Sunday, September 02, 2007

A la tercera va...

El proyecto 1.0 tuvo su culminación en un histórico 1995. Reunidos dos de los talentos jovenes más apreciados de los noventa, los Magic lo tenían todo para empezar y seguir haciendo historia durante algun tiempo. Pero los bailes de Akeem y el talento de Glyde barrieron las esperanzas del equipo de la Disney y, con ello, la unión de su talentosa pareja.

O'neal partía hacia el glamour hollywoodiense tras concederse una reválida truncada por los Chicago Bulls 95-96, también llamados el mejor equipo de la historia. Penny y sus artroscopias seguían haciendo la guerra por su cuenta hasta que una lesión tras otra y el desierto de Arizona llamaban a la puerta; había muerto el primer proyecto, el 1.0 que casi culmina con un anillo seis años después de la fundación de la franquícia.

Galicia Calidade hacía de puente entre este primer sistema operativo y el que se avecinaba. T-Mac y G-Hill eran los componentes de lujo para este programario tan avanzado, cuyos rumores de versión beta se vieron fastidiados al dar Tim Duncan un voto de confianza al equipo que le había elegido en el Draft.
Pero los virus afectaron desde el primer día, y T-Mac solo se confirmaba como una gran herramienta que se quedaba en nada al final. Había que renovar, y Franchise y el Draft parecían el mejor camino para hacerlo.

Dwight Howard llegaba como el componente revolucionario de la mágica compañía floridiense. Alrededor de él se preparaba la versión 3.0, la que vería definitivamente a los Magic hacerse con el control del resto de maquinaria y alzarse con el trofeo de campeones.

¿Será Rashard Lewis y su costoso desarrollo el componente que hacía falta para ser el mejor programario de la liga? ¿Son los Magic un equipo aspirante a todo? ¿Irá, a la tercera, la vencida?

Mi respuesta: no a todo.

7 comments:

Pierce said...

No creo que sea la vencida aunque nunca se sabe... Rashard es estadística y poco mas

sixers29 said...

muy buena respuesta,yo también pienso igual que tú.Es que se han cargado su futuro con el contratazo que le han dado a Lewis.
Por cierto, he probado el programa del backup con mi blog de los nuggets y es una caquita,así de claro,no te graba los comentarios ni nada,y no todos los posts.
Pero encontré otro programa y ahora sí,mucho más fácil,es online y sólo tienes que registrarte.Pásate por mi blog cuando puedas y vuelve a leer el post "Salva tu blog" a partir de la tercera pregunta.

avenida said...

Otro que piensa igual que tu, y es que lo de Rashard es bastante fuerte, como pueden dar tanto dinero por un jugador de ese tipo. Además les falta alguien mas por el exterior

J. Mercadal said...

Pues a mi los Magic me pintan muy bien, es cierto que a Lewis le han dado mucho dinero, pero completa un 5 que en el Este debe ser muy competitivo. Lewis como única estrella no me convence, pero a Orlando llega a acompañar a Howard y Nelson, si les empieza a funcionar Redick y con Turkoglu como sexto hombre sólo faltaría un buen pivot más que Battie.

Lo único que tendrán que competir con el Big-Three en el este, por lo que lo tendran difícil

Imanol said...

Jaja, y esa foto de tracy con grant¿?¿?

Juanejo said...

estoy contigo wolf, creo que no a todo. D-12 es una bestia, pero tiene 20 añitos, si le rodean bien pueden ser una fuerza pujante en el este. De momento han traido a Shard, pero a un precio excesivo. Este año, otro pasito deberian de dar, pero les falta mucho, un base, gente dentro para acompañar a Howard...

Wilt said...

No quiero ser un aguafiestas pero me da la sensación de que Lewis no tiene cabeza o mentalidad de ganador. no digo que no sea un crack y eso, pero me parece que es de esos jugadores (que hay muchos) que están más a otra cosa. Al unico que veo en los Magic haciendo historia es a Dwight Howard, aunqe otra cosa es hasta donde llegue y cuando.

Lo que está claro es que Orlando tiene un equipo interesante.

Esta temporada ya está un poquito más interesane, porque lo que fueron las 2 anteriores es una fotocopia en la que los spurs volvieron a ganar el anillo (gracias a Dallas por habernos librado del otro, aunque al final no tuvieran narices para ganarle a Miami, precisamente el otro equipo de Florida).