Tuesday, December 12, 2006

Sobrados te da la vida...

Hay jugadores que parecen pasearse por la cancha, como si todo aquello no fuera con ellos. Son pocos, pero a su brillante paso dan una sensación de talento y seguridad en si mismos indescriptible.

No estoy hablando de los caraduras que juegan un gran partido de Play-Off para apalancarse con un nuevo contrato, ni de los Bryant y Iverson, a quiénes les hemos visto llegar a su tope. Hablo de aquellos jugadores cuyo talento no ha sido, y parece que no será, demostrado. Un club para elegidos, a mi criterio, por supuesto, y de aquellos que se animen a participar aportando su granito de arena:
Brent Barry (San Antonio): Quizás por ser "el hijo de", el tener que soportar la presión que conllevava llevar la etiqueta se su padre Rick, fue demasiado para él. Así el menor de los Barry creó un perfil propio, en el que no faltaba la calidad que atesoraba el progenitor, pero que no manifestaba los destellos de gloria que este dio.

En Brent tenemos un jugador que siempre ha superado el 30% en porcentaje de triples, que era titular en buena parte de su trayectoria anterior a los Spurs, y que con estos ganó su ¿primer? campeonato de la NBA. Una estadística es fría, y más en su caso, al no describir todo lo que aporta y, aún más, lo que podría aportar.

Tan solo pequeños bocetos, como el concurso de mates que ganó saltando desde el tiro libre, aquel triple ante los Pistons tras el cual ya se abrigó con el chandal o esta última noche, anotando 24 puntos en 23 minutos. Así es Brent Barry, un hombre del que nunca conoceremos su verdadero potencial.

Derek Fisher (Utah Jazz): En muchos momentos de su carrera Fisher ha dado esta, quizás equivocada, impresión. La de alguien que se reservava, como si su importancia en el equipo no fuera la que en realidad tenía.

Llegaba mayo o junio y los Lakers se jugaban el cuello en Play-Offs. Le deben más de un apuro del que les sacó, el más recordado para un servidor aquel tiro en las finales del oeste del 2004, que desgraciadamente no sirvió para arrebatar el anillo a los Pistons.

Llegó a Golden State y puede que decepcionara. No era su momento, aunque metió un triple decisivo. Sacale a la cancha en mayo, cuando los grandes saltan al ring, y observa todo lo que puede ofrecerte. Y puede que los Jazz le disfruten en su próximo viaje a la postemporada...

Robert Horry (San Antonio Spurs): "Sacame un ratito, Gregg. Tengo que entrenar". Así se plantea Big Shot su pretemporada, mientras sus compañeros aprovechan por ir pasando con solidez esta primera parte de la campaña.

Lo que unos nombran temporada regular, a Horry le sirve para ir metiéndose en el juego, poco a poco, para estar preparado en las finales de conferencia, como mínimo. El más sobrado, quizás, de esta lista ¿donde habría llegado de darlo todo en la Regular Season? La respuesta es incierta, aunque a lo mejor él te contestaría que no tendría seis anillos.

Así es, seis como Jordan; en tres equipos diferentes, como Salley; decisivo en muchos de ellos (2002 y 2005 especialmente). Este es el legado de Mr May, que puede que no haya dado aún su última lección para la historia.

Lamar Odom (Los Angeles Lakers): Aún sin el anillo, y privado de su merecido All-Star en muchísimas ocasiones, sobretodo en aquel robo a mano armada que fue no incluirlo entre los elegidos para viajar a Los Angeles en el 2004.

Traspasado más tarde en la operación O'neal, Odom ha tenido un par de años en que se ha mostrado irregular y insatisfecho jugando. Desposeído de la poca motivación que por su juego dirías que despliega en cancha, privando a los aficionados de disfrutar con su juego poco ortodoxo y su calidad ilimitada.
Decir que ha vuelto a la alegría tras lo que le ha ocurrido en verano sería un disparate. Pero si que ha vuelto aquel Odom de las grandes noches, aquel chico del Bronx que se acerca sin hacer mucho ruido al triple doble por noche, que asiste por la espalda y que es, en definitiva, el complemento ideal que Phil Jackson busca para Kobe.

Charlie Villanueva (Milwaukee Bucks): ¿Estamos ante un futuro integrante del club? Puede que no sea así, pero sus 48 puntos en el último partido de la temporada pasada, su facilidad para encarar el aro en 1x1 pese a sus dimensiones, su forma de moverse por la cancha...
A diferencia de los nombrados anteriormente dudo que se quede sin All-Star pero, de ocurrir, sin duda sería un perfecto exponente del club.
Si se pierde por el camino, ningún problema, señal que lo ha dado todo en cancha y, cuando le veamos retirarse, sabremos que nos habrá hecho disfrutar de todo aquello que su potencial nos podía ofrecer.
Y ahora tiempo de opinar; sobre los elegidos, otros potenciales integrantes o lo que queráis, yo voy a disfrutar de mi joya grabada en DVD (Golden State-Seattle).

4 comments:

Juanejo said...

jaja seguro que has disfrutado de semajante joyita en DVD, no compadre? Barry en seattle no lo hizo mal del todo, me jodio que se fuera.
al club añadiria por ejemplo a Antoñete Daniels, parecia que se iba a comer el mundo cuando llegó...y el pobre aunque daba algunos chispazos, se perdio en la mediania.

avenida said...

Otro gran post tío. Brent Barry puede ser el 6º hombre del año, y los otros dos han quedado con un papel de especialistas. Yo uniría, al menos por ahora, a Korver y a Q-Rich

Juanejo said...

O Steve "ex-Franchise" Francis, diluyendose cual azucarillo, uno de los tios mas sinverguenzas de la nba, un malcriado, un asqueroso.

true wolf said...

En Q-Rich pensé en su momento, Steve Francis demostró todo su potencial, ha diferencia de estos creo yo. Por así decirlo, creo que se ha convertido en un Penny Hardaway de la vida, pero mucho antes en su carrera...