en el Ford Center :P

- Ver si los Grizzlies son capaces de resistir el tiempo que estén sin Gasol :S

- Ver, y apostar, a cuánto va a durar Fratello en el banquillo :)

- Ver lo que le queda a West en Memphis :S

- Ver cuánto tardan los Grizzlies en trasladarse :)

- Ver, aunque esperemos que no, la que puede ser la última temporada de los Sonics en Seattle :(

- Ver como vuelve Wagner a la liga :(

- Ver, y ilusionarnos, con esos nuevos Warriors :D

- Ver si Jay Williams se puede hacer con un sitio en la liga :(

- Ver a los Nets vestir de rojo :)

- Ver a los Bobcats con su nueva camiseta azul oscuro :)

- Ver a los Jazz con la camiseta azul celeste que nos tienen preparada :)

- Ver, a la espera de confirmarse, a los Raptors vestir de elegante negro :(

- Ver si Dwight Howard y Chris Paul pueden llegar al All-Star :) & :(

- Ver el primer All-Star en una ciudad no NBA, Las Vegas :)

- Ver a Gasol recuperarse :)

- Ver como le va a Isiah en los Knicks :O

- Ver si los Timberwolves vuelven a Play-Offs :(

- Ver si Phil Jackson y Kobe Bryant son capaces de obrar un nuevo milagro :(

- Ver a King James luchar, y ganar, el MVP :(

- Ver a los Heat defendiendo el título :P

- Ver más equipos apuntándose al carro del ritmo que impone Phoenix :D

- Ver a los Suns campeones de la NBA :)

- Ver si son los Spurs, y se confirma mi teoría :(

- Ver NBA cada día, cada noche, por Digital + :)

- Ver, disfrutar, soñar cada día, con la mejor liga del mundo :D

- Ver la liga huerfána por primera vez de una gran leyenda (Rest in Peace Red) :(

- Ver, vivir y seguir viendo, I Love this Game!

Tuesday, April 03, 2007

Wilton XIV

El penúltimo intento

Tras la decepción del año anterior Wilton tenía claro cual era su principal objetivo: prepararse bien para llegar en buena forma hasta junio, y no volver a ver como se le acababan las pilas en abril.

El equipo entero se había conjurado para no repetir los errores que les costaron la dolorosa eliminación el año anterior. Solo Walcott, de los que se habían quedado en el camino, abandonaba el equipo. Su ambición era ser titular en un equipo con aspiraciones e intentar ser All-Star. Lo intentaría en Vancouver, junto al genial Luke Pirtsmouth.

Los Rockets solventaron su baja con un veterano con la intendencia de Danny Ayers, que abandonaba Chicago después de toda una vida dedicada al equipo de Illinos, a los que no había podido acercar al campeonato de la NBA.

Arison se conjuraba para ser el jugador determinante que necesitaba un equipo campeón. Pero un factor jugaría en su contra, mucho más que el año anterior:

Y es que, ¿había algo peor que un Marcus Lemmeis que buscaba su quinto anillo consecutivo? Arison y Wilton sabían la respuesta: un Marcus Lemmeis motivado tras haber perdido una final y, además, ante los Celtics. Y lo que más rabia le daba, no poder vengarse precisamente ante Barson, que ya se había retirado.
Este sería el primer obstaculo al que deberían enfrenarse y, de superarlo, era casi seguro que se encontrarían ante los Knicks.

El este había perdido nivel en los últimos años, y solo Knicks, Hawks y Legends aspiraban a ganar el devaluado título de conferencia y plantar cara en la final ante los dos grandes del oeste. Bullock sabía que ya hacía demasiado tiempo que le había llegado el momento (cumpliría su octava campaña en la liga). Se negaba a ver a quién le comparaban con un cuarto anillo (Wilton) y a su compañero de generación (Lemmeis) ganando el quinto.

Mientras los Rockets preparaban la pretemporada en Puerto Rico, los Celtics estrenaban en Melbourne el nuevo formato de la Copa Mundial: seis equipos, con el campeón de la NBA y el de la Euroliga directamete en semifinales y los campeones de Suramérica, Ásia, África y Oceania enfrentándose en una primera final a cuatro. Aún sin contar con Barson, el honor céltico vencía al Recife do Brazil y al Olimpia de Ljubiana para adjudicarse su cuarto campeonato del mundo.

Por deseo expreso de Barson, un Rockets-Celtics inauguraría el campeonato 2033-2034. Aquella misma tarde, la vigésima bandera colgaría del Green Garden, y el número 9 del legendario escolta sería retirado para la posteridad. Los de Houston se llevarían con comodidad el duelo ante unos Celtics que ni siquiera parecían candidatos a llegar a los Play-Offs...

Arison cumplía con obligaciones de líder, pero Wilton no bajaba de los 22 puntos y 12 rebotes por noche. Quizás se echaba en falta un tercer anotador, pues Acklie e Ildres eran muy irregulares y prácticamente solo anotaban desde fuera, y Washburn era un especialista defensivo que tenía problemas a la hora de ofrecer soluciones en ataque estático.

Los Rockets avanzaban con paso firme y adelantaban a Nuggets y Grizzlies en una clasificación que, como siempre, dominaban los Lakers. Lemmeis se mantuvo fíel a la promesa que le hizo a su técnico años atrás: "cuando perdamos un anillo, el año siguiente seré el mejor pasador de la liga". A ello le añadía más de 32 puntos por noche, con lo cual, también liderava la clasificación de anotadores.

Con Lemmeis en media de triple-doble (camino de igualar en un mismo año las hazañas de Nate Archibald y Oscar Robertson), la plantilla más mediocre de los Lakers en muchos años parecía ir con paso firme hacia el anillo. Y Marcus Lemmeis demostraba, a sus 27 años, que ya era el mejor jugador de la historia de la liga. Un número 1 en la camiseta, nunca había estado tan justificado.

Mientras tanto, Knicks y Legends mantenían un precioso duelo para ver quién se quedaba con el liderazgo del este. Los Pistons y los Wizards eran las sorpresas agradables del año, mientras que los Hawks se hundían en un espiral de derrotas sin motivo aparente.
La temporada avanzaba y los números de Wilton seguían implecables. Volvía a disfrutar del baloncesto, y ya no le importaba siquiera ser uno de los máximos anotadores y reboteadores de la historia; todo aquello había quedado atrás. Solo quería un anillo, un último título de campeón antes de retirarse definitivamente.

A mediados de enero regresaba a Oklahoma City, una cancha en la que durante mucho tiempo se había negado a jugar. Recibía el apoyo de algunos aficionados, que no habían olvidado cuanto había hecho Randy por la franquícia, pero Greyard seguía obsesionado con hacer olvidar su legendaria figura. Retirar el dorsal 31 (que había lucido Wilton) en honor al quarterback de los New England Patriots (Henry McCallagan, que había estudiado en la universidad de Oklahoma State) ya era el colmo y mucho más de lo que cabía esperar del personaje.

Wilton salió motivado para no dejar títere con cabeza, y estableció su mejor marca de la temporada con 43 puntos. Atrás quedaba aquella época en que con solo proponérselo podía lograr cincuenta tantos por partido pero, aquella tarde en Oklahoma, le dio moral para ver que aún era capaz de lograrlo.

Llegaba el All-Star de Los Angeles, con más glamour que nunca y con ganas de ver a Lemmeis hacerse con otro MVP del partido.

Woods (Denver), Arison (Houston), Bentley (Dallas), Lemmeis (Los Angeles) y Rose (Portland) formarían el quinteto de gala del oeste. Wilton (Houston) saldría desde el banquillo, junto a Walcott (Vancouver), Kennedy (Los Angeles), Clifford (Minnesota), Augustine (San Diego) y Pirtsmouth (Vancouver). El entrenador sería, por énesima vez, Brian Shaw (Los Angeles).

Por parte del este Bullock (New York), Bell (Atlanta), Banks (Toronto), Foyle (Detroit) y Lyndon (Washington) saldrían como titulares. Roy (Milwaukee), Vrankovac (Cleveland), Callaghan (Orlando), Haykes (Springfield), Lynch (Washington), Williams (Indiana) y Fox (Miami) serían los hombres de banquillo de los que dispondría Darrick Martin (New York).

Lemmeis ganaba su segundo MVP consecutivo pero seguía sin sintonizar con sus compañeros, en otro All-Star muy frío por parte de la estrella de los Lakers. Pero, esta vez en casa, al menos se salvó de los silbidos de la afición...
Wilton prefería guardarse su opinión sobre la estrella angelina. Estaba claro que su actitud no era la más correcta, pero con él siempre había mantenido una actitud cordial y de respeto con lo cual, no pensaba criticarle lo más mínimo.

La temporada se acercaba a su fin y, con ella, empezaban a alimentarse las esperanzas de aquellos que llegaban a Play-Offs o evidenciarse la frustración en aquellas franquícias que cerraban una mala campaña.

Marcus Lemmeis había llevado, un año más, a los Lakers al primer puesto de la conferencia oeste. Los Clippers de San Diego serían su rival, mientras que los Rockets se enfrentarían al séptimo clasificado: los Dallas Mavericks.

Ambos conjuntos resolvieron por 4-0 a pesar de, en el caso de los Rockets, encontrarse con un Gerald Bentley que, en su segunda temporada en la liga, demostraba ya gran ambición para hacerse con el anillo: "le llegará el momento", pensó Wilton.

Lemmeis ganaba su cuarto MVP de la temporada regular, el segundo consecutivo, y veía como los Grizzlies se perfilaban como su rival en segunda ronda tras superar a los Blazers. Los Nuggets, que habían acabado con las esperanzas de los Timberwolves, serían el rival de los Rockets un año más.

El día en que recibía su flamante trofeo, Lemmeis sufría una inexplicable caída que se confirmó de catastrófica el día siguiente: rotura del ligamiento cruzado de la rodilla, y baja hasta el inicio de la siguiente campaña.

Mientras los Rockets se vengaban de los Nuggets por lo del año anterior, los Grizzlies superaban a unos débiles Lakers que poco podían ofecer sin su estrella. Se daría pues, una serie Grizzlies-Rockets inédita en una final del oeste.
Ante la ambición de Pirtsmouth y Walcott, Arison debía ofrecer todo su potencial. Y Wilton, que venía de una serie complicada para él ante la defensa de Woods, quería acudir en ayuda de su compañero.

El factor cancha fue de gran importancia a lo largo de la serie, llegando con empate a tres al definitivo duelo que se jugaría en Houston. Walcott confirmaba a sus detractores que hubiera podido ser titular en cualquier sitio; incluso en Houston, formando pareja con Arison y sentando a Wilton. Aquellos comentarios hicieron mella en el legendario pívot, que resurgió de sus cenizas para pulverizar las esperanzas canadienses con un espectacular partido en que logró 38 puntos, 21 rebotes y 6 tapones; como en los viejos tiempos.

Llegaban a su primera final de la NBA desde el año 2023, cuando precisamente Wilton alejó al legendario Enbil Taylor de sus aspiraciones de anillo. Ahora, cuarenta años después del primer campeonato de Olajuwon, los Rockets habían vuelto a tierra prometida; y su rival sería el mismo que había sido años atrás.

Y es que delante esperaban unos Knicks que querían ver a Bullock, Barkley y Edney coronarse como campeones de la mejor liga del mundo; algo que no se conseguía en la franquícia desde hacía ya 61 años...

El mítico Madison fue testigo de su equipo tomando ventaja por 2-0 y viajando a Houston con la tranquilidad de quién ha hecho bien sus deberes. Bullock ganaba su pulso particular con Wilton, y Arison era incapaz de superar la gran defensa de Barkley.

El tercer partido se antojaba definitivo para seguir con el sueño de ganar el anillo. Tras dos prórrogas, el letón Ildres se convirtió en el heróe tejano para, con un triple decisivo, dar la primera victoria a los suyos. Arison fue clave en el cuarto para empatar la serie, y el factor determinante para ganar el quinto, el partido que se conocía como el que podía decantar el curso de una eliminatoria.

La serie volvía, con 3-2 a favor de los Rockets, al mítico feudo neoyorquino. Bullock cuajó su actuación más memorable en Play-Offs y, logrando 56 puntos, dirigió a los suyos a empatar la serie a tres partidos. Quedaba uno, lo jugaban en casa, y no se les podía escapar.

Emulando a Bill Russell y Hakeem Olajuwon a la par, Wilton motivó a sus compañeros con un gran discurso en el vestuario, y salió en cancha con una sola misión en mente: parar a Bullock. Y Arison ya se encargaría del resto...

Los Rockets definieron un partido muy duro, y no permitieron puntos fáciles de los locales. Se llegó al descanso con un triste 39-41 en el marcador, los nervios empezaban a aparecer en escena y quedaban aún 24 minutos de lucha incansable.

A falta de tres minutos para finalizar el tercer cuarto, Bullock anotaba su primera canasta en juego y el Madison estallaba de emoción. Pero Arison y Acklie seguían bombardeando constantemente el aro de los Knicks, y estos no podían acercarse a más de cinco puntos.

En el último cuarto Bullock encontraba regularidad de cara al aro, pero también lo hizo Wilton. Con ambos por debajo de los veinte puntos, fue Tommy Arison quién decidía el partido, y se convertía en el heróe de los Rockets para lograr el ansiado tercer anillo, logrado 39 años después del último.

New York lloraba desolado otra final perdida de su equipo más mítico, cuando por fin la histórica franquícia había puesto a los vecinos de Brooklyn a su sitio, otra vez. Era la segunda final perdida en tres años, y la figura de Bullock parecía ir más encaminada hacia el nuevo Patrick Ewing que no a hacer historia ganando un anillo como Willis Reed.
Wilton ganaba su cuarto anillo (en cuatro equipos distintos) y Arison su primer MVP de las finales. Olajuwon, aún no tener ya ningún cargo en la franquícia, saldría en la foto oficial del equipo abrazado a Wilton: lo habían logrado.

"Un buen momento para la retirada, ¿no?" le retó su mentor Hakeem. Pero Wilton, al que aún le restaba un año de contrato con el equipo, contestó: "No, aún debo lograr mi primer back-to-back."

Y, de hacerlo, sería cuarenta años después de que los Rockets lo ganaran. Pero no quería, como se recordaba aquello, que fuera recordado como el equipo que ganó sin el más grande enfrente. Los Rockets lo lograron gracias a la retirada de Michael Jordan. Él solo deseaba que Marcus Lemmeis se recuperara y ganar el anillo habiendo vencido antes al más gran rival que nunca había tenido.

Y, una vez logrado, retirarse a lo grande con cinco anillos y cuatro MVP's bajo el brazo, y ser recordado como algo más que el nuevo Wilt Chamberlain o el nuevo Hakeem Olajuwon...Simplemente Randy Wilton, el pívot más dominante de la historia de la liga!

Monday, April 02, 2007

200

Harold Miner jugó 200 partidos en la NBA hasta que desapareció sin dejar rastro

...

Taylorwolves llega al artículo 200 y se pregunta ¿superaremos el récord de Baby Jordan?

Artículo (nunca peor dicho) número 200 de Taylor Wolves. Agradecer una vez más a los visitantes habituales su presencia, solo así vale la pena esto!



PD: Por si a alguien le pica la curiosidad, un artículo sobre Harold Miner: http://www.solobasket.com/contenido.php?id=9266

ARE YOU R3ADY?

La zapatilla es, junto al balon, el parquet y las canastas uno de los cuatro puntales del baloncesto de hoy en día. Aquí os presento mi última adquisición, las Wade 1.3 de toda una marca clásica como Converse All-Star.

Si no recuerdo mal, son tan solo las segundas que tengo de esta marca, y haciendo cuentas creo que la cosa está así:

Mis primeras zapatillas fueron unas Reebok azules, rojas y blancas. Les siguieron unas Reebok negras y verdes con una inscripción que ponía The Reign Man, y que con mi estrenada afición por la NBA reconocí como las de Shawn Kemp; mis primeras zapatillas NBA!

Luego vino una época de Three in a Row Nike, con la excepción de unas Converse blancas, negras y rojas. Mis primeras Nike fueron de colorido ABA, las segundas mis zapatillas más cantonas hasta el momento (amarillas y negras) y las terceras blancas y negras, de toque muy clásico...

Cambié de club y aquí sí estoy seguro: unas por temporada y no voy a dejarme ninguna...

Las primeras fueron unas Adidas grises y negras, las únicas de esta marca que he tenido. Mis años de cadete los pasé calzando Reebok, unas blancas y grises y otras blanquiazules. En júnior he lucido dos pares de And1, bastante parecidas y ambas con los colores de mi equipo (blanco y rojo).

Y cuando ya llevaba año y medio con las mismas (mi récord), llegaba tiempo de cambio. Y aquí es donde entra esta maravilla!

Sunday, April 01, 2007

Los que el sistema dejó atrás

Hoy un pequeño tributo para un colectivo de la liga al que respeto mucho y por la mayoría de los cuales guardo una simpatía especial: los olvidados de los All-Stars.

Aquí un pequeño repaso a algunos de los nombres que en su día el partido de las estrellas olvidó, y que dificilmente vean algún día su nombre entre los doce elegidos:

Larry Hughes: En su caso, sí hubo dos sin tres. El fue del trío mágico de los Wizards el olvidado para representar la conferencia este en Denver. Entre él y Antawn, no había motivos para aceptar uno y rechazar el otro, aunque es evidente que el equipo tampoco merecía tres representantes. De todas formas, allí queda la oportunidad para Larry, que seguramente no va a serlo ya nunca en su carrera...

Jason Terry: Este año también tenía opciones, pero el año pasado lo merecía aún más. Ray Allen fue, por carisma y tradición, el elegido, y Jet se conformó en verlo una vez más desde casa...Aún así, tal y como va el equipo veo esperanzas para él de cara a un futuro próximo.

Marcus Camby: Lleva años dando la talla y pidiendo su presencia en el partido. En su caso, quizás el problema principal hayan sido las lesiones, ya que tanto el año pasado como este por números y poca rivalidad lo hubiera podido ser.

Jason Richardson: Su temporada 2005-06 era digna de ser premiado con una presencia en Houston. Su trayectoría este año hace pensar con una salida de los Warriors, y que en otro lugar quizás pueda encontrar su sitio entre las estrellas.

Lamar Odom: No en vano Daimiel vestía de negro en el All-Star de Los Angeles: Ron Artest llegaba al partido de las estrellas, y el por aquel entonces alero de los Miami Heat no veía premiada su gran temporada con ello...Aún puede que le llegue, pero aquel año sin duda se cometió una gran injusticia.

Ricky Davis: Tuvo un año en Cleveland en el que hubiera merecido serlo. De todas formas, el equipo perdía, así que también hubiera podido ser considerada injusta su selección para el partido.

Chris Paul: Lo podría haber sido el año pasado pero, ¿alguién duda que dentro de un o dos años lo será?

Zach Randolph: Sobretodo, podría haberlo sido este y el año 2004. De todas formas, nadie se alegra más que yo que al final no lo fuera...

Mike Bibby: Perfectamente podría haber sido elegido el año pasado. Si finalmente se retira sin serlo, habrá visto jugadores mucho peores que él recibir el premio que a él parece haberséle vetado...

Deron Williams: Si este año ha habido alguna injusticia, sin duda es esta. Pero, como Chris Paul, no tardaremos en verle jugar el partido con los mayores...

Friday, March 30, 2007

Colaborando con Basketme.com

Muy buenas a todos. Hoy no os cuelgo un artículo, solo os recomiendo una fantástica web (basketme.com) en la que a partir de ahora tendré el placer de escribir de vez en cuando. Evidentemente, no abandonaré este fantástico blog para nada, digamos que intentaré que ambas cosas funcionen sin cambiar mi habitual rutina de actualizaciones.

http://www.basketme.com/opinion.php?id=11

Este es el link de mi primer artículo, aprovechad para echar un vistazo a la web y, bueno, dentro de un tiempo lo colgaré aquí para los que no lo leáis allí.

Es el primero de una serie de tres que tengo pensada: decisiones que valen anillos. Este primero habla sobre Gilbert Arenas, y que hubiera pasado de ser elegido por los Kings en 2001.

Wednesday, March 28, 2007

Sonics-Wolves: Un duelo desigual

Condicionar al votante

En este ejemplo se da un caso de competencia desleal por parte de los Sonics en un claro ejemplo de como condicionar el voto.

Ya bastante humillante era caer en más de una ocasión ante Seattle (no por calidad del equipo, pero es que en teoría luchábamos aún por el Play-Off) para encima ahora ver como también nos darán un baño en el Dance Team Bracket.

Os dejo con las dos fotos, que no dejan lugar a opinar sobre ambos conjuntos de animación, la verdad...indignado, este año no voto!

Pose muy sexy, una rubia de vértigo y un cámara que se pone cómodo, la ocasión no es para menos. Aún así, las cheerleaders parecen simples vendedoras del foot-locker con poca ropa y solo se aprecia el rostro de una, de perfil y su larga melena rubia tocando un parquet que pocas victorias ha visto ultimamente, y menos gloria le espera el año que viene. Así pues, una muy buena foto pero malísima para poder valorar al equipo en su justa medida y sacar alguna conclusión al respecto. Por lo tanto, desde Taylorwolves impugnamos la eliminatoria y pedimos que se vuelva a jugar con los dos equipos con una foto similar y, preferiblemente, del estilo en que vemos a las chicas sónicas.

Quizás no sean las más bonitas de la liga pero, en mi opinión, una foto de estas características es la que más puede hacer justicia a una chica y decantar el voto hacia las chicas de verde. En mi opinión, ni ellas ni las wolverinas están para ganar el Team Bracket (Miami puede que se haga con un back-to-back), pero pasar de primera ronda ya no es hacer un mal papel y la foto sónica hace mucha más justícia para llevarse la eliminatoria. Lástima que no puedan consultarse los resultados de tan desilusionadora eliminatoria (por algo que podíamos ganar este año)...Se sabrán esta noche, y si ganan las de los Wolves, además de tener una sorpresa, me cuestionaré a lo mejor la inutilidad de este post número 196. Se acerca el 200, ¿ideas?

PD: Puede que alguien no lo vea mal, pero en taylorwolves preferimos un frontal a un pie de pista y creemos que no hay igualdad de condiciones en la eliminatoria...Y por cierto, el tono es más o menos de broma y sirve para canalizar mi indignación hacia las derrotas ante los Sonics. No lo digo por los visitantes habituales, pero siempre puede haber algún despistado por allí y más vale no tener que hacer aclaraciones posteriores...

PD2: Inaugurada la etiqueta de cheerleaders. ¿Será a partir de ahora estrella en el blog? Al menos, seguro que no será la última vez que tratamos el tema (se te echa de menos Julius)...

Tuesday, March 27, 2007

All-Class Team

Hoy elegiré a los doce hombres que formarían el Dream Team con más clase de la liga, aquellos sobrados cuyos logros y hazañas quizás no hayan recibido todo el reconocimiento que merecen, y que no deberían ser olvidados:

En mi equipo estarían tres bases. El uno fue dos veces campeón con los Rockets y deambuló por media liga hasta encontrar el All-Star en los Wolves y la segunda juventud que nos brindó antaño ante los Clippers. Con la edad que tiene, sería el tercero en la rotación y un muy buen futuro entrenador para este cocktail de jugones en estado puro.

Su suplente natural sería Jason Williams, el base más espectacular desde Pete Maravich y una vez campeón de la NBA con los Miami Heat. Evidentemente, la versión joven y fresca que vimos en los Kings es la que gusta al cuerpo técnico de este equipo que, de verle en su actual formato, no dudará en recomendarle que abandone la plantilla.

Finalmente, el mejor crossover desde el homófobo más famoso de América (Tim Hardaway), sería el base titular del All-Class Dream Team. Fofito y barbudo, quién diría que puede imprimir un ritmo tan frenético al juego y dejar sentado todo defensor que se proponga pararle. No es otro que Baron Davis, uno de los baluartes que llevaría este equipo a lo más alto de la liga.

Un escudero de lujo en el backcourt (y capacitado para jugar de base de ser necesario) sería mi escolta suplente, Derek Fisher. Tres veces campeón de la liga, con parte de culpa en más de un anillo, vería multiplicada su importancia llegados los Play-Offs, y en vistas a jugarse aquellos balones importantes y retos que solo unos cuantos elegidos pueden asumir.

Poca cancha tendría que ver en temporada regular, siendo además el suplente de la estrella del equipo. Michael Redd, injustamente olvidado en los dos últimos All-Star Games, se encargaría de dejarle descansar tranquilamente hasta que llegara la hora de la verdad. Suya sería la responsabilidad de llevar este equipo a lo más alto y ver así reconocida la importancia que se le debería reconocer en la liga.

Por lo que a mí respecta, Peja Stojakovic y Corey Maggette se repartirían a la par los minutos de alero suplente. El uno para jugarse sus tiritos e ir descansado y el otro por anotar gracias a su calidad individual en el 1x1. Uno ha jugado tres All-Stars y el otro ninguno, pero a la hora de la verdad ambos podrían ofrecer distintas cosas para equilibrar este disputado puesto.

Y es que pocos podrían ser titulares por delante de estos dos colosos, pero si alguien forma parte de este selecto club no es otro que Lamar Odom. Un hombre de equipo al que se le puede reprochar no haber ofrecido nunca su verdadero potencial. Puede que su momento esté aún por llegar o puede, como me temo, que nunca sabremos todo lo bueno que puede ser Lamar Odom...

Y solo quedarían cuatro plazas, a repartir entre los hombres interiores. El que menos jugaría, al menos hasta mayo, sería Robert Horry. Una vez llegados a Play-Offs sacaría a relucir todo su potencial para dar al equipo un campeonato, que sería ya el séptimo en su abarrotada cuenta particular.

Los otros tres podrían repartirse a la par los minutos en las dos posiciones que quedan. Marcus Camby sería el especialista defensivo y, a la vez, podría aprovechar los espacios que los otros dos dejan o las asistencias de dos magos como son sus compañeros para anotar fácilmente sus puntitos.

Chris Webber sería uno de los dos pívots de lujo del equipo, aún jugando a la pata coja. Se reencontraría en el All-Class Team con un conocido como Rasheed Wallace, con quién forma actualmente en estos momentos una de las parejas que más dan que hablar en la liga.

Finalmente, nadie como Larry Bird para dirigir al equipo. Un entrenador con mucha clase, que en solo tres años llevó a los Pacers a tres finales de conferencia y a las puertas de un campeonato que solo los Lakers de Shaq pudieron evitar.
Aquí os dejo con otro artículo, del que me temo que no tiene el nivel de los trece nombres que formarían esta fantástica plantilla. Y ya sé que no es lo mismo, pero si no pueden ser estos los que lo ganen aquí va mi deseo para el 2007: Phoenix Suns campeones de la NBA!

Monday, March 26, 2007

Nuevo elemento de página

He añadido un nuevo elemento en la barra de la derecha, con el título de Hall of Fame. Allí he colgado las camisetas de mis jugadores favoritos que han pasado por la liga (Wade, Bryant, Garnett, Jordan y López).

En breve, jugones como Szczerbiak, James, Iverson, Anthony, Mourning, Carter, Marbury, Nash, Stoudemire, Allen, Bosh o Arenas podrían hacer méritos para entrar en este Hall of Fame de Taylorwolves!

Sunday, March 25, 2007

Wilton XIII

La ilusión vuelve a Houston

Como ya había decidido, nada más abrirse el mercado de agentes libres y tener derecho a firmar un contrato cogió un vuelo hacia Houston y fue presentado aquel mismo día por la tarde. Aunque su destino estaba ya cantado, Kings, Nuggets, Pacers y Heat le hicieron jugosas ofertas de última hora. Pero él tenía claro donde quería estar: en Houston junto a Hakeem y Arison.

Aún los intensos rumores que aquella era su última temporada, su mujer le empujó a firmar un contrato por tres años "todos sabemos que no vas a dejar el baloncesto dentro de un año". Su numerosa família se trasladaría a la ciudad tejana, y su lujosa mansión en Washington sería vendida a la Naishmith Fundation for Basketball Patrimony.

Llevaría el número cinco, el dorsal que llevaba su hermano cuando aún jugaba a baloncesto en el instituto. Una desafortunada lesión le alejaría de las canchas aunque su potencial tampoco daba para llegar a la mejor liga del mundo.

Una semana después de firmar el contrato ya tenía una casa acorde a sus necesidades y empezaba a entrenar por su cuenta. Antes de ganar el anillo con Houston tenía otro reto en mente: el oro olímpico.

Tras no haber podido asistir al de Toronto, veía aún más lejos aquella medalla dorada lograda en los juegos de Capetown. Volver a recibir la llamada del Dream Team USA era un honor irrechazable, y más para formar parte del selecto grupo que viajaría a Dublín.

Él mismo, Bullock (New York), Woods (Denver), Bell (Atlanta), su compañero Arison, Haykes (Springfield), Norman (Los Angeles), Sanders (San Antonio), Terry (Minnesota), Barson (Boston), Pirtsmouth (Vancouver) y Fox (Miami), formaban los Deluxe Twelve, que es como se llamaba al equipo en clara referencia a su calidad, pero sin el carisma del mítico Dream Team. Por su parte, Lemmeis había rechazado por compromisos con los patrocinadores y para estar descansado para la temporada regular.

En primera ronda no dieron ninguna opción a sus rivales, aplastando eslovenos, panameños y nigerianos. Llegaron los octavos y Estonia pareció dar la cara, pero se difuminó en el último cuarto. La eliminatoria ante Chile fue plácida y se llegó a unas semifinales en las que España pareció recordar aquel mítico equipo de principios de siglo. Pero también cayó en sus manos, y esta victoria dio la suficiente moral como para pasar por encima de Francia en la final.

Wilton volvía a Houston con el oro olímpico, mientras que Lemmeis lo hacía avergonzadísimo al haber visto caer a sus Lakers ante el Tallin Cramo de Estonia, que contaba con la demoledora pareja Lerin Ildres y Marco Andurs.

Precisamente el alero Ildres sería el último fichaje de unos Rockets que se habían movido en verano tal y como le habían prometido a Wilton: para ganar un anillo.

Randy formaría en el quinteto titular junto a Arison, Ildres, Washburn y Acklie (cuatro jugadores que eran o habían sido All-Star). Oynes sería su recambio desde el banquillo, y Walcott, Mendes, Willis y Ellwey serían los principales nombres de la rotación. El rookie Richards, Booth, Fletcher, Thomas y Mayo cerraban los quince hombres que entrenaba Bob Marshall, todo un clásico en el banquillo tejano.

Como parte del acuerdo entre NBA y Euroliga, los equipos de la Midwest Division jugarían en Moscow su torneo de pretemporada. Wilton por fin pudo jugar ante sus ex-compañeros (solo quedaban Van Fyde y Thomas) sin recibir silbido alguno. Denver se hizo con el título pero estaba claro que, a excepción de un Lemmeis dolido aún con su derrota en la Copa Mundial, nadie se tomaba aquellos partidos más allá del hecho de provar sistemas y empezar a encarar la larga temporada regular.

Su debut con la camiseta de los Rockets en el NASA Complex llegaría como segundo plato fuerte de la jornada inaugural, y les enfrentaría a los Timberwolves. Ganarían aquel primer compromiso y saldarían con solo dos derrotas los diez primeros encuentros.

Wilton seguía siendo importante, pero ya no era la referencia. Tenía una pareja de lujo, mucho menos egoísta que Norman pero, a la vez, consciente de la responsabilidad que tená encima. Arison se consagraba como una estrella de la liga y necesitaba alguien de la experiencia de Wilton a su lado para llegar al olimpo.

El undécimo partido se jugaba en Washington y, para Randy, sería una noche muy especial.

Los Wizards colgarían su dorsal número 13 para la historia, agradeciendo así al mejor jugador de todos los tiempos en la franquícia capitalina su paso por el equipo. Era el segundo equipo que le homenajeaba de esta manera, el equipo de su vida con el que le hubiera gustado poder ganar mucho más de lo que ganó y retirarse allí del baloncesto en activo. Pero Skiles lo había echado todo a perder y había visto que su sitio ya no estaba en Washington.

Fue una noche mágica de no ser por una clara derrota. Con Lyndon, Lynch y Harrell como referencias y TJ Ford en el banquillo el equipo volvía al Run&Gun más clásico y todo el mundo comparaba el trío exterior con el mítico Run TMC. Las victorias llegaban y el público disfrutaba como no lo hacía desde el año del anillo.

Por su parte, las referencias del juego de Houston estaban en su pareja interior y los balones que salían al perimetro. El letal Ildres y las penetraciones de un Acklie que a su edad conservaba unas grandes piernas daban otras opciones a los de Marshall. Washburn y Mendes tenían un perfil más defensivo, mientras que Walcott y Ellwey se confirmaban como la revolución, saliendo siempre desde el banquillo.

En navidad llegó el primer compromiso ante los Lakers que no defraudó en absoluto. Lemmeis lo llevó a la segunda prórroga y una vez allí la perdió, pues jugaba demasiado solo. Había logrado cincuenta puntos por tercera ocasión aquella temporada, pero Norman ya no era el mismo y no se dejaba acompañar por nadie.

Precisamente en el siguiente fueron los Clippers quienes pagaron el mal gusto que le había dejado aquella derrota. 96 puntos, superando el récord de 94 de Wilton y acercándose a Chamberlain como nadie lo había hecho nunca. Los de San Diego cerraban la liga camino de una catastrofe histórica, llevando tan solo cuatro victorias pasadas las navidades y permitiendo a sus rivales llegar a los 120 puntos por partido.

Los Rockets eran los terceros clasificados en una dura conferencia oeste. Delante tenían a los Nuggets y los inalcanzables Lakers. Spurs, Grizzlies, Timberwolves, Blazers y Suns también daban guerra, y la igualdad predominaba más que nunca.

Una buena racha en el mes de enero permitió a los de Houston alcanzar a los Nuggets y llegar como segundos clasificados al parón del All-Star, a falta de 32 partidos para acabar la temporada regular.

Bob Marshall sería el entrenador del oeste (Shaw lo había sido el año anterior) en el All-Star de Minnesota. Sus discípulos formarían en el quinteto titular junto a Clifford (Minnesota), Lemmeis (Los Angeles) y Pirtsmouth (Vancouver). Woods (Denver), Moott (Seattle), Djeric (Phoenix), McKinney (New Orleans), Corke (Denver), Terry (Minnesota) y Rose (Portland) serían las opciones a tener en cuenta desde el banquillo.

Scottie Pippen, de los Legends de Springfield, sería el entrenador del este. Bullock (New York), Bell (Atlanta), Haykes (Springfield), Lynch (Washington) y Fox (Miami) saldrían como titulares. Roy (Milwaukee), Barkley (New York), Callaghan (Orlando), Haislip (New York), Foyle (Detroit),Edney (New York) y Lyndon (Washington) se sentarían en el banquillo a esperar su turno.

En el primer All-Star en muchos años sin Barson y Norman (ambos no elegidos por los entrenadores), Wilton no se sintió nada cómodo. No hubo sintonía entre él, Arison y Lemmeis, que no se dirigieron ni siquiera una mirada en todo el fin de semana. De hecho, Lemmeis no había entrenado con el resto del equipo justificándolo con una gripe, y la verdad era que apenas hablaba con nadie. De todas formas, y aún yendo a su bola y sin pasar un solo balón, hizo suficientes números como para ser el MVP del partido, ante los silbidos del público de Minnesota que, como muchos otros, no podían verle.

Marcus Lemmeis no quería ser el niño bueno de la liga. Lo había dicho en verano y lo repitió después del All-Star. Él solo quería ganar campeonatos con los Lakers y pasar una historia, pero no ser un icono. Aquello lo había perseguido al principio y solo le había valido unas críticas que ahora, mucho más maduro y vengativo, se dedicaba a alimentar.

La temporada regular finalizó con el guión previsto, y no fue ninguna sorpresa el ver al jugador de los Lakers ganar su tercer MVP de la temporada; aunque se anunciaría unos días más tarde, estaba cantado. Walcott honoraría a la franquícia tejana al recibir el premio a mejor sexto hombre de la temporada.

Wilton perdía el honor de ser el máximo reboteador de la temporada (conseguido en nueve ocasiones, cinco de ellas consecutivas en su paso por Washington). Había sido el tercero, por detrás de Moott (Seattle) y Beeson (Boston).

Los Rockets se enfrentaría en primera ronda a los Jazz, como segundos clasificados. Lakers-Suns, Nuggets-Grizzlies y Timberwolves-Blazers serían los otros emperejamientos; sorprendentemente, los Spurs y los Sonics se habían quedado fuera.


Arison realizó un gran trabajo, parando al hombre más peligroso de los Jazz (Gardner) y siendo el hombre clave en el ataque de los Rockets. Con relativa facilidad (4-1), pasaban a segunda ronda donde les tocarían unos Nuggets que querían repetir la final de conferencia jugada dos años atrás.

Woods se convirtió en heróe dejando a Wilton por debajo de los 10 puntos en un partido de Play-Offs, dejándolo con 8 y a 11 de su récord más pésimo (19). Así pues, los Nuggets podían viajar a casa con el factor cancha a favor y un 1-1 en la eliminatoria que extenderían hacia un peligroso 3-1.

Arison solo no había podido hacer nada, y el resto no respondían. Wilton puso de su parte en el quinto para llevar las series a un sexto partido que fue un mero paseo por parte de los de Colorado; los Rockets estaban eliminados y nadie se había hecho aún a la idea.

En Houston nadie entendía nada. Tenían un equipo preparado para derrotar a los Lakers y, a la hora de la verdad, nadie había cumplido. Arison se había quedado solo, como el año anterior, y ni siquiera el legendario Randy Wilton había estado a la altura de lo que se le pedía. Era una decepción en mayusculas, para un sólido proyecto que en ningún momento había dado signos de poder llevar a algo así.

Olajuwon pidió paciencia para aquel equipo y anuncio que no habría cambios en verano. Si que avisó, sin embargo, que en la plantilla faltaba carácter para aspirar al anillo, apuntando directamente a su estrella con el fin de motivarle. Arison era este tipo de jugador, un ala-pívot muy estético pero al que le costaba meterse en la pintura y echarse el equipo a la espalda. Era quizás el tema que habría que trabajar en verano, preparar a la estrella para ser un líder llegada la hora de la verdad.

Randy estaba la mar de tranquilo. Aún ser consciente de que no había cumplido con lo que se le pedía, sabía perfectamente que era la primera vez que aquello ocurría y que, más que por demerito suyo, fue mérito de Woods. No podía hacer más que admirar al que mejor le había defendido nunca y motivarse para trabajar en verano para impedirlo en la próxima ocasión en que se cruzara con su rival.

Unos Celtics que venían de haber quedado quintos en la temporada regular sorprendieron a todo el mundo al derrotar por 4-3 a los todopoderosos Knicks en la segunda ronda del este. Willie Barson, que no había sido convocado para el All-Star y que jugaba su última temporada en la liga, había recordado al de los primeros años tanto en primera ronda (4-3 ante los Legends) como en esta segunda ante los Knicks.

También en el séptimo partido, volvieron a hacer saltar la banca ante los Hawks y se plantaron sorprendentemente en una final con sabor clásico (Lakers-Celtics).

Lemmeis realizó actuaciones monstruosas, pero Barson le dio a lo largo de la serie toda una lección de maestría, humildad y trabajo en equipo. Así logró Willie Barson el milagro: evitar el quinto anillo de los Lakers y ganar el vigésimo por la franquícia bostoniana.

Wilton, que estaba en Los Angeles para ver el decisivo partido, bajó a cancha a felicitar a su buen amigo por lo conseguido, mientras Lemmeis no se dignaba ni a felicitar al justo ganador. Le pidió que no se retirara, pero este le contestó que ya estaba premeditado, y que no había mejor momento que aquel para hacerlo.

La NBA asistió a la retirada más grande que nadie habia tenido nunca. Willie Barson se retiraba habiendo ganado un anillo con 33 años y ganando todas las eliminatorias en el séptimo partido, con lo cual los Celtics habían necesitado 28 partidos para hacerse con el anillo. Era la retirada dorada por parte de cualquier jugador, que dejaba tras de sí cuatro campeonatos, tres MVP's y una carrera que sin duda merece estar a la altura de los más grandes en la historia de la NBA.

Thursday, March 22, 2007

!Dios ha vuelto a disfracarse de jugador de baloncesto!

Resuelve el partido ante Portland con 65 puntos tras una prórroga y logrando su segundo récord personal. Segunda noche con cincuenta puntos, cayendo los Wolves en el Staples ante tal imparable torbellino.
60 ante Memphis cuando yo había apostado 61 en uel foro de Ultimate; maldito tiro libre (17/18).

65+50+60= Tormenta en Oklahoma, la próxima víctima de Kobe. Seguiré subiendo fotos al reportaje del +50, no creo que esta de Memphis sea la última...
Edito: 50 en Oklahoma y se une a Wilt Chamberlain. ¿Límite? El cielo, tal vez...

Tuesday, March 20, 2007

Los grandes visten de verde

O lo que San Patricio olvidó en el cielo
Me gusta, y que conste que me ha llevado mucho curro crearla (con el paint, que uno no domina programario más avanzado :P)

WXIII Preview

Randy Wilton es ya, tras doce temporadas en la liga, una leyenda de la misma. Con 28.441 puntos conseguidos, acaba de superar a Moses Malone y tiene a tiro de piedra históricos como Chamberlain o Jordan. En rebotes, con 15.592, le bastará con una temporada más para superar a Moses Malone y Elvin Hayes y acercarse a Kareem. En tapones ha superado ya a Robert Parish, y ha entrado en el Top 10 y pronto estará también en la lista de los treinta mejores robadores de balones de todos los tiempos.

A todos estos escalofriantes números que aún pueden subir, hay que añadir sus tres anillos de campeón, los cuatro trofeos de MVP de la competición, el haber sido tres veces el mejor defensor, dos veces mejor jugador del All-Star, ocho presencias en el equipo ideal de la temporada...

Con todo esto, Randy Wilton presenta argumentos suficientes para ser considerado uno de los mejores de la historia. Y aunque le queden algunas temporadas para superar a Olajuwon en robos y tapones y Wilt en puntos y rebotes parece haber dejado atrás los que al entrar en la liga eran sus cuatro grandes objetivos.

Tiene tres MVP's de las finales como solo Magic Johnson, Michael Jordan, Shaquille O'neal, Lebron James, Willie Barson y, ahora, Marcus Lemmeis, habían conseguido hasta el momento. Se une además al selecto podio de jugadores en haber logrado el anillo en tres equipos distintos, junto a John Salley y Robert Horry. Entonces ¿por qué sigue un año más? Si dice haber logrado todo y más de lo que deseaba en esta liga ¿por qué seguirá adelante?

Por Hakeem Olajuwon. El jugador que ha escrito todas las páginas doradas en la historia de los Houston Rockets y que en su día tanto le ayudó. Aquel al que en su día tanto le dolió decir que no a su oferta, por intentar ganar el segundo anillo de la historia de la franquícia de su ciudad. Este pívot legendario cuya historia admiraba tanto o más que la de su homónimo Wilt Chamberlain. Por él y junto a los jovenes Tommy Arison y Ronaldo Washburn intentaría traer el tercer anillo a Houston tras casi cuarenta años de sequía desde el último.

Llevaría el número 5 en honor a su hermano William, que lucía este dorsal cuando jugaba en el instituto. Firmaría un contrato por tres años aún recordando que al finalizar la temporada se había planteado seriamente la retirado. Pero en tres años esperaba haber construído junto a Hakeem y Arison el proyecto ganador que la ciudad tejana necesitaba y volver a llevar el anillo a una franquícia histórica como los Rockets.

Pero no será tarea fácil, ganar el anillo de la campaña 2032-2033. Marcus Lemmeis iba a por su quinto anillo consecutivo junto al veterano Norman y con Shaw guiándole cada paso. Bullock quería demostrar quién era el nuevo pívot dominante de la liga trayendo el anillo a New York sesenta años después del último y Barson quería retirarse a lo grande en la que sería su última temporada en la liga.

Por lo tanto, anhelado por estos cuatro gigantes, el anillo de la temporada 2033 no parece tener favorito claro en principio. Habrá que estar atentos a lo que sucederá dentro de un tiempo...

Monday, March 19, 2007

The Race (March 2007)

Cuando ya muchas cosas deberían estar claras, escribo otra edición de la carrera hacia... sin tener nada aún decidido en según que apartados:

CAMPEONATO:

Cuando todo el mundo ha enseñado ya sus cartas, siguen habiendo muchísimas opciones, y ninguna de ellas descartable. Para mí cinco son los que de verdad van a estar allí luchandolo, más algún runner-up que podría dar la sorpresa:

Dallas Mavericks: Son el mejor equipo de la liga, tienen experiencia en las finales y una ambición fuera de toda duda. Les puede jugar en contra el jugar ante rivales complicadísimos.

Detroit Pistons: Han jugado a la perfección la carta de Chris Webber y a día de hoy parecen ser los más claros candidatos para hacerse con el título del este.

Miami Heat: El quinto en discordia tras esta gran racha y el hecho de haberla tenido sin Wade en el equipo. Nunca subestimes el corazón de un campeón...

Phoenix Suns: El que me gustaría que ganara aunque su corta plantilla puede jugarle en contra a la hora de la verdad. No digamos ya si se lesionan Nash, Amaré o Marion.

San Antonio Spurs: Cuando parecía que este año no, sorprenden con trece victorias y, recordemos, estamos en año impar...

Luego ya se sabe lo que los jugones pueden dar de sí a la hora de la verdad. Sigo sin descartar Cavs y Lakers en este selecto grupo y, un peldaño por atrás, tendré la vista puesta en Wizards, Rockets y Jazz.

MVP:

Dirk Nowitzki (Dallas): El candidato más claro a día de hoy por números y liderazgo del mejor equipo de la liga.

Steve Nash (Phoenix): No se le debe descartar, aunque no parte como el favorito para hacerse con el premio.

Kobe Bryant (LA Lakers): Tras las exhibiciones de 65 y 50 puntos ¿alguién duda de su condición de MVP de la temporada? Aún así, al igual que no lo fue el año pasado tampoco lo será este.

Lebron James (Cleveland): Tras las últimas rachas del equipo vuelve a ser un aspirante, aunque el cuarto en discordia ahora mismo en mi humilde opinión...

En otros apartados voy a mojarme y apostar por Roy como Rookie del Año, Camby como mejor defensor, Martin como jugador más mejorado, Barbosa como mejor sexto hombre y Sloan como mejor técnico. El máximo anotador será Kobe Bryant, Garnett volverá a ser el rey del rebote y Nash será el mejor pasador por tercer año consecutivo...

Thursday, March 15, 2007

Wilton XII

Vuelta al lado oscuro

Pasaba el verano y Randy seguía sin superar el duro golpe de las anteriores finales. No entrenaba, bebía más de lo habitual y había perdido las ganas de seguir jugando, cuando solo le restaba un año de contrato con los Wizards.

Se le vería junto a su amigo Casey Thomas (ahora en los Bucks) en Las Vegas. Se aislaría del entorno en un viaje de quince días patrocinado por su marca de calzado a China e India. Todo aquello solo, lejos de la aburrida rutina familiar y del ambiente de la NBA.

Al volver a Washington se encontraría con la peor notícia que recibía en mucho tiempo. Terry Norman le llamaba desde Los Angeles para decirle personalmente que fichaba por los Lakers. "Quiero el anillo Randy! Y tanto tu como yo sabemos que esto no se consigue en DC".

Wilton estaba tocado. Se quedaba como matusalén en un equipo de jovenes, como exceso de peso en un equipo que quería correr. Sencillamente, una leyenda en su cuesta abajo que, sin Norman al lado, dificilmente podría lograr aquello por lo que le pagaban cada mes.
Áún así, no sería aquella la peor notícia que recibiría Wilton al abrir el periódico el día siguiente. Alguien le había fotografiado con una chica Playboy en una fiesta que había tenido lugar en motivo del cuatro de julio, y había decidido que aquel era el día perfecto para que el asunto saliera a la luz.

Volvío rápido a casa y se encontró las maletas en la puerta. Demasiado cobarde para disculparse, huíria a casa de sus padres donde pasaría una única noche, antes de hacerse con un piso cercano al pabellón...

Mientras los Lakers apalizaban al Maccabi de Tel-Aviv en la final de la Copa Mundial, Wilton pensaba en cuanto le había quitado Lemmeis. Un anillo, un gran compañero, su família...Le hacía culpable de todos sus males, sin darse cuenta que la culpa la tenía su obsesión con el baloncesto, el pensar que era lo único que daba sentido a su vida.

Empezó la pretemporada y Hinrich se mostró atónito ante el exceso de peso de Randy. Su estado físico se mostró incapacitado para jugar al ritmo que acostumbraban a hacerlo los Wizards y, sencillamente, era una pieza sobrante para las aspiraciones del equipo; Kirk lo sabía y Randy lo sabía.

Pero Skiles no estaba de acuerdo con quitarse la pieza más válida de su puzzle y habló con Kirk para comunicarle que debía buscar una táctica acorde con las características de Wilton, un planteamiento más conservador. Hinrich se mantuvo fiel a sus ideas y dio a escoger entre su cabeza o Randy. No es que no le gustara, sino que en las condiciones en que se encontraba no era válido para desarrollar su estilo de juego.

Skiles echó a Hinrich y se puso, como ya le hubiera gustado hacer antes, al mando del banquillo de los Wizards. Wilton era el eje de un sistema defensivo muy conservador y de un ataque, a ser posible estático, que se basaba en él y los posibles tiros exteriores, obviando buena parte de las capacidades ofensivas del perímetro que formaban Harrell, Lynch y Lyndon.

Las carencias del sistema ya se hicieron notar en el primer partido, terminando con derrota ante los Hawks. El equipo estaba preparado para defender a por todas, de hecho, ya lo hacía con Hinrich. Pero vivía básicamente de ataques rápidos y transiciones, y les costaba sobrevivir en estático. Los porcentajes de acierto bajaron enormemente y la mejor defensa de la liga, era tambié de los peores ataques.
Wilton no había bajado mucho sus números, pero al girar todo el sistema a su entorno sí lo habían hecho los de sus compañeros. Anotaba, reboteaba, taponaba y asistía a nivel habitual pero, fuera de la estádistica aún arrolladora, nadie hubiera dicho que dominaba. Ya no daba aquel pase clave, ya no anotaba desde donde quería, ya no paraba cualquier pívot que se le pusiera enfrente...Aún con una estadística igual de perfecta que otros años, su cuesta abajo se hacía evidente.

En diciembre, cuando fueron a jugar a Las Vegas, los Kings les infligieron una histórica paliza y les condenaron con el récord mínimo de anotación en muchos años (61). Wilton pidió fiesta a Skiles por unas supuestas molestias para el día siguiente, y pasó la noche en la ciudad del juego. Jason Hart, General Manager de los Kings, le dio algo en lo que pensar: "vienes aquí, anotas muchos puntos, nos llevas a Play-Offs y fin".

Le proponía fichar por los Kings como agente libre, y llevar el plan de vida de muchos jugadores que acababan allí. La franquícia no hace preguntas si tu respondes en cancha.

Por navidad fue a ver a sus hijos y su mujer le dio una sorprendente notícia, que le había ocultado hasta el momento. Estaba embarazada, de siete meses. Y aunque Randy se alegró mucho y le pidió que volvieran a intentarlo ella le dijo que no; había huído, y no había vuelta atrás.

Pasó las navidades solo, añorando aquellas ocasiones en que la NBA programaba un partido suyo al ser de máximo interés. Un Lakers-Nuggets, amenizaba ahora las cenas navideñas en todos los hogares del mundo.

Cercano a los 30 puntos, 15 rebotes, 5 asistencias, 3 tapones y 2 robos, Wilton mantenía intachable su estadística para hacerse con el MVP de no ser por un pésimo récord de 19-20 para Washington. Eran uno de los conjuntos más aburridos de la liga, el Eagle Complex ya no se llenaba y todo el mundo tenía claro que Randy no jugaría otro año en la capital.

Harrell, Lynch y Lyndon mantenía viva la ilusión de la gente, que sin embargo era consciente que con Skiles vagando por allí poco podría hacerse. Arenas era consciente de ello, y ya se rumoreaba que en verano se echaría desde la cúpula directiva el ahora entrenador y General Manager.

Los Lakers iban directos hacia su cuarto anillo consecutivo, y solo unos sorprendentes Rockets liderados por el jovencísimo Arison y los sólidos Knicks de Bullock parecían preparados para hacer frente al insaciable Marcus Lemmeis.

Por si su vida no fuera hacia un oscuro abismo, a mediados de enero le llegó otra horrible notícia: su hermano y representante William y su mujer habían muerto en un accidente de coche a las afueras de Buffalo. Su único hijo, Malik, había salido milagrosamente ileso del sinistro.
Sin mediar palabra, Wilton pasó por el pabellón a pedir vacaciones indefinidas. Llegó ocho horas más tarde al hospital donde se alojaba su sobrino de dos años, firmó todos los permisos necesarios y se lo llevó a su casa. Allí le esperaba Nancy, que consciente de que Malik necesitaría una família le pidió que volviese a casa.

Nadie lloró más, aparte de sus padres, la muerte de William que Randy. Había perdido una parte de él mismo, a su ser más querido. Pero le tocaba ser fuerte, cuidar de sus padres (a los que pidió que fueran a vivir con él y Nancy) y ofrecer una família al pequeño Malik.

Le frustraba, al volver quince días más tarde con el equipo, ser consciente de que no podría ofrecer un anillo de despedida a su querido hermano. Al menos, no con los Wizards y no con Skiles en el banco.

Anotó 57 puntos a su vuelta, más de lo que en su actual condición imaginaba poder hacer, como tributo a William. Lideraría a los Wizards a ocho sorprendentes victorias consecutivas antes del All-Star, que tendría lugar en Orlando.
Sorprendentemente, Wilton no había sido el elegido para salir de titular en el partido. Darrick Martin tendría a su discípulo Bullock (New York) a Bell (Atlanta), Haykes (Springfield), Fortson (Milwaukee) y Fox (Miami), formando el quinteto. Wilton saldría desde el banquillo, como también lo harían Callaghan (Orlando), los gemelos Baxter (Atlanta), Merton (Charlotte), Barson (Boston) y Edney (New York).

Por parte del oeste Woods (Denver), Arison (Houston), Djeric (Phoenix), Lemmeis (Los Angeles) y Pirtsmouth (Vancouver), serían los titulares que presentaría Brian Shaw (Los Angeles). Moott (Seattle), Norman (Los Angeles), Gardner (Utah), Clifford (Minnesota), Washburn (Houston), Terry (Minnesota) y Rose (Portland) saldrían desde el banquillo.

La noche antes del partido, Randy recibía una llamada diciéndole que su mujer iba de parto, y que se apresurara a llegar allí. Abandonaría la concentración, con permiso de la liga, y llegaría a Washington casi al minuto que el bebé veía la luz. Era un niño: William Wilton.

Aquel momento le unió a su mujer como no lo habían estado en mucho tiempo. Ni siquiera vio el partido de las estrellas, sino que estuvo junto a ella, atento a sus peticiones y necesidades, en todo momento. Y aunque nunca olvidaría su infidelidad, sabía tan bien como él de la importancia para sus niños de tener una familia unida. Y así, poco a poco, podría perdonarle...

El este había ganado el partido y Bullock había sido el MVP. Todos se habían conjurado para dedicarle la victoria al pequeño William Wilton.

Randy tardó una semana, sin prisas, a volver a las canchas. La temporada avanzaba inexorablemente, y gracias a su esfuerzo los Wizards no sufrirían por meterse en Play-Offs.
Terminaron la temporada regular como el sexto equipo mejor clasificado del este, y con Skiles engañándose a sí mismo con su discurso de "la temporada ha sido un éxito". Les tocaría medirse a los Springfield Legends, un equipo que ya les había demostrado el año anterior que era un hueso duro de roer.

Haykes hizo un primer partido de ensueño, logrando un triple-doble y siendo el amo absoluto del partido. Wilton vio enseguida que jugando como les pedía Skiles no llegarían a ningún sitio y, ejerciendo de capitán, pidió a sus compañeros que jugaran como lo hacían con Hinrich.

En el segundo dieron el golpe a base de entrega y buen juego, y lo mismo ocurrió en los tres siguientes. Al parecer, los Legends habían previsto una eliminatoria sencilla ante unos Wizards que venían jugando fatal, pero para nada se esperaban aquel resurgir del honor capitalino.

Los Hawks esperaban en segunda ronda. Skiles avalaba un estilo de juego que se había impuesto en contra de su voluntad y Wilton había recuperado el prestigio que, poco a poco, había ido perdiendo a lo largo del año. Por primera vez en mucho tiempo, quedaba fuera del quinteto ideal del año y muy atrás en la carrera por un MVP que fue para Bullock. Lemmeis no se tomaría nada bien aquel premio, y al ser preguntado por el tema se limitó a responder que alguien no quería verle como lo que era: el mejor jugador de todos los tiempos.

Los Hawks, un equipo veloz como pocos, no dieron ninguna oportunidad a los Wizards. Fue un barrido con todas las de la ley, recordando a aquellos Suns de principios de milenio. Steve Nash entrenaba el equipo que su homónimo Jeffrey Evan Daniels dirigía en cancha. Omar Bell ejercía del Amaré de los de Atlanta, y los gemelos Baxter de los falsos aleros a medio camino entre Shawn Marion y Boris Diaw.

Una segunda ronda: todo lo que había podido ofrecer para homenajear a su hermano. Aquello no supuso un bache como la derrota del año anterior, pero le hizo plantear muchas cosas. ¿Valía la pena seguir luchando? ¿Era Washington, tras ser nombrado Skiles entrenador, el sito ideal para ir a por su cuarto anillo? ¿Debía retirarse y estar con su ahora extensa familia?

Habló todo aquello la misma noche de la triste derrota con Nancy. Ella le animó, como había hecho tres años atrás a no rendirse. Tras un tiempo y, sobretodo, durante el último año, había conocido a su marido lo suficiente como para saber que era incapaz de retirarse por la puerta de atrás. Le animó a hacerlo en lo más alto y buscar, si no quería seguir en Washington, el sitio necesario para conseguirlo.

Un Hakeem Olajuwon que había abandonado sus funciones y se dedicaba, sin ánimo de lucro, a ayudar a sus amados Rockets en lo que pudiera, llamó a su viejo amigo Randy para hacerle una propuesta. Los Rockets habían llegado a unas finales del oeste de las que eran perfectamente conscientes que saldrían derrotados. Como hacía cinco años, le proponía subirse al barco para traer a Houston un anillo "que hace años que se resiste".
Aquella llamada le hizo mucha ilusión. Como una de las personas que más le habían ayudado, Wilton no quería decepcionar a su ídolo Olajuwon y, aún no decirle que sí, decidió de buen principio que aceptaría la propuesta de Houston, para intentar junto a Arison herir a Lemmeis donde más le dolía: a las puertas de las finales de la NBA.

Los Knicks eliminaron a unos luchadores Hawks y llegaban a su primera final desde el año 1999. Lemmeis se mantuvo fiel a su promesa y destrozó a Bullock en la final para lograr el cuarto anillo consecutivo (algo que no se veía desde Bill Russell) y confirmarse como una leyenda viva de la liga.

El 4-1 contra Houston y el 4-2 contra New York demostraban al mundo lo que este ya se temía: nadie podía parar a Marcus Lemmeis. Pero Olajuwon y Wilton no pensaban lo mismo...