Monday, January 29, 2007

All-Star Remember

Muy buenas a todos!!

He acabado el primer exámen, no sé si con buen resultado, pero yo diría que puede que lo apruebe. Aquí os traigo, como os prometí un día, mi colección de portadas de los All-Stars desde el 2000, con un breve comentario. Espero vuestras opiniones al respecto ;)

Oakland 2000: Una gran cosecha, sin duda alguna. El mejor concurso de mates de la historia y la irrupción completa de la nueva generación, con un total de nueve debutantes y más de uno que tan solo disputaba su segundo partido de las estrellas. Imprescindible, todo un clásico, cuyo hombre portada no podía ser nadie más que Vince Carter, un jugador de segundo año que tuvo un tremendo impacto en la liga desde el primer momento, y que no haría más que hacer crecer su leyenda tras aquel fin de semana en Oakland.

Washington 2001: Un buen fin de semana que contó con buenos ingredientes como Ray Allen y Desmond Mason en los concursos y, sobretodo, la mítica remontada del este en el último cuarto. El equipo entrenado por Van Gundy salió con unos horribles Antonio Davis y Anthony Mason de titulares, junto a un debutante McGrady, pero fueron los Iverson, Mutombo y Marbury quienes decidieron. La portada va para el jugón del Bronx, ex de Minnesota y uno de mis favoritos, que con dos triples fue clave para la remontada de su equipo.

Philadelphia 2002: Significó el debut de Gasol, en el partido de rookies, y los primeros concursos que ganaban Richardson y Stojakovic, que lo repetirían en Atlanta. Iverson protagonizó la anécdota un año después de su MVP, llevando el número 6 de Erving en casa, Jordan volvía al partido y McGrady inventava jugadas mágicas desde el banquillo. Pero fue Kobe Bryant quién, silbado en su propia casa, se hizo con el premio al mejor jugador del partido.

Atlanta 2003: El All-Star de la Coca Cola será recordado por el novedoso concurso de habilidades, la exhibición de Jordan y, muy a pesar de todos, no me mintáis, lo sé, el ver el MVP recaer en Garnett en vez de a Michael. Como recordaréis, la culpa fue de Jermaine O'neal, que le hizo una falta a Kobe Bryant que permitió empatar el partido. Fue el primero de Yao Ming, que cuando acabe su carrera contará el número de convocatorias a la par que el de titularidades, gracias al respaldo chino a su favor.

Los Angeles 2004: El All-Star del glamour, con una de las peores convocatorias que recuerdo (Magloire, Artest, Kirilenko, Brad Miller, por ejemplo). Tampoco fueron nada glamurosos los concursos ganados por Voshon Lenard ni Fred Jones, y mucho menos el ver a Jamaal Magloire luchar por el MVP del partido. Por suerte, el sheriff O'neal ponía las cosas en su sitio, en el mismo año que la generación llamada a governar la liga en unos años hacía su acto de aparición en aquel partido de rookies que acabó siendo el mejor concurso de mates del fin de semana.

Denver 2005: De lo mejor de los últimos años; las exhibiciones de Phoenix en los concursos, racha que rompió Josh Smith en los mates, un partido igualado y una convocatoria en que poco me sobraba, con los interesantes debuts de Lebron James, Dwyane Wade, Gilbert Arenas o Amaré Stoudemire (más los Lewis, Ginobili y Jamison que dudo que lo repitan). Iverson fue el mejor del este, en un partido sin exhibiciones anotadoras y que significó el retorno, como titular, de un clásico como Grant Hill.

Houston 2006: Un partido de rookies tirando a aburrido, los triples ganados por Nowitzki y un robo a mano armada a Iguodala fueron los ingredientes previos. Se llegó al partido, donde se vio claramente un oeste conjurado para dar el MVP a McGrady. Muchos individualismos (James, Allen y Parker), el cuarteto de Detroit y el ver debutar a Pau (máximo reboteador) fue lo que siguió. El resultado fue un buen All-Star, pero que dejó algo frío, y Lebron James convirtiéndose en el MVP más joven en la historia del partido de las estrellas.

Ahí os lo dejo, espero que os gusten las portadas y mis pequeños resúmenes de cada año, que seguro que os dibujan una sonrisa con alguna anécdota de buen recuerdo. La de este año vuelve a ser amarilla, acorde con el logo, y me gustaría que Gilbert Arenas, Chris Bosh, Amaré Stoudemire, Carmelo Anthony, Steve Nash o Baron Davis, hicieran mérito suficiente para merecer ocupar un lugar de honor en mi particular colección.

Sunday, January 28, 2007

NBA Sunday's: Week 13

Partido de la semana:

Utah 130-Memphis 132: Partido jugado en miércoles que nos sirvió para asistir al récord de puntos de Boozer, el récord de asistencias (igualando a Nash este año) de Deron Williams, el resurgir de Eddie Jones con un triple decisivo...y, sí, un triple doble de Pau Gasol para demostrar a sus más escépticos su profesionalidad, incluso en su actual situación. Por cierto, cuarta semana de Memphis en la sección, y con el Memphis-Portland de hoy que, de no haber sido por este, hubiera sido el que os presentaba hoy.

Sonrisas: Por ahora todo es alegría en la casa de Colorado, con la pareja Anthony-Iverson rozando la perfección. También sonríe Jamal Crawford, que llega a los 50 por segunda vez en su carrera y Gilbert Arenas, cuyo carisma le ha servido para echar del quinteto titular a un clásico de clásicos como Vince Carter.

Lágrimas: ¿Rie o llora Minnesota? Esta noche, al menos, ha logrado una victoria ante el que será el rival directo para entrar en Play-Offs: LA Clippers. Lloran los Heat, cuyas esperanzas de hace dos semanas supongo que se han diluído un poquito; sin excusas, ya está O'neal.

RÉCORDS DE LA SEMANA:

Puntos: Jamal Crawford (New York) 52
Rebotes: Shawn Marion (Phoenix) 23
Asistencias: Deron Williams (Utah) 21

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Steve Nash (Phoenix), Deron Williams (Utah) 21

WEEK 13 MVP:

Dirk Nowitzki (Dallas): Aunque preferiría no repetir ninguno de los nominados, el hecho es que Nowitzki es el que más lo merece, en una semana de grandes actuaciones individuales y muchas derrotas por parte de los equipos que podrían llevar jugadores a esta sección. Empezó flojo la semana; con 22 puntos fue suficiente para consumar su venganza ante los Heat. 33 puntos, 10 rebotes y 8 asistencias sufrieron los Magic por parte de un alemán camino del MVP. Dos días más tarde, 28 puntos 11 rebotes en el día que los Bulls mostraron ante toda la liga que estos Mavs son humanos. Finalmente, 32-11 ante los Kings y victoria número 13 en casa de forma consecutiva. Así pues, más que para otra gran semana, Dirk vuelve aquí como premio a que debería haber ganado algún otro, y el no querer repetir me hizo reservarlo en el apartado otros candidatos, que este año se le queda pequeño.
Otros candidatos: Ben Gordon (Chicago), Jermaine O'neal (Indiana), Shawn Marion (Phoenix), Chris Bosh (Toronto), Carlos Boozer (Utah)

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Kevin Garnett (Minnesota)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Ron Artest (Sacramento)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: Toronto Raptors
Central: Detroit Pistons
Southeast: Washington Wizards
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Phoenix Suns

Friday, January 26, 2007

See you in Vegas

Bueno, tendremos que esperar al próximo jueves para conocer los suplentes pero esta noche, por fin, se han anunciado los titulares.

Por cierto, bonitos uniformes, aunque me molaba más cuando se vestían las camisetas de los equipos.

ESTE: La sopresa la ha dado Gilbert Arenas, al avanzar a Vince Carter en el último momento, y pasando de ir gracias a David Stern como el año pasado, a ser escogido titular. Quinteto: O'neal-Bosh-James-Wade-Arenas.

OESTE: Finalmente Iverson no ha podido con T-Mac, y el quinteto queda definido, y ante la baja de Ming cuyo sustituto será, posiblemente, Amaré, así: Ming-Duncan-Garnett-McGrady-Bryant.

Adios muy buenas, seguid a lo vuestro y suerte en los exámenes.

Wednesday, January 24, 2007

Ausente por vacaciones

Mi consciencia y el hecho que el lunes empiezo con el primer exámen sin aún haber estudiado me obligan a chapar este sitio. Dado mi nivel de enganche, con artículos casi a diario, y lo que se viene encima (All-Star) creo que me va a ser imposible, pero lo intentaré en la medida de lo posible.

Así pues, artículos de mucha búsqueda o Wilton Chronicles no abundaran en las próximas tres semanas, más bien Sunday's Week y algún comentario sobre el All-Star; poco más.

Siento no poder escribir sobre el despido de Casey y la bienvenida de Whittman. Los Wolves tendrán su artículo cuando pueda, y a ver si puedo hablar de una progresión hacia mejor tras el cambio.

Intentaré pasarme de vez en cuando por vuestros blogs, pero no será tarea fácil. Perdonad pues mi ausencia, que como máximo se prolongará hasta el ansiado día 12 de febrero.

A cuidarse todo el mundo!

Tuesday, January 23, 2007

It's Kobe Time

Hoy hablaré de los Lakers, mi equipo histórico favorito junto a los Bulls y, sobretodo, del que fue mi primer ídolo baloncestístico por aquello del relevo: Kobe Bryant.

Un grande cuya carrera ha caminado siempre entre sombras, un jugador que los anillos y premios individuales jamás llegaran a hacerle justícia y, sobretodo, la personificación de aquella repulsión hacia los Lakers que, a diferencia de lo que ocurre con la mística céltica, sienten todos aquellos que no consideran el amarillo y el púrpura como sus colores.

Como todas las grandes historias, empezó de forma singular en una mesa de restaurante japonés, se fraguó en las canchas italianas y acabó en un High School americano, Lower Marion, donde el descarado 143 del ABCD Camp de Adidas osó invitar a Brandy Norwood a su baile de fin de curso.

Con la famosa actriz y cantante y con Tyra Banks (Webber) se le relacionó antes de caer a los brazos de Vanessa Laine, su actual esposa, a la que conoció ya en la liga. Relacionado con todo esto, existe el escabroso episodio que omitiremos, no sin olvidarlo, con tres puntos suspensivos.

...

El joven filete de buey llegó a la liga desde la guardería, siendo elegido en el número 13 del Draft por los Charlotte Hornets, que lo traspasaron inmediatamente a cambio de Vlade Divac. Bryant llegaba a los Lakers de Van Exel, Eddie Jones y Shaq, y de su primera temporada todos recordaran el concurso de mates que yo no presencié, y las inoportunas lesiones que le alejaron del nivel de Iverson, Marbury, Abdur-Rahim o Allen en su primer año.

Pero en el segundo explotó desde el banquillo, aún acabar recayendo a Danny Manning el premio al mejor sexto hombre, en los Lakers que más recordaban el showtime hasta la fecha. Se dio la curiosidad además, de llegar como titular al partido de las estrellas aún ser suplente en su propio equipo.

Aquel, el primer All-Star que vi, fue el partido que le confirmó como el fuera de serie que hoy todos reconocemos. Osó desafiar al más grande de todos los tiempos, disputándole hasta el final el partido, y dejando jugadas antológicas como aquel cambio por la espalda y posterior gancho delante de Mutombo, que entusiasmaron al mismísimo Magic Johnson.

Hablar de todo lo que vino después sería en vano, todos conocemos la brillante historia, con oscuridades a la par, que ha sido su asención a la cima del mejor baloncesto del mundo.

Ahora está más cerca de los treinta que de los veinte, pero con un grado de madurez y con una carrera tras de sí que muy pocos han logrado levantar en la historia de la liga. Imagenes grabadas en nuestras retinas como aquel mate por debajo las piernas, el tiro contra los Pistons, el partido ante los Raptors que ayer cumplió un año...y el MVP que pudo haber ganado, pero que sus buenas migas con el periodismo le privó.

Aún nos deja destellos de inmadurez de vez en cuando, como cuando insultó a sus compañeros el año pasado, su antigua relación con Shaq o lo vacilón que se puso con los Lakers mandando 3-1 ante los Suns. Quizás sea solo eso lo que le prive de añadir alguno más a sus tres anillos de campeón NBA.
Este año, una vez más, Kobe librará su guerra contra el mundo para llegar a la cima que su carácter y su aura le han privado en otras ocasiones. Un dios que busca entrar por la puerta grande en el olimpo, y sentarse en la misma mesa que los Russell, Chamberlain, Abdul-Jabbar, Bird, Johnson y Jordan, como lo que es y su palmarés no muestra: uno de los mejores jugadores en la historia de este deporte

Si con anillos o MVP's no llega a alcanzarlos, puede aspirar a hacerlo en anotación, pues aún le quedan muchos años para superar la barrera de los 30.000 puntos, y llegar a los niveles de Malone o Abdul-Jabbar.

"Naturalmente que Bryant quiere volver a ganar un anillo. Su más orgásmica fantasía pasa además por hacerlo sobre O'Neal. Pero a medida que transcurran los años y no lo consiga, no les quepa la menor duda de cuál será su venal objetivo: retirarse como el máximo anotador en la historia de la NBA. Así, ni su pasión habrá resultado inútil ni él mismo encontrará mejor modo de liberarse de la segunda kobeopatía, pues las futuras generaciones sólo sabrán de su enorme proeza. Pero no le habrán conocido ni, quédense con esto, disfrutado. Y créanme: lo conseguirá. "

Cito esto último de un artículo de Gonzalo Vázquez, cuyo blog está en los favoritos del mío y es altamente recomendable, para plasmar su opinión final al respecto del personaje más controvertido, quizás, de la historia de la NBA.

Aún así, yo no doy por muertas sus esperanzas de llegar a conseguir el anillo. A ver donde puede llevar los Lakers, de la mano del segundo mejor entrenador en la historia de la liga. Puede que aún no sea el momento pero, en mi opinión, dentro de uno o dos años los Lakers seran unos claros favoritos al título y, evidentemente, el número 24 jugará un papel muy importante en ello.

Sunday, January 21, 2007

NBA Sunday's: Week 12

Partido de la semana:

Memphis 122-Phoenix 137: Tercera semana consecutiva de los Grizzlies en la sección aunque, jugando contra los Suns, tampoco tiene mucho mérito. Con Mike Miller, Pau Gasol y super ratón a gran nivel Barone parece haber encontrado la fórmula que le permitió, entre otras cosas, medirse a los Suns de tú a tú durante algunas fases del partido. Pero con un Amaré Stoudemire intratable (42 puntos sin estar al 100%), un Steve Nash soberbio a nivel de MVP y Marion y Bell dando lo suyo poco más pudo hacerse, en un FedEx que ahora no se llena pero al menos se divierte...

Sonrisas: Su exhibición ante Denver hará que Nate McMillan se planteé algo. Si alguién sonreía en algún momento de esta semana era Sergio. Chris Webber, que vuelve a su Michigan natal a ganar el anillo y, sobretodo, los Wizards, nuevos líderes de la conferencia este.

Lágrimas: Boston alarga a siete su racha de derrotas, dos más que los Magic, que han perdido sus últimos cinco partidos. Memphis sigue hundido en la miseria y ya es, por récord, el peor equipo de la liga

RÉCORDS DE LA SEMANA:

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 51
Rebotes: Marcus Camby (Denver) 22
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 15 (2 veces)

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 21

WEEK 12 MVP:

Allen Iverson (Denver): Habiendo presentado candidatura en alguna ocasión, esta es la primera vez (ningún jugador va a ganarlo dos veces, por cierto, no sé si lo había dicho) que AI3 se pasea por la sección. Con él a gran nivel, y muy bien asistido por Marcus Camby, los Nuggets han ganado sus tres partidos y han avanzado a los Wolves en su división. Próximo objetivo, aunque a cinco partidos: Utah Jazz. En el primero de ellos, ante los Blazers de Sergio, logró anotar 32 puntos y repartir 9 asistencias, ya sin Earl Boykins a su lado. Cinco días más tarde volvían a jugar y lograba 25 tantos y repartir otros nueve pases de canasta, aunque el MVP del partido sería Marcus Camby, con 26 puntos y 17 rebotes. Finalmente, ha sido clave en la victoria en la prórroga ante los Rockets, con 36 puntos y 10 asistencias y acompañado por los 24 puntos de JR Smith y los 22 rebotes de Camby. Y, por cierto, ahora vuelve Anthony; a ver como reaccionan estos Nuggets, miedo me dan los dos juntos...

Otros candidatos: Dirk Nowitzki, Jason Kidd, Amaré Stoudemire, Ray Allen, Gilbert Arenas

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Kevin Garnett (Minnesota)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Speedy Claxton (Atlanta)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: New Jersey Nets
Central: Cleveland Cavaliers
Southeast: Washington Wizards
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Phoenix Suns

Friday, January 19, 2007

¿Misma historia?

Como lo fue Rasheed Wallace en 2004, Chris Webber podría ser este año la chispa que encienda el fuego en Detroit, para guíar a los Detroit Pistons al cuarto anillo de su historia.

Caídos en previos combates ante los Spurs de Duncan (aunque Horry y Ginobili fueron tanto o más claves) y los Heat de un Wade a nivel Jordan, el hecho es que los Pistons llevan cuatro años instalados en la élite de la liga y vistos como un potencial candidato a un título que ya han ganado; y cuando menos lo esperabamos.

Rasheed Wallace llegó a cambio de nada en Detroit, cierto, aunque también lo es que muy poca gente pensó lo que podía significar su llegada. Si bien Billups fue el hombre clave, Prince la agradable sorpresa y el otro Wallace el que se llevó la fama en el All-Star, todo el mundo tiene claro que el factor Rasheed fue importante y, quizás, decisivo.

¿Lo será también el factor Webber? Podría ser. Son jugadores de un perfil similar, problemáticos, intensos y, sobretodo, muy sobrados para jugar a esto. De aquí a junio asistiremos a la pareja interior con más calidad y persiguiendo un solo objetivo: el anillo.

Las temporadas de Rip Hamilton y Tayshaun Prince no dan lugar a dudas, Chauncey volverá a tope de su lesión y etiqueta negra lo dará todo en Play-Offs. Bastará con la motivación de Webber (cuyo padre espera verle sonreír otra vez en cancha) y lo poco que pueda dar un banquillo que no tiene demasiados minutos para convertir el campeonato del este en una realidad y, la utopía del anillo, en una posibilidad real.
Esto podría ocurrir, si el factor Webber se manifiesta tal y como lo hizo en su día el factor Wallace. A ver si el sueño de su sobrinó, que le vio triunfar en Detroit y con el número 84, se hace realidad.

Aunque si me dan a elegir a mí...eliminados en segunda ronda por los Heat y Wade jugando contra Lebron la final del este. Bienvenidos al futuro!

Wednesday, January 17, 2007

Wilton VIII

Tiempos felices

Al tiempo que las franquícias peor clasificadas seguían su exhaustivo programa para decidir a quién elegir en el Draft, algunas elegidas perfilaban la incorporación de un agente libre de lujo, el pívot más decisivo de la última década: Randy Wilton.

Los más de cuarenta puntos por partido que había promediado en los 29 partidos que jugó con los Pacers aún estaban en las retinas de todos los que seguían la liga. El hombre que lo había logrado estaba, por primera vez en su carrera, en situación de agente libre sin restricciones, con lo cual podría firmar con quién quisiera.

Se avecinaba un gran contrato y, de todas las ofertas recibidas, Wilton se había quedado con cuatro ya de buen principio.

Los Pacers partían con cierta ventaja para seguir contando con sus servicios. De todas formas, la incapacidad que Wilton veía para formar una plantilla competitiva de inmediato le echaba atrás. Al igual que los Rockets que, aún su gran amistad con Olajuwon, contaban con una plantilla liderada por Enbil Taylor en el ocaso de su carrera, y que dentro de poco no podría hacer nada ante equipos más jovenes como los Lakers, por ejemplo, que parecían ser la potencia del futuro en el oeste.

Precisamente los Lakers eran, quizás, los mejor situados para hacerse con él. Era una ciudad que le gustaba, un equipo histórico con el que podría despacharse de gusto ante los Celtics, y contaba con un factor importante: Marcus Lemmeis.

El mejor físico de la historia de la liga, un escolta de 2'05 que había demostrado ya en su año rookie su polivalencia en multitud de posiciones y su gran facilidad para anotar. Con él, los Lakers habían salido del ostracismo de los últimos año, llegando a las semifinales del oeste, y con el joven rookie quedando por poco segundo en la votación para el MVP.

Tras el Draft llegó el julio, y se acercaba el día de tomar una decisión. Con su hermano llevando las negociaciones, todo el mundo apuntaba Los Angeles como el destino favorito para Randy, y los Lakers como candidatos a dominar la liga durante muchos años; pero hubo un giro en los acontecimientos.

Los Wizards, a los que todo el mundo había descartado en la carrera para fichar al dominante pívot renovaban por el mínimo a su veterano pívot de 34 años, Herb Douglas. Con esto quedaba espacio salarial para hacerse con los servicios de otro jugador, gracias al hueco que el capitán dejaba aún en detrimento de sus honorarios y su titularidad en el equipo.

Ante aquel gesto los hermanos no lo dudaron ni un instante, y Wilton dejaba verse por las oficinas de los Wizards antes incluso de poder firmar contrato. En pleno acto de celebración del cincuenta aniversario, y con unos nuevos uniformes para la ocasión en camino (que incorporaban el antiguo logo del nuevo milenio, mezclado con los colores y uniformes simplistas tradicionales), Washington veía la posibilidad de ganar el segundo anillo de su historia.

230 millones por cinco años era el precio que tenía que pagarse para ganar un anillo cincuenta años después de haberlo logrado por primera y única ocasión. Hakeem y Reggie le llamaron para felicitarle por haber tomado la decisión de jugar en casa y los Lakers salían un poco decepcionados de una negociación que creían tener resuelta.

Randy llevaría el 13, que tan buenas sensaciones le había dejado el recuperarlo en su etapa en Indianapolis. Completaba una plantilla de lujo que venía de caer en la final de conferencia ante los Celtics; una final que fácilmente se repetiría en la próxima temporada.

El 26 de julio fue presentado en el Eagle Complex con Scott Skiles, el General Manager, Kirk Hinrich, el entrenador y Gilbert Arenas, copropietario del equipo junto al legendario rapero P-Diddy.


Kirk tenía a su disposición la mejor plantilla que se recordaba en la historia de los Wizards. Wilton (13) formaría como titular junto a Dan Hurbett (44), legendario alapívot de Atlanta, David Harrell (3), Gregory Layne (32), que venía de ser All-Star y Andy Lyndon (14), que jugaría su segunda temporada en la liga y ya se había hecho con el puesto de titular.

Desde el banquillo saldría el capitan del equipo, Herb Douglas (20), cuyo compromiso con el equipo y los muchos años de servicio le valdrían la retirada del dorsal, Aroon Brown (54), Dick Mayers (35), James Porter (7) y Nick Gray (10), un base que llevaba en el equipo desde la retirada de Arenas. El pívot Lorenzo Williams (50), el alero Calvin Barrows (22) y el base Vinnie Durban (1) completaban aquella plantilla de ensueño que el entrenador de segundo año, Kirk Hinrich, tendría a su total disposición.

Los Wizards serían, junto a Celtics, Spurs, Lakers y Mavericks, uno de los grandes candidatos al título; quizás el más claro. Tampoco debían descartarse Magic, Pistons y Condors, que venían de sorprender a todo el mundo el año pasado llegando a la final de conferencia aún jugar sin Wilton.

Finalizadas todas las formalidades, Randy huyó del entorno un mes y medio en el Caribe, con tomar el sol y relajarse como única premisa. Su meta de aquel año era estar bien para los Play-Offs, y no le importaba si tenía que dedicar la temporada regular a ponerse en forma.

¿El único objetivo? Evitar el three-peat de los Celtics y llevar a los Wizards a su segundo título, cincuenta años después.

Fueron más de cuarenta días de auténtico lujo junto a Nancy paseando por diversas islas paradisíacas. Como le había prometido, no se llevó el móbil consigo, y las únicas notícias que le llegaron desde la liga fueron por parte de algun que otro aficionado que le paraba en la playa o el hotel.

Cuando volvió se encontró con un panorama muy parecido al del año anterior, excepto en una cosa: los Condors se habían reforzado con Mills, el pívot estrella de Orlando, y amenazaban con convertirse en claros candidatos al título.

Los Celtics ganaban la Copa Mundial ante el Cipto Leeds y Willie Barson volvía a casa con otro MVP bajo el brazo al tiempo que la mayoría de equipos, y los Wizards no eran una excepción, empezaban los entrenamientos.

El método Hinrich era duro, con objetivos claros y buscando sacar el máximo rendimiento del jugador. No era autoritario, pero tras cada buen gesto había un altísimo nivel de exigencia que todos los jugadores sabían que habían de lograr. Sus máximas eran claras: defender a tope, correr y, cuando no se pueda, movimiento constante del balón.

No fue hasta el tercer entrenamiento que se permitio botar el balón una vez pasado el medio campo en los cinco contra cinco. Hasta el sexto no se planteó una defensa que difiriera de una agresiva presión toda cancha y en el octavo ya se tenía que usar otra mano para contar el número de tácticas con que contaba el equipo.

Llegó la pretemporada, con un objetivo claro: no enseñar las cartas.

Hinrich decidió plantear cada partido como la parte más dura de los últimos entrenamientos, trabajando nada más que tácticas con la defensa ya colocada y sin sacar jugo de todo aquello que había trabajado. Incluso Skiles, que no acababa de estar a gusto con el estilo propuesto, vio con buenos ojos este cambio que llevó al equipo a un 5-3 en los ocho partidos que jugó el equipo.


Los Wizards inauguraron la temporada ante los Knicks en el Eagle Complex. La nueva esperanza del Madison, Jamal Bullock, se fue a los 32 puntos ante Wilton, que se quedó con 22. Acabó con victoria ajustada de los Wizards, en un debut oficial en casa que dejó igual de frío que la pretemporada.

Dos partidos más, saldados con victoria, tardaron los Wizards en dar todo lo que eran capaces de mostrar. Serían los Nuggets quienes serían los primeros en enfrentarse al huracán capitalino, que se hizo con el partido por 143-107.

A partir de allí todo fue a pedir de boca. Los Wizards eran el equipo más alegre de la competición. Lyndon era el mejor pasador de la liga liderando los rápidos contraataques que muy a menudo terminaba el mismo Wilton, que además se animaba cada vez más a tirar de tres. Harrell y Layne aportaban muchísimo desde fuera y Hurbett se encargaba del trabajo sucio.

Hinrich había construído un equipo alegre, preparado para correr y jugar sin prácticamente poner el balón en el suelo. En ataque estático tenían hasta cuatro jugadores capaces de tirar de media y larga distancia, y sus pívots eran los mejores en asistencias de todos los equipos de la liga.

Casi sin quererlo, con sus compañeros apoyándole más que nunca, Wilton era el máximo anotador, reboteador y taponador de la liga; no podía evitarlo, y prueba de ello era el hecho que en ningun partido había llegado aún a los 50 puntos.

Su dominio era total, como reflejaba el récord del equipo; 29-4 a finales de año y con un margen físico y de calidad que parecía dar aún para mucho más. Gente como Layne, Hurbett y Gray se encontraban en su mejor momento para hacer el asalto al título. También el capitán Douglas buscaba el premio, aún ser consciente que su presencia en cancha hacía cambiar completamente el estilo de juego del conjunto.

Ni los Suns de Nash se acercaban a aquello. Hinrich había dado un giro total, construyendo el despliegue ofensivo a partir de una presión defensiva a toda pista que se alargaba durante buena parte del partido. Rotaciones constantes y piernas muy bien preparadas lograban con éxito repetir la fórmula noche tras noche.

Llegaron las navidades, y con ellas el mejor regalo que podía recibir. Nancy esperaba gemelos, que nacerían seguramente a finales de junio. La boda de su hermano William, a la que asistió con permiso del equipo perdiendose el duelo ante San Diego, y aquello harían de las del 2027, las mejores navidades de su vida.

Regresado a la competición, se encontró con un Eagle Complex que seguía siendo un fortín inexpugnable para todos los equipos rivales. Nadie consiguió hasta los Lakers, el 22 de enero, romper aquella histórica racha del equipo de Washington, que además rompió 26 partidos ganados de forma consecutiva.

Poco antes de llegar al All-Star relajaron el ritmo, acorde con los planes del entrenador, que quería aflojar hasta que llegasen los Play-Offs.

El partido de las estrellas tendría lugar en Chicago, y Wilton (Washington) sería el abanderado del este, con su entrenador sentándose en el banco. Learving (Detroit), Dewirn (Chicago), Barson (Boston) y Fox (Miami) le acompañarían en el quinteto. Bullock (New York), Stewart (Philadelphia), excompañero suyo en los 76ers, Powell (Brooklyn), Benjamin (Cleveland), Fortson (Milwaukee), Davies (New York) y Jerretts (Boston) eran los elegidos por los entrenadores para salir al partido desde el banco.

Por su parte, el oeste que entrenaba Brian Show saldría con Mills (Oklahoma City), Norman (Dallas), Sanders (San Antonio), Lemmeis (Los Angeles) y Acklie (Seattle). Bass (Minnesota), Stackhouse (Phoenix), Gardner (Utah), Haykes (Golden State), Van Fyde (Oklahoma City), Taylor (Houston) y Reid (San Diego) serían los hombres a disposición del técnico de los Lakers para salir a cancha desde el banquillo.

El oeste mandaría en todo momento, liderado por un gran Marcus Lemmeis que en su segundo año, y con 21 recién cumplidos, quería hacer historia en el partido al igual que en su día lo hizo Lebron James. Pero Barson, un veterano que aún ansiaba el premio, decidió el partido para su conferencia y se llevó el único MVP que le faltaba a su histórica colección. "Será el último que me ganes este año", le dijo Wilton con cierta ironía a su compañero por un día y buen amigo Willie.

Cada vez disfrutaba más este tipo de partidos. Fortson, Stewart, Barson, Van Fyde...tenía grandes amigos en la liga, y este fin de semana se había convertido en algo muy especial para él, que con su equipo en un gran récord, unos gemelos en camino y los problemas con el alcohol y el juego ya superados se sentía el hombre más feliz del mundo.

Los Wizards terminarían la campaña tal como la habían empezado: arrollando, aunque de una forma más suave que en los primeros compases de la competición.

Terminarían como los líderes claros de la conferencia este y de la liga, con un histórico récord de 75 victorias, cuatro más que en su tercer año en los 76ers, por 15 derrotas. Wilton era el máximo anotador de la liga por tercera vez (sin un mínimo de cincuenta partidos no contaba), reboteador por quinta vez y taponador por tercera.

A nadie le sorprendió la oleada de premios que irían a parar a la capital. Como los Bulls del 72-10, la mayoría irían para los Wizards como el de mejor entrenador para Hinrich, el mejor sexto hombre para Gray, el mejor defensor para Wilton...

Y, evidentemente, su tercer premio a MVP de la temporada regular, quedando muy lejos en los votos del segundo clasificado, Marcus Lemmeis, que formaría en el equipo ideal junto al pívot de los Wizards, Norman (Dallas), Barson (Boston) y Fox (Miami).

Los Wizards eran los primeros clasificados, y jugarían contra los Bucks de Fortson, su viejo amigo curtido en mil batallas y que nunca había superado la segunda ronda con los de Milwaukee.

Aún el empeño que puso el escolta, nada pudo hacerse para evitar el barrido de unos Wizards que habían vuelto al juego con el que habían triunfado aquella gran temporada. El número 7 de los Bucks le deseó toda la suerte del mundo tras el cuarto partido, y le mostró agradecido aquel anillo que habían ganado juntos cinco años atrás, en los 76ers de Philadelphia.

El destino les emparejó con los Heat, que se deshacían de los Pistons, un equipo que contaba con una pareja de lujo que formaban Bickerstaff, el Malone blanco y Fox, un base que difería bastante del perfil típico del Stockton de turno.

Douglas tuvo más minutos que Wilton, que apenas jugó, en esta eliminatoria. Hinrich era plenamente consciente de que Randy estaba más pendiente de su mujer, que en aquellos días estaba con sus padres y que de un momento a otro iría de parto, que de la marcha de un equipo que, como una máquina perfecta, funcionaba ya sin el pívot.

Aún con Wilton medio apartado resolvieron la eliminatoria por 4-0 y se plantaron a su segunda final consecutiva esperando rival en la serie Boston-New York. Una inoportuna lesión de Barson en el sexto partido, cuando los Celtics mandaban por 3-2, acabó con los Knicks ganando de forma sorprendente para todo el mundo la eliminatoria, y llegando a la primera final de conferencia que vivían desde el año 2000.

Con Wilton fuera de juego y un despliegue defensivo para enmarcar, los Knicks de Bullock ganaban el primer pulso de la serie en el Eagle Complex. Hinrich recurrió a Wilton en serio por primera vez en toda la postemporada y los Wizards lograron volver a su cancha con 3-1 en el casillero y un primer match-ball que no desaprovecharon, para llegar a la final de la NBA.

Arenas y P-Diddy organizaron una fiesta postpartido que pasó a los anales de la historia de la liga en el mismo pabellón, con el público participando activamente en una fiesta que nadie conocía que fuera a tener lugar. Los jugadores siguieron el plan habitual, y Wilton pasó dos noches encerrado en casa con Nancy, tan nervioso como ella para que los niños llegaran al mundo.

Tras siete partidos de infarto, el cuerpo más perfecto para jugar de alero que el baloncesto había conocido, Marcus Lemmeis, cayó exhausto ante el juego duro que practicaban los Condors, que llegaban a la segunda final de su corta historia en la liga; y sin Randy Wilton, como acostumbraba a recordar el propietario Greyard a los periodistas.

Mills, Thomas, Briones, Van Fyde y Frey. Cinco nombres que habían hecho sufrir de lo lindo todos sus rivales, que se habían encargado de practicar durante los noventa partidos de la campaña regular el juego más feo y sucio que el oeste había presenciado nunca. Aún así, gracias a la lesión de Sanders en las semifinales y el agotamiento de fuerzas de alguien que hasta el momento no parecía humano, Lemmeis, había llevado al equipo que entrenaba Rick Carlisle (que había sustituído a Andre Miller en verano) a la final de la NBA.

Randy Wilton se encargó personalmente de lograr que cada balón que jugaban entrara en el aro. Washington paseó su inconfundible estilo de juego a lo largo de los dos partidos que jugaron en casa, con Wilton estableciendo unas medias de 42 puntos y 17 rebotes para la historia de las finales.

El tercer partido se perdió en la prórroga, y con 2-1 se llegó al cuarto, que se jugaría también en Oklahoma. La noche antes del partido, Wilton cogía precipitadamente un vuelo hacia Washington para asistir al parto de los gemelos, que se alargaría hasta la mañana del día 13 de junio. Eran un niño y una niña, Roy y Linda Wilton.

Con los bebés en brazos y atendiendo las visitas que se sucedieron a lo largo de todo el día, Randy asistió atónito a la segunda derrota de los Wizards, por cuatro puntos, en el segundo partido jugado en Oklahoma. Aquella misma noche recibió una llamada de Douglas en nombre de la plantilla, felicitándole por haber sido padre y rogándole que se quedara en Washington, que ellos ya ganarían el quinto partido.

Así fue, dos días más tarde, con el capitán firmando una tarde estelar con 23 puntos y 21 rebotes. La serie volvía a Washington, con el Eagle Complex tocando al unisono unos instrumentos con forma de biberón para celebrar el nacimiento de los gemelos Wilton.

Randy se cruzó con Greyard en el túnel de vestuarios y este no se dignó ni a felicitarle por lo ocurrido. No olvidaría fácilmente aquello, y su posterior gesta sería quizás una de las más curiosas de toda su carrera.

Anotó tantos puntos como multas le había impuesto su viejo jefe; un total de 67, igualando el récord histórico de los Play-Offs que él mismo poseía y, evidentemente, logrando un nuevo techo en la historia de las finales.

El resultado final del partido fue humillante, y peor fue la imagen que había dejado Greyard, que fue acusado de racismo por algunos mensajes que dirigió a unos aficionados afroamericanos de los Wizards que le increpaban a cada oportunidad que tenían. Incluso los copropietarios del equipo mostraron un profundo menosprecio al dueño de la franquícia más odiada de la liga en aquellos tiempos.

Los Wizards lograban en casa su segundo título, el primero para la mayoría de jugadores de su plantilla, excepto Wilton, que ganaba el tercero. Con tres MVP's de las finales entraba en una categoría de la que formaban parte tan solo Larry Bird, Magic Johnson, Michael Jordan, Shaquille O'neal, Tim Duncan, Lebron James y Willie Barson; palabras mayores.

Aquel año había logrado también su tercer MVP, su tercer premio al mejor defensor, el récord anotador de las finales...además, se convertía tras John Salley y Robert Horry en miembro del club de los jugadores campeones en tres equipos distintos.

Mientras el Eagle Complex abría su techo desplegable para dar comienzo a la celebración de un título, después del partido, más espectacular de la historia de las finales. Solo Wilton y Skiles se fueron del pabellón, y presenciaron el espectaculo luminoso a través del retrovisor.

Pasada la medianoche Randy llegaba a su mansión, con el trofeo de MVP bajo el brazo, abría la puerta y se encontraba dos bebés muy especiales durmiendo en sus cunas. Al darse cuenta de cuanto tenía, pensó en todo lo que le había ocurrido en aquella preciosa noche y echó a llorar de emoción, como no lo hacía desde el campeonato logrado con los 76ers cinco años atrás.

Y en aquel instante se dio cuenta de que ya nada podía superar todo aquello...

¿El gran plan de Lebron?

Seguramente no hay más secreto para el éxito de Cleveland que Lebron James. Esto, y lo poco competente que parece ser la conferencia este.

"En tierra de ciegos el tuerto es el rey"; ¿podríamos aplicar esta máxima a la temporada de los Cavs? En mi opinión son el líder de su conferencia con merecimiento, faltaría más, pero su temporada me está dejando muy frío la verdad, y no creo que sea el único.

Apenas se habla de ellos, aún liderar el este. Washington, Miami, Orlando o Chicago han dado hasta el momento más motivos para dejarse ver en la prensa, y los Cavs permanecen en una cómoda sombra, a pesar de su situación.

Ningún jugador suyo destaca en un apartado estadístico en mayor medida de lo que se esperaba; ninguna sorpresa, nada sorprendente...¿formará esto parte del plan? Vamos por jugadores:

Empezaré por The Choosen One. Me preocupa mirar noche tras noche y ver que cumple, pero solo eso. Ni una genialidad digna del que debe ser el mejor de la liga, ni una noche por encima de los cincuenta puntos, nada de nada...

¿Reservando fuerzas? Puede que sí y que, después de todo, sea más maduro de lo que pensamos y anteponga la opción de ganar el título a ser MVP de la temporada regular. Hasta ahora, esa es la única lectura posible que veo, aunque espero algo más por su parte después del All-Star y que tenga posibilidades reales de hacerse con el premio al mejor jugador de la temporada regular, un premio que estoy seguro que es sobradamente capaz y al que da la sensación de no darle importancia.

En jerarquía, aunque no lo parezca, el segundo es Larry Hughes. Un hombre que ha bajado en gran medida sus prestaciones en Washington debajo la alargada sombra de Lebron, pero que puede serle de gran ayuda cuando llegue el momento de la verdad. Su pareja en el backcourt es Eric Snow, quizás uno de los bases que menos nos gusta y cuyo trabajo debe tener alguna importancia en el equipo.

Por dentro juegan de inicio un Ilgauskas que cada día le veo fallar más y Gooden, quizás una de las sorpresas agradables de la temporada. Varejao y Marshall en ocasiones pueden suplirles, dando el primero una gran intensidad bajo los tableros y, en el caso del segundo, una muñeca privilegiada para un hombre alto.

Veteranos como Wesley y Jones, que fue decisivo ante Washington en aquella recordada prórroga y jovenzuelos descarados como Gibson y Brown son los hombres a rotar por fuera, en el equipo que ahora mismo es el líder del este.

Analizado todo esto, sigue dándome la sensación que algo falla. Por plantilla no les vería tan arriba, con lo relativamente poco (yo le esperaba en 35 por noche) que ofrece Lebron tampoco...

No logro entenderlo, y me da miedo pensar de que va a ser capaz este equipo cuando llegue la hora de la verdad. Quizás todo sea un gran plan de Mike Brown y, de ser así, en el este arrasarán.


Pero si, llegado el momento, la cosa sigue igual, pocas opciones les veo ante Washington, Detroit, Chicago, Miami e incluso Orlando.

Con todo esto quiero llegar a concluir que los Cavs parecen haber decidido premeditadamente no hacerse oír demasiado en la temporada regular, al más puro estilo San Antonio Spurs. Incluso su estrella, venido al mundo para destacar, ha cumplido en esta premisa de no hacer mucho ruido.

Aún así, espero que Lebron termine la regular season a un nivel superior, porqué esta es la sensación que me está dando: va tan sobrado que se reserva. Quiere el anillo, y si mi teoría es buena ha trazado el plan idóneo para lograrlo.

Tuesday, January 16, 2007

Con licencia para matar

El Agente 0 lo ha vuelto a hacer. 51 puntos ante Utah, un equipo que nos deja tan frío como parece serlo Gilbert, un jugador capaz de lo mejor y de lo peor, que será un respetado u odiado pero, sin duda, a nadie deja indiferente.

Por primera vez en su carrera logró superar la barrera del medio centenar sin vestir de dorado, una camiseta que hasta el momento le había visto lograr todas sus gestas. Esta vez fue en casa, y en el día de Martin Luther King.

Gracias a la lista de Wilt, que he ido actualizando con los Hamilton, Allen y Arenas de turno que han ido superando los cincuenta, he buscado los récords en el MLK Day. Arenas se quedó un poco lejos de los 71 de Baylor, o de los 62 de Chamberlain. Pero da que pensar el hecho que, si en un solo mes ha logrado ya en tres ocasiones superarlo, puede que algún día llegue a alcanzar tales cifras.

Y es que la liga nos ha acostumbrado bien ultimamente, pero no es nada fácil ver a un jugador superar los cincuenta. Garnett y Wade, entre otros, no lo han logrado. El Agente 0 está empatado con Shaq y James en tres ocasiones, de entre los jugadores en activo, y solo McGrady, Iverson y Bryant les superan ahora mismo.

Otra vez, y no parece tener intención de detenerse. Con 25 años, recién cumplidos y celebrados por todo lo alto con P-Diddy de invitado estrella, y 7.499 invitados más a la movida. Protagonizando anécdotas como firmar una cantidad desórbitada de camisetas que podrían pasar a decorar su recién estrenada cancha de cristal o el aparato para simular las condiciones de alta montaña (sí, no sé como se llama).

Personaje peculiar este Gilbert. Todo un robo del Draft de Gasol que escogió su destino lanzando una moneda al aire, que lleva el cero para recordar los minutos que le pronosticaron en Arizona y que no tiene ningún pudor en pedir a la directiva de los Wizards que vuelvan a los colores capitalinos originales.

En los duelos particulares que libró no recuerdo el verle caer derrotado, nada más que por Lebron James. "Si metes el tiro libre, yo meteré igualmente el tiro decisivo"; estas palabras textuales fueron las que le dijo The Choosen One, que visto cierto precedente reciente con Kobe como antagonista, puede que algún día tenga que comérselas.


¿Próxima parada? Si es que no repite otra gesta anotadora de las suyas, puede que su próximo objetivo sea ganar el MVP del All-Star de Las Vegas. El que en su día fue el mejor de los sophomores, quiere hacerse un hueco en la historia del partido de mayores, al que puede que le acompañe alguién de su equipo. Y, después, a centrarse en los Play-Offs.

Con una ambición y una confianza en sí mismo sin límite conocido, de momento parece dispuesto a superar con los Wizards la segunda ronda conseguida en el 2005. Por su parte, y de compañeros como un Butler de altas prestaciones y Jamison, no faltará compromiso...

Monday, January 15, 2007

NBA Sunday's: Week 11

Partido de la semana:

Memphis 128-LA Lakers 118: Aún haber acabado la semana habiendo anotado 66 puntos en total ante los Bulls, los Grizz consiguieron en el transcurso de esta lograr tan solo 20 menos...en un cuarto! Y ante los Lakers. Segunda semana consecutiva que los hombres de Barone aparecen en esta sección estrella del Sunday's Week y, ya que nos los comemos casi a diario, a ver si no es la última...

Sonrisas: Mavs y Suns siguen demostrando día a día que son los mejores equipos de la liga. McGrady hace soñar a los Rockets y los Heat sonríen por primera vez desde que comenzó la temporada.

Lágrimas: Las lesiones se han cebado con las esperanzas de Bucks y Celtics, que inevitablemente se hunden en el abismo. Gasol se pone serio tras empezar animado la semana, y pronto podría ser Vince Carter el que llore las penas de estos Grizzlies...

RÉCORDS DE LA SEMANA:

Puntos: Ray Allen (Seattle) 54
Rebotes: Dwight Howard (Orlando) 25
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 21

RÉCORDS TOTALES:

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Steve Nash (Phoenix) 21

WEEK 11 MVP:

Dwyane Wade (Miami): Por fin aparece por esta sección alguién de quién esperara que se pasara antes. Reapareció antes de tiempo y de momento ha salvado a su equipo con cuatro victorias en cinco partidos en una gira por el oeste que podría haber condenado definitivamente el equipo de Florida. Tras perder con los Suns, empezó la semana que le ha valido el galardón liderando a los Heat en Portland, con 33 puntos. A esta le siguió otra victoria ajustada un poco más al norte, endosando por su parte 29 puntos y 13 asistencias a los Sonics. Quedó a una asistencia del triple doble en Oakland, en una cómoda victoria y fue el artífice de la cuarta derrota de los Jazz en casa, consiguiendo 32 puntos y 10 asistencias. Resultado: los Heat en Play-Offs y él, de no ser por el récord del equipo, camino del MVP.

Otros candidatos: Lebron James, Dirk Nowitzki, Tracy McGrady, Kevin Garnett, Steve Nash, Ray Allen

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Kevin Garnett (Minnesota)/Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Speedy Claxton (Atlanta)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: Toronto Raptors
Central: Cleveland Cavaliers
Southeast: Orlando Magic
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Utah Jazz
Pacific: Phoenix Suns

Saturday, January 13, 2007

Oda a Phoenix

Este equipo merece un anillo; así de claro.

Ayer ví y me maravillé con el juego de Phoenix ante Cleveland. Lo que a día de hoy podría ser la final de la NBA no me dejó lugar a dudas. Los Suns pueden con cualquiera.

Nash corre la cancha como un fugaz chavalote recién salido de la facultad. Unas piernas privilegiadas, un tiro muy correcto y la mejor visión de juego que mis ojos han contemplado son sus grandes armas para liderar a su equipo a lo más alto de su conferencia, y de paso confirmarlo día tras día como un claro candidato al anillo.

Stoudemire ha empezado de nuevo con el número 1 a la espalda y poco a poco vuelve a ser el de antes. Ahora domina más el juego lejos del aro, y sigue igual de intratable en contrataques y balones a dentro. Amaré ha vuelto, con un solo objetivo en mente.

Shawn Marion es el que cierra el tríangulo. Igual de demoledor en transiciones, y efectivo cerca del aro, su cada día más peculiar y eficaz mécanica de tiro y la buena defensa del alapívot contrario (se atreve incluso con Lebron) le convierten en una de las armas más poderosas del equipo.

Charlie Bell y un recuperado Boris Diaw completan el quinteto que todos saben de memoria, y que algunos sin éxito intentan imitar. Kurt Thomas sale desde el banquillo y aporta su tirito, James Jones intensidad y buenas opciones, Barbosa aporta lo que el futuro mejor sexto hombre debe aportar y Jalen Rose debería ser muy importante cuando las cosas se pongan feas en Play-Offs. Recuperar a Marcus Banks debería ser otro de los objetivos de D'Antoni para llegar a tope de fuerzas a la hora de la verdad...
Salvo las lesiones, no creo que nada (ni siquiera Dallas y San Antonio) pueda alejar este equipo de la final. Y, una vez allí, mucho tendrían que sudar Flash o elegido para poder con ellos. Pistons, Wizards y Bulls, ya ni te cuento.

Podría dar mil argumentos, pero prefiero tan solo tener fe y pedir que, por favor, todos lleguen enteros al momento crucial. Y por fin, tres años después, cumplan mi predicción y ganen un anillo de la NBA.

Friday, January 12, 2007

Llamando a urgencias

No ganaban para disgustos estos Bucks de Stotts llamados a quedar entre los ocho primeros clasificados de la conferencia este.

La primera notícia fue la baja de Bobby Simmons para toda la temporada. Más tarde se le unió Charlie Villanueva, otra de las piezas clave y gran fichaje veraniego de la franquícia de Wisconsin.
Su gran estrella, uno de los mejores zurdos de la liga, Michael Redd, se lesionó hace apenas una semana y, por si fuera poco, al cabo de días contados se le unió Maurice Williams, dando como resultado un total de cuatro de los cinco integrantes del quinteto titular con presencia fija en la enfermería.
Tocaba vivir de lo que quedaba, un Bogut que debía multiplicarse más lo que pudieran aportar Patterson, Elyasova, Charlie Bell y Blake, entre otros. Precisamente este último entró anoche en un traspaso que lleva a la alemana ciudad norteamericana uno de los talentos ofensivos más imprevisibles de la liga: Earl Boykins, un base al más puro estilo TJ Ford que no tardará a adaptarse a los planes de Stotts.

Junto a él llega Julius Hodge, en un traspaso sin duda favorable a los intereses de Milwaukee, pero que descarga a la vez el poder exterior ofensivo de los Nuggets y lo equilibra con un base que se dedicará más a sus funciones que a anotar los registros a los que nos ha acostumbrado Boykins.

Les tocará a los Bucks ser los que aguanten la posible subida de nivel de los Heat, que dan síntomas de estar cerca de una recuperación. De conseguir mantener un nivel cercano al 50% de victorias hasta el retorno de algún lesionado, dependerá en gran medida el futuro del equipo, y si opta a meterse en la postemporada...

La plaga se extiende a Louisiana

O más bien en Oklahoma. Los Hornets son otro de los equipos que más problemas ha tenido con las bajas esta temporada. Un alapívot clave en los esquemas de Byron como David West, el fichaje estrella del verano, el balcánico Stojakovic, el veterano Bobby Jackson y, por encima de todo, el mejor rookie del año pasado: Chris Paul.
En una conferencia oeste en que ya es bastante duro sobrevivir en condiciones normales, ante una plaga de este tipo resulta imposible. Por mi parte ya los descarto, tendrán que esperar al año que viene a ver si hay más suerte y, después de algunos años, pueden clasificarse para los Play-Offs también en la conferencia dura de la liga, que bastante mérito tendría...

Tuesday, January 09, 2007

Wilton VII

En tierra de nadie

Tras la petición de traspaso, la elección de Adjimata Tabuzzi (pívot angoleño de dudosa calidad que todas las predicciones situaban en los Sonics) fue el segundo signo de que el matrimonio se había roto. Randy Wilton no volvería a vestir nunca más la camiseta de los Condors.

Pasó el verano de gira por África como cabeza visible de su fundación, ajeno como el año anterior a todo lo que ocurría en la liga, y esperando aquella llamada de su hermano que le confirmara que había sido traspasado; tanto le daba dónde.

Dos leyendas de la liga como Olajuwon y Diogu le acompañaron durante aquellos días, habiendo unido fuerzas en una misma lucha común. De ambos aprendió una ética y forma de ver la vida que hasta el momento no había contemplado. Hasta ahora su vida había formado parte de su carrera, y se había propuesto que aquello no ocurriera jamás.

Hizo escala en París antes de volver a casa, para asistir a la final de la Copa Mundial. El Zeleznik buscaba otra victora, como la que había conseguido un año atrás ante los Condors, en un partido en que Wilton, Thomas y Murdock no pudieron participar. Pero los Celtics hicieron honor a su buen nombre, y Barson seguía cultivando una gran carrera e imagen allí donde iba.

Regresó a Washington para volver a partir inmediatamente, con la bella Nueva Zelanda, que organizaba el mundial de baloncesto, como destino.

Con un oro en el mundial del 2022 y otro en los juegos, por primera vez quedaba fuera de una lista con la selección norteamericana. Para evitar la polémica viajaba nada más que para presentar su nuevo acuerdo con Reebok, y volar enseguida a Estados Unidos para ver el mundial por televisión.

Se alegró mucho por su amigo Fortson cuando este salvó el culo al llamado mejor baloncesto del mundo, al anotar una canasta en el último segundo ante Croacia. Se metían en semifinales, donde acabarían con España; pero en la final, no pudieron con Brasil, que confirmaba así su llegada a la zona más noble del baloncesto mundial.

Con estas, llegaba el mes de setiembre y la situación de Wilton seguía cultivando muchas dudas. Greyard se limitaba a contestar a la prensa especializada: "esperamos a Randy, como a todos, a finales de mes para empezar los entrenamientos".

Brian Shaw le contradecía en posteriores declaraciones y era fulminantemente despedido. Una excusa perfecta para abandonar aquel barco a la deriva y fichar por los mucho más ilusionantes Lakers, que dos días más tarde le presentaban como entrenador.

Llegó el denominado día de la prensa, para fotografiar y hablar por primera vez con los jugadores, y Wilton seguía en la casa de sus padres. La misma actitud pasiva de Randy usaron los Condors, metiéndolo en la lista de lesionados y sin dar ninguna explicación acerca de su ausencia. Simplemente, ambas partes se ignoraban y nadie pedía tampoco muchas explicaciones, pues todo aquello en general ya daba para un gran escándalo.

Cada día saltaban nuevos rumores sobre su posible destino. Según un periódico tejano el mismo Olajuwon le había dicho que los Rockets estaban dispuestos a todo, al igual que los Pistons y los Pacers, que dirigían Hill y Miller respectivamente desde los despachos.

Cuando llegó su cumpleaños ya llevaba 30.000 dólares gastados en multas que le imponían desde Oklahoma y la misma liga, que aún no estar en su contra se limitaba a aplicar la norma vigente. Aquel mismo día recibiría una inesperada visita de Willie Barson, su gran rival en cancha y con quién tan solo había intercambiado cuatro palabras en los fines de semana de las estrellas hasta aquel momento.

Le dio un uniforme de juego y le llevó personalmente al partido benéfico que organizaba Herb Douglas, pívot de los Wizards. Saltó a cancha nada más que doce minutos, en que demostró no haber perdido nada de su toque en aquel largo verano sin tocar balón.

Aún haber ganado publicidad con aquel gran gesto, coincidiendo además con el cumpleaños de Wilton, Randy sabía que Willie no había hecho aquello para ganarse aún más el favor del público...

Empezaba la liga, y Wilton seguía ingresando ceros en su cuenta corriente, a pesar de realizar todos sus entrenamientos en un equipo semiprofesional como eran los DC Admirals. Sabía que tenía que volver a estar en forma para si, en alguna ocasión, llegaba el momento.

Era consciente de estar en el mejor momento de su carrera, físicamente. Era el estado óptimo, cuando podía hacer más daño. Era lo único que le sabía realmente mal de su guerra contra Greyard, el no poder dar en cancha todo aquello que en estos momentos se veía capaz de ofrecer.

Asistía a diario al Eagle Complex para ver los partidos de los Wizards. El rocoso pívot Douglas capitaneaba el equipo, que acoplaba novedades tan interesantes como Hurbett (alapívot estrella de los Hawks), Layne (mejor jugador de Portland en la última década, y que había pasado en los Nets los dos últimos años) y Andy Lyndon, un prometedor rookie que había llegado con el número 4 del Draft.

Un Draft que era de los mejores que se recordaban en mucho tiempo, con tres jugadores que podían tranquilamente llegar al All-Star. El número uno, Jamal Bullock, un pívot que prometía grandes tardes al siempre pesimista público del Madison, el mismo Lyndon y Marcus Lemmeis, el segundo en ser elegido (por los Lakers) y que era en aquel mismo momento el líder anotador de toda la liga, y un claro candidato al MVP.

Los Condors sorprendían al ser líderes en el duro oeste, con un juego intratable en defensa, y muy duro en ataque. Van Fyde aportaba la dosis de talento, mientras Abbey se dedicaba a sus habladurías, Thomas a morder todo aquel que le defendiera y Briones a alzar el puño a la más mínima.

Llegaron las navidades y el casillero de Randy, como el año anterior, estaba vacío. Las aprovechó la mar de bien, casándose con la periodista Nancy García, con la que llevaba saliendo cerca de un año, y realizando un viaje a Vanuatu más pendiente de noticias de lo que hubiera querido. Y es que, como le recordaba su hermano, tarde o temprano se realizaría un traspaso.

Al volver del paraíso incrementó el ritmo en los entrenamientos. Estaba seguro de que su momento llegaría y, cuando lo hiciera, quería estar a la altura de sus própias expectativas. Ejercer un dominio nunca visto en más de medio siglo, nada más y nada menos.

Por su recién estrenada mansión a las afueras de la capital pasaron en aquellas fechas gente como Hurbett, Layne, Fortson, Barson, Will Smith...todos ellos menos el último disfrutaron de una agradable cena y del privilegio de jugar en la cancha cubierta más moderna del estado.

Para gran sorpresa por su parte, salió elegido como pívot titular de la conferencia oeste. La NBA había escondido, por primera vez, el estado de las votaciones hasta el día de anunciarlo, con lo cual fue notícia para todo el mundo.

Decidió que, a diferencia del año anterior, esta vez sí que iría. Para volver el cariño a la gente que había confiado en él, y que le convirtieron, después de Barson, en el jugador más votado.

En Portland, que celebraba el cincuenta aniversario de su único anillo, formaría quinteto titular junto a Norman (Dallas), Sanders (San Antonio), Lemmeis (Los Angeles) y Reid (San Diego). Esperarían en el banquillo dos viejos conocidos, con lo cual Oklahoma City llevaba tres, como eran Thomas y Van Fyde, además de Stackhouse (Phoenix), Voshell (Seattle), Haykes (Golden State), Taylor (Houston) y Adams (New Orleans).

Por su parte, el este contaría con Mills (Orlando), Learving (Detroit), Dewirn (Chicago), Fortson (Milwaukee) y Barson (Boston) como titulares. Bullock (New York), Stamp (Boston), Bickerstaff (Miami), Benjamin (Cleveland), Layne (Washington), House (Detroit) y Jerretts (Boston), saldrían desde el banco.

En un partido para él cargado de simbolismo, Wilton decidió tapar con un parche el escudo de los Condors antes de saltar a cancha. Una vez allí, sacó todo su arsenal de movimientos disponible para finalizar el partido con 32 puntos, 13 rebotes y 11 asistencias, ganando el MVP por segunda vez en su carrera.

Fue un gran fin de semana, al que le siguió el mejor lunes de la temporada, al recibir de su hermano la noticia de que Greyard le había por fin abierto la puerta. En un intercambio a tres bandos, unos Pacers colistas de la liga se habían llevado la mejor parte. Llegaba el mejor pívot de la liga a un equipo que contaba tan solo 10 victorias de 61 partidos jugados.

Le quedaban pues veininueve choques, al nuevo número 13 del equipo de Indiana, que llevaría el número que le habían retirado en Georgetown y que le identificaba con Wilt Chamberlain por primera vez desde que había llegado a la NBA. Reggie Miller llegó a ofrecerle su número 31 el día de la presentación, pero Wilton no pudo más que rechazar aquel honor.

Empezó fuerte con 58 puntos y victoria ante los Titans, en la primera de sus grandes exhibiciones de la temporada que para él contaría tan solo con 29 partidos. No muchos menos, diez, que la temporada anterior de hecho...

Wilton acabaría aquel breve parentésis en su carrera llevando a los Pacers a un récord de 21-8, y dejando atrás sus mejores noches. El ejemplo más claro, aquel mágico 1 de marzo en que, jugando todo el partido, anotó 94 puntos a los Condors, que salieron humillados en una derrota por 146-89. Cogió, además, 25 rebotes a los que añadió 7 tapones.

No fue la última de sus grandes noches, finalizando la temporada habiendo logrado récords como 75, 64, 59, 56, 52 en dos ocasiones 51 y 50 puntos en un partido. Suyos fueron tambien, los récords de temporada en rebotes (29) y tapones (14).

La monstruosa estadística de 41'4 puntos, 21'3 rebotes y los 4,8 tapones jamás saldría en la estadística de aquella temporada, pero se convirtieron en toda una declaración de intenciones y números para el recuerdo, del jugador más dominante que la NBA había conocido hasta el momento en aquel siglo.

Con 31-59 los Pacers se quedaban muy lejos de los Play-Offs, pero en una buena situación para ofrecer la renovación a su nueva estrella, para que les trajera el primer anillo de su cincuentenaria historia.

Randy, aún sin saber que hacer una vez acabara contrato, asistió para volver a su anterior rutina a los tres partidos de la final del este jugados en Washington, que enfrentaba los Celtics y los Wizards. Los de Massachussets, con el MVP Barson rozando perfección, lograron por 4-2 el pase a la final, territorio suyo por tercera ocasión consecutiva.

Los Condors echaban a perder el sueño del rookie del año, y segundo en la votación del MVP, Marcus Lemmeis, y sorprendían a todos al meterse en la final del oeste. Greyard se encontraba en su salsa, con la oportunidad además de meterse con Wilton y la poca importancia de este en el equipo. Pero los Spurs de Sanders les barrieron en cuatro partidos, y el propietario tuvo que cerrar la boca avergonzado.

Barson hizo gala de su experiencia y lideró a los Celtics al primer back-to-back que conseguían desde aquel remoto 1969, en el mítico séptimo partido jugado en Los Angeles, y con Bill Russell ejerciendo de entrenador y jugador. Así Willie, con el número 9 a la espalda, logró con aún más merecimiento su hueco entre los más grandes del Garden, con 27 años y aún mucho camino por recorrer.

En lo que se refería a Randy, el verano le llegaba con muchas dudas en aquella cabeza que ya parecía, por fin, haber sentado. Ante su gran contrato, ¿qué haría? ¿Renovar con con los Pacers? ¿Aceptar la propuesta de Hakeem y los Rockets? ¿Acompañar a Lemmeis en su viaje para traer el anillo otra vez a Los Angeles? ¿Quedarse en Washington? Demasiadas propuestas, y todas igual de buenas como para atreverse a descartar alguna...

Sunday, January 07, 2007

The Race (07 January)

Segunda entrega de esta serie, la primera fue un lejano 16 de noviembre. Se trata, aparte de matar el tiempo antes de acabar los deberes, de ver un poco como estan las carreras hacia el anillo y los diversos premios de temporada...

Championship Race: En esta carrera, hay alumnos más aventajados que otros. De todos modos, visto lo de los últimos años, la temporada regular hay que tomarla solo como referencia, pues todos sabemos la de sorpresas que pueden ocurrir en Play-Offs.

Dallas Mavericks: Por números actuales, precedentes y plantilla, sin duda hay que ponerlos arriba. Avery Johnson ha logrado trasladar el equilibrio a la plantilla para convertirla en la más sólida durante la temporada regular y, una vez finalizada esta, ir con paso firme en dirección a las finales.
A favor: Experiencia y gran plantilla
En contra: El recuerdo de aquel tercer partido...

Phoenix Suns: Para mí, los segundos con más opciones. Un equipo muy bien conjuntado, con una idea del baloncesto muy claro y, lo más importante, que ha encontrado el respeto de las lesiones y incrementado su nivel defensivo. Cuando lleguen los Play-Offs, estos elementos importantes se convertiran en vitales.
A favor: Estilo de juego
En contra: Plantilla muy corta

San Antonio Spurs: Terceros en discordía ahora mismo, no hay que olvidar que en esta situación es donde se encuentran cómodos: cuando no son favoritos. La etiqueta de estar por debajo puede jugar a favor suyo cuando la temporada se decida, allá por el mes de mayo.
A favor: Experiencia en Play-Offs
En contra: Dallas y Phoenix

Detroit Pistons: Aún un peldaño por encima de los Cavaliers, aunque por poco tiempo. Con Billups bien y la tripleta restante funcionando, pueden aprovechar la situación de los Heat para jugar su tercera final en cuatro años. Y una vez allí, quién sabe...
A favor: Experiencia y espíritu de equipo
En contra: Edad y elegidos

Cleveland Cavaliers: El último que me da la impresión de ser un aspirante claro. Está demostrando solidez, aunque no acabe de encontrarse del todo en algunos partidos. Pero, de momento, líderes del este y con un Lebron que todos sabemos que se multiplicará en la postemporada. ¿Será el 2007 el primer año del elegido?
A favor: Lebron James
En contra: Ellos mismos

Washington Wizards, Chicago Bulls, Los Angeles Lakers, Utah Jazz y Houston Rockets también tienen, en mi opinión, margen para ganar el anillo. Tampoco descartemos a Heat y Nuggets según como vuelvan sus estrellas aunque, ahora mismo, yo no puedo apostar por ellos. Ahora mismo, mi apuesta sigue yendo para los que dije a principios de temporada: Phoenix Suns.

MVP Race: Aquí podríamos decir que hay seis aspirantes claros, tres de los cuales yo ya anuncié (y cualquiera con criterio podría haber hecho). Lebron, Kobe y Nash son los que más bien estan, pero la situación de equipos como Jazz y Mavericks podrían llevarlo a Nowitzki o Boozer. Este último tiene el problema de su poco nombre en la liga, como Arenas, para aspirar con seriedad al premio. Al final, pues, podríamos reducirlo a cuatro aspirantes:

Lebron James (Cleveland): Su equipo es líder del este, y poco se le puede reprochar a Lebron. Anota menos que el año pasado, y sus porcentajes son más bajos. ¿Reservándose para la hora de la verdad? No lo duden, amigos. Aún así, sus números pueden sobradamente darle el MVP, que yo aún creo que terminará ganando. Mi teoría es que su plan es ir de menos a más, y próximamente se verá el Lebron que todos imaginabamos.
A favor: Es el elegido
En contra: Por ahora, deja algo frío

Dirk Nowitzki (Dallas): Su equipo está en una situación inmejorable, y su juego y liderazgo, fuera de toda duda. Por números, puede que llegue a serlo, y el equipo acabará seguro bien clasificado, sino como el mejor. Así pues, el aleman tiene la oportunidad de convertirse en el primer europeo en ganar premio, aunque de preguntarle él seguro que prefiere el de las finales.
A favor: Equipo y números
En contra: Nacionalidad

Kobe Bryant (LA Lakers): Este año no hay excusas, si nos remitimos a lo que se le achacó el año pasado. Ha liderado el retorno de los Lakers a los puestos altos de la liga, ha demostrado sobradamente que es el mejor jugador de la liga...Nada más puede hacer para que el colectivo periodístico le de este premio, de lo poco que falta en un currículum que, dentro de la cancha, es brillante.
A favor: Le deben
En contra: Es Kobe Bryant

Steve Nash (Phoenix): Dos premios en su haber y haciendo mejores números que nunca. Los Suns son aún mejor equipo que el año pasado, y Nash está demostrando a la treintena que es un base de otro nivel. Quizás la competencia y el haber ganado dos puede arrebatarle el three-peat, que sería el primero desde Larry Bird (84, 85, 86).
A favor: Más que nunca
En contra: Dos ya ganados

Arenas, Boozer e incluso Garnett, Ming, McGrady, Howard...son muchos los nombres, pero creo que hay una clara diferencia entre los de arriba y estos, que sin duda lucharan para hacerse un merecido puesto en los equipos ideales, que desde aquí me atrevo a pronosticar:

1r equipo: Ming-Nowitzki-James-Bryant-Nash
2o equipo: Howard-Garnett-Boozer-Redd-Arenas
3r equipo: Stoudemire-Duncan-Anthony-McGrady-Iverson

Lo sé, falta Dwyane Wade...:P

Mi apuesta: Lebron James (Cleveland Cavaliers)

Rookie Race: Aunque la lesión lo ha alejado, Brandon Roy sigue siendo de mis favoritos. Ojo con este, con Adam Morrison (que si encuentra regularidad lo será seguro), Garbajosa y Randy Foye, que puede que nos depare más de una sorpresa ahora que ha encontrado continuídad. Con oportunidades, Bargnani, Aldridge y Gay podrían hacerse un sitio en mi lista de elegidos. Mi apuesta: Adam Morrison (Charlotte Bobcats)

Defensive Race: El premio a mejor defensor puede que cambie de amo este año. Apostaría fuerte por Ron Artest, aunque Jermaine O'neal y Emeka Okafor, que en un futuro luchará por el premio, también podrían aspirar a ganarlo. Mi apuesta: Ron Artest (Sacramento Kings)

6th man Race: Aquí, para gustos los colores. Como candidatos yo veo a Ben Gordon, Earl Boykins, Leandro Barbosa y poco más, a decir verdad. Ahora mismo mi apuesta iría por uno de estos tres. Por afinidad votaría a Boykins, aunque creo que Barbosa será el que termine llevándose el gato al agua. Mi apuesta: Earl Boykins (Denver Nuggets)

Improved Race: Otro premio que poco a poco se ha ido definiendo. Medio equipo de Golden State (Barnes, Ellis, Biedrins), Warrick, Charlie Bell, Mark Blount, Kevin Martin, Carlos Boozer, Caron Butler...De todos estos, y suponiendo que no me haya dejado ninguno, que lo digo de memoria, mi más claro candidato, y supongo que el de todos es...Mi apuesta: Kevin Martin (Sacramento Kings)

Coach Race: Se pasan varios nombres por la cabeza. Bob Hill por sentar a Ridnour y poner a Watson, Doc Rivers o Casey, nuestros favoritos así en líneas generales, precisamente no. Se pasan por la cabeza gente como Sloan o Nelson, que precisamente fueron los que dije el pasado 16 de noviembre. Saunders no va a ganarlo, porqué está haciendo peor campaña que la pasada. Johnson, d'Antoni y Popovich ya lo tienen, con lo cual a Nelson y Sloan poco queda por añadir; salvo Mike Brown, que según como acaben los Cavaliers...Mi apuesta: Jerry Sloan (Utah Jazz)

Carrera anotadora: Aquí los mejor situados son Carmelo Anthony, Gilbert Arenas y Allen Iverson. Dos de ellos jugarán juntos, con lo cual el del medio puede llevarse la palma. Siempre y cuando no despierten Lebron y Kobe, que aún no le han dicho a Arenas su última palabra.

Carrera reboteadora: Entre Howard y Garnett parece que andará el asunto. Kevin va a por su cuarta corona consecutiva, pero el gigante de tercer año no deja arrebatarse su ventaja, y podría llevarse el gato al agua por la primera de las muchas veces que va a conseguirlo en su carrera en la liga.

Carrera asistenciadora: Debo cambiarle el nombre...aquí tengo claro que será Steve Nash el que gane. Las asistencias son patrimonio suyo, al menos de momento.

Carrera taponadora: Jermaine O'neal lleva muchas semanas arriba, Okafor y otros pueden superarle pero...será duro de roer.

Carrera robadora: Artest tampoco deja que le ganen terreno. Habrá que esperar a Ricky Rubio para que alguién le robe su título...

NBA Sunda'ys: Week 10

Partido de la semana:

Golden State 135-Memphis 144: Quién hubiera dicho que veriamos algun dia a los Grizzlies aparecer por aquí; obra y gracia de Tony Barone Sr, que se ha encargado de dar su toque personal a una franquícia de las menos atractivas en cuanto a juego de toda la liga. Barnes (candidato a MIP) y Davis dieron todo de sí, pero el gran partido de Swift, Gasol, Gay y, sobretodo, Mike Miller (9/12 triples), acabaron con este marcador de ensueño a favor de los de Memphis; y sin prórrogas.

Sonrisas: Entre otros, los Cavs, que gracias a la baja de Chauncey Billups se colocan líderes de su conferencia. También los Mavs, que alargan su buena racha y, por primera vez en la temporada, los Grizzlies de Barone.

Lágrimas: Dejando divisiones atlánticas y rachas aparte, sin duda la situación más deplorable es la que presentan los vigentes campeones. Os remito a mi artículo de anteayer para haceros una idea del asunto...

RÉCORDS DE LA SEMANA

Puntos: Tracy McGrady (Houston) 44
Rebotes: Dikembe Mutombo (Houston) 19
Asistencias: Damon Stoudamire (Memphis) 16

RÉCORDS TOTALES

Puntos: Gilbert Arenas (Washington) 60
Rebotes: Ben Wallace (Chicago) 27
Asistencias: Andre Miller (Philadelphia), Steve Nash (Phoenix) 20

WEEK 10 MVP:

Tracy McGrady (Houston): Todos vosotros sabéis perfectamente lo que detesto a Tracy. No lo trago, sintiendolo mucho, pero esta ha sido una gran semana para él, y sobre lo de que no merece el All-Star...yo lo dije, pero visto lo visto me comeré mis palabras. Empezó fuerte la semana anotando 38 puntos ante los Grizzlies para dar la victoria a los Rockets; sin Yao a su lado, vuelve a demostrar quién es el hombre, y los de Houston ganan partidos. A este le siguió, dos días después, un partido de 31 puntos y 7 asistencias ante los Sonics, acompañado como en días anteriores por un Dikembe Mutombo que parece haber parado el tiempo. Finalmente, exhibición anteayer frente a los Jazz, anotando un récord de temporada de 44 puntos, y demostrando lo que muchos, me incluyo, le veníamos pidendo: ver al viejo T-Mac de nuevo. ¿Justifica esta semana su presencia en el All-Star? Mi opinión es que sí, aunque aquí cada cual opinará lo suyo.

Otros candidatos: Lebron James, Dirk Nowitzki, Kobe Bryant, Mike Miller, Kevin Garnett, Amaré Stoudemire

LA ZONA VIP:

Anotador: Carmelo Anthony (Denver)
Reboteador: Dwight Howard (Orlando)
Pasador: Steve Nash (Phoenix)
Robador: Ron Artest (Sacramento)
Taponador: Jermaine O'neal (Indiana)

LÍDERES:

Atlantic: Toronto Raptors
Central: Cleveland Cavaliers
Southeast: Washington Wizards
Southwest: Dallas Mavericks
Northwest: Phoenix Suns
Pacific: Utah Jazz

Saturday, January 06, 2007

See you in Vegas baby (IV)

Bueno cada vez está más cerca el momento. Empiezan a tomar forma las votaciones en las dos conferencias, se ve más claramente quién llega bien y quién no a la cita, y los primeros descartes vienen acompañados de novedades que pueda que para algunos no den la talla.

ESTE

En la conferencia floja de la liga se ha definido un quinteto con Shaquille O'neal (Miami)-Chris Bosh (Toronto)-Lebron James (Cleveland)-Vince Carter (New Jersey)-Dwyane Wade (Miami). Con la única variación posible en la entrada de Jermaine en lugar de Bosh, este será el quinteto titular.

Así pues a este quinteto deberían añadirse los suplentes.

Analizando por posiciones llegamos a los centers, donde solo uno, o dos máximo, llegaran al partido de las estrellas. El primero, haciendo grandes méritos para debutar en un partido, es Dwight Howard (Orlando). Confirmándose en la élite de la liga como una realidad, está claro que estará allí para simbolizar el relevo. Puede que le acompañe otro, aunque no viene siendo habitual en los últimos años. De ser así, Ben Wallace (Chicago) tendría números, pues la temporada de su equipo debería ser premiada con algo así. Eddy Curry (New York), tambien aspira a llegar, pero tiene el importante handicap de no estar entre los más votados, aunque sus números den para que pueda ser All-Star.

En lo que aleros y ala-pívots se refiere lo más probable es que, visto el nivel de bases y escoltas, solo dos lleguen al partido. Jermaine O'neal (Indiana) estará seguro, y de no haberse lesionado también Paul Pierce (Boston). Serán dos, máximo tres, y hay otros aspirantes por diversos motivos como Emeka Okafor (Charlotte), que está rindiendo a un nivel enorme, Tayshaun Prince (Detroit) y Rasheed Wallace (Detroit), aunque lo serían por premiar la temporada de sus equipos, Grant Hill (Orlando), por su caché y por premiar el equipo, André Iguodala (Philadelphia) y Caron Butler (Washington). Nombre por nombre, para mí solo llegarían O'neal y Pierce, pero a veces ya sabemos que para el All-Star se premian otras cosas.

Y finalmente donde más disputas hay en el este, las posiciones de base/escolta. Hay gran cantidad de aspirantes, pero sin duda quienes más merecen estar en Las Vegas son Michael Redd (Milwaukee) y Gilbert Arenas (Washington). También por su temporada individual lo merecería Joe Johnson (Atlanta), pero la última racha del equipo puede que le vaya en contra. Richard Hamilton (Detroit) es quien más lo merece de los de Saunders, pero no puede descartarse que llegue Chauncey Billups (Detroit). Jason Kidd (New Jersey) y Ben Gordon (Chicago) puede que tambien tengan opciones, pero muy remotas en mi opinión, y de llegar lo harían para premiar una carrera o la temporada de un equipo más que por otra cosa.

Así pues, en mi selección del este yo optaría por esta lista. Que quede claro que no pongo a nadie de Chicago porque creo que no hay ninguno que merezca, seguro, estar al All-Star, aunque terminará por llegar Big Ben o Small Ben.

32- S.O'neal (MIA)
4- C.Bosh (TOR)
23- L.James (CLE)
15- V.Carter (NJ)
3- D.Wade (MIA)

12- D.Howard (ORL)*
7- J.O'neal (IND)
34- P.Pierce (BOS)
2- J.Johnson (ATL)*
22- M.Redd (MIL)
32- R.Hamilton (DET)
0- G.Arenas (WAS)

Con mi propuesta actual queda una selección de jugadores procedientes de once equipos distintos. Evidentemente algo va a cambiar, pues de Detroit querrán premiar a más de uno y no me extrañaría nada ver a Big Ben Wallace. ¿Los damnificados? Seguramente seran Paul Pierce y Joe Johnson.

OESTE

El quinteto que ahora mismo estan votando, y que poco va moverse, los aficionados lo forman Yao Ming (Houston)-Tim Duncan (San Antonio)-Kevin Garnett (Minnesota)-Tracy McGrady (Houston)-Kobe Bryant (LA Lakers). Seran los titulares siempre y cuando Iverson no atrape a McGrady, y sin tener en cuenta la más que posible lesión de Yao.

El chino será por quinto año consecutivo el pívot titular de la conferencia si la lesión no se lo impide. En este caso supongo que sería su suplente el que entraría en el quinteto. Hasta ahora el segundo más votado, y muy bien posicionado para ser All-Star, es Amare Stoudemire (Phoenix). Tambien aspirando a llegar al partido está Mehmet Okur (Utah), el pívot turco cuyo único handicap puede ser el hecho de que Deron y Boozer estén teniendo más importancia que él en el equipo. Yo creo que puede llegar en caso que Ming esté lesionado, siendo el elegido para Stern como su sustituto. Y pocos aspirantes veo yo en la conferencia aparte de ellos dos para coger el relevo de Yao, ya que Marcus Camby (Denver) aún no está a un gran nivel...

En la posición más disputada en los últimos años hay uno que se ha hecho con un puesto fijo: Carlos Boozer (Utah). Aspirando al MVP y con unas grandes estadísticas es, quizás solo superado por Carmelo Anthony (Denver) antes de la sanción, el que más seguro le veo el puesto. Luego podría ser que entraran, aparte de estos dos, Josh Howard (Dallas), para premiar la temporada, Zach Randolph (Portland), aunque no me guste nada...y, evidentemente, Dirk Nowitzki (Dallas), uno que de tan seguro casi se me olvida. Pau Gasol (Memphis) y Lamar Odom (LA Lakers) se han visto alejados por las lesiones, y Marion y Brand no creo que lo merezcan esta vez.

Y en la posición de escoltas, aún depender de si McGrady o Iverson (Denver) se hacen con el puesto, está claro que el que sea de los dos que no llegue estará igualmente. Así pues, contando con Steve Nash (Phoenix) también seguro, quedaría prácticamente un único puesto, por el que Baron Davis (Golden State), Chris Paul (New Orleans/Oklahoma City), Tony Parker (San Antonio) y Deron Williams (Utah) lucharan hasta el final, optando yo por mi parte por uno de mis grandes ídolos, Too Easy Davis.

11- Y.Ming (HOU)
21- T.Duncan (SA)
21- K.Garnett (MIN)
1- T.McGrady (HOU)
24- K.Bryant (LAL)

1- A.Stoudemire (PHO)
5- C.Boozer (UTA)*
41- D.Nowitzki (DAL)
15- C.Anthony (DEN)*
3- A.Iverson (DEN)
13- S.Nash (PHO)
5- B.Davis (GST)

Si finalmente no llega Ming yo daría entrada a Okur o Josh Howard, pero no contaría con ellos de inmediato. En este equipo que propongo, los nueve mejores equipos de la conferencia tienen representación en el partido, y creo que el equipo armado por parte del oeste es el mejor de los posibles.

PD: Solo he añadido un cambio respecto el último análisis del See you in Vegas. He cambiado a Kidd por Hamilton y Paul por Davis, el resto de mi propuesta se ha mantenido intacta.

Pisando a fondo

Hoy tenían su particular exámen, y lo han superado con creces.

Como si del otro lado del espejo se tratara, el que antaño fue finalista de la NBA y peor parado salió, se está mostrando este año como si nada hubiera pasado. Borrón y cuenta nueva para traer, esta vez sí, el anillo a Dallas.

Bajo el comando del pequeño general, los Mavericks viven de todo aquello que ofrecen sus dos estrellas, los que ahora mismo van camino de Las Vegas: Dirk Nowitzki y Josh Howard. Con Jason Terry aportando maestría cuentagotas, y Harris, Johnson, Dampier y Stackhouse apareciendo de cuando en cuando, han encontrado aquel equilibrio que algunos echamos en falta en las finales.

Líderes de la liga por méritos propios, han entrado en la historia de la liga al encadenar una doble racha de doce victorias, la segunda de la cual se encuentra en trece y con margen de crecimiento. Su progresión es ahora mismo de 67-15 y, como mínimo en su división, ya han finiquitado el trabajo (con los Spurs a cuatro victorias).

Por rendimiento parece que sus grandes rivales seran los Phoenix Suns. Ahora por ahora, es por números, juego y margen el que más miedo puede darles. Pero en Arizona acecha una duda: "¿que pasa si se me lesiona la estrella"? Fue por pocos partidos, pero los tejanos ya se encargaron de dar su respuesta a esta cuéstion.


Solo una crítica hacia el equipo que ahora mismo más bien encaminado va hacia el campeonato. ¿Serán capaces de aguantar la presión cuando más necesario es? ¿Será positiva la experiencia del tercer partido del año pasado?

Lo único que parece claro es que de llegar a la final no tendrán el placer de vengarse. Delante tendrán a un elegido curtido por las rondas anteriores y nada dispuesto a dejar escapar su oportunidad, o a unos Pistons sedientos de ganar el último título que, a priori, puedan lograr juntos. Y será en este escenario donde los Mavs y el pequeño Avery deberan demostrarnos, a todos, sí han aprendido o no de los errores.

Friday, January 05, 2007

El naufragio

Con este título tan estremecedor puede que acabamos denominando la temporada 2006-07 de los Miami Heat.

Con la única nota positiva hasta el momento de Dorell Wright, los vigentes campeones han visto como les humillaban en el día de su paseo triunfal, como sus veteranos daban lástima, como sus dos estrellas eran baja por lesión, como dos de los getas más grandes del baloncesto (Posey y Walker) eran sancionados, como su entrenador los abandonaba...

Hasta el momento todo esto, y más notas negativas sacaremos de su próxima mortal gira por el oeste, que podría definitivamente enterrar sus opciones de llegar a los Play-Offs.

Estoy siendo muy negativo pero ¿alguién tiene alguna fe en ellos? Ahora mismo, ni la recuperación de O'neal y Wade me lleva a creer en una recuperación, a no ser que alguien de los ocho por encima de ellos pinche (siete si no contamos a ninguno del atlántico, que van totalmente a parte del resto de su conferencia).

Ahora mismo tenemos en Play-Offs a los cinco de la Central, Wizards, Magic y el que sea que acabe entrando del atlántico. Y, muy por detrás, los vigentes campeones, que además de todos sus problemas les viene encima una gira por el oeste que puede tocar y hundir el barco.

No era yo, lo reconozco, el más negativo crítico con el geriátrico. Admito que les metía en la final de la NBA, y que creía en Wade como un firme candidato al MVP. Pero nadie se llevará el mérito de decir "yo ya avisé", porqué nadie creía en un fracaso tan estrepitoso.

La foto de Dwyane, mi favorita del anuario fotográfico 2006, lo dice todo. Es un testimonio de ver aquello que ya ha logrado, pero que tan lejos le queda el repetirlo.



Por mi parte, y espero equivocarme, ya les doy por muertos. Pero estaré muy contento si la próxima vez que escribo sobre ellos, puedo hacerlo recordando su recuperación y su carrera hacia el anillo.

PD: Por cierto, he agregado etiquetas para que sea más fácil buscar viejos artículos. Puede que me haya excedido en el número, próximamente quitaré algunas por inútiles pero de momento lo dejo así.

Tuesday, January 02, 2007

Wilton VI

Un mal ejemplo

Pocos días antes de la celebración del Draft del 2025, los Boston Celtics ganaban su batalla en los despachos. El juez consideró que la sanción a Thomas y Wilton fue inferior a la merecida, y que Clancy no hizo justicia a los precedentes, haciendo una excepción al tratarse de una final.

El quinto comisionado en la historia de la NBA anunció en rueda de prensa su dimisión, y la mayoría de su cúpula directiva le secundó aquel mismo día. Apenas ocho horas más tarde, un día antes de la ceremonia del Draft, Shane Battier era nombrado como el sexto comisionado de la liga, convirtiéndose en el primer exjugador en asumir el cargo.

Su primera decisión fue implecable y exagerada respecto a los jugadores: una ejemplar sanción que les mantendría alejados de las pistas (a Wilton, Thomas y Murdock) hasta el primer partido del 2026, es decir, más de treinta partidos.

Les cerraron la boca enseguida que protestaron. Los tres estaban de acuerdo en que los tres partidos impuestos en las finales eran de risa, pero lo que Battier les imponía era una absoluta exageración.



Los Condors recibían el várapalo eligiendo a Donta Harrison, un hombre interior, en primera ronda del Draft y fichando a Miles Djetou, pívot veterano proviniente de la Euroliga. Los derechos sobre un todoterreno para el juego interior (Wesley Briggs) y el escolta Jeff Warz sirvieron para tapar los huecos que debería afrontar Harper en aquel largo inicio de campaña. La plantilla se haría corta, aún haber sufrido la única baja de Banner:

Titulares: 31- Randy Wilton, 40- Casey Thomas, 15- Oswaldo Briones, 9- Jeremy Van Fyde, 20- Ryan Abbey

Rotación: 50- Dale Hodges, 13- Donta Harrison, 8- Louis Russell, 1- Eric Murdock, 3- Danny Barros

Resto: 14- Miles Djetou, 42- Wesley Briggs, 6- Mikki Williams, 7- Jeff Warz, 33- Willie Frey

Equipo y jugadores implicados recurrieron a la sanción aún haber, en el caso de Murdock, un juício pendiente. Wilton perdió todos sus contratos (incluído el que le unía con Li Ning, que sacó del mercado las flamantes Big Wilt IV) y dejó de ser la imagen promocional de la liga.

No era más que otro chico con calidad que se había equivocado. Eso rezaba la opinión pública y el no podía hacer más que callar, sin poder defender su postura.

Estaba claro que se había equivocado, como demostraron los hechos posteriores: por primera vez pasaría el verano sin pisar la casa de sus padres, su hermano se despediría avergonzado y la universidad de Georgetown canceló el acto de retirada de su dorsal (13) en la etapa universitaria.

Le vino en mente que ya en sus tiempos en los Hoyas existieron rumores que apuntaban a la relación de aquel equipo con las drogas, pero nunca pasó de esto. Lo cierto es que sí que había cierta verdad en aquello, pero nunca había superado los límites a los que se había llegado en el año anterior, en los Condors.



Pasó el verano en Las Vegas, para alegría de la prensa más sensacionalista. Tras haber cortado con su novia, sus relaciones eran cada vez más esporádicas y de peor calidad. Flirteos con el juego y alcohol, todo como causa y solución a sus problemas.

Se mantuvo ajeno a todos los rumores de traspaso que circulaban entorno de la liga alrededor a su persona. No se interesó lo más mínimo por lo que ocurría en la liga, y llegó con veinte quilos por encima de lo acordado en junio al tercer entrenamiento de los de Oklahoma, tras ser amenazado con no cobrar por parte del propietario Greyard.

Jeremy Van Fyde se convirtió en el cabeza visible de la franquícia en los actos promocionales: presentación de los nuevos uniformes, campaña de abonos, obras sociales...

Battier negó incluso a los Condors el tradicional partido de inauguración de la temporada como campeones, honor que recayó en los Celtics de Boston. Fueron el último equipo en debutar, y lo hicieron en casa ante los nada atractivos Jazz.

Thomas, Wilton y Murdock recibirían en el túnel de vestuarios su merecido anillo, y la cancha de los Condors silvó en un hecho sin precedentes al comisionado, en la ceremonia de entrega del campeonato.



Empezaron con mal pie, y fueron de mal en peor. Ron Harper era despedido por el propietario aún haber conseguido un anillo, y este obligaba a Brian Shaw a bajar al banquillo. Jeremy Van Fyde lo daba todo en cada partido, pero el equipo no llegaba, y el récord era cada vez más pésimo.

Murdock era condenado a cinco meses y sería cortado de inmediato por el equipo, que ficharía a Dan Sinclair como su sustituto. Thomas volvió a los entrenamientos para ponerse en forma y Wilton se dedicaba a una particular protesta, que consístia en asistir a todos aquellos partidos en que fuera el comisionado, solo para dejarse ver; sin acudir a los de su equipo ni entrenamientos.

Aquella protesta particular le valió un mes más de suspensión.

Viendo como estaba la situación, William acudió en ayuda de su perdido hermano. Ambos se trasladaron a Washington y visitaron juntos a uno de los hombres más importantes de su carrera: Craig Grant, entrenador de los Hoyas de Georgetown.

Este le permitió algo tan necesario y valioso como charlas tácticas, entrenamientos y, sobretodo, un verdadero amigo que le escuchara.

A la franquícia le parecía bien todo aquello que le garantizara llegar en forma, aún que fuera a costa de su mal nombre y de ensuciar aún más aquel escándalo tan oscuro.

Gracias a Grant, la universidad de Georgetown aceptó retirar el dorsal de Randy. Era el 29 de diciembre del 2025, y aquel día Wilton se hizo la promesa de volver a las canchas; a limpiar la mala imagen que había cultivado.



Regresó a los entrenamientos de un equipo que seguía en caída libre, y en el que Shaw había optado, a consejo del propietario, por fichar un nuevo entrenador: Andre Miller.

Entrenó a tope a lo largo del mes de enero, adelgazó más quilos de los que le habían pronosticado los médicos y su regreso a las ruedas de prensa fue el de un chico arrepentido y avergonzado de sí mismo.

Visitó a sus padres el día 28 de enero con una doble intención de hacer las paces: con ellos por un lado, y con Shane Battier por otro, que asistiría precisamente al Wizards-Raptors de aquella noche. Su apretón de manos fue portada en todo el país un día después.

Y su ansiado debut llegó el primero de febrero, en un enfrentamiento ante los Sonics, antiguos inquilinos (por poco tiempo) de la capital de Oklahoma. Fue tan arrollador como quiso, firmando 57 puntos y 19 rebotes aún adivinarse claramente su intención de reservar esfuerzos.

No muy lejos de aquello estaban sus medias, cuando se llegó al All-Star de Atlanta. Habiendo sido el pívot más votado, Randy se vió obligado a asistir, pero una oportuna (y fictícia) lesión de tobillo le impidieron saltar a cancha. El que si lo lograría sería su compañero de tercer año Van Fyde.

Poco a poco irían bajando sus números, pero el equipo siguió en dinámica ganadora, y el octavo puesto para entrar en los Play-Offs sería una recompensa mucho mayor de la que merecían.

Quedaron emparejados con los Mavericks, poseedores del mejor récord de la temporada gracias a haber juntado su pieza vital, el base Lewis, con el ex alapívot de Indiana, Terry Norman, que a su busqueda del anillo se había encontrado además con el premio MVP de la temporada.

Los Condors en pleno buscaron el milagro, pero por más que Wilton se empeñaba, los Mavs ganaban todos los partidos, y le barrían de los Play-Offs. No era suficiente con él, que había llegado bajo de forma al tramo final por culpa de haber empezado tarde y en plenitud de esfuerzos, y Van Fyde. Abbey era veterano, Briones rara vez se implicaba al 100% y Thomas había finalizado una temporada horrenda para el nivel que había demostrado el año anterior.

Un día antes que los Celtics acabaran con los Pistons, los Mavericks hacían lo propio con los Suns, y llegaban a su segunda final, veinte años después.



Allí se encontrarían con un Willie Barson deseoso de venganza por lo del año anterior, y frustrado con Norman porqué le había arrebatado el MVP de la temporada. Más bien acompañado que nunca, el escolta céltico llevó a la franquícia bostoniana al decimoctavo anillo de su historia, segundo del milenio y con él ganando otra vez el premio al mejor jugador de las finales.

Él era ahora el icono de la liga: un luchador insaciable, un jugador modélico y un talento con aún mucho por explotar a sus 26 años (como Wilton). Randy se dio cuenta de que, tras haberse convencido de que le había superado, volvía a estar un peldaño por debajo de Barson.

Sin pensar en las consecuencias, Wilton saltó al ruedo diciendo estar harto de Oklahoma, y pidiendo el traspaso al propietario, ante los ojos atónitos y deseosos de toda la liga.

El tono de las palabras fue creciendo poco a poco en los días previos al Draft, finalizando el espiral de acusaciones con Wilton contestando a Greyard con unas palabras que le marcarían para el resto del verano: "No pienso volver a la ciudad mientras siga perteneciendo a esta franquícia. O me sacas o me retiro, te toca mover ficha Grey".